2030: el año de la catástrofe del agua en México

Por:  Uriel Naum y Oscar González

El cambio climático no respresenta tanto riesgo para el agua en el futuro como la mala gestión que se hace de ella, coinciden expertos.

El año en el que se podría recrudecer la crisis del vital líquido en México de no modificarse las actuales tendencias de consumo y reaprovechamiento podría ser 2030, según los expertos.

Esto se debe a que, mientras que en 1950 había 25 millones de habitantes en México, que podían disponer de 18,000 metros cúbicos por persona, y en 2014 se disponía de 3,800 metros cúbicos por habitante, en 2030 la cifra, se estima, se reducirá en algunas regiones hasta a 1,000 metros cúbicos por persona (Conagua estima un promedio nacional de 3,250 para ese año); actualmente se usan 13,000 metros cúbicos en promedio al año por persona en México para cubrir todas las necesidades.

Especialistas entrevistados por Forbes aseguran que, de no tomarse medidas reales para resolver la creciente carencia de agua, el país no solo verá frenado su desarrollo económico y social, sino que la propia supervivencia de los habitantes estará en riesgo. Estas conclusiones también aplican para el resto del mundo, pues 12% de la población no tiene acceso al agua potable. En México esta cifra alcanza el 20%.

Datos que sustentan la problemática actual y que llevan a prever un futuro más complicado: de los 625 acuíferos existentes en el país, más de 100 están contaminados, principalmente con arsénico. Una gran parte de éstos se ubica en zonas como Sonora y Sinaloa, entidades muy importantes para las industrias agrícola y minera, que son de las que más agua consumen (el agro consume más de 70% del agua en México).

Ante este panorama, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) creó en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) el Laboratorio Nacional del Agua, que busca desarrollos tecnológicos, económicos y sociales para abordar los retos de escasez de agua.

Las acciones propuestas por el Laboratorio del Agua para evitar el escenario adverso de 2030 consisten en implementar sistemas de recolección de agua pluvial, desarrollar tecnologías para hacer más y mejores tratamientos, reuso del agua, crear sistemas para que el agua no se pierda en el camino por fugas, descontaminar con tecnología los mantos acuíferos de aguas fósiles subterráneas y revisar el precio del agua.

Y es que hoy en México, por ejemplo, la industria consume seis kilómetros cúbicos de agua al año, pero descarga 5.3 km de agua residual; en total sólo 25% del agua residual es tratada y descontaminada en algún grado. Solamente se conocen 114 contaminantes emergentes que están regulados; sin embargo, hay 202 más que actualmente no se sabe qué hacer con ellos, ni siquiera están clasificados y las normas no los toman en cuenta.

De no hacer nada al respecto, comentó a Forbes la directora del Laboratorio del Agua, Carolina Leyva, “su escasez y el exceso de contaminación serán el motivo de la siguiente guerra mundial, que no será por combustible o territorios, sino por el agua”.

De entre las variables que afectarán la disponibilidad de agua en el país y que dependen totalmente de nuestras decisiones están, de acuerdo con el estudio Escenarios futuros del sector agua en México:

  • El incremento poblacional
  • El crecimiento del PIB por sector y por región
  • La eficiencia del uso del agua
  • El consumo de agua per capita
  • La demanda de alimentos
  • La eficiencia de la agricultura, tanto de temporal como de riego
  • Las importaciones de alimentos
  • Las extracciones regionales de agua
  • Los controles tarifarios

Entre las variables que están más allá de nuestro alcance pero que afectarán nuestra disponibilidad de agua en el futuro se tienen:

  • Los cambios en temperatura y precipitación
  • Los accidentes geológicos
  • Otros factores naturales

Un mejor escenario es posible solo si…

Quien es menos pesimista al respecto, sin dejar de apuntar que se trata de un tema de seguridad nacional que urge resolver, es Víctor Orlando Magaña, autor del “Informe sobre escenarios futuros del sector agua en México”, para quien existe la posibilidad de resolver en las siguientes décadas la carencia de agua en el país, siempre y cuando se conjugue una cultura del agua más consciente con una política pública que procure la buena gestión de este recurso, más que el impulso de grandes inversiones de infraestructura que en monto, dice, son espectaculares, pero que poco ayudan a asegurar agua en el futuro.

“Podríamos enfrentar periodos de sequía más intensos o prolongados, pero si nuestro manejo de agua fuera adecuado, lograríamos resistir eso o quizá más. Entonces sentiríamos que el futuro en términos de agua no sería tan oscuro como lo vemos hoy. La clave está en el manejo que hagamos de ésta”, dijo en entrevista Víctor Orlando Magaña.

El también investigador de la UNAM aseguró que él mismo se dio cuenta tiempo después de hacer el estudio de los escenarios del agua, que no se puede prever el futuro de este recurso centrándose solo en el cambio climático o en las tendencias de sequías, ya que en México la gran mayoría del agua que se utiliza viene de los mantos acuíferos que están en el subsuelo y no, de forma inmediata, de la lluvia (su filtración puede tardar años).

“Por ejemplo, muchos modelos de cambio climático en el mundo sugieren que va a llover menos, y la gente ha comenzado a hablar de escenarios de sequía en el país; la realidad es que en el caso de México llueve más. Con esto lo que digo es que el cambio climático no ofrece un escenario certero, por lo que hay que concentrarnos en lo que sí podemos hacer, que es mejorar el monitoreo del agua y su administración”, comentó Víctor Magaña.

El investigador de la máxima casa de estudios propone que a través de políticas públicas y monitoreos como los que ya ofrecen los satélites se establezca un capital base de agua para México, y que solo se utilice el exceso de ese capital de manera cotidiana, y solo en caso de emergencia por sequía se recurra a los cuerpos de agua base para tomar más de lo que en realidad se estaría recuperando a través de los ciclos naturales de lluvia y filtrado.

Los métodos de estimación de agua podrían ser similares a los que ya existen para calcular los volúmenes de petróleo que hay en ciertos yacimientos, coinciden los expertos, pero en el caso del vital líquido implicaría desplegar infraestructura tecnológica y el recurso humano necesario para darle un sentido estratégico al agua a nivel nacional.

Una ciudad que aseguró el futuro de su agua

Un ejemplo de que puede cambiarse el patrón de consumo de agua y su disponibilidad con base en una gestión más eficiente es la ciudad de Barcelona, en España, dijo el investigador Víctor Orlando Magaña.

“Vivió una sequía de 10 años que puso a la población local en una verdadera situación crítica de disponibilidad de agua. Pero los catalanes aprendieron bien la lección en cuanto a que no podían seguir consumiendo agua al ritmo que lo estaban haciendo. Cambiaron su política de agua, generaron una cultura de medición y cuidado de las reservas, bajaron sus consumos promedio por persona a 100 litros al día y no al doble como sucedía, logrando resolver su problema”, comentó el experto de la UNAM. Tan solo en la Ciudad de México el consumo de agua promedio por persona al día es de 250 litros.

Sobre la forma en que las tecnologías pueden ayudar a construir un escenario más positivo del agua, Víctor Orlando Magaña mencionó que sin lugar a dudas las plantas desalinizadoras, por ejemplo, ya llevan aproximadamente 30 años solventando la falta de agua en ciudades cercanas al mar. Sin embargo, como otras tecnologías, se encuentran en etapa de desarrollo, pues todavía no se sabe que hacer con los residuos de las sales que se le quitan durante el proceso, ya que su mal manejo puede contaminar la tierra o el mar si se regresan en ese volumen.

“Otras tecnologías como los equipos que atrapan vapor del ambiente para convertirlo en agua, y que incluso ya se venden para los hogares, son una opción más. Aunque todavía es poca el agua que generan por minuto”, dijo el experto de la UNAM.

Son muchas las tecnologías que para Víctor Orlando Magaña podrían llevar a pensar en un futuro menos incierto del agua, pero lo menos costoso por el momento y más eficaz “sigue siendo el consumo consciente. Es la opción que daría una buena respuesta al país por muchos años más”. Esto implicaría para el experto que el agua se pague en lo que realmente vale, aunque esto tenga el riesgo de generar tensión social.

En la actualidad, el precio del metro cúbico del agua que se cobra en el país es muy barato. Dinamarca por ejemplo, cobra 94 dólares por cada 15 metros cúbicos de agua. En contraste, en la Ciudad de México por esos mismos 15 metros cúbicos se cobran 27 dólares.

Los expertos coinciden en que si se quiere tener un escenario positivo del agua en el futuro, es necesario poner orden a las concesiones que están teniendo lugar, pues “se está dando a concesión en muchos lugares más agua de la que hay. Existe un mercado de agua muy extraño y aunque aparece mencionado en la ley, nadie lo esta regulando, por ejemplo si otorgaron a alguien una concesión de 30 años y no la está usando, debe de tener la obligación de regresarla al ciclo hidrológico, no la puede estar vendiendo como si fuera un producto o servicio más”, comentó Teresa Gutiérrez, directora general de Agua.org, un centro de información virtual del agua formado en 2004.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/2030-ano-la-catastrofe-del-agua-mexico/

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El Papa ante la catástrofe ambiental

Por:José Sarukhán

Con visión de estadista y una compulsión por llamar a las cosas por su nombre rara vez vista entre los líderes del mundo en estos días, el Papa Francisco, primer jerarca religioso en abordar el tema, ha dado con su martillo contundente en un clavo crucial para la humanidad: los problemas ambientales globales que se relacionan tanto con la pérdida de los ecosistemas como con el cambio climático.

La encíclica Laudato si’ (Alabado seas) del Papa describe la destructora explotación del ambiente —del que depende totalmente la humanidad entera, presente y futura— que el desarrollo económico ha llevado a cabo. Francisco puntualiza las causas: la inmisericorde ambición capitalista de beneficios económicos y una ilusoria fe en que la tecnología resolverá todos los problemas, acompañadas ambas por la connivencia de políticos capturados por los intereses del corporativismo global. No se trata de una compilación de reflexiones filosóficas o abstractas sobre el tema. Laudato si’ es un verdadero manual detallado de las causas del problema ambiental global y sus posibles soluciones, que no se habría logrado sin la asistencia de la comunidad científica y humanística de la Academia Pontificia de las Ciencias. Constituye un llamado a la acción que no solamente define la enfermedad y sus causas, sino que provee, como decimos, “el remedio y el trapito”.

Cuando se publicó la encíclica, el cardenal Turkson hizo énfasis en el hecho de que desde hacía tiempo el Papa Francisco reconocía el papel que la humanidad ha jugado en el problema del cambio climático, pero dado que existía un intenso debate sobre el tema, no había querido intervenir. Nunca me quedó claro ese argumento del cardenal, pero espero que no tuviera la implicación de que cabían dudas sobre el hecho del cambio climático o incluso de que la humanidad es la mayor responsable del problema. Cuestionar la realidad del cambio ambiental global y del papel central del desarrollo humano habría minado la credibilidad y la fuerza del documento.

El consenso científico acerca de lo que está ocurriendo como resultado del uso de combustibles fósiles a partir de la Revolución industrial, y de la pérdida de los ecosistemas, es en verdad abrumador. Menos de 0.2% de cerca de 14 mil artículos publicados durante más de 20 años (de 1991 a 2012) en revistas científicas arbitradas no está de acuerdo con ese consenso (ver la Gráfica 1).

Destaco a continuación algunos de los puntos que sobresalen en la encíclica.

En cuanto a medidas concretas de acción:

1. Desfasar el uso de carbón, incluso mientras las tecnologías renovables para generar electricidad se desarrollan, y así “escoger el menor de dos males”.

2.  El “comercio de carbón” (los créditos de carbón) puede “generar una nueva forma de especulación” que no ayudaría a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Puede ser una salida fácil para enmascarar un uso prácticamente idéntico de energías sucias, e impediría el cambio radical que las circunstancias requieren.

3. Apoya la idea de cooperativas de producción energética por medios renovables y con características locales para atender problemas locales en procesos de autosuficiencia local que resuelvan “la incapacidad del orden mundial para asumir sus responsabilidades”, ya que los grupos regionales y los individuos hacen toda la diferencia.

En cuestiones de comportamiento individual o social:

1. Remarca la “débil respuesta política internacional” por el “fracaso de las cumbres globales sobre el medio ambiente”. Tal fracaso deja en claro que, por un lado, la política en este campo está sujeta a los intereses especiales y económicos que doblegan el interés y el bien común y, por el otro, existe manipulación de la información en los medios.

2. Aunque se podría interpretar como una consecuencia natural de la política que la Iglesia ha mantenido sobre el control de la natalidad —política con la que no estoy de acuerdo—, Francisco considera que el sobreconsumo es un problema mayor que el poblacional. De cualquier manera está en lo correcto: a nivel mundial, la tasa de consumo per cápita de recursos y energía es muy superior a la tasa de crecimiento de la población.

3. En la era de la conectividad, debida a los avances de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), hay una desconexión enorme entre la humanidad y la naturaleza y entre las mismos seres humanos.

4. Nuestra herencia para las siguientes generaciones será una de desolación.

5. Las tasas de consumo han crecido exponencialmente y lo seguirán haciendo a ritmos aun mayores en el futuro. La destrucción de los sistemas ecológicos y del bien común de la atmósfera, causada por nuestro estilo de vida promedio no sustentable, “ha rebasado la capacidad de nuestro planeta, lo cual puede solamente generar catástrofes como las que recurrentemente suceden en varias partes del mundo. La única manera de reducir el efecto del desbalance actual es con acciones inmediatas” (ver la Gráfica 2).

Francisco expresó claramente que esperaba que la encíclica tuviera influencia en las políticas económicas y de energía, e iniciara un movimiento global que presione a los políticos a realizar un cambio serio al respecto. Pero también, que los obispos y sacerdotes alrededor del mundo encabecen discusiones sobre este documento en sus servicios dominicales. No sé qué tanto la jerarquía eclesiástica —a pesar de que la encíclica representa la posición oficial de la Iglesia— responderá al llamado del Papa, pero esperaría que al menos la feligresía católica tomara una posición claramente activa al respecto; esto sería suficiente para iniciar un cambio de dimensiones globales inéditas.

Muchos científicos, entre los que me incluyo, tenemos la esperanza de que el debate iniciado por Francisco introducirá una “dimensión moral” a la discusión sobre el cambio global ambiental, ya que la dimensión científica está claramente establecida. Por ejemplo, el director del prestigioso Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, Hans Joachim Schellnhuber, ha señalado que si bien existe entre los científicos una especie de código de honor de no mezclar los aspectos de ciencia pura con temas morales, esto tendría que cambiar porque “la ciencia y sus aplicaciones tienen consecuencias morales” y “estamos en una situación en la que debemos pensar sobre las consecuencias de nuestro conocimiento en la sociedad”. La encíclica Laudato si’ no es una expresión o manifestación “verde” sino —en palabras del Papa— “un documento de enseñanza social”.

Francisco ha afirmado que, aunque “los críticos mencionan que la Iglesia no puede dar lecciones sobre políticas públicas”, el hecho es que “estos temas están en la médula de las enseñanzas de la Iglesia”. Desde luego, las críticas a este enfoque moral del problema no se han hecho esperar en los grupos más conservadores y reaccionarios de la derecha en varios países, especialmente en Estados Unidos, pero también en grupos católicos conservadores, que han interpretado la encíclica como un ataque al capitalismo y como una actitud no bienvenida en estos momentos en que el tema del cambio climático y ambiental global está tan arriba en la agenda internacional. Yo esperaría, ciertamente, que la encíclica tenga un impacto claro en las venideras discusiones de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21/CMP11) en París, hacia fines de 2015.

Algo que a mí en lo personal me resultó impactante viniendo del Papa Francisco es que en su encíclica desacredita la interpretación bíblica del Génesis que hacen muchos cristianos conservadores —y que ha sido adoptada y ejercida desde hace siglos— sobre el supuesto dominio de la humanidad sobre la Tierra y, en consecuencia, el derecho irrestricto al uso de sus recursos.

Hasta aquí encuentro una coincidencia total entre el contenido de la extraordinaria encíclica del Papa Francisco y la información científica sobre el cambio ambiental global, la gravedad del problema, la relación entre el tipo de desarrollo humano que tenemos y el daño a la atmósfera y los ecosistemas, y el lugar del cambio climático en el contexto socioeconómico mundial. Se trata de un documento con sólidas bases científicas que, al mismo tiempo, está inmerso en un profundo humanismo y posee un gran sentido social, pues señala que los desposeídos (es decir, 70% de la humanidad) son quienes reciben todo el impacto de los problemas ambientales del mundo; que el sistema financiero mundial influye sobre la política y la distorsiona; que el crecimiento de los mercados no resolverá el hambre ni la pobreza, y que las opciones tecnológicas no representan soluciones reales a esta coyuntura.

Sin embargo, me parece que la humanidad no podrá encarar estos problemas con base en un profundo cambio de comportamiento mientras sigamos pensando que nuestra existencia en este planeta es resultado de una acción sobrenatural. Los humanos no somos producto de un acto de creación divina; nuestra presencia en la Tierra se debe al proceso de evolución orgánica del cual ha surgido toda la vida que nos rodea. Somos una especie más, relacionada con el resto de las especies debidas a la evolución (ver la Gráfica 3), y mientras no nos consideremos como tales —como una especie biológica y no como miembros de una raza, una religión o una nación— y asumamos un compromiso con nuestros congéneres actuales y futuros, será muy difícil alcanzar un verdadero sentido de responsabilidad por el planeta. Hasta ahora ninguna religión o escuela o universidad nos ha educado en el contexto de esa responsabilidad. La encíclica Laudato si’ es el primer paso en la historia de la humanidad hacia esta nueva forma de vida. Toca a nosotros decidir los siguientes pasos.

Es posible que la única concepción ética que reúne una relación de respeto y cuidado del entorno ambiental —de manera que lo conservemos y lo utilicemos sustentablemente— con una responsabilidad ética hacia todos los miembros de nuestra especie, coetáneos y futuros, sea la siguiente:

1. Empezar a comportarnos como miembros de una especie biológica (Homo sapiens), porque somos producto del mismo proceso evolutivo que las demás especies, el cual ha ocurrido y continúa desarrollándose en un contexto de ecosistemas, y aunque la evolución cultural ya no depende estrictamente de ese contexto, seguimos dependiendo totalmente de él para nuestra supervivencia y desarrollo.

2. Como ya mencioné, compartimos genes con todas las especies con las que cohabitamos y nuestra evolución cultural nos ha dado la capacidad de alterar profundamente el contexto ambiental del proceso evolutivo. Por si esto fuera poco, estamos  muy cerca de alterar también —por nuestros avances tecnológicos— el proceso mismo de la evolución. Esto implica dar a la conservación del proceso evolutivo el mayor valor moral posible, puesto que es el proceso por el cual la diversidad biológica existe; es el componente biológico de los ecosistemas de los que dependemos para nuestra subsistencia.

3. Finalmente, estamos en este planeta como producto de ese proceso. No he visto, hasta ahora, una propuesta de ética ambiental sustentada en la preservación del proceso evolutivo por medio de la selección natural como el mandato moral básico de una ética ambiental o ecológica.

Lo anterior nos impone lo que creo que constituye el reto más importante que la humanidad ha enfrentado en su presencia en la Tierra —breve en relación con el tiempo de existencia de la vida—: la necesidad de establecer las bases filosóficas de dicha concepción ética y lograr traducirlas a un discurso social que sea convincente y aceptable para la mayoría de la gente, pero que además pueda tener efectos concretos en el desarrollo de políticas públicas. La ética debe ser mucho más que el simple entendimiento y discusión de teorías acerca de lo que es una “buena vida”: debe ser, primariamente, un esfuerzo por modificar las actitudes personales para ser mejores individuos, para propiciar un mundo futuro mejor.

En nuestro proceso de evolución cultural, a lo largo de decenas de milenios, han surgido numerosos retos que la mayoría de las veces fueron afrontados con éxito por nuestros antepasados. Sin embargo, el presente reto es excepcionalmente delicado e importante porque la velocidad del deterioro de la matriz ambiental de la que dependemos, así como el crecimiento de la desigualdad social y económica, son inéditos. Debemos estar conscientes de ello. Para enfrentar este desafío contamos con solo unas cuantas décadas.

Termino citando lo que Paul Ehrlich —uno de los biólogos evolucionistas más connotados de nuestro tiempo y líder mundial en el análisis de la condición humana en relación con su ambiente— define como el dilema central de la humanidad: “[…] cómo transformar actitudes sociales que anhelan alcanzar ‘el mejor estándar de confort’ —con sus consecuentes inequidades— en anhelos para lograr estándares de vida dignos basados no en la acumulación de bienes materiales, sino en el alcance de logros personales y espirituales, en una atmósfera de mayor equidad social.1   

1 Paul R. Ehrlich, Anne H. Ehrlich y Gretchen C. Daily, The Stork and the Plow: The Equity Answer to the Human Dilemma, Putnam’s, New York, 1995.

__________

José Sarukhán es doctor honoris causa por las universidades de Lima, Gales, Nueva York y Chapingo. De 1989 a 1997 fue rector de la UNAM. Es miembro de la National Academy of Sciences de Estados Unidos y de la Royal Society. Actualmente es coordinador nacional de la Conabio.

Fuente:http://www.estepais.com/articulo.php?id=363&t=el-papa-ante-la-catastrofe-ambiental

Índice para una Vida Mejor 2017 vía OCDE

El Índice para una Vida Mejor, realizado por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), permite comparar el bienestar entre distintos países y su objetivo es invitar a los ciudadanos a nivel global a participar en la formulación de las políticas para alcanzar un mejor nivel de vida.

El estudio, publicado anualmente, evalúa a 38 países (35 miembros de la OCDE y tres socios) con base en 11 temas esenciales: vivienda, ingresos, empleo, comunidad, educación, medio ambiente, compromiso cívico, salud, satisfacción, seguridad y balance vida-trabajo.

¿Cómo está la vida en México?

Fuente: OCDE

En la última actualización del índice, México obtuvo una calificación promedio de 3.4 entre los países evaluados y sus resultados variaron en cada uno de los 11 temas seleccionados:

 Vivienda

Se enfoca en las condiciones de vida, por ejemplo, el número de habitaciones por persona, la cantidad de instalaciones con servicios básicos y el gasto en vivienda.

  • La mejor calificación fue de Estados Unidos con 7.9, mientras que México obtuvo una calificación de 3.9.
  • En México el promedio de habitaciones por persona es 1 y las familias dedican un 21.7% de su ingreso a gastos de vivienda (cifra mayor al promedio de la OCDE que es 21%).

Fuente: OCDE

Ingresos

Considera aspectos relacionados con los costos de vida como el ingreso anual por familia y su patrimonio financiero.

  • México obtuvo una calificación de 0.8. Los mejores resultados fueron de Estados Unidos y Suiza con 10.0 y 7.9, respectivamente.
  • En México, el ingreso familiar promedio per cápita es de 12,806 dólares al año (cifra mucho menor al promedio de la OCDE de 29,016 dólares) y aproximadamente el 18% de la población vive en condiciones de pobreza extrema.

Fuente: OCDE

Empleo

Revisa factores relacionados con el trabajo, tales como, tasas de empleo y desempleo, ingresos anuales y seguridad laboral.

  • El país mejor evaluado fue Islandia con 9.7. Por otro lado, México obtuvo una de sus calificaciones más altas con 6.1.

Fuente: OCDE

Comunidad

Se concentra en la calidad de la convivencia, principalmente en la pertenencia a una red de apoyo social.

  • Nueva Zelanda obtuvo la calificación más alta con 8.8, mientras que México obtuvo su calificación más baja con 0.0.
  • En México, el 75% de las personas creen que conocen a alguien en quien pueden confiar cuando lo necesitanmientras que el promedio de la OCDE es 88%

Fuente: OCDE

Educación

Se enfoca en la calidad de la educación a partir de factores como la permanencia en el sistema educativo, tasas de graduación y competencias de los estudiantes.

  • Finlandia recibió la calificación más alta con 9.3, mientras que México obtuvo 0.7 (la más baja del grupo).
  • En México, sólo el 34% de los adultos entre 25 y 64 años de edad ha terminado la educación media superior.
  • Si bien los resultados en educación fueron más bajos en comparación con otros países, México ha mejorado desde 2000. Por ejemplo, desde 2003 las calificaciones de la prueba PISA en matemáticas han mejorado entre niños y niñas en 30 y 26 puntos, respectivamente.
Fuente: OCDE

Medio ambiente

  • Explora aspectos relacionados con contaminación ambiental, especialmente en torno a la calidad del aire y del agua.
    • Noruega e Islandia obtuvieron las mejores calificaciones con 10.0 y 9.7, respectivamente. México obtuvo 5.7, quedado sobre países como Brasil, Chile, Grecia y Rusia.
    • En México, los niveles de partículas PM2.5 son de 11.9 microgramos por metro cúbico, cifra mayor al límite anual recomendado por la OMS (10).
    • Solo 68% de los habitantes en México dice estar satisfechos con la calidad del agua.
Fuente: OCDE

Compromiso cívico

Se refiere a la calidad de la participación ciudadana, principalmente en los procesos electorales y en la toma de decisiones, por ejemplo, en la elaboración de leyes.

  • México obtuvo el tercer lugar con un puntaje de 6.6, solamente detrás de Australia y Bélgica con 8.6 y 7.1, respectivamente.
  • En México, la participación electoral fue del 63.1% de las personas registradas y el nivel de participación de los interesados en la elaboración de regulaciones fue de 3.5 (en una escala de 0 a 4), la cifra más alta de la OCDE cuyo promedio es 2.4.

Fuente: OCDE

Salud

Considera indicadores que reflejan el bienestar en términos de esperanza de vida y la percepción de las personassobre su salud.

  • Los países con el puntaje más alto fueron Nueva Zelanda y Canadá con 9.6. La calificación de México fue 6.1.
  • La esperanza de vida en México ha incrementado a casi 75 años, sin embargo, permanece cinco años por debajo del promedio de la OCDE (80 años).

Fuente: OCDE

Satisfacción

Busca medir la felicidad a través de la percepción de los ciudadanos sobre los aspectos de su vida en conjunto.

  • En la evaluación general México obtuvo 5.0 de calificación. Noruega recibió 10.0, seguido por Suiza cono 9.9.
  • Al pedir que los participantes calificaran su satisfacción ante la vida (en una escala del 0 al 10), los mexicanos asignaron una puntuación de 6.2, puntaje menor al promedio de la OCDE (6.5).

Fuente: OCDE

Seguridad

Evalúa aspectos relacionados con el riesgo de ser víctima de un delito, incluyendo las tasas de homicidio y la percepción de vulnerabilidad.

  • México recibió la segunda calificación más baja con 0.7, sólo por encima de Brasil. Noruega obtuvo 9.8, el puntaje más alto.
  • Según la información más reciente de la OCDEla tasa de homicidios en México es de 23.4, cifra mucho mayor que el promedio de la organización que es 4.0.
  • Además, solo el 39.9% de las personas se sienten seguras al caminar solas por la noche.

Fuente: OCDE

Balance vida-trabajo

Mide la capacidad de mantener un equilibrio adecuado entre el trabajo y las actividades cotidianas, tomando en cuenta los horarios de trabajo, así como el tiempo dedicado al ocio.

  • La calificación más alta fue para los Países Bajos (Holanda) con 9.4. México obtuvo 2.1, quedando sólo sobre Turquía.

En México, en el 28.3% de los trabajadores tienen jornadas de más de 50 horas a la semana, mientras que sólo dedican 12.8 horas a actividades de ocio y a su cuidado personal.

Fuente: OCDE

¿Qué es lo más importante para los ciudadanos alrededor del mundo?

El Índice para una Vida Mejor cuenta con un mapa interactivo que permite visualizar cuáles son los temas de bienestar que han sido más valorados y en dónde, basándose en las respuestas de más de 100 mil usuarios de la herramienta.

Según el mapa, el factor más valorado en México es la educación, al igual que en Chile y Brasil. Mientras tanto, en países como Estados Unidos, Reino Unido y Alemania lo más importante es la satisfacción y en otras naciones como Francia, Canadá y Australia es la salud.

Navega la herramienta aquí y crea tu propio índice asignando un valor a los temas que tienen mayor importancia para ti.

Fuente:http://imco.org.mx/temas/indice-una-vida-mejor-2017-via-ocde/

Seguimos desaprovechando nuestros bosques

Autor: Saúl Rodríguez

 

La cobertura potencial de bosques y selvas en México se estima en poco más de la mitad del territorio nacional. Sin embargo, debido a los cambios de uso de suelo y explotación de los recursos naturales esta superficie se ha ido perdiendo hasta llegar a una cobertura actual de poco más de la tercera parte del país. A pesar de esta importante pérdida, México se sitúa entre los 15 países con mayor cobertura forestal del mundo.

Podría pensarse que la pérdida en la superficie forestal vendría acompañada de un aumento en la producción maderable del país. No obstante, ésta se ha mantenido sin cambios importantes en los últimos diez años[1], con un volumen producido equivalente a poco más de la tercera parte del consumo nacional de madera.

Los números del sector generan dudas. Si se tiene una producción tan baja pero se cuenta con importantes recursos forestales a pesar de la pérdida registrada, entonces ¿de dónde se abastece la demanda en México? Una parte de la madera consumida en el país viene de importaciones y otra de la producción maderable nacional (tanto legal como ilegal), esta última de acuerdo a la Procuraduría de Protección Federal al Ambiente (PROFEPA) representa 30% del volumen anual autorizado.

Para darnos una idea de cuánta madera se está perdiendo y qué pasaría si estos recursos se hubieran aprovechado de manera sustentable y legal, se comparó la superficie de bosques y selvas registrada en 2014 con la disponible en 2015 para analizar áreas catalogadas como con vocación productiva o de conservación y que presentan signos de deforestación. Es importante mencionar que no necesariamente en el 100% de los casos la pérdida de zonas forestales se debe al comercio ilegal de madera, ésta puede originarse por cambios de uso de suelo asociados a otras actividades económicas o incendios forestales, entre otras causas.

Entre 2014 y 2015 se perdieron 978 mil hectáreas forestales, 67% ubicadas en zonas con vocación productiva y el 33% restante en zonas con vocación de conservación, bosques y selvas que en su conjunto duplican la extensión total del estado de Morelos[2]. Al dividir esta superficie por entidad (incluyendo tanto terrenos con vocación productiva como de conservación), se encontró que 91% de las zonas forestales con posible deforestación se concentra en seis estados: con Quintana Roo como la entidad con las principales pérdidas registradas (33%), seguido por Chiapas (17%) y Campeche (16%). En la siguiente gráfica se desagrega este valor por tipo de vocación.

Dadas las características físicas como volumen, densidad y tipo de vegetación presente en las zonas deforestadas con vocación productiva, si estos recursos forestales, considerando sólo maderas comerciales, hubieran tenido un aprovechamiento sostenible similar al registrado en los permisos de manejo de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la producción nacional de madera legal hubiera aumentado 42% en comparación con la registrada en 2014.

El aprovechamiento de forma legal de estos bosques y selvas perdidos no sólo hubiera implicado un aumento de casi $3 mil millones de pesos en el valor de la producción maderable registrada en 2014, sino también otros beneficios económicos como los asociados a la recaudación fiscal y generación de empleos formales. Esto sin mencionar los servicios ambientales que las zonas forestales aportan, los cuales van desde la captura de carbono hasta la provisión y mantenimiento de los recursos hídricos.

¿Qué puede hacerse para mantener estos recursos tan valiosos? México cuenta con una importante superficie forestal la cual no se puede tener completamente vigilada. La PROFEPA, organismo que entre sus principales responsabilidades tiene el cumplimiento de la normatividad, prevención de delitos y la procuración de justicia ambiental, contó en 2015 con un presupuesto de $1,107 millones de pesos, valor que representa poco menos de la séptima parte del monto asignado a la Cámara de Diputados para el mismo año, 1,500 empleados y 300 vehículos de inspección. Estos recursos no son para uso exclusivo de la vigilancia forestal sino también de vida silvestre, litorales, para la inspección de actividades industriales por concepto de manejo de aguas residuales, disposición de residuos, contaminación atmosférica y de suelos. Lo cual ayuda a entender por qué los decomisos de 2015 apenas representaron 0.66% del volumen de madera promedio producido anualmente en el país entre 2004 y 2014.

Ante tal situación es necesario mantener una política enfocada en el aprovechamiento sustentable de los recursos forestales del país, la cual evite la sobrerregulación del sector, disminuya las barreras para que puedan incluirse tanto a nuevos productores como aquellos que actualmente operan en la ilegalidad, y defina controles suficientes y adecuados de mercado.

[1] Producción promedio anual de 6.1 millones de metros cúbicos de madera en rollo entre 2004 y 2014.

[2] El estado de Morelos registra una superficie de 488 mil hectáreas.

Publicado por Animal Político

Día Mundial del Medio Ambiente, vía ONU Medio Ambiente

¿Cuáles son los retos ambientales en América Latina y El Caribe?

  • 504 millones de m3 de madera fueron extraídos en 2014.
  • 10 mil 830 de especies se encuentran en peligro de extinción: 42% anfibios, 37% mamíferos, 25% aves, 18% reptiles.
  • 30 millones de personas en la región no tienen acceso a agua potable.

¿Cuáles son los motores para acelerar transición hacia un modelo de desarrollo sostenible en América Latina y El Caribe?

  • La sobreexplotación pesquera afecta 70% de los arrecifes del Caribe.
  • 45% del agua se pierde antes de llegar al consumidor.
  • 1 metro de aumento del nivel del mar podría desplazar a 110 mil personas en los países de la comunidad del Caribe (CARICOM).

Fuente:http://imco.org.mx/medio_ambiente/dia-mundial-del-medio-ambiente-via-onu-medio-ambiente/

Atlas 2017 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible vía Banco Mundial

El Banco Mundial realizó el  Atlas 2017 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con más de 150 mapas y visualizaciones de datos, el cual mide el progreso de más de 220 economías en los 17 ODS y sus respectivas 169 metas en torno al desarrollo y la calidad de vida de las personas en el mundo.

El Atlas mide el progreso de estas economías para ayudarles a obtener mejores finanzas, mejores datos y mejor manejo de sus recursos con datos hasta el 31 de enero de 2017. Este documento se enfoca en las mejorías o retrocesos de los Indicadores de Desarrollo del Mundo (WDI por sus siglas en inglés), una base de datos de más de mil 400 indicadores, una compilación del Banco Mundial de estadísticas internacionales comparables sobre desarrollo y condiciones de vida.

¿Cómo nos encontramos a nivel global en cuanto a estos indicadores del Banco Mundial?  

  1. Acabar con la pobreza
  • Aproximadamente 766 millones de personas (10.7% de la población mundial) vivía en pobreza extrema en 2013.
  • Se busca acabar con todo tipo de pobreza para 2030, además de proporcionar seguridad social para las personas pobres y vulnerables, incrementar el acceso a los servicios básicos y ayudar a aquellos que viven en zonas de conflicto o que son víctimas de algún desastre natural.

 

  1. Acabar con la hambruna
  • La desnutrición se redujo de 19% a 11% en los últimos 25 años.
  • Preocupan especialmente las regiones de Asia del sur y África subsahariana, las cuales aumentan su población y su demanda alimenticia.

Fuente: Banco Mundial
  1. Buena salud y bienestar
  • En 2015, 303 mil madres murieron por complicaciones tanto en el embarazo como en el parto.
  • Se busca reducir la mortalidad infantil, acabar con la epidemia de VIH, tuberculosis y malaria, prevenir el suicidio y el abuso de sustancias, así como extender la protección financiera en cuanto a servicios de salud.

Fuente: Banco Mundial
  1. Educación de calidad
  • Se busca asegurar la educación de calidad de una manera inclusiva y accesible para todos y así promover las oportunidades de crecimiento y aprendizaje.
  • Es importante medir los resultados del aprendizaje y poder mejorar los procesos educativos.
  • En 2014, 90% de los niños en el mundo completaron un curso completo de educación primaria, pero solo 75% alcanzó esta cifra en educación secundaria.

Fuente: Banco Mundial
  1. Equidad de género
  • 150 países a nivel global tienen al menos una ley que trata diferente a las mujeres que los hombres y 63 países tienen cinco o más leyes así.
  • En 49 países no existe una ley que proteja a las mujeres contra la violencia doméstica, en 45 naciones no hay legislación que trate temas de acoso sexual y 112 países no penalizan la violación marital.
  • Se busca empoderar a las niñas y mujeres, así como acabar con las brechas de género, el trabajo doméstico no pagado y el matrimonio infantil.
  • También se requiere aumentar y promover el uso de Internet por parte de las mujeres, quienes lo utilizan en menor medida que los hombres, esto sin importar región o ingreso.
  • Expandir la participación femenina a áreas donde comúnmente no están presentes, como tecnología y política.

Fuente: Banco Mundial
  1. Agua limpia e instalaciones sanitarias
  • Más de 90% de las personas en el mundo ahora tienen acceso a mejores fuentes de agua.
  • Se busca expandir el acceso a agua potable e instalaciones sanitarias limpias a nivel global.

Fuente: Banco Mundial
  1. Energía limpia y accesible
  • Se estima que mil 100 millones de personas no tenían acceso a electricidad en 2014 y más de 3 mil millones no tenían acceso a combustibles limpios.
  • Se busca promover el cambio a energías renovables para así disminuir la dependencia a fuentes de energía insostenibles y no renovables.

Fuente: Banco Mundial
  1. Trabajo respetable y crecimiento económico
  • Los jóvenes entre 15 y 24 años (los cuales representan 22% de la población adulta mundial) se enfrentan constantemente con dificultades para encontrar trabajo y una vez que lo hacen son trabajos mal pagados, con pocas oportunidades de crecimiento profesional y de baja calidad.

Fuente: Banco Mundial
  1. Industria, innovación e infraestructura
  • Se busca construir infraestructura resistente, además de promover la industrialización sustentable e inclusiva y la innovación.
  • Otras metas son apoyar los mercados y servicios rurales, desarrollar infraestructura regional y a través de fronteras, financiar pequeñas y medianas empresas y mejorar la eficiencia recurso-uso.

 

  1. Reducir la desigualdad
  • El ingreso y el consumo de 40% de la población más pobre creció a un ritmo más acelerado que el promedio nacional en 49 de 83 países entre 2008 y 2013.
  • Se requiere reducir los costos de migración, así como los costos de envío y recepción de remesas.

 

  1. Ciudades y comunidades sustentables
  • El número de residentes urbanos está creciendo 2% al año a nivel global.
  • Los retos en cuanto a este tema abarcan la necesidad de proveer vivienda segura, transporte a costos accesibles, aire limpio y espacios verdes públicos.

 

  1. Consumo y producción responsables
  • Más de 500 kilocalorías de comida por persona se desperdician todos los días debido a la cadena de suministro en América Latina y el Caribe.
  • Es necesario reducir el desperdicio de comida, promover el reciclaje, reúso y mejorar las prácticas de consumo entre los países, sobre todo en aquellos altamente dependiente de los recursos naturales.
  • La región que más han aumentado el desperdicio de alimentos es América Latina y el Caribe. Norteamérica disminuyó considerablemente esta actividad.

Fuente: Banco Mundial
  1. Acciones contra el cambio climático
  • Si no se realizan cambios significativos, el cambio climático podría mermar ganancias en cuanto al desarrollo, además de orillar a la pobreza extrema a 100 millones de personas para 2030.
  • Las emisiones globales de dióxido de carbono se incrementaron 60% desde 1990. Esto ha contribuido a que la temperatura global se encuentre 0.8°C arriba en promedio desde esa fecha.

 

Fuente: Banco Mundial
  1. Vida bajo el agua
  • Casi 90% de las reservas globales marinas son explotadas o padecen de sobrepesca.
  • Cerca de dos tercios de los océanos del mundo muestran signos de un alto impacto humano, lo que se traduce en pérdida de biodiversidad marina y contaminación.

 

  1. Vida en la tierra
  • La actividad humana ha provocado la degradación de ecosistemas terrestres, la sustentabilidad de bosques y selvas, así como la desertificación.
  • En los últimos 25 años, la creciente demanda de productos forestales y de tierras para uso agrícola han provocado la pérdida global de más de 50 mil kilómetros cuadrados de áreas boscosas. Esta pérdida se ha visto principalmente en América Latina y el Caribe, donde ha desaparecido más de 9% de bosques.
  • Nuevamente, Latinoamérica y el Caribe es una región donde más retos hay en cuanto a protección de hábitats y diversidad, sobrepesca, contaminación de ecosistemas, degradación de bosques y vulnerabilidad de la biodiversidad.
  • Muchos países de América Latina protegen hasta 20% de su tierra.
  • Cerca de 25 millones de kilómetros cuadrados a nivel mundial presentan oportunidades para ser restaurados ecológicamente, sobre todo en regiones tropicales y templadas.
  • Entre 300 y 350 millones de personas (aproximadamente la mitad de ellos son indígenas) viven dentro o cerca de bosques altamente boscosos, por lo que dependen enteramente de éstos para subsistir.

Fuente: Banco Mundial
  1. Paz, justicia e instituciones sólidas
  • Para combatir la corrupción y los sobornos se deben promover gobiernos justos, transparentes y que rindan cuentas.
  • La tasa internacional de homicidio cayó de seis por cada 100 mil personas a cinco en solo dos años (2012-2014).
  • Ocho de las 10 ciudades más peligrosas del mundo se encuentran en América Latina y el Caribe, siendo Honduras la más violenta con 70 homicidios por cada 100 mil personas.

Fuente: Banco Mundial
  1. Colaboración para el desarrollo global
  • Preocupan temas como las remesas que se envían y reciben a nivel mundial, así como el reparto del conocimiento, el compromiso internacional, la sustentabilidad de la deuda, la facilitación del comercio, el acceso a las tecnologías y la crisis de refugiados.
  • China tuvo la mayor cantidad de usuarios de Internet en 2015, aproximadamente 705 millones de cibernautas. 44% de la población mundial son usuarios de Internet, mientras que las regiones de Norteamérica, Europa y Asia central tuvieron la mayor tasa de usuarios.

Fuente: Banco Mundial

Consulta toda la información del Banco Mundial aquí

Fuente:http://imco.org.mx/uncategorized/atlas-de-las-metas-de-desarrollo-sustentable-2017-via-banco-mundial/

 

20 datos para entender la crisis ecológica de la tierra, vía ONU Medio Ambiente

El año 2016 fue el más cálido del que se tenga constancia de acuerdo con la infografía elaborada por la ONU “20 datos para entender la crisis ecológica de la Tierra”, en donde se destacan las consecuencias del cambio climático y las posibles soluciones para reducirlo.

Estos son algunos datos relevantes de esta infografía presentada en el marco del día de la tierra, el 22 de abril:

  • El año 2016 fue el más cálido registrado
  • Si la temperatura promedio del planeta aumenta 1.5 ºC, varios países insulares desaparecerán
  • Al año llegan cerca de 8 millones de toneladas de plástico al mar
  • El aumento de temperatura del océano ha blanqueado cerca de dos terceras partes de la Gran Barrera de coral
  • Ha desaparecido la mitad de los animales salvajes que habitaban en la tierra desde hace 40 años.
  • 90% de las aguas residuales de países en desarrollo llegan a los ríos y lagos sin ser tratadas
  • 7 millones de personas murieron por la contaminación del aire
  • Para reducir el cambio climático, la ONU propone cumplir con el acuerdo de París para evitar que el planeta aumente más de 2 ºC, así como revisar cada cinco años los compromisos de cada país

Consulta la infografía completa aquí 

Fuente:http://imco.org.mx/medio_ambiente/20-datos-para-entender-la-crisis-ecologica-de-la-tierra-via-onu-medio-ambiente/