Más allá de la geopolítica: ¿Cuáles son los desafíos para hacer nuestro mundo más sostenible?

El Gran Reinicio es una oportunidad para colaborar y construir un mundo mejor y más inclusivo. Imagen: REUTERS/Tom Brenner

Por: Samantha Sault

  • Necesitamos avanzar más en la paz, la justicia y el desarrollo de instituciones internacionales fuertes y eficaces, que son esenciales para construir un mundo mejor para todos.
  • COVID-19 aumenta los riesgos para los más vulnerables del mundo – y destaca la necesidad de colaboración internacional.
  • El Gran Reinicio es una oportunidad de unirse para lograr los 17 ODS.


Es fácil sentirse abrumado por los desafíos que enfrentamos en la construcción de un mundo mejor y más inclusivo para todos. “Los conflictos, la inseguridad, la debilidad de las instituciones y el acceso limitado a la justicia siguen siendo amenazas para el desarrollo sostenible”, entre muchas otras, dice el Informe de las Naciones Unidas sobre la marcha de los trabajos del ODS para 2020.

Estos desafíos se han cristalizado en los últimos meses. Como explicaron varios expertos y asociados del Foro Económico Mundial, “el aumento del populismo y la política de ‘el país primero’ han amenazado el espíritu de la cooperación internacional y el funcionamiento de las instituciones multilaterales”, que son muy necesarias en este momento para trabajar juntos para superar las crisis. “Esto dejó a la comunidad internacional en una desventaja significativa al enfrentarse a la pandemia de COVID-19”, continuaron. En todo el mundo, los periodistas son perseguidos e incluso asesinados tratando de llegar a la verdad. Ni siquiera las naciones más ricas son inmunes: el racismo sistémico está arraigado en los departamentos de policía, la medicina, e incluso en la política de vivienda y financiera de los Estados Unidos, dice el FMI, lo que es un signo de décadas de injusticia hacia las comunidades negras y afroamericanas en todo el país.

A medida que COVID-19 continúa causando estragos en todas las economías, sociedades y personas, estamos físicamente separados, con personas que se quedan en sus casas, reuniones y viajes prácticamente paralizados, y los más vulnerables del mundo están cayendo en desgracia.

“La pandemia COVID-19 es un trágico recordatorio de lo profundamente conectados que estamos. El virus no conoce fronteras y es un desafío global por excelencia. Combatirlo requiere que trabajemos juntos como una familia humana”, dijo el Secretario General de la ONU António Guterres.

Es difícil decir que hay un resquicio de esperanza en la pandemia, pero tal vez sea éste: al embarcarnos en el Gran Reinicio, tenemos la oportunidad de unirnos más fuerte que antes, con un mayor compromiso para lograr un mundo más sostenible.

Objetivos de desarrollo sostenible más allá de la geopolítica


Los 17 SDG juegan un papel en la construcción de un mundo mejor y más inclusivo, pero dos en particular se centran en la geopolítica:

SDG 16: Paz, Justicia e Instituciones Fuertes. Los objetivos incluyen:

  • Reducir todas las formas de violencia y las tasas de mortalidad relacionadas y terminar con todas las formas de violencia contra los niños.
  • Promover el estado de derecho y garantizar la igualdad de acceso a la justicia.
  • Reducir las corrientes financieras y de armas ilícitas, la delincuencia organizada, la corrupción y el soborno.
  • Desarrollar instituciones eficaces, responsables y transparentes a todos los niveles, con una toma de decisiones receptiva, inclusiva, participativa y representativa.
  • Proteger las libertades fundamentales y garantizar leyes no discriminatorias para el desarrollo sostenible.


SDG 17: Asociaciones para los Objetivos. Este objetivo general tiene por objeto poner en práctica y revitalizar la asociación mundial para el desarrollo sostenible. Como parte de ello, los países desarrollados deben cumplir plenamente sus compromisos oficiales de asistencia para el desarrollo y trabajar para ayudar a los países en desarrollo con otros problemas financieros. Entre las metas adicionales figuran las siguientes:

  • Aumentar la cooperación en materia de ciencia, tecnología e innovación y el acceso a ellas, y promover el desarrollo, la transferencia, la difusión y la divulgación de tecnologías ecológicamente racionales en los países en desarrollo.
  • Apoyar a los países en desarrollo en la aplicación de todos los objetivos de desarrollo sostenible.
  • Promover un sistema de comercio multilateral universal, basado en normas, abierto, no discriminatorio y equitativo en el marco de la Organización Mundial del Comercio, así como aumentar las exportaciones de los países en desarrollo y lograr el acceso a los mercados libre de derechos y de contingentes para los países menos adelantados.
  • Aumentar la estabilidad macroeconómica mundial, incluso mediante la coordinación de políticas y la estabilidad.


¿Cuánto se ha avanzado?


La respuesta corta: no lo suficiente.

Demasiadas personas inocentes están siendo asesinadas o maltratadas, según el Informe sobre la marcha de los trabajos del Grupo de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para 2020. Entre 2015-2017, casi 107.000 civiles murieron en una docena de conflictos armados. Mientras que los homicidios intencionales han disminuido – de 6,8 por 100.000 en 2000 a 5,8 en 2018 – si las tendencias actuales continúan, sólo llegaremos a alrededor de 5,2 por 100.000 en 2030. Mientras tanto, entre 2012 y 2019, casi 8 de cada 10 niños de entre 1 y 14 años de edad fueron objeto de agresión psicológica y/o castigo físico en el hogar durante el mes anterior en 69 países, y los niños representaron un tercio de las víctimas de la trata en 2016.

El acceso a la justicia también requiere más progresos. En todo el mundo, el 31% de los presos están detenidos sin haber sido condenados por un delito – “un nivel que no ha disminuido desde 2005”, continúa el informe- y el 60% de las prisiones de 190 países superan su capacidad. Incluso las naciones más ricas y desarrolladas requieren un mayor progreso en materia de justicia – como estamos viendo ahora en los Estados Unidos con el movimiento Black Lives Matter contra el racismo sistémico.

Hablar de estas injusticias, y uno puede enfrentarse a la retribución: “Entre 2015 y 2019, las Naciones Unidas registraron al menos 1.940 asesinatos y 106 desapariciones forzadas de defensores de los derechos humanos, periodistas y sindicalistas en 81 países, y más de la mitad de los asesinatos se produjeron en América Latina y el Caribe”, dice el informe de progreso, junto con ataques y acoso físico y en línea. “Esto se pone de relieve por un marcado aumento de la retórica hostil generalizada dirigida a los medios de comunicación y a los periodistas”, según el informe.

COVID-19 empeora estos desafíos. En 2019, más de 79,5 millones de personas huyeron de la guerra, la persecución y el conflicto. Ahora, estas personas desplazadas se enfrentan a otro riesgo: un virus mortal. Las mujeres y los niños corren un mayor riesgo de sufrir violencia doméstica cuando son encerrados en hogares inseguros; incluso los niños vulnerables que no se enfrentan a la violencia pueden no tener comida o acceso a la educación si no pueden ir a una escuela física. Incluso en las áreas en las que hemos hecho progresos considerables, como el aumento constante de la inversión extranjera directa (IED) en las economías en desarrollo, esperamos ver disminuciones. La IED, como sólo un ejemplo, se prevé que disminuya hasta un 40% en 2020 debido a la crisis económica, y un 5-10% más en 2021.

¿Qué están haciendo el Foro Económico Mundial y sus asociados para que la geopolítica sea más sostenible?

  • Establecido por el Secretario General de las Naciones Unidas con el apoyo del Foro, el Grupo de Tareas sobre la financiación digital de los objetivos de desarrollo sostenible (SDG) está identificando la forma en que la digitalización remodelará la financiación e identificando, teorizando y proponiendo la mejor forma en que esta transformación puede apoyar la financiación de los SDG.
  • La Plataforma de Comercio e Inversión del Foro está involucrando a las empresas y a los encargados de la formulación de políticas en la adopción de medidas a corto y largo plazo hacia una arquitectura económica mundial adecuada para hacer frente a los desafíos actuales. Las actividades incluyen llamadas de Business Insight, desarrollo de escenarios y recomendaciones a los responsables de la toma de decisiones en contextos nacionales e internacionales. Los grupos de trabajo de múltiples interesados cuentan con el apoyo de una red académica e institucional mundial y del Consejo del Futuro Global sobre Comercio e Inversión Internacional.
  • La Alianza Mundial para la Facilitación del Comercio -dirigida conjuntamente por el Centro para la Empresa Privada Internacional, la Cámara de Comercio Internacional y el Foro Económico Mundial, en cooperación con Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit- trabaja con los sectores público y privado para identificar los cuellos de botella en la cadena de suministro y aplicar soluciones específicas para facilitar el comercio, con proyectos en desarrollo en todo el mundo.
  • La Coalición Mundial para Combatir los Delitos Financieros presenta un esfuerzo concertado y de colaboración para hacer frente a los costos y riesgos sociales que los delitos financieros plantean para la integridad del sistema financiero mundial.
  • En los últimos meses, los asociados y miembros del Foro han donado miles de millones a organizaciones de justicia social y han puesto en marcha nuevas iniciativas para que sus propios lugares de trabajo sean más inclusivos y equitativos. Obtenga más información sobre lo que han estado haciendo para luchar contra el racismo sistémico.


¿Qué puedo hacer para crear un mundo mejor?

  • Educarme sobre las desigualdades e injusticias en el mundo, y hablar o protestar pacíficamente cuando las vea en mi país o comunidad.
  • Participar en el proceso político y votar si soy elegible.
  • Asegurarme de que mi negocio y mis socios comerciales cumplan con todas las leyes y con los estándares internacionales. Ser transparente sobre lo que mi empresa está haciendo para ser más sostenible e informar sobre el progreso.
  • Participar en diálogos, asociaciones y acciones para trabajar hacia la sostenibilidad, la inclusión y la justicia.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2020/09/mas-alla-de-la-geopolitica-cuales-son-los-desafios-para-hacer-nuestro-mundo-mas-sostenible/?fbclid=IwAR2zsDbjQuKLq95AIDK0jZMYEAKaXfCSK_0gaLZ1LY4XPstPFvpVhERcY64

Así es como COVID-19 está empeorando la brecha de género, según el FMI

Las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de trabajar en el sector no estructurado, lo que las deja con poca protección. Imagen: REUTERS/Ann Wang

Por: Marina M. Tavares / Cheng Hoon Lim / Stefania Fabrizio / Kristalina Georgieva

 

  • La pandemia COVID-19 ha amenazado el progreso en el cierre de la brecha de género.
  • Hasta ahora, la pandemia ha demostrado tener un efecto desproporcionado en las mujeres, ya que es más probable que trabajen en los sectores sociales e informales.
  • El FMI subraya la importancia de aplicar estrategias de política sólidas que puedan ayudar a mediar los efectos y limitar los progresos perjudiciales en materia de igualdad entre los géneros.

La pandemia de COVID-19 amenaza con revertir las mejoras registradas en las oportunidades económicas de las mujeres y en ampliar las brechas de género que aún persisten, pese a 30 años de progresos.

Un diseño adecuado de las políticas para impulsar la recuperación puede mitigar los efectos negativos de la crisis sobre las mujeres y evitar nuevos retrocesos en la igualdad de género. Lo que es bueno para las mujeres es, a la larga, bueno para abordar la desigualdad de ingresos, el crecimiento económico y la resiliencia.

¿Por qué ha tenido la COVID-19 efectos desproporcionados sobre las mujeres y su situación económica? Son varias las razones.

En primer lugar, las mujeres tienden a trabajar más que los hombres en los sectores sociales, como son las industrias de servicios, comercio minorista, turismo y hospitalidad, que requieren interacciones personales. Estos sectores son los más afectados por las medidas de mitigación y distanciamiento social. En Estados Unidos, el desempleo entre las mujeres fue dos puntos porcentuales superior al de los hombres entre abril y junio de 2020. Debido a la naturaleza de sus empleos, el teletrabajo no es una opción para muchas mujeres. En Estados Unidos, aproximadamente el 54% de las mujeres que trabajan en sectores sociales no pueden hacerlo a distancia. En Brasil, es el 67%. En países de bajo ingreso, como mucho solo aproximadamente el 12% de la población puede trabajar a distancia.

Imagen: FMI

 

En segundo lugar, las mujeres tienden a trabajar en el sector informal más que los hombres en los países de bajo ingreso. El empleo informal —que suele remunerarse en efectivo sin ninguna supervisión oficial— deja a las mujeres con un salario menor, sin protección de la legislación laboral y sin prestaciones como pensiones o un seguro médico. Los medios de vida de los trabajadores informales se han visto muy afectados por la crisis de la COVID-19. En Colombia, la pobreza entre las mujeres ha aumentado un 3,3% debido a la paralización de las actividades económicas. La Organización de las Naciones Unidas estima que la pandemia aumentará en 15,9 millones el número de personas que vive en condiciones de pobreza en América Latina y el Caribe, hasta situarlo en 214 millones de personas, muchas de ellas mujeres y niñas.

 

En tercer lugar, las mujeres tienden a realizar más labores domésticas no remuneradas que los hombres, unas 2,7 horas al día más para ser exactos. Ellas soportan la carga de las responsabilidades del cuidado familiar derivadas de las medidas de paralización, como los cierres de escuelas y las precauciones para los padres mayores y vulnerables. Tras el levantamiento de las medidas de paralización, la vuelta al trabajo de las mujeres está siendo más lenta. En Canadá, el informe sobre empleo de mayo muestra que el empleo de las mujeres aumentó en 1,1%, en comparación con el 2,4% de los hombres, debido a que persisten cuestiones relacionadas con el cuidado de los hijos. Además, en las familias con al menos un hijo menor de 6 años, es aproximadamente tres veces más probable que el padre vuelva al trabajo a que lo haga la madre.

En cuarto lugar, las pandemias suponen para las mujeres un mayor riesgo de pérdida de capital humano. En muchos países en desarrollo, las chicas jóvenes se ven forzadas a abandonar la escuela y trabajar para complementar el ingreso del hogar. De acuerdo con el informe del Fondo Malala, el porcentaje de niñas que no asisten a la escuela prácticamente se ha triplicado en Liberia tras la crisis de ébola y, en Guinea, las niñas tienen una probabilidad un 25% menor que los niños de volver a matricularse. En India, desde que entró en vigor el confinamiento de la COVID-19, en los principales sitios web de matrimonios las nuevas inscripciones han registrado aumentos del 30% , debido a que las familias quieren concertar matrimonios que aseguren el futuro de sus hijas. Sin educación, estas niñas sufren una pérdida permanente de capital humano, lo que interrumpe el crecimiento de la productividad y perpetúa el ciclo de pobreza entre las mujeres.

Es fundamental que las autoridades económicas adopten medidas que limiten los efectos prolongados de la pandemia en las mujeres. Algunas de esas medidas podrían consistir en ampliar el apoyo a los ingresos de la población vulnerable, preservar los vínculos laborales, ofrecer incentivos para compaginar el trabajo con las responsabilidades del cuidado familiar, mejorar el acceso a la atención sanitaria y la planificación familiar y ampliar el apoyo a las pequeñas empresas y trabajadores independientes. También es una prioritario eliminar los obstáculos legales que impiden el empoderamiento económico de las mujeres. Algunos países no han tardado en adoptar algunas de estas políticas.

Austria, Italia, Portugal y Eslovenia han introducido el derecho legal a la licencia (parcialmente) remunerada para padres con niños menores de cierta edad, y Francia ha ampliado las licencias por enfermedad para padres afectados por los cierres de escuelas que no dispongan de formas alternativas de trabajo o de cuidado de los niños.Lasmujeres líderes latinoamericanas han creado la «Coalición para el empoderamiento económico de las mujeres», como parte de un esfuerzo más amplio a nivel de todo el gobierno para aumentar la participación de la mujer en la recuperación económica tras la pandemia.En Togo, el 65% de los participantes en un nuevo programa de transferencias monetarias móviles son mujeres. El programa permite que los trabajadores informales reciban donaciones equivalentes al 30% del salario mínimo.

A más largo plazo, pueden formularse políticas que aborden la desigualdad de género mediante el establecimiento de condiciones e incentivos para que las mujeres trabajen. Tal como ya se analizó en un blog reciente, son especialmente eficaces las políticas fiscales con perspectiva de género, como la inversión en educación e infraestructura, los subsidios para el cuidado de los hijos y los permisos de parentales. Estas políticas no solo son cruciales para eliminar factores que impiden el empoderamiento económico de las mujeres, sino que también son necesarias para fomentar una recuperación inclusiva tras la COVID-19.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2020/07/asi-es-como-covid-19-esta-empeorando-la-brecha-de-genero-segun-el-fmi/

Los países más poblados del mundo

People wearing face masks are seen at Shanghai Railway Station, following the coronavirus disease (COVID-19) outbreak, in Shanghai, China, July 7, 2020. Picture taken July 7, 2020. REUTERS/Aly Song - RC2POH95CQ6H
Hay 25 millones de personas sólo en Shangai.
Imagen: REUTERS/Aly Song – RC2POH95CQ6H

El Día Mundial de la Población fue proclamado en 1989, cuando el mundo superaba los 5.000 millones de habitantes. Desde entonces la cifra no ha dejado de aumentar, hasta alcanzar los 7.800 millones en 2020.

Según los datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), la mayor parte de los habitantes de la Tierra vive en China, que representa el 18,40% de la población global. Le sigue de cerca la India, con el 17,94%. De hecho, se espera que la India se sitúe como el país más poblado del mundo en menos de una década.

Asia es, con diferencia, el continente más poblado de la Tierra. Naciones Unidas estima que la población asiática alcanzará un máximo de 5.270 millones de personas en 2070. Europa y América Latina alcanzarán sus picos de población con 689 millones y 765 millones de habitantes, respectivamente, en el año 2060 aproximadamente.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2020/07/los-paises-mas-poblados-del-mundo/

Visor Geoespacial de la pobreza y la COVID-19 en los municipios de México Vía CONEVAL

En México, la incidencia de la COVID-19 es baja en los municipios con 80% o más de su población en pobreza, sin embargo, los habitantes de estos lugares son quienes podrían tener mayores dificultades para enfrentar la situación, ya que la tasa de letalidad es más alta en los municipios más pobres debido a las carencias en infraestructura o en el sector salud.

Esto lo revela el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) a través de su Visor Geoespacial de la Pobreza y la COVID-19 en los municipios de México, una herramienta interactiva que “ofrece un panorama amplio sobre el avance de la pandemia sanitaria en el territorio nacional y permite visualizar su vínculo con los espacios de mayor incidencia de pobreza”.

Fuente: Visor Geoespacial de la pobreza y la COVID-19 en los municipios de México, Coneval.

 

A través del uso de herramientas geoespaciales, el Coneval señala que se dio a la tarea de dar seguimiento a la distribución, evolución y dinámica de la pandemia en México por la COVID-19, con la perspectiva de análisis de la pobreza. Esto permitirá identificar territorios en los que se prioricen las intervenciones de política pública.

Estos son algunos de los hallazgos que encontró el Coneval, hasta el 31 de mayo, con base en su visor geoespacial:

Municipios en situación de pobreza

  • Los municipios donde aún no se han presentado casos son aquellos más alejados de zonas urbanas o que presentan menor accesibilidad a carretera pavimentada.
  • La incidencia de COVID-19 es baja en los municipios con 80% o más de la población en situación de pobreza. En ellos, 98 de cada 100 mil personas presentan la enfermedad, sin embargo, la tasa de letalidad es mayor en municipios con mayores porcentajes de pobreza.
  • La gran mayoría de los casos positivos de COVID-19 se localizan en municipios en los que entre el 20% y 40% de su población está en pobreza.
Fuente: Visor Geoespacial de la pobreza y la COVID-19 en los municipios de México, Coneval.

 

Municipios indígenas

  • El Coneval señala que se han identificado casos de COVID-19 en cuatro de cada diez de los 623 municipios indígenas de México.
    • Municipio indígena con mayor número de contagios: San Cristóbal de las Casas, Chiapas.
    • Municipio indígena con mayor número de defunciones: San Felipe del Progreso, Estado de México.
  • Los municipios indígenas sin presencia de contagios son aquellos alejados de las grandes zonas metropolitanas y con poca accesibilidad a carretera pavimentada.
  • En los municipios indígenas no se ha registrado un número considerable de casos por COVID-19, sin embargo, la población podría presentar mayores dificultades para enfrentar esta situación, debido a las limitaciones o ausencia de la infraestructura o recursos humanos con las características requeridas para atender los casos de COVID-19 o las fallas en el sector salud.

Municipios de la esperanza

  • El 84% de los municipios de la esperanza tienen rangos de pobreza superiores al 60%.
  • Más del 90% de los municipios autorizados para reactivar sus actividades a partir del 18 de mayo tienen una población menor a los 15 mil habitantes.
  • En 57% de los municipios de la esperanza la mitad de la población tiene baja o muy baja accesibilidad a carretera pavimentada.
  • El 41% de los municipios seleccionados para reactivar actividades a partir del 18 de mayo son indígenas.

Zonas metropolitanas

  • Las grandes concentraciones de casos positivos de COVID-19 se localizan en los municipios que conforman los principales tejidos urbanos. En estas zonas es donde se han presentado la mayor cantidad de defunciones.
    • En el centro del país: la Zona Metropolitana del Valle de México.
    • En la frontera norte: la Zona Metropolitana de Tijuana, Mexicali y Juárez y la Zona Metropolitana de Culiacán.
Fuente: Visor Geoespacial de la pobreza y la COVID-19 en los municipios de México, Coneval.

 

Aunque los municipios localizados en zonas urbanas cuentan con una infraestructura de salud mayor, para 2018, el 16.2% de la población en el país presentaba carencia por acceso a los servicios de salud. Por ejemplo, en la Ciudad de México, la cual presenta el mayor número de contagios, esta carencia registra 20.1% de población sin acceso. Debido a la pandemia, esta situación podría dificultar en gran medida su acceso a la atención médica en caso de necesitarlo, señala el Coneval.

Conoce a detalle el Visor Geoespacial de la pobreza y la COVID-19 en los municipios de México del Coneval. 

Fuente:https://imco.org.mx/visor-geoespacial-de-la-pobreza-y-la-covid-19-en-los-municipios-de-mexico-via-coneval/?fbclid=IwAR2TlgoF_rUepmTL7HSFVqgpL-sTA219x5tj1yp-QeaII-IiUoLlmGfldYU

Qué es la “generación confinada” que sufrirá los efectos económicos del coronavirus por al menos una década

Uno de cada seis jóvenes en el mundo ha perdido su empleo.

Uno de cada seis jóvenes en el mundo ha perdido su empleo. Imagen: REUTERS/Yara Nardi – RC2ZMG9AJ23Q

 

Los jóvenes entre 15 y 24 años serán más golpeados que el resto de la población por la crisis económica derivada de la pandemia de coronavirus. Ya se habla de la “generación confinada”.

Y es que las dificultades que enfrentan actualmente en el mercado laboral y las que les esperan en el futuro pospandemia, según un análisis de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Uno de cada seis jóvenes en el mundo ha perdido su empleo desde el comienzo de la epidemia y los que siguen ocupados vieron reducir sus horas de trabajo en un 23%, señala el organismo.

“Es una generación que quedará marcada por el virus”, le dice a BBC Mundo Susana Puerto, especialista en empleo juvenil de la OIT, al tiempo que agrega que los efectos de esta crisis se extenderán por al menos una década, como ocurrió con la crisis económica de 2008.

“Esta vez es mucho peor y por eso pensamos que los efectos serán duraderos”, explica Puerto.

La experta explica que la pandemia no hizo sino agudizar las vulnerabilidades que los jóvenes ya tenían en el mercado laboral.

Y advierte que la situación podría ser mucho más dura de lo que muestran las cifras hasta ahora, ya que las estimaciones fueron hechas con un sondeo por internet y muchos de los empleados jóvenes más vulnerables no tienen acceso al servicio.

El triple efecto de la pandemia

Desde otras perspectiva, como una gran parte de los centros educacionales tuvieron que cerrar su puertas en los momentos más difíciles de la pandemia, existe el riesgo de que algunos jóvenes se retrasen o no regresen al sistema.

En ese sentido, señala la OIT, la pandemia tiene un triple impacto sobre los jóvenes: destruye sus empleos, su educación y pone obstáculos para los que quieren incorporarse al mundo laboral.

Antes de la pandemia la tasa de desempleo juvenil en el mundo era de 13,6% (comparada con un 4,9% de toda la población activa) y en Latinoamérica de 17,9% (comparada con un 8,1%), lo cual refleja la vulnerabilidad de este grupo.

Además, aquellos jóvenes con trabajo tenían ocupaciones mal remuneradas o pertenecían a la economía informal.

Así las cosas, el panorama no es muy alentador. La experta anticipa un aumento en el número de jóvenes que no estudia ni trabaja a nivel global, con un efecto más pronunciado en el caso de las mujeres jóvenes.

Miedo o desconfianza en el futuro

“La mitad de los jóvenes encuestados siente miedo o desconfianza en el futuro”, explica Puerto, agregando que eso puede llegar a ser peligroso.

“Los jóvenes pueden caer en estados de depresión o ansiedad y eso es devastador”, apunta.

Tres de cada cuatro jóvenes activos en el mercado laboral trabaja en el sector informal, lo que no le proporcionan acceso directo a la protección social ni a las ayudas de emergencia que está entregando el Estado en medio de la crisis.

Frente a esta situación, la OIT propone la aplicación de algunas políticas que se implementaron tras la Gran Recesión de 2008, que requieren un aumento del gasto público para apoyar la creación de empleo.

El organismo plantea que ante las actuales circunstancias, los gobiernos deben tomar medidas urgentes y a gran escala con el foco puesto en este sector más vulnerable de la población.

Eso requiere, señala la OIT, estimular la economía, apoyar a las empresas, los empleos y los ingresos, además de proteger a los empleados en el lugar de trabajo.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2020/06/que-es-la-generacion-confinada-que-sufrira-los-efectos-economicos-del-coronavirus-por-al-menos-una-decada/?fbclid=IwAR2AGDTzr1Dqja56Ipz97ZCtAO8lVVWNT-3TdWj9IkwDV4R4kopHOelOzKA

Hacia una definición de ciudad, localidad y zona rural

Por: LEWIS DIJKSTRA/ELLEN HAMILTON/ SOMIK LALL/SAMEH WAHBA

Vista aérea que muestra la urbanización de la isla de Luzón (Filipinas). (Fotografía: CherylRamalho / Shutterstock)

Vista aérea que muestra la urbanización de la isla de Luzón (Filipinas). (Fotografía: CherylRamalho / Shutterstock)

Dado que las definiciones nacionales de zona urbana y de zona rural difieren significativamente de un país a otro, resulta difícil comparar estas zonas a escala internacional. Si no es posible comparar cómo evolucionan las zonas urbanas o rurales en los distintos países, tampoco lo será aprender de las políticas utilizadas en ellos. Eso significa, además, que no podremos comparar de manera significativa los indicadores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas para las zonas urbanas y rurales de los distintos países.

Con objeto de facilitar la comparación internacional, una coalición de seis organizaciones internacionales elaboró una nueva definición mundial de ciudad, localidad (o pueblo) y zona de densidad intermedia, y zona rural.  El 5 de marzo, la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas aprobó el «grado de urbanización» como método recomendado para las comparaciones internacionales.

Muchos países utilizan el tamaño mínimo de población para definir una zona como urbana, pero este número puede ser de 200 habitantes (Dinamarca), 2000 (Argentina), 5000 (India) o 50 000 (Japón), o incluso 100 000 (China). Algunos no utilizan una definición estadística, sino que delimitan las zonas urbanas por decisión administrativa. Otros países usan el empleo por sectores o la disponibilidad de infraestructuras y servicios para determinar si los asentamientos deben clasificarse como urbanos o rurales.

Por último, una vez que una zona se clasifica como urbana o rural, esa categoría rara vez cambia. Tal resistencia al cambio puede deberse, en parte, a la asignación de transferencias fiscales: tomemos como ejemplo la India, donde la reclasificación como zona urbana puede hacer que un lugar pierda transferencias gubernamentales; o Egipto, donde esa misma reclasificación como zona urbana generaría nuevas inversiones públicas para necesidades de prestación de servicios de nivel superior, como comisarías de policía y juzgados.

Una perspectiva amplia para medir el concepto de urbanización

Se decidió adoptar una perspectiva amplia para facilitar la comparabilidad entre países.  El «grado de urbanización» persigue hacer para la definición de las zonas urbanas lo que el umbral de pobreza de un dólar al día hizo para la medición de la pobreza en los años noventa del siglo pasado, al introducir un enfoque objetivo y basado en los datos para la pobreza y aplicarlo a escala mundial.

El «grado de urbanización» distingue tres tipos de asentamientos:

  1. ciudades, que tienen una población de al menos 50 000 habitantes en celdas de malla contiguas densamente pobladas (más de 1500 habitantes por kilómetro cuadrado);
  2. localidades (o pueblos) y zonas de densidad intermedia, con una población de al menos 5000 habitantes en celdas de malla contiguas cuya densidad es de un mínimo de 300 habitantes por kilómetro cuadrado; y
  3. zonas rurales, que están constituidas principalmente por celdas de malla con baja densidad de población.

Este nuevo enfoque ofrece varias ventajas:

  • Aporta sencillez y transparencia. Se basa en aplicar a la malla estadística de población una simple combinación de tamaño y densidad de población, en lugar de emplear multitud de criterios o cálculos largos y complejos. Cada vez más países tienen su propia malla de población. Se han calculado varias mallas de población mundiales, que están disponibles de forma gratuita, tales como la Global Human Settlement Layer Population Grid (GHS-POP, malla de población de la capa de información mundial sobre asentamientos humanos). El «grado de urbanización» para cada país del mundo, calculado mediante GHS-POP, puede consultarse aquí.
  • Tiene en cuenta el tamaño y la densidad de población. El tamaño de población es el parámetro utilizado por más de la mitad de las definiciones nacionales de zonas urbanas y rurales. Los umbrales utilizados en el «grado de urbanización» se inspiran en esas definiciones nacionales. No obstante, esta clasificación utiliza dos umbrales, en lugar de uno solo: para las ciudades, usa 50 000 habitantes, como Japón, y para las localidades (o pueblos) y zonas de densidad intermedia, usa 5000 habitantes. Ochenta y cinco de los cien países que utilizan el tamaño de población emplean el umbral de 5000 habitantes o menos. Los umbrales utilizados en el «grado de urbanización» también se verificaron para garantizar que generan una clasificación válida y robusta y una distribución equilibrada de la población entre las tres clases.
  • Contribuye al seguimiento de los avances en relación con los ODS. Los ODS incluyen multitud de indicadores que deben recopilarse con respecto a las ciudades, las zonas urbanas y las zonas rurales, como el acceso a electricidad, agua, internet y caminos transitables todo el año. No obstante, algunas definiciones de zonas urbanas incluyen el acceso a agua y electricidad, lo que impide hacer un seguimiento de estos servicios en zonas urbanas porque se convierte en un argumento circular: todas las zonas urbanas tienen agua porque, por definición, solo pueden ser urbanas si tienen acceso a agua. Por ejemplo, las definiciones utilizadas por Bangladés, Cuba y Panamá incluyen el acceso a agua potable. Dado que el «grado de urbanización» no incluye los servicios ni las infraestructuras, permite hacer el seguimiento de estos servicios sin ningún tipo de sesgo.
  • Refleja las economías de aglomeración. Dado que la definición se basa en la concentración espacial de la población, refleja la lógica de las economías de aglomeración. El coste de la prestación de servicios tiende a aumentar desde las ciudades, pasando por las localidades (o pueblos) y zonas de densidad intermedia, hasta las zonas rurales. Como consecuencia, el acceso a estos servicios tiende a ser mayor en las ciudades y menor en las zonas rurales. Por ejemplo, tanto el acceso a internet como la titularidad de una cuenta bancaria muestran un claro gradiente urbano en los cuatro grupos de países según su nivel de ingresos (figura 1 y figura 2).
Figuras 1 y 2
  • Permite una supervisión eficaz en términos de costes. El «grado de urbanización» puede utilizarse para volver a agregar los datos existentes. Por ejemplo, si una oficina estadística ha medido las tasas de empleo locales, puede calcular las tasas de empleo por «grado de urbanización». También pueden agregarse microdatos geocodificados, como se hizo para la encuesta Gallup mundial en ciento quince países y para la encuesta demográfica y de salud en cuarenta y un países en un informe reciente elaborado por Vernon Henderson y otros. Esto permitió mostrar que el acceso a agua potable gestionada de forma segura es mayor en las ciudades, a continuación en las localidades y zonas de densidad intermedia, y menor en las zonas rurales (figura 3) en casi todos los países analizados en esta última encuesta.
Figura 3: Acceso a agua potable gestionada de forma segura en países seleccionados, 2010-2016

Comparación del «grado de urbanización» con otros enfoques

Como ocurre con cualquier nuevo método que se proponga, se plantean dudas y surge la necesidad de compararlo con los métodos existentes. A continuación se responden las principales preguntas planteadas por las oficinas nacionales de estadística y el mundo académico.

  • ¿Es demasiado baja la población rural estimada?

    Al aplicar el «grado de urbanización» a la malla de población mundial GHS-POP se obtiene un porcentaje de población rural estimada en 2015 del 24 %, que es considerablemente inferior al 46 % obtenido mediante las definiciones nacionales (figura 4). El principal motivo de esta

    diferencia es que doce países grandes clasifican las localidades como zonas rurales. China y la India representan la mitad de esa diferencia en la población rural. La definición usada en China deja claro que las localidades y las ciudades pequeñas no se consideran urbanas, porque emplea un umbral de 100 000 habitantes para las zonas urbanas. La India utiliza un umbral de 5000 habitantes, pero lo combina con otros criterios, con lo cual la mayoría de las localidades se clasifican como zonas rurales. Otros diez países representan el 30 % de esta diferencia: Bangladés, Egipto, Etiopía, Indonesia, Nigeria, Pakistán, República Democrática del Congo, Sudán, Uganda y Vietnam. En resumen, doce países constituyen las tres cuartas partes de la diferencia entre los porcentajes de población rural.
    En algunos países no se disponía de datos sobre la población con alta resolución espacial. La aplicación de este método a una malla basada en datos más precisos puede dar lugar a porcentajes más elevados de población rural.

  • ¿Debe incluirse el empleo en la agricultura en la definición de zonas urbanas y rurales?

Treinta y siete países cuentan con una definición nacional de zona urbana que incluye un porcentaje máximo de empleo en la agricultura. Estos países se encuentran principalmente en África y Asia. Sin embargo, el porcentaje de empleo en la agricultura difiere sustancialmente entre los países y según el nivel de desarrollo. En los países de ingresos altos es del 3 %, frente al 63 % en los países de ingresos bajos (figura 5). La inclusión de este criterio en una definición mundial transformaría a países enteros en zonas rurales o urbanas, lo que constituiría un obstáculo para las comparaciones. Además, este porcentaje está disminuyendo rápidamente. En 2000, el 40 % del empleo mundial correspondía al sector de la agricultura. En 2018, ese porcentaje se había reducido hasta el 28 %. Como consecuencia, la inclusión de este criterio también reduciría la comparabilidad en el tiempo.

  • ¿Debería basarse la definición de zonas urbanas y rurales exclusivamente en las zonas edificadas?

Históricamente, los datos sobre los edificios tenían mayor resolución espacial que los datos sobre las personas. Por tanto, las definiciones utilizaban los edificios como indicador indirecto de la concentración espacial de la población. Por ejemplo, diversos países nórdicos definen un asentamiento como una zona donde los edificios están a menos de 200 metros de distancia. Varios investigadores también utilizan los edificios o las zonas edificadas: véase por ejemplo el concepto Urban Extent (extensión urbana) empleado por Shlomo Angel, Africapolis y el método de densidad de los edificios desarrollado por Marie-Pierre de Bellefon y otros en 2019. Sin embargo, gracias a la mejora de los datos de población, este enfoque indirecto ha dejado de ser necesario.

Además, la superficie edificada per cápita está estrechamente vinculada a los ingresos de un país y falsea la distribución de la población entre las ciudades y las zonas rurales. Para demostrarlo, definimos las ciudades como celdas de 250 por 250 metros que están edificadas al menos en un 50 % y las zonas rurales como celdas que están edificadas en menos del 25 %. Estos umbrales se emplean en varias definiciones de «zona edificada» utilizadas para zonas urbanas y rurales.

En comparación con el «grado de urbanización», las ciudades que se definen exclusivamente según el concepto de zona edificada concentran una proporción de la población superior en 17 puntos porcentuales en los países de ingresos altos e inferior en 9 puntos porcentuales en los países de ingresos bajos (figura 6). En el caso de las zonas rurales, el uso de «zona edificada» aumenta la proporción de la población rural en 24 puntos porcentuales en los países de ingresos bajos (figura 7) y la reduce en 2 puntos porcentuales en los países de ingresos altos. Por ese motivo, las definiciones de zonas urbanas y rurales basadas en el concepto de zona edificada son menos adecuadas para las comparaciones internacionales.

Nota: Las figuras 6 y 7 muestran el impacto de cambiar la definición de zona rural y de ciudad basada en el concepto de zona edificada por la basada en el «grado de urbanización», según el nivel de ingresos. La figura 6 muestra la diferencia nacional media entre el porcentaje de población en celdas de 250 por 250 metros edificadas en menos del 25 % y el porcentaje de población rural. La figura 7 muestra la diferencia nacional media entre el porcentaje de población en celdas de 250 por 250 metros edificadas al menos en un 50 % y el porcentaje de población en las ciudades. Los datos utilizados para «zona edificada» y «población» se han extraído de GHSL BUILT y POP.
  • ¿Debe basarse la definición de zonas urbanas y rurales en umbrales relativos, en lugar de absolutos?

Algunos investigadores defienden el uso de umbrales relativos para definir las zonas urbanas y rurales. Esto implicaría, por ejemplo, determinar las diez zonas más urbanizadas de un país. Sin embargo, una definición mundial debe garantizar un alto nivel de comparabilidad tanto en el espacio como en el tiempo. La comparación de las diez zonas más urbanizadas de un país con las diez más urbanizadas de otro no garantiza que esas zonas tengan el mismo nivel de urbanización. El nivel de urbanización en el mundo está aumentando, pero el uso de umbrales relativos tampoco puede reflejar esa circunstancia. De ello se deduce que los umbrales relativos no ofrecen buena comparabilidad espacial ni temporal.

El método del «grado de urbanización» clasifica de manera sencilla y transparente las ciudades, las localidades (o pueblos) y zonas de densidad intermedia, y las zonas rurales.  Al normalizar el enfoque de clasificación y aplicarlo a nivel mundial, contribuye a detectar y medir la eficacia de las políticas aplicadas en distintos países que mejoran la calidad de vida en esas zonas. También ayuda a hacer un seguimiento del acceso a los servicios, a las infraestructuras y a otros indicadores de los ODS de forma que se puedan elaborar comparaciones y agregaciones significativas. Este método se someterá a nuevos ensayos y se aplicará en muchos países de todo el mundo.

Fuente:https://blogs.worldbank.org/es/voces/hacia-una-definicion-de-ciudad-localidad-y-zona-rural?cid=ECR_FB_worldbank_ES_EXT&fbclid=IwAR0U-jo-EEaxAE6Ykr_xRUpkizYeYXUpxVxSJ7Nf11beqgQZeNalFCEmCSE

La esperanza de vida global ha aumentado en los últimos 65 años – esta animación lo muestra en sólo 13 segundos

La medicina moderna ha transformado nuestra esperanza de vida en el último siglo.

La medicina moderna ha transformado nuestra esperanza de vida en el último siglo.
Imagen: Unsplash/Philippe Leone

Por:

  • Desde la pandemia de gripe de 1918, los avances de la medicina moderna y las ciencias de la salud han aumentado la esperanza de vida en todo el mundo.
  • Desde el aprendizaje sobre saneamiento, hasta la creación de poderosas medicinas farmacéuticas, vea los avances de la salud de la sociedad en un gráfico visual.

 

Las pandemias han sido una espina clavada en el costado de la humanidad durante miles de años.

Pero a pesar de que COVID-19 es la última iteración de estas enfermedades infecciosas mortales que ha golpeado, lo estamos experimentando en un contexto de salud pública muy diferente al de las pandemias pasadas a lo largo de la historia.

Una nueva era de la medicina

Desde el inicio de la pandemia de gripe de 1918, los humanos han visto un monumental e innegable salto adelante en las ciencias de la salud.

Los avances en todo, desde la sanidad hasta la farmacología, se han extendido por todo el mundo, lo que ha dado lugar a un panorama sanitario casi irreconocible en comparación con el de los brotes de enfermedades del pasado.

Si bien no es posible demostrar todos los avances en los conocimientos médicos que salvan vidas en un solo cuadro, el aumento de la esperanza de vida al nacer puede ser un indicador útil. En sólo 65 años, la medicina moderna ha impulsado a países de todo el mundo a ver un rápido aumento de esta medida crucial:

La animación anterior, que nos llega del usuario de Reddit u/karthikvcp, proporciona un útil recordatorio de lo mucho que ha cambiado la salud pública en las últimas décadas.

Y aunque los países parecen avanzar siguiendo una línea lineal, aquí hay otra mirada a este aumento de la esperanza de vida mundial en una línea temporal mucho más larga – desde los albores de la civilización humana:

Cato Insitute, Our World in Data
Se cree que la esperanza de vida era de 20 a 30 años antes de 1820, con una edad media de 25 años.

 

Sí, durante la mayor parte de la historia de la humanidad, se ha estimado que la esperanza de vida global al nacer ha rebotado entre 20 y 30 años.

Comenzando aproximadamente en el año 1820, la esperanza de vida global comenzó su ascenso exponencial, viendo sus ganancias más impresionantes después de 1950 cuando los avances médicos y sanitarios modernos comenzaron a llegar a las naciones en desarrollo.

La esperanza de vida: Versión interactiva

Mientras que la animación de 13 segundos es un rápido resumen de la revolución que ha ocurrido en la salud pública, aquí hay una versión interactiva de Nuestro Mundo en Datos que traza exactamente los mismos datos:

Todavía a la merced de la naturaleza

Aunque nuestra comprensión de la epidemiología y el tratamiento de las enfermedades es mejor que durante las pandemias anteriores, otros aspectos de la sociedad moderna se han agravado para hacer de COVID-19 un complejo desafío para los funcionarios de salud pública.

La densidad de población, la frecuencia de los viajes y la tendencia moderna a reunirse en grandes grupos son todos factores que han contribuido a una propagación inicial del virus que fue más rápida y más extendida que cualquier cosa que la humanidad haya visto jamás.

Y así, incluso con nuestro creciente nivel de sofisticación médica, parece que seguimos a merced de la Madre Naturaleza, sólo que en un conjunto de circunstancias muy diferentes a las de las pandemias pasadas.

Las sin nombre: mujeres en ciencia a las que arrebataron su visibilidad

“Las chicas jóvenes necesitan ver modelos a seguir en cualquier carrera que elijan para poder imaginarse a sí mismas haciendo ese trabajo algún día. No puedes ser lo que no puedes ver”.

“Las chicas jóvenes necesitan ver modelos a seguir en cualquier carrera que elijan para poder imaginarse a sí mismas haciendo ese trabajo algún día. No puedes ser lo que no puedes ver”.
Imagen: Pexels

Por: Lorena Fernández Álvarez

Desde 2010, y como iniciativa de la Unión Internacional de Telecomunicaciones de Naciones Unidas, celebramos el cuarto jueves del mes de abril el Día Internacional de las Niñas en las TIC. Si seguimos conmemorando esta efeméride es porque los datos de la presencia femenina en este ámbito no son buenos. Ya hemos hablado de la tubería que gotea por la que perdemos talento femenino desde edades muy tempranas.

Uno de los grandes agujeros que tiene una incidencia clara es el de la falta de referentes. Como decía la astronauta Sally Ride: “Las chicas jóvenes necesitan ver modelos a seguir en cualquier carrera que elijan para poder imaginarse a sí mismas haciendo ese trabajo algún día. No puedes ser lo que no puedes ver”. De hecho, un estudio realizado por Microsoft entre 11 500 niñas de toda Europa establece una clara conexión entre la visibilidad de esos modelos en el mundo de la ciencia y la tecnología y el interés de las niñas por materias STEM.

Pero, ¿qué ha pasado a lo largo de la historia para no tener esos referentes? ¿No ha habido mujeres que trabajaran en ciencia y tecnología?

La respuesta es sí, y muchas. Pero también han sido muchas las que han perdido su nombre a lo largo del tiempo (o incluso en su propia época).

Las refrigerator ladies

Empecemos por la archiconocida Ada Lovelace. Si bien ahora la tenemos más que presente, en 1843 publicaba en una revista científica una serie de notas sobre la máquina analítica de Babbage con sus iniciales (A. A. L.) para no ser censurada por el mero hecho de ser mujer.

Dos mujeres operando la computadora ENIAC.

Saltemos ahora a 1946, fecha en la que se puso en marcha la máquina ENIAC, una de las primeras computadoras de propósito general. Nos llegaron numerosas fotografías de ese mastodonte que pesaba 27 toneladas y ocupaba una habitación entera. En ellas aparecían hombres y mujeres. Sin embargo, solo figuraban los nombres de ellos. Por eso, durante muchos años se consideró que esas mujeres eran “refrigerator ladies” o dicho de otra manera, mujeres florero de adorno.

No fue hasta los años 80 que la investigadora Kathy Kleiman descubrió que esas seis mujeres que aparecían en las fotos habían sido nada más y nada menos que las programadoras de la máquina: Frances “Betty” Snyder HolbertonJean Jennings BartikKathleen “Kay” McNulty Mauchly AntonelliMarlyn Wescoff MeltzerRuth Lichterman Teitelbaum y Frances Bilas Spence. Habían sido reclutadas por el ejército durante la Segunda Guerra Mundial por sus habilidades matemáticas. Comenzaron calculando a mano las trayectorias balísticas (de ahí su nombre como “calculadoras”) y terminaron programando ENIAC en una época en la que no había ni lenguajes de programación, ni manuales, ni compiladores, ni sistemas operativos.

 

Nuestra siguiente historia de mujer sin nombre data de 1971. En esa fecha se celebró una conferencia científica internacional en Estados Unidos. En el encuentro había solo una mujer entre los asistentes. Pero, ¡oh, qué sorpresa! su nombre era el único que no estaba incluido en la información adjunta a la fotografía que se tomó. Años más tarde, la ilustradora estadounidense Candace Jean Andersen se topó con esa imagen en blanco y negro y decidió colgarla en Twitter, pidiendo a sus followers que le ayudaran en la búsqueda.

Candace Jean Andersen@mycandacejean

Hey Twitter I’m on a mission:

The woman in this photo was an attendee at a 1971 International Conference on Biology of Whales.

She is the only woman, & the only one captioned “not identified” in the article I found the photo in. All the men are named.

Can you help me know her?

An unnamed woman, mostly hidden, among a group of men at a 1971 International Conference on the Biology of Whales, Skyland.
12.3K people are talking about this

Más de 12 000 personas respondieron su tuit, algunas del centro de investigación Smithsonian, que había financiado la conferencia. De hecho, una investigadora del Smithsonian consultó con uno de sus superiores que había acudido a la conferencia. La organizadora del encuentro también hizo lo mismo y descubrió que fue su jefe quien sacó la foto. Dieron con el nombre que buscaban: Sheila Minor. Pero ninguno de los dos hombres confirmaban el dato por completo. Ni siquiera tenían muy claro el cargo que ocupaba esa mujer afroamericana. Pensaban que era solo una asistente administrativa.

Andersen entonces la buscó en Facebook y contactó con ella. Obtuvo respuesta: “Dios mío. Sí, esa soy yo. Hace mucho mucho tiempo, en una galaxia muy lejana”. La única mujer de la foto no era la auxiliar administrativa de nadie. Era una licenciada en Biología que trabajaba en ese momento como técnica de investigación biológica. Posee un máster en Ciencia Medioambiental, formó parte de varios programas centrados en mejorar la educación científica en escuelas e institutos del país e investigó sobre mamíferos durante más de 35 años en el Gobierno estadounidense.

Una vez más, su nombre se perdió.

En esa misma línea, un estudio analizó las publicaciones científicas generadas en torno a la genética de poblaciones entre 1970 y 1990. Las conclusiones mostraron que, si bien ellos eran los autores, ellas figuraban en la sección de agradecimientos aunque su contribución hubiera sido importante para la investigación.

Otro ejemplo es el del Science History Institute de Filadelfia. Encontró una imagen en su archivo digital de un laboratorio con un hombre y cinco mujeres. Él tenía nombre (Michael Somogyi). Ellas estaban etiquetadas como “female laboratory assistants”. Por eso, han decidido lanzar una campaña de crowdsourcing para buscar la identidad de mujeres científicas que son un misterio.

Science History Institute@SciHistoryOrg

Do you find internet sleuthing and historical research calming? Here’s a task for you: help us identifying the women in this photo! Our records don’t tell us much about them, and we want to fix that. Read on to find out what we *do* know. ⬇️

Sepia-toned photo of 5 women and 1 man in a lab. They are all wearing white lab coats.

La colección del Instituto tiene muchas fotografías de mujeres en laboratorios que aparecen trabajando en diferentes roles científicos, prueba de que siempre han estado involucradas en ese ámbito. No es que las mujeres no estuvieran allí. Es que se las ha escondido. Como decía Virginia Wolf, anónimo es nombre de mujer.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2020/04/las-sin-nombre-mujeres-en-ciencia-a-las-que-arrebataron-su-visibilidad-historia/

Envejecimiento activo y universidades para mayores

Woman Working on Laptop

El envejecimiento no es solo una realidad personal, también es social. La mitad de las generaciones vigentes están ya en la etapa de adultez madura. Los Baby boomers ya están entrados en los 60 años, miembros de la Generación X pasan los 50, inclusive las primeras generaciones de Millennials ya se encuentran en los albores de los 40 años.

La importancia de los datos anteriores, más que poner un énfasis en la edad, es reflexionar sobre la carga negativa que socialmente imponemos al transcurrir de la vida. El envejecimiento está intrínsecamente asociado con la falta de ímpetu, la aparición de dolencias físicas, la disminución de la capacidad mental y la habilidad de aprender. Este último aspecto no es necesariamente cierto, al menos no como ese trágico proceso de decrecimiento intelectual que comúnmente se presenta cuando se habla del tema.

La gente mayor es capaz de aprender. Estudios recientes de psicología y neurociencia muestran que el cerebro es capaz de adquirir habilidades nuevas a los 30, 50 o incluso hasta los 90 años.

Aunque el esfuerzo por obtener aprendizaje pudiera ser mayor en edades avanzadas, el beneficio es significativo, ya que los adultos mayores que siguen aprendiendo tienen más probabilidades de mantener una salud cognitiva estable. Estas investigaciones pueden tomarse en cuenta como base teórica para impulsar lo que conocemos como envejecimiento activo.

¿Qué es el envejecimiento activo? 

El envejecimiento activo se define como el proceso de optimización de oportunidades de salud, participación y seguridad para elevar la calidad de vida de las personas a medida que van avanzando en edad. El principio se aplica tanto a individuos como a grupos y se ha permeado en la forma en que vemos el aprendizaje y la capacidad de las personas para adquirirlo.

La mayor tesis para sostener la falta de capacidad de aprender del adulto mayor viene de la teoría de que su cerebro tiene menos plasticidad. Sin embargo, investigadores de la Universidad de Brown comprobaron que las personas de edad más avanzada aún tenían una capacidad de aprender competente. Encontraron, además, que la plasticidad todavía sucedía en sus cerebros, solo que en una región diferente.

Bajo este contexto, el problema no es que las personas mayores no puedan aprender, sino que necesitan métodos y programas hechos a su medida; que tomen en cuenta una curva más amplia para su aprendizaje, pero que sepan aprovechar su experiencia, sus habilidades ya adquiridas y la estructura cognitiva que han desarrollado a lo largo de su vida.

La oferta educativa para el adulto mayor

Existen numerosos esfuerzos de educación continua a nivel global para mantener a un adulto mayor activo y con una mejor salud cognitiva y mental.

Dependiendo de la institución educativa y del país en cuestión, es posible que el candidato mayor de 45 años tenga que pasar por una prueba de acreditación que evalúe los conocimientos generales sobre las materias que se cursarán. Otras universidades permiten asistir de oyentes a los adultos mayores, no es necesario realizar ninguna prueba, pero no se acredita un grado académico.

Para los adultos mayores que busquen una certificación de su aprendizaje y habilidades adquiridas, ya hay opciones en varias universidades alrededor del mundo. Existe la Red Global de Universidades Inclusivas para el Adulto Mayor, en la que universidades de América, Europa y Asia son miembros.

España cuenta con opciones tanto presenciales como virtuales. Cataluña es la comunidad autónoma con el mayor número de universidades que ofrecen programas para el adulto mayor. Entre ellas se encuentran la Universitat a l’Abast, de la Universidad Autónoma de Barcelona, que cuenta con dos tipos de programas: en campus, donde la gente mayor puede tomar los mismos cursos que llevan los estudiantes “tradicionales”, y las aulas de extensión universitaria, donde aquellos interesados en continuar aprendiendo, pero que no pueden asistir al campus, puedan hacerlo desde sus localidades. La Universidad de Girona también cuenta con un programa de formación universitaria para mayores de 50 años, el cual también abre su oferta educativa en el campus y en aulas de extensión universitaria.

En España también destacan la Universitat per a Majors de la Universidad Jaume I, que este curso 2019/2020 coordinará el nuevo proyecto europeo Life-eLearn: blended experiential learning for adults, el cual pretende diseñar una acción educativa y metodológica para aprovechar al máximo la educación mixta (real-virtual), con el objetivo de maximizar la experiencia educativa de las personas mayores.

La Universidad Permanente de la Universidad de Alicante busca facilitar a las personas adultas su desarrollo personal y social a través de un “programa de desarrollo científico, cultural y social dirigido a promover la ciencia y la cultura, al mismo tiempo que las relaciones intergeneracionales, para mejorar la calidad de vida de las personas mayores y fomentar la participación de éstas en su contexto como dinamizadores sociales”.

La Universidad Complutense de Madrid también cuenta con una división enfocada en la educación de los adultos mayores. Su Universidad para mayores cuenta con una oferta educativa que se divide en dos ciclos: un Primer Ciclo, dirigido personas mayores de 55 años, desarrollado en cuatro cursos académicos, y un Segundo Ciclo o Ciclo de Especialización, dirigido a personas mayores de 50 años. Esta universidad cuenta en la actualidad cuenta con más de 2.100 alumnos matriculados.

En el ámbito virtual también se ofrecen programas especializados para los adultos mayores. La UNED Senior se especializa en temas de actualidad y desarrollo personal y busca proporcionar conocimientos, aprendizajes y estrategias para el desarrollo integral y la autonomía personal de las personas mayores de 55 años además de favorecer la comunicación a través de las relaciones interpersonales y del encuentro intergeneracional.

La Universidad en Internet (UNIR) también cuenta con titulaciones para adultos mayores en ciencias de la salud, ciencias sociales, jurídicas, humanidades, arquitectura e ingeniería.

Estados Unidos cuenta con universidades con programas educativos específicos para adultos mayores, algunos de ellos gratuitos para ciudadanos estadounidenses en universidades como Universidad de Alaska, Universidad Central Estatal de Connecticut, la Universidad de Kansas y la Universidad Estatal de Mississippi.

Este movimiento de inclusión para con generaciones mayores en la universidades va más allá de solo desarrollar programas educativos amigables, existe una iniciativa por habilitar y habitar hogares de retiro cerca de los dormitorios universitarios. Este proyecto sirve a varios propósitos, les permite a los adultos mayores estar cerca de las ofertas educativas, a los estudiantes jóvenes les permite encontrar mentores y a las universidades les ofrece una opción para obtener fondos en un panorama económico en el que un número creciente de instituciones  están perdiendo oportunidades para procurar fondos. 

“Tomando en cuenta la situación demográfica, la deuda de colegiaturas y cómo los estados han dejado de fondear la educación superior… el resultado es que la colegiatura sube y la necesidad de becas sube. Así que esto es un beneficio al engranaje, de alguna forma encaja”.

Dice Tom Schwarz, el recién retirado presidente la Universidad Purchase sobre la práctica de convocar a los adultos mayores a invertir tanto en educación superior como en vivienda cerca de las casas de estudio.

Singapur no escatima en recursos y retos para las instituciones educativas que buscan ofrecer programas para los adultos mayores. Todos los graduados de carrera y grados posteriores egresados de la Universidad Nacional de Singapur, permanecen inscritos hasta 20 años después de su fecha de primera admisión; haciéndolos elegibles para cualquiera de los 500 cursos que imparte la universidad.

China ha presentado un boom en la fundación de universidades para adultos mayores. Desde 1983, han abierto 70,000 programas para personas de edad avanzada. Ofrecen desde cursos tradicionales académicos hasta actividades extra-curriculares como baile, compras en línea e inglés para viajar. La edad promedio de los estudiantes admitidos en estos programas es de 65 a 70 años.

La educación continua para adultos mayores es una necesidad patente tomando en cuenta la extensión de los límites de edad para jubilarse. La edad de jubilación se está perfilando por encima de los 70 años. Es imperativo que las universidades participen en el esfuerzo por mantener activa y saludable a una creciente población de edad avanzada que merece el mismo acceso a la educación y calidad de vida que sus congéneres más jóvenes.

Por esto que podemos decir que la tendencia de crear productos educativos enfocados a personas mayores no solo continuará, sino irá en aumento, podríamos hablar de un futuro próximo en el que jóvenes y adultos convivan en un ambiente universitario debido a este cambio demográfico, borrando los límites socialmente impuestos de hasta cuando se puede aprender.

Fuente:https://observatorio.tec.mx/edu-news/envejecimiento-activo?utm_source=Newsletter+de+innovaci%C3%B3n+educativa+%28docentes%29&utm_campaign=70b807f0b5-EMAIL_CAMPAIGN_2019_01_15_LDTEC_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_6e1a145e3e-70b807f0b5-235969733

Los privilegios y la discriminación ligados al color de piel

¿Cuál es la relación entre la exclusión de los pueblos indígenas y las comunidades afrodescendientes y los altos niveles de desigualdad? De acuerdo con un estudio elaborado por El Colegio de México y Oxfam, la discriminación y los privilegios en México siguen ligados al color de piel.
Cuartoscuro
Por: Claudia Ramos

“Una vez iba en el metro, hace como dos meses, y haz de cuenta que volteo y me les quedo viendo. Eran tres chirigüillas, pero me les quedo viendo el comportamiento. No con morbo, no con nada (…) pero empezaban a hablar dialecto. Porque en el metro sí les vale, sí te hablan dialecto (…) Y ellas creen que es como si hablaran inglés, ¿verdad? (…) Y yo sí les he dicho algo así de que: ‘Oye, ¡qué fashion!’ Pero así de que: cállate, habla español. Es lo que te molesta. Yo sí les he dicho, de que volteo y así de que ‘habla español, habla lo normal’”.

La persona que habla es de Monterrey y chirigüilla es el término con el que identifica las características físicas, lingüísticas y culturales de las tres jóvenes de origen indígena. El testimonio forma parte de la investigación en curso sobre discriminación étnico-racial en México desarrollada por El Colegio de México, bajo la dirección del investigador Patricio Solís.

No es una anécdota aislada. Ilustra prácticas discriminatorias sistemáticas que de manera histórica han impuesto cargas a las comunidades indígenas por su color de piel, género o lengua, según documenta el estudio Por mi raza hablará la desigualdad. El impacto de las características étnico-raciales en la desigualdad de oportunidades en México, realizado por los investigadores de El Colegio de México Patricio Solís, Virginia Lorenzo Holm y Braulio Güémez, en una colaboración con Oxfam México.

De acuerdo con el informe, la desigualdad de oportunidades de hoy “todavía se alimenta de la discriminación y el racismo del pasado”. Los investigadores de El Colmex documentaron que la discriminación histórica y actual de las comunidades indígenas, y en particular de las mujeres indígenas, se da en tres dimensiones: educativa, laboral y en el patrimonio o riqueza material. Es decir, hablar una lengua indígena, identificarse como parte de una comunidad indígena, negra o mulata, o tener el color de piel más oscuro reduce las posibilidades de avanzar en el sistema educativo, progresar en el ámbito laboral o escalar a la parte más alta de la distribución de la riqueza.

Una deuda histórica

¿En qué medida contribuyen las características étnico-raciales, por separado y en conjunto, a la desigualdad de oportunidades en México? ¿Cuáles son sus efectos en los destinos educativos, ocupacionales y económicos de las personas? ¿En qué medida estos efectos se asocian a desigualdades históricas o a la persistencia de prácticas racistas y discriminatorias? ¿Existen diferencias de género importantes en estos efectos?

Con esta guía de preguntas, los investigadores encontraron que la asociación actual entre las características étnico-raciales y la desigualdad social en México tiene una doble expresión: histórica y contemporánea, que contraviene el principio del premio al mérito y al esfuerzo, permite dimensionar el grado de (in)movilidad social y entender la forma en que se da la reproducción intergeneracional de la desigualdad.

Así, la expresión histórica de esta asociación se manifiesta en la acumulación de desventajas sociales que por muchas generaciones han experimentado los grupos indígenas, afrodescendientes, y las personas que, sin necesariamente adoptar una identidad de pertenencia a estos grupos, poseen rasgos culturales o físicos racializados vinculados a ellos que las hacen vulnerables a la discriminación. Es decir, hay una asociación entre las características étnico-raciales y las condiciones socioeconómicas de la familia de origen de las personas.

Su expresión contemporánea es la discriminación persistente, es decir, el trato desigual que siguen recibiendo las personas pertenecientes a estos grupos o identificadas con ellos y que deriva en la privación en el acceso a sus derechos y oportunidades de vida. Esto significa que las personas pertenecientes a pueblos indígenas, afrodescendientes, o con rasgos culturales o físicos racializados afines tienen una mayor propensión a haber nacido y crecido en familias con mayores privaciones socioeconómicas.

Fuente:https://www.animalpolitico.com/2019/08/privilegios-discriminacion-color-de-piel/?fbclid=IwAR0j_7IWoVrsc7lxVq5_WO1scQ1ypFsduLZZvrQLyDabqdI3T88uxRcmvEY