5 propuestas del IMCO para fomentar la educación del futuro y más empleos

Expertos del organismo dan las soluciones para que el sistema educativo mexicano prepare mejor a sus talentos en beneficio del país.

Empleos más técnicos.  Siete de los 10 puestos más difíciles de cubrir son técnicos, por lo que México necesita ‘meter el acelerador’ a una educación más acualizada, propone el IMCO.  (Foto: iStock by Getty Images)

Por: Jimena Tolama

La automatización es sin duda el disruptor estrella del mercado laboral y el sector privado lo sabe. ¿Pero México está preparado para subir a la ola a los jóvenes que hoy cursan el bachillerato y la universidad?

Con este mercado que hoy avanza a la velocidad de un chita y un sector educativo que lo hace a la de un caracol es difícil, aseguraron expertos investigadores del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). De acuerdo con la directora de Innovación y Educación Cívica del organismo, Alexandra Zapata, el país es uno de los que más podría generar empleo a partir de la revolución digital.

Al último ciclo escolar se tienen registrados 4.1 millones de estudiantes universitarios, según cálculos del IMCO con información del INEGI, por lo que las herramientas que reciban los jóvenes en su preparación educativa van a determinar la capacidad de México para innovar y acelerar el crecimiento económico.

Así que, ¿cómo hacer para que el sector educativo mexicano no se aleje de ese chita? Durante la presentación del estudio Compara Carreras 2017, el IMCO presentó cinco propuestas:

1. FORTALECER LA EDUCACIÓN TÉCNICA

Es una oportunidad para desarrollar los talentos que hoy son escasos en México, pues de los 10 puestos más difíciles de cubrir en el país, siete se ofertan en la educación técnica, como operadores de maquinaria y producción, técnicos, ingenieros, trabajadores certificados, personal de contabilidad y finanzas y personal de tecnologías de la información, según la Encuesta de Escasez de Talento 2017 de ManPower Group.

“La educación técnica superior puede ser una inversión sumamente rentable”, dijo Zapata, ya que el tiempo y dinero invertidos son significativamente menores a la de una licenciatura. Es sólo de dos años contra un promedio de 4.4 años que dura una carrera. Además, 98% estos estudiantes se encuentran en instituciones públicas.

2. ESTIMULAR EL DINAMISMO EN LA OFERTA EDUCATIVA

El IMCO llama a la Secretaría de Educación Pública (SEP) a agilizar los procesos de actualización de planes de estudio y de la oferta educativa de manera constante.

“Una universidad que no actualiza sus planes de estudio lo tiene o debe de justificar de manera pública. ¿Por qué una universidad no lo está haciendo si sabemos que el mercado laboral está cambiando y las habilidades que ellos tienen también están cambiando?”, cuestionó la directora de Innovación y Educación Cívica del IMCO.

El reto es pensar en ofrecer carreras que son estratégicas no sólo para los alumnos, sino enfocadas al crecimiento de México. “Las escuelas no pueden seguir con la oferta educativa de lo que era popular o que tenía un retorno en los años 80”, añadió.

Para ello, el IMCO llamó a replicar el modelo del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep), que periódicamente consulta al sector productivo para entender qué está buscando en los egresados. “Tenemos casos de éxito solo que no los volteamos a ver como referencias”.

3. INTEGRAR CERTIFICACIONES INTERNACIONALES Y DE SECTOR

Además de flexibilizar la revalidación de créditos entre carreras, instituciones y países para evitar que las instituciones cobren dos veces o materias en caso de un cambio de carrera, los jóvenes deben tener acceso a certificaciones especiales que sumen a su currículum.

“En la medida que un joven tenga no sólo su diploma y pueda aportar certificaciones que lo engrandezcan, podrá aspirar a competir en un mercado cada vez más global y abierto”, indica Zapata.

4. TRANSPARENTAR LAS ESTADÍSTICAS DE SEGUIMIENTO A EGRESADOS

México requiere de una política de datos públicos en educación superior que tenga la finalidad de beneficiar a los alumnos, destacó el IMCO, ya que la disponibilidad de datos fomentaría la presión en universidades para elevar la calidad de sus programas y comprometerse a la empleabilidad de sus alumnos.

Se refiere a estadísticas como cuál es el promedio de ingresos de un egresado, en qué sector está trabajando, qué genero tiene, cuál es el estatus de su empleabilidad, cuánto tiempo le tomó encontrar un empleo, cuánto le están pagando, en dónde trabaja y en qué puesto.

“Con esto tendríamos por primera vez en México un referente del valor de esa carrera universitaria frente al mercado laboral. No existe hoy nada así y cuando hablamos de qué universidad es mejor que otra nos estamos basando en percepción y reputación. No en evidencia”, aseguró la experta.

De no llevarlo a cabo, la opacidad, que limita a los jóvenes de tomar decisiones sobre qué estudiar, seguirá favoreciendo universidades poco competitivas que hoy ofrecen licenciaturas baratas y de baja calidad. “Si no rinden cuentas de la empleabilidad de sus egresados no tiene incentivos para ofrecer carreras que les cuestan más y que son más caras para ellos por inversión en docencia y tecnología”, agregó.

5. ESTABLECER BASES PRESUPUESTALES CONCURSABLES

Finalmente, el IMCO propone que la política pública educativa tenga bolsas presupuestales concursables que premien los programas educativos con alta rentabilidad.

“Entendemos que algunas tienen recursos limitados y la solución fácil es abrir carreras baratas pero no puede ser la política que siga México. Es seguir apostándole a la inercia”, puntualizó.

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Aprendizaje híbrido: ¿el futuro de la educación superior?

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En las últimas décadas, la educación superior se ha visto amenazada por el auge del Internet y los nuevos modelos educativos y métodos de entrega que han surgido gracias a este. Los MOOC (acrónimo en inglés de Massive Open Online Course), plataformas como Khan AcademyLynda.comTeachableUdemySkillshare y universidades completamente en línea como la UOC (Universitat Oberta de Catalunya), el College for America de la Universidad del Sur de New Hampshire o el modelo disruptivo que ofrece el proyecto Minerva, han obligado a las universidades a repensar sus modelos educativos.

Es por eso que actualmente son muchas las universidades que han reconocido que más que una amenaza, el Internet y auge de la educación en línea representan una gran oportunidad para crear nuevos métodos de entrega que se adapten a las necesidades particulares de cada alumno y al cambiante mundo en el que vivimos.

Es así como un creciente número de universidades está adoptando modelos híbridos que combinan la enseñanza tradicional, es decir presencial, con la instrucción en línea, creando así modelos educativos flexibles y acordes a los nuevos tiempos.

Blended learning, traducido a veces como aprendizaje híbrido, semipresencial o combinado, es un modelo de instrucción que entreteje elementos de la clase presencial y el aprendizaje en línea. Sin embargo, esta propuesta va más allá de simplemente usar nuevas tecnologías en la educación, significa aprovechar las posibilidades que ha abierto el Internet para darle a cada alumno una experiencia más personalizada y de acuerdo a sus necesidades.

Concretamente, el sitio Blended Learning Universe (BLU), una iniciativa del Instituto Clayton Christensen para la Innovación, ofrece la siguiente definición:

Blended learning se refiere a un programa educativo formal en el que el alumno realiza al menos una parte de su aprendizaje en línea donde pueda ejercer cierto grado de control sobre el tiempo, lugar, ruta o ritmo del mismo. Mientras que otra parte de su aprendizaje se lleva a cabo en un espacio físico distinto a su casa y con algún grado de supervisión. Ambas modalidades deben estar plenamente integradas en el curso de su aprendizaje. 1

Está tendencia educativa ha estado gestándose desde la década de los 90 principalmente en los EE.UU. en los niveles de preescolar a preparatoria (K-12). Recientemente, gracias a la gran penetración de la Internet y la proliferación de herramientas tecnológicas ha adquirido relevancia mundial y ha habido creciente interés por adaptar esta idea al contexto universitario.

 

¿Cómo funciona?

Es importante puntualizar que cuando hablamos de aprendizaje híbrido, no nos referimos a una metodología de enseñanza o filosofía pedagógica en particular, sino a los canales a través de los que se imparte la educación; no es de sorprenderse, entonces, que varios modelos sean posibles. Entre ellos, destacan:

  • Rotación de estación – donde los alumnos rotan en grupo dentro de una misma aula a través de distintas ‘estaciones’ en horarios fijos. En unas de ellas realizan aprendizaje en línea, en otras actividades colaborativas, o clase con un maestro.
  • Rotación de laboratorios – similar al modelo anterior sólo que el aprendizaje en línea ocurre en un laboratorio de computación acondicionado para este fin específico.
  • Rotación individual – en este caso el horario de cada alumna está determinado por la maestra o el algoritmo de una aplicación. La estudiante no tiene que rotar por todas las estaciones, sólo las requeridas en su ruta personalizada.
  • Aula invertida – el alumno aprende nuevos conceptos en casa mediante lecturas, videos y ejercicios, y aplica sus conocimientos realizando proyectos bajo supervisión de un instructor.
  • Flexible – El cuerpo docente provee apoyo e instrucción en un horario flexible y bajo demanda mientras el alumnado avanza a su ritmo en el contenido del plan curricular a través de una plataforma en línea.
  • A la carta – Le permite al estudiante tomar un curso con un maestro en línea además de su carga académica presencial. Este modelo es útil para instituciones que por alguna razón no pueden proveer ciertas oportunidades de aprendizaje.
  • Modelo virtual enriquecido – Es una alternativa a la escuela de tiempo completo que permite a sus estudiantes completar la mayor parte de su trabajo en línea, pero requiere que cumplan con cierto número de horas de aprendizaje cara a cara con su profesora. A diferencia del aula invertida la frecuencia de estos encuentros no necesita ser diaria.

“El modelo de aprendizaje híbrido es capaz de brindar una instrucción más personalizada a un mayor número de alumnos”

¿Quiénes lo están usando?

La Universidad de Maryland optó por incluir opciones de aprendizaje híbrido en diez de sus cursos en 2011 y desde entonces ha incrementado su oferta. Esta decisión fue producto del esfuerzo de docentes y administradores que deseaban probar el modelo como una alternativa a clases presenciales que históricamente habían probado ser poco efectivas.2

El Instituto Tecnológico de Massachusett (MIT), quinto lugar en los rankings mundiales, también ha adoptado el modelo híbrido a través de MITx, su plataforma de aprendizaje en línea. MITx se adapta a las necesidades de las diferentes clases que ofrece la institución. Para algunos, la plataforma es la principal fuente de aprendizaje. Para otros, permite combinar la clase presencial con el aprendizaje en línea. Este recurso en línea permite a los profesores concentrarse en la discusión y el contenido crítico en el aula.

Otra de las mejores universidades del mundo, el Imperial College de Londres (número 8 del mundo en los rankings mundiales), inició el año pasado un programa piloto donde estudiantes de ingeniería tomaron cursos de negocio en línea a la vez que el resto de sus clases eran presenciales. El objetivo de este piloto es probar con un grupo pequeño de estudiantes para paulatinamente mover toda su oferta educativa a este modelo híbrido flexible.

La escuela de negocios IE Business School, de España, ha encontrado la forma de implementar soluciones efectivas para poder hacer de las clases en línea un recurso eficaz tanto para profesores como para alumnos. Su solución es el WoW Room (“Window on the World”), una pared de 45 metros cuadrados con sus 48 pantallas de 55 pulgadas que sustenta la plataforma. En esta aula virtual, el único presente en el “aula” es el profesor (y no siempre, ya que en ocasiones el profesor puede ser sustituido por una imagen holográfica), mientras que los alumnos siguen la clase desde cualquier lugar del mundo.

Además, el blended learning puede ir más allá de una simple alternativa a la instrucción presencial o enteramente en línea, y abrir nuevas posibilidades. Hace unos años la Universidad de Tufts empezó la iniciativa híbrida “aulas conectadas” que permite a sus alumnos tomar cursos con estudiantes y profesores de otras instituciones alrededor del mundo.3

En nuestro país, el Tecnológico de Monterrey campus Ciudad de México, frente al terremoto del 19 de septiembre, ha recurrido a un modelo de aprendizaje híbrido flexible. Bajo este modelo, un promedio de 1,300 sesiones de videoconferencias se realizan diariamente entre profesores y alumnos. Para lograrlo, 90 profesores y 150 tutores, en su mayoría voluntarios, brindan apoyo en tiempo real a estas sesiones. Este esfuerzo ha permitido que alumnos de preparatoria y profesional reanuden sus clases y concluir a tiempo el semestre, sin necesidad de asistir presencialmente al campus. Esta solución optimiza los tiempos de presencia en aulas, traslados, horarios, además de que garantiza la calidad académica del modelo educativo.4

Ventajas de este modelo

Investigadores de la Universidad West Chester de Pensilvania realizaron un experimento en el que 150 estudiantes universitarios fueron divididos en tres grupos: el primero (60 alumnos) recibiría instrucción híbrida, el segundo (60 alumnos) tendría clases de manera presencial, mientras que el tercer grupo (30 alumnos) tendría también el modelo tradicional presencial pero con menos estudiantes.

El estudio reportó que el 64% de los estudiantes se sintió más involucrado con los contenidos del curso en el formato híbrido. El 90% reportó que les gustó la conveniencia del modelo híbrido. Al 88% le gustó trabajar independientemente y a su propio ritmo. Mientras que el 68% se sintió más cómodo expresando sus ideas y 65% sintió que las actividades combinadas promovieron un sentido de comunidad que permitió una mejor interacción entre sus compañeros de clase. 5 Además, el grupo de instrucción híbrida de 60 universitarios obtuvo un puntaje promedio ligeramente superior (47.46 de 60 puntos) al grupo presencial de 60 alumnos (44.34) y a otro grupo presencial más pequeño de 30 estudiantes (47.40). Esto es indicativo de que el modelo de aprendizaje híbrido es capaz de brindar una instrucción más personalizada a un mayor número de alumnos. 6

En conclusión, el aprendizaje híbrido o blended learning es un modo de instrucción que va cobrando cada vez más fuerza y presencia global, no sólo en instituciones de enseñanza básica, sino también a nivel universitario. Su ventaja clave, más allá de su conveniencia y flexibilidad, es la posibilidad de brindar al alumnado una educación personalizada a sus necesidades e intereses.


Referencias

1 “What is Blended Learning?” Blended Learning Universe, Clayton Christensen Institute, http://www.blendedlearning.org/basics/

2 Uloop. “Blended Learning: College Classrooms of the Future.” Huffington Post, 16 July 2013, http://www.huffingtonpost.com/uloop/blended-learning-college-_b_3598718.html.

3 Íbid.

4 Redacción. “#YdaleTecCiudad Un ejército de voluntarios brinda apoyo para clases CCM.” CONECTA, 11 Oct. 2017, https://conecta.itesm.mx/Paginas/noticia.aspx?idNoticia=6673.

5Kenney, Jane, Newcombe, Ellen. “Adopting a Blended Learning Approach: Challenges Encountered and Lessons Learned in an Action Research Study.” Journal of Asynchronous Learning Networks, vol. 15, no. 1, Feb. 2011, pp. 45–57.

6 Íbid.

Fuente:https://observatorio.itesm.mx/edu-news/2017/10/13/aprendizaje-hibrido-el-futuro-de-la-educacion-superior?utm_source=Newsletter+del+Observatorio&utm_campaign=2d10342340-EMAIL_CAMPAIGN_2017_02_24&utm_medium=email&utm_term=0_6e1a145e3e-2d10342340-235969733

Escolaridad entre adultos y gasto educativo en México

Por: Blanca Heredia

Escuela rural

México sigue teniendo muchos adultos de entre 25 y 64 años con sólo estudios de primaria o menos, y una baja proporción de éstos con educación superior. Así lo indica el Panorama de la Educación (2017) publicado por la OCDE el mes pasado.

Frente a 2.0 por ciento de la población adulta en los países de la OCDE con primaria o menos, en México 14 por ciento de los adultos están en esa situación. Además, casi dos de cada 10 de ellos (17 por ciento) cuenta sólo con educación primaria en contraste con el promedio OCDE, de 6.0 por ciento. En suma, una tercera parte de la población mexicana adulta tiene como máximo grado de escolaridad primaria o menos que primaria.

En Chile, la situación es sensiblemente mejor que la nuestra. Ahí, la población adulta con estudios menores a la primaria es de 7.0 por ciento y la proporción con sólo primaria es de 6.0 por ciento. Otros países de la región, sin embargo, están igual o peor que nosotros. Con primaria o menos: 26 por ciento de los adultos en Argentina, 37 por ciento en Brasil y 42 por ciento en Costa Rica.

Por lo que hace a la población adulta con algún tipo de educación superior (ciclo corto posteducación secundaria, licenciatura, maestría o doctorado), en México poco menos de dos de cada 10 (17 por ciento) tiene estudios superiores. Ello, frente al promedio de los países de la OCDE, que es de 37 por ciento.

El gasto en educación no alcanza para explicar las variaciones en escolaridad entre países, pero conviene no olvidarlo, pues, para explicar los resultados educativos, también, importa cuánto y cómo se gasta en ello. Al respecto, destacan, para el caso mexicano, dos datos en particular.

Primero, el hecho de que México, si bien destina una proporción importante de su PIB y de su gasto público a la provisión de servicios educativos, en términos absolutos (dólares equivalentes), gasta bastante menos por estudiante en todos los niveles educativos (por separado y en conjunto) que el promedio de los países de la OCDE. Así, en total (por estudiante y desde preescolar hasta educación superior), México invierte menos de la mitad (40 por ciento) de lo que invierten, en promedio, los países de la OCDE: 22 mil dos contra 55 mil 399 dólares equivalentes.

El gasto en términos absolutos importa, pero, reitero, no alcanza para sugerir explicaciones convincentes sobre niveles de escolaridad en la población adulta. Indicio de ello es que países con gasto por alumno para todos los niveles educativos similares a los de México, presentan niveles de escolaridad entre sus adultos muy distintos a los de los nuestro. Por ejemplo, Chile, cuyo gasto total por alumno desde preescolar hasta educación superior es de 24 mil 836 (similar al nuestro) y en el que, sin embargo, la proporción de adultos con sólo primaria o menos es de sólo 13 por ciento.

Un segundo dato, probablemente más importante para echar luz sobre las variaciones nacionales en la escolaridad de su población adulta, tiene que ver la distribución del gasto entre niveles educativos. En ese rubro, México destaca por la distancia entre el gasto por alumno de primaria con respecto al promedio de los países de la OCDE (dos mil 896 vs. ocho mil 733 dólares) y a países como Chile (cuatro mil 321 dólares), así como, y muy especialmente, en la diferencia entre el gasto por alumno de primaria y por alumno en educación superior. En México, tres veces más para los segundos que para los primeros, mientras que el promedio de la OCDE es de dos veces y el de Chile 1.6 veces.

El gasto no lo explica todo, pero convendría entender mejor por qué en México gastamos más por alumno de educación superior que por alumno de primaria, y cómo se relaciona eso con nuestra muy alta proporción de alumnos con sólo primaria o menos, así como con el todavía muy bajo porcentaje de adultos con educación superior.

Fuente:http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/escolaridad-entre-adultos-y-gasto-educativo-en-mexico.html

Nuevo análisis de datos revela cómo mejorar resultados educativos

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En otro ejemplo de cómo la ciencia de datos está cambiando la cara de la investigación educativa, la consultora en administración McKinsey & Company ha publicado este año una serie de reportes sobre la educación alrededor del mundo. Mediante técnicas de analítica avanzada y aprendizaje automático (machine learning) un grupo de expertos estudió los resultados de la prueba PISA de 2015 y descubrieron qué variables estaban más fuertemente asociadas con un buen desempeño en la prueba.

La base de datos del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA por sus siglas en inglés) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), es la más amplia y extensa del mundo. La prueba diseñada por esta organización evalúa el desempeño de una muestra representativa de 540,000 jóvenes de 15 años en matemáticas, lectura y ciencias en 72 países. Además, estudiantes, padres, docentes y autoridades completan encuestas que proveen información sobre entorno familiar, nivel socioeconómico, mentalidades y conductas de los estudiantes, recursos, liderazgo escolar, prácticas de enseñanza, formación docente y desarrollo profesional; sumando un total de 1440 variables y haciéndola el recurso cuantitativo más importante para entender la estado de la educación en el mundo.

El reporte general provee dos hallazgos sumamente interesantes que nos hacen replantearnos algunas ideas muy difundidas en materia educativa.

Una mentalidad adecuada por parte del alumno es aún más importante para su desempeño que su nivel socioeconómico.

En general, la mentalidad y motivación del alumno, son mejores predictores (30%) de un buen resultado en la prueba que el entorno familiar y otros factores demográficos (16%). Además, no todos los tipos de motivación positiva son iguales. Lo que los investigadores denominaron ‘calibración de la motivación’ —querer entregar un trabajo de
calidad—  resulta ser doblemente más importante que la motivación identificada por el alumno —desear el mejor de la clase—. Este estudio estima que una motivación bien calibrada es equivalente en impactó a estar en un nivel socioeconómico superior.

Además, haciendo eco al trabajo de Carol Dweck sobre la importancia de cultivar una ‘mentalidad de crecimiento’ para facilitar el aprendizaje1, este estudio encontró que los alumnos con dicha actitud, es decir los que creen que pueden mejorar si se esfuerzan lo suficiente, tuvieron un desempeño 12 por ciento mejor en la prueba que aquellos con una ‘mentalidad fija’; quienes creen que sus capacidades intelectuales no cambian.

El aprendizaje basado en la investigación no es reemplazo de la clase frente al grupo.

Los alumnos se benefician al abordar temas difíciles guiados por un maestro con la preparación pedagógica adecuada. Usados por sí solos, el aprendizaje dirigido por el docente, probó tener un mayor impacto positivo en la prueba —12 puntos más en la calificación promedio— que el aprendizaje basado en investigación (ABI) —61 puntos por debajo del score promedio—. ¿Acaso esto refuta años de investigación y uso del ABI? En absoluto, el mejor efecto  —26 puntos por arriba del score promedio— se produce cuando las dos metodologías se usan de manera que lo que prepondera es el aprendizaje guiado por el instructor y éste se complementa con el ABI.

Para explicar esto, los investigadores avanzan  dos hipótesis: 1) El ABI es más demandante para el estudiante, por lo que sólo se beneficia si ya cuenta con una base sólida de conocimientos y habilidades. 2) El ABI es un proceso complejo por lo cual los docentes que no hayan sido debidamente capacitados en su metodología pueden experimentar serias dificultades.

Aunque hay que reconocer que la prueba PISA, como cualquier otro examen estandarizado, es sólo una medida imperfecta del efectividad de la enseñanza, este nuevo estudio de McKinsey & Company nos demuestra el poder de la analítica de datos para explorar e interpretar enormes cantidades de datos y así extraer conclusiones relevantes y accionables que profesores e instituciones pueden incorporar en su práctica educativa.

 

10 carreras bien pagadas

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Imagínate despertar un día para ir a tu trabajo, esa increíble ocupación que te deja mucho dinero y pocas preocupaciones. Sería maravilloso, ¿no crees? ¿Sabes cuál es la mejor noticia? Que, de acuerdo con la información provista por Laurence Shatkin (experto en información de carrera y autor del blog Career Laboratory) a Business Insider, estas carreras bien pagadas con poco estrés ¡sí existen!.
Este listado se compone por la comparación de los sueldos promedio y los niveles de estrés del listado de 767 ocupaciones identificadas por el Departamento del Trabajo de EE. UU. Pero si tienes la duda, sí, también existen en México.

1. Ortodoncista

Tolerancia al estrés: 67

Sueldo anual promedio: 196,270 USD
¿Qué hace? Examina, diagnostica y trata la mala alineación de los dientes, así como las anomalías de la cavidad oral.

2. Ingeniero marino y arquitecto naval

Tolerancia al estrés: 67

Sueldo anual promedio: 94,040 USD
¿Qué hace? Diseña, construye y mantiene barcos, portaviones, submarinos, botes y buques. Se especializan el los sistemas de propulsión y dirección, así como en el diseño y la estabilidad de la coraza.

3. Científico de alimentos

Tolerancia al estrés: 55.8

Sueldo anual promedio: 65,340 USD
¿Qué hace? Investiga, desarrolla y aplica nuevas tecnologías para el procesado de alimentos.

4. Astrónomo

Tolerancia al estrés: 62

Sueldo anual promedio: 110,440 USD

¿Qué hace? Observa, investiga e interpreta los fenómenos astronómicos para extraer conocimiento aplicable a problemas prácticos.

5. Economista

Tolerancia al estrés: 63.3

Sueldo anual promedio: 101,450 USD

¿Qué hace? Estudia la producción, distribución, intercambio y consumo de recursos, bienes y servicios.

6. Politólogo

Tolerancia al estrés: 60.8

Sueldo anual promedio: 100,900 USD

¿Qué hace? Analiza el origen, desarrollo y estructura de las instituciones involucradas en los asuntos públicos.

Consulta la nota completa en: OCC.com.mx

Fuente:http://www.educacionyculturaaz.com/noticias/10-carreras-bien-pagadas

Ironhack, la startup que llega a México para transformar la educación digital

La startup llega a México después de revolucionar la educación digital y ayudar a otras startups en países como España, Francia y Estados Unidos.

Ironhack, la startup que llega a México para transformar la educación digital

Por:

La semilla de Ironhack se sembró desde el nacimiento de uno de sus fundadores: Ariel Quiñones, que vivió inmerso en el mundo de la educación desde pequeño, su madre era profesora de escuela primaria y su padre era un profesor universitario que se aventuró a iniciar un proyecto educativo que desafiaba un poco el modelo tradicional.

Ironhack pretende crear un modelo innovador alternativo que facilite cerrar la brecha entre empresas y profesionistas, especialmente programadores. La denominación de esta startup se inspiró en la conjunción del nombre de competencia de triatlón Ironman y la palabra ‘hacker’; “no en el sentido malicioso sino en el del programador moderno, creativo, que soluciona problemas con el uso de la tecnología”, asegura Quiñones, en entrevista con Entrepreneur en Español.

La misión de IronHack es formar programadores y cumplir ciertas métricas de colocación y de mejora salarial de los alumnos, lo cual han logrado con un buen plan curricular y una plantilla de profesores calificados.

Aunque sus primeros pasos profesionales se orientaron al mundo de las finanzas, Quiñones siempre supo que quería crear un proyecto a favor de la educación. La oportunidad de hacerlo le vino mientras estudiaba la maestría en la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia, Estados Unidos en donde conoció a su cofundador, Gonzalo Manríquez, un compañero de clase español.

Gonzalo Manríquez y Ariel Quiñones, fundadores de IronHack/ Foto: Cortesía.

El proyecto surgió en un contexto en el que observó cómo pese a que la gente invierte mucho en su educación, es difícil encontrar un lugar en el mundo laboral. Por otro lado, se dio cuenta de que las empresas se quejaban de no encontrar los perfiles adecuados, principalmente en las áreas de innovación, en los perfiles de programación.

“Para mí la inspiración fue esa brecha entre la oferta y la demanda”, asevera el emprendedor de origen puertorriqueño.

Pese a que la idea del emprendedor era iniciar su startup en América Latina o en Estados Unidos, Manríquez lo convenció de que podrían arrancar en Madrid, España, pues en 2013, el 50% de los jóvenes menores de 30 años estaban desempleados y había una oferta laboral de casi un millón de vacantes en la industria informática en la comunidad europea.

Expansión hacker

Aquel verano de 2013 parecía no ser el mejor momento para emprender en un país en crisis como España, “pero fue todo lo contrario”, expresa el emprendedor. Aunque el panorama no parecía muy alentador con sólo tres alumnos que iniciaron con el curso de programación web, que apostaron por el proyecto.

“Cuando alguien innova en cualquier sector, siempre hay resistencia por parte del consumidor. A veces no confiaban en la propuesta de valor”, recuerda Quiñones.

Pero para 2014 la historia había cambiado, pues ya habían llegado a Barcelona y habían logrado graduar a 100 alumnos. Este 2017 se han graduado 700 alumnos en cuatro campus distribuidos en Madrid, Barcelona, París y Miami, que según Quiñones, es el puente para llegar a América Latina.

Para levantar capital, primero se aseguraron de que el modelo era el correcto y de que podían captar al cliente adecuado. Otros emprendedores hacen lo contrario, primero hacen una presentación y así esperan levantar capital para tener resultados.

También han hecho alguna formación a empresas, pero sólo ha representado un 10% de la facturación total, pero Quiñones no descarta que en el futuro sea un para que podamos explotar más.

El proyecto se fondeó orgánicamente durante más de tres años. El año pasado, con el objetivo de acelerar el crecimiento geográfico, buscaron financiamiento venture capital y hace unos meses cerraron una ronda de inversión de 3 millones de dólares con el fondo español JME.

Ironhack llegará a México a principios de 2018. El país “es una de las capitales más importantes en tecnología y en emprendimiento de la región, y también hay un déficit de profesionales de informática”, recalca Quiñones.

Quiñones confía en que en una urbe como la Ciudad de México, donde hay 130 mil graduados universitarios anuales, Ironhack tiene una gran oportunidad de mercado.

Fuente:https://www.entrepreneur.com/article/302244

Promesas y retos de la educación superior en América Latina

POSTED BY: CAROLINA GONZÁLEZ VELOSA

Una de las transformaciones más importantes que ha tenido el sistema educativo en América Latina y el Caribe es el dramático aumento en el acceso a educación superior. Entre 1996 y 2014, la cobertura aumentó en más del doble (del 18% al 44%) como resultado de un esfuerzo en el gasto público y en la inversión privada. Los gobiernos aumentaron el gasto en educación superior hasta alcanzar un promedio de 1% del PIB, poniendo la región a la par con los países de la OCDE. Adicionalmente, los hogares aumentaron sus inversiones, lo que se ha visto reflejado en un aumento generalizado en la matrícula en instituciones privadas.

Los gobiernos aumentaron el gasto en educación superior hasta alcanzar un promedio de 1% del PIB, poniendo la región a la par con los países de la OCDE.

En muchos países esta transformación trajo consigo un crecimiento en el acceso a la población de menores ingresos, que tradicionalmente había sido excluida del sistema. En países como ColombiaChile y Argentina, la tasa de matrícula de quienes están en los dos quintiles más bajos de la distribución de ingresos es de más del 20%. Así, si bien aún es importante facilitar el acceso en los grupos más vulnerables, la educación superior en la región está dejando de ser un privilegio de las élites para convertirse en una aspiración legítima de todos.

Más instituciones y más programas

La expansión se ha visto también reflejada en un aumento en la cantidad y diversidad de instituciones y programas de educación superior. En la última década, el número de instituciones en Brasil se dobló y en México aumentó en un 50%. Y entre 2001 y 2011, el número de programas de educación superior ofrecidos en Colombia se duplicó. Además, los programas técnicos y tecnológicos (TyT) crecieron en importancia: hoy en día uno de cada cinco alumnos de educación superior en la región está matriculado en un programa TyT. Y en países como Colombia y Chile, esta proporción llega a un tercio.

En suma, la región cuenta ahora con un sector mucho más amplio, accesible y diverso, lo que puede traer importantes beneficios económicos y sociales a la región. Que cada vez más personas en América Latina y el Caribe puedan acceder a un título profesional es reflejo del crecimiento de la clase media en la región y una excelente noticia que debemos celebrar.

La región cuenta ahora con un sector mucho más amplio, accesible y diverso, lo que puede traer importantes beneficios económicos y sociales a la región.

También hay grandes retos

Pese a los avances de estos años, la educación superior de América Latina y el Caribe también enfrenta grandes retos.

El primero tiene que ver con la formación de los estudiantes que ingresan al sistema. Evidencia reciente para Colombia muestra que, desde el año 2000, se ha ido reduciendo el nivel promedio de preparación académica de quienes ingresan a la educación superior. Y esto estaría teniendo repercusiones sobre los altos niveles de abandono en el sistema. Actualmente, el 68% de los estudiantes de la región que ingresan a programas de pregrado no lo terminan.

Un segundo reto tiene que ver con la calidad de la oferta educativa. La proliferación de nuevas instituciones y programas está demandando de los gobiernos mayores esfuerzos en materia de supervisión y aseguramiento de la calidad. Estudios recientes revelan una gran heterogeneidad en la oferta: en la región coexisten programas altamente rentables y otros que implican grandes pérdidas económicas para sus egresados. A ello se suma la necesidad de garantizar que la formación esté alienada a las necesidades del sector productivo, en un contexto en el que los rápidos cambios tecnológicos pueden transformar la demanda laboral de manera acelerada.

Finalmente, está el tema de financiamiento. Si las perspectivas fiscales a mediano plazo de la región no mejoran, se va a restringir la capacidad de subvencionar la educación superior. Y, en la medida en que en muchos países el esfuerzo público ya es comparable al de las economías avanzadas, la opción de incrementar el gasto sustantivamente es limitada. En un entorno de crecimiento de la clase media en el que cada vez más familias aspiran a un título en educación superior, resultará indispensable introducir innovaciones financieras.

En ‘Aprender mejor: Políticas públicas para el desarrollo de habilidades’, la reciente publicación insignia del BID que analiza la formación en habilidades a lo largo de todo el ciclo de vida, profundizamos en este diagnóstico. En un capítulo enfocado en educación superior, ofrecemos una serie de principios de política para avanzar en cobertura y al mismo tiempo asegurar calidad y pertinencia. La región de América Latina y el Caribe está dando pasos firmes en el acceso. Es importante profundizar en ello, pero, al mismo tiempo, asegurar la pertinencia y la calidad. De ello depende que nuestros países puedan derivar los réditos del conocimiento avanzado y especializado que caracteriza la educación superior. También dependen los sueños de un número cada vez mayor de estudiantes latinoamericanos.

*Este artículo cuenta con la coautoría de Elena Arias y Gregory Elacqua, especialista y especialista principal, respectivamente, de la División de Educación del BID.

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Fuente:https://blogs.iadb.org/trabajo/2017/10/06/promesas-y-retos-de-la-educacion-superior-en-america-latina/?utm_source=newsletter&utm_medium=rssfeed&utm_content=title&utm_source=Factor+Trabajo%3A+Bolet%C3%ADn+de+Mercados+Laborales+y+Seguridad+Social+del+BID&utm_campaign=34ee9f9e57-Mailchimp+RSS&utm_medium=email&utm_term=0_c30748bc43-34ee9f9e57-189478437