Universidad para todos, beneficio para pocos

Por: Pablo Clark

  • Los avances recientes para aumentar la cobertura universitaria son importantes, pero no suficientes para resolver pendientes sobre su tamaño, pertinencia y equidad.
  • Más que enfocarse en el acceso incondicional, para que la educación superior genere beneficios generalizados para todos sus egresados, la política de planeación debe considerar las situaciones reales de trabajo de los graduados.
  • Los estudios de egresados, los sondeos a empresas y la vinculación con el sector productivo son mecanismos fundamentales para incrementar los beneficios económicos para los graduados de la universidad.

La principal crítica a la Educación Superior (ES) en México se concentra en su limitada capacidad de brindar espacios para todos los que buscan ingresar y los efectos de inequidad social que eso genera. La demanda por los lugares en las universidades rebasa estructuralmente la infraestructura disponible. Los avances de las últimas décadas enfocados en aumentar la cobertura universitaria han sido importantes, pero no suficientes para resolver pendientes sobre el tamaño del sistema, la pertinencia de la formación y la equidad de la ES. Ante ello, propuestas recientes sugieren volver obligatoria la ES, eliminar los exámenes de admisión y establecer gran cantidad de nuevas universidades.

Estas propuestas son bien intencionadas, pero la experiencia sugiere que las políticas de ES pueden tener consecuencias contrarias a lo que debe ser su objetivo central: contribuir a un mayor desarrollo y a un incremento en el bienestar individual de los jóvenes. Este texto parte del supuesto de que es necesario continuar expandiendo la capacidad universitaria y volver más equitativa a la ES. Sin embargo, sostengo que políticas como las mencionadas arriesgan crear una brecha entre el objetivo de mayor bienestar generalizado y sus efectos reales. Esa distancia dependerá en buena medida del grado en el que la planeación de la ES considere datos y evidencia sobre la pertinencia y la magnitud de la expansión necesaria.

Entre 1996 y 2016, la matrícula universitaria1 triplicó su tamaño, al pasar de 1.3 millones de estudiantes a 4.1 millones, mientras que el número de egresados al año aumentó de 222 mil a 631 mil, como muestra la Gráfica 1. Durante ese mismo periodo, la tasa bruta de cobertura2 universitaria comenzó en 14.6% y alcanzó 36.9%. A pesar de los logros, la cobertura en México continua muy por debajo de países como Chile (90.3%), Argentina (85.7%) o Colombia (58.7%), y en el corto plazo, no se cumplirá la meta del 40% de cobertura que se planteó en el Programa Sectorial de Educación 2013- 2018.

Gráfica 1. Nuevo ingreso, matrícula y egresados de educación superior

Fuente: Elaborado por el IMCO con datos de DGPPYEE-SEP. Formato 911.9A

LOS EFECTOS NO DESEADOS DE POLÍTICAS UNIVERSITARIAS BASADAS EN SUPUESTOS

Aumentar la cobertura de la universidad es importante pero, por sí misma, esta estrategia no garantiza mayor bienestar para los graduados. Las políticas sobre la oferta de ES pública de la década de 1990 son un ejemplo de cómo la expansión de la universidad, si no se basa en una cuidadosa planificación realizada con evidencia, incluso puede tener efectos contrarios a los deseados. A principios de los años 90 se restableció la inversión en las instituciones de educación superior (IES) públicas después de restricciones financieras de la década anterior, permitiendo reanudar la expansión de la capacidad universitaria. Las autoridades aprovecharon entonces para intentar corregir lo que percibían como un viejo problema: la concentración de los estudiantes en un puñado de carreras tradicionales.3 Las intenciones se basaron en un supuesto sostenido por las autoridades, según el cual las carreras tradicionales estaban saturadas en la fuerza de trabajo y que eran necesarias nuevas formaciones, vinculadas a la ciencia y tecnología, que respondieran a los sectores emergentes del mercado laboral.4

La nueva política estableció topes de matrícula en opciones tradicionales como derecho o contaduría, con la intención de desviar el flujo de estudiantes hacia programas de estudio de novedosa creación. La mayoría de las universidades públicas adoptaron estos topes y recibieron fondos especiales para la creación de nuevos programas.5 Tanto la restricción de las carreras tradicionales como el impulso a la formación tecnológica sonaban como ideas razonables, pero no estuvieron basadas en evidencia de las condiciones del mercado laboral de los egresados universitarios.

Los efectos reales de estas políticas bien intencionadas estuvieron lejos de su objetivo. Los estudiantes no reaccionaron de la manera esperada y en vez de adoptar la nueva oferta de programas públicos, se inscribieron en mayor proporción en universidades privadas dispuestas a ofrecer las carreras que los alumnos querían estudiar. Como resultado, las seis carreras con mayor matrícula,6 que en 1997 concentraban el 65.4% del total de los estudiantes, en 2007 todavía representaban 60.1%. En lugar de modificar la distribución de estudiantes entre áreas de estudio, la política (en conjunto con otros factores) tuvo mayor efecto en alterar la distribución de alumnos entre el sector público y privado.7 Las universidades privadas pasaron de atender 26.0% de la matrícula en 1997 a 33.1% en 2007, alcanzando el nivel que se ha mantenido hasta 2018.

Diversas investigaciones atribuyen los efectos de estas políticas al no haber considerado algunos elementos fundamentales: el bajo interés de los alumnos en la nueva oferta de carreras, la asociación entre profesiones y roles de género que prevalecía en los contextos menos urbanizados donde se abrieron muchas IES públicas, la laxa regulación de las universidades privadas y la persistente concentración del desarrollo económico en sectores tradicionales.8 Además, tal como se muestra en la Gráfica 2, el desplazamiento hacia el sector privado fue mayor entre las mujeres, quienes incrementaron más que los hombres tanto su participación en este tipo de IES como su concentración en carreras tradicionales, lo que mantenido su menor representación en ingenierías, formaciones técnicas y algunas ciencias naturales.9

Gráfica 2. Tasa de cobertura privada de educación superior, por sexo.

Fuente: Elaborado por el IMCO con datos de DGPPYEE-SEP. Formato 911.9A

Cabrera, de Vries y Anderson realizaron un análisis de datos de egresados de las generaciones de 1997, 1998 y 1999 de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y encontraron que, a cinco años de su egreso, los graduados de carreras nuevas reportaban menor satisfacción laboral y mayor desempleo que sus compañeros de programas tradicionales. Según los investigadores, esto es evidencia de que los egresados de las nuevas carreras no adquirieron habilidades alineadas con la demanda del mercado laboral de ese momento. Sin embargo, eso no implica que la concentración de los estudiantes en carreras tradicionales, situación que persiste hasta 2018, sea pertinente. La evidencia actual apunta a una creciente necesidad de diversificar la matrícula, posiblemente debido a que las modificaciones esperadas en el mercado laboral se han comenzado a concretar hasta ahora.

Las políticas de ampliación de oferta en la década de 1990 no contribuyeron a mejorar los prospectos de vida para los jóvenes. Al contrario, tuvieron efectos inesperados tales como generar egresados con un panorama laboral más adverso e incentivar el crecimiento del sector educativo privado, con calidad poco regulada y con costos elevados. Los autores concluyen que las consecuencias no deseadas de estas políticas exponen el peligro de establecer estrategias de matriculación en la universidad que no están alineadas con las realidades de los mercados laborales regionales.

¿HASTA DÓNDE SE EXTIENDEN LOS BENEFICIOS DE LA UNIVERSIDAD?

La inversión en educación se sostiene sobre el supuesto de que al incrementar la oferta de fuerza de trabajo calificada, el crecimiento económico se acelerará en automático en todos los sectores. Sin embargo, en las últimas dos décadas un incremento en los egresados de ES en México estuvo acompañado de una disminución en los retornos individuales por más años de escolaridad.10 Santiago Levy explora la hipótesis de que el crecimiento no ha sido limitado por la falta de fuerza de trabajo calificada, sino debido a que la demanda de trabajadores egresados de la universidad ha crecido a menor ritmo que la oferta.

La demanda del mercado laboral por trabajadores de diversos niveles educativos depende del tipo de negocios presentes en un determinado mercado: empresas de distintos tamaños y complejidad tecnológica producen bienes similares, pero con diferentes necesidades de nivel educativo de sus trabajadores.11 En México, muchos mercados de trabajo locales permanecen dominados por organizaciones pequeñas y que no adoptan rápidamente cambios tecnológicos, por lo que su demanda de trabajadores universitarios es baja.12 Por ello, además de la pertinencia de la oferta, la magnitud de ampliación de la matrícula también debe estar informada con evidencia respecto a cuántos de ellos podrán encontrar un empleo acorde a su nivel escolar, para tener posibilidades de obtener un retorno sobre su inversión educativa.

Gráfica 3. Disminución de los retornos a la educación en México13

Fuente: Adaptado de Levy y López-Calva (2016)

La Gráfica 3 presenta cálculos de Levy y López-Calva sobre el retorno económico de distintos niveles de escolaridad. Es evidente una tendencia a la baja en todos los grados educativos, la cual es especialmente marcada en los niveles más altos. Además, el retorno económico esta sobreestimado en el caso de la universidad, ya que no considera las cuotas pagadas y el costo de oportunidad en ingresos de quienes la abandonan antes de terminar su formación.14 Al considerar la persistente baja demanda de trabajadores con escolaridad universitaria y la disminución en el retorno económico individual, se generan dudas respecto a que aumentar indiscriminadamente el número de universitarios pueda cumplir la promesa de brindar mayor bienestar para sus proyectos de vida.

Otro factor que se esconde detrás del retorno promedio a la educación universitaria es la heterogeneidad salarial de los egresados. El salario medio de egresados de ES fluctúa desde los 6 mil hasta los 18 mil pesos, de acuerdo a su carrera, y la variación es similar dentro de cada programa de estudios.15 Estas divergencias salariales están asociadas a diferencias en las trayectorias profesionales de los egresados, las cuales dependen de las ocupaciones disponibles en los mercados locales de trabajo. No existen cálculos comparables para México, pero en Estados Unidos las diferencias en ocupación explican entre un 15% y un 25% de las divergencias salariales entre individuos de una misma licenciatura.16 Es decir, no a todos les es igual de rentable estudiar una carrera universitaria. Para quienes sí lo es, los retornos están determinados en gran parte por la vinculación de su formación con las ocupaciones existentes en su mercado de trabajo local.

Al analizar datos de egresados de nueve IES mexicanas, de Vries y Navarro encuentran que, si bien el desempleo entre los graduados no es tan grave como se percibe popularmente, sí es serio y heterogéneo entre sectores de los egresados. Las diferencias en salarios y puestos en la ocupación son especialmente marcadas entre los graduados del sector público y privado, los cuales “constituyen mundos distintos, pero cuya diferenciación no se basa en aspectos académicos, sino en factores sociales.”17 De acuerdo a estos investigadores, “el problema está en la fuerte desigualdad económica y social dentro del mercado de profesionistas […], combinado con un sistema de educación estratificado.”18 Las diferencias en la escolaridad de los padres de los alumnos son elevadas entre estudiantes del sector público y privado de IES y, a su vez, existe una asociación directa entre el nivel educativo del padre de los alumnos y sus ingresos al graduarse.

La ES está intrincadamente entrelazada con las condiciones socioeconómicas del país y no logra extraerse de la inequidad prevaleciente, tanto en la influencia de las desigualdades sobre el funcionamiento de la universidad como sobre la distribución de los beneficios de la educación en la sociedad. El reto de generalizar el provecho de la ES se enfrenta con los desafíos más amplios de desigualdad social y, por ello, es tan importante asegurarnos que las políticas universitarias no tengan consecuencias imprevistas y efectos contrarios a los deseados. Ampliar el acceso de los jóvenes a la universidad será solo una solución de corto plazo para su inclusión en el desarrollo social y económico, si al salir de las aulas su formación no les posibilita mayores condiciones de bienestar.

LA POSICIÓN DE LA UNIVERSIDAD EN LA EQUIDAD EDUCATIVA

Estos desafíos ejemplifican cómo la simple ampliación de la matrícula no sería suficiente para garantizar una verdadera equidad en el sistema universitario. Incluso, si se pudiera atender a toda la demanda de ingreso, serían necesarios mecanismos para que los estudiantes se distribuyan entre instituciones y carreras. Lo cual, en un sistema tan estratificado como el mexicano, tiene efectos sobre su futuro tan importantes como el acceso a la universidad. Sin duda hay que revisar los procesos de los exámenes de admisión y pensar en mecanismos complementarios, como el promedio de bachillerato, pero eliminar por completo los exámenes tampoco es una solución efectiva. Una verdadera equidad en la ES implica considerar dimensiones más allá del acceso incondicional: la permanencia de los estudiantes, los insumos de las instituciones y los beneficios de los egresados.

Hay mucho que decir sobre la equidad dentro de la ES, pero es necesario comenzar por ubicar la posición del nivel universitario dentro del sistema educativo. En la política es necesario elegir prioridades y hay argumentos importantes para privilegiar la ampliación del bachillerato antes que la universidad. Concentrar los recursos públicos en la ES solo tiene sentido en países donde la participación en la universidad puede ser casi universal y donde los graduados que ganan los salarios más elevados regresan parte de sus beneficios al Estado mediante sistemas de impuestos progresivos.19

El crecimiento de la universidad, más allá de la manera en que ocurra, no podrá tener más que efectos limitados sobre la equidad global del sistema educativo de México. No es posible pensar en una “democratización” de la ES, si la entendemos como una tendencia hacia una mayor igualdad de oportunidades, cuando todavía un tercio de los jóvenes no transitan con éxito de la secundaria al bachillerato.20 Sin duda, el reto de equidad más importante en el sistema educativo es volver una realidad la promesa de la obligatoriedad de la educación media superior (EMS) incluida en la Constitución desde 2012.

Datos de Patricio Solís muestran que el riesgo relativo de no terminar la secundaria es 2.5 veces mayor en el percentil socioeconómico 10 respecto al percentil 90, con resultados similares en cuanto a la transición al bachillerato. El segundo factor explicativo con mayor peso en las posibilidades de transición a la EMS, solo detrás de la disponibilidad de recursos socioeconómicos en las familias, es la disponibilidad local de servicios de bachillerato.21 La necesidad de expandir la oferta de instituciones de calidad a los diferentes contextos del país es todavía mayor para la preparatoria que para la universidad.

Otro hallazgo interesante de la investigación de Solís es que la demanda de puestos calificados en el mercado laboral local es otro de los determinantes con mayor peso en la tasa de transición hacia el bachillerato y es razonable suponer una similitud en la transición a la universidad. En la EMS, además del bachillerato general, existen también el bachillerato tecnológico y el profesional técnico. Estos dos subniveles también deben estar sujetos a una planeación vinculada a las condiciones reales del mercado laboral en el que se insertarán sus egresados, si es que se quiere contribuir a mejorar sus futuras condiciones de vida.

EVIDENCIA PARA LA PLANEACIÓN

La principal lección de las políticas de la década de 1990 es que tal planeación “no debe estar centrada en el grado de adecuación predefinida de manera normativa, sino en la evaluación de las situaciones reales de trabajo de los egresados.”22 Para que la educación contribuya a un mayor bienestar generalizado, su planeación debe considerar cuáles serán los desenlaces laborales de sus egresados y debe basarse en evidencia de las situaciones reales de trabajo de los graduados, que es información escasa en México. Ante la falta de suficientes datos, se tiene que recurrir a fuentes parciales y limitadas. Las tres principales fuentes de información son la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), los estudios de seguimiento de egresados y las encuestas a empleadores.

La ENOE ofrece datos sobre el panorama de la población por nivel de escolaridad, área de estudios e incluso ciertas carreras. Sin embargo, esta encuesta no fue diseñada para brindar información al nivel de carrera, por lo que en ocasiones los entrevistados de las formaciones menos pobladas no son suficientes para calcular estimadores con estándares de calidad estadística. Además, la ENOE no puede recolectar datos a nivel de universidad o de sector privado/público de IES. Para generar datos a ese nivel, existen los estudios de seguimiento de egresados. Son pocas las instituciones de nuestro país que las llevan a cabo y las que sí lo hacen utilizan “metodologías diversas, con resultados desiguales y suelen ser poco transparentes”, por lo que su utilidad como insumo para las políticas de educación es limitada.23

Los sondeos a empleadores recaban información sobre la fuerza de trabajo desde el lado de la demanda del sector productivo. Estos son estudios que compañías especializadas realizan para generar información sobre los requerimientos de habilidades y trabajadores de las empresas y la medida en la que estas necesidades son satisfechas. Las encuestas a empleadores son comunes en países como el Reino Unido y Alemania, pero poco frecuentes en México. El caso más notable en nuestro país son los estudios de Manpower, como la Encuesta de Escasez de Talento. Los resultados de 2018 muestran que la mitad de los empleadores reportaron dificultades para cubrir sus puestos vacantes, muchos de los cuales requieren de perfiles de egresados universitarios.

Análisis que crucen datos de encuestas en hogares, seguimiento de egresados y sondeos a empleadores pueden contribuir a entender una situación, aparentemente contradictoria, como es la simultánea caída en los retornos económicos de los egresados universitarios y su aparente escasez para cubrir los puestos vacantes en las empresas. Cada una de estas fuentes es complementaria y solo en conjunto brindan un panorama suficientemente amplio para informar la planeación de política pública. Si se utilizan estudios que integren estos diferentes insumos, en conjunto con una orientación profesional efectiva, podemos ayudar a los jóvenes a tomar mejores decisiones sobre su futuro educativo.

La falta de datos públicos en el sector de educación superior significa la existencia de enormes asimetrías de información entre los actores, lo que contribuye a que algunos estudiantes tomen decisiones subóptimas, como inscribirse en programas de baja calidad con altos costos.24 Para quien piensa en ingresar a la universidad es difícil consultar información sobre la pertinencia laboral, la calidad de la formación o los requerimientos académicos para obtener un buen desempeño en cada carrera y universidad. La deficiencia de información afecta de manera más grave a los estudiantes de menor nivel socioeconómico y preparación académica, lo que aumenta la heterogeneidad en los beneficios laborales que cada sector recibe por su escolaridad.25

Los futuros universitarios son quienes más se beneficiarían de análisis que les ofrezcan datos duros sobre su educación. Un programa piloto realizado en planteles de bachillerato de la Ciudad de México apunta en una dirección prometedora. Sus resultados muestran que es posible influenciar la elección de carrera de los jóvenes brindando, mediante de una plataforma electrónica, información de orientación vocacional y datos sobre el panorama laboral de diferentes ocupaciones.

Dentro del grupo al que le fue proporcionada la información mencionada, el 55% de los hombres y el 50% de las mujeres modificaron su elección de carrera al tener acceso a mayor información, respecto a un 43% para ambos en el grupo al que no se le dio información.26 De acuerdo con los investigadores, acercar datos estructurados a los estudiantes contribuye a elecciones de carrera más eficientes a nivel individual y social, los guía hacia sectores con altas perspectivas de crecimiento económico e incluso reduce las brechas de género. François Dubet resume los beneficios del acceso a datos al recalcar la necesidad de “aumentar la información de los actores y sus capacidades para circular y movilizarse” de manera que disminuyan “esas pequeñas diferencias que terminan generando grandes distancias.”27

El principal desafío para contar con más estudios de seguimiento de egresados y encuestas a empleadores es su financiamiento. José Navarro propone dos posibilidades para facilitar la viabilidad presupuestaria de la necesidad de datos. La solución ideal es una financiación colectiva por parte de autoridades y universidades (que puede sustituir parcialmente el gasto de las IES en sus departamentos de vinculación laboral), combinado con un sistema gestionado por un organismo central que homologue, sistematice y publique la información. En contraste, la propuesta más modesta es incentivar a las universidades para que realicen estudios de egresados comparables y públicos, mediante estímulos como la asignación de fondos extraordinarios, la inclusión en padrones de calidad o incluso como requerimiento para obtener el reconocimiento oficial de validez de estudios.

Si bien la mayoría de las atribuciones de la EMS y la ES caen en manos federales, los gobiernos estatales pueden jugar un papel fundamental. Por ejemplo, tienen facultades para establecer los estímulos necesarios para más estudios de egresados en las IES de su entidad. Sin embargo, el mayor efecto lo pueden lograr en la vinculación entre las instituciones de educación y los lugares de trabajo, que es otra estrategia complementaria para mejorar la pertinencia laboral de la oferta escolar. Por su cercanía, tanto a las escuelas como a las empresas locales, los estados tienen una posición privilegiada para servir de intermediario entre ambas. El grado de vinculación con el sector productivo dependerá del nivel y modalidad educativa y el rol de las empresas puede variar desde servir como órgano de consulta hasta de capacitador de los maestros.

Con el propósito de contribuir a la solución de los retos que enfrenta la ES, el IMCO propone las siguientes medidas de política pública:

  • Priorizar la inversión del gasto público en los niveles escolares donde su impacto es mayor en eficiencia y equidad, como el preescolar o el bachillerato.
  • Publicar estadísticas de seguimiento de egresados de todas las instituciones de educación técnica y superior. Estos datos deben de recabarse de manera periódica, por medio de un sistema integral, homologado y transparente.
  • Estrechar los mecanismos de vinculación con el sector productivo, para promover una mayor pertinencia de una oferta de educativa técnica y superior, que responda a las necesidades particulares de cada región, mediante el rol de los gobiernos estatales en la coordinación entre instituciones y empresas.
  • Priorizar el desarrollo de planes de estudio en educación técnica, superior y capacitación para el trabajo y la ampliación de la matrícula, con base en las habilidades productivas y sociales más demandadas por el mercado laboral.

Las experiencias de anteriores políticas de expansión del sistema universitario dejan como lección la absoluta necesidad de realizar la planeación de la educación utilizando como base datos duros sobre las condiciones reales de los egresados y el mercado laboral. Para que la universidad contribuya a generar un bienestar mayor para los mexicanos, es necesario considerar más que el acceso. Una mayor cobertura universitaria no logra el objetivo por sí sola. Incluso, puede perjudicar a quienes se buscaba beneficiar. No se puede tomar a la ligera la pertinencia con las condiciones del mercado de trabajo en sus contextos locales. Es necesario considerar cuántos egresados tendrán posibilidades de encontrar empleos acordes a su nivel de escolaridad, que les permitan recuperar su inversión educativa. Hacerlo no significa subordinar la educación al mercado, sino preocuparse por las condiciones futuras de los jóvenes que ven sus estudios profesionales como un proyecto de vida.

BIBLIOGRAFÍA

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1 Por economía de lenguaje, se usa “universitario” para referirse a todos los subniveles de ES: técnico superior, normal, licenciatura universitaria y tecnológica, y posgrados.

2 Porcentaje de alumnos inscritos, con respecto a la población en edad reglamentaria para cursar el nivel educativo.

3 Manuel Gil Antón, “El crecimiento de la educación superior privada en México: de lo pretendido a lo paradójico… ¿o inesperado?”, Revista de la Educación Superior (2005): 9-20

4 Alberto F. Cabrera et al., “Job satisfaction among Mexican alumni: a case of incongruence between hunch-based policies and labor market demands,” Higher Education (2008): 699-722. https://files.eric.ed.gov/fulltext/ED498850.pdf (Consultado el 21/07/2018)

5 Ibíd.

6 Ingeniería industrial o civil, educación y docencia, derecho, administración, computación y sistemas, y contaduría.

7 Cabrera et al., “Job satisfaction Mexican alumni”, 2008.

8 Gil Antón, “Crecimiento educación superior”, 2005 y Roberto Rodríguez Gómez, “Género y políticas de educación superior en México,” Revista de Estudios de Género. La ventana 10 (1999): 124-159.

9 Pablo Clark García Dobarganes, “Tendencias en la oferta pública y la cobertura privada de la educación superior en México, 1996 a 2009” (Tesis de licenciatura en Sociología, Universidad Nacional Autónoma de México, publicación pendiente).

10 Santiago Levy, “Will more education increase growth in Mexico?”, Brookings Institute, 2018, https://www.brookings.edu/research/will-more-education-increase-growth-in-mexico/

11 Ibíd.

12 Cabrera et al., “Job satisfaction Mexican alumni”, 2008 y Wietse de Vries y Yedira Navarro, “¿Profesionistas del futuro o futuros taxistas? Los egresados universitarios y el mercado laboral en México”, Revista Iberoamericana de Educación Superior (2011): 3-27.

13 Las cifras son estimados de mínimos cuadrados ordinarios de una regresión tipo Mencer, la cual controla por la edad, ubicación, género y horas trabajadas.

14 The Economist, “Going to university is more important than ever for young people.”, The Economist, (2018), https://www.economist.com/international/2018/02/03/going-to-university-is-more-important-than-ever-for-young-people. (Consultado el 20/06/2018).

15 Instituto Mexicano para la Competitividad. “Compara carreras”, IMCO, http://www.comparacarreras.org

16 Diane Whitmore et al., Putting Your Major to Work: Career Paths after College (EUA: The Hamilton Project, 2017), http://www.hamiltonproject.org/assets/files/career_paths_after_college.pdf (Consultado el 21/07/2018)

17 Cabrera et al., “Job satisfaction Mexican alumni”, 2008.

18 Ibíd.

19 Andreas Schleicher, “¿Is free higher education fair?, Education and Skills Today (blog), OCDE, 2017, http://oecdeducationtoday.blogspot.com/2017/11/is-free-higher-education-fair.html

20 Patricio Solís, “La transición de la secundaria a la educación media superior en México: el difícil camino a la cobertura universal”, Perfiles Educativos (2018): 66-89.

21 Ibíd.

22 José Navarro Cendejas, “Educación superior y trabajo: hacia la construcción de un sistema de información sobre egresados.”, Diálogos sobre educación (2017), http://www.revistascientificas.udg.mx/index.php/DialogosRespaldo/article/viewFile/6943/5958 (Consultado el 22/07/2018)

23 Ibíd.

24 María Marta Ferreyra et al., At a Crossroads: Higher Education in Latin America and the Caribbean (Washington D.C.: World Bank, 2017).

25 Ibíd.

26 Banco Interamericano de Desarrollo. Reduciendo las brechas de género mediante la orientación vocacional – México. (2017)

27 François Dubet, La escuela de las oportunidades (Barcelona: Editorial Gedisa, 2005).

Fuente:http://imco.org.mx/indices/el-estado-los-estados-y-la-gente/capitulos/el-estado-los-estados-y-la-gente/universidad-para-todos

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Un nuevo modelo de educación universitaria en Latinoamérica

Por: Jesús Meza Lueza

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Los tres principales problemas que enfrenta América Latina son corrupción, inseguridad y educación deficiente, en este mismo orden, de acuerdo con la consultora Ipsos Public Affairs (VICE, 2016). Aunque actualmente Latinoamérica representa menos del 9% de la población mundial, en el 2033 se estimada que podría llegar a superar los habitantes que tiene Europa, mientras que para el 2050, también llegaría a superar su producción económica (PwC, 2017).

Lo anterior plantea interesantes retos y oportunidades para las universidades de la región, ya que el desarrollo latinoamericano implica la necesidad de contar con instituciones educativas cada vez más desarrolladas, creativas y relacionadas con las necesidades del entorno.

Sobre esta línea, el Banco Mundial señala que las instituciones educativas universitarias en América Latina han mejorado considerablemente en algunos rubros, por ejemplo: multiplicar su matrícula; reducir la brecha de género; expandirse a mayores regiones; mayor inversión en innovación; más participación del sector privado en proyectos universitarios. Sin embargo, estos avances contrastan ante una deserción escolar que ronda en el 50% de jóvenes universitarios; una pobre calidad académica; una cuestionable duración e idoneidad de los programas educativos; una limitada oferta universitaria; un pobre avance en la investigación; y una deficiente atracción de talento.

Ante esto, ¿qué opciones tiene la educación universitaria de la región para conseguir afrontar las necesidades de su futuro inmediato y a largo plazo?

Según Marina Garcés, en su obra Nueva Ilustración Radical, es necesario que las instituciones universitarias no se enfoquen únicamente en dar acceso al conocimiento disponible a sus estudiantes, ya que esto resulta ser tan común como darle acceso a una biblioteca o una computadora. Lo que es verdaderamente trascendente es relacionar dicho conocimiento con la realidad, buscando la manera de contribuir en la formación de cada estudiante así como transformar su mundo circundante en un mejor lugar. En otras palabras, si un estudiante pudiera saber potencialmente “todo”, pero no puede hacer nada, ¿de qué sirve entonces todo ese conocimiento?

En este sentido, el Tecnológico de Monterrey ha tomado la decisión de cambiar radicalmente su modelo educativo llamado “Tec 21”, considerando la necesidad de no solo formar profesionistas que puedan cambiar el futuro, sino de contribuir a la transformación de seres humanos que aprovechen su potencial como agentes de cambio y que transformen su entorno desde que están en la universidad.

“Si un estudiante pudiera saber potencialmente “todo”, pero no puede hacer nada, ¿de qué sirve entonces todo ese conocimiento?”

A partir de proyectos de inmersión vivencial, colaborativa e interdisciplinaria, se propone que los estudiantes participen activamente en su formación profesional, lo cual no solo implica la adquisición de conocimientos, sino también el desarrollo de habilidades, actitudes y valores que les permita un aprendizaje crítico y autónomo, además de resolver retos reales de su entorno actual, acompañados de sus profesores y de socios formadores (organizaciones o actores de la comunidad).

Elementos de una nueva visión para la formación universitaria

  • Inmersión vivencial con enfoque crítico: Los estudiantes deben estar en el entorno, conocerlo y reconocerlo, identificando las necesidades del mismo y descubriendo (junto con la comunidad) posibles soluciones. Si no se conoce la realidad, poco se puede hacer por mejorarla.
  • Trabajo colaborativo y aprendizaje autónomo: Al igual que el mundo profesional, los estudiantes deben aprender a colaborar en un entorno que promueve la interacción y el intercambio de puntos de vista, además de “aprender a aprender” de una manera más autónoma. El trabajo colaborativo y el aprendizaje autónomo se convierten en una piedra angular del mundo laboral globalizado.
  • Interdisciplinaridad centrada en el ser humano: Debemos considerar al ser humano como ente central. La interdisciplinaridad es una necesidad de la formación universitaria, ya que los problemas reales no pueden resolverse si solo se toma en cuenta un par de aristas y si tampoco se considera la parte humana.

“Ante un mundo incierto y de cambios constantes, es responsabilidad de las universidades formar personas que desarrollen su propio proceso de aprendizaje autónomo de manera exitosa”

La razón de ser de estas características radica en las necesidades que enmarcan al mundo complejo de la región latinoamericana, misma que no puede seguir siendo explicada en aulas tradicionales que presentan situaciones artificiales, con visiones aisladas de los problemas y con poca o nula interacción entre las diversas áreas de estudio.

Las universidades latinoamericanas sí pueden mejorar sus programas de estudio, haciéndolos más idóneos a su realidad y ampliando su oferta educativa. Como diría Donald Schön, los egresados de las universidades se enfrentarán a situaciones críticas no previsibles en este mundo de acelerados cambios, por lo que la responsabilidad de las universidades es formarles para que desarrollen su propio proceso de aprendizaje autónomo de manera exitosa.

Cualquier cambio de las universidades latinoamericanas en este sentido puede parecer desafiante, riesgoso e incierto. Sin embargo, no solo está en juego el futuro de la educación universitaria de la región, sino también el futuro, la vida y el desarrollo como ser humano de cada uno de nuestros estudiantes. Por ello, bien vale la pena cambiar el enfoque del modelo universitario en Latinoamérica.

Fuente:https://observatorio.tec.mx/edu-bits-blog/un-nuevo-modelo-de-educacion-universitaria-en-latinoamerica?utm_term=0_6e1a145e3e-57316f5601-235969733

Resumen anual: El año 2018 en 14 gráficos

Por Donna L. Barne y Divyanshi Wadhwa

Cuando el año 2018 llega a su fin, se puede observar el nivel más bajo de pobreza extrema en el mundo del que se tenga registro en la historia, pero se prevé que esta se concentrará cada vez más en una sola región. Una cantidad récord de personas han sido desplazadas por la fuerza de sus hogares, y un importante nuevo informe confirma que se nos acaba el tiempo para limitar el calentamiento global. Sin embargo, la innovación y las tecnologías disruptivas están ayudando a brindar energía limpia a millones de habitantes y a conectar a cientos de millones de personas al sistema financiero.  Estos 14 gráficos muestran los desafíos que enfrentamos, y las medidas necesarias para crear un mundo más inclusivo y sostenible.


1. La pobreza extrema alcanza el nivel más bajo en la historia.

En 1990, más de un tercio de la población mundial vivía en situación de pobreza extrema, es decir con menos de USD 1,90 al día. En 2015, el último año en que se tienen datos sólidos, la pobreza extrema llegó al 10 %, el valor más bajo del que se tenga registro en la historia. En las últimas tres décadas, más de 1000 millones de personas salieron de la pobreza extrema, y esta se ha reducido a menos del 3 % en alrededor de la mitad de los países del mundo.

Esto es uno de los grandes logros de nuestro tiempo, pero tenemos mucho más trabajo que hacer, ya que 736 millones de personas aún viven en la pobreza extrema, el ritmo de la reducción de la pobreza se está desacelerando, y será más difícil llegar a aquellos que viven en esa situación. La tasa de pobreza en zonas afectadas por fragilidad, conflictos y violencia subió del 34,4 % en 2011 al 36 % en 2015, y es probable que esa tasa aumente.


2. La pobreza extrema se está concentrando cada vez más en África al sur del Sahara.

A diferencia de lo que sucede en la mayor parte del resto del mundo, el número total de personas que viven en la pobreza extrema en África al sur del Sahara ha aumentado de 278 millones en 1990 a 413 millones en 2015.En ese año, de los 28 países más pobres del mundo, 27 se encontraban en esta región y en ella vivía más gente extremadamente pobre que en todo el resto del planeta. Se prevé que Nigeria sobrepase a India, si ya no lo ha hecho, y se convierta en el país con más habitantes que viven en la pobreza extrema. Mientras en otras regiones, la tasa media de pobreza extrema se situaba por debajo del 13 % en 2015, en África al sur del Sahara era de alrededor del 41 %. De acuerdo con el informe La pobreza y la prosperidad compartida 2018, (i) los altos niveles de pobreza en África se deben a factores como las tasas de crecimiento más lentas de la región, los problemas causados por conflictos e instituciones débiles, y el poco éxito logrado para traducir el crecimiento en un menor número de pobres.


3. Unos 68,5 millones de personas han sido desplazadas por la fuerza.

Según la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, (i)un número récord de personas se han visto forzadas a huir de la persecución, los conflictos y la violencia en el mundo. Aproximadamente 40 millones de personas aún viven en sus propios países y 25,4 millones se han refugiado en el extranjero. Al contrario de las percepciones generalizadas, el 85 % de los refugiados del mundo fue acogido por países en desarrollo en 2017. Alrededor de 55 países de ingreso alto recibieron al resto de los refugiados, de los cuales 970 000 permanecen en Alemania.

Muchos países de acogida enfrentan escasez de recursos, entre ellos el Líbano que alberga al mayor número de refugiados per cápita (i) en el mundo. De la población total de este país, 1 de cada 4 personas es un refugiado sirio. Además, alrededor del 70 % vive por debajo de la línea de pobreza. (i) En la actualidad, Uganda cobija a más de 1 millón de refugiados de Sudán del Sur. (i) En 2017, unos 655 500 refugiados huyeron de Myanmar a Bangladesh en un periodo de 100 días, y hoy más de 1 millón vive en Cox’s Bazar, el campo de refugiados más grande del mundo. Aproximadamente 3 millones de personas han abandonado Venezuela en los últimos años debido a la grave crisis económica que afecta a este país, pero la mayoría de ellas no han sido calificadas oficialmente como refugiados. De acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones, más de 1 millón de personas que salieron de Venezuela se han establecido en Colombia.


4. El margen para limitar el calentamiento global a 1,5 °C se está cerrando rápidamente.

En un importante informe, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) (i) advirtió que el mundo debe hacer una transición “rápida y de gran alcance” a fin de reducir las emisiones de carbono en los sectores de la agricultura, la energía y el transporte, así como en la industria, los edificios y las ciudades para limitar el calentamiento global a 1,5 °C. El IPCC señaló que las emisiones de dióxido de carbono provocadas por los seres humanos deben reducirse en 45 % para 2030, en comparación con los niveles de 2010, y llegar a cero emisiones netas de carbono aproximadamente en 2050. La temperatura del planeta ya ha subido 1 °C por encima de los niveles preindustriales, causando “alteraciones profundas en los sistemas humanos y naturales, que incluyen mayores sequías, inundaciones y otros tipos de fenómenos meteorológicos extremos; aumento del nivel del mar, y pérdida de biodiversidad”.

Según el informe: “Para 2100, el aumento del nivel del mar sería de menos de 10 centímetros con un calentamiento global de 1,5 °C, en comparación con un calentamiento de 2 °C. Con un aumento de la temperatura mundial de 1,5 °C, la probabilidad de que el océano Ártico quede sin hielo en verano sería de una vez por siglo; con un aumento de 2 °C, esta probabilidad sería de al menos una vez por década. Los arrecifes de coral disminuirían entre un 70 % y un 90 % con un calentamiento global de 1,5 °C, mientras que prácticamente desaparecían por completo (por encima del 99 %) con un calentamiento de 2 °C”.

En el estudio del Grupo Banco Mundial titulado Shock Waves se estimó que otros 100 millones de personas podrían caer en la pobreza extrema debido al cambio climático. Los migrantes climáticos internos se están convirtiendo rápidamente en el rostro humano del cambio climático.  Según el nuevo informe del Banco Mundial titulado Groundswell: Prepararse para las migraciones internas provocadas por impactos climáticos, para 2050, más de 140 millones de personas de África al sur del Sahara, Asia meridional y América Latina podrían desplazarse dentro de sus países si no se toman de manera urgente medidas relativas al clima a nivel nacional y mundial. El 3 de diciembre, el Banco anunció que duplicaría a alrededor de USD 200 000 millones sus inversiones relacionadas con el clima en un periodo de cinco años a fin de apoyar a los países para que adopten medidas de gran envergadura en materia de cambio climático, impulsar la energía renovable y ayudar a las personas a adaptarse al cambio climático.

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5.   El 91 % de la población mundial vive en lugares con mala calidad del aire.

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que abarcan 4300 ciudades y asentamientos de 108 países, 9 de cada 10 personas respiran aire contaminado en el mundo. Los niveles más elevados de contaminación del aire se registran en las regiones del Mediterráneo oriental y Asia sudoriental, donde los niveles medios anuales de material particulado suele quintuplicar con creces los límites establecidos por la OMS. Siguen a continuación las ciudades de ingreso bajo y mediano de África y el Pacífico occidental. Según la última base de datos de la calidad del aire, el 97 % de las ciudades en los países de ingreso mediano y bajo con más de 100 000 habitantes no cumple con las Directrices de la OMS sobre la Calidad del Aire. De acuerdo con estimaciones de la OMS, 7 millones de personas mueren todos los años debido a la contaminación del aire en lugares cerrados y en exteriores, y aproximadamente el 90 % de esas muertes ocurre en países de ingreso mediano y bajo. Alrededor de 4,2 millones de muertes se atribuyen a la contaminación del aire de exteriores cuyas fuentes también producen altas emisiones de dióxido de carbono.


6.   Al menos el 33 % de los desechos no se gestiona de manera apropiada en el mundo, y termina en vertederos o se quema a cielo abierto.

El tratamiento y la eliminación de desechos adecuados son un terreno casi exclusivamente de los países de ingreso alto y mediano. En los países de ingreso bajo, el 93 % de los desechos se quema o se tira en caminos, campos abiertos o vías fluviales, (i) en comparación con solo el 2 % en los países de ingreso alto.

A nivel mundial, los residuos sólidos contribuyen al cambio climático y son una de las principales fuentes de contaminación en los océanos. Según el informe What a Waste(Los desechos), (i) en 2016, en el mundo se generaron 242 millones de toneladas métricas de desechos de plásticos, que representan el 12 % del total de desechos sólidos municipales. Alrededor del 90 % de la basura marina son residuos de plásticos, de los cuales aproximadamente el 62 % corresponde a envases de bebidas y alimentos. Aunque los plásticos se han producido masivamente por solo cerca de 60 años, permanecen en las aguas abiertas durante décadas e incluso siglos. En el informe se indica que “los desechos de plástico están llenando los océanos; sin embargo, el consumo de plásticos sigue en aumento. Las ciudades y los países están desarrollándose rápidamente sin haber establecido sistemas adecuados para gestionar la distinta composición de desechos que producen los ciudadanos”.

La gestión de los desechos puede ser costosa. Por lo general, los Gobiernos locales cubren en promedio solo el 50 % de sus costos de inversión en sistemas de gestión de desechos sólidos, y aproximadamente la mitad de las operaciones relacionadas con los desechos es llevada a cabo por el sector privado, organizaciones sin fines de lucro y la sociedad civil, dejando grandes oportunidades en el ámbito del financiamiento y las asociaciones.


7. La malnutrición y el retraso en el crecimiento infantil se vinculan con el saneamiento deficiente.

Más de 2600 millones de personas no tienen acceso a un retrete adecuado o agua limpia para lavar o beber. El saneamiento deficiente causa 1,6 millones de muertes cada año y contribuye al retraso del crecimiento infantil. En el mundo, más de 150 millones de niños presentan retraso en el crecimiento porque no se desarrollaron lo suficiente en el periodo prenatal, y esto se debió a la falta de cuidado maternal, la malnutrición, la carencia de estimulación y enfermedades intestinales contraídas como bebés o infantes. Investigaciones recientes indican que el cerebro de los niños con retraso del crecimiento desarrolla menos conexiones neuronales que el de los niños con un crecimiento apropiado, quedando en desventaja en la escuela y en el trabajo en un mundo cada vez más competitivo. Además de realizar inversiones en saneamiento por un monto total de USD 10 000 millones, el Grupo Banco Mundial se asoció con la Fundación Bill y Melinda Gates para promover la adopción de tecnologías sanitarias de vanguardia (i) y brindar saneamiento seguro a todas las personas.


8. Menos de la mitad de los estudiantes en los países en desarrollo logra estándares mínimos de competencias educativas.

A nivel mundial, el nivel educativo es más alto que nunca, pero existen notables diferencias en cuánto aprenden los niños en la escuela. En una nueva base de datos, que abarca 160 economías, se armonizan resultados de pruebas regionales e internacionales para calcular los años reales de escolarización que tienen los niños. El promedio de los puntajes de las pruebas oscila entre 600 de los países con el mejor desempeño y 300 de aquellos con el peor desempeño (con un puntaje de 400 como punto de referencia para un nivel de competencia mínimo). Las diferencias se deben a la salud y la nutrición deficientes de los niños en los países de ingreso más bajo, la menor cantidad de años en la escuela (alrededor de 260 millones de niños y jóvenes no asisten a la escuela en absoluto), el ausentismo docente, los profesores que no cumplen con normas de competencia, y la fragilidad, los conflictos y la violencia. La base de datos sobre aprendizaje forma parte del Proyecto de Capital Humano del Grupo Banco Mundial, que incluye una clasificación de los países de acuerdo con sus resultados en salud y educación.


9. La demanda de ocupaciones de alta cualificación va en aumento.

Si bien la tecnología reemplazará una gran cantidad de tareas y algunos trabajos rutinarios, aumenta la demanda (i) de habilidades cognitivas avanzadas, habilidades socioconductuales y las combinaciones de habilidades asociadas con una mayor adaptabilidad. Nuevos empleos e industrias están reemplazando a empleos e industrias antiguos, y la tecnología está cambiando la naturaleza de muchos trabajos existentes en la actualidad.Esta tendencia ya es evidente en los países desarrollados y ahora empieza a observarse en algunos países en desarrollo. En el Informe sobre el desarrollo mundial: La naturaleza cambiante del trabajo (i) publicado por el Banco Mundial se expone cómo la naturaleza del trabajo cambia constantemente debido a los avances tecnológicos y se argumenta que invertir en el capital humano debe ser una prioridad de los Gobiernos para que los trabajadores puedan desarrollar las habilidades que demanda el mercado laboral.


10. Unos 2700 millones de mujeres enfrentan restricciones legales para optar a los mismos trabajos que los hombres.

Las mujeres enfrentan aún grandes obstáculos, consolidados en las leyes, que les impiden trabajar y ser propietarias de empresas. En el informe Mujer, Empresa y el Derecho (i) publicado por el Banco Mundial se señala que En 104 economías se impide que las mujeres trabajen en ciertas ocupaciones; en 59 economías, no existen leyes sobre acoso sexual en el lugar de trabajo, y en 18 economías, el esposo puede impedir legalmente que su esposa trabaje.

En el informe se evalúa la igualdad de género ante la ley en 189 economías sobre la base de siete indicadores, con puntajes que oscilan entre 0 y 100. En el indicador de empleo, el puntaje promedio mundial es 67. En el caso del indicador de obtención de crédito, el 42 % de las economías tienen un puntaje de 0, y cuatro regiones —Asia oriental y el Pacífico, Oriente Medio y Norte de África, Asia meridional y África al sur del Sahara— tienen un puntaje promedio de 20 o menor. El puntaje promedio de las economías de ingreso bajo es 8. Según estimaciones de investigaciones, las brechas de género causan una pérdida promedio de ingreso de 15 % en las economías de la OCDE, (i) que en un 40 % se debe a brechas empresariales. Se estima que las pérdidas son significativamente más altas en los países en desarrollo.

En los últimos dos años, los Gobiernos de 65 países promulgaron 87 reformas legales para mejorar la inclusión económica de las mujeres. Y se prevé que la Iniciativa de Financiamiento para Mujeres Emprendedoras, (i) puesta en marcha recientemente, movilizará más de USD 1600 millones para programas orientados a mujeres emprendedoras en los países en desarrollo para ayudar a cerrar la brecha en el acceso a financiamiento entre mujeres y hombres.


11. El endeudamiento de las economías de ingreso mediano y bajo se ha triplicado.

Según el informe Estadísticas de la deuda internacional, (i) eel endeudamiento de las economías de ingreso mediano y bajo aumentó de USD 181 000 millones en 2016 a USD 607 000 millones en 2017, el nivel más alto en tres años.El total de la deuda contraída con acreedores oficiales externos y privados (PDF, en inglés) por estas economías creció un 10 % en 2017 llegando a USD 7,1 billones, un ritmo más rápido de acumulación de deuda que el aumento de 4 % registrado en 2016. Si bien sus cargas de la deuda externa se mantuvieron moderadas en promedio, un tercio de dichas economías tenía una relación entre la deuda externa y el ingreso nacional bruto (GNI) superior al 60 % a fines de 2017, valor que se considera elevado para las economías en desarrollo. Once países de ingreso mediano y bajo tienen relaciones entre la deuda y el GNI de más del 100 %, lo que significa que su deuda es mayor que su ingreso nacional bruto.

Las crecientes cargas de la deuda de las economías de ingreso mediano y bajo aumentan las inquietudes acerca de la deuda mundial en general, que según algunas estimaciones es 60 % más alta que antes de la crisis financiera de 2008. El alto nivel de la deuda, junto con las últimas tensiones en materia comercial, aumenta los riesgos (i) para el crecimiento económico mundial y la reducción de la pobreza. El Banco Mundial trabaja con los países para ayudarlos a gestionar sus niveles de deuda (i) y fortalecer sus economías atrayendo la inversión privada y sacando provecho de tecnologías como las de las tecnofinanzas.


12. Para 2050, más del doble de personas vivirá en ciudades que en zonas rurales.

En 1960, un tercio de la población mundial vivía en ciudades. En 2018, el porcentaje de los residentes urbanos aumentó a 55 %, y la migración a las ciudades continúa a medida que las personas aspiran a educación y buscan empleo y oportunidades. EEntre hoy y 2050, el 90 % del crecimiento de la población urbana del mundo tendrá lugar en el mundo en desarrollo, y África y Asia (o específicamente Asia meridional) serán los continentes que crecerán más rápidamente.Y se espera que solo tres países —India, China y Nigeria — representarán el 35 % del crecimiento de la población urbana del mundo entre 2018 y 2050.

LLas ciudades generan el 80 % de la riqueza mundial, pero son responsables de alrededor de dos tercios del consumo total de energía en el mundo y de un 70 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.La velocidad y la escala del proceso de urbanización han acelerado la demanda de vivienda asequible, sistemas de tránsito con buenas conexiones y otras infraestructuras, servicios básicos y empleos, en particular para cerca de 1000 millones de pobres que viven en asentamientos informales en las zonas urbanas para estar cerca de donde existen oportunidades. SSe estima que la mitad de la superficie que se encontrará urbanizada en 2050 aún no se edifica, lo que significa que las políticas y decisiones urbanas que se adopten en los próximos 15 a 20 años configurarán el mundo en que vivimos.El Banco Mundial invierte un promedio de USD 6000 millones anuales en proyectos de desarrollo urbano y trabaja con asociados para construir ciudades con el debido financiamiento, climáticamente inteligentes y resilientes.


13. Desde 2011, 1200 millones de adultos han logrado acceso a servicios financieros.

Según datos de Global Findex, (i) hoy en día alrededor del 69 % de los adultos posee una cuenta en una institución financiera o tiene acceso a servicios de dinero móvil, incluidos 514 millones de personas que obtuvieron acceso entre 2014 y 2017.  En las economías en desarrollo, la proporción de adultos que tienen una cuenta aumentó del 54 % al 63 %. No obstante, en un mundo en que las personas deben estar incluidas en el sistema financiero para participar en la economía digital, cerca de un tercio de los adultos —1700 millones de personas— aún carece de acceso al sistema financiero. En las economías en desarrollo, las mujeres tienen 9 puntos porcentuales menos de probabilidad de poseer una cuenta que los hombres.

En una encuesta de 2017 se concluyó que la falta de dinero y documentos, la distancia y el costo eran los factores que impedían ingresar en el sistema financiero.  Los productos financieros que dependen de la tecnología, y que son parte de una economía digital en permanente evolución, tienen el potencial de incluir y ampliar el acceso para las poblaciones remotas y las pequeñas empresas. Con ese fin, el Grupo Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) están liderando una iniciativa para acelerar la inclusión financiera.


14. Cada año, 118 millones de personas acceden a la electricidad.

El acceso a la electricidad ha aumentado rápidamente desde 2010, (PDF, en inglés) y 40 países han logrado el acceso universal desde ese año. Algunos de los avances más sólidos se produjeron en Bangladesh, Etiopía, Kenya y Tanzanía. Todos ellos aumentaron la tasa anual de acceso a la electricidad en 3 % o más entre 2010 y 2016. En el mismo periodo, India suministró electricidad a 30 millones de personales anualmente, más que ningún otro país en el mundo.

Sin embargo, alrededor de 1000 millones de personas, o el 13 % de la población mundial, aún vive sin electricidad. Las mayores brechas se registran en África al sur del Sahara, Asia central y Asia meridional. Casi el 87 % de la población que no tiene electricidad en el mundo vive en zonas rurales. Las diferencias son enormes, pero se han producido avances en numerosos frentes. Nuevos enfoques de gran escala que combinan electrificación con y sin conexión a la red han permitido lograr resultados asombrosos en el acceso a la energía en muchos países. En otros, las minirredes y los sistemas solares domésticos están demostrando ser prometedores para subsanar la brecha en materia de acceso. Los costos marcadamente más bajos de la energía limpia están contribuyendo a esta transición. El Grupo Banco Mundial comprometió USD 1000 millones para un nuevo programa mundial cuyo objetivo es acelerar las inversiones en el almacenamiento de energía en baterías en los países en desarrollo y en los países de ingreso mediano. Se espera que el programa ayude a los países a ampliar la utilización de la energía renovable —particularmente la energía solar y eólica— y, al mismo tiempo, a mejorar la seguridad energética, la estabilidad de la red eléctrica y el acceso a la electricidad.

Fuente:http://www.bancomundial.org/es/news/feature/2018/12/21/year-in-review-2018-in-14-charts?cid=ECR_FB_worldbank_ES_EXT&fbclid=IwAR3vLWjmqpj-VYBDbxwXjJFq2tYC7GIagzOuROxei4B_muas38BW-fQgX7Q

Lo bueno y lo malo del plan de AMLO para eliminar la reforma educativa

Por: Erick Zuñiga

La nueva reforma educativa presentada por el presidente Andrés Manuel López Obrador para reemplazar la heredada por la administración anterior es vista por organizaciones no gubernamentales con ciertas reservas, ya que en en algunos puntos muestra avances respecto a lo que se hizo en el pasado, pero al mismo tiempo no se tienen certezas aún sobre cómo abordará temas claves en esta materia.

La mañana del miércoles, durante su conferencia de prensa matutina, el mandatario firmó la iniciativa que busca reemplazar la reforma educativa, y la cual será enviada al Legislativo para que inicie su andar por ambas cámaras antes de su aprobación.

Erik Ramírez, presidente y fundador de Enseña por México, y David Calderón, presidente ejecutivo de Mexicanos Primero, aplauden que la educación sea uno de los temas que toca el nuevo gobierno en sus primeros día de operación, ya que destaca la importancia que ésta tiene en la vida del país; no obstante, recalcan que hasta el momento las declaraciones del presidente y de su secretario de Educación Pública (SEP), Esteban Moctezuma, sobre el proyecto son las únicas referencias, por lo que es pronto para calificar la iniciativa.

“Se queda corta en saber cómo se va hacer (…) además es muy pronto para considerar si se podrá llevar a cabo”, menciona  Ramírez, al mencionar que la iniciativa y su contenido aún no son del conocimiento público y habrá que esperar a conocer los detalles.

Sin considerar que la propuesta sea un avance o un retroceso, los especialistas apuntaron que el presidente y el titular de la SEP dieron algunas señales positivas para la educación, para los niños y para los maestros, como el de ajustar el artículo tercero de la Constitución para que sean los niños y los jóvenes el foco central de la educación y se consagre el principio de obligatoriedad de la educación superior, así como agregar los principios de integralidad, equidad y excelencia.

“(Muestra) que la educación sea una prioridad y que se trata de conciliar con los maestros”, destaca el presidente de Enseña por México, pero reiteró que no será importante que no se olvide la calidad de la educación.

Lee también: México, a media tabla en inversión en salud y educación: es 104 de 195 países

Marion Llyod, investigadora del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE) de la UNAM, menciona que la propuesta del nuevo gobierno para darle un enfoque formativo y no punitivo a la reforma es uno de los aciertos, ya que el gobierno anterior se centró en culpar, y por tanto castigar, de todo a los maestros.

“El propósito debe ser mejorar la calidad de la educación, no limpiar a los maestros del sistema educativo”, resalta.

A su vez, David Calderón comenta que el mensaje del mandatario en la conferencia de prensa fue un “anuncio simbólico, pero sin evidencia para juzgarlo”. Aunque en él se mostró el interés hacia los niños y los adolescentes, se refirió a la diversidad en la educación y abordó la integralidad de la misma, además de que es una muestra de que está cumpliendo el compromiso que hizo con los maestros, para intentar corregir diversas problemáticas, que van desde su formación, capacitación, ingreso y continuidad en el sistema educativo, entre otros.

“Es bueno meterle dinero a la formación en estas escuelas”, agrega Erik Ramírez sobre el comentario de AMLO de que se destinarán más recursos para la construcción de 100 universidades públicas.

Por el contrario, para la especialista de la UNAM, construir más escuelas y avalar la obligatoriedad de la Educación Superior son puntos de alerta y deberán estar sustentados con claridad en la iniciativa, ya que hacer obligatorio cursar la universidad “será una ridiculez” si no hay los espacios suficientes y porque al ampliar la matrícula casi al 100% es muy probable que “el marcado laboral no puede absorber tal cantidad de egresados”. Por ello, agrega, el enfoque debe ser que el acceso sea universal.

“Construir 100 universidades públicas en seis años está fuera de cualquier posibilidad de cualquier país del mundo (…) es más importante concentrarse en sanar las instituciones que ya tenemos y ampliar la matrícula en esas mismas antes de crear más (planteles)”, apuntó.

Erik Ramírez subrayó que no deberá perderse de vista la calidad en la educación, ya que si bien hoy hay altos niveles de mucha deserción por la falta de espacios, la calidad educativa no estaba garantizando el empleo para los jóvenes y eso no es un punto que se haya mencionado en la conferencia.

“Se dijo que el nuevo Instituto (Nacional para la Revalorización del Magisterio y la Mejora Continua de la Educación) tendrá un consejo ciudadano con padres de familia, maestros y demás, pero también se debe incluir al sector económico, que es el que absorbe a esos estudiantes (les da empleos)”, apunta.

En ese sentido, Calderón apunta que la entidad que sustituirá al Instituto Nacional de Evaluación de la Educación (INEE), debe ser ajeno a la SEP, que verifique que los datos sean factibles y sus tareas sirvan para precisar la evaluación de los maestros; de lo contrario, debería preocupar si se convertirá sólo en un área de estadística magisterial subordinada a la dependencia federal:
“Eso sería un paso atrás”.

Ramírez también resalta que, de acuerdo con el mensaje de esta mañana, los estudiantes volverían a tener “pase automático” a las escuelas normales, lo que contrastaría con los exámenes de admisión que dejaban fuera incluso al 50% de los aspirantes, lo que “sería un error, ya que se debe buscar que llegue el mejor talento” al sistema educativo.

Por último, Calderón, de Mexicanos Primero, hizo hincapié en que será clave que de aprobarse los cambios a la reforma educativa, es necesario que se avance también en las leyes secundarias de la misma, ya que de no haberlas será preocupante tener un periodo en el que no se se tenga claridad sobre cuál ley será la que regirá: ley anterior o una nueva.

Tras su envío a la Cámara de Diputados y al tratarse de una reforma constitucional, el proyecto requerirá el voto de la mayoría calificada, después será turnada al Senado y posteriormente a los Congresos estatales, donde también necesitará la aprobación de al menos 17 de ellos.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/lo-bueno-y-lo-malo-del-plan-de-amlo-para-eliminar-la-reforma-educativa/?fbclid=IwAR1RMC8F7NfIl3V_MJLaDsMwsG6OUT43neQlbrDQyTYjhnW4rNla7K10LgI

Y a ti… ¿qué te van a dejar ser de mayor?

Y a ti… ¿qué te van a dejar ser de mayor?

Por: Mercedes Mateo

Hace un tiempo escuché una conversación entre mis hijos de esas que te hacen sonreír y te invitan a reflexionar. Mi hijo de seis años le dijo a mi hija de cuatro: “Qué linda eres”. A lo que mi hija, enfadada, le respondió: “¡Yo no soy linda! ¡Soy valiente e inteligente!”. Mi hijo, confundido y extrañado, no entendió qué había dicho de malo.

Lo que para mi hijo fue un cumplido refuerza un rasgo socialmente importante para una niña: que se aprecie su apariencia por encima de su inteligencia. Estos sesgos inconscientes y, aparentemente intrascendentes, pueden marcar las trayectorias educativas y profesionales que se plantean tanto para niñas como para niños.

¿Qué observamos en educación?

Los datos del programa PISA señalan que los niños tienden a tener mejor desempeño en matemáticas y ciencias que las niñas, mientras que a las niñas les va mejor en lectura y lenguaje.

Estas brechas en resultados académicos pueden explicarse por diferencias en preferencias, intereses y talentos. Y podríamos dejarlo ahí. No obstante, hay al menos tres problemas con esa interpretación: (i) a diferencia de los resultados en lectura y lenguaje, los resultados en matemáticas predicen el desempeño futuro en el mercado laboral; (ii) las diferencias entre niños y niñas son prácticamente inexistentes cuando entran a la escuela y dicha brecha se va ampliando según avanzan en grado académico; y (iii) hay países que no tienen esas brechas y en algunos están revertidas o se están revirtiendo.

Un par de responsables: el hogar y la escuela

En los debates de política pública, con el afán de ofrecer recetas concretas, tendemos a generar dicotomías que acaban percibiéndose como alternativas antagónicas. Este tema no es una excepción. No es la escuela o la familia: son las interacciones entre ambas las que generan estas brechas. Y esas interacciones pueden hacer que las diferencias jueguen en favor o en contra de cada grupo.

En el ámbito del hogar, la educación de las madres es un buen indicador de los resultados académicos de sus hijos/as. La evidencia también sugiere que su desarrollo profesional incidirá tanto en las decisiones de carrera que sus hijAS tomen, y en las decisiones de pareja y la implicación en el hogar que sus hijOS tengan.

En el ámbito de escuela, la calidad de la institución educativa está relacionada con diferencias en desempeño entre niñas y niños, y el rol del docente es clave.

Las expectativas de los maestros y su percepción sobre las habilidades de los estudiantes están relacionadas con cómo estos chicos y chicas se ven a sí mismos y cómo esas percepciones pueden afectar el desempeño académico, y sus decisiones de carrera y futuros ingresos.

Source: https://live-cima-site.pantheonsite.io/sites/default/files/2018-01/CIMA_Brief_%235_ENG-2018-01-25.pdf

 

En Jordania, cuya brecha está revertida en favor de las niñas, se ilustran bien las interacciones dentro y fuera del espacio escolar. Las niñas suelen tener mejor desempeño que los chicos en prácticamente todas las materias. A partir de tercer grado, los estudiantes de escuelas públicas se separan y van a escuelas solo de niños o de niñas. Los chicos tienen mayores niveles de autonomía y libertad en casa, por lo que tienden a salir más con amigos y dedican menos tiempo al estudio. Las chicas saben que si quieren tener una mínima posibilidad de trabajar tienen que conseguir buenos resultados. Los chicos saben que, aunque no saquen las mejores calificaciones, acabarán encontrando un trabajo. Además, las escuelas de chicos solo tienen profesores hombres quienes suelen ser más permisivos en el aula (hacen la vista gorda cuando se copian, por ejemplo) y establecen dinámicas más violentas. Las escuelas de niñas comportan ambientes más propicios al aprendizaje, contando con docentes más competentes académicamente, menos agresivos y más tolerantes.

En Chile, uno de los países de ALC con la brecha en matemáticas más amplia a favor de los chicos (el caso contrario a Jordania), evidencia reciente muestra diferencias significativas en el nivel de atención que los docentes prestan a ambos grupos. Los peores docentes tienden a mostrar mayores niveles de atención a los niños, privando a la clase de una participación más balanceada. Adicionalmente, estos sesgos están relacionados con el desempeño en pruebas SIMCE: las chicas, cuyos maestros muestran mayores sesgos de atención, tienden a desempeñarse peor en todas las materias, y especialmente, en matemáticas.

Mejorar la calidad de las interacciones dentro y fuera del aula es clave para combatir estos sesgos e inconsistencias. Además de la familia, la escuela y los maestros son determinantes en la vida de chicos y chicas dado que también ellos afectan su salud emocional y felicidad en la vida adulta. Políticas orientadas a sensibilizar a los docentes, que les den las herramientas para tener un mejor control del aula y promover una participación más balanceada son clave para asegurarnos que TODOS los estudiantes se benefician de una educación de calidad, que potencie sus talentos, y saque lo mejor que cada uno de ellos lleva dentro.

Fuente: https://blogs.iadb.org/educacion/2018/12/07/quetevanadejarser/?utm_source=BLOG+%28Nuevo+Formulario%29&utm_campaign=c43231a186-EMAIL_CAMPAIGN_2018_12_07_09_34_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_216a855a6e-c43231a186-509449421

Los 5 factores que impactarán el futuro de la educación, según el reporte de KnowledgeWorks

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El reporte Navigating the future of Learning, desarrollado por KnowledgeWorks, iniciativa educativa sin fines de lucro, describe el panorama al que se enfrentará la educación durante la próxima década; cinco fuerzas que interactuarán para transformar la enseñanza y el aprendizaje.

Los futuristas educativos de KnowledgeWorks advierten que el cambio climático, los algoritmos, las métricas de éxito y el avance en neurociencia son algunos de los factores que alterarán, para bien y para mal, el futuro de la educación.

  1. Migración y climaLa migración provocada por la volatilidad climática (temperaturas extremas, incendios e inundaciones), aunado al cambio de residencia por necesidades económicas, orillarán a los espacios educativos que conocemos hoy a reubicarse o transformarse en experiencias a distancia o mixtas.
  2. Decisiones AutomatizadasLos algoritmos y la inteligencia artificial están automatizando muchas de nuestras experiencias, servicios e interacciones con el fin de lograr eficiencia y personalización. En términos educativos, estos avances pueden crear caminos personalizados y adaptativos, sin embargo, también pueden minar la confianza de los estudiantes con vigilancia a distancia, imparcialidad y acentuación de prejuicios.
  3. Métricas de optimización Las métricas actuales de éxito en educación y negocios a menudo tratan a las personas como activos o datos que deben optimizarse. Este ambiente de logro basado en métricas está afectando la salud de trabajadores y estudiantes generando enfermedades y trastornos como hipertensión, diabetes, fatiga, ansiedad y depresión.
  4. Avances en neurociencia y tecnologíaLos desarrolladores de tecnología y neurociencia están reconfigurando la forma en que nos asociamos con las herramientas digitales, entre humanos y con nuestro entorno. Sin embargo, la presencia omnipresente de medios digitales está creando un ecosistema lleno de alertas, notificaciones y movimientos automáticos que distraen y dan forma al comportamiento de los usuarios de forma deseada y accidental.
  5. Compromiso civil tecnológicoLos ciudadanos comprometidos, insatisfechos con sus gobernantes, están utilizando canales digitales para crear conciencia, movilizar acciones y construir relaciones. Tales herramientas tienen el poder de sobrealimentar la influencia del sector cívico. Sin embargo, el fracaso en el desarrollo de ecosistemas inclusivos mantendrá un desequilibrio de poder y una apertura para que el sector corporativo continúe dando forma a las conversaciones y soluciones.

Posibles escenarios educativos

Ante estos cinco motores de cambio la experiencia educativa tendrá que adaptarse. Los analistas de KnowledgeWorks señalan que hay cuatro posibles escenarios para lograr el desarrollo saludable de los jóvenes, permitiendo un aprendizaje efectivo a lo largo de toda la vida y contribuyendo a la vitalidad de la comunidad.

  • Situar al aprendizaje en espacios donde se integre con la tecnología, la cultura y la comunidad. Por ejemplo, en museos, parques, centros de ciencia o de negocio donde intencionalmente se diseñen experiencias educativas con mentores o miembros de la comunidad en entornos de realidad virtual o realidad mixta.
  • Reorientar la enseñanza a temas centrados en el desarrollo humano. Los educadores podrían enfatizar su labor en promover la expresión creativa, el autodescubrimiento y la pertenencia social. Especialistas y educadores podrían integrar conocimientos de neurociencia, ciencia del aprendizaje y tecnologías cognitivas en experiencias de aprendizaje que apoyen la salud del cerebro, que mejoren la función cognitiva y el bienestar del estudiante.
  • Implementar estrategias de datos efectivas y adoptar tecnologías emergentes para el apoyo a estudiantes. Escuelas flexibles, aprendizaje basado en el lugar, redes de mentores y coaches, además de recursos digitales para apoyar a alumnos ante problemáticas diversas.
  • Reconfigurar los canales de comunicación y modelos educativos para reforzar la capacidad individual y aumentar el impacto en la comunidad. Por ejemplo, promover en docentes el uso de herramientas de Machine Learning para crear y promover recursos abiertos y aplicaciones con el fin de cubrir necesidades específicas de los estudiantes. Así mismo, empoderar a estudiantes para que ejerzan su voz e influencia cívica mediante el uso ético y responsable de herramientas digitales.

Como lo sugiere este reporte, dentro de diez años se necesitará reconfigurar el ecosistema educativo. Se requerirá responsabilidad y toma de decisión de las partes interesadas en la educación para actuar desde hoy ante los retos que ya imponen las transformaciones tecnológicas, climáticas e ideológicas.

Fuente:https://observatorio.itesm.mx/edu-news/los-5-factores-que-impactaran-el-futuro-de-la-educacion-kwnoledgeworks?utm_source=Newsletter+del+Observatorio&utm_campaign=e04e73d808-EMAIL_CAMPAIGN_2017_02_24_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_6e1a145e3e-e04e73d808-235969733

Educación superior en la cuarta revolución industrial

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Los avances tecnológicos están superando nuestra capacidad para medir su eficacia en términos educativos. Modelos como el aprendizaje lateral y el aprendizaje entre pares tratan de cerrar la brecha al involucrar a más stakeholders (las partes interesadas) e incrementar sus interacciones durante el proceso de aprendizaje, pero la evidencia de su éxito es escasa o inclusive contraria al efecto deseado; vivimos tiempos en que la educación y el aprendizaje están divergiendo siendo el uso de la tecnología uno de los factores más disruptivos (Kao, 2018).

Las oportunidades de aprendizaje son cada vez mayores y diversas, mientras que las oportunidades de recibir una educación valiosa y acreditable se quedan rezagadas. Esta discrepancia nos invita a reflexionar: ¿qué es una escuela?, ¿quién es un profesor?, ¿cómo debe verse un ecosistema de aprendizaje?

Aunado a lo anterior, la brecha de habilidades entre nuestras capacidades actuales y las capacidades que necesitamos para enfrentar la cuarta revolución industrial (4RI) influye en la dirección hacia donde la educación superior debe evolucionar. Se dice que los futuros profesionistas tendrán largas carreras dedicadas para desarrollarse hasta en 20 trabajos distintos. Frente a este escenario, Suzanne Fortier, presidenta de McGill University, planteó los siguientes retos que la educación superior debe atender:

  • Preparar a los estudiantes para renovar sus habilidades cada 3 a 5 años
  • Preparar a los estudiantes para estar listos para el empleo (visión de corto plazo)
  • Preparar a los estudiantes para estar listos para el futuro (visión a largo plazo)

 Imagen 1. RETOS / Autor: Christiam Mendoza

Imagen 1. RETOS / Autor: Christiam Mendoza

 

Para enfrentar estos retos las estrategias que diseñen las universidades tendrán mayores posibilidades de éxito si se consideran múltiples stakeholders, entre ellos estudiantes, profesores, padres de familia, investigadores, empresas y gobierno. Entre estos stakeholders y las instituciones educativas se debe lograr la construcción de coaliciones que atiendan objetivos conjuntos (Ogan, 2018).

En cómo abordar estos retos Ann Maria Mettler, Jefa de Estrategia Política de la Comisión Europea, señala que debemos “obsesionarnos menos con la educación formal y enfocarnos más en habilidades” (WEF 2018, p. 33). Esta mentalidad que Mettler propone nos puede ayudar a agilizar las estrategias que nos permitan cerrar la brecha entre educación y aprendizaje a través de la innovación y la experimentación.

“Debemos obsesionarnos menos con la educación formal y enfocarnos más en habilidades”

— Ann Maria Mettler

 

Habilidades a desarrollar en los estudiantes

El presidente de una de las ONG más grandes del mundo dedicada a educar a los jóvenes sobre educación financiera, espíritu empresarial y preparación para la fuerza laboral Advani (2018) sugiere que los estudiantes que enfrentan la 4RI deben transformar su mentalidad hacia una más innovadora y emprendedora. Para esto los educadores debemos ayudar a los estudiantes a desarrollar las siguientes habilidades:

  • Liderazgo para dar forma a su propio aprendizaje y carrera profesional
  • Confianza en su capacidad de aprender
  • Resiliencia y autoeficacia requeridos para una mentalidad innovadora

El liderazgo que los jóvenes necesitarán es el carácter para desarrollarse de forma independiente a través de su larga y variada carrera profesional. En estas “largas carreras”, podrán fallar muchas veces en su camino, y deberán tener la capacidad para recuperarse y renovarse. En esa renovación, todo profesional deberá ser apto y capaz de tomar la rienda de su camino de aprendizaje.

Para el fortalecimiento de estas habilidades, se recomienda el desarrollo de Comunidades de Innovación, en un espíritu similar al de la triple hélice (academia, sector privado y gobierno), con una dirección a atender problemáticas focalizadas y locales. Entre los integrantes de la comunidad se deben tener en cuenta modelos a seguir, líderes y casos de éxito. En estas comunidades se logra el involucramiento y el compromiso de múltiples stakeholders para alcanzar su visión de corto y largo plazo.

“El sistema educativo debe adoptar el concepto de aprendizaje de por vida facilitando que los estudiantes exploren su capacidad para aprender”

Educación Superior en la 4RI

El sistema educativo debe adoptar el concepto de “aprendizaje de por vida” (Vestberg, 2018) facilitando que los estudiantes exploren su capacidad para aprender. Para lograrlo, los expertos que participaron en el evento “Annual Meeting of the New Champions 2018 (AMNC)”, recomendaron que se exponga a los estudiantes a una amplia variedad de oportunidades de aprendizaje entre las que se pueden incluir:

 Imagen 2. CARACTERÍSTICAS DE LA SOLUCIÓN / Autor: Christiam Mendoza

Imagen 2. CARACTERÍSTICAS DE LA SOLUCIÓN / Autor: Christiam Mendoza

 

A partir de estas características de solución, los docentes podemos desarrollar experiencias de aprendizaje que respondan a las necesidades de nuestros stakeholders y, en especial, de nuestros estudiantes.

Nos toca a nosotros

Los profesionales de la educación debemos cerrar esa brecha entre educación y aprendizaje para desarrollar las experiencias que los futuros profesionales necesitan. Debemos retar a nuestros estudiantes recordando que ellos pueden ser altamente resilientes y debemos hacerlo con humildad recordando que nos encontramos en una posición de privilegio frente a algunos de los retos que los estudiantes en el futuro enfrentarán. De nosotros depende crear los ambientes que brinden alegría y motivación para el aprendizaje.

Referencias

Mendoza, C. (2018). Educación Superior en la 4ta Revolución Industrial. Monterrey, México: INCmty 2018. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=y11_KPftcUY

Vander Ark, T. (2018). The Promise & Challenge of Student-Centered Learning. Recuperado 2 de octubre de 2018, de http://www.gettingsmart.com/2018/09/the-promise-challenge-of-student-centered-learning/

Vestberg, H. (2018). Why we need both science and humanities for a Fourth Industrial Revolution education. Recuperado 2 de octubre de 2018, de https://europeansting.com/2018/09/24/why-we-need-both-science-and-humanities-for-a-fourth-industrial-revolution-education/

World Economic Forum (2018). Shaping Innovative Societies in the Fourth Industrial Revolution (p. 84). Presentado en Annual Meeting of the New Champions, Tianjin, China. Recuperado de https://weforum.ent.box.com/s/a0vbn8684ie03zk10hvr46lsa382tcpn .

Fuente:https://observatorio.itesm.mx/edu-bits-blog/educacion-superior-en-la-cuarta-revolucion-industrial?utm_source=Newsletter+del+Observatorio&utm_campaign=e04e73d808-EMAIL_CAMPAIGN_2017_02_24_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_6e1a145e3e-e04e73d808-235969733