El mundo occidental está envejeciendo

Por:Jeff Desjardins

Desde cuestiones como la disminución de las tasas de fertilidad hasta las complicaciones en curso derivadas de la famosa “política de un niño” de China, existen muchos desafíos demográficos que el mundo debe enfrentar en los próximos años.

Sin embargo, un problema de especial importancia, al menos en lugares como Europa y las Américas, es el rápido envejecimiento de la población. A medida que la población envejece, las posibles consecuencias incluyen mayores índices de dependencia, mayores costos de atención médica y economías y ciudades cambiantes.

Europa: un primer ejemplo

Ya hemos hablado del acantilado demográfico de Alemania, pero no solo Alemania se verá afectada por una población que envejece rápidamente.

La animación del experto en visualización de datos Aron Strandberg muestra la media de edad de los países europeos entre 1960 y 2060.

Se proyecta que algunos países europeos comiencen a alcanzar una edad media de 50 o más en 2060. Esto incluye países como España, Italia, Portugal y Grecia, y luego Alemania, Polonia, Bosnia y Croacia.

El Reino Unido, Francia, Irlanda, Escandinavia y los países ex soviéticos serán más jóvenes, pero solo un poco. Las edades promedio en estos lugares para el año 2060 serán de entre 40 y 45 años de edad.

América del norte y del sur

Las poblaciones de América del norte y del sur también están envejeciendo rápidamente, aunque no a la velocidad de Europa.

Aquí hay un mapa que muestra la media de edad entre 1960 y 2060, según las proyecciones.

Chile y Brasil, en particular, son los más viejos del continente. Mientras tanto, Canadá no se queda atrás con una media de edad esperada de 45 años en 2060. Curiosamente, se prevé que los Estados Unidos alcanzarán una edad media de 42 para 2060, que es más bajo que en casi todos los países occidentales.

Si bien esto hace que Estados Unidos se vea más joven en comparación, el país experimentará el mismo tipo de carga económica de una población que envejece. De hecho, se espera que la población de estadounidenses mayores de 65 años casi se duplique de 48 millones a 88 millones en las próximas tres décadas.

Fuente:https://www.weforum.org/es/agenda/2017/11/el-mundo-occidental-esta-envejeciendo?utm_content=buffer7e7b2&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer

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La verdad sobre la “densidad de población”: no importa el total, sino la densidad habitada

Muchas veces se dice que Inglaterra es uno de los países con mayor densidad de población de los países más grandes de Europa y aparece en muchas discusiones sobre el aumento de la población en el país y cómo los servicios públicos cada vez van a peor. Pero no es verdad.

En en año 2016 Inglaterra tenía una densidad de población de 426 personas por km², una densidad alta si la comparamos con la de otros países europeos. Sin embargo, no es un país con una densidad de población tan alta como los Países Bajos, donde viven 505 personas por km² o como en el caso de un país mucho más pobre como Bangladesh, donde la densidad de población es de 1.252 personas por km².

Pero dividir el número de gente por la superficie del país no es siempre la mejor manera de entender su densidads. Pongamos como ejemplo un país como Rusia donde existe una densidad urbana muy alta, pero hay grandes extensiones de tierras inhabitadas. Los números te dirán que la densidad de población es muy baja (8 personas por km²): pero no es lo que la mayoría de la gente percibe en Rusia durante su día a día. Lo mismo ocurre en Australia, Canadá y otras naciones con una densidad urbana muy alta.

Densidad de población en algunos de los países mencionados en el artículo. (Banco Mundial/Alasdair Rae/The Conversation)

 

Por eso me propuse profundizar en el tema con el uso de métodos alternativos de medición de la densidad de población. Examiné 39 países de toda Europa y elaboré un conjunto de datos que nos pueden ayudar a entender de forma más amplia cómo se distribuye la población. Si te interesa saber más sobre el tema en términos globales, te recomiendo el mapa interactivo World Population Densityde Duncan Smith o la herramienta de comparación de datos del Banco Mundial.

A vista de pájaro

Para empezar, seleccioné la red de datos de 2011 sobre densidad de población de Eurostat e hice un mapa en el que cada punto se corresponde con 1 km² y donde se muestra la cantidad de población para que podamos hacer una comparación por todo Europa. Como puedes ver en el mapa, se puede distinguir qué zonas están habitadas y cuáles no: fíjate en las zonas vacías de los alpes, del norte de Escandinavia o de muchas zonas de España.

Esta vista de pájaro nos ayuda a entender el tema en un contexto más amplio. Por ejemplo, podemos ver que existe un área de alta densidad de población que se extiende en forma de arco desde el noroeste de Inglaterra hasta Milán, con una pequeña pausa en la zona de los alpes. A esta zona se la conoce como “banana azul” o Dorsal Europea, denominada así por el geógrafo francés Roger Brunet en 1989 y donde viven más de 110 millones de personas.

Zonas de Europa con más de 250 habitantes por kilómetro cuadrado. (Eurostat/Alasdair Rae/The Conversation)

 

Pero podemos entenderlo mejor si nos fijamos en la densidad “desarrollada” y que tiene en cuenta los kilómetros cuadrados en los que hay gente viviendo. A este tipo de densidad la llamo “densidad activa”, puesto que proporciona una forma de ver el tipo de densidad de población que la gente percibe en su día a día en zonas desarrolladas.

El caso de España

Una buena forma de entender la distribución de la densidad de población es el caso de España. Con una densidad de 93 personas por km², da la sensación de que se trata de un país con una densidad muy baja, algo que podemos ver en el mapa porque muchas zonas del país parecen estar vacías; mucho más que cualquier otro de los grandes países europeos.

La razón de esta distribución de la población se remonta a los tiempos medievales, tal y como acaba de explicar Daniel Oto-Peralías de la Universidad de St Andrews. Sin embargo, si creemos que España es un país con una densidad de población muy baja, nos llevaremos una sorpresa paseando por las calles de Barcelona o de Madrid.

España tiene un total de 505.000 km², de los cuales solo un 13% están habitados. Estos significa que la “densidad activa” de España es en realidad de 737 personas por km², en vez de 93. Así que aunque la población parezca estar distribuida de forma más bien dispersa, la gente se acumula en zonas compactas.

De hecho, si partimos de esta medida como punto de referencia, España sería el país europeo con la densidad de población más alta, a pesar de lo que aparenta en el mapa. Esto también explicaría por qué España tiene el kilómetro cuadrado con mayor densidad de población de toda Europa y se encuentra en Barcelona. Francia también tiene una zona en París con más de 50.000 personas en un solo km².

Hay 33 kilómetros cuadrados en Europa con más de 40.000 habitantes: 23 en España y diez en Francia. El km² más poblado de Inglaterra se encuentra en la zona oeste de Londres y solo tiene poco más de 20.000 personas. A nivel mundial, el kilómetro cuadrado con mayor densidad se encuentra en Dhaka, Bangladesh, y cuenta con 200.000 personas.

Descúbrelo por ti mismo

Si echamos un vistazo a la “densidad activa” de Europa, está claro que Inglaterra es un país con una densidad de población alta, pero sigue estando por detrás de España y de los Países Bajos en la lista de los grandes países europeos y por debajo de microestados como Mónaco, Andorra y Malta. La densidad activa de los Países Bajos es de 546 personas por km², en comparación con las 531 de Inglaterra, 204 de Gales, 200 de Escocia y 160 de Irlanda del Norte.

Aunque estos datos de población están algo desfasados (se basan en datos de 2011), siguen vigentes a la hora de demostrar la diferencia entre la densidad de población oficial y lo que vivimos en nuestro día a día. Las medidas aritméticas que se utilizan para calcular la densidad de población pueden ser útiles, pero como datos aislados no son buenos referentes para el debate público ni coinciden con nuestra percepción de la densidad urbana.

He recopilado datos de todos los 39 países en los que estaban disponibles para que puedas comparar los números por ti mismo. Con datos más sofisticados, podríamos tener una mejor perspectiva de la distribución de la población y de las densidades relativas, e incluso podríamos tener una mejor idea de la realidad en las calles de los pueblos y de las ciudades.

Tabla de “densidad habitada” de Europa, es decir, no en función del territorio total sino del territorio donde hay gente viviendo. España cotiza al alza, mientras países a priori mucho más densos, como Alemania, están más abajo.

Envejecidos y sin pensión

De acuerdo con el informe Panorama Social de América Latina, 2017, elaborado por la Cepal, pese a que la población latinoamericana está envejeciendo rápidamente, no en todos los países de la región se tiene garantizado el derecho a la seguridad social, lo que implica un reto mayúsculo en materia de acceso a los sistemas de pensiones, mismo que actualmente se caracteriza por ser segmentado y limitado, y cuya ausencia agudiza la desigualdad, la pobreza y la vulnerabilidad de las personas

Una población que envejece

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en América Latina y el Caribe por primera vez el número de personas mayores de 60 años es mayor que el de niños, niñas y adolescentes menores de 15 años, y este ritmo se mantendrá hasta el año 2080.

Por un lado, los datos revelan que en la región entre 2015 y 2040 habrá un crecimiento anual de 3.4% en el número de personas de 60 años o más (es decir, casi de 87 millones de habitantes), mientras que el incremento de las personas de 20 a 59 años será de 0.5% anual (63 millones). Por el otro lado, la población menor de 20 años tendrá una reducción de 26 millones de personas en 2040, lo que implica que disminuirá 5% cada año.

En este contexto, los retos para los Estados en materia de pensiones se incrementan al contar con más personas de 60 años o más, ya que deben implementar políticas públicas que estén enfocadas en la prevención de los efectos de un rápido envejecimiento. Los gobiernos deben estar preparados para atender las demandas de la población que envejece y necesita que sus derechos sean garantizados.

Población America Latina Caribe.png

Los más y los menos

El informe incorpora un índice[1] que muestra la evolución del envejecimiento en la región, de acuerdo con el cual el grupo de países en los que este proceso se encuentra más avanzado en la actualidad, con un índice superior a 90, es el integrado por los siguientes países: Martinica, que también incluye a Guadalupe, las Islas Vírgenes de los Estados Unidos, Cuba, Curacao, Puerto Rico, Barbados, Aruba y Uruguay y Cuba. Este último será el país más envejecido de la región a partir del año 2040.

El segundo grupo (con un índice de entre 50 y 90) lo integran: Chile, Trinidad y Tobago, Santa Lucía, las Bahamas, Costa Rica, Argentina, Jamaica y Brasil.

El tercer grupo (índice de 35 y 50) presenta un envejecimiento más moderado: Colombia, San Vicente y las Granadinas, Antigua y Barbuda, El Salvador, Panamá, Granada, Suriname, Perú, México, Ecuador y Venezuela.

El último grupo (índice inferior a 35), donde el envejecimiento será el menor, lo conforman: República Dominicana, Paraguay, Bolivia, Guyana, Nicaragua, Guayana Francesa, Haití, Honduras, Belice y Guatemala.

indice envejecimiento

Las mujeres viven más

De acuerdo con los datos de la Cepal, en los últimos 65 años el promedio de vida de los habitantes de América Latina y el Caribe aumentó 24.4 años. Cabe mencionar que este incremento va a acompañado de los avances de la medicina y los servicios sanitarios.

Según el informe, la población de la región pasó de tener una esperanza de vida al nacer de 51.3 años entre 1950 y 1955, a  una 75.7 años en el periodo de 2015 a 2020. Este incremento, sostiene el informe, se explica en parte por la reducción en la mortalidad de la niñez y el aumento de la longevidad.

En 1950, únicamente 0.4% de la población de América Latina y el Caribe se encontraba en el rango de personas con edad muy avanzada, mientras que para 2017 esta cifra se ha cuadruplicado, al alcanzar el 1.8%. Los datos de la Cepal revelan que para el año 2075 al menos una de cada 10 personas tendrán más de 80 años.

Cabe destacar que, de acuerdo con la Cepal, la región se caracteriza por una feminización de la población adulta mayor. Entre 1950 y 1955 la sobremortalidad masculina aumentó entre tres y cuatro años, pero en la actualidad esta ha incrementado a más de siete años, por lo que existe una mayor presencia de mujeres en los grupos de edades avanzadas, como lo muestra la siguiente gráfica:

Esperanza de vida y crecimiento de la población femenina en América Latina y el Caribe 1950-2090

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  Fuente: Elaboración propia con datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Sobre la base de Naciones Unidas, “World Population Prospects: The 2017 Revision”, 2017 (en línea) https://esa.un.org/unpd/wpp/Download/Standard/Population/

 

Lo que este panorama refleja es que la mayoría de los países de la región enfrentaran grandes desafíos sociales y económicos, ya que la población en edad avanzada demandará sus pensiones y servicios de salud de calidad.

Los gobiernos, como parte de su responsabilidad, deben también proporcionar servicios públicos, como residencias, a las personas de edad avanzada en donde se les cuide y se les dé una atención de calidad. Sin lugar a dudas, esto representará un desafío para las finanzas gubernamentales.

Pensiones para la igualdad

De acuerdo con el informe, no existen soluciones “estrictamente demográficas” que puedan retrasar el envejecimiento, ya que en el caso de las políticas pronatalistas, éstas: 1) no coinciden con el enfoque de derechos humanos y 2) sus efectos no pueden ser sostenibles en el mediano y largo plazo.

Frente a lo anterior, se sugiere que la solución debe estar enfocada en “la planificación de largo plazo y el desarrollo de políticas públicas que interpreten los procesos demográficos”, por lo que los nuevos gobiernos no deben presentar cambios en estas políticas, sino que todos los países deben adoptar una perspectiva de largo plazo.

Conforme crezca la proporción de personas mayores, aumentará también la presión sobre los recursos de los sistemas de reparto, lo cual podría representar un desafío para la sostenibilidad financiera de los sistemas de pensiones de la región. De esta manera, la CEPAL sugiere a los Estados que consoliden sus sistemas de pensiones de cobertura universal, en donde la garantía de la igualdad no debe considerarse una “quimera”, sino un objetivo posible y progresivo en su alcance.

[1] El índice de envejecimiento expresa la relación entre la cantidad de personas mayores y la cantidad de niños, niñas y jóvenes. Se calcula como el cociente entre las personas de 60 años y más con respecto a las personas menores de 15 años, multiplicado por 100

Fuente:http://mexicosocial.org/index.php/2017-05-22-14-12-20/investigaciones/investigacionesespeciales/item/1633-envejecidos-y-sin-pension

México está a punto de perder uno de los elementos más importantes para su economía

El Fondo Monetario Internacional ya advirtió sobre el fenómeno. Foto: Archivo

El Fondo Monetario Internacional ya advirtió sobre el fenómeno. Foto: Archivo

Por: Felipe Gazcón

México perderá su bono demográfico de manera paulatina, y el envejecimiento de la población traerá importantes implicaciones para el sistema de pensiones y de salud en el país. Esto pondrá mayor presión al gasto fiscal en el largo plazo, advierte el Fondo Monetario Internacional.

El organismo reconoce que la población de México está envejeciendo y estima que la edad promedio de la población, que alcanzó 28 años en 2015, se elevará a 42 años en 2050, y como consecuencia del envejecimiento se espera que la población mexicana comience a disminuir en 2065.

Alerta que estos cambios demográficos elevarán el déficit federal de pensiones de 1.5% en 2015 a 2.0 por ciento en 2030, a pesar de las reformas al sistema de pensiones. Dicho sea de paso, expone que estas reformas traerán grandes desigualdades entre quienes se pensionarán por el viejo sistema y el nuevo.

El organismo explica que con el cambio en la ley del sistema de pensiones se adoptó un nuevo sistema denominado de contribución definida, en el cual los trabajadores gozarán de un monto de pensión acorde con su contribución a una Afore, lo cual limita en principio el costo fiscal directo de las pensiones.

México reemplazó el sistema tradicional de pensiones de beneficio definido pay-as you-go por un sistema de contribución definida (CD)”.

El nuevo sistema de CD es en su mayoría autofinanciado, a excepción de una pensión mínima (garantizada) para personas que tienen un número mínimo de años de contribuciones”.

Sin embargo, las personas que ya eran participantes en el sistema de beneficios definidos antes de la reforma fueron protegidas, conservando los derechos ya acumulados en el momento de la reforma y continuando acumulando derechos a partir de entonces”.

UNA TRANSICIÓN COMPLICADA

Precisa que “el cambio en marcha de sistemas de pensiones reducirá los pasivos a largo plazo. Sin embargo, en el período de transición, el déficit público de pensiones aumentar hasta aproximadamente 2040, antes de bajar gradualmente”.

El personal del FMI alentó a las autoridades del país a publicar periódicamente proyecciones a largo plazo de gasto relacionado con el envejecimiento de la población, y tenerlos explícitamente en cuenta al establecer objetivos de presupuesto a mediano plazo.

Reducir los niveles de deuda pública más agresivamente en el mediano plazo proporcionaría un amortiguador para abordar las presiones demográficas a largo plazo”, destacó el organismo internacional.

Fuente:http://www.dineroenimagen.com/2017-12-20/94198

Kit de ayuda para el tsunami del envejecimiento

Por:MIKEL A. ALCÁZARCAROLINA FELIXWALDO TAPIA

¿Sabías que, en 2050, una de cada cinco personas en América Latina y el Caribe será mayor de 65 años? Nuestra región, que en décadas pasadas se caracterizaba por tener una población muy joven, está envejeciendo. No solo habrá más adultos mayores entre nosotros, sino que estos vivirán más años. Esta última es, sin duda, una buena noticia: nuestras sociedades son más prósperas que antes y, por eso, las personas vivimos más tiempo. Y, sin embargo, esta nueva realidad pone en jaque a los sistemas de pensiones de nuestra región. ¿Qué hacer y cuándo para enfrentar este tsunami del envejecimiento?

Desafíos que ‘envejecen’ mal

Los sistemas de pensiones de América Latina y el Caribe, ya en el tiempo presente, afrontan desafíos de gran envergadura, como la baja cobertura (más de la mitad de los trabajadores no cotizan) o la insuficiencia de las pensiones (en algunos países, los montos de las pensiones que perciben los adultos mayores son bajos). El envejecimiento de la población no hará más que agravar estos desafíos, poniendo en riesgo la sostenibilidad misma de los sistemas de pensiones.

Garantizar una vida digna en la vejez a los adultos mayores presentes y futuros no será posible si los montos de las pensiones no son razonables. El tsunami del envejecimiento, si no se actúa a tiempo, puede causar descontento en la población. Las experiencias recientes de países como ChileBrasil o Perú nos demuestran que estamos ante un problema social emergente. Por eso, es importante actuar pronto para asegurar la sostenibilidad social de las pensiones.

El tsunami del envejecimiento, si no se actúa a tiempo, puede causar descontento en la población. Las experiencias recientes de países como Chile, Brasil o Perú nos demuestran que estamos ante un problema social emergente.

El otro gran reto es el de la sostenibilidad financiera. En la actualidad, como muestran los datos (imprescindibles, en este sentido, las aportaciones del libro Ahorrar para desarrollarse), muchos sistemas de pensiones de la región están prometiendo pensiones más altas de lo que podrán permitirse en un futuro cercano. Y, nuevamente, el envejecimiento de la población compromete aún más el futuro de estos sistemas.

Una solución simple y a la vez compleja

El kit de ayuda para el tsunami del envejecimiento es simple y a la vez complejo. Simple, porque requiere de un único instrumento: las reformas. Y complejo, porque reformar un sistema de pensiones implica tener que equilibrar todas las piezas de un gran rompecabezas, en el que se debe asegurar la cobertura, la suficiencia y la sostenibilidad. Todo ello sin olvidar la necesidad de una institucionalidad sólida, un aspecto también a mejorar en América Latina y el Caribe.

Reformar un sistema de pensiones implica tener que equilibrar todas las piezas de un gran rompecabezas, en el que se debe asegurar la cobertura, la suficiencia y la sostenibilidad.

Para discutir sobre todos estos temas y buscar soluciones, el BID reúne esta semana en Panamá a funcionarios de las entidades que regulan y supervisan los sistemas de pensiones de una decena de países de América Latina y el Caribe. En el Diálogo Subregional ‘Pensiones sostenibles’, los hacedores de políticas conversan sobre cómo prepararnos mejor para el envejecimiento imparable de la población. El tsunami se acerca poco a poco y las instituciones deben estar listas para enfrentarlo.

Fuente:https://blogs.iadb.org/trabajo/2017/10/19/kit-de-ayuda-para-el-tsunami-del-envejecimiento/?utm_source=newsletter&utm_medium=rssfeed&utm_content=title&utm_source=Factor+Trabajo%3A+Bolet%C3%ADn+de+Mercados+Laborales+y+Seguridad+Social+del+BID&utm_campaign=4a0bbac1e3-Mailchimp+RSS&utm_medium=email&utm_term=0_c30748bc43-4a0bbac1e3-189478437

Adultez y discapacidad intelectual en México: un problema muy grave y desconocido

 

Por: Juan Carlos Pérez Velasco Pavón

Introducción

Generalmente, una persona con discapacidad intelectual (DI) es sinónimo de dependencia, en particular de sus padres o tutores. Pero ¿qué sucede con la persona con DI que sobrevive al último de aquellos que la han cuidado durante su vida? La experiencia muestra que ese momento es crítico, pues además del mismo hecho del deceso, habitualmente la calidad de la atención a estas personas disminuye drásticamente y, en el último de los casos, pueden quedar desamparados, aumentando la probabilidad de que mueran.

Los países con alto índice de desarrollo humano conocen esta situación e invierten en la inclusión social de personas con DI con el objetivo de aumentar su bienestar y disminuir su dependencia, de tal forma que se evite el abandono y se reduzca el número de historias poco conocidas que generalmente terminan en desgracia. Pero ¿qué pasa en México? ¿Se busca evitar la muerte anticipada de las personas con DI? El resultado de la indagatoria, como se analizará en el artículo, es muy preocupante.

Este análisis sólo se enfoca a personas con discapacidad intelectual desde el nacimiento (DIN), por ser estas personas de las que, presumiblemente, se conoce su condición desde una edad temprana, y a las que es posible integrar en un sistema para lograr un plan de vida óptimo y evitar su muerte prematura.

Esperanza de vida de las personas con discapacidad intelectual

De acuerdo con la Asociación Americana de Discapacidades Intelectuales y del Desarrollo (AAIDD, por sus siglas en inglés), la persona con discapacidad intelectual se caracteriza por manifestar limitaciones significativas tanto en su funcionamiento intelectual como en su conducta adaptativa, tal y como lo demuestran sus habilidades adaptativas, conceptuales y prácticas. Ello se atribuye a que la persona padece síndrome de Down, autismo con trastornos mentales, problemas derivados del parto o cualquier desorden relacionado con la pérdida de sus capacidades intelectuales.

A mediados del siglo pasado, se pensaba que las personas con DIN difícilmente sobrevivían a sus padres debido a enfermedades derivadas de su propia condición, pero la evidencia muestra que en la actualidad esa creencia es falsa. Si bien la esperanza de vida de las personas con DIN sigue siendo sensiblemente más baja que la de la población en general, cada vez es más reducida la opinión de que dicha diferencia se debe a su propia condición de discapacidad en vez de a cuestiones propias del ámbito social. Por ejemplo, de acuerdo a dos investigaciones llevadas a cabo en el Reino Unido y en Suecia, que consistían en muestras de personas con DIN en un determinado periodo de tiempo, éstas murieron entre 10 y 15 años antes del promedio nacional, pero lo interesante de estos estudios es que concluyen que las principales causas de la muerte anticipada eran evitables: dependencia, malas condiciones de vida, problemas y demoras en el diagnóstico y tratamiento de problemas de salud y dificultades para adaptarse a los cuidados necesarios. Estas causas de muerte se agravan cuando mueren los padres (en adelante nos referiremos como muerte de los padres, de forma genérica, al deceso del último progenitor, tutor o pariente que se ha encargado de cuidar a la persona con DIN, con la cual ostente vínculos afectivos importantes), por lo que la inclusión social de las personas con DIN es crucial para aumentar su bienestar y disminuir las probabilidades de muerte prematura.

Inclusión social de las personas con discapacidad intelectual

 Las personas con DIN, al enfrentarse a una serie de limitaciones cognitivas desde pequeñas, desarrollan otras capacidades que pueden ser muy útiles en el entorno social, y en específico, en el laboral. La experiencia demuestra que cuando se les otorga una preparación adecuada desde niños, de acuerdo a sus capacidades potenciales, y se les concede la oportunidad de ejercer esas habilidades en el mercado laboral, el resultado generalmente es que disminuye fuertemente su dependencia de otras personas y se logra su inclusión social así como un mayor bienestar para ellos y sus familiares. Los países con un alto índice de desarrollo humano, como el Reino Unido y Suecia, entre otros, poseen instituciones con mucha experiencia en la educación y capacitación tanto de personas con DIN como de sus familiares, y tienen convenios con determinadas industrias que les otorgan un campo laboral, todo con el objetivo de lograr una parcial o total integración social. Es así que con la preparación adecuada las personas con DIN se integran al mercado laboral, trabajan y, cuando envejecen, es posible que lo hagan junto con sus familiares no directos (hermanos y sobrinos generalmente) o bien que vivan en los asilos comunes, pues su dependencia se vuelve mínima.

Obviamente, en estos países se conoce muy bien lo que sucede con las personas con DIN cuyos padres han muerto y no han sido incorporadas al sistema de inclusión: dependencia muy alta, carga para la familia y hasta abandono, lo que se traduce en una sensible baja en su bienestar, y un envejecimiento y muerte prematuros; además de que se vuelven un sector extraordinariamente vulnerable. En estos países, las dificultades derivadas de la discapacidad intelectual y la adultez son reconocidas como muy graves, al punto de que en Australia, por ejemplo, su combate es una prioridad nacional.
A todas luces es un problema muy relevante, pero ¿qué pasa en México?

Situación de las personas con discapacidad intelectual en México

De acuerdo al Censo de Población y Vivienda 2010 (en adelante, Censo 2010), las personas con DIN representan el 0.24% de la población total. ¿Se está incluyendo socialmente a las personas con DI en México?

Lo que reflejan los datos del Censo 2010 es que en México no se dispone de un sistema integral para la inclusión social de personas con DIN. Existen, eso sí, instituciones que ayudan a las personas con DI, muchas de ellas privadas; pero los datos muestran que no son suficientes. En primer lugar, la cobertura de la atención médica no es la adecuada, pues solamente el 30.7% tiene acceso a instituciones públicas sin costo capaces de otorgar una atención continua. Si bien los gobiernos federal y estatales tienen colegios especiales para las personas con DIN, más de la mitad de estas personas entre 9 y 14 años no estudian, aunque seguramente esta cifra ha aumentado a partir de la reforma educativa 2012-2013, pues a partir de ella ya es obligatorio admitir en las escuelas a personas con DI. Respecto a su situación laboral, la mayoría están en casa, ya sea realizando trabajos del hogar o bien, sin realizar ninguna labor, pues se les declara incompetentes para llevar a cabo cualquier actividad, todo lo cual deriva en un deterioro mayor de sus ya mermadas capacidades, lo que se traduce en una mayor dependencia. Por último, los subsidios que reciben las personas con DIN por parte del gobierno no son mayores a los que recibe el resto de la población.

La desaparición del Censo 2010 de las personas adultas con DIN

Ya se analizó la importancia de incluir socialmente a las personas con DIN y se concluyó que dicha inclusión es fundamental para evitar su muerte prematura. Asimismo, los datos del Censo 2010 arrojan una pobre inserción social en México. Ahora vamos a intentar contestar a la pregunta sobre qué sucede con las personas con DIN cuando mueren sus padres. Para ello se presenta una gráfica que muestra la distribución de la tasa de personas con DIN respecto al total de la población por quinquenio de edad (ver Gráfica 1).

En ella, los números en el eje vertical son la proporción de personas con DIN respecto al total de la población, y se agrega una línea punteada que indica una media móvil, siendo la media total de 0.24%, como ya se indicó. La gráfica muestra la distribución quinquenal de edades en la fecha en que se realizó el Censo 2010, pero si suponemos que la proporción de nacimiento de personas con DIN respecto al total es relativamente constante, estas proporciones se pueden interpretar como la evolución temporal, es decir, como si tuviéramos los datos de las personas desde hace tiempo y los fuéramos contabilizando cada cinco años. En este contexto, si las personas con DIN tuvieran una inclusión total a la sociedad y una esperanza de vida igual a la de la población en general, se esperaría que la línea punteada fuera aproximadamente una línea horizontal. Pero no es así. Se puede observar en la gráfica un incremento en la proporción desde el nacimiento hasta el quinquenio de 10-14 años, lo cual se atribuye a que muchas personas con DIN no han sido diagnosticadas, sino hasta la adolescencia temprana (generalmente a través de un bajo rendimiento escolar); la tendencia permanece constante y a partir de los 30 años comienza a disminuir, acentuándose esta baja a partir de los 45 años. ¿Cuáles son las causas de esta disminución?

La reducción de personas con DIN respecto a la población general es una conclusión temporal que se determina a partir de una gráfica que se estimó con datos en un punto en el tiempo (2010), lo que puede llevar a errores. El principal supuesto para poder hacer ese contraste es que la tasa de nacimientos de personas con DIN respecto al total ha de ser constante, lo cual no es posible corroborar, pues no existen datos al respecto. Sin embargo, no hay razón para pensar que las tasas hayan cambiado de forma abrupta ni evidencia de que lo haya hecho en otros países.
Asimismo, puede haber otras causas, como que se esconda información u otras semejantes, pero ello es imposible de corroborar.

Dicho lo anterior, se presenta evidencia de que las personas con DIN mueren antes, tanto por su propia condición, pero sobre todo, por las causas de muerte evitables ya mencionadas. La desaparición de personas con DIN comienza alrededor del quinquenio de 45-49 años, edad en la que la probabilidad de que mueran los padres comienza a aumentar. Es así que, hasta antes de los 45 años, la gran mayoría de la población con DIN vive en familia, en una posición de hijo/hija, pero ese estado familiar comienza a cambiar conforme son mayores y mueren sus padres, situación que se puede observar en la Gráfica 2.

En la gráfica se puede observar que, a partir del quinquenio 40-44 de edad, la posición en el hogar comienza a cambiar, al pasar de hijos a parientes no cercanos o no parientes, que es lo que indica la línea punteada (el eje vertical derecho es el que mide esa proporción). Nótese que este cambio en la posición coincide con la disminución de personas con DIN respecto al total (línea continua, cuyo eje es el izquierdo), por lo que se puede concluir que la desaparición censal de las personas con DIN comienza a partir de que mueren los padres, de acuerdo con la gráfica.

¿Qué es lo que podría generar esta desaparición censal? En términos generales, se puede afirmar que los padres se preocupan bastante por un hijo con DIN y lo mantienen bajo su cuidado, pero eso no necesariamente lo hacen otros parientes, y no sólo por el vínculo afectivo, sino porque los parientes cercanos o no cercanos ya tienen una vida hecha, posiblemente con hijos, por lo que muchas de estas personas no están dispuestas a adoptar a una persona con DIN. En este caso, la primera opción sería internar a la persona con DIN en alguna institución, ya fuera pública o privada. Pero aquí es en donde empiezan a tener lugar las causas de la desaparición de estas personas del Censo 2010. De acuerdo a un reporte de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (cndh) de 2014, no existen establecimientos públicos para albergar a pacientes crónicos que no cuenten con familiares, además de que las instalaciones de los hospitales psiquiátricos públicos se encuentran en condiciones inadecuadas: mala alimentación, falta de abastecimiento de vestido y calzado, restricciones en la comunicación con el exterior, omisión de notificación al Ministerio Público sobre los ingresos involuntarios, etcétera.1 Obviamente, ello genera dependencia, pésimas condiciones de vida, problemas y demoras en el diagnóstico y tratamiento de problemas de salud, además de muchas dificultades para adaptarse a este nuevo entorno, que son precisamente las causas de muerte prematura de las personas con DIN.

Sin embargo, los datos del Censo indican que el número de personas con DIN que viven en instituciones públicas y privadas legales (es decir, que fueron censadas), como los hospitales psiquiátricos públicos ya aludidos, o en asilos, albergues e incluso cárceles, es reducido en relación al total de personas con este problema, por lo que parece que el internamiento no es la opción de vida que siguen la mayoría de las personas con DIN en México. De hecho, las personas internadas ya fueron contabilizadas en las gráficas de proporciones de edad, lo que indica que esa opción no ha sido factible para los familiares de personas con DIN.

Un resultado que nos ayuda a formarnos una idea de las causas de desaparición de las personas con DIN es que dicho acontecimiento no sucede, o lo hace de forma muy atenuada, en hogares con recursos económicos no escasos2 o en hogares ampliados (aquellos hogares en que viven los parientes cercanos y también los no cercanos, como las familias de los tíos, de los primos, etcétera), lo que nos permite afirmar, por exclusión, que al menos existen dos causas del problema de las personas con DIN desaparecidas del Censo 2010. La primera sería la falta de recursos económicos. Generalmente, las familias cuyas restricciones económicas lo permitan, trazan un plan de vida para sus parientes con DIN: pueden pagar médicos, colegios e institutos especializados, lo que les genera, entre otras cosas, información de qué hacer para mejorar el bienestar de sus hijos; pueden formar fideicomisos, pagar a instituciones o personas que los cuiden cuando los padres falten, etcétera; de tal forma que su familiar quedará protegido en su vejez. La otra causa es la falta de una red familiar. En hogares extensos, en donde viven muchos de los parientes, la persona con DIN queda protegida, ya sea que viva en el lugar donde vivían los padres o en algún otro lugar dentro de la o las casas, pero siempre inmerso en un círculo familiar. Tal vez no tenga los mismos cuidados que cuando vivían los padres, ni posea seguridad social, pero no le faltará lo básico y siempre estará integrada a un grupo familiar. El fenómeno se presenta, por exclusión, en familias nucleares con recursos económicos escasos y personas con DIN.

Cada situación es diferente; puede suceder que los parientes no cercanos reciban a la persona con DIN y viva con ellos, con los cuidados necesarios, pero también puede suceder, y eso constituye
la segunda explicación de la desaparición (la primera es la condición de los hospitales psiquiátricos), que los parientes busquen un internado para la persona con DIN, pero generalmente los internados públicos o no existen, como lo mencionó el reporte de la cndh, o los hospitales mencionados tienen sobrepoblación, mientras que los lugares privados pueden resultar muy onerosos. Por ello, o bien pasan a vivir con la familia adoptante, bajo una condición de “pariente no querido”, sin las atenciones básicas, o los internan en una granja o anexo clandestino (no hay evidencia de ello). Obviamente, en estos últimos casos el bienestar de la persona con DIN disminuye radicalmente, se presentan los motivos evitables ya mencionados y la probabilidad de muerte aumenta. En conclusión, la hipótesis para explicar la desaparición de personas con DIN del censo sería entonces una combinación entre los que viven en hospitales psiquiátricos públicos, en granjas y anexos clandestinos, en casa de parientes bajo condiciones muy precarias, o que han muerto.

Cabe entonces otra pregunta: ¿por qué la familia no se prepara para cuando sobrevenga la muerte de los progenitores y la persona con DIN no quede en una posición de gran vulnerabilidad? Para una familia nuclear de escasos recursos la prioridad es mantenerse económicamente, con un hijo que necesita mucha más atención que los otros (si es que los hay). Si los dos padres trabajan, hay que decidir con quién lo dejan o, como es frecuente, llevárselo o dejarlo solo en casa. Además, tienen muy poca información sobre cómo educarlo para que se adapte a la sociedad, teniendo en cuenta que muchas veces no saben realmente la causa del problema de su hijo. Los recursos invertidos en el hijo con DIN dejan de ser rentables, pues el beneficio, si lo hay, es dudoso y a muy largo plazo. Y es que existen costos unitarios decrecientes al enseñar a personas con DIN para que exploten sus capacidades y disminuyan su dependencia, es decir, los costos de preparación por persona disminuyen conforme más personas con DIN son instruidas en un mismo lugar (que es la misma razón por la que existen las escuelas y los niños van a un lugar a aprender). Pero si no hay instituciones especializadas en ello, o no son accesibles, no se aprovechan esas ventajas, por lo que, para los padres, prepararlos implica recursos prohibitivos, lo que excluye su inclusión social y acentúa su dependencia.

Además, hacer previsiones formales para que algún pariente no directo se haga cargo de la persona con DIN no es nada fácil, pues es como determinar parte del futuro del pariente, y más conforme mayor sea la dependencia. Estas dos situaciones, aunadas a la discriminación social, a creencias equivocadas, a la ineficiencia en la ayuda pública, derivan en una actitud pasiva. Esa actitud pasiva de los padres no se debe a la falta de previsión, sino al agobio. Los datos y la lógica muestran que las personas con DIN y sus familias necesitan ayuda externa.

Propuestas generales

 Son reconocibles los esfuerzos que una parte del sector público así como del privado han hecho por ayudar a personas con DI. Pero los datos indican que falta apoyo en prácticamente todos los ámbitos de la vida de una persona con DIN y de su familia, en especial para aquellas con capacidad económica reducida. Y para una ayuda integral a estas personas existen modelos ya probados a nivel internacional que buscan la inclusión de los individuos con DIN en la sociedad, o bien modelos en donde las asociaciones pequeñas, en coordinación con otras entidades públicas y privadas sean la punta de lanza para su integración. Realmente, ello debería ser una prioridad para el sector público.

NOTAS

1 <http://AAIDD.org/intellectual-disability/definition#.WIz6IfnhDIU>.

2 Anthea Innes, et al, “Caring for Older People with an Intellectual Disability: A Systematic Review”, Maturitas, vol. 72, núm. 4, agosto del 2012, pp. 286-295. .

3 Actualmente, la proporción de personas con este síndrome en España ha venido disminuyendo, de acuerdo con Down21.org, causado principalmente por la detección del síndrome en el feto y un posterior aborto voluntario <http://www.down21.org/informacion-basica/40-el-sindrome-de-down-una-vision-globalizadora/2898-datos-estadisticos-en-el-sindrome-de-down.html>. Es posible que esta situación también suceda en otros países, pero ello es un asunto reciente.

4 Informe especial de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos sobre los hospitales psiquiátricos que dependen del gobierno federal y estados de la República mexicana, punto 135, .

5 Los hogares con recursos económicos no escasos se consideraron aquellos en los que cada integrante de la familia duerme en un cuarto. El complemento son aquellos hogares en donde dos o más personas duermen en un cuarto.

Fuente:http://www.estepais.com/articulo.php?id=1164&t=adultez-y-discapacidad-intelectual-en-mexico-un-problema-muy-grave-y-desconocido

Índice para una Vida Mejor 2017 vía OCDE

El Índice para una Vida Mejor, realizado por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), permite comparar el bienestar entre distintos países y su objetivo es invitar a los ciudadanos a nivel global a participar en la formulación de las políticas para alcanzar un mejor nivel de vida.

El estudio, publicado anualmente, evalúa a 38 países (35 miembros de la OCDE y tres socios) con base en 11 temas esenciales: vivienda, ingresos, empleo, comunidad, educación, medio ambiente, compromiso cívico, salud, satisfacción, seguridad y balance vida-trabajo.

¿Cómo está la vida en México?

Fuente: OCDE

En la última actualización del índice, México obtuvo una calificación promedio de 3.4 entre los países evaluados y sus resultados variaron en cada uno de los 11 temas seleccionados:

 Vivienda

Se enfoca en las condiciones de vida, por ejemplo, el número de habitaciones por persona, la cantidad de instalaciones con servicios básicos y el gasto en vivienda.

  • La mejor calificación fue de Estados Unidos con 7.9, mientras que México obtuvo una calificación de 3.9.
  • En México el promedio de habitaciones por persona es 1 y las familias dedican un 21.7% de su ingreso a gastos de vivienda (cifra mayor al promedio de la OCDE que es 21%).

Fuente: OCDE

Ingresos

Considera aspectos relacionados con los costos de vida como el ingreso anual por familia y su patrimonio financiero.

  • México obtuvo una calificación de 0.8. Los mejores resultados fueron de Estados Unidos y Suiza con 10.0 y 7.9, respectivamente.
  • En México, el ingreso familiar promedio per cápita es de 12,806 dólares al año (cifra mucho menor al promedio de la OCDE de 29,016 dólares) y aproximadamente el 18% de la población vive en condiciones de pobreza extrema.

Fuente: OCDE

Empleo

Revisa factores relacionados con el trabajo, tales como, tasas de empleo y desempleo, ingresos anuales y seguridad laboral.

  • El país mejor evaluado fue Islandia con 9.7. Por otro lado, México obtuvo una de sus calificaciones más altas con 6.1.

Fuente: OCDE

Comunidad

Se concentra en la calidad de la convivencia, principalmente en la pertenencia a una red de apoyo social.

  • Nueva Zelanda obtuvo la calificación más alta con 8.8, mientras que México obtuvo su calificación más baja con 0.0.
  • En México, el 75% de las personas creen que conocen a alguien en quien pueden confiar cuando lo necesitanmientras que el promedio de la OCDE es 88%

Fuente: OCDE

Educación

Se enfoca en la calidad de la educación a partir de factores como la permanencia en el sistema educativo, tasas de graduación y competencias de los estudiantes.

  • Finlandia recibió la calificación más alta con 9.3, mientras que México obtuvo 0.7 (la más baja del grupo).
  • En México, sólo el 34% de los adultos entre 25 y 64 años de edad ha terminado la educación media superior.
  • Si bien los resultados en educación fueron más bajos en comparación con otros países, México ha mejorado desde 2000. Por ejemplo, desde 2003 las calificaciones de la prueba PISA en matemáticas han mejorado entre niños y niñas en 30 y 26 puntos, respectivamente.
Fuente: OCDE

Medio ambiente

  • Explora aspectos relacionados con contaminación ambiental, especialmente en torno a la calidad del aire y del agua.
    • Noruega e Islandia obtuvieron las mejores calificaciones con 10.0 y 9.7, respectivamente. México obtuvo 5.7, quedado sobre países como Brasil, Chile, Grecia y Rusia.
    • En México, los niveles de partículas PM2.5 son de 11.9 microgramos por metro cúbico, cifra mayor al límite anual recomendado por la OMS (10).
    • Solo 68% de los habitantes en México dice estar satisfechos con la calidad del agua.
Fuente: OCDE

Compromiso cívico

Se refiere a la calidad de la participación ciudadana, principalmente en los procesos electorales y en la toma de decisiones, por ejemplo, en la elaboración de leyes.

  • México obtuvo el tercer lugar con un puntaje de 6.6, solamente detrás de Australia y Bélgica con 8.6 y 7.1, respectivamente.
  • En México, la participación electoral fue del 63.1% de las personas registradas y el nivel de participación de los interesados en la elaboración de regulaciones fue de 3.5 (en una escala de 0 a 4), la cifra más alta de la OCDE cuyo promedio es 2.4.

Fuente: OCDE

Salud

Considera indicadores que reflejan el bienestar en términos de esperanza de vida y la percepción de las personassobre su salud.

  • Los países con el puntaje más alto fueron Nueva Zelanda y Canadá con 9.6. La calificación de México fue 6.1.
  • La esperanza de vida en México ha incrementado a casi 75 años, sin embargo, permanece cinco años por debajo del promedio de la OCDE (80 años).

Fuente: OCDE

Satisfacción

Busca medir la felicidad a través de la percepción de los ciudadanos sobre los aspectos de su vida en conjunto.

  • En la evaluación general México obtuvo 5.0 de calificación. Noruega recibió 10.0, seguido por Suiza cono 9.9.
  • Al pedir que los participantes calificaran su satisfacción ante la vida (en una escala del 0 al 10), los mexicanos asignaron una puntuación de 6.2, puntaje menor al promedio de la OCDE (6.5).

Fuente: OCDE

Seguridad

Evalúa aspectos relacionados con el riesgo de ser víctima de un delito, incluyendo las tasas de homicidio y la percepción de vulnerabilidad.

  • México recibió la segunda calificación más baja con 0.7, sólo por encima de Brasil. Noruega obtuvo 9.8, el puntaje más alto.
  • Según la información más reciente de la OCDEla tasa de homicidios en México es de 23.4, cifra mucho mayor que el promedio de la organización que es 4.0.
  • Además, solo el 39.9% de las personas se sienten seguras al caminar solas por la noche.

Fuente: OCDE

Balance vida-trabajo

Mide la capacidad de mantener un equilibrio adecuado entre el trabajo y las actividades cotidianas, tomando en cuenta los horarios de trabajo, así como el tiempo dedicado al ocio.

  • La calificación más alta fue para los Países Bajos (Holanda) con 9.4. México obtuvo 2.1, quedando sólo sobre Turquía.

En México, en el 28.3% de los trabajadores tienen jornadas de más de 50 horas a la semana, mientras que sólo dedican 12.8 horas a actividades de ocio y a su cuidado personal.

Fuente: OCDE

¿Qué es lo más importante para los ciudadanos alrededor del mundo?

El Índice para una Vida Mejor cuenta con un mapa interactivo que permite visualizar cuáles son los temas de bienestar que han sido más valorados y en dónde, basándose en las respuestas de más de 100 mil usuarios de la herramienta.

Según el mapa, el factor más valorado en México es la educación, al igual que en Chile y Brasil. Mientras tanto, en países como Estados Unidos, Reino Unido y Alemania lo más importante es la satisfacción y en otras naciones como Francia, Canadá y Australia es la salud.

Navega la herramienta aquí y crea tu propio índice asignando un valor a los temas que tienen mayor importancia para ti.

Fuente:http://imco.org.mx/temas/indice-una-vida-mejor-2017-via-ocde/