La innovación en la escuela no es una cuestión de lujos”: OCDE

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  • La organización llevó a cabo el estudio Entornos de Aprendizaje Innovador (ILE, por sus siglas en inglés), donde analiza los casos de 40 escuelas innovadoras de 20 países.

Un aula no necesita lo último en tecnología para que allí se implementen nuevas formas de aprender. Así lo demostró un estudio que la OCDE publicó en septiembre de 2013, titulado Entornos de Aprendizaje Innovador (ILE, por sus siglas en inglés). El reporte analiza 40 escuelas de 20 países que han desarrollado estrategias innovadoras para el aprendizaje de sus alumnos.

Una de ellas es la Escuela Jacint Verdaguer, en Barcelona. A los alumnos de tercero de secundaria se les encarga al principio del curso una misión de adultos: “Llegar a final de mes”. El objetivo es que aprendan Matemáticas, Lengua, Economía, Tecnología o Inglés “a partir de realidades que puedan extrapolar, sin necesidad de darles todo hecho”, explicó el director del centro, José María Esteve, a la revista AZ de Educación y Cultura.

A partir del problema, los estudiantes analizan y planean cómo resolverlo. Primero deben escoger la profesión a la que se quieren dedicar. Después, elaboran el CV y se preparan para la entrevista. Cuando consiguen el supuesto trabajo, se les asigna un salario ficticio en función de su puesto. Los jóvenes trabajan con un excell, con ingresos y gastos, planifican donde vivir, y aprenden a trabajar con facturas, impuestos, tasas, etc.

“Hace 10 años nos dimos cuenta de que el profesor, más que proporcionar respuestas, debe enunciar preguntas”, dijo el director; “desde entonces trabajamos en esa línea”.

¿Qué, cómo y quién innova?

El estudio de la OCDE advierte que para conseguir un entorno de aprendizaje innovador, deben integrarse una serie de principios “y no solo algunos”. Estos son:

  • Hacer del aprendizaje y el compromiso el centro de la innovación.
  •  Asegurarse de que el aprendizaje es social y colaborativo.
  •  Estar en armonía con las emociones y motivaciones de los estudiantes.
  • Ser especialmente sensible a las diferencias individuales.
  • Exigir a cada alumno pero sin una excesiva sobrecarga.
  • Utilizar evaluaciones consistentes con objetivos de aprendizaje, con un fuerte énfasis sobre el feedback formativo.
  • Promover relaciones horizontales entre actividades y materias, tanto dentro como fuera de la escuela.

El proyecto identifica cuatro fuentes de innovación: la explotación de la ciencia, el conocimiento y la investigación y desarrollo; el avance tecnológico; la reorganización modular y las redes y aprendizaje compartido.

Otros casos que se incluyen en el estudio demuestran que la innovación no es una cuestión de lujos, como advierte el estudio. Por ejemplo, la Miwon Elementary School, ubicada en un área rural a las afueras de Seúl, en Corea del Sur, donde la mayoría de los niños pertenecen a familias de bajos ingresos y un elevado porcentaje son de origen inmigrante. La escuela ha aprovechado la diferencia para llevar a cabo distintos programas multiculturales que le han permitido innovar, como el periódico bilingüe de la escuela o las presentaciones en varios idiomas para estimular el intercambio entre alumnos.

Fuente: OCDE, AZ Revista de Educación y Cultura  

Fuentehttp://ediciones-sm.com.mx/?q=blog-la-innovacion-en-la-escuela-no-es-una-cuestion-de-lujos-ocde

¿Por qué las empresas deben invertir en gestionar su conocimiento?

Por: Antonio Moneo del Sector de Conocimiento y Aprendizaje del Banco Interamericano de Desarrollo 

 

Resulta sorprendente que muchas empresas todavía no inviertan en la gestión de su conocimiento. Desde hace décadas hemos oído hablar de la importancia del know how (experiencia) de las empresas y, sin embargo, no podemos afirmar que la gestión del conocimiento sea una práctica generalizada.

A todos nos sorprendería que una empresa no tuviera claros procesos de gestión de recursos financieros, porque estos constituyen activos fundamentales. Pero la experiencia de tantas empresas fallidas en Silicon Valley demuestra que los recursos financieros no son suficientes. Las empresas exitosas necesitan conocimiento y capacidad para responder a los desafíos cambiantes de su entorno. Visto así, el conocimiento es un activo fundamental que toda empresa necesita para ser sostenible.

Pero ¿cómo se puede gestionar un activo intangible? En este artículo explicamos la cadena de valor para transformar el conocimiento en un activo tangible y medible:

1 Capturar el conocimiento tácito y explícito de una organización

El conocimiento de una organización puede ser explícito o tácito. Tradicionalmente, identificamos el conocimiento explícito con publicaciones estructuradas, y el tácito con la experiencia de los empleados que no está reflejada en papel. El conocimiento explícito es relativamente fácil de medir porque se puede calcular el número de publicaciones, el número de descargas y el número de citas que esa publicación ha generado. Este es el modelo tradicional en el ámbito académico.

A veces, la experiencia de los empleados se puede encontrar en documentos de trabajo que normalmente no son públicos, pero por lo general no está sistematizada en un solo documento. Para resolver este problema, la gestión de conocimiento interviene para capturar y sistematizar las lecciones aprendidas de cada proyecto, en la manera que explica este artículo.

2 Hacer el conocimiento accesible, comparable e interoperable

Una vez transformado en productos tangibles como documentos, bases de datos, presentaciones y otros formatos informáticos especializados, el conocimiento debe reunirse en un solo lugar y clasificarse para que sea encontrable y reutilizable.

En las organizaciones grandes y descentralizadas, es frecuente la duplicación de esfuerzos para la generación de conocimiento. Para resolver este problema, el conocimiento debe ordenarse y abrirse a través de, por ejemplo, portales de publicaciones o de datos abiertos, como explica este artículo.

3 Transformar el conocimiento operativo para capacitar a los empleados

Las organizaciones invierten una cantidad significativa en capacitar a sus empleados y a sus contrapartes. En muchas ocasiones, la complejidad de los desafíos a los que se enfrentan requieren un conocimiento especializado que les permita diseñar un proyecto novedoso y con alto potencial de impacto, pero en muchos otros casos los equipos necesitan adquirir un conocimiento sobre el funcionamiento del sector o de la organización que no siempre está en manos de universidades o centros de formación.

Cuando el conocimiento está documentado y es accesible, las organizaciones pueden recurrir a sus propios recursos para generar sus propios materiales de formación y/o de consulta. Se puede resolver este desafío creando cursos diseñados sobre las necesidades específicas de su audiencia, como muestra el portal de cursos abiertos del BID.

4 Apoyar la innovación en las operaciones

El conocimiento es un activo dinámico que cambia y aumenta de manera continua. “Conocer un problema” significa entender los factores críticos de éxito y las fallas de un sector, o sea, las oportunidades de negocio. La conclusión de un proceso de aprendizaje debe conducir necesariamente al primer paso de este proceso para profundizar en áreas innovadoras o que requieran un conocimiento todavía más especializado.

Cuando la adquisición de conocimiento se vincula con las operaciones, es posible medir el impacto de la inversión original en conocimiento. Para resolver este desafío se pueden desarrollar metodologías específicas para innovar en el diseño de las operaciones, como explica este artículo.

El conocimiento es un activo que debe gestionarse con el mismo cuidado que los recursos financieros. Es más, no gestionar el conocimiento de una organización implica perder oportunidades de creación de valor.

Fuente:https://blogs.iadb.org/abierto-al-publico/2017/03/16/las-empresas-deben-invertir-gestionar-conocimiento/?utm_source=newsletter12&utm_medium=EmailKNM&utm_campaign=blog&utm_term=blog&utm_content=marzo

Renuncias o despidos: ¿por qué nos interesa la rotación laboral?

Renuncias o despidos: ¿por qué nos interesa la rotación laboral?

POR: DAVID KAPLAN

¿Sabías que la rotación laboral es particularmente alta en América Latina y el Caribe? En promedio, el 24,4% de los trabajadores de la región lleva menos de un año en su puesto de trabajo (comparado con el 15% en los países de la OCDE). Esto implica que cada año muchos trabajadores en la región son contratados mientras otros se separan de sus empresas (porque renuncian o son despedidos). ¿Es la rotación laboral un aspecto relevante? ¿Qué supone este dato para los trabajadores de la región?

El tema de la rotación laboral se ha enfatizado mucho en nuestra publicación Empleos para crecer. En particular, existen transiciones laborales positivas donde el trabajador renuncia a su trabajo en búsqueda de mejores oportunidades. En otros casos, el trabajador despedido está obligado a buscar un nuevo empleo, muchas veces sin poder encontrar otro trabajo con la misma remuneración y prestaciones. La realidad es que en América Latina y el Caribe esta rotación no se traduce siempre en lo que denominamos una trayectoria laboral ascendente. En México, por ejemplo, más de la mitad (el 54,6%) de las transiciones laborales conducen a los trabajadores a una pérdida de salario o beneficios. En Argentina, solo un 45% de estos cambios hacen que el trabajador salga ganando.

Una estadística importante pero poco reportada

A pesar de la importancia de la rotación laboral, las estadísticas laborales que se reportan como datos oficiales normalmente son estáticas en vez de dinámicas. Es decir, se toman fotos del mercado laboral en un momento dado, calculando porcentajes de personas en distintas categorías como empleadas, desempleadas, o sin participación en el mercado laboral. Pero no es posible ver si las personas que tienen empleo hoy son las mismas que tenían empleo el mes pasado, ni si trabajan en las mismas empresas. Y para quienes se fueron de sus empresas, no se sabe si renunciaron o fueron despedidos.

En México, el 54,6% de las transiciones laborales conducen a los trabajadores a una pérdida de salario o beneficios. En Argentina, solo un 45% de estos cambios hacen que el trabajador salga ganando.

El Buró de Estadísticas Laborales de Estados Unidos ha dado un paso importante mejorando las estadísticas sobre transiciones laborales al publicar información sobre las nuevas vacantes ofrecidas en el mercado laboral. También presenta datos sobre contrataciones y separaciones de puestos de trabajo, desglosando las separaciones entre voluntarias e involuntarias. Como pequeña muestra de la utilidad de dicha información, el siguiente gráfico presenta las cifras de las separaciones voluntarias e involuntarias como porcentajes del empleo no agropecuario en el país.

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Como muestra el gráfico, la tasa de separación involuntaria alcanzó su punto máximo en 2009, que fue el peor momento de la crisis económica. Y no debe sorprendernos que en ese año la tasa de separación voluntaria bajó a su nivel mínimo: las personas con la suerte de tener empleos se aferraban a ellos ante la falta de otras oportunidades. La buena noticia es que la tasa de separación involuntaria ha ido a la baja, llegando a su punto mínimo en 2016. Paralelamente, la tasa de separación voluntaria ha ido al alza, recuperando su nivel precrisis. Este indicador demuestra un mercado de trabajo recuperando su fuerza en que los trabajadores tienen la confianza de renunciar sus empleos porque perciben mejores oportunidades en otras empresas.

En general la información sobre estas transiciones laborales es más limitada en América Latina y el Caribe. Sin embargo, dada la importancia de la rotación laboral y la posibilidad comprobada de medirla, me gustaría saber si hay experiencias interesantes de la región. ¿En qué países existen mediciones de la rotación laboral? ¿Cómo se presentan? Para los países sin estas estadísticas, ¿existe la posibilidad de calcularlas?

Foto copyright: alphaspirit / 123RF Stock Photo

Fuente:https://blogs.iadb.org/trabajo/2017/03/28/renuncias-o-despidos-por-que-nos-interesa-la-rotacion-laboral/?utm_source=newsletter&utm_medium=rssfeed&utm_content=title&utm_source=Factor+Trabajo%3A+Bolet%C3%ADn+de+Mercados+Laborales+y+Seguridad+Social+del+BID&utm_campaign=d37d509a9e-Mailchimp+RSS&utm_medium=email&utm_term=0_c30748bc43-d37d509a9e-189478437

¿Sobrevivirán las universidades tradicionales?

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Por: Otto Granados Roldán

En los próximos 20 años, el concepto sobre las universidades ingresará a una etapa en donde se dará paso a una nueva forma de organización educativa en la que el intercambio y producción de conocimiento podrá ocurrir en las redes, las fábricas, los laboratorios y cada vez menos en los campus universitarios.

Partamos de una hipótesis: la oferta de educación superior tradicional, tanto desde el punto de vista de su arquitectura curricular y su enfoque profesionalizante como de la forma como está construido el sistema y su relación con la economía, han llegado a su fin, al menos como lo conocimos.

Desde mediados del siglo XX, el sistema de educación superior en México se duplica cada 9 años: mientras en 1950 tenía cerca de 30,000 estudiantes, en 2017 comprende más de 3.5 millones en la modalidad escolarizada, que estudian en alrededor de 3,000 instituciones públicas y privadas. La matrícula ha crecido 145 veces desde 1950, si tomamos en cuenta también la oferta en línea y sin deducir la “tasa de pérdida” entre el egreso de la media superior y la absorción del siguiente nivel, estimada en unos 136,000 jóvenes.

Y aunque la demanda ha estimulado la oferta de una manera tan veloz, la cobertura en México es apenas de 36 por ciento, menor al promedio OCDE. Si bien por unos años seguirá creciendo, hacia el 45 por ciento en una década, se estacionará, sobre todo, por el achatamiento de la pirámide demográfica. En México la edad promedio es de 28 años y se calcula que en 2020 será de 33 años; por tanto, la demanda de educación superior en el grupo típico de edad de 18 a 23 años tenderá a estabilizarse y después a decrecer.

“El crecimiento de la educación superior va muy por delante del de la economía y de los empleos para graduados universitarios”

El segundo problema es el financiamiento de las universidades públicas, asociado con la necesidad de satisfacer la expansión de la demanda. Como se sabe, éste viene de 3 fuentes: subsidios, colegiaturas e ingresos propios por otros conceptos. Pero en realidad la mayor carga, alrededor del 92 y 93 por ciento viene de subsidios. Ya hace 10 años la OCDE mostró cómo ese desequilibrio era insostenible y no se resolverá incrementando la fuerte dependencia del dinero público.

Pero además, el financiamiento de las universidades parece ser regresivo. Cerca del 77 por ciento del gasto público destinado a ese nivel  beneficia a los tres deciles con más altos ingresos. Más bien, hay que explorar una estructura distinta basada en una mejor repartición de costos.

El tercer problema es que el crecimiento de la educación superior va muy por delante del de la economía y de los empleos para graduados universitarios. Y esto tiene varias consecuencias. Por un lado, hay evidencia de que los egresados no están consiguiendo buenos empleos, formales, en su disciplina y con ingresos competitivos. La ENOE-INEGI sugiere que 7 de cada 10 personas ubicadas en la tasa de desempleo cuentan con educación media y superior. Según la OCDE un profesionista mexicano recibe un ingreso mensual de 10,337 pesos en promedio, no mucho más alto que el de un trabajador no universitario. Y de 1995 a 2013 los ingresos de los egresados universitarios cayeron poco más de 30 por ciento, según un estudio del Centro de Estudios Espinosa Yglesias.

Todo lo anterior evidencia un problema de oferta y demanda, pero también un problema de calidad. De acuerdo con Ceneval, el EGEL revela que entre 45 y 50 por ciento de los egresados no cuenta con el saber básico de su profesión y eso los pone en desventaja para competir por los mejores puestos de trabajo.

En suma, las universidades tendrán que cambiar o estarán condenadas a desaparecer.

Fuente:http://www.liderempresarial.com/colaboradores-2/sobreviviran-las-universidades-tradicionales/

¿Los robots sí me dejarán sin empleo?

Mucho se ha escandalizado sobre el avance de los robots y el desplazamiento de empleos que podría haber. Pero objetivamente, ¿en qué situación estamos? ¿tu empleo está en riesgo?

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Por: Javier Arreola

Los desarrollos de los últimos tiempos en ramas como robótica, inteligencia artificial y machine learning han causado mucho ruido en la superficie, que no necesariamente ha sido bien digerido por trabajadores de ciertas industrias. Hemos llegado a la cúspide histórica de la automatización, misma que cada día que pasa alcanza nuevas alturas.

Los robots y las computadoras no sólo pueden realizar copiosas actividades físicas rutinarias mejor y a menor costo que los humanos, sino que también están realizando actividades que se pensaba eran difíciles de automatizar, como hacer juicios tácitos, percibir estados o emociones, y conducir vehículos.

Por ello resulta vital profundizar en el tema del desplazamiento de trabajos por parte de los robots, por lo que vale la pena preguntarse, ¿por qué se dice que los robots ocuparán los empleos de las personas?  ¿Qué definirá y cómo será dicho desplazamiento?

Robots: ¿amigos o enemigos?

En semanas pasadas, se hizo viral la noticia que una fábrica de 650 trabajadores en Dongguan, China, despidió al 90% para remplazarlos por robots y tecnología, mientras que los empleados restantes se dedican a garantizar que las máquinas funcionen correctamente.  Los resultados fueron impensables: la productividad aumentó 250% y los defectos cayeron de 25% a 5%.

También hay sonados ejemplos a la inversa. Por ejemplo, Mercedes-Benz determinó que los robots aún no tienen la adaptación y el ritmo de cambio que se necesita para ensamblar coches de lujo, por lo que requiere la flexibilidad y destreza de trabajar en conjunto con los seres humanos.  El ejemplo fue relevante pues la industria automotriz incorporará 1.8 millones de robots para el 2018.

Lo cierto es que la realidad es que sectores como el manufacturero se han vuelto “significativamente más productivos en las últimas décadas… Así, hoy en día la manufactura es hasta 2.5 veces más productiva que hace 35 años, y para ello requiere menos trabajadores,” pues hoy se requieren menos empleados para producir bienes de alto valor.  La cantidad global de empleos manufactureros desaparecidos en estas décadas es del orden de decenas de millones.

Pero estas cifras pueden ser interpretadas de forma distinta, dependiendo de quién lo haga y desde qué enfoque.  Por ejemplo, los tecnólogos que desarrollan dichas automatizaciones en Silicon Valley, capital del Optimismo de Idealismo Radical, dirían que no hay que creerles a los escépticos y, al contrario, hay que apostarle al optimismo.  Para ellos, siempre hay una mejor solución, prácticamente para todo y para todos, basada en la conjunción de la abundancia existente en el mundo y la creatividad, innovación y comunicación humanas.

Por otro lado, sindicatos y medios sensacionalistas han pintado escenarios apocalípticos, en los que la inteligencia artificial y los robots gobernarán tomarán al mundo a partir de decisiones desastrosas. También se equivocan al dar por sentado que las computadoras han adquirido un sentido común, al estilo hollywoodense, pues para crear ese tipo de Inteligencia Artificial -a nivel humano- aún se requieren muchos pasos que avanzan lentamente.  Estos cambios no ocurrirán de la noche a la mañana.

¿Mi empleo está en peligro?

Diferentes organizaciones se han enfocado en tratar de responder esta pregunta, planteando el problema de distintas formas, pero mostrando resultados relativamente convergentes.  Aquí se retoman un par de ellos.

En primer término, se puede mencionar el estudio realizado en la Universidad de Oxford y publicado en 2013, basado en la pregunta, ¿qué tan susceptible es un trabajo a ser computarizado?  Este análisis retomó el modelo de trabajo publicado en 2003 por los mismos autores, que concluyó que “las computadoras son mejores sustitutos de los seres humanos en tareas rutinarias que en tareas no rutinarias; y a mayor intensidad de la rutina, se aumenta la productividad marginal sobre los insumos no rutinarios.”

Este modelo propone los grandes obstáculos que tendrá que sortear la computarización de las actividades para sustituir a los humanos, a saber:

a) Habilidades de percepción y manipulación. Destreza en dedos, destreza manual, capacidad para trabajar en espacios de trabajo abarrotados y posiciones incómodas.

b) Inteligencia Creativa. Originalidad y Requerimiento de Bellas Artes.

c) Inteligencia Social. Percepción Social, Negociación, Percepción, Asistencia y cuidado de los demás.

A partir de un complicado modelo de cuellos de botella y sus correlaciones, encontraron que hasta el 47% de los trabajos pueden ser altamente automatizados en las próximas dos décadas.  Entre los sectores con mayor y menor vulnerabilidad a la automatización se encuentran:

Mayor Vulnerabilidad

  • Ventas y afines
  • Trabajo de oficina y apoyo administrativo
  • Servicios
  • Producción

Menor Vulnerabilidad

  • Educación, Legal, Servicio Comunitario, Artes y Medios
  • Cuidado de la Salud y Medicina
  • Computación, Ciencias e Ingenierías
  • Gestión, Negocios y Finanzas

Más aún, estudiaron más de 700 empleos distintos, de las que se puede obtener los más y menos susceptibles a ser computarizados.  Aquí se presentan las 15 ocupaciones que ocupan ambos extremos:

Muy Difícil de Sustituir

  1. Terapeutas Recreativos
  2. Supervisores de mecánicos, instaladores y reparadores
  3. Directores de Administración de Emergencias
  4. Trabajadores Sociales de Salud Mental y abuso de sustancias
  5. Audiólogos
  6. Terapeutas Ocupacionales
  7. Ortopedistas y Protésicos
  8. Asistentes Sociales de la Salud
  9. Cirujanos Orales y Maxilofaciales
  10. Supervisores de Bomberos
  11. Dietistas y Nutricionistas
  12. Gerentes de Hospedaje
  13. Coreógrafos
  14. Ingenieros de Ventas
  15. Médicos y Cirujanos

Muy Fácil de Sustituir

  1. Auxiliar de Oficina
  2. Agente de Bolsa / Corretaje
  3. Agente de Reclamo y Procesamiento de Seguros
  4. Ensambladores y ajustadores de dispositivos de tiempo
  5. Capturista de Datos
  6. Técnico de Biblioteca
  7. Auxiliar de apertura de cuentas
  8. Empleado de procesos fotográficos y operador de máquinas de procesamiento
  9. Auxiliar o capturista de impuestos
  10. Agente de Carga y Envíos
  11. Reparadores de Relojes
  12. Suscriptores de Seguros
  13. Técnicos Matemáticos
  14. Costurero manual
  15. Vendedor telefónico

Cabe destacar que el hecho de que un empleo aparezca en el listado de sustituibles, no quiere decir que vaya a desaparecer completamente, sino que la automatización reducirá la necesidad de mantener el número actual o histórico de empleos del perfil.  Por ejemplo, si en una organización de un país desarrollado, antes había 1 auxiliar de oficina por cada 3 empleados, ahora es posible que haya 1 auxiliar de oficina por cada 75 empleados.  En este caso, se puede ver la alta incidencia de la automatización.

En segundo término, se puede mencionar el estudio de McKinsey publicado en 2016, que encontró que “si bien la automatización eliminará muy pocas ocupaciones enteras en la próxima década, afectará porciones de casi todos los trabajos en mayor o menor grado, dependiendo del tipo de trabajo que realicen.”

Para la consultora, los empleos pueden ser susceptibles de ser automatizados dependiendo de cuánto tiempo les dediquen a los siguientes factores:

a) Altamente susceptibles. Trabajo físico predecible, procesamiento y recolección de datos.

b) Bajamente susceptibles. Trabajo físico impredecible e interacciones con diferentes actores.

c) Muy poco susceptibles. Aplicación de pericia o especialización, y gestión de otras personas.

Así, entre las industrias más fáciles y difíciles de automatizar se encuentran:

Fácil de Automatizar

  • Hospedaje y servicio de comida
  • Manufactura
  • Ventas minoristas
  • Seguros y finanzas

Difícil de Automatizar

  • Servicios Educativos
  • Gestión de Personas
  • Consultoría Especializada
  • Información
  • Servicios de Salud y Asistencia Social

Así, un soldador, empacador, preparador de alimentos o miembro de una línea de producción podrían ser sustituidos con mayor facilidad que un trabajador de la construcción, una profesora, o un médico.

A partir de estos dos reportes podemos encontrar que, en síntesis, los robots sustituirán a los humanos en aquellas actividades en las que cometan menos errores que las personas, aunado a factores secundarios como la velocidad del desarrollo, el costo de la tecnología, la competencia dada por la dinámica de oferta y demanda en comparación con empleados, así como la aceptación tanto regulatoria como social.

Para complementar esta información, McKinsey publicó un reporte a principios de este año donde analizó la capacidad prospectiva que tienen diferentes tecnologías en rendir mejor que los humanos entre hoy y las próximas décadas, con los siguientes resultados:

  • Los robots son hoy mejores o pronto superarán a los humanos en el reconocimiento de patrones conocidos (y programados), optimización y planeación, uso de información, navegación y habilidades motores gruesas.
  • Los humanos son hoy y serán mejores que los robots por mucho tiempo en encontrar patrones nuevos, razonamiento lógico, creatividad, coordinación entre agentes múltiples, comprensión del lenguaje natural; identificación, respuesta y transmisión de estados sociales y emocionales, así como movimiento y adaptación a distintos ambientes.

Aunado a esto, hay que recordar que los robots no tienen liderazgo, sentimientos, capacidad artística, entre otras características que percibidas como inherentemente humanas.

Entonces, ¿me preocupo o me ocupo?

A partir de los factores aquí vistos, más que desaparecer los empleos, la automatización los modificará con diferentes grados de profundidad, sin que este cambio suceda de un día para otro.  Lo más importante es subrayar que la humanidad ha estado aquí antes, y ha salido airosa.

Como lo señaló The Economist, “en la Revolución Industrial, los tejedores artesanales fueron barridos por el telar mecánico.  En los últimos 30 años, la revolución digital ha desplazado muchos de los trabajaos de mediana habilidad que respaldaron la vida de la clase media del siglo XX.  Se ha prescindido de mecanógrafos, agendes de billetes, cajeros de bancos y muchos empleos en la línea de producción.”

Es por ello que las preguntas más importantes no pasan alrededor de la sustitución de los empleos, sino de la preparación que las personas tenemos que tener para la llegada de estas tecnologías y las formas adecuadas para proteger a las personas más vulnerables ante su arribo.  Se trata de que la sociedad sea más productiva y sus habitantes tengan más bienestar, pero también de que las personas más expuestas no se queden atrás, al tiempo que se conserven valores como la dignidad inherente al trabajo y a los seres humanos.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/los-robots-si-me-dejaran-sin-empleo/#gs.5w=aaFI

La falacia del nativo digital

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“Nativo Digital” es un término que se utiliza cada vez más en el discurso público para describir a las generaciones de jóvenes que crecen rodeados de tecnologías digitales. El término sugiere que los jóvenes saben cómo utilizar intuitivamente la tecnología y, por lo tanto, no tienen necesidad de educación o formación digital. Este documento resume las cuestiones relacionadas con esta suposición y proporciona evidencia para demostrar que es una falacia peligrosa. Los jóvenes no poseen, de forma inherente, las habilidades para el uso seguro y eficaz de las tecnologías y es probable que las habilidades adquiridas informalmente sean incompletas. No ayudar a los jóvenes a desarrollar un conjunto completo de competencias, de manera formal, conduce a una nueva brecha digital entre las habilidades digitales de uso cotidiano y las habilidades digitales para el trabajo. La falta de competencias, en el uso de las herramientas que utiliza la fuerza laboral de hoy, contribuye al crecimiento de una generación que no logra desarrollar todo su potencial como estudiantes, empleados, emprendedores o ciudadanos utilizando las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación).

DEFINICIÓN DE ‘NATIVOS DIGITALES’
El término “nativo digital” fue acuñado en 2001 por el autor estadounidense Marc Prensky [1]. En su artículo “Nativos digitales, inmigrantes digitales” Prensky define a los “nativos digitales” como jóvenes que crecieron rodeados y utilizando computadores, teléfonos celulares y otras herramientas de la era digital. El autor afirmó que un entorno digital cambia drásticamente la forma en que los jóvenes piensan y procesan la información, e incluso, que posiblemente cambia sus estructuras cerebrales. Prensky opuso el concepto de “nativos digitales” al de “inmigrantes digitales”, es decir, personas que nacieron antes del uso generalizado de la tecnología digital y que la adoptaron, en cierta medida, en algún momento de sus vidas. Según Prensky, en EE.UU. todas las personas nacidas después de 1980 son “nativos digitales” [2].

En años posteriores, Prensky revisó su enfoque de “nativos digitales” mediante la adición del concepto de “sabiduría digital”. Una persona “sabia digital” no sólo sabe cómo utilizar las tecnologías digitales, también tiene la capacidad para evaluarlas críticamente, elegir éticamente y tomar decisiones más pragmáticas [3]. Al cambiar su discurso en torno a los “nativos digitales”, Prensky reconoció el hecho de que, a fin de utilizar las tecnologías digitales de manera crítica y efectiva, los jóvenes necesitan desarrollar habilidades digitales.

Existen otros términos utilizados en la literatura: “Gneración Net” [4], “Generación Y” [5], la generación Google [6], entre otros. Todos ellos definen a los “nativos digitales” en función de dos factores principales: la edad y la exposición a la tecnología. Con los años, este término ha permeado discursos públicos y ha sido ampliamente utilizado por padres, educadores y responsables de políticas [7] para describir a los jóvenes que han estado expuestos a la tecnología desde una edad temprana.

LOS JÓVENES NO POSEEN HABILIDADES DIGITALES DE FORMA INHERENTE
Sin embargo, la exposición a la tecnología no puede ser equiparada con la capacidad de utilizarla. Diversas investigaciones muestran que no todos los jóvenes son expertos conocedores de la tecnología o que tienen un interés por aprender más. Por ejemplo, un estudio australiano encontró que sólo el 15% de los estudiantes son usuarios avanzados de las TIC, mientras que un 45% del total de estudiantes podría ser descrito como usuarios rudimentarios de las tecnologías digitales [8]. Del mismo modo, un estudio llevado a cabo en Austria indica que sólo el 7% de la población de 15 a 29 años tiene conocimientos de informática que podrían considerarse “Muy buenos” [9]. La Comisión Europea, a través de la Dirección General de Empleo, Asuntos Sociales e Inclusión resaltó que esto es un problema ya que las habilidades en informática y TIC han cobrado más importancia que nunca para las actividades del mercado laboral y la inclusión social [10].

El Reporte Horizonte 2014 Europa también hace hincapié en que los niveles de competencia digital en niños y adolescentes europeos siguen siendo insuficientes [11]. Esta tendencia es especialmente relevante para la alfabetización crítica y participativa, cuando los estudiantes no sólo tienen que leer el contenido, sino también participar activamente y crear sus propias respuestas. La encuesta “EU Kids Online” [12] indica que dos de cada tres niños 9 de 10 años niegan saber más acerca de Internet que sus padres. Este estudio también concluye que el discurso de “nativos digitales” opaca la necesidad de los niños de apoyo en el desarrollo de sus habilidades digitales” [13].

Una encuesta realizada a estudiantes universitarios italianos reveló que la mayoría de ellos tienen un nivel de habilidades muy bajo en relación a la seguridad digital. Por ejemplo, el 42% de los estudiantes no están suficientemente al tanto de los riesgos de una conexión Wi-Fi abierta, el 40% de ellos no protege el acceso a sus teléfonos y el 50% de los estudiantes nunca o rara vez controla los permisos que la aplicación requiere antes de la instalación [14]. Numerosos estudios realizados en Canadá también han rechazado reiteradamente la idea de que existe una diferencia significativa con respecto a las competencias TIC de los “nativos digitales” y los “inmigrantes digitales” [15]. Dan Russell, investigador senior de Google, cree que con base en este supuesto de “nativos digitales”, muchas universidades en los EE.UU. cometieron un peligroso error al cancelar los cursos de educación digital [16].

El estudio International Computer and Information Literacy Study (ICILS) [17] llegó a la conclusión de que los conocimientos y las habilidades que necesitan los jóvenes de hoy, pueden y deben ser enseñados. El estudio evaluó conocimientos de informática y alfabetización informacional de 60.000 estudiantes de octavo grado de 21 sistemas educativos de todo el mundo. Se descubrió que, en promedio, el 17% de los estudiantes no alcanzan el nivel más bajo de la escala y sólo un pequeño 2% llegan al nivel más alto, que requiere la aplicación del pensamiento crítico mientras se busca información en línea. Sus conclusiones sugieren que sería ingenuo esperar que los jóvenes puedan desarrollar las competencias digitales que necesitan, sin educación y instrucción formal. Por otra parte, los resultados de ICILS muestran que en los 9 países participantes de la Unión Europea, a excepción de la República Checa y Dinamarca, el 25% de los estudiantes demostró bajos niveles de alfabetización informática e informacional [18]. Según la Comisión Europea, con base en estas tendencias, existe el riesgo de que “Europa se enfrente a una grave escasez de ciudadanos calificados en la era digital, obstaculizando así el crecimiento y la competitividad” [19].

LOS JÓVENES NO SON CONSCIENTES DE SUS BRECHAS DE COMPETENCIAS DIGITALES
Los usuarios jóvenes de tecnologías digitales por lo general tienden a sobre valorar sus competencias TIC. Un estudio de 2014, realizado con personas jóvenes, muestra una gran discrepancia entre su auto-evaluación y sus habilidades reales en informática. Por ejemplo, el 84% de los encuestados afirmó que tenía un conocimiento “muy bueno” o “bueno” de Internet; sin embargo, en pruebas prácticas, el 49% de ellos logró un puntaje “malo” o “muy malo” [20]. La mayor brecha entre la percepción y las habilidades reales se encuentra persistentemente entre los jóvenes (15 a 29 años).

DIFERENCIA ENTRE HABILIDADES DE USO COTIDIANO Y HABILIDADES PARA EL MUNDO DEL TRABAJO
Esta brecha de habilidades de los jóvenes puede describirse mejor comparando habilidades para el uso cotidiano de las tecnologías y las habilidades digitales laborales. Una investigación en el Reino Unido encontró que el tiempo que los adolescentes pasan en línea está enfocado en mensajería de texto, juegos y la búsqueda de contenidos en línea, así como el consumo pasivo de contenidos, tales como ver videos [21]. Estas “habilidades digitales para la vida” no son las habilidades necesarias para, por ejemplo, obtener un puesto de trabajo, participar en el gobierno o manejar la atención de salud. Estas últimas habilidades requieren una educación formal y estructurada en el uso de las TIC.

Del mismo modo, un estudio alemán descubrió que los jóvenes tienen mucha capacidad en tareas cotidianas como marcar una página web como favorita, mientras que menos del 20% de ellos puede aplicar estilos de párrafo en documentos de procesador de texto o cambiar un tipo de gráfico en una hoja de cálculo [22], habilidades de productividad que son requeridas por las empresas [23]. Y se puede observar un gran desarrollo de estas habilidades a través de la formación y la certificación.

CONCLUSIONES

  • El término “nativo digital” sugiere falsamente que los jóvenes saben intuitivamente cómo utilizar las tecnologías digitales. Este término perpetúa la percepción que tienen algunos padres, profesores y responsables de políticas y lleva a que habilidades esenciales se omitan de los programas educativos.
  • La evidencia demuestra que la exposición a la tecnología no puede ser equiparada con la capacidad de utilizarla. De hecho, un porcentaje importante de jóvenes carecen de competencias básicas en TIC.
  • Los jóvenes tienden a sobre valorar su nivel de habilidades digitales. Las pruebas prácticas indican que mientras que su confianza en sus habilidades es alta, sus competencias reales en el uso de computadores e Internet están lejos de ser completas.
  • Utilizando las tecnologías digitales, los jóvenes adquieren las denominadas “habilidades para el uso cotidiano” (redes sociales, vídeos, juegos, etc.), pero no adquieren las competencias digitales necesarias en el mercado laboral.
  • Todos los ciudadanos deben contar con la oportunidad de desarrollar sus habilidades digitales y los jóvenes no deben ser dejados de lado. De no tener acceso a una educación digital formal y estructurada, tal vez nunca liberen todo el potencial que les ofrecen las tecnologías digitales como estudiantes, trabajadores, emprendedores o ciudadanos, y se convertirían en una generación en desventaja.
  • Los programas para el desarrollo de las competencias digitales deben formar parte de todas las áreas de la educación: formal, no formal e informal. Las certificaciones estandarizadas, con reconocimiento internacional e independiente de proveedores, tales como ECDL / ICDL, ofrecen una manera de evaluar los resultados de estos programas de desarrollo de habilidades dentro y fuera de la educación formal.

REFERENCIAS

  1. Marc Prensky “Digital Natives, Digital Immigrants”, 2001.
  2. International Telecommunications Union “Measuring the Information Society”, 2013.
  3. Marc Prensky “H. Sapiens Digital: From Digital Immigrants and Digital Natives to Digital Wisdom”, 2009.
  4. Don Tapscott “Growing up digital: The rise of the net generation”, New York, 1997.
  5. Suzanne Perillo “Reaching Generation Y. To Be or Not to Be – Relevant” (pdf).
  6. Ellen Johanna Helsper and Rebecca Enyon, “Digital natives: where is the evidence?” British Educational Research Journal, Vol. 36 no. 3, 2010.
  7. Por ejemplo, notas de funcionarios de gobierno en Marty Walz and Will Brownsberger “A (Real) Virtual Education: More Politics Of Virtual Schooling”.
  8. G. Kennedy et al “Beyond natives and immigrants: exploring types of net generation students”, 2010, Journal of Computer Assisted Learning.
  9. Ronald Bieber “Survey: computerskills in Austria (2014)”.
  10. DG EMPL, “Employment and social situation: Quarterly review shows a broadening recovery amidst widespread challenges”, September 2014.
  11. NMC and the European Commission “Horizon Report Europe: 2014 SchoolsEdition”, 2014.
  12. Sonia Livingstone et al “EU Kids Online Final Report”, 2011.
  13. Sonia Livingstone et al “EU Kids Online Final Report”, 2011.
  14. Tech and Law Center, “Security of the Digital Natives”, 2014, Italy.
  15. Erika E. Smith, “The Digital Native Debate in Higher Education: A Comparative Analysis of Recent Literature”, Canadian Journal of Learning and Technology, 2012.
  16. Andrew Denholm, “Great internet age divide is a myth”, Herald Scotland 2014.
  17. International Computer and Information Literacy Study (ICILS) “Preparing for Life in a Digital Age. The IEA International Computer and Information Literacy Study. International report”. Springer Open, 2014.
  18. International Computer and Information Literacy Study (ICILS) “Preparing for Life in a Digital Age. The IEA International Computer and Information Literacy Study. International report”. Springer Open, 2014.
  19. European Commission, The International Computer and Information Literacy Study. “Main Findings and Implications for Education Policies in Europe”, November 2014.
  20. “An online study makes it possible – new ECDL – reframing the climate of public opinion”, Austria, 2014.
  21. Selwyn, Neil “The Digital Native – Myth and Reality”, 2009.
  22. Hartmut Sommer, “Digital competence study. Intermediate results”, 2014.
  23. Una encuesta desarrollada por BCS en 2014 indica que las habilidades para usar el correo electrónico, el procesador de textos y las hojas de cálculo son necesarias para la mayoría de los roles de trabajo.

CRÉDITOS:
Documento elaborado por la ECDL Foundation y publicado en el portal Eduteka con autorización de ICDL Colombia.

Fuente:http://eduteka.icesi.edu.co/articulos/falacia-nativo-digital

Informe sobre Desarrollo Humano 2016 vía PNUD

En materia de desarrollo humano, todas las regiones del mundo han obtenido avances importantes entre 1990 y 2015, aunque aún siguen existiendo numerosos retos. Así lo da a conocer el Informe sobre Desarrollo Humano 2016, el cual lleva por título “Desarrollo humano para todas las personas” y fue publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El reporte “se creó para hacer hincapié en que las personas y sus capacidades —y no el crecimiento económico por sí solo— deben ser el criterio más importante para evaluar el desarrollo de un país”, según informa el PNUD. Éste mide 188 naciones a nivel mundial.

¿Cuáles son los datos más relevantes que arroja este documento?

  • México se ubicó en el lugar 77 de las 188 naciones medidas. Nuestro país tiene una expectativa de vida promedio de 77 años, 13.3 años promedio de escolaridad.

Fuente: PNUD

En primer lugar del ranking se encuentra Noruega, seguido por Australia, Suiza, Alemania y Dinamarca.

Los últimos lugares los ocupan la República Central Africana, Nigeria, Chad, Burkina Faso y Burundi.

Fuente: PNUD

El desarrollo humano ha tenido grandes avances en los últimos 25 años: más de mil millones de personas ya no se encuentran en la pobreza extrema, más de 2,600 millones tienen acceso a una fuente mejorada de agua potable, se redujo en más de la mitad la tasa de mortalidad infantil (en menores de cinco años), también la incidencia del VIH, malaria y tuberculosis disminuyó, lo mismo sucedió con la pérdida neta de zonas boscosas. Pero todavía nos enfrentamos a numerosos y complejos problemas de desarrollo como las crecientes desigualdades, la desigualdad de género, escasez de agua y productos básicos, así como temas relacionados con el cambio climático, la seguridad alimentaria y la pobreza, entre otros que repercuten de manera negativa en el bienestar de la población.

Una de cada tres personas sigue viviendo en bajos niveles de desarrollo humano.

Alrededor del mundo, la participación política de las mujeres en los parlamentos se incrementó 23% en los últimos 25 años.

El desarrollo humano encuentra obstáculos no solo en los países pobres, sino también en los desarrollados. Ahí, más de 300 millones de personas (donde se incluye una tercera parte de la población infantil mundial) viven en situación de pobreza relativa.

Las mujeres y los niños son los más afectados por la pobreza. 36% de los infantes en países desarrollados vive por debajo de la línea de la pobreza, mientras que en 2013, 766 millones de personas vivían con menos de $1.90 dólares al día.

Aproximadamente 758 millones de adultos (incluidos 114 millones de jóvenes) no cuentan con habilidades básicas de lectura y escritura.

La riqueza a nivel mundial se ha concentrado. El 1% más rico de la población cuenta con 46% de la riqueza global (datos de 2010).

Se estima que la población crezca 9.7 miles de millones para 2050. La clase media global se podría expandir a 1.7 miles de millones de personas para 2030.

Para finales de 2015, más de 65 millones de personas en el mundo habían sido desplazadas de manera violenta de sus países.

En 2014 la cifra de incidentes de terrorismo y extremismo violento alcanzaron los 15 mil. Las muertes por estos sucesos se ha multiplicado casi 10 veces al pasar de 3,329 víctimas en 2000 a 32,685 en 2014.

Fuente:http://imco.org.mx/competitividad/informe-sobre-desarrollo-humano-2016-via-pnud/