Los universitarios buscan empresas con impacto positivo

Para la gran mayoría (89%) de los “millennials” es importante que la organización marque una diferencia positiva en el mundo a la hora de elegir la empresa donde quiere trabajar. Los estudiantes de este rango de edad califican unas prestaciones y un sueldo competitivos como criterios destacados a la hora de optar por una empresa, si bien el 79% comenta que trabajar para una organización con un firme propósito es más importante que conseguir el salario más elevado posible.

Los estudiantes universitarios mejor preparados sitúan los valores y la visión de futuro de la organización como prioridades destacadas a la hora de considerar en qué empresa quieren trabajar, según la encuesta sobre preferencias profesionales realizada por KPMG. Este estudio, en el que han participado 4.165 estudiantes de las ramas de empresariales y STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés) de las principales universidades del mundo, concluye que el 84% no trabajaría para una empresa cuyos valores no estuvieran en consonancia con los suyos. Además, el 92% declara que a la hora de elegir la primera empresa donde trabajar es importante que esta tenga una visión apasionante.

El desarrollo personal y profesional son también aspectos muy valorados por los estudiantes encuestados. Disponer de la oportunidad de desarrollarse personalmente y obtener cualificaciones profesionales es uno de los principales factores de motivación para elegir una empresa donde trabajar, al ser citado por el 47%. Adquirir experiencia que les prepare para mayores y mejores retos, el dominio de un amplio conjunto de habilidades y aprender de personas notables son asimismo factores mencionados por los estudiantes como prioridades para sus dos primeros años de carrera profesional.

En opinión de Segor Teclesmayer, socio responsable de People de KPMG en España, “los resultados de esta encuesta sobre preferencias profesionales de los estudiantes coinciden en gran medida con lo que nos cuentan los universitarios españoles que contratamos. Los valores y el propósito son aspectos destacados para elegir una empresa en la que trabajar”. A su juicio, “hoy en día, los estudiantes esperan encontrar trayectorias profesionales flexibles, tanto si ello significa trabajar en múltiples países como en diferentes partes de una organización. Buscan carreras que tengan sentido y propósito y están dispuestos a ir donde las oportunidades les lleven”.

Los estudiantes participantes en esta encuesta también ponen de manifiesto su mentalidad global: el 84% de ellos afirma que estarían dispuestos a trasladarse periódicamente a un país diferente si se les ofrece un puesto interesante. El 65% prevé trabajar en entre 2 y 4 países durante su trayectoria, y el 27%, en más de cuatro. En lo que respecta a ocupaciones preferidas, el 43% de estudiantes encuestados confía en trabajar en el área de finanzas, el 27% busca en servicios profesionales y el 13% menciona el campo tecnológico.

“Estas conclusiones ratifican que los miembros de la generación millennial están especialmente motivados para realizar trabajos en beneficio de la sociedad y formar parte de una organización que, a su modo de ver, esté causando un impacto positivo en el mundo. Esto va estrechamente unido a la ambición por aprender, tener un dominio de las habilidades y adquirir experiencia rápidamente para que puedan avanzar en sus carreras”, señala Teclesmayer.

VÍA/DIARIORESPONSABLE

¿Es la inteligencia artificial una tendencia en alza?

Por Geraldine Garcia

La denominada inteligencia artificial es una ciencia y un conjunto de tecnologías computacionales que se inspiran en las formas en que las personas usan sus sistemas nerviosos para sentir, aprender, razonar y actuar. Si bien los avances en inteligencia artificial han sido irregulares e impredecibles, ha habido avances significativos desde el inicio del campo hace sesenta años.

En este sentido, empresas como Google, Amazon, IBM, Facebook, Microsoft y Twitter han hecho grandes desarrollos en esta área. Por ejemplo, la tecnología denominada “aprendizaje profundo” (Deep Learning) ya está ayudando a los servicios de Internet a identificar caras en las fotos, reconocer los comandos que se hablan en los teléfonos inteligentes y responder a las consultas de búsqueda en Internet.

En América Latina y el Caribe, ya también se están generando distintos desarrollos en inteligencia artificial para resolver desafíos puntuales. Por ejemplo, la Universidad Nacional de Ingeniería de Perú ha desarrollado un robot autónomo que detecta fugas de gas. Por su parte, la chilena Codelco, la mayor productora de cobre del mundo, fue pionera mundial en la adopción de camiones autónomos.

Sin embargo, hasta el momento solo algunos de estos desarrollos cuentan con código abierto para su reutilización y aportes de la comunidad. Al abrir estas tecnologías se potencian las posibilidades de acelerar su evolución. Así, a través de código abierto, terceros pueden aportar a mejoras en la tecnología.

A continuación, las claves para entender el contexto de apertura de la inteligencia artificial:

Actores importantes en la apertura de inteligencia artificial

El pionero Elon Musk, fundador de los autos eléctricos Tesla, lanzó en 2015 “OpenAI”, una compañía de investigación sin fines de lucro que tiene como misión promover y desarrollar inteligencia artificial de una manera abierta, segura y equitativa.

Por su parte, la empresa DeepMind, subsidiaria de Google, y parte del grupo “Alphabet”, busca resolver grandes retos a nivel mundial, al abrir sus investigaciones y algoritmos de aprendizaje automático. Por ejemplo, desarrolló una tecnología que permitió avances en la eficiencia energética de los centros de datos de Google, reduciendo la electricidad necesaria para su enfriamiento en un 40%. Si resulta posible escalar este tipo de técnicas hasta otros sistemas industriales a gran escala, existe un potencial real de beneficios ambientales y de costos globales significativos.

Herramientas de código abierto

Como parte de los desarrollos de “OpenAI” se destacan “Universe” y “Gym”. El primero es una plataforma de software que permite entrenar a un agente de inteligencia artificial en cualquier tarea que un humano pueda completar con una computadora. El segundo, es un conjunto de herramientas para construir sistemas artificialmente inteligentes a través de una tecnología llamada “aprendizaje de refuerzo”. Por ejemplo, ello permite el control de los motores de un robot para que pueda correr y saltar, tomar decisiones de negocios como la gestión de precios y de inventario, o jugar juegos de video y de mesa.

Por su parte, DeepMind cuenta con un repositorio en GitHub que permite al público general entrenar sus propios sistemas de inteligencia artificial. Por ejemplo, el denominado “DeepMind Lab” es la base de código de entrenamiento de una plataforma de juego en 3D para la investigación basada en agentes de inteligencia artificial.

De manera similar, Google también abrió su motor de aprendizaje profundo denominado “TensorFlow” lo cual generó un gran impacto en la industria ya que se trata de uno de sus principales ejes. TensorFlow, no sólo es adecuado para el aprendizaje profundo, sino para otras formas de inteligencia artificial, incluyendo el aprendizaje de refuerzo y de regresión logística. Al abrir el código se busca, por ejemplo, que la herramienta pueda desarrollarse en otros lenguajes de programación, incluyendo Google Go, Java, y hasta incluso Javascript, para que los programadores tengan más formas de crear aplicaciones.

Herramientas de investigación

Aquí puedes acceder a distintas publicaciones desarrolladas por “OpenAI” que se centran en el aprendizaje, robótica y modelos generativos.

A su vez, a través de “OpenAI” también se puede hacer solicitudes de investigación para saber en qué problemas vale la pena trabajar y perfeccionar habilidades. Una vez resuelto, también se aceptan soluciones alternativas para entender otros enfoques a un mismo desafío.

Por su parte, “DeepMind” también ha puesto a disposición una serie de investigaciones que no solo empujan los límites de lo que los sistemas de inteligencia artificial pueden hacer, sino también revelan el tiempo dedicado a tratar de mejorar cómo estos aprenden. Por ejemplo, el artículo titulado “Aprendizaje de refuerzo con tareas auxiliares no supervisadas” describe métodos para mejorar la velocidad de aprendizaje para ciertas tareas por orden de magnitud.

La apertura de este conocimiento permite a la comunidad de informáticos y desarrolladores implementar este tipo de prácticas, y a la vez construir sobre el trabajo en estas investigaciones.

Los principales dilemas asociados a tener en cuenta

Los dilemas van desde la investigación básica en inteligencia artificial hasta métodos para evaluar su seguridad, privacidad, equidad y otros impactos asociados. Al ser una tecnología transformadora, aún faltan conocimientos técnicos para evaluar la seguridad y otras métricas junto con el vacío legal que conlleva esta nueva práctica. Por ejemplo, uno de los casos emblemáticos sobre seguridad se relaciona con los autos sin conductor.

Estas nuevas tecnologías también presentan dilemas éticos sobre su integración en la vida cotidiana de las personas y la sensibilidad sobre el uso de sus datos. En este sentido, recientemente las principales empresas tecnológicas, incluyendo Amazon, Facebook, Google, Apple, Microsoft e IBM, formaron la Alianza en Inteligencia Artificial. La misma tiene como objetivo reunir a empresas, la academia y organizaciones de la sociedad civil para compartir mejores prácticas y garantizar un desarrollo ético, seguro y confiable de este tipo de tecnología.

Otro de los principales dilemas tiene que ver con los modelos de negocio apropiados para su desarrollo y sostenibilidad. Dada la novedad de este tipo de tecnologías, el modelo de negocio abierto si bien controversial, permite maximizar el uso, corregir errores y mejorar los algoritmos a un costo marginal bajo. Así, algunos argumentan que siendo los datos la base de esta tecnología, los gobiernos deben promover la apertura y calidad de los datos de dominio público como recursos. La adquisición de DeepMind por Google revela otra de las estrategias, donde el costo de adquisición de la investigación y desarrollo de actores más pequeños puede ser menor que el desarrollo interno.

A su vez, otro de los debates se centra en el rol de la inteligencia artificial y la automatización en el mercado laboral. Según un informe de McKinsey, las tecnologías automatizadas podrían reemplazar cerca de 250 millones de trabajadores en todo el mundo para el año 2025. (Para conocer más sobre este tema mira el Facebook Live del BID sobre cuáles serán los trabajos del futuro).

En conclusión, dado el componente transformador y nuevo de la inteligencia artificial, su apertura permite mejorar los procesos, y entender los principales problemas a enfrentar para acelerar su desarrollo. Varios de los actores más influyentes en la industria tecnológica ya han dado pasos en la dirección de la apertura de su conocimiento en inteligencia artificial, lo que revela una tendencia en alza. Al mismo tiempo, este tipo de tecnologías se presentan como una oportunidad para ayudar a resolver los desafíos de desarrollo de América Latina y el Caribe.

Fuente:https://blogs.iadb.org/abierto-al-publico/2017/04/06/es-la-inteligencia-artificial-abierta-una-tendencia-en-alza/?utm_source=Newsletter13&utm_medium=EmailKNM&utm_campaign=Blog&utm_term=Blog&utm_content=April

Los trabajadores del mundo, ante un futuro incierto

POR: CARMEN PAGÉS

Cada año, el 1 de mayo celebramos el Día Internacional de los Trabajadores, una jornada que nos ofrece un espacio para la reivindicación y una nueva oportunidad para la reflexión. Tener un buen trabajo es el tema que más preocupa a los ciudadanos de todo el mundo, según una encuesta reciente. Por ello, viendo el panorama del mercado laboral y el escenario incierto que se aproxima, todos los trabajadores (también los de América Latina y el Caribe) tenemos razones de sobra para sentir inquietud.

¿El fin del trabajo?

Camiones que se manejan solos, restaurantes que sirven comida sin cocineros ni meseros… Ideas así nos hubieran parecido ciencia ficción hace no tanto. Sin embargo, los increíbles avances tecnológicos de los últimos diez años han permitido a la automatización llegar adonde antes nos parecía imposible. El avance de los robots, que se ha sentido especialmente en sectores como las industrias eléctricas, metales o maquinarias, amenaza con dejar obsoletas muchas ocupaciones tradicionales.

Los increíbles avances tecnológicos de los últimos diez años han permitido a la automatización llegar adonde antes nos parecía imposible.

Ahora bien, parece poco creíble pensar en un mercado laboral dominado por las máquinas. De hecho, diversos autores apuntan a que, más que sustituir ocupaciones, la automatización está llamada a reemplazar tareas, especialmente las más rutinarias. Los trabajadores, por tanto, se dedicarán más a aquellas actividades en las que el talento humano es imprescindible y, por el contrario, lo más rutinario irá poco a poco cayendo en manos de las máquinas.

Un escenario lleno de incertidumbres

A día de hoy no podemos describir con exactitud cómo será el mercado laboral del futuro. No obstante, ya contamos con algunas pistas, y algunas no son tan positivas como desearíamos. Así, un reciente estudio demostró que la introducción de los robots industriales en Estados Unidos ha tenido impactos negativos en la demanda de trabajo y en los salarios. Quizá es pronto todavía para dar la voz de alarma, pero es cierto que esta no es la primera vez en la que los académicos arrojan más sombras que luces sobre cómo eso que denominamos la Cuarta Revolución Industrial está impactando en los trabajos.

Quizá es pronto todavía para dar la voz de alarma, pero no es la primera vez que los académicos arrojan más sombras que luces sobre la Cuarta Revolución Industrial.

Al margen de la automatización, otras tendencias están ya cambiando nuestra concepción tradicional del trabajo. Por ejemplo, la tecnología está provocando que el mercado laboral avance hacia una mayor movilidad y flexibilidad: la necesidad de una oficina para trabajar o el ‘empleo para toda una vida’ son convenciones que parecen condenadas a desaparecer. Por otra parte, la economía ‘freelance’ sigue ganando terreno (Uber, Upwork, etcétera) y, fruto de ello, muchos trabajadores han pasado de ser empleados a contratistas de una compañía, sin los beneficios que típicamente asociamos al trabajo formal (seguro de salud, pensiones, o vacaciones).

La región, ante el futuro del trabajo

Ante ese escenario incierto, ¿en qué condiciones llega América Latina y el Caribe? La realidad es que la región va a tener más tiempo para prepararse para el mercado laboral del futuro, aunque por las razones equivocadas: la precariedad laboral de la mayoría de los trabajadores reduce los incentivos a automatizar. A ello además se le se une el hecho de que la región se encuentra rezagada desde el punto de vista tecnológico. Así, en América Latina menos de un 10% de los hogares pobres cuentan con acceso a internet y menos de un tercio de las personas con menores ingresos disponen de un celular con el que conectarse a la red. Esta baja penetración de la tecnología es la que, posiblemente, hace que a día de hoy se vean todavía pocos indicios de automatización en la región.

La realidad es que la región va a tener más tiempo para prepararse para el mercado laboral del futuro, aunque por las razones equivocadas.

Para poder convertirse en países de ingreso alto, los países de la región necesitan innovar y adoptar nuevas tecnologías para poder crecer. Pero todo ello cambiará la demanda de trabajo hacia personal más calificado, con mayores habilidades de lenguaje y cálculo, mayor capacidad de aprender a aprender, de pensamiento crítico, de comunicarse efectivamente y de trabajar en equipo.

Dada la escasez de habilidades en la región, la falta de personal calificado puede convertirse en un cuello de botella importante para el crecimiento. Asimismo, la insuficiente calificación será un impedimento importante para encontrar un empleo en este futuro del trabajo. Por otro lado, la tendencia hacia una mayor flexibilidad y más trabajo freelance va a requerir una reflexión profunda acerca de cómo proveer protección social. La historia demuestra que es difícil poner palos en las ruedas del cambio tecnológico. A los desafíos estructurales de la región de alta informalidad y precariedad se unen aquellos nuevos asociados a la Cuarta Revolución Industrial Es por ello tiempo de reflexionar colectivamente acerca de qué tipo de sociedad deseamos construir: ¿qué futuro del trabajo queremos para la región?

Foto portada – Copyright: photoman/ 123RF Stock Photo

Fuente:https://blogs.iadb.org/trabajo/2017/04/20/los-trabajadores-del-mundo-ante-un-futuro-incierto/?utm_source=newsletter&utm_medium=rssfeed&utm_content=title&utm_source=Factor+Trabajo%3A+Bolet%C3%ADn+de+Mercados+Laborales+y+Seguridad+Social+del+BID&utm_campaign=624eea01c2-Mailchimp+RSS&utm_medium=email&utm_term=0_c30748bc43-624eea01c2-189478437

¿Quién es dueño de tu información en la era digital?

Por: Óscar Ruiz

Human resources and CRM

Actualmente una gran cantidad de actividades humanas está ligada al uso de redes digitales. Esta tendencia es cada vez más fuerte y todo apunta a que en poco tiempo habrá pocas que no las involucren. Cada cosa que hacemos en las redes deja un rastro. El residuo digital adquiere cada día más valor y su análisis genera desde oportunidades de negocio hasta información pública de muy alto valor.

Apenas estamos explorando los beneficios potenciales de recopilar este rastro digital. Algunas de las empresas o entidades que recopilan estos datos muestran dificultad para explotarlos adecuadamente y otras han construido negocios multimillonarios a partir de su uso. Con el surgimiento de nuevas tecnologías y técnicas de análisis enfocadas a grandes volúmenes de datos, esto está cambiando rápidamente, por lo que la expectativa es que el valor monetario de los datos almacenados se incremente sustancialmente en los próximos años.1

Un ejemplo del creciente uso de las redes digitales son las llamadas economías compartidas. La innovación y fortaleza de estos modelos de negocio radican en que permiten interacción inmediata entre los propietarios de activos y sus potenciales usuarios, todo a través de redes digitales. Como estos bienes están subutilizados la mayor parte del tiempo, crean una oferta inmediata en mercados cuyos precios son muy altos precisamente porque no es fácil conectar al dueño del activo con un usuario potencial. Uber, competidor de los taxis, y Airbnb, competidor de los hoteles, son los principales exponentes de este nuevo modelo de negocios.

Estos negocios no requieren ser dueños de los activos. Casi toda su operación recae en la administración y funcionamiento óptimo de sus plataformas, las cuales dependen en gran medida del análisis de los datos transaccionales. En almacenar, depurar y analizar la información de las transacciones está todo el valor del negocio.

La gran cantidad de datos almacenados, aunada al creciente valor de los mismos, puede hacer que el valor de mercado de estas empresas llegue a estar por encima del de empresas tradicionales. Un ejemplo de esto es Facebook. La empresa de Mark Zuckerberg es propietaria de la información generada por los usuarios de su plataforma y por ello está valuada en 200 mil millones de dólares. United Airlines, propietaria de aeronaves, licencias de acceso a aeropuertos y rutas transoceánicas, vale alrededor de 34 mil millones de dólares.2

El almacenamiento y la explotación de estos datos genera ventajas competitivas. Su creciente valor genera fuertes incentivos para la adopción de procesos cerrados y opacos de almacenamiento, protección y uso de la información, donde los administradores de las plataformas en línea tienen derecho exclusivo de explotación de los datos y un absoluto control sobre el acceso a ellos. Mientras tanto, los consumidores de servicios en línea tienen poco o nulo conocimiento sobre quién y cómo están siendo usados sus datos personales y transaccionales.

Ante esta situación, el riesgo del surgimiento de “monopolios en línea” o “monopolios de la información” es un problema latente. Esto implicaría, entre otras cosas, costos cada vez más altos por dejar de usar determinada plataforma o servicio o reemplazarlo por otro. Por ejemplo, estudios muestran que el desempeño de un motor de búsqueda aumenta en un 31% por el simple hecho de tener acceso a una mayor cantidad de datos históricos.3

El caso Google en la Unión Europea

Un ejemplo muy bien documentado de monopolios en línea es el de Google en el mercado de los motores de búsqueda. El debate alrededor de Google ha alcanzado especial relevancia en la Unión Europea (UE), donde autoridades antimonopolio ya han tomado cartas en el asunto denunciando posibles prácticas monopólicas del gigante de internet. Si bien muchas de las prácticas están ligadas a los anuncios y servicios de publicidad,4 la protección de datos personales, la privacidad y la propiedad de la información no están fuera de la discusión e incluso han cobrado una especial relevancia.

La UE recientemente reveló nuevas regulaciones sobre la protección de datos personales cuyo principal objetivo es regresar el control de éstos a los usuarios que los generan. Como lo mencionan en documentos oficiales, una de las principales motivaciones de esta nueva regulación es “que los ciudadanos y empresas europeas puedan beneficiarse por igual de la economía digital”.5

Esta nueva regulación asegura que cada ciudadano recibirá información clara del uso de su información personal, además, cualquier permiso otorgado para el uso de esta información deberá estar ligado a una acción clara y afirmativa, lo cual no sucede bajo el modelo estadounidense de protección de datos personales.

Se fortalece además la privacidad a través del “derecho a ser olvidado”, lo que implica que en el momento en el que una persona no desee que su información sea utilizada y no haya una razón legítima para que ésta sea almacenada, debe borrarse. Lo anterior, a su vez, da pie a la “portabilidad de la información”: si una persona desea que su información personal sea utilizada por cualquier otra empresa, proveedor o institución a cambio de un beneficio claro y explícito, como mejoras en algún servicio, o incluso si desea que sus datos sean utilizados para planeación y creación de políticas públicas en su beneficio, tiene la libertad de conceder permiso de uso bajo reglas claras. Es decir, la ley en la UE da al ciudadano un total control sobre sus datos personales. El individuo decide libremente quién hace uso de esta información y con qué propósito.

Esto tiene implicaciones en el tema de políticas antimonopolio. En el mercado de motores de búsqueda, el desempeño de los algoritmos depende enormemente de la información histórica de uso a la medida para cada usuario.6 El derecho a ser olvidado y la portabilidad de la información impactarían directamente la posición preponderante de Google en ese mercado. Ello las convierte en herramientas regulatorias importantes para combatir comportamientos monopólicos porque facilita la entrada a nuevos competidores y al desarrollo de mejores algoritmos.

Disponibles al mejor postor

Además del riesgo derivado de comportamientos monopólicos, está el de la venta de información personal. El registro de transacciones ligadas a servicios en línea, e incluso a servicios tradicionales cuya información es almacenada, deriva en un alto volumen de información personal que bajo las leyes sobre datos personales vigentes en los Estados Unidos está disponible para ser adquirida por casi cualquier interesado.

En la más reciente elección presidencial de Estados Unidos (eu), la empresa Cambridge Analytica (CA) fue la encargada de la campaña publicitaria en línea de Donald Trump, hoy presidente de ese país. Durante la Cumbre Concordia 2016, el CEO de CA reveló haber tenido acceso a información sobre los hábitos de consumo de cerca de 220 millones de ciudadanos estadounidenses.7 De acuerdo con su presentación, esta información incluía datos sobre compra de automóviles, suscripciones a revistas e incluso afiliaciones a iglesias. En su sitio, la empresa revela tener acceso a cerca de 5 mil registros o puntos de información por persona con el objetivo de llevar a cabo análisis de comportamiento y diseño de mensajes publicitarios personalizados.

Actualmente, este tipo de empresas tienen acceso a grandes volúmenes de datos de diversas fuentes. Hay un mercado abundante para cualquier empresa que almacene la información transaccional de sus clientes. Los datos se han vuelto una fuente de ingresos para todo un ecosistema de negocio bajo un sistema que deja al ciudadano común en completa vulnerabilidad.

¿Qué pasa en México?

En México existe la Ley Federal de Datos Personales en Posesión de los Particulares.8 En ella se establecen los límites y alcances de todo tratamiento de datos personales, el cual está sujeto al consentimiento de su titular, salvo las excepciones previstas en ésta. Además, el reglamento de dicha ley describe, entre otras cosas, las medidas de seguridad y criterios de transferencia de información. Sin embargo, toda esa legislación enfatiza los mecanismos de tratamiento para que el titular realice acciones una vez que su información ya está en posesión de otra persona, no así la claridad en los lineamientos o criterios para obtener su consentimiento en el uso de su información. Esto último deriva en opacidad que impide que el titular de los datos entienda plenamente lo que está autorizando cuando acepta los términos y condiciones de algún servicio y, peor aún, cuando su información es transferida a un tercero.

Aun cuando los negocios están obligados a proteger los datos de los clientes, a no venderlos y a hacer buen uso de ellos, en realidad la autoridad no tiene control ni conocimiento del uso que se le está dando a la información personal. Al igual que en eu, los datos personales son activos disponibles al mejor postor. En México incluso hay un mercado negro en donde se vende data que no debería estar en el público. En nuestro país se ha sabido de casos notorios de venta de padrones completos de clientes de tarjetas de crédito9 e incluso el de las credenciales para votar. ¿A qué persona con un número celular vigente no le han llamado a su teléfono móvil para ofrecer algún servicio sin saber de dónde obtuvieron su información de contacto?

La discusión alrededor del acceso a datos y la propiedad de éstos en México se centra en la apertura del Gobierno hacia la ciudadanía (Gobierno abierto). Esto sin duda es de suma importancia; sin embargo, entidades privadas que a través de la oferta de servicios almacenan y tienen acceso a la mayor cantidad de datos de alta calidad están fuera del debate, precisamente por no ser parte del Gobierno.

Uber y Airbnb están siendo objeto de discusiones alrededor de la regulación del servicio con el fin de evitar posibles efectos nocivos a la economía de dichos modelos de negocio; no obstante, el tema de la propiedad y el uso de los datos generados por los usuarios está completamente ausente de la discusión.

Incluso las empresas encargadas de la administración de bienes públicos bajo esquemas de concesión, como las de telecomunicaciones, operadores de transporte público o parquímetros, donde los usuarios generan datos transaccionales, almacenan información de gran valor, pero mantienen un derecho exclusivo sobre ésta. En muchos casos, el acceso a estos datos permitiría tanto a la autoridad como a la ciudadanía utilizarlos para el beneficio colectivo; sin embargo, la decisión de cómo usarlos queda en manos del prestador de servicios o del concesionario, cuyos incentivos suelen ser diferentes a los de la población en general.

Propiedad y privacidad

Ante esta situación, como bien apuntan expertos en el tema,10 el mayor reto de la creciente capacidad para recolectar, almacenar y analizar grandes volúmenes de datos es repensar los conceptos de propiedad de la información y la protección de la privacidad. Lo que se debe evitar es tanto la propiedad exclusiva de la información por parte de las empresas que la almacenan impidiendo su uso para el bien común, como esquemas donde el Gobierno tenga completo control de los datos generados y donde el resto de la población no tenga la posibilidad de generar un sistema de balances que cuestione las conclusiones del Gobierno.

Para evitar el surgimiento de monopolios de la información y fomentar el uso de ésta para el bien común a través del diseño de políticas públicas orientadas a datos, es clave adoptar un nuevo paradigma regulatorio donde la entidad que almacena la información no sea el dueño exclusivo de ésta, pero que sí tenga los incentivos necesarios para seguir almacenándola y para explotarla de acuerdo con sus legítimos intereses competitivos.

Al mismo tiempo, el consumidor debe tener el derecho de saber qué uso se le está dando a su información. Tanto compañías en línea como las más tradicionales deben ser transparentes en cuanto al uso que hacen de los datos personales. El consumidor también debe tener el poder de quitar y dar acceso a su información de acuerdo con sus intereses.

Tener mecanismos que permitan al Gobierno y a otros sectores de la sociedad acceder a diversas fuentes de datos bajo reglas claras y aprovechar en su totalidad las facilidades que la tecnología otorga para su almacenamiento y análisis significa aprovechar su potencial de transformación de la sociedad, de sus organizaciones e instituciones.

Ante un inevitable retraso en la regulación con respecto a los procesos de innovación de tecnologías,11 la alternativa es pensar en el uso de las mismas redes digitales para ponerlas al servicio de las autoridades reguladoras. Esto permitiría cerrar la brecha entre las instituciones y los procesos de innovación en los que se gestan modelos como los de activos compartidos. Actualmente ya hay intentos destacados por implementar tecnologías en red como Blockchain y Bitcoin12 como herramientas para la regulación de la propiedad de los datos y, al mismo tiempo, aumentar la protección de información sensible que frecuentemente se encuentra expuesta a ataques.

La implementación de regulaciones alrededor de este tipo de tecnologías, cuyos alcances e implicaciones aún no
son del todo claros, sin duda implica procesos largos y difíciles de discusión y de adecuación institucional. Sin embargo, la
velocidad con la que avanzan y se desarrollan las tecnologías de la información obliga a que se le dé la relevancia requerida a estos temas y a que se incluyan al menos en las discusiones alrededor de las opciones de regulación de modelos de negocio que actualmente almacenan información valiosa para el bien público.  EstePaís

* Para más información sobre los estudios del IMCO entra a <imco.org.mx> o síguenos en nuestras redes sociales: <facebook.com/IMCOmx / @IMCOmx>.

NOTAS

1. http://www.forbes.com/sites/howardbaldwin/2015/03/23/drilling-into-the-value-of-data/#398ca80e2872

2. http://www.forbes.com/sites/howardbaldwin/2015/03/23/drilling-into-the-value-of-data/#4dcb981f2872

3. https://hbr.org/2015/03/data-monopolists-like-google-are-threatening-the-economy

4. http://europa.eu/rapid/press-release_IP-16-2532_en.htm

5. http://ec.europa.eu/justice/data-protection/document/factsheets_2016/factsheet_dp_reform_citizens_rights_2016_en.pdf

6. https://hbr.org/2015/03/data-monopolists-like-google-are-threatening-the-economy

7. https://cambridgeanalytica.org/about

8. http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5150631&fecha=05/07/2010

9. http://archivo.eluniversal.com.mx/notas/674405.html

10. A. Pentland, Reality Mining of Mobile Communications: Toward a New Deal on Data, The Global Information Technology Report 2008-2009: Mobility in a Networked World, Chapter 1.6, World Economic Forum, 2009.

11. http://startupmanagement.org/2016/01/07/rethinking-regulation-to-lag-innovation/

12. http://enigma.media.mit.edu/

ÓSCAR RUIZ es científico de datos del IMCO

Fuente:http://www.estepais.com/articulo.php?id=965&t=quien-es-dueno-de-tu-informacion-en-la-era-digital

Inflación, en su nivel más alto desde la crisis de 2009

El dato aumenta las posibilidades de nuevas alzas de la tasa de interés referencial por parte del Banco de México.

inflación

La inflación en México se ubicó en 5.62% en la primera quincena de abril, por arriba del 5.42% de marzo, y colocándose como la cifra más elevada desde la crisis del 2009.

De acuerdo con los datos publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en la primera quincena de abril el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) presentó un retroceso quincenal de 0.15%. Mientras tanto, en el mismo periodo del año pasado, reportó una caída de 0.34% quincenal y de 2.60% anual.

El dato anual de inflación es superior al 5.58% estimado por analistas consultados por Reuters y que el 5.42% de la quincena anterior; además de que es el más elevado desde el 5.73% reportado para la segunda quincena de junio de 2009.

La cifra aumenta las posibilidades de nuevas alzas de la tasa de interés referencial por parte del Banco de México. La inflación rebasó desde enero el objetivo del banco central (3% +/- un punto porcentual), que en lo que va de 2017 ha elevado en 75 puntos base la tasa de interés interbancaria que actualmente se ubica en 6.50%.

La inflación subyacente tuvo un aumento quincenal de 0.26% y a tasa anual de 4.76%; por su parte, la no subyacente retrocedió 1.38%, alcanzando un dato anual de 8.32%.

Dentro del índice de precios subyacente, los precios de las mercancías crecieron 0.33% quincenal y los de los servicios 0.20%. Al interior de la inflación no subyacente, los productos agropecuarios mostraron un alza de 0.53%, mientras que los de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno disminuyeron 2.49%, como resultado de los ajustes a la baja en las tarifas eléctricas, dentro del esquema de temporada cálida en 15 ciudades del país.

Los genéricos cuyas variaciones de precios al alza incidieron sobre la inflación general son el chayote, cuyo precio aumentó 17.71% en una quincena; seguido del aguacate, con un alza de 5.83%; el jitomate, de 4.08; y los servicios turísticos en paquete, con 3.62%.

Por el contrario, los que tuvieron variaciones a la baja fueron la electricidad, con 13.36%; el tomate verde, 8.75%; el gas doméstico natural, 5.67%; la cebolla, 4.03%; y el gas doméstico LP, 3.07%.

El índice de precios de la canasta básica registró un descenso de 0.98% quincenal, así como una tasa anual de 7.62%; comparado con el mismo periodo del año anterior, los datos correspondientes fueron de menos 0.83 y 0.74 % anual.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/inflacion-nivel-mas-alto-desde-2009/

Resultados PISA 2015 vía OCDE

La mayoría de los adolescentes que se sienten parte de una comunidad escolar y que tienen buenas relaciones tanto con sus padres, maestros y compañeros de escuela reportan sentirse felices con sus vidas y tienden a desempeñarse mejor académicamente.

 

Así lo da a conocer los Resultados PISA 2015, estudio publicado por la OCDE, el cual se basa en las respuestas de 540 mil estudiantes en 72 países y economías y que se enfoca en evaluar el bienestar de los jóvenes.

El reporte destaca la parte negativa de la educación: 59% de los alumnos aseguraron sentir ansiedad relacionada con la escuela (exámenes, entrega de trabajos, calificaciones, etcétera). Esta ansiedad, enfatiza la OCDE, no tiene que ver con el número de horas que los estudiantes pasan en la escuela ni la frecuencia con la que realizan exámenes, sino con el apoyo que los jóvenes sienten por parte de sus maestros y de la escuela en general.

 

¿Cuáles son los datos más relevantes de esta encuesta PISA a nivel global?

  • 59% de los alumnos de la OCDE en promedio afirmaron que se preocupan constantemente por tomar un examen que saben que será difícil.
  • 66% dijo sentirse estresado por bajas calificaciones.
  • 55% dijo sentirse muy ansioso por un examen, aunque estén bien preparados para la prueba.
  • Las mujeres reportaron más ansiedad en todos los países que los hombres con relación a las tareas, trabajos escolares y exámenes.
  • Los docentes juegan un papel vital al crear condiciones de bienestar para los jóvenes.
  • Los padres también son parte importante del bienestar de los alumnos. Los estudiantes cuyos padres hablan con ellos, realizan la comida principal con ellos y discuten sobre cómo les va en la escuela reportan entre 22 y 39% mayores niveles de satisfacción de vida.
  • El bullying es otro tema clave dentro y fuera de los centros educativos: en promedio en los países de la OCDE, 4% de los jóvenes reportaron que reciben golpes o empujones varias veces al mes.
  • En promedio a lo largo de las naciones pertenecientes a la OCDE, la mayoría de los estudiantes de 15 años reportaron un promedio de satisfacción de vida de 7.3 en una escala de 0 a 10.
  • Las mujeres fueron más propensas que los hombres a contestar que buscan obtener calificaciones perfectas.
  • En promedio, 44% de los alumnos esperan ingresar y terminar la licenciatura.
  • Uno de cada cinco estudiantes dijo recibir trato injusto por parte de los profesores (disciplina severa o ser ridiculizados frente a otros).
  • Los hombres son más propensos a ser víctimas de agresiones físicas y las mujeres a ser objetos de chismes y rumores.
  • Cerca de 6.6% de los jóvenes no practican ninguna actividad física fuera de la escuela.
  • Aproximadamente 23% de los alumnos trabajan para recibir algún pago y 73% trabajan en casa antes o después de la escuela.
  • En promedio, los jóvenes de los países de la OCDE pasan más de dos horas en línea en un día de escuela después de clases y más de tres horas en fin de semana.

¿Cómo se encuentra México en los resultados PISA 2015?

  • La satisfacción de vida de los jóvenes de 15 años que estudian es de 8.3, “el nivel más alto entre los países de la OCDE y el segundo entre todos los países participantes en PISA”.
  • “Los estudiantes en México expresaron niveles de ansiedad relacionados con el trabajo escolar por encima de la media OCDE. El 50% se ponen muy tensos cuando estudian (media OCDE: 37%), y el 79% está preocupado por sacar malas notas en clase (media OCDE: 66%). La ansiedad relacionada con el trabajo escolar es uno de los principales indicadores de baja satisfacción con la vida entre los estudiantes y, en México, la ansiedad es más frecuente en las escuelas donde los estudiantes estudian menos de 50 horas semanales (dentro y fuera de la escuela)”.

  • 21% de los estudiantes mexicanos se siente solo en la escuela, 25% se siente marginados, 20% sufren acoso escolar por lo menos una vez al mes y 13% dijo que se burlaban de él.

  • En cuanto a la motivación escolar, 83% declararon querer ser los mejores y 96% “están motivados para para sacar las notas más altas en todas o en casi todas las asignaturas”.

  • 95% realiza actividades físicas fuera de la escuela.
  • Los jóvenes mexicanos son usuarios extremos de Internet, pues se conectan a la red más de seis horas entre semana.

Consulta todo sobre este estudio aquí.

Fuente:http://imco.org.mx/banner_es/resultados-pisa-2015-via-ocde/

 

Leyes para el futuro del trabajo: ¿estamos preparados?

Por:VERÓNICA ALAIMO

La forma de trabajar está cambiando, el futuro del trabajo ya está llegando y, por eso, ahora más que nunca nos preguntamos si los robots van a reemplazarnos o si las nuevas fórmulas que nos brinda la economía compartida terminarán imponiéndose. El mercado laboral del futuro (y todos los desafíos que trae consigo) está ya a la vuelta de la esquina. Pero, ¿estamos preparados? ¿Sabes si las leyes de tu país han considerado esta revolución que ya ha comenzado?

Algunas tendencias que asociamos a los trabajos del futuro están permeando poco a poco en los países de América Latina y el Caribe. Por ejemplo, el teletrabajo o la economía compartida (esta, sobre todo, en el sector del transporte con empresas como Uber o Cabify) están planteando ya algunos desafíos. ¿Tienen garantizados sus derechos quienes se desempeñan bajo estas nuevas fórmulas? Un análisis de la legislación vigente en 12 países de la región nos revela que todavía queda mucho por hacer.

Teletrabajo versus trabajo a domicilio

Si bien en la mayoría de los países el trabajo a domicilio está regulado (con excepción de República Dominicana), existen importantes diferencias entre el contexto laboral actual, en el que el teletrabajo ya es una tendencia consolidada, y el que había cuando en la región se legisló sobre esta materia. El trabajo a domicilio, propio de la revolución industrial, se creó para la realización de tareas de manufactura o similar, en el domicilio del trabajador o en un lugar elegido por este, por cuenta ajena, para un patrón, intermediario o tallerista. El teletrabajo, en cambio, es una modalidad de la era digital que surge con el avance tecnológico con tareas que se realizan en el domicilio del trabajador o en lugares distintos del establecimiento del empleador. En ambos casos, el trabajo se realiza en el domicilio del trabajador o en otro lugar elegido por este. La distinción radica en el uso de tecnologías de la información y comunicación por parte de los teletrabajadores. Pretender aplicar regulaciones laborales propias de la revolución industrial en plena era digital no parece razonable.

Pretender aplicar regulaciones laborales propias de la revolución industrial en plena era digital no parece razonable.

Solo en Brasil, Colombia y Perú existen leyes específicas que regulan el teletrabajo; en Argentina y Ecuador cuentan con normas regulatorias del Ministerio de Trabajo, mientras que en Bolivia y México el teletrabajo forma parte de lo que se considera trabajo a domicilio. Varios países tienen proyectos de leyes en estudio, en algunos casos con propuestas que datan del año 2010 pero que no se han aprobado aún. En el caso de México, el proyecto de ley busca separar el trabajo a domicilio del teletrabajo, mientras que en Bolivia el proyecto limita el teletrabajo a grupos específicos de trabajadores (como personas con discapacidad, mujeres embarazadas o personas con problemas de salud) y propone que el trabajo a distancia sea posible solo por un lapso de tres meses. Finalmente, otros países como Uruguay están todavía elaborando su regulación.

Ya sea con regulaciones o con proyectos de ley, en la región se entiende que el teletrabajador es un trabajador en relación de dependencia (asalariado) con los mismos derechos de una persona que trabaja en la empresa. Es decir, aplican las mismas escalas salariales, tienen los mismos derechos de protección ante el despido y los mismos beneficios de seguridad social. Una excepción se da en Chile, donde el Código del Trabajo excluye el teletrabajo de la limitación de la jornada de trabajo, lo cual implica que no hay régimen horario y, por lo tanto, no se generan horas extras.

Ya sea con regulaciones o con proyectos de ley, en la región se entiende que el teletrabajador es un trabajador en relación de dependencia (asalariado) con los mismos derechos de una persona que trabaja en la empresa.

Uber y los nuevos trabajadores por cuenta propia

La empresa Uber, que en Estados Unidos (al menos en las grandes ciudades) ya se ha vuelto parte de la vida cotidiana, sigue generando polémica. También, por supuesto, en la región: competencia desleal, incumplimiento de las normas de transporte público, críticas a la situación laboral de los conductores… ¿Están fundamentadas estas opiniones negativas?

Uber, la compañía que posiblemente mejor ejemplifica eso que denominamos la economía colaborativa, está presente en algunas ciudades de América Latina. En Argentina, Chile, Colombia y Perú, luego de numerosas marchas, Uber funciona aunque sin respaldo legal. También opera en países como Bolivia (en la ciudad de Santa Cruz), Ecuador (en Quito y Guayaquil) y en Guatemala, pero sin una regulación específica. Por el contrario, su actividad sí está regulada en lugares como San Pablo, en Brasil, la Ciudad de México o el estado mexicano de Jalisco, o Montevideo, en Uruguay.

Con o sin regulaciones específicas, la realidad es que los trabajadores de la economía compartida, a diferencia de los teletrabajadores, son considerados trabajadores por cuenta propia. Por este motivo, al igual que la mayoría de los trabajadores independientes de la región, no tienen protección frente al despido, ni derecho a beneficios de la seguridad social (al menos no en forma obligatoria). Las leyes, como vemos, avanzan a un ritmo más lento que la realidad. Si no se toman medidas, estaremos ante un grupo de trabajadores cada vez más numeroso en una situación de precariedad.

Foto portada – Copyright: dianavarela / 123RF Stock Photo

Fuente:https://blogs.iadb.org/trabajo/2017/04/18/leyes-para-el-futuro-del-trabajo-estamos-preparados/?utm_source=newsletter&utm_medium=rssfeed&utm_content=title&utm_source=Factor+Trabajo%3A+Bolet%C3%ADn+de+Mercados+Laborales+y+Seguridad+Social+del+BID&utm_campaign=41d39f449b-Mailchimp+RSS&utm_medium=email&utm_term=0_c30748bc43-41d39f449b-189478437