¿Maestros y libros para los ricos, robots y pantallas para los pobres?

¿Maestros y libros para los ricos, robots y pantallas para los pobres?

Por: Mercedes Mateo 

Cuando se habla sobre tecnología para la educación se piensa en tablets, laptops, robots o plataformas interactivas con las que los chicos aprendan mejor o más rápido habilidades nuevas (codificación) o tradicionales (matemáticas). Planteado así, parece inevitable imaginarse que los estudiantes o escuelas de más altos ingresos sean los que más acceso tengan a este tipo de recursos. Pero, ¿qué pasaría si el acceso a la tecnología en los próximos años no sea un privilegio, sino la forma más barata de acceder a servicios educativos?

Así empezaba un artículo publicado recientemente en The New York Times: “La hipocresía prospera en la Escuela Waldorf de la Península en el corazón de Silicon Valley. Aquí es donde los ejecutivos de Google envían a sus hijos a aprender a tejer, escribir con tiza, practicar nuevas palabras jugando con una pelota y fracciones cortando quesadillas y manzanas. No hay pantallas, ni una sola pieza de contenido interactivo, multimedia y educativo. Los niños ni siquiera toman exámenes estandarizados (…)”.

Sorprendente ¿no? América Latina y el Caribe está invirtiendo cada vez más en equipamiento tecnológico y recursos digitales para cerrar la brecha de habilidades en el mercado laboral y la de aprendizajes entre estudiantes de altos y bajos ingresos. Al contrastar estos esfuerzos con la descripción del New York Times sobre cómo aprenden los más privilegiados, vale la pena preguntarse si la tecnología, después de todo, podría aumentar la inequidad en habilidades y aprendizajes.

Los aprendizajes que más importan: cuáles y por qué

Entre los grandes objetivos de los sistemas educativos está el de promover aprendizajes que preparen a los niños y jóvenes no sólo para el mundo laboral, sino también para contribuir a crear sociedades más prósperas.

Se sabe que para acceder a buenos trabajos, se requiere una combinación de habilidades técnicas y habilidades blandas. Esto en sí no es nada nuevo. Lo que sí está cambiando es la distribución relativa de ambas. A pesar de que las habilidades cognitivas siguen estando fuertemente relacionadas con resultados en el mercado laboral (en términos de participación e ingreso), su importancia ha venido cayendo en las últimas dos décadas, mientras que los retornos a las habilidades blandas han ido aumentando. Esta tendencia no es casual: para sobrevivir en el mundo de la automatización, es prioritario enseñar a los jóvenes lo que no pueden hacer las máquinas, porque los trabajos que requieren imaginación, creatividad y estrategia son más difíciles de computarizar.

Un dato interesante viene de un estudio de Google en 2013 realizado para entender si su estrategia de reclutamiento enfocada en “habilidades duras” en ciencias de la computación era la adecuada. Los resultados arrojaron una realidad incómoda: siete de las ocho cualidades más importantes que compartían los empleados de más alto desempeño eran habilidades blandas como ser un buen coach, comunicar y escuchar bien, conocer bien a sus colegas, empatía, pensamiento crítico y resolución de problemas y conectar ideas complejas. Las competencias técnicas en STEM vinieron en último lugar.

Aprender tejiendo: algo más que trendy

Ante este auge de las habilidades blandas, aprender a tejer, escribir con tiza o practicar nuevas palabras jugando con pelotas son actividades que van más allá de una moda de Silicon Valley. Este tipo de educación se convierte en una estrategia para innovarcomo bien decía aquel artículo del New York Times: “Mientras que la razón de ser de Silicon Valley es crear plataformas, aplicaciones y algoritmos para generar la máxima eficiencia en la vida y el trabajo (un mundo “sin fricciones”, como Bill Gates una vez lo expresó), cuando se trata de sus propias familias (y desarrollar también sus propias empresas), los nuevos maestros del universo tienen un sentido diferente de lo que se necesita para aprender e innovar: es un proceso lento e indirecto, hace falta serpentear, no correr, permitir el fracaso y la casualidad, incluso el aburrimiento “.

Para cerrar la brecha de habilidades en la región no podemos olvidar los fundamentos que subyacen detrás de este enfoque, pero sin perder de vista tampoco que el cambio tecnológico viene a ritmo galopante y ofrece nuevas posibilidades de las que niños y jóvenes se pueden beneficiar.

Fuente:https://blogs.iadb.org/educacion/2018/07/19/tecnologiayeducacion/?utm_source=BLOG+%28Nuevo+Formulario%29&utm_campaign=b81ba6daad-EMAIL_CAMPAIGN_2018_07_20_06_51_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_216a855a6e-b81ba6daad-509449421

Advertisements

El reto de la deserción universitaria

Por: 

 

desempleo_media

En Latinoamérica sólo la mitad de los estudiantes de entre 25 y 29 años termina sus estudios universitarios, según el Banco Mundial. Por si fuera poco, el 50% de estos abandonos sucede durante el primer año.

Una reciente encuesta, realizada por la consultora educativa Civitas Learning a 1500 universitarios, revela algunas de las razones por las que los estudiantes abandonan la titulación e identifica áreas de oportunidad poco abordadas.

¿Qué desalienta a los estudiantes?

Respecto a los principales retos para terminar los estudios universitarios, el 36% de los encuestados señaló que el problema es la gestión del tiempo, el 35% culpa a la ansiedad y el miedo al fracaso, el 31% al agobio ante las distintas responsabilidades, el 25% a la carencia de habilidades de aprendizaje y el 24% señala que se debe a la incapacidad de concentración.

Falta de apoyo y asesoría

El 74% de los encuestados se siente más seguro cuando toma decisiones escolares apoyado por asesores académicos. El 53% siente seguridad con el apoyo familiar, el 43% con el auxilio de amigos y el 37% prefiere la ayuda en línea.

El 70% de los universitarios desearía tener contacto con asesores académicos al menos una vez al mes. Sin embargo, sólo el 20% contacta a una figura escolar durante ese periodo y uno de cada tres no los ha contactado en los últimos seis meses.

El 44% de los alumnos señala que prefiere coaching o mentoreo cara a cara, mientras el 56% prefiere la retroalimentación por medios digitales (correo, mensaje de texto, videoconferencia, etcétera).

Como ejemplo, hasta el 2016 únicamente el 17% de los adultos de 25 a 64 años de edad en México había cursado educación superior, la proporción más baja entre los países de la OCDE (37%). La deserción que se da en este nivel educativo exacerba esta problemática.

Ante el abandono universitario hay respuestas simplistas como el excesivo costo de la educación o la falta de oportunidades. En la mayoría de los casos se pasan por alto temas críticos como la asesoría académica continúa, el desarrollo de habilidades de aprendizaje o el bienestar socioemocional de los alumnos.

Fuente:https://observatorio.itesm.mx/edu-news/el-reto-de-la-desercion-universitaria?utm_source=Newsletter+del+Observatorio&utm_campaign=5ee0d20486-EMAIL_CAMPAIGN_2017_02_24_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_6e1a145e3e-5ee0d20486-235969733

En busca de la formación perfecta para un mundo que cambia cada vez más rápido

El famoso sistema de formación profesional alemán, el Ausbildung, empieza a quedarse obsoleto ante la revolución de la inteligencia artificial, que está cambiando la naturaleza del trabajo cada vez más deprisa. El mayor reto está en la formación continua de los trabajadores de más de 40 años

Por Russ Juskalian

Dentro de los edificios 10 y 30 del complejo Siemens a las afueras de Múnich (Alemania), la próxima generación de trabajadores alemanes trabaja en distintos proyectos piloto. Las tareas se eligen cuidadosamente para impartir las habilidades necesarias para que el milagro alemán de fabricación automatizada pueda continuar.

En una habitación, un grupo de jóvenes se está formando para convertirse en ingenieros mecatrónicos automotrices. Acaban de pasar la última semana programando un diminuto modelo de trabajo de una línea de producción automatizada, que funciona con sensores, cintas transportadoras y herramientas que trabajan sin intervención humana. Explican su trabajo con un inglés sorprendentemente bueno, pero lo que los distingue de sus compañeros de otros países es que ninguno de ellos ha ido a la universidad.

La mayoría se unió a Siemens a los 16 años, después de terminar la escuela secundaria. En lugar de pagar matrículas y gastos relacionados, los aprendices reciben un pequeño salario pequeño mientras se forman. En contraste, un curso especializado en ingeniería mecánica mecatrónica en una escuela como la Universidad Estatal de Carolina del Norte (EE. UU.) cuesta entre 21.000 y 37.000 euros al año.

La formación de Siemens forma parte de un programa de formación profesional alemán que se está haciendo famoso por su afirmación de ser capaz de acelerar la entrada de aproximadamente 500.000 jóvenes al año en la fuerza de trabajo. El año pasado, el país alcanzó un récord de 1.279 billones de euros en exportaciones. A pesar de los altos costes laborales, el país logró esta cifra gracias a su elevadísimo nivel de automatización, el más alto de toda Europa. En Alemania hay 309 robots industriales por cada 10.000 trabajadores. Pero la formación profesional está en el corazón de este éxito, y muchos políticos de otros países lo están empezando a valorar como sistema a imitar.

Quienes defienden este enfoque suelen argumentarlo aludiendo a la brecha de habilidades en muchos países avanzados, donde las empresas son incapaces de encontrar trabajadores con experiencia técnica relevante. Para cerrar esa brecha y enfrentar el desempleo juvenil, el año pasado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió unos 171 millones de euros para expandir la formación profesional por todo el país. El expresidente de Estados Unidos Barack Obama comenzó un programa similar en 2015.

Pero algunos expertos advierten de que el sistema de Alemania tendrá dificultades para adaptarse a medida que la economía se vuelva más dependiente de la inteligencia artificial (IA) y la robótica. Mientras que la IA puede impulsar el crecimiento de la productividad, los programas de formación profesional podrían anclar a muchos trabajadores a unas habilidades que pronto quedarán obsoletas. “Alemania ha demostrado que puede formar a las personas para una variedad de trabajos actuales y de la próxima década”, señala el economista de la Universidad de Stanford (EE. UU.)  Eric Hanushek, y añade: “Lo que no han demostrado es que estar formando a las personas para que se puedan adaptar a los cambios en la economía”.

Habilidades actuales

El origen del sistema de formación profesional alemán, o Ausbildung, tiene siglos de antigüedad. Nació cuando los comercios estaban gobernados por poderosos gremios. Algunos carpinteros alemanes todavía participan en la tradición auf der Walz (de mantener las costumbres) como parte de su formación. Durante tres años y un día, deben ponerse el traje tradicional para trabajar como jornaleros antes de regresar a casa para convertirse en maestros carpinteros.

En la actualidad, los jóvenes alemanes empiezan a dirigirse hacia su carrera profesional a partir de los 10 años de edad, ya sea hacia la universidad o la formación profesional. Quienes optan por el camino de la formación profesional, comienzan a trabajar y formarse a los 16 años. Durante tres años, los aprendices reciben un salario mientras son formados por un empleador como Siemens. Los aprendices pasan tiempo en un aula o taller, así, si cometen errores no perjudican la producción de la empresa. Tales programas no son baratos, a las empresas les cuestan alrededor de 18.000 euros anuales por alumno. El consultor de Siemens para la formación internacional Friedrich Beisser explica: “Para ver el negocio hay que hacer matemáticas. La mayoría de los aprendices producen mientras aprenden y están listos para trabajar de inmediato”

Algunos expertos advierten que el sistema tendrá dificultades para adaptarse a la IA y la robótica.

Foto: Los trabajadores del programa de formación de Siemens aprenden las habilidades necesarias para la fabricación automatizada.

“Casi todos ellos son contratados por las empresas donde se han formado”, señala el jefe de formación y educación de Siemens, Thomas Leubner. La formación proporciona un flujo constante de trabajadores cualificados con las habilidades adecuadas. Y ellos también son leales. En Asia, donde el abandono es típicamente alto, la tasa de rotación entre los empleados de Siemens que han sido aprendices allí es solo del 3 % anual, según las estimaciones de Beisser. La tasa de rotación de la empresa en Asia para los empleados que no formaron como aprendices es más de tres veces superior.

Hay otras señales de que la formación tiene sus ventajas. Un estudio de Hanushek afirma que los actuales graduados universitarios alemanes tienen un 12,9 % menos de posibilidades de conseguir un empleo que sus compañeros de formación profesional.

Pero cuando estos trabajadores rondan los 45 años, su tasa de desempleo aumenta y sus ingresos disminuyen. A esa edad, las habilidades obtenidas en la formación profesional han quedado obsoletas, lo que dificulta su permanencia en la fuerza de trabajo. Los graduados universitarios, que aprendieron conocimientos más generalizados, pensamiento analítico, solución de problemas y organización ( que son precisamente las habilidades que los expertos predicen que serán cada vez más valiosas en una economía impulsada por la IA), se adaptan mejor a los cambios.

Los datos económicos de las últimas décadas respaldan esta idea, según los economistas estadounidenses Dirk Krueger y Krishna Kumar. En las décadas de 1960 y 1970, cuando el crecimiento del PIB per cápita aumentó más rápidamente en Alemania que en EE. UU., los cambios tecnológicos fueron relativamente graduales. En el apogeo de la era de la información, desde la década de 1980 hasta la década de 1990, cuando las empresas estadounidenses adoptaron nuevas tecnologías más rápidamente que sus homólogas alemanas, los números de los dos países se invirtieron.

Durante un período de cambio lento, “formar a las personas para realizar un trabajo que podrán desempeñar durante toda su vida es algo útil. Pero en una economía que cambia cada vez más rápido a causa de la tecnología,  formar a los trabajadores para resolver problemas en lugar de concentrarse en una habilidad concreta podría ser la mejor alternativa”, señala el economista de la Universidad de Pensilvania (EE. UU.) Krueger. Quizás los estadounidenses tuvieron libertad para elegir qué tecnología querían implantar, por el contrario, los alemanes podrían haber estado limitados por las habilidades que tenían sus trabajadores.

“Creo que es probable que el sistema de formación profesional alemán no esté preparado para lidiar con los cambios que se avecinan“, advierte el economista de la Universidad de Múnich Ludger Woessmann, y explica que durante una década, los jóvenes alemanes han elegido cada vez más los programas universitarios en lugar de los profesionales. Para seguir siendo relevante, la formación profesional deberá cambiar. “Para cualquier tipo de formación, particularmente para la IA y la robótica, las personas no pueden desarrollar habilidades muy específicas para realizar un trabajo por el resto de sus vidas. Ese es el problema central y fundamental de cualquier sistema de formación profesional“, señala Woessmann.

Habilidades con fecha de caducidad

Pero aún es pronto para descartar el sistema alemán. A lo largo de los siglos, o el Ausbildung “ha sobrevivido y se ha adaptado a los cambios masivos en la tecnología”, señala la politóloga del Instituto Tecnológico de Massachusetts (EE. UU.) Kathleen Thelen, que escribió su historia.

Foto: Si bien los programas de formación no son baratos, Friedrich Beisser, de Siemens, afirma que los aprendices son productivos y están listos para el trabajo.

Para enfrentar los desafíos de un siglo impulsado por la inteligencia artificial, el programa ha adoptado un enfoque combinado, al que podrán acceder unos pocos afortunados. Thelen lo describe como una formación de élite doble que confiere un título de grado o máster y un título de formación profesional tradicional.

Uno de los jóvenes que trabajan en el laboratorio de mecatrónica en Siemens, Aurel, me dijo que después de terminar su programa de formación profesional le gustaría ir a la universidad o trabajar en una empresa de energía renovable. En la planta baja, en la tienda de máquinas, Lena, una mujer de 22 años, se concentró en lo que se convertiría en el cañón de un pequeño cañón (un proyecto personal destinado a estimular la creatividad). Ella obtendrá un título universitario mientras recibe un salario por trabajar mientras se forma como aprendiz. La joven explica: “Lo hago por el dinero y también porque sé que tendré un trabajo cuando termine“. Otro joven, Patrick, empezó la universidad, pero descubrió que podía añadir un año extra en sus estudios para incluir un oficio y que se le pagaría mientras estaba de aprendiz; ahora forma a otros aprendices.

Estos jóvenes se están beneficiando de lo mejor de ambas tradiciones.

Los jóvenes del programa se están beneficiando de lo mejor de ambas tradiciones. También tienen la ventaja de ser aceptados en puestos de aprendiz con una compañía como Siemens, que puede permitirse actualizar sus programas de formación con frecuencia. A finales de este año, Beisser afirma que tiene la intención de presentar un nuevo plan de estudios que incluirá la IA. Pero para aquellos encerrados en prácticas más tradicionales, el futuro puede ser menos esperanzador.

“Al sistema alemán no le va muy bien cuando se trata de la formación profesional continua, es decir, el reciclaje laboral en el nivel adulto“, señala Thelen. Es probable que sea porque esa formación es costosa y nadie ha descubierto cómo lograr que participen tanto las empresas como los trabajadores adultos. Además, el gasto público en educación de adultos ha disminuido en Alemania en los últimos 10 años.

“La visión tradicional, que es más o menos correcta, que consiste en aprender algo a los 16 y esperar a que el trabajo no cambie durante los próximos 40 años y a los 60 años ya se puede retirar”, explica Krueger. Pero a medida que la edad de jubilación aumenta por encima de los 70 y la IA depende de un número creciente de industrias, todas las apuestas se cancelan. Krueger concluye: “En ese mundo, la formación profesional tendrá que adaptarse drásticamente”.

Fuente:https://www.technologyreview.es/s/10331/en-busca-de-la-formacion-perfecta-para-un-mundo-que-cambia-cada-vez-mas-rapido

El Futuro de la Educación Superior en México

Por Moisés Salinas Fleitman

1c2af-james2bbreiner2bteaching2bin2bxi2527an

Desde la segunda mitad del siglo XX, son pocos los países que han logrado una transición exitosa de ser países “en vías de desarrollo,” a países “en desarrollo,” como Singapur, Corea o Israel. Y en todos estos casos, el principal factor que hizo la diferencia en esta transición fue el énfasis y la inversión pública en educación en general y en educación superior en particular. ¿Por qué es tan fundamental la educación en el desarrollo económico de los países, especialmente aquellos del tercer mundo?

Primero, es necesario definir la educación de calidad como algo mucho más integral que la simple transmisión de conocimientos básicos, como lecto-escritura o matemática, y más bien como el desarrollo de competencias y habilidades meta académicas (por ejemplo, creatividad, resolución de problemas, trabajo en equipo) que constituyen los tabiques que permitirán la innovación y el emprendimiento: sin una educación moderna y de calidad, los países tercermundistas, y entre ellos el nuestro, no tendrán la masa crítica de jóvenes emprendedores que desarrollarán las soluciones a nuestros más apremiantes problemas sociales y económicos.   Segundo, una educación moderna y basada en evidencia, desarrolla competencias de pensamiento crítico, de auto-regulación y de análisis, que nos permiten tomar decisiones informadas como sociedad y elegir gobernantes que promuevan la democracia y el desarrollo social justo y sostenible.

¿En donde se encuentra México frente a estas premisas básicas? Desafortunadamente, estamos muy alejados.  La reforma educativa que se promulgó a principios de este sexenio, a pesar de ser un paso en la dirección correcta para la mejora de la educación, se quedó muy corta en alcanzar estos objetivos.  Tanto de manera conceptual, como en su implementación, no logró transformar el sistema educativo nacional para posicionarlo en el desarrollo de estas nuevas generaciones de emprendedores.  No solo eso, en algunos sectores, tanto del magisterio como entre muchos padres de familia, sigue habiendo una importante resistencia inclusive a los cambios básicos que la reforma propone, y que deberían ser tan solo el principio de una transición a modelos de calidad.

La situación no es mejor en la educación superior nacional.  Las universidad públicas, primera entre ellas nuestra máxima casa de estudios, la UNAM, están sobre saturadas, no logran cubrir la demanda existente entre los jóvenes (que entienden la importancia de la educación superior), y cuando si admiten a los estudiantes, muchas veces estudian en facultades con profesores pobremente capacitados, mal pagados y con exceso de trabajo, y en instalaciones que dejan mucho que desear para Universidades de nivel internacional.   Las universidades privadas, muchas de ellas de gran calidad, son por lo general inalcanzables para el joven de nivel socioeconómico promedio de nuestro país, y aquellas que lo son, suelen ser “imprentas” de títulos mucho más preocupadas por cobrar colegiaturas que por contratar profesores de primer nivel.

Es claro que en nuestro país no solo hace falta continuar impulsando una reforma educativa que mejore de fondo la educación básica y media superior, sino que hace falta una reestructuración de fondo de la educación superior, tanto pública como privada.

En la educación pública necesitamos dar más espacio para que jóvenes interesados puedan integrarse a instituciones de educación superior, pero de manera estratégica. Promover y dar becas en carreras prioritarias, en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas;  en áreas de desarrollo social que preparen profesionales para enfrentar los grandes problemas de México. También enfatizar carreras cortas en áreas de tecnología, que tienen un retorno de inversión mucho más alto y más inmediato.  ¿Quieres estudiar arquitectura, o filosofía?  Excelente.  Pero las becas del 100% deben estar ligadas a áreas de prioridad en un plan de desarrollo nacional.

En la educación superior privada necesitamos desarrollar y fondear los mecanismos que permitan el desarrollo y la evaluación de calidad de programas e instituciones de manera expedita.  Es necesario que las instancias acreditadoras, principalmente la SEP, puedan garantizar que la calidad de instituciones que emiten títulos con reconocimiento de validez oficial se ajusta a estándares internacionales. A nivel mundial, 5 de las 10 mejores instituciones de educación superior (MIT, Stanford, Harvard, Cal Tech y Universidad de Chicago) son instituciones privadas sin fines de lucro.

Y en ambos casos, necesitamos un programa de repatriación de cerebros. Hay decenas de miles de profesores e investigadores mexicanos en universidades de primer nivel en EE.UU. y en Europa, y muchos de ellos no regresan a nuestro país por falta de oportunidades y de infraestructura para desarrollar su trabajo.  El único premio Nobel en ciencias Mexicano, vive y trabaja en California.  No tengo duda que si se les ofrecen las condiciones correctas, muchos de ellos regresarían a nuestro país.

Desafortunadamente, en cara a las elecciones, no hemos escuchado prácticamente ninguna propuesta detallada por parte de nuestros candidatos en lo que refiere a la reestructuración de la educación superior, e inclusive muy pocas ideas generales.  Más allá de promesas brumosas sobre acceso universal a la educación superior, las propuestas sobre el factor más importante para el desarrollo de las nuevas generaciones, son escasas.  Es necesario para los candidatos exponer y clarificar sus ideas, y para nosotros los ciudadanos, especialmente para aquellos que son estudiantes en la educación superior, el exigir más claridad y detalle, y una respuesta contundente a la pregunta, ¿cómo piensan formar al recurso humano que será necesario para la transformación de México a una economía desarrollada?  Sin una respuesta clara a esta pregunta, solo podemos asumir que la calidad de la educación superior en nuestro país seguirá siendo de un nivel mediocre, y por tanto, tendremos que esperar, una vez más, a la siguiente generación para lograr el desarrollo de nuestro país para alcanzar el gran potencial que tiene.

La rifa del tigre: Los retos que esperan a AMLO en México

Frenar la inseguridad y la violencia, combatir la corrupción, disminuir la pobreza y lidiar con el gobierno de Donald Trump están entre los principales desafíos de quien gobernará de 2018 a 2024.

1. Violencia: El foco rojo

Pendiente  La administración saliente no logró reducir los niveles de violencia.  (Foto: Cuartoscuro)

 

El próximo presidente tendrá que enfrentar problemas de inseguridad pública y violencia con niveles no registrados hasta la fecha. De acuerdo con cifras oficiales, en 2017 se contabilizaron 24,892 homicidios dolosos, en tanto que hasta mayo de este 2018 ya iban 11,437. Esto significa que, si se mantiene el mismo ritmo, 2018 podría terminar con un total aún más alto.

La situación ha provocado que la inseguridad sea uno de los temas que más interesan y preocupan a la ciudadanía, en particular en estados como Guerrero, Tamaulipas y Veracruz.

Desde finales de 2006, el modelo de seguridad federal depende del despliegue del Ejército y la Marina en zonas con alta incidencia delictiva por la presencia del crimen organizado. Sin embargo, dicha estrategia es criticada por especialistas, organizaciones y organismos como la propia ONU, que argumentan que la presencia de militares en las calles da pie a violaciones a los derechos humanos.

En ese contexto, las autoridades han reconocido que no es posible sacar de forma inmediata a soldados y marinos de lugares como Reynosa, Tamaulipas; Tijuana, Baja California, o la región de Tierra Caliente de Michoacán, pues esto implicaría un incremento de la violencia. En la campaña, los cuatro candidatos presidenciales expresaron la misma conclusión, incluido el virtual ganador, López Obrador.

Diferentes expertos coinciden en que, para iniciar el retiro de los militares, el próximo presidente cuando menos debe fortalecer a la Policía Federal, promover la creación de policías estatales y municipales capacitadas, y fortalecer las labores de inteligencia del Estado.

2. Corrupción: La mancha en el país

El rastro de los sobornos  El caso de los sobornos que la empresa brasileña Odebrecht dio a funcionarios mexicanos aún espera resolución.  (Foto: Reuters)

 

México se ubica en el lugar 135 de 180 países en el Índice de Percepción de la Corrupción. Queda más lejos de Dinamarca y Nueva Zelandia —que están en los niveles más altos— y más cerca de Somalia y Sudán del Sur —con las peores calificaciones—. Esto quiere decir también que está entre las naciones donde sus habitantes consideran este problema como uno de los principales, casi al mismo nivel de la inseguridad.

Según Transparencia Internacional —responsable de la medición—, México necesita la correcta implementación del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), así como crear una Fiscalía General de la República capaz, autónoma e independiente que asegure que las investigaciones no estén sujetas a intereses políticos o privados.

México, además, es la cuarta nación con más impunidad en el mundo, de acuerdo con el Índice Global en la materia elaborado por la Universidad de las Américas de Puebla (UDLAP), y la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha detectado que en solo cinco años, de 2012 a 2017, hubo posibles daños al erario por 6,879 millones de pesos.

Aparte de estos datos, hay expedientes que ilustran la gravedad del problema. En la actual administración se dieron a conocer diversos casos de posibles actos de corrupción, que van desde la Casa Blanca de la primera dama, Angélica Rivera, hasta los conocidos como “La estafa maestra”, “Las empresas fantasma” de Javier Duarte o “Los piratas de Roberto Borge”.

Otro caso es el escándalo de Odebrecht, en el que funcionarios de varios países de América Latina fueron sobornados para beneficiar a la constructora brasileña. En México, según lo han confesado directivos de la compañía, 10.5 millones de dólares se entregaron a funcionarios de Pemex, sin que hasta ahora haya detalles del hecho.

3. Gobernabilidad: ¿Y el Estado de derecho?

Equilibrios legislativos  Uno de los aspectos que influirán en el próximo gobierno será si el presidente cuenta o no con mayorías en las cámaras.  (Foto: Cuartoscuro)

Otro desafío para el próximo presidente es la gobernabilidad, en un contexto en el cual —según distintas mediciones— se percibe un Estado de derecho débil, hay desconfianza en las instituciones y aún está por verse si el futuro mandatario tendrá la fuerza suficiente en el Congreso para sacar adelante sus proyectos.

Un estudio de la consultora GEA-ISA sobre la gobernabilidad en el quinto año del sexenio de Enrique Peña Nieto muestra que el desplome de la confianza institucional derivó de hechos como la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa y el escándalo de la Casa Blanca, que marcaron un antes y un después en la administración que culminará el 1 de diciembre.

A esta falta de credibilidad se suma el enojo de los ciudadanos por la inseguridad, la pobreza y factores como el deterioro de la relación con EU tras la llegada de Donald Trump a la presidencia, según el mismo estudio. Por ello, el próximo presidente tendrá el desafío de dar resultados rápidos en estos rubros.

En cuanto a la capacidad operativa del Ejecutivo, un estudio de María Amparo Casar señala que la ausencia de mayorías legislativas en el Congreso se ha manifestado como uno de los principales retos desde 1997, pues, aunque hay una mayor pluralidad política, en ocasiones esto representa un freno para sacar adelante cambios.

Para hacerlo, al inicio de su mandato Peña Nieto impulsó el Pacto por México, con el que en sus primeros dos años logró concretar sus principales reformas. Pero tras la ruptura del acuerdo, las relaciones entre presidente y cámaras se complicaron y esto obstaculizó temas como el nombramiento del fiscal general.

Ahora, aún está por verse cuál será la fuerza del bloque Morena-PT-PES, pero se prevé que al menos alcance la mayoría simple en ambas cámaras.

4. Educación: La reforma en el aire

La apuesta  Diversos analistas coinciden en que México necesita elevar la calidad de sus estudiantes si quiere aumentar su potencial de desarrollo.  (Foto: Cuartoscuro)

La continuidad de la reforma educativa, producto del Pacto por México, estará en la mesa del próximo presidente. En la campaña, mientras José Antonio Meade y Jaime Rodríguez Calderón respaldaron esta medida impulsada por Peña Nieto, Ricardo Anaya la avaló, pero señaló problemas en su implementación, y López Obrador de plano dijo que la echaría atrás.

A la fecha, esa postura ha generado críticas hacia el virtual ganador de la presidencia por parte de expertos y organizaciones civiles.

Esta reforma quita al sindicato magisterial el control de las plazas y tuvo como premisa conseguir una educación de calidad, en un país donde los estudiantes no alcanzan el nivel de sus semejantes. De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el puntaje de los alumnos mexicanos en matemáticas es de 392 y de 407 en lectura, cuando el promedio es de 490 y 493, respectivamente.

Para 2016, solo 17% de las personas de entre 25 a 64 años en México había cursado la educación superior, la proporción más baja entre los países de la OCDE, donde el promedio es de 37%. En cuanto a posgrados, solo 1% tiene una maestría o equivalente, mientras que menos de 1% tiene un doctorado.

Además, este año se empezó a implementar un Nuevo Modelo Educativo, con el que se busca mayor una profundidad en aprendizaje, una educación integral, el desarrollo de habilidades socioemocionales, la autonomía curricular y una mejor articulación entre los niveles de educación básica, con la finalidad de preparar a los mexicanos que se requieren para el futuro.

Otro problema que se intensificó en esta administración fue el conflicto con el magisterio disidente que se oponía a la reforma educativa. A la fecha, estos docentes dicen que no se oponen a la evaluación, sino a que no se les ha dado la capacitación que se prometió.

5. Pobreza: Millones con carencias

¿Sin hambre?  Otra promesa de la administración saliente fue la de erradicar la pobreza extrema.  (Foto: Cuartoscuro)

En desarrollo social, el reto del presidente será mejorar la calidad de vida de 53.4 millones de pobres, lo que representa 43.6% de la población. Quienes aún carecen de servicios básicos para llevar una vida digna son 9.4 millones (7.6%), de acuerdo con la última medición del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).Lo anterior se da a pesar de que en los últimos 14 años —entre 2004 y 2018— aumentó el presupuesto social, que pasó de 72,000 a 895,000 millones de pesos, así como el número de programas enfocados a combatir la marginación, de 89 a 126. Incluso, entre 2012 y 2016 la cifra de pobres subió de 53.3 a 53.4 millones de mexicanos.Algunos de los desafíos concretos que señala el Coneval son:

  • Sacar de la pobreza a 53.4 millones de mexicanos y a otros 9.4 millones que viven en pobreza extrema.
  • Atender a los 12 millones 973,411 adultos mayores del país.
  • Perfeccionar estrategias entre dependencias y órdenes de gobierno para reducir la pobreza multidimensional.
  • Brindar educación básica completa a los adultos que no la tengan.
  • Aumentar la cobertura de agua y drenaje.
  • Aumentar el salario mínimo de manera moderada usando el mecanismo denominado Monto Independiente de Recuperación (MIR), propuesto por la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), que ha sido empleado en los últimos dos años.
  • Implementar acciones para abatir la desnutrición crónica, focalizándose especialmente en mujeres en edad fértil y en infantes durante los primeros dos años de vida.
  • Implementar un seguro de invalidez.
  • Implementar políticas públicas dirigidas a los pueblos indígenas, que contribuyan a mejorar sus capacidades para que compitan en el mercado laboral y así, además de impulsar el empleo de calidad, puedan acceder a la seguridad social.

6. Economía: TLCAN, reformas y presupuesto

Expectativa  Las elecciones de este año han sido un factor de incertidumbre en el tipo de cambio.  (Foto: Cuartoscuro)

En cuanto al TLCAN, se prevé que el proceso de renegociación se reanude después de las elecciones, y el acercamiento de la actual Secretaría de Economía con el equipo de transición se dará cuando este esté definido por el presidente electo.

El equipo negociador mexicano ha rechazado propuestas agresivas de EU, como incrementar las reglas de origen en el sector automotriz, la aplicación de aranceles por temporada a frutas y hortalizas mexicanas, terminar con el acuerdo cada cinco años (cláusula sunset) y eliminar los capítulos del TLCAN referentes a métodos de defensa ante disputas comerciales entre los socios.

Pese a los aranceles que ha aplicado EU a México y Canadá en represalia al rechazo de estas propuestas, México no cederá en esos temas polémicos pues afectaría su capacidad exportadora, dijo el 27 de junio el subsecretario de Comercio Exterior, Juan Carlos Baker.

Otra tarea en materia de comercio exterior para el siguiente gobierno será dar seguimiento a la aprobación y entrada en vigor del Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) y de la nueva versión del Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y México (TLCUEM).

También estará la ampliación de las condiciones comerciales con Argentina y Brasil, además de la posibilidad de iniciar procesos para firmar acuerdos con Corea del Sur y Reino Unido, una vez que salga de la UE en marzo de 2019.

Continuar implementación de reformas

Para brindar certidumbre a los inversionistas, el gobierno deberá dar continuidad a la implementación de las reformas estructurales, especialmente la energética, por la que ya se tienen inversiones comprometidas por 200,000 millones de dólares, según la Secretaría de Energía.

No continuar con las reformas generaría “inconsistencias macroeconómicas”. “No vemos cómo podría aumentar la inversión fija bruta. La inversión pública aumentaría, pero no compensa la menor privada”, señala Sergio Luna, director de Estudios Económicos de Citibanamex.

El Paquete Económico 2019

¿En qué va a gastar y de dónde van a provenir los recursos para hacer realidad sus propuestas? El equipo de transición deberá tener presente, para el diseño del Paquete Económico 2019, las promesas de su candidato en campaña, un cuidadoso ejercicio del gasto y deuda pública, así como impulsar la inversión productiva y aumentar la base de recaudación.

El mayor reto estará en buscar y generar espacios para gasto en obra pública y hacer realidad la promesa de apoyos económicos prometidos, todo sin generar un déficit en las finanzas públicas ni incrementar la deuda pública el siguiente año, considera José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

7. Trump: Cómo lidiar con Washington

El vecino incómodo  Desde que era candidato, Trump se ha caracterizado por sus críticas a México.  (Foto: Reuters)

Además de insistir en tener un TLCAN favorable a EU o de plano cancelar el acuerdo, el estadounidense Donald Trump representará un reto para el próximo presidente por su postura en contra de la migración y su exigencia de que México pague el muro fronterizo que él quiere construir.

En cuanto a la migración, el más reciente episodio de tensión entre México y EU derivó de la política migratoria de “tolerancia cero” anunciada por Trump, con la que más de 2,300 niños, en su mayoría centroamericanos, fueron separados de sus padres al intentar llegar de manera ilegal a EU.

El presidente estadounidense ha dicho que “México no hace nada por nosotros, solo toman nuestro dinero y nos venden drogas. Francamente, alientan a la gente a que vaya por México y hacia Estados Unidos, porque son narcotraficantes, traficantes de personas, coyotes… Nos están llenando de verdaderas joyas”.

Trump también ha señalado que sus socios del TLCAN y China tratan injustamente a su país en materia agrícola, y asegura que las barreras comerciales en contra de los agricultores estadounidenses se acabarán cuando él finalice los acuerdos comerciales.

“A los agricultores no les ha ido bien durante 15 años. México, Canadá, China y otros los han tratado injustamente. Para el momento en que termine las conversaciones comerciales, eso cambiará. Las grandes barreras comerciales contra los agricultores estadounidenses y otros negocios finalmente se romperán. ¡No habrá déficits comerciales masivos”, publicó en Twitter.

El muro fronterizo también es un tema que el próximo presidente tendrá que tratar con Trump. Desde agosto de 2016, cuando el republicano aún era candidato, este asunto ha llegado a provocar confrontaciones entre él y la administración de Peña Nieto.

Fuente:https://adnpolitico.com/presidencia/2018/07/02/la-rifa-del-tigre-los-retos-que-esperan-a-amlo-en-mexico#article-7

La educación debe responder a las demandas del mercado laboral, según Pearson

Por: 

 

El líder mundial en contenidos educativos, Pearson, publicó un nuevo reporte en el cual afirma que los estudiantes deben graduarse con las habilidades que requieren los trabajos del futuro. A su vez, detalla la configuración de un nuevo ecosistema educativo. ¿Pero cómo conseguir esta transformación?

La publicación “Demand Driven Education” advierte que el cambio está por suceder; retrata un presente en el que comienza a proliferar la educación basada en competencias; en el cual las credenciales alternativas, insignias, certificaciones y el entrenamiento de habilidades para trabajos específicos están ganando terreno.

Desarrollar y medir las habilidades del siglo XXI

Distintos estudios han hecho hincapié en la necesidad de adquirir las llamadas habilidades blandas. Al respecto, los investigadores de Pearson añaden que estas capacidades interpersonales y de pensamiento complejo (pensamiento crítico, lógica y creatividad) necesitan medirse y aprenderse continuamente dependiendo las demandas de los trabajos.

Para ello se requerirán el perfeccionamiento y desarrollo de modelos de enseñanza, así como la creación de sistemas de evaluación que sean capaces de medir estas destrezas.  El análisis de datos, la observación, evaluación entre iguales, o la Inteligencia Artificial, por mencionar algunas, serán herramientas de gran ayuda.

La docencia dinámica es crítica

Joe Deegan y Nathan Martin (autores de este reporte) consideran que el papel docente dinámico es fundamental.  La enseñanza y el aprendizaje deben cambiar de la mera transferencia de conocimiento al de un entorno colaborativo; el proceso educativo debe suceder en un laboratorio más que un auditorio.

Aprendiz desarrollando habilidades del siglo XXI

El aprendizaje activo será esencial para desarrollar habilidades y conocimientos. Los planes de estudio deben alentar y recompensar la creatividad y la colaboración. La educación se debe generar en entornos donde la instrucción dirigida por el maestro se sustituye por la exploración encaminada por el alumno.

Los modelos educativos deben favorecer la educación dinámica, tales como el aprendizaje basado en proyectos, las experiencias de aprendiz o el aprendizaje basado en el trabajo. Este último requiere que los alumnos trabajen con un empleador en tareas laborales significativas que los ayuden a desarrollar las habilidades necesarias de un campo profesional.

Este entorno supone la incorporación de capacitación docente en los sistemas educativos; se necesita invertir de manera suficiente en la preparación de profesores con el fin de dotarlos con habilidades cognitivas, intrapersonales, interpersonales e instruccionales. Así mismo, orientarlos para interactuar con empleadores para perfilar de mejor manera a los estudiantes ante los retos laborales.

¿Cómo empezar la transformación?

El estudio sugiere que comencemos por adquirir las habilidades más demandadas en la región económica en la que vivimos y que proyecten valor a futuro. Comenzar a usar los principios de la pedagogía dinámica dentro del entorno laboral. Dejar de pensar en conseguir títulos y fijarnos en demostrar y adquirir competencias. Además de encontrar la manera de financiar una vida con educación permanente.

Así mismo, recomienda a los sistemas educativos generar más investigación sobre prácticas efectivas en la instrucción de habilidades, comprometerse a una enseñanza dinámica y ligada a las demandas del mercado laboral, y generar estrategias para que los estudiantes comiencen a generar ingresos más rápidamente.

Finalmente, Pearson propone a la industria trabajar de la mano con instituciones educativas, específicamente con los docentes. Mapear las habilidades de los actuales trabajadores para que los prospectos sepan las necesidades de los puestos. Además de ofrecer constante capacitación a su fuerza de trabajo.

Fuente:https://observatorio.itesm.mx/edu-news/la-educacion-debe-responder-al-mercado-laboral

Así son los universitarios “online”

Por: 

Human resources and CRM

Según estudios recientes, cada día hay menos matriculación universitaria y más estudiantes tomando cursos en línea. Mientras los universitarios buscan programas educativos basados en clases presenciales, los estudiantes a distancia parecen tener preferencias, necesidades y requisitos distintos.

Al respecto, una encuesta emprendida por Learning House, consultora de educación online, reveló cuáles son las características de los alumnos de grado universitario que prefieren tomar cursos a distancia y obtener credenciales alternativas.

Características de los universitarios en línea

  • Según la encuesta, este tipo de estudiante se enfoca en su carrera; el 91% de los encuestados busca programas que puedan ayudarle a lograr objetivos específicos.
  • Prefieren dispositivos móviles para investigar y buscar información sobre cursos y certificaciones.
  • Tienden a elegir rápidamente sus cursos sin sopesar muchas opciones.
  • La mayoría tiene una visión positiva del valor de la educación en línea que reciben respecto al costo de los mismos.
  • Valoran los avances e innovaciones en cursos y plataformas que reduzcan costo y tiempo de obtención de un título; prefieren programas que coincidan con sus necesidades y que el tiempo de finalización sea corto.
  • Los encuestados señalaron que hacen falta servicios profesionales en línea que los apoye a elegir una trayectoria profesional y orientación vocacional.

“Con una creciente población de consumidores más conocedores y con altas expectativas, las instituciones necesitan mejorar al ofrecer más calidad, diversos programas a buen costo para mantenerse al día con las crecientes demandas de los estudiantes universitarios en línea”, señaló Todd Zipper, presidente y CEO de Learning House.

Hallazgos y áreas de oportunidad en la educación “online”

  • Es necesario el desarrollo de servicios de carrera, asesoría y orientación profesional en línea.
  • Se descubrió que la interacción entre iguales, entre alumnos en un curso, es clave en el éxito de los programas educativos a distancia.
  • De acuerdo con el estudio, el 45% de los estudiantes no está seguro de las características de los programas en línea en los que están interesados. Por lo tanto, las instituciones deben describir claramente sus programas, así como los beneficios que brinda su plataforma o institución.
  • Las universidades deben considerar mayor transferencia de créditos de cursos online a titulaciones presenciales
  • Los cobros de cursos online creados por universidades deben ser claros y deben demostrar que los alumnos tendrán un ahorro aprendiendo en línea.
  • Es necesario explorar la publicidad multicanal, con énfasis en dispositivos móviles, para atraer a estudiantes a los programas educativos online.

Es evidente la necesidad de nutrir y diversificar las opciones en línea de las universidades, mejorar las plataformas MOOC existentes y, sobre todo, entender que el estudiante online es un cliente distinto al alumno convencional.

Fuente:https://observatorio.itesm.mx/edu-news/as-son-los-universitarios-online?utm_source=Newsletter+del+Observatorio&utm_campaign=4c7e74bef6-EMAIL_CAMPAIGN_2017_02_24_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_6e1a145e3e-4c7e74bef6-235969733