Doing Business 2019: un año con récord de reformas y mayor influencia

Ante los elevados costos iniciales que debía afrontar su negocio de cerdos en Bogotá, Diego Bedoya siguió el consejo de su acreedor. Utilizó sus animales, alimentos, medicamentos, herramientas y equipos como garantía para poder comenzar a producir y ganar dinero. Y usa sus productos para pagar los préstamos que contrajo.

El microempresario se beneficia de los servicios de un registro de garantías de Colombia que permite que las empresas registren activos muebles —por ejemplo, maquinaria o incluso sus propios productos— como garantía. Entre marzo de 2014 y octubre de 2016, se registraron más de 1,3 millones de este tipo de activos para respaldar los fondos otorgados por prestamistas, entre los que se encuentran algunos de los bancos más grandes del país. Una cuarta parte de ese total se destinó a respaldar créditos para microempresas y pequeñas y medianas empresas.

Colombia se encuentra entre los tantos países del mundo que reforman sus regulaciones empresariales para estimular la participación del sector privado e impulsar el crecimiento económico.

Entre el 2 de junio de 2017 y el 1 de mayo de este año, 128 Gobiernos aplicaron una cifra récord de 314 reformas que benefician tanto a pequeñas y medianas empresas como a empresarios, favorecen la creación de empleo y estimulan la inversión privada.

El índice de Doing Business del Grupo Banco Mundial presenta un seguimiento de estas reformas, y a la vez sirve de inspiración para llevarlas a la práctica. En él se clasifican 190 países de acuerdo con la facilidad para hacer negocios dentro de sus fronteras.

La aceptación de Doing Business tardó bastante en llegar en varias partes del mundo desde que se presentó por primera vez el informe en 2003. La clasificación anual tiene cada vez más influencia, tal como lo demuestra el ritmo progresivo de las reformas de la regulación relativa a las empresas en todas las regiones.

Potenciar a los empresarios

La aceptación de Doing Business tardó bastante en llegar en varias partes del mundo desde que se presentó por primera vez el informe en 2003. La clasificación anual tiene cada vez más influencia, tal como lo demuestra el ritmo progresivo de las reformas de la regulación relativa a las empresas en todas las regiones.

  • Cuatro de los 10 países que más han avanzado —Afganistán, Djibouti, Côte d’Ivoire y Togo— sufren fragilidad, conflicto y violencia.
  • Un tercio de todas las reformas normativas sobre empresas se aplicó en economías de África al sur del Sahara: en total fueron 107 reformas, lo que constituyó un récord para la región.
  • Dos países de Europa oriental y Asia central se ubicaron entre los 10 primeros puestos: la ex República Yugoslava de Macedonia, en el décimo lugar, y Georgia, en el sexto lugar tras subir dos posiciones.
  • Brasil registró la mayor mejora de puntaje de América Latina y el Caribe, con reformas en cuatro esferas.
  • Los Emiratos Árabes Unidos ingresaron al grupo de los primeros 20, ubicándose en la undécima posición.
  • China, uno de los 10 países que más mejoraron este año, avanzó más de 30 lugares hasta llegar al puesto 46 en la clasificación mundial.
  • India se convirtió en la economía de Asia meridional mejor ubicada, ascendiendo 23 lugares para quedar en el puesto 77 en la clasificación mundial.

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“Los resultados de este año demuestran claramente el compromiso de los Gobiernos de muchas economías, grandes y pequeñas, de fomentar el espíritu empresarial y las empresas privadas”, dijo Rita Ramalho, gerente superior del Grupo de Indicadores Mundiales del Banco Mundial, encargado de la elaboración del informe.

“Además, hay una amplia cantidad de países que están aplicando reformas este año; es más universal. Ya nadie cuestiona la importancia de estas cosas, como la necesidad de que exista un proceso simple para poner en marcha una empresa”.

En los últimos dos o tres años, “todos los grandes mercados emergentes —como China, India, Nigeria, Sudáfrica, Indonesia y Rusia— han incorporado la metodología”, señaló Sylvia Solf, jefa de la Unidad de Asesoramiento sobre Reformas del Grupo Banco Mundial, que recomienda a los Gobiernos formas de mejorar el entorno para los negocios. “El hecho de que estén haciendo esto es completamente innovador”.

“Las regulaciones empresariales sólidas y eficientes son fundamentales para fomentar el espíritu empresarial y el crecimiento del sector privado. Sin ellas, no tendremos posibilidades de poner fin a la pobreza e impulsar la prosperidad compartida en el mundo.”

Facilitar la actividad empresarial

“Al poner la perspectiva de una pequeña empresa nacional en el centro del análisis, el informe Doing Business se convirtió en algo revolucionario”, dijo Solf. A través del índice se miden reformas en 11 esferas: apertura de un negocio, manejo de permisos de construcción, obtención de electricidad, registro de propiedades, obtención de crédito, protección de los inversionistas minoritarios, pago de impuestos, comercio transfronterizo, cumplimiento de contratos, resolución de la insolvencia y regulación del mercado de trabajo.

La reforma más popular es facilitar la tarea de poner en marcha una empresa. Más de una cuarta parte de las economías lo lograron entre 2017 y 2018. Ahora, esta actividad lleva en promedio 20 días y cuesta un 23 % del ingreso per cápita, en comparación con 47 días y un 76 % del ingreso per cápita en 2006. De las 20 economías principales, 13 cuentan con al menos un procedimiento que puede completarse en línea en medio día.

Georgia —uno de los primeros países en adoptar la metodología de Doing Business y el segundo que más reformas ha aplicado (después de Rwanda)— ha reducido la cantidad de tiempo necesario para poner en marcha una empresa a 2 días. Para simplificar la inscripción de la empresa, el Gobierno creó la primera agencia de servicios públicos (Public Service Hall) en 2011, una oficina donde se pueden tramitar diversos servicios. Hoy en día, hay 19 de estas oficinas, que procesan aprobaciones de distintos organismos, con la opción de realizar los pagos en línea mediante tarjeta de crédito.

Ahora, obtener documentos es un proceso sencillo para los empresarios como Vakhtang Kajrishvili, fundador de Badagi, una empresa con sede en Tbilisi que produce un dulce tradicional llamado churchkhelas. “Conseguimos todos los documentos necesarios rápida y fácilmente”.

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Vakhtang Kajrishvili. © Foto: Kajrishvili

Kajrishvili comenzó con un empleado y ahora es propietario de siete tiendas que venden diferentes productos georgianos, así como de ocho puestos exclusivos en una cadena de supermercados. Un aumento reciente del turismo ha tenido un efecto muy positivo en su empresa, y él ya orienta la mirada hacia los mercados de la Unión Europea. Con el financiamiento del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo y el Ministerio de Agricultura, está construyendo una fábrica para el procesamiento de fruta.

“Ahora, el mayor desafío es mantener una alta calidad en la producción”, agregó. “Pronto tendremos una fábrica a la altura de los estándares europeos”.

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Enseñanzas de Rwanda, el país con más reformas

Las economías que tienen un buen desempeño en Doing Business por lo general cuentan con un sólido sistema de Gobierno electrónico para brindar servicio a los ciudadanos y las empresas. “El Gobierno electrónico también evita la burocracia y reduce la corrupción”, dijo Ramalho.

El firme liderazgo fue clave en las reformas logradas en Rwanda, Georgia y Colombia, los primeros países que se inspiraron con Doing Business para reformar sus regulaciones. Rwanda y Georgia son los dos países, en ese orden, que realizaron más reformas en la historia de Doing Business, y Rwanda nuevamente fue uno de los principales reformadores de este año.

“Se debe mantener un liderazgo firme, sostenido y amplio”, señaló Ramalho. “Las reformas de Doing Business tienden a extenderse a todos los ámbitos del Gobierno. Es importante que exista liderazgo en los niveles más altos para dejar en claro la necesidad de aplicar estos procesos”.

En Rwanda, en los años posteriores al genocidio y la guerra civil se logró el consenso en torno a la idea de que el sector privado debe ser el principal impulsor de la transformación económica. “El Gobierno se propuso crear un entorno que facilitara el desarrollo de las empresas y las inversiones”, dijo Louise Kanyonga, jefa del Departamento de Estrategia y Competitividad de la Junta de Desarrollo de Rwanda.

“Rwanda ha adoptado un enfoque firme y ambicioso para reformar su entorno para los negocios”, agregó. “Nos comparamos con quienes tienen el mejor desempeño del mundo y pensamos en grande”.

Asimismo, dijo que Doing Business inspiró reformas en esferas clave:

  • Registro de propiedades: esta es la reforma que tiene mayor impacto. Rwanda transformó por completo el sistema de tenencia de la tierra para establecer derechos de propiedad y digitalizó el registro de tierras.
  • Apertura de un negocio: los registros de empresas se duplicaron holgadamente después de incorporar el sistema de registro electrónico y en línea. Rwanda ha reducido la cantidad de tiempo necesario para poner en marcha una empresa de 43 días a tan solo 4 días en la actualidad.
  • Obtención de crédito: las modernas leyes sobre operaciones con garantía que ofrecen una sólida protección a los acreedores garantizados han logrado incrementar la confianza de los prestamistas y ampliar el acceso al financiamiento.
  • Pago de impuestos: los sistemas tributarios simplificados y las reformas regulatorias han incrementado el cumplimiento fiscal y han dado lugar a un aumento de los ingresos provenientes de los impuestos.

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Mercado Kimironko en Kigali, Rwanda. © Sarine Arslanian/Shutterstock

 

La pequeña nación mediterránea de África se ha convertido en una de las economías de más rápido crecimiento del mundo, con una clase media que vive un proceso acelerado de urbanización. Kanyonga dijo que las inversiones privadas han crecido un 60 % en los últimos ocho años, y que tan solo la inversión extranjera directa ha aumentado cerca del 40 %.

De todos modos, aún queda mucho por hacer.

“Rwanda ahora debe posicionarse como una economía preparada para el futuro, que pueda competir en el ámbito internacional”, dijo.

“Debemos asegurarnos de dotar a nuestra gente con las habilidades que necesitarán en el futuro y aumentar la adopción de tecnología e innovación en nuestras empresas”.

Fuente:http://www.bancomundial.org/es/news/immersive-story/2018/10/31/doing-business-2019-a-year-of-record-reforms-rising-influence?cid=ECR_FB_worldbank_ES_EXT

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La cara amarga del desembarco chino en América Latina

A resident holds a sign with anti-Chinese messages during a protest march against the construction of the Interoceanic Grand Canal in Rivas September 19, 2014. Chinese businessman Wang Jing sealed a controversial no-bid 50-year renewable concession from Nicaragua's Sandinista government in 2013 to develop the $50 billion canal to rival Panama's, and related facilities. Hundreds of people marched to protest against the construction of the Interoceanic Grand Canal that they said would affect their properties. The sign reads, "Get out" in Chinese, and "China get out" in Spanish.

Imagen: REUTERS/Oswaldo Rivas

Por: Ignacio Fariza

China se ha puesto las botas en América Latina. Ávido de materias primas y, últimamente, por aumentar su participación en los mercados de infraestructuras y servicios, el gigante asiático, que aspira a relevar a Estados Unidos como primera economía mundial en la próxima década, ha irrumpido con fuerza como un jugador de peso en la región con proyectos en países como Brasil, Perú o Bolivia. Ha creado empleo y, sobre todo, ha mantenido la llegada de flujos de inversión en un momento complicado, en pleno repliegue de los EE UU de Donald Trump. Pekín ha ocupado ese espacio con creces: su banco de desarrollo se ha convertido en el prestamista internacional más importante para un número no menor de países latinoamericanos, firmas como China Petroleum o Chinalco han dado un paso al frente en la misma dirección y sus inversiones en los más de 10.000 kilómetros que separan Ciudad Juárez (México) y Ushuaia (Argentina) se han multiplicado por más de 10 desde 2008.

Pero el maná de Pekín también tiene una cara mucho más amarga: el incumplimiento de sus obligaciones en materia de derechos fundamentales en un número no menor de proyectos, tal y como constata la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) -que agrupa a casi 180 ONG de todo el mundo- en un informe presentado esta semana. “Las violaciones de derechos humanos en que incurren las compañías chinas no constituyen hechos aislados, sino que demuestran un patrón de comportamiento recurrente caracterizado por el irrespeto de los derechos fundamentales y de los derechos económicos, sociales y culturales internacionalmente reconocidos”, subrayan los técnicos de la FIDH tras haber recorrido 18 explotaciones mineras, petroleras e hidroeléctricas localizadas en cinco países de la región: Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador y Perú.

La federación de ONG denuncia el “continuo” ejercicio de estos “comportamientos violatorios con conocimiento de causa” y la falta de voluntad del Estado chino por monitorizar el cumplimiento de los estándares mínimos exigibles por parte de sus empresas y bancos. “Todo ello se torna más crítico cuando se observa el alto impacto de las inversiones chinas en territorios indígenas y áreas ambiental y socialmente sensibles”, agrega. Las violaciones de derechos humanos identificadas tienen que ver, en primer lugar, con la defectuosa implementación de procesos de consulta ambiental a la población en general y, muy específicamente, a las poblaciones indígenas. Ocurre así en el complejo hidroeléctrico de La Barrancosa-Cóndor Cliff, en el extremo sur de Argentina, donde la consulta ambiental “no cumplió los estándares mínimos”, o en el bloque petrolero boliviano de Nueva Esperanza, donde la corporación petrolera china BGP “desconoció los acuerdos y causó daños ambientales”.

Los hechos denunciados también tienen que ver -siempre según la FIDH- con la violación del derecho a la tierra y al territorio: en los proyectos mineros de Mirados y San Carlos Panantza, empresas estatales chinas habrían recurrido a la compra irregular de terrenos y a la interposición de demandas civiles contra familias sin títulos de propiedad, lo que habría ocasionado –“con el apoyo de la fuerza pública”- el desalojo forzoso y el desplazamiento involuntario de una cuarentena de familias indígenas. También con violaciones de los derechos laborales y de asociación, sobre todo en proyectos extractivos en Ecuador y Perú, en los que los empleados han levantado la voz contra el “maltrato, los despidos ilegales y [la presencia de] accidentes previsibles” en el lugar de trabajo o, directamente, con supuestas trabas por parte de las empresas en el proceso constitución de sindicatos.

Imagen: El nuevo diario

En América Latina, reconoce la FIDH, el interés económico chino levantó grandes expectativas entre la ciudadanía por la posibilidad de que se tratase de una relación en la que ambas partes saliesen beneficiadas. Y aunque en muchos casos el impulso económico que ha supuesto la llegada en tromba de inversores del país asiático es un hecho constatable con datos, el ente con sede en París considera que, tras una década de presencia de Pekín, las comunidades impactadas por los proyectos no han visto todavía un comportamiento social y ambientalmente responsable por parte de las instituciones chinas. “La viabilidad de una verdadera cooperación sur-sur y de relaciones de beneficio mutuo dependen en gran medida de que China tenga un compromiso genuino de bienestar de las comunidades locales y un modelo de inversión respetuoso de los derechos humanos y de la naturaleza”. Un tirón de orejas y un aviso a navegantes que llega solo tres semanas antes de que Naciones Unidas haga su examen periódico sobre la situación de derechos humanos en el país más poblado del mundo.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2018/10/la-cara-amarga-del-desembarco-chino-en-america-latina/

El laberinto de la clase media

Por: Carlos Carabaña y Aída Quintanar

Foto: Elías Martín del Campo

ESTE REPORTAJE FORMA PARTE DEL ESTUDIO ROSTROS DE LA DESIGUALDAD, REALIZADO POR CHILANGO EN COLABORACIÓN CON OXFAM MÉXICO, PERIODISMO CIDE Y KING’S COLLEGE LONDRES.

Entre 27 y 39% de los mexicanos son parte de la clase media y tienen pocas posibilidades de salir de ella. Ser “clasemediero” en la Ciudad de México significa no viajar al extranjero, tener a lo mucho una carrera técnica y pedir prestado con frecuencia para pagar deudas. Este reportaje es un retrato de la clase social de la que nadie hace libros, películas ni series de televisión.

Guillermo Galván camina entre los ahorros de toda su vida. Acompañado de su mujer, Laura, y dos de sus tres hijos, se agarra de las vigas y pisa el barro. Los niños especulan con qué recámara van a quedarse cuando acaben las obras. Su futura casa en la Santa María la Ribera, en la que Guillermo invirtió su patrimonio, unos 300 mil pesos, tendrá dos pisos, cada uno con dos habitaciones. Salón, cocina y lo que más orgullo le causa a Galván: dos baños completos. No como antes, cuando vivía en el mismo terreno, pero en una construcción de láminas donde tuvo que poner una regadera eléctrica porque no había techo que soportara un tinaco.

Sabe que no es la zona más bonita de la colonia. Hay “rateros” cerca. Narcomenudeo. Dentro de unos años, dice, si le sigue yendo tan bien como hasta ahora, le gustaría alquilarla e irse a la parte noble del barrio. Igual, Galván, que trabaja de chofer para ejecutivos de una gran empresa, se siente satisfecho. “Estoy mucho mejor que mis padres. Él no terminó la secundaria y era obrero. Mi madre era ama de casa y se dedicaba a lavar ajeno”, dice.

Este hombre bajito y atlético ha logrado, a base de esfuerzo, subir en la pirámide social hasta la clase media, una clase social sobre la que no hay un consenso en su definición ni en su número en México. Un 39% de la población mexicana para el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), un 27% de acuerdo con un estudio de la Universidad Iberoamericana de Puebla. La intención de Guillermo Galván, como la de cualquiera, es que a sus hijos les vaya mejor y sigan el ascenso.

“México no es un país de clases medias; aunque hay un avance paulatino, no es suficiente”, aseveró hace unos años el próximo subsecretario de Egresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Gerardo Esquivel, haciendo referencia al debate iniciado por el gobierno de Felipe Calderón en el que afirmaba que México ya era un país de clases medias.

Lamentablemente para Guillermo Galván y su descendencia, el estudio elaborado por el Inegi en 2014 señala una característica de la sociedad mexicana desde hace décadas: la falta de movilidad social. Entre 1992 y 2014, las clases medias mostraron un avance de menos del 5%, según la UIA Puebla. En la pirámide de población, la clase media se mueve dentro de un área con escasas posibilidades de subir. Una clase que no se quiere mirar en el espejo. Al final, nadie busca leer sobre una vida que es tan aburrida como la de uno mismo.

Eso se podría pensar de la vida de Enrique Fernández y Paulina González, vecinos de la colonia Country Club en Coyoacán. Ellos habitan un departamento en una cerrada de rejas blancas, donde las casas tienen un tamaño relativamente amplio y los árboles los aíslan del ruido de la ciudad. Tienen un parque enfrente, donde juegan sus dos hijas, y una escuela muy cerca.

Él se dedica a hacer diseño de sonido para películas. Ella es ama de casa y realiza algún trabajito de vez en cuando. Una mujer les ayuda en las labores del hogar y con el cuidado de las pequeñas. Casa bonita, zonas verdes, colonia segura. Parece que han logrado un buen lugar en el mundo.

Pero si se escarba bajo la superficie salen las aristas. El sueldo de Enrique supera los 20 mil pesos al mes, pero no les alcanza. Más de la mitad se va en la renta de su pequeño departamento. Otro tanto en el colegio privado de sus hijas. Paulina compara los recibos de agua que le llegan a su amiga en Iztapalapa, 100 pesos, con los casi 600 que pagan ellos. Cuando acaba el mes, con suerte les quedan mil pesos. Con frecuencia sus suegros tienen que ayudarles a liquidar algunas de las cuentas.

Ambos tienen 33 años y una licenciatura terminada, pero creen que sus padres estaban mejor económicamente. Ellos crecieron en casas grandes, con jardín. Se sienten decepcionados por no haber logrado esa misma vida. Enrique suele volver a casa del trabajo entre las nueve y 10 de la noche, cuando no de madrugada.

Paulina está preocupada. Viven al día y no sienten que tengan estabilidad económica.

Chilango realizó, en colaboración con Oxfam México, el Programa de Periodismo del Centro de Investigación y Docencia Económica (PeriodismoCIDE) y King’s College de Londres, una investigación sobre desigualdad en la Ciudad de México. Entrevistamos a 20 familias de clase media para entender cómo viven, qué piensan y qué posibilidades tienen de ascender. Personas como Rafael Delgado, que vive en un multifamiliar cerca de sus padres, primos y tíos, con una esposa que suele endeudarse. Como Adriana Quintanar, que pide a su madre dinero para la renta. O como Mónica y Rafael Chacón, quienes a pesar de sus deudas sueñan con irse a vivir a la casa que están comprando en Cuernavaca, cuando se jubilen.

En el estudio se analizaron los 10 deciles en los que está dividida la población y se eligió a personas de colonias “clasemedieras”, como Santa María la Ribera, San Juan de Aragón o 20 de Noviembre. Los entrevistados pertenecen a los deciles 5, 6, 7 y 8, con ingresos promedio por hogar que van desde los 14,815 pesos hasta los 27,717 pesos al mes.

La clase media, ese concepto abstracto que el Papa Francisco tampoco supo definir hace unos años cuando regresaba a Roma de un viaje por Latinoamérica, es un sector que en México vive muy cerca de sus núcleos familiares, a los que suelen pedir dinero para llegar a la quincena, que se van de vacaciones a Acapulco o Veracruz y casi no han viajado al extranjero. Aunque algunos, como Óscar Tokunaga, sueñan a sus 60 años con tomarse un café delante de la torre Eiffel de París. Con carreras técnicas, con solo la prepa, los menos no pasaron la primaria. Padres jóvenes o madres solteras, al estilo de Eva Cervantes, a quien han tratado mal en entrevistas de trabajo al saber que el papá de Bruno, su hijo, no estaba con ella. Que viven en partes inseguras de la ciudad, pero se sienten tranquilos al conocer el barrio. Su casa suele ser su castillo, el espacio donde están protegidos.

“Aunque no son exageradamente pudientes, ante un madrazo en sus ingresos no caen en pobreza”, explica Raymundo Campos, economista del Colegio de México, quien considera que el laberinto en el que se encuentra la clase media se debe al estancamiento. “En México tenemos alta desigualdad precisamente por la baja movilidad social. Los de abajo siempre se quedan abajo, los de arriba siempre se quedan arriba y si naces en el medio, generalmente, mueres ahí”, considera el experto en movilidad social.

Hace unos meses, cuando se hizo viral el caso de Christian Arredondo, el joven que ganó una beca de cine otorgada por Guillermo del Toro, pero no tenía dinero suficiente para comprar un vuelo a Francia (donde estudiaría la maestría en cine animado), se notó que, como el Papa, sabemos muy poco de la clase media. “Si a los 31 años eres becario y no tienes una tarjeta de crédito con 30 mil pesos libres aunque sea para pagar a 12 meses tu boleto, algo hiciste mal”, tuiteó el 26 de julio @SoyLadyCorrales, una locutora de Guadalajara.

Las redes sociales linchaban a un chico promedio con posibilidades limitadas como el resto de los clasemedieros y le exigían ser mejor. Sin embargo, el 70% de los mexicanos nunca ha tomado un avión. A lo largo de su vida laboral, que empieza en promedio a los 24 años, tardará unos 4.4 años en poder comprar un coche, 3.2 para pagar un crédito personal, que a la vez usará para pagar otras deudas, y necesitará entre ocho y 10 créditos de este tipo para conservar su estatus. Las posibilidades de ascender en la escalera son mínimas y la mayoría queda atrapada en el laberinto.

***

El gran miedo de Enrique Fernández y Paulina González, la pérdida de poder adquisitivo, lo vivieron en su edad adulta los hermanos Úrsula y Jorge Baca. Si el matrimonio de Coyoacán está, según los cálculos de Oxfam, en un decil 8, los Baca pertenecen al 7, separados por unos 3 mil pesos en sus ingresos mensuales. De 51 y 50 años, los dos viven en la casa familiar de la colonia Santa María la Ribera, la misma que dejaron hace décadas para irse a una zona más pudiente, a estudiar en universidades caras, como la Anáhuac. Jorge, artista visual sin hijos, tomó la decisión meditada de renunciar a su trabajo de profesor de universidad, de rebajar sus ingresos a cambio de tener un mayor control de su tiempo. Enjuto, de rasgos marcados y pendiente en la oreja, ahora gana menos dinero que antes y desde 2003 vive de vender sus obras, además de alquilar habitaciones de esa casa familiar a otros artistas.

“A la vista de mis amigos abogados me va mal porque no tengo un carro nuevo. Pero tengo una bicicleta que yo diseñé y construí y eso me hace muy feliz”, dice serio.

“Mientras ellos están parados dos horas en el tráfico para ir a un trabajo que no les gusta, yo hago 10 minutos y voy a algo que me encanta. Para mí ese es el éxito”.

En el caso de Úrsula, el motivo fue un marido que la abandonó cuando su hija Sofía tenía seis años. Tras vivir por Pedregal, Las Águilas y otras zonas claramente de más dinero que la Santa María la Ribera, volvió a cuidar a su madre. También lo hizo por un motivo económico: no pagar renta.

Úrsula es maestra de kínder y además trabaja por la tarde en una cafetería. Su hija también trabaja y está en ese momento crítico en el que debe escoger qué estudiar y a qué universidad acudir. “Yo tuve oportunidades que ahora no le puedo dar a mi hija, un nivel de vida muy alto, en universidades muy caras”. Como su hermano, es delgada, con rasgos fuertes y pelo moreno, largo, recogido en una coleta. Del cuello pende, discreta, una cruz plateada. Define a la gente de ese ambiente más alto como muy materialista, obsesionada con quién tiene más y quién tiene menos.

“Me gustaría que mi hija fuera a algo como La Salle, pero no puedo darle a mi hija algo donde no voy a poder sostenerle el nivel de vida de esa clase. Prefiero que se centre en la realidad de lo que tiene”, comenta delante de la adolescente.

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La educación en México y las diferencias de calidad y clase social de los estudiantes y egresados según la universidad es uno de los tres motivos que el académico Raymundo Campos considera determinantes para la falta de movilidad social en el país. “Si tienes buenas y malas escuelas, buenos y malos sistemas de salud, tienes un sistema segmentado que limita las posibilidades de movilidad social, pero si estos sistemas funcionan, son de calidad y acuden ricos y pobres, es un factor igualitario”, explica. Los otros dos aspectos, bajo su punto de vista, son el control que el empresariado tiene sobre las relaciones laborales, que impide que crezcan los salarios, y el desempeño macroeconómico del país. El ascensor social no permite subir al penthouse sin una tarjeta especial.

En la historia económica mexicana, el periodo que inicia en 1954 se llama Desarrollo Estabilizador. De acuerdo con el libro Nueva historia mínima de México, del Colegio de México, el crecimiento económico fue desde el 1.38% de 1930 al 6% de la década de los sesenta y setenta, combinado con una baja inflación. Para el final de ese periodo, la población de México se triplicó. Los salarios reales crecían y aumentó la movilidad social. Gracias a la educación pública gratuita, no era raro que un obrero tuviera hijos universitarios y profesionistas. La desigualdad social se redujo de manera sensible.

“Esto dura hasta la crisis del 82 y desde entonces no se ha podido recuperar ese crecimiento”, dice Campos. Recordemos que los siguientes hitos y periodos económicos tienen nombres como Década Perdida, Crisis Tequila, Error de Diciembre, Crisis del 2008-2009. La gráfica del crecimiento económico pasa de tener siempre al menos resultados positivos a dibujarse picos de sierra con decrecimientos en el PIB de hasta un 8%.

Un limitante propio de la clase media para poder subir hasta los últimos peldaños de la escalera es el capital social, que no es más que una forma elegante de decir que a quien conozcas y en qué ambientes te has criado van a marcar tu futuro laboral. “En México, para acceder a los trabajos muy bien remunerados, es muy importante tener conexiones, conocer a gente, más que en otros países”, dice Campos, “aunque esto también ocurre dentro de la propia clase media”.

Juan Ángel Martínez y Guillermo Galván, dos entrevistados dentro del decil 7 y 6, son una muestra de las dos formas más comunes en las que sube el ascensor social: las relaciones y la educación. Cuando a Juan Ángel Martínez se le pregunta de qué trabaja, contesta que vendiendo jugos.

Fuera de su casa, en la colonia Azcapotzalco, instala diario un puesto. Esto le reporta unos pocos miles de pesos al mes. Lleva tatuajes, entre ellos una Santa Muerte, y tiene una herida de bala en la pierna, dice, que por resistirse a un atraco. De sus 49 años, pasó cinco preso. Lo detuvieron con un costal de marihuana.

Reconoce que de joven fue una bala perdida. “No era buen estudiante. Era un diablillo. Me embriagaba, me drogaba con mota, bebía mucho”, recuerda. Huérfano desde los 15 años, fue criado por una de sus hermanas. Tras heredar y perder la plaza de su padre en Pemex, la mayor parte de su vida se dedicó a comprar calzado en la CDMX y venderlo en Tierra Caliente.

Cuando se le pregunta cómo puede vivir con lo que le dejan los jugos, habla de que también ayuda a su pareja a gestionar la vivienda y el alquiler de los diferentes cuartos. Ella la heredó de sus padres y con esto logran el nivel de vida que los convierte en decil 7. La clase social de Juan Ángel, pues, depende de los ingresos de su compañera. Lleva 11 años con ella, “en unión libre”. Su mujer fue a la universidad. Él no pasó la prepa.

Foto: Elías Martín del Campo

 

Un nivel de estudios similar tiene Guillermo Galván, el hombre que construye su hogar en la Santa María la Ribera. Se casó joven y trabajó en Telmex y la Secretaría de la Defensa Nacional. Cuando iba a nacer su primera hija, necesitada la familia de más ingresos, contestó un anuncio en un periódico. Era para ser el asistente personal del director de una gran empresa, para vivir con él, llevarle la agenda, conducirle. “Ahí cambió mi vida”, dice con un verbo ordenado, de palabras medidas. El esfuerzo jugó a su favor. Cuando subieron los secuestros en la ciudad, se certificó como conductor de seguridad y unidades blindadas. Como le encanta la música de Pink Floyd, Led Zepellin, U2 y AC/DC, aprendió inglés para entender las canciones. Estas dos características fueron fundamentales para el trabajo que desempeña desde hace más de una década. “Chofer ejecutivo bilingüe”, dice con orgullo, “me dedico a llevar a los VIP nacionales y extranjeros”. Además de las prestaciones de ley, le dan coche de empresa y un smartphone último modelo.

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Sandra Leyva odia ver la ropa colgada de los vecinos de los barandales del edificio sombrío y desgastado donde vive. No sale mucho y, cuando lo hace, es con cuidado para evitar que la asalten. “No me gusta la colonia, no me gusta nada de este lugar ni la gente de aquí”, dice esta ama de casa, que no tiene estudios más allá de la primaria. Cuando llueve fuerte se inunda el patio y en los charcos flota la basura. El agua, como es una planta baja, suele entrar en la casa. “Pero ni modo, es para lo que nos alcanza”, lamenta Leyva, de 47 años, morena y bajita. Lleva el cabello pintado con rayos güeros.

Su departamento es pequeño: dos cuartos, la sala y el comedor comparten espacio. La mesa blanca en la que comen apenas cabe entre la estufa y el refrigerador. Situado en la colonia Juventino Rosas, de la delegación Iztacalco, es una zona que según los cálculos de Oxfam México es de decil 5, donde la media de ingreso por hogar en la CDMX es de 14,815 pesos al mes. Según el Observatorio Ciudadano de la Ciudad de México, se ubica, además, en una de las delegaciones con más índice de asalto a transeúnte y automóvil. Leyva afirma que sería “la mujer más feliz del mundo” si pudiera regresar a la colonia Obrera, donde vivía antes.

Liliana Souza, maestra en psicología social y doctora en Ciencias en Salud Colectiva por la Universidad Autónoma Metropolitana, opina que las posibilidades de tener un nivel de vida más o menos digno son cada vez más difíciles, y la creación de necesidades falsas es cada vez mayor. “Vivir al día y tratar de cumplir esas expectativas genera una incertidumbre insoportable. No saber si tendrás para comer mañana o para moverte, para pagar los servicios”, opina Souza.

Esa es la situación que Sandra Leyva y su esposo Ismael García vivieron cuando él perdió su trabajo en Televisa, tuvieron que buscar una renta más barata y abandonar su añorada Obrera. En Iztacalco pagan 3,500 pesos al mes y, aunque su idea era que fuera algo temporal, ya van para cinco años. Ismael tuvo que meterse como conductor de Uber. Sandra vende comida en la calle. Desde hace dos años, él, que solo estudió preparatoria, trabaja en una empresa que vende software para gasolineras.

“Los altos niveles de desempleo, el subempleo, los cortos periodos de vida útil de los trabajadores, la presión social, los cambios tecnológicos, los conocimientos obsoletos y la desvalorización de la experiencia provocan presión constante y frustración (sobre los trabajadores)”, explica Souza al teléfono. Además, están económicamente ahorcados. Parece que los empleados tienen sus necesidades cubiertas, pero solo es así cuando reciben el pago de su quincena. En la vida de la clase media, un golpe económico puede ser un problema por el que salgan canas.

La primera vez que la madre de Ismael García fue a verlos, volvió a su casa sin los espejos del auto. Cuando fue su cuñado, balearon cerca a una persona. La pareja suele ver cómo los asaltantes bajan de los peseros con el botín de los viajeros. Denunciar no es una opción. “Una vecina que denunció la plomearon en la madrugada. Después de eso, ¿qué haces?, nos ubican a todos”, dice Ismael preocupado. En este contexto, nadie los visita en casa y han perdido contacto con amigos y familiares.

Sus anillos de matrimonio están empeñados para cubrir el pago de la renta. El gas les llegó excesivamente caro y tenían un mes en deuda. Sus respectivas madres les ayudan a liquidar algunos de los gastos básicos que deben realizar en el hogar. Siempre viven al día. Nunca salen. Si pudieran, irían a comer a un restaurante o cambiarían un poco la rutina, pero no les alcanza. Por ahora, se divierten al ver la televisión y matan el tiempo en redes sociales. Al menos tienen dos pantallas planas de 55 y 42 pulgadas. Una la pudo comprar Ismael cuando trabajaba en Televisa, la otra es un regalo.

Fuente:https://www.chilango.com/noticias/reportajes/el-laberinto-de-la-clase-media/?fbclid=IwAR3lQQIhcfk2ShxL-cFc3cvTnd52hAFnJMqNfEYvL-7MVqjNiEI1aTkwJiI

Billy Drayton: Empatía, colaboración y el nuevo contexto para los emprendedores sociales

Por: MARIEKE GOETTSCH

Patrick está sentado en el medio del salón, rodeado de sus estudiantes quienes esperan con ansiedad que arranque la clase. Pero Patrick no es un profesor cualquiera: es un bebé de 5 meses y protagonista de un programa innovador de educación llamado Roots of Empathy cuyo objetivo es reducir los niveles de agresión e incrementar las capacidades de empatía en estudiantes de kínder hasta octavo grado. Está compuesto por varios bloques temáticos introducidos por un profesor voluntario, pero el verdadero instructor es un bebé con camiseta blanca y la inocencia como su único activo.

A través de interacciones entre ese bebé y los estudiantes se exploran temas como la comunicación que no solo se da a través de las palabras y los nueve rasgos de temperamento que cada persona desarrolla desde una edad muy temprana. Y lo mejor es que la evidencia nos dice que sí funciona: los niños y niñas participantes muestran comportamientos prosociales como compartir, ayudar e incluir; y generan capacidades para una convivencia responsable en el futuro.

La creadora del programa es la canadiense Mary Gordon –educadora, autora y experta en desarrollo infantil, pero, sobre todo, una celebrada emprendedora social. Inspirada por los conflictos sociales que veía en su entorno se dedicó a pensar en alternativas, pero para que su idea se transformara en este exitoso modelo de educación ella contó con el apoyo de un gran aliado: Ashoka.

Ashoka es una organización internacional que lleva más que 35 años implementando programas de apoyo a emprendedores sociales, quienes, según su fundador Bill Drayton, son personas impulsadas por una idea innovadora que pueden ayudar a solucionar un problema global profundo. Y según su convicción, estas ideas pueden surgir en cualquier contexto, las podemos encontrar en Silicon Valley pero también en un área rural del África Subsahariana. Ese es el mensaje principal de Ashokaque todos somos potenciales agentes de cambio y podemos contribuir a cambiar nuestras sociedades. Lo podemos y lo tenemos que hacer.

Un nuevo contexto para los emprendedores sociales

Este fue el mensaje central en el que se enfocó Bill Drayton en una entrevista realizada durante su visita a la sede BID en junio pasado en el marco de la serie de conferencias “Voces Excepcionales”. Veala aquí con subtítulos en español.

 

¿Cómo enfrentar los desafíos cada vez más complejos?

En un mundo de rápidos cambios, la sociedad se ve enfrentada a un número creciente de desafíos cada vez más complejos e interconectados, difíciles de solucionar si seguimos operando como lo hemos hecho hasta ahora. Necesitamos ideas frescas, nuevas alianzas y dejar de ver estos retos como problemas insuperables y más bien como oportunidades. En este contexto la premisa de Ashoka es que las soluciones solo las encontraremos si logramos fomentar la colaboración eficaz y la capacidad de organizarse de manera fluida en “equipos de equipos”, donde cada participante debe ser un colaborador y un líder, aprovechando así las fortalezas de cada uno y beneficiándonos de los efectos de red y la colaboración fluida para aumentar sus impactos.

Con ese objetivo Ashoka ha creado su programa de Fellowship donde los fellows, después de pasar por un riguroso proceso de selección, entran a formar parte de una comunidad de emprendedores sociales en la que cada miembro, desde su experiencia y sus habilidades, se compromete a contribuir a transformar la sociedad y diseñar nuevas formas para que el sector social sea más productivo, integrado y beneficiándose de una mirada empresarial.

Y aquí volvemos a la historia de Patrick y de sus estudiantes.

En un mundo cambiante, la empatía es tan fundamental como saber leer y escribir y un elemento clave para promover una colaboración eficaz. Se ha convertido en una habilidad crítica del siglo XXI entendiendo que la capacidad de saber leer y responder a los sentimientos y las necesidades de los demás es un punto de partida clave para fomentar la inclusión, la colaboración y también la innovación y creatividad. Herramientas como el design thinking, promovidas entre otros por compañías de diseño como IDEO y aplicadas en los proyectos de innovación social de nuestro I-Lab, siempre parten con una dinámica de empatizar con los potenciales usuarios para entender sus necesidades antes de lanzarse al proceso de prototipado de soluciones innovadoras.

Pero la empatía también se ha identificado como uno de los rasgos principales que ayudarán a las próximas generaciones a tener éxito laboral en un mundo cada vez digitalizado. Es una de esas famosas habilidades blandas que, según numerosos estudios, serán la gran ventaja en una era de revolución digital en la que computadoras realizan con una rapidez increíble tareas cognitivas cada vez más complejas, pero en la que las bases de la interacción humana han demostrado ser muy difíciles de automatizar.

Como dice Drayton, vivimos en un mundo en el que se hizo obsoleto el viejo modelo de aprender un oficio y ejercerlo el resto de tu vida. Requiere mucha más flexibilidad y la disponibilidad para dejar de lado el miedo al cambio. Para ello, tener las herramientas y la sensibilidad para conectar con ese mundo es algo que deberíamos aprender desde pequeños, pero también es importante entender que nunca es tarde para cambiar.

El nombre Ashoka se escogió en honor al rey Ashoka el Grande el cual reinó sobre la mayor parte del subcontinente indio, del actual Afganistán hasta Bengala y hacia el sur hasta la región de Mysore. El comienzo de su reino, hacia el año 273 a.C., fue muy autoritario e intolerante, marcado por la violencia y la opresión de los pueblos conquistados. Sin embargo, horrorizado por las matanzas y deportaciones que él mismo provocó, Ashoka renegó del uso de la violencia y hoy es reconocido como uno de los líderes más tolerantes y creativos de la historia, pionero en innovaciones en desarrollo económico y bienestar social.

Fuente:https://blogs.iadb.org/puntossobrelai/2018/10/22/nuevo-contexto-para-los-emprendedores-sociales/

Empleos de altos salarios, destruidos por política salarial-laboral de EPN: Ibero

Las políticas salariales y laborales implementadas en la administración de Enrique Peña Nieto, destruyó fuentes de trabajo con salarios altos, según un estudio de la Universidad Iberoamericana.

De hecho, según el estudio coordinado por el doctor Miguel Santiago Reyes Hernández, director del Observatorio de Salarios de la Ibero, solo se crearon empleos con bajo ingresos salarial.

“En la administración de Peña Nieto, la precariedad en las condiciones laborales, con población sin seguridad social, contratación no permanente y sin prestaciones, se vio acompañada de creación de puestos de trabajo con menores salarios y destrucción de empleos con mayores remuneraciones”, explicaron los investigadores.

Los investigadores explicaron que entre 2013 y 2018 se crearon tres millones 189 mil 748 puestos de trabajo en esta población.

“La población asalariada donde hubo un mayor crecimiento del empleo fue la integrada por trabajadores que perciben entre un y hasta dos salarios mínimos mensuales. Por el contrario, donde más fuentes de trabajo se perdieron, con un total de 1.058 millones de empleos, fue entre quienes reciben de sueldo más de tres y hasta cinco salarios mínimos. A esto último hay que añadir que entre quienes ganan más de cinco salarios mínimos se perdieron un 1.039 millones de empleos”, explicaron.

 

Además, según el estudio, prácticamente 7 de cada 10 mexicanos gana entre 0 y 3 salarios mínimos.

 

Gráfico: Universidad Iberoamericana”Por ello estos individuos viven en condición de precariedad. Esta situación, garante de la persistencia de la pobreza en sus hogares, considerando que de acuerdo al Coneval, se requieren de cuatro salarios mínimos para que un hogar promedio de cuatro personas no caiga debajo de la línea de pobreza monetaria (Informe 2018 del Observatorio de Salarios)”.

Índice de Información del Ejercicio del Gasto 2018. Presupuestos estatales: simulación y discrecionalidad

  • Todas las entidades de la República violan la Ley General de Contabilidad Gubernamental.  
  • Los gobiernos estatales tienen un cumplimiento promedio del IIEG del 59%. Los tres estados con mayor cumplimiento son Puebla (96%), Campeche (88%) y Querétaro (87%). Los de menor cumplimiento son Michoacán (32%), Ciudad de México (31%) y Nayarit (15%).
  • El análisis del gasto de los estados refleja la falta de planeación, un incumplimiento generalizado de los presupuestos de egresos y poca vigilancia de los congresos estatales.
  • Las entidades subestimaron sus ingresos en 18% y contrataron 246% más deuda de la aprobada, lo que permitió que gastaran 17% más de lo presupuestado.
  • Si en los últimos tres años los estados hubieran gastado lo que presupuestaron para gasto burocrático, se habrían ahorrado 226 mil 577 millones de pesos, lo que equivale al financiamiento de 6 años de la pensión federal para adultos mayores.

El Índice de Información del Ejercicio del Gasto (IIEG 2018) mide el cumplimiento de la calidad de la información sobre el ejercicio del gasto de los 32 poderes ejecutivos estatales. El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) encontró que al no alcanzar el 100% de desempeño, ninguna entidad da cumplimiento a la Ley General de Contabilidad Gubernamental, instrumento normativo que, a más de 10 años de aprobado, ordena mecanismos de transparencia, armonización y homologación de información sobre el ejercicio de los recursos públicos.

En comparación con la edición anterior, 19 entidades mejoraron y 13 retrocedieron. Entre los estados con menor cumplimiento destaca el caso de Nayarit, entidad que hasta febrero de 2018 no había publicado 51 de 72 documentos evaluados correspondientes al primer, segundo y cuarto trimestre de 2017.

De acuerdo con el análisis, el cumplimiento a los presupuestos de egresos de las entidades federativas es un acto de simulación y discrecionalidad. Las entidades subestiman sus ingresos, gastan más de lo presupuestado y se endeudan por arriba de lo planeado. La falta de acción por parte de los congresos locales es una muestra de que no son un contrapeso real para los gobernadores y sus secretarías de finanzas.

Análisis del ejercicio del gasto estatal

Ingresos

  • En 2017, los gobiernos estatales recaudaron 319 mil 753 millones de pesos más de lo estimado (18%), lo cual equivale al 60% del saldo de la deuda pública a nivel estatal al cierre de 2017 (529 mil 174 mdp).
  • Los ingresos excedentes permiten un mayor gasto. Sin embargo, al no estar debidamente regulados, existe un margen para su uso discrecional, es decir, son cheques en blanco.

Gasto

  • De 2 mil 016 conceptos de gasto en 2017, el 41% presentó variaciones al alza y a la baja mayores al 50% entre los montos aprobados y ejercidos.
  • En 2017, los poderes ejecutivos estatales gastaron 294 mil 998 millones de pesos adicionales a lo presupuestado (17%). Seis entidades tuvieron sobreejercicios de al menos 25%.

Las prioridades de los gobiernos estatales: el gasto burocrático

El gasto burocrático aumentó en 11%, con un gasto adicional de 62 mil millones de pesos. Si en los últimos tres años los estados hubieran gastado lo que presupuestaron para este rubro, se habrían ahorrado 226 mil 577 millones de pesos.

Una mala planeación y/o ejecución de los recursos públicos dejan a la vista las verdaderas “prioridades” de las administraciones estatales. Los gobiernos estatales asignan recursos a rubros que no tienen un impacto directo en la población. Lo anterior no significa que se deba eliminar el gasto burocrático, pero sí auditarlo, analizar las necesidades de la población y replantear su tamaño.

Gasto en sueldos y salarios

  • En su conjunto, las entidades gastaron 18 mil 718 millones de pesos más de lo aprobado en este concepto.
  • Jalisco tuvo una variación al alza del 93%.

Artículos de oficina

  • Los estados gastaron 38% más recursos (1 mil 635 millones de pesos) de lo presupuestado.
  • 21 estados ejercieron más de lo aprobado para este concepto y cuatro entidades variaron más del 300%: Guerrero (440%), Morelos (415%), Baja California Sur (361%) y Zacatecas (321%).

Gasolina

  • Los estados gastaron 500 millones de pesos adicionales a lo presupuestado.
  • 25 estados ejercieron más de lo aprobado para este concepto.
  • Guerrero ejerció el doble de lo autorizado en gasolina.
  • Chihuahua gastó en combustibles un monto equivalente al 196% de su gasto en protección ambiental.

Ceremonias oficiales

  • Los estados gastaron 91% más recursos (2 mil 103 millones de pesos) de lo presupuestado.
  • 26 estados ejercieron más de lo autorizado para este concepto.
  • Para 2017, Guerrero presupuestó solo 20 mil pesos y terminó con un gasto de 134 millones de pesos, una diferencia de 645,946%.
  • Yucatán ejerció en ceremonias oficiales un monto equivalente al 97% de su gasto en infraestructura.

Traslados y viáticos

  • Los estados gastaron 12% más recursos (229 millones de pesos) de lo presupuestado.
  • 11 estados ejercieron más de lo aprobado para este concepto.
  • Baja California ejerció en viáticos un monto equivalente al 365% de su gasto en salud y Guerrero erogó más del triple de lo aprobado (342%).

Servicios básicos

  • Los estados gastaron 11% más recursos (1 mil 669 millones de pesos) de lo presupuestado.
  • 19 estados gastaron más de lo aprobado para este concepto.
  • Jalisco (123%) y Morelos (120%) ejercieron más del doble de lo aprobado inicialmente en sus presupuestos de egresos.

Publicidad oficial

  • Coahuila gastó en publicidad oficial 1 mil 429 millones de pesos, cantidad similar al gasto total en seguridad pública (1 mil 449 mdp) en un estado en donde el 55% de la población considera la inseguridad como el problema más importante.
  • Quintana Roo ejerció un monto equivalente al 81% de su gasto en protección ambiental.

Del dicho al hecho, la austeridad es más un discurso político que una realidad en el gasto de los estados. El primer paso para la austeridad en los estados sería simplemente gastarse los montos ajustados en el presupuesto.

La evidencia apunta a que, en los estados, los presupuestos son ejercidos como una simulación y a discreción de las secretarías de finanzas, consecuencia de la falta de planeación y una nula intervención de sus congresos.

IMCO PROPONE

Reducir la discrecionalidad en el ejercicio de los recursos públicos:

  1. Establecer controles a las modificaciones presupuestales de los poderes ejecutivos estatales que limiten el aumento desproporcionado de su gasto administrativo.

Si un Gobierno estatal requiere modificar su gasto para alguna partida en más del 15% debe tener la aprobación del Congreso local.

  1. Mayor participación de los congresos locales en la aprobación y supervisión del ejercicio del gasto: cumplir su función de contrapeso.

Mejorar la calidad de la información financiera:

  1. Eliminar el margen de interpretación en la normatividad de contabilidad gubernamental emitida por el Consejo Nacional de Armonización Contable (CONAC).
  2. Que los entes obligados publiquen en tiempo y forma su información financiera.
  3. Publicar la información financiera en formato de datos abiertos.

El IMCO es un centro de investigación que propone soluciones a los desafíos más importantes de México. Toda crítica con propuesta, toda propuesta con fundamento.

Consulta más información sobre este análisis y descarga el índice y fichas por entidad federativa en www.imco.org.mx/finanzaspublicas/

Fuente:https://imco.org.mx/uncategorized/indice-informacion-del-ejercicio-del-gasto-2018/

Instituciones débiles: el freno para un México competitivo

Por: César Ruíz

La debilidad institucional es el principal obstáculo para la competitividad y crecimiento económico de México. Aunque nuestro país se ubica en el sitio 46 de 140 en el Índice de Competitividad Global 2018 (ICG), ocupa un preocupante penúltimo lugar en el indicador de Crimen organizado, el puesto 138 en Fiabilidad de los servicios policiales, el 130 en Tasa de homicidios y la posición 120 en Libertad de prensa.

En esta edición, el índice realizado por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) mide la competitividad de 140 economías, a través de 12 pilares y 98 indicadores, y revela dos principales factores que atan a México en el camino de la competitividad internacional: sus instituciones (105 de 140) y el mercado laboral (100 de 140). La baja calificación en estos pilares, combinada con la de los 10 restantes, hizo que nuestro país retrocediera dos posiciones[1] respecto al mismo estudio de 2017.

Sin embargo, no todo son malas noticias. La economía mexicana cuenta con distintas fortalezas que hacen de México el segundo país más competitivo de América Latina. En el ICG se destaca su estabilidad macroeconómica, la cual obtuvo una calificación de 99.4 (lugar 35); un amplio tamaño del mercado, con una puntuación de 80.6 (posición 11) y su dinamismo para los negocios, con 65.5 puntos (puesto 41).

 

La élite de la competitividad se mantiene

De acuerdo con los resultados del ICG 2018, Estados Unidos es la economía “más próxima a la frontera de competitividad”, al obtener una calificación de 85.6. El país destaca principalmente en el dinamismo empresarial, en el mercado laboral y el sistema financiero: factores que contribuyen a que nuestro vecino del norte cuente con uno de los mejores ecosistemas de innovación del mundo. En contraste, el ICG también observa indicios de un debilitamiento del tejido social estadounidense y un deterioro de la seguridad.

El segundo puesto lo ocupa Singapur, país que destaca por su apertura económica y su infraestructura y conectividad de clase mundial. Alemania, Suiza y Japón completan el top cinco.

A nivel regional, Asia del este y el Pacífico obtuvo el mayor promedio del índice (72.6), mientras que Europa y Norteamérica tienen 7 de las 10 economías más competitivas. Por otro lado, la zona de África subsahariana es la que presenta el peor desempeño en el ICG, con 8 de los 10 países menos competitivos del mundo.

En América Latina, Chile se ubica como el país más competitivo (lugar 33), México se encuentra 13 sitios después (46), mientras que Uruguay (53), Costa Rica (55) y Colombia (60) completan los primeros cinco puestos de la zona. Sin embargo, el estudio apunta que la competitividad de la región es frágil y puede verse amenazada por factores como el proteccionismo comercial de Estados Unidos, la crisis de Venezuela y la incertidumbre política debido a las elecciones que se llevan a cabo este año en las mayores economías de la zona.

Nueva realidad global, nueva metodología

A casi 40 años de publicar el primer Índice de Competitividad Global, el WEF decidió cambiar su metodología con la intención de adaptar el estudio a una nueva realidad global, marcada por las consecuencias de la crisis de hace una década y lo que ellos llaman la “Cuarta Revolución Industrial (4IR)”, factores que según la organización, están redefiniendo el concepto de prosperidad y los caminos para alcanzarla.

Esta edición integra 62 nuevos indicadores, de un total de 98, y otros aspectos que impulsan la productividad y el crecimiento. Enfatiza el papel del capital humano, la innovación y la capacidad de recuperación como características que definen el éxito económico de los países en la 4IR. También resalta el uso de la tecnología para mejorar la competitividad, pero advierte que este factor no hará crecer a los países por arte de magia, sino que se debe de contemplar junto con los otros pilares de desarrollo.

[1] Debido al cambio de metodología para la edición de 2018 del ICG, el WEF también volvió a calcular los resultados del estudio de 2017 para facilitar la comparación entre ambos.

Publicado por Animal Político

Consulta el Índice de Competitividad Global 2018 del WEF aquí

Fuente:https://imco.org.mx/temas/instituciones-debiles-freno-mexico-competitivo/?fbclid=IwAR3titfjLdo949zsV727ISa6tz93XqIDMz0WeYOuvRA551Ho_flRvKbuRuo