7 cualidades que tienen los jóvenes que cambian el mundo

7 cualidades que tienen los jóvenes que cambian el mundo

Por: Natalie Abuchaibe

Sabemos que, para convertirnos en la mejor versión de uno mismo, debemos re-imaginar la educación. Los modos tradicionales se están quedando rezagados y salir de esa inercia no es fácil, pero tampoco imposible. Para despegar de la zona de confort educativa y aterrizar en la zona del todo es posible, desde Mindot (una organización que educa, inspira y empodera estudiantes y que también trabaja con profesores para que implementen experiencias educativas innovadoras en sus países) hemos identificado siete cualidades a promover.

  • Disruptor : “La prisión me enseñó que todos merecen una segunda oportunidad”

En el último MindWeek llevamos a los estudiantes (los llamamos Minders) a Conbody Studios. Coss Marte, su fundador, nos contó que estuvo en prisión y sufría de obesidad. Allí, y a través de una rutina intensa de ejercicios inventada por él, pudo adelgazar y ayudar a muchos compañeros. Luego de cumplir su condena, intentó sin éxito conseguir trabajo. Firme en salir adelante, decidió crear Conbody, un gimnasio en Nueva York con temática carcelaria y con funcionarios ex-convictos. Acercar a los jóvenes a este tipo de historias es fascinante porque no solo les da ideas para convertir lo negativo en positivo, sino para que se conviertan en disruptores que puedan impactar al mudo con su creatividad, innovación y visión.

  • Pensador Crítico y Flexible: ¿qué saben los jóvenes del design thinking?

El mes pasado visitamos las oficinas de Google para vivir la experiencia de un Sprint workshop. Los Minders pudieron trabajar usando el método design thinking para analizar la veracidad de las noticias publicadas. Inculcar en ellos el pensamiento crítico y flexible es clave para que desarrollen la capacidad de discernimiento, de análisis y que sean muy argumentativos.

  • Comunicador Estratégico: ¿a quién le hablamos?

Tuvimos el honor de visitar con los Minders el New York Times para que participaran del Page One Meeting. En esta reunión, los editores del diario se reúnen para decidir qué noticas llegarán a primera plana. Aprender a comunicarnos siendo “ciudadanos del mundo” y a adaptar el mensaje a diferentes audiencias, contextos y países, fue al aprendizaje de esta experiencia.

  • Colaborador Empático: ponerse en los zapatos del otro y colaborar.

¿Cuáles son las cualidades que buscan empresas como Facebook, Google, Spotify, Nasdaq a la hora de contratar? Todos coincidieron: líderes con la capacidad de trabajar en equipo. Inculcar en los jóvenes la importancia de desarrollar vínculos y no divisiones, los convierte en negociadores con capacidad de trabajo en equipo.

  • Hacedor Determinado: más que inspiración… transpiración

Hacer, hacer y hacer. Visitamos Vayner Media y conocimos la historia de su fundador, Gary Vaynerchuck, uno de los emprendedores más fascinantes que he podido oír. Gary es un hacedor determinado: metas claras y cero quejas. ¡Cuánto tiempo perdemos quejándonos, lamentando lo que no podemos cambiar….!

  • Apasionado: “Trabajar duro por algoque no nos gusta se llama estrés. Trabajar duro por algo que amamos se llama pasión. Simon Sinek”.

Liliana Gil Valetta es una de las personas más apasionadas con las que me he encontrado en la vida. Los Minders escucharon su brandU workshop donde Lili nos comparte como el porqué está conectado con la pasión, con el sentido de la vida. “Lo que haces te tiene gustar, porque es el motor que mantendrá vivo el proyecto”. Cuando algo te gusta, quieres hacerlo, quieres saber más, quieres mejorarlo, quieres aprender y dedicarle tiempo. Por eso la pasión es éxito.

  • Cultivar el interior : ¿en cuántos colegios se enseña a meditar?

Visitamos Thrive Global, las oficinas de Ariana Huffington, con un grupo de Minders para conocer la importancia del equilibro y la armonía en la vida. Vivimos una fascinante sesión de meditación. Al final de la MindWeek, los chicos nos contaron que esta actividad fue una de sus favoritas.

Un estudio realizado por la organización finlandesa hundrED determinó que el 83% de los jóvenes afirman que desarrollar competencias que les ayuden con su carrera futura, mejoraría la educación. Este estudio es una prueba más de la necesidad de proponerles a los jóvenes experiencias como MindWeek, y de hacer cambios en la educación para alimentar en los jóvenes cualidades que los hagan sentirse preparados para cambiar el mundo.

Fuente:https://blogs.iadb.org/educacion/2018/11/09/7cualidades/?utm_source=BLOG+%28Nuevo+Formulario%29&utm_campaign=66db1e32d1-EMAIL_CAMPAIGN_2018_11_09_10_38&utm_medium=email&utm_term=0_216a855a6e-66db1e32d1-509449421

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Empresas tienen responsabilidad en elevada rotación juvenil

La elevada rotación entre los colaboradores jóvenes se suele atribuir a su búsqueda de  inmediatez y necesidad de reconocimiento.

Por: Blanca Juárez Y Gerardo Hernández

Panel del Foro Los Jóvenes como Capital Humano Foto: Hugo Salazar - EE

La elevada rotación entre los colaboradores jóvenes se suele atribuir a su búsqueda de  inmediatez y necesidad de reconocimiento. Pero José María Avelar, director de Recursos Humanos de Ecolab para América Latina, opina que el problema está en las empresas que no cambian sus formas de trabajo.

Si las organizaciones en verdad desean retener a su personal más joven, deberán formar a los gerentes y supervisores para que “sepan cómo tratar a un muchacho, sin importar sus características, porque todos son talentosos”. Ayudar a desarrollar a ese talento “es la parte medular para que los chicos se queden. Si los tratan mal, por más versátil que sea la comunicación de la empresa, los jóvenes se irán”, enfatizó Avelar durante el foro Los Jóvenes como Capital Humano, organizado por GINgroup, líder en Latinoamérica en administración de capital humano y El Economista.

La firma de productos y tecnologías en agua e higiene, Ecolab, recluta en México principalmente a talentos egresados del Instituto Politécnico Nacional y la Universidad Nacional Autónoma de México porque tienen un alto nivel de conocimientos técnicos y comunicación.

Bajo nivel de inglés

Según la experiencia de Adriana Torres, CEO en México de Tata Consultancy Services, el capital humano proveniente de esas instituciones públicas carece del nivel de inglés que les permitiría crecer a puestos ejecutivos, contrario a los colaboradores egresados de otras universidades.

En nuestro país el reto para la consultoría india especializada en tecnologías de la información ha sido encontrar jóvenes que manejen conceptos sobre automatización y robotización porque los planes de estudios no tienen materias relacionadas con estos temas.

“Me toca traerlos desde cero y enseñarles desde cero. En cada uno invertimos al menos tres meses de educación teórica y práctica sobre nuevas tecnologías y enseñanza de inglés”, comentó Torres.

El rubro de las carreras relacionadas con tecnologías de la información se ubicaron como la novena más estudiada en el 2017, según Fernando Maldonado, subsecretario de Empleo y Productividad Laboral. El año pasado, México tuvo 4.7 millones de estudiantes universitarios en las 4,200 instituciones de educación superior. El 50% de estos alumnos se concentraron en las carreras de administración, contabilidad, derecho, docencia, ingenierías, medicina, psicología, ciencias de la comunicación y tecnologías de la información.

El funcionario federal afirmó que un egresado universitario tarda en promedio casi 10 meses en conseguir un empleo. En México hay 15.4 millones de jóvenes, de entre 15 y 19 años, en el mercado laboral, 59% de éstos están en la informalidad.

Educación para el empleo

Mientras las empresas demandan capital humano más capacitado y actualizado, pruebas como Pisa y Planea confirman que México no está alcanzando los niveles de aprendizaje esperados. “El reto de la educación es la calidad”, señaló Javier Treviño, subsecretario de Educación Básica.

De acuerdo con Treviño, actualmente en México de cada 100 niños que ingresan a primaria, 24 concluyen estudios de nivel superior y solo uno es profesionista técnico.

Nicolás Mariscal, CEO de la constructora  Marhnos, explicó que igual que las personas, las empresas también envejecen. La clave para evitar el deterioro es integrar a las nuevas generaciones en los trabajos.

Marhnos tiene un programa para jóvenes con interés en estudiar carreras como arquitectura o ingeniería civil en el que durante una semana rotan por distintas áreas de la empresa, incluyendo obras, para experimentar si es realmente lo que quieren hacer en la vida.

Existe otro tipo de programas para acercar a los jóvenes al mundo laboral como  aprendices: el modelo mexicano de formación dual. Este ha servido para que se preparen en un ambiente de trabajo real, coincidieron los especialistas en el panel.

Sin embargo, no todas las empresas están dispuestas a dar un apoyo económico a los jóvenes que estudian bajo este esquema y que finalmente les aportan horas de trabajo, comentó Recaredo Arias, director general de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

Fuente:https://www.eleconomista.com.mx/gestion/Empresas-tienen-responsabilidad-en-elevada-rotacion-juvenil-20181030-0022.html

Propone Pearson atender a los universitarios por segmentos

Por: 

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A través del análisis de una encuesta, Pearson propone cinco segmentos de estudiantes que las universidades deberán diferenciar para generar experiencias educativas más efectivas y certeras.

El reporte The Future Learners publicado por Pearson señala de nuevo la necesidad de las universidades de crear ecosistemas educativos flexibles. Así mismo, critica la forma en que la educación genera programas educativos enfocados en grupos de edades y desestima los deseos y necesidades de los estudiantes.

Con el fin de entender de qué forma los universitarios prefieren aprender y qué tipo de contenido les resulta más atractivo, investigadores de Pearson realizaron una encuesta a 2600 alumnos estadounidenses. La interpretación de los resultados arrojó que, para generar experiencias de aprendizaje más personalizadas, se tendrá que dejar de ver a los alumnos como una masa homogénea y distinguir tipos o segmentos de estudiantes.

Los cinco tipos de estudiantes según Pearson

  1. El estudiante tradicional (25%)

    Tienen pasión por aprender cosas nuevas en un entorno convencional. Este segmento favorece las interacciones en persona con compañeros de clase y profesores; prefieren leer y escuchar conferencias en lugar de estudiar en grupo o ver videos.

    Por otro lado, creen que el propósito de la universidad es la preparación para la vida y un camino para obtener un buen empleo. Las tres principales carreras que eligen son ingeniería, profesiones de la salud y negocios.

    Este segmento valora mucho la educación superior y expresa la menor preocupación entre todos los segmentos sobre su capacidad para pagar un título.

  2. El estudiante por hobby (24%)

    Grupo que ve la educación como un viaje de aprendizaje sobre cosas nuevas y no como un camino a la cima de su profesión. Seis de cada 10 de los estudiantes en este segmento no están inscritos en la universidad, nunca han obtenido un título y no necesitan uno para su trabajo actual.

    Son aprendices autodirigidos con altas habilidades académicas que aprecian una mezcla de estilos de aprendizaje (digital, libros y cursos presenciales).

    Los principales campos de estudio de este segmento son tecnología de la información, biología y psicología. Al respecto, dos tercios de este segmento contestaron que tienen grandes preocupaciones sobre el pago de un título académico.

  3. El estudiante de carrera (19%)

    Este segmento ama la universidad y sobresale académicamente. Su pasión se centra en la educación superior como un medio para obtener un buen empleo.

    Sus especializaciones se inclinan hacia lo práctico: negocios, informática y salud. Prefieren los medios digitales que los libros. Además, a este grupo le gusta el aprendizaje basado en proyectos pues son conscientes del énfasis que los empleadores ponen en las habilidades sociales.

  4. Estudiantes reacios (17%)

    Son estudiantes que no sobresalen académicamente y tienen poca pasión por aprender. Sus principales carreras son de negocios, ingeniería e historia.

    Este segmento prefiere la educación bajo demanda, ya sea en línea o en un campus. Estos estudiantes le otorgan poco valor a la educación superior y son sensibles a los precios de las titulaciones.

  5. Estudiantes escépticos (15%)

    Este segmento tiene poca pasión por el aprendizaje y un poco más de la mitad de ellos se describen como estudiantes promedio. Las principales carreras que eligen son de negocios y justicia penal.

    Prefieren la educación en línea que cara a cara o en libros. Dada su actitud apática hacia la educación, le ven poco valor a la educación universitaria y expresan mucha preocupación por su capacidad para pagar la universidad.

Pearson señala que esta segmentación puede ser utilizada por las universidades como una guía para que la creación programas académicos de acuerdo a determinados tipos de estudiante.

Segmentar y generar experiencias personalizadas es el objetivo que muchas universidades pretenden alcanzar, sin embargo, limitar la oferta educativa a sólo cinco clases o tipos de estudiante parece una solución reduccionista.

El reto para las universidades será crear programas educativos que se adapten a los estudiantes dependiendo las necesidades y deseos de cada uno. Los segmentos, sin duda, son una mejor opción que el acercamiento tradicional por edades, no obstante, habrá que determinar los grados de segmentación para evitar generalizaciones y favorecer la inclusión.

Fuente:https://observatorio.itesm.mx/edu-news/propone-pearson-atender-a-los-universitarios-por-segmentos?utm_source=Newsletter+del+Observatorio&utm_campaign=d58fbe9d3d-EMAIL_CAMPAIGN_2017_02_24_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_6e1a145e3e-d58fbe9d3d-235969733

La ‘epidemia’ que nadie ve y afecta a 4,400 millones de personas

¿La educación y la experiencia laboral redujeron la desigualdad en América Latina?

Por: Julián Messina

La desigualdad en América Latina

 

Como Joana Silva y yo hemos documentado en un libro reciente, en la primera década de 2000 la desigualdad de los ingresos disminuyó en 16 de los 17 países en América Latina para los cuales se pueden calcular estadísticas consistentes, aunque la intensidad y los puntos de inflexión variaron según los países. Por ejemplo, después de una década de estancamiento de la desigualdad o de un lento aumento, el rango intercuantílico 90/10 de la distribución de los ingresos laborales disminuyó en un 20% en Argentina y un 28% en Chile entre 2000 y 2013. En Brasil, donde la desigualdad de los ingresos comenzó a disminuir ya en 1990, la reducción ha sido un notable 46% desde el año 2000. Sin embargo, hay que señalar algunas diferencias importantes cuando prestamos más atención a lo que sucedió en diferentes puntos de la distribución de los salarios. Si bien la parte más importante de la reducción en la desigualdad de los ingresos en Brasil fue el resultado de una disminución en la parte baja de la distribución (caída en el rango intercuantílico 50/10 del 31% desde 2000), la reducción de la desigualdad en Argentina fue principalmente el resultado de una disminución de la desigualdad de la cola superior (disminución de -23% del registro de la ratio de ingresos 90/50 desde 2000). En Chile, la desigualdad disminuyó simétricamente en las partes inferior y superior de la distribución de los ingresos (-15% desde 2000).

La prima de la educación y la experiencia laboral disminuye, contribuyendo a la reducción de la desigualdad

¿Cuáles son los motores detrás de las tendencias de la desigualdad del ingreso en estos tres países? Manuel Fernandez y yo abordamos esta pregunta en un artículo publicado este mes en el Journal of Development Economics. Nuestro punto de partida es que las tendencias en la desigualdad salarial son bastante similares a las observadas en las primas de escolaridad. Por ejemplo, la disminución de la desigualdad salarial en Argentina después de 2002 fue particularmente marcada en la cola superior de la distribución, coincidiendo con una brusca disminución de la prima de educación universitaria. En Brasil y Chile, donde la disminución de la desigualdad de la cola inferior fue más pronunciada, las primas de educación secundaria se modificaron en sincronía con el registro del rango intercuantílico (50/10).

La evolución de la prima de la experiencia ha sido objeto de comparativamente mucha menos atención en la literatura que estudia los determinantes de la dispersión salarial en América Latina. Sin embargo, ésta también disminuyó durante este período. La brecha salarial entre los trabajadores con 20-29 años de experiencia y aquellos con 0-9 años de experiencia disminuyó en los tres países para todos los grupos educativos. En Argentina, la disminución fue más marcada entre los trabajadores con educación universitaria (una reducción del 23%) y los trabajadores con educación secundaria (-16%). en Brasil y Chile, la brecha salarial de la experiencia 20-29/0-9 entre los trabajadores con educación secundaria disminuyó en un notable 37% y 30%, respectivamente.

¿En qué medida la disminución de la prima de escolaridad y de experiencia contribuyó a la reducción de la desigualdad? Utilizando los métodos de desglose de Oaxaca-Blinder en toda la distribución de salarios, nuestro artículo confirma que la disminución de la prima por educación fue un determinante clave de la disminución de la desigualdad. También muestra que la reducción de la prima por experiencia fue un motor cuantitativamente importante. En Argentina y Brasil encontramos que el impacto de la disminución de los retornos de la experiencia en la desigualdad de la cola superior fue incluso mayor que el efecto de la disminución de las primas de escolaridad.

¿Qué importancia tuvo la oferta laboral en la disminución de las primas de experiencia y educación?

El grueso del artículo se concentra en entender el rol de los cambios en la composición de la fuerza laboral en las caídas de las primas de escolaridad y experiencia. Los porcentajes de trabajadores con un alto nivel de educación y los trabajadores de mayor edad aumentaron considerablemente durante este período y, tal y como las fuerzas de la oferta/demanda sugerirían, a medida que aumenta el número de trabajadores con un buen nivel de educación y de mayor edad, es de esperar que las primas de la educación y la experiencia tendieran a disminuir. Los cuatro paneles del gráfico abajo muestran evidencia del co-movimiento negativo en el cambio de los salarios y el cambio de la oferta laboral en diferentes grupos de educación/experiencia.

La desigualdad en América Latina - primas de educación vs ofertas relativas

 

¿Qué importancia tuvieron las fuerzas de la oferta laboral en la determinación de la disminución de las primas? Para responder a esta pregunta, desarrollamos y estimamos una ampliación del modelo de la oferta y demanda laboral convencional popularizado por Katz y Murphy. En el modelo, no todos los trabajadores son igualmente productivos, y la producción requiere una combinación de trabajadores más cualificados con trabajadores menos cualificados. En términos más formales, los trabajadores son sustitutos imperfectos y, utilizando datos del salario relativo y oferta laboral para trabajadores con diferentes niveles de habilidad, podemos estimar su elasticidad de sustitución en la producción.

Encontramos evidencia de que los trabajadores con diferentes niveles de escolaridad son sustitutos imperfectos en la producción. Además, observamos que, dependiendo del nivel educativo, los trabajadores de diferentes grupos de edad también son sustitutos imperfectos en la producción. En nuestra especificación preferida, estimamos las elasticidades de sustitución en un rango de 1,25 (entre trabajadores cualificados y no cualificados) y 5,5 (entre diferentes grupos de experiencia condicionado a una educación universitaria). La implicación inmediata de este resultado es que el aumento de la oferta de trabajadores más educados y de mayor edad ejerció de hecho una presión a la baja de sus salarios relativos.

¿Fue entonces simplemente un cambio en la oferta el que llevó a una caída de las primas de escolaridad y experiencia? En realidad, no. Nuestras estimaciones muestran que el envejecimiento secular de la población explica cerca de la mitad de la disminución de la prima de la experiencia entre los trabajadores no cualificados, y aproximadamente una tercera parte de la reducción de dicha prima entre los graduados universitarios. El rápido aumento de la graduación de educación secundaria predice de manera exagerada la disminución de la prima de educación secundaria en Argentina y Chile, porque no es capaz de explicar una ligera tendencia al alza durante los años noventa. Entre tanto, las tendencias de la oferta laboral impulsaron la prima universitaria a la baja durante la década del 2000, pero no lo suficientes para explicar toda la disminución, al menos en Argentina y Chile.

Una interpretación posible de esta última conclusión es que la demanda relativa de trabajadores con educación universitaria disminuyó durante la década del 2000, posiblemente alimentada por el auge de las materias primas y los cambios en la demanda que ella conllevó, que favorecieron a los trabajadores de baja cualificación. Una alternativa es que el aumento de la matriculación universitaria ha provocado una disminución de la calidad media de los graduados universitarios, y la disminución de la prima simplemente refleja el contenido real del capital humano del título universitario.

Fuente:https://blogs.iadb.org/Ideasquecuentan/2018/10/25/la-educacion-y-la-experiencia-laboral-redujeron-la-desigualdad-en-america-latina/

A las universidades mexicanas les urge un ‘shock’ de realidad: especialistas

Por: Uriel Naum

El 13.1% de los jóvenes en el mundo está sin empleo, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y la cifra podría aumentar en los siguientes años si las instituciones de educación superior no son capaces de adecuar sus programas de estudios a las necesidades actuales del mercado y a la Cuarta Revolución Industrial, coinciden especialistas.

Y si bien no es un problema único de las universidades mexicanas, en este país es muy evidente que el mercado laboral y las tecnologías, “que están destruyendo empleos y creando otros nuevos”, van a un ritmo mucho mayor que el de las instituciones de educación superior, a decir de Juan Pardinas, director del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), y Francisco Marmolejo, líder de la Práctica Global de Educación del Banco Mundial, ambos ponentes en el Global Youth Leadership Forum (GYLF), que tiene lugar en Cantabria, España.

“En el IMCO publicamos en 2017 un estudio que compara carreras y analiza las posibilidades de empleabilidad que tienen los alumnos en función de la profesión que eligieron estudiar, y la metáfora del estudio era un chita, el mamífero mas rápido del mundo, y una tortuga. Las universidades mexicanas son esa tortuga que no se logra adaptar a las necesidades del mercado. Le sirven a sus trabajadores, le sirven a sus burocracias, pero no ayudan a construir estudiantes”, dijo en entrevista con Forbes Juan Pardinas.

El principal problema que enfrentan las instituciones de educación superior, a decir del director del IMCO, es que tiene programas de estudios rezagados que datan de hace varios años y hasta décadas, además de no considerar las habilidades blandas que requieren hoy los líderes.

“En competitividad, el talento y la inversión son cruciales, y el primero depende del desarrollo de capital humano, las herramientas que tienen los individuos para generar creatividad y participar en el mercado laboral. Desgraciadamente en México nos estamos rezagando más en temas clave como por ejemplo el lenguaje matemático, que es la base para entender programación de computadoras y la robotización”, mencionó Juan Pardinas.

Sobre esto, el representante del Banco Mundial dijo que reformar la educación superior en México no sólo es necesario, sino urgente, pues en el caso mexicano, puntualizó, se tiene la tendencia de mirar hacia adentro y no hacia fuera, creyendo que el cambio tiene que ser incremental, y esto le resta velocidad al sector educativo superior para adaptarse a los nuevos tiempos.

“La de México sigue siendo una educación superior con mucha rigidez –dijo Francisco Marmolejo–; tendencias muy monolíticas hacia la formación de licenciados, mientras que vemos en otros países mayor diversificación del sistema y mayor cantidad de personas cursando técnicas superiores, con una importante lateralidad que no existe en México, y que permite que los estudiantes puedan transitar por susbistemas dentro del sistema de educación, con una formación más orientada hacia habilidades técnicas, pero también blandas (de gestión)”.

Otro desafío educativo que tiene México, de acuerdo con el representante del Banco Mundial, es su excesiva carga académica. Y es que en el país azteca, una persona, para obtener un titulo de licenciatura, debe estudiar en promedio 40% más que un estudiante de la misma carrera en Estados Unidos o Canadá. “Entonces, el sistema educativo mexicano tiende mucho hacia una carga académica de formación, en el aula, con el profesor, con un sistema altamente endogámico, donde los mismos estudiantes egresados son los que imparten clases en esas mismas universidades”.

Es bajo este contexto de cambio permanente y agresivo en el mundo tecnológico y laboral que a las universidades mexicanas, concluyó el director del IMCO, “les urge un ‘shock’ de realidad”.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/a-las-universidades-mexicanas-les-urge-un-shock-de-realidad-especialistas/

Por qué las escuelas deberían enseñar el plan de estudios del futuro, no del pasado

Students use a Blue-bots, a programmable robots, during their lesson at the school in Tampere, Finland March 27, 2017.

Imagen: REUTERS/Attila Cser

Por: Hadi Partovi

Robots, inteligencia artificial, automatización: ya no son temas de películas de ciencia ficción. Existe evidencia abrumadora que muestra que el cambio en lo que la fuerza de trabajo necesita ya está en marcha y que seguirá creciendo mucho más en el futuro. En todo el mundo, los líderes del gobierno y la industria debaten sobre el futuro del trabajo y los cambios introducidos por la tecnología y la automatización. Pero, a pesar de esto, el mundo no está reaccionando lo suficientemente rápido como para actualizar nuestro sistema educativo.

Según un análisis de 750 ocupaciones hecho por el McKinsey Global Institute, el 51 % de las actividades laborales son altamente susceptibles a la automatización, y eso con solo adaptar la tecnología demostrada ya existente. También es importante tener en cuenta que estas actividades abarcan puestos de trabajo en todos los sectores industriales, y todos los niveles salariales y de habilidades. Esto indica que es poco probable que la automatización conduzca al desempleo masivo predicho por los alarmistas, pero es casi seguro que va a requerir la redefinición de la mayoría de las ocupaciones y las habilidades requeridas.

Imagen: Oficina de Estadísticas Laborales de los Estados Unidos, 2014/ O*Net, McKinsey

 

¿Qué estamos haciendo para preparar a las futuras generaciones para prosperar en este escenario cambiante? Un estudiante que comienza la escuela primaria hoy se graduará de la universidad a mediados de la década de 2030 y su carrera durará hasta 2060 o más. Si bien no podemos predecir con exactitud cuáles serán las necesidades de nuestra fuerza de trabajo a mediados de siglo, ya sabemos que están cambiando y continuarán cambiando a la velocidad del avance tecnológico.

Sin embargo, en la mayoría de las escuelas en 2018, los maestros siguen enseñando exactamente las mismas asignaturas que en 1918: lectura, escritura, matemáticas, ciencia, historia e idiomas extranjeros. El debate sobre el futuro de la educación se centra en cómo enseñamos y en adoptar la tecnología en las aulas, pero casi no se habla sobre qué enseñamos. Cualquier discusión sobre el futuro del trabajo debe ir de la mano de un debate sobre el futuro de los planes de estudio.

La solución de problemas, el pensamiento creativo, las habilidades digitales y la colaboración son cada vez más necesarios, pero aún no se enseñan en nuestras escuelas. Incluso cuando las escuelas enseñan habilidades digitales, se centran en cómo usar la tecnología, cómo crear un documento o una presentación, en lugar de cómo crear la tecnología. Algunos de los temas que enseñamos hoy ya no serán esenciales en la década de 2030: la escritura manual es cada vez más obsoleta, la aritmética compleja ya no se hace a mano e Internet ha reemplazado la necesidad de memorizar muchos hechos básicos.

Nos enfrentamos al desafío de redefinir una educación fundacional para mantenernos al día con la evolución de las habilidades requeridas para resolver problemas, innovar y tener éxito. Pero, como sociedad, no logramos enfrentar ese desafío y, en consecuencia, no logramos preparar de manera adecuada para el futuro a la próxima generación.

Para preparar a todos los estudiantes con las habilidades creativas, colaborativas y de resolución de problemas digitales del futuro, las escuelas deben enseñar habilidades informáticas como parte del plan de estudios básico. La informática no se trata solo de codificación. También se trata de pensamiento computacional, diseño de interfaz, análisis de datos, aprendizaje automático, ciberseguridad, redes y robótica. El aprendizaje de la informática fomenta la creatividad, la resolución de problemas, la ética y la colaboración, habilidades que no solo son importantes para las carreras técnicas en el mundo desarrollado, sino que también son valiosas para todas las carreras en todas las economías. Además, en un estudio de cómo los estudiantes se sentían sobre sus clases, la informática y la ingeniería aparecieron solo después de las artes en términos de las clases que más les gustaban a los escolares.

Imagen: Change the Equation y C+R Research/ Code.org

 

Los líderes educativos deberían discutir la eliminación de aspectos del plan de estudios de 1918 para dar cabida al plan de estudios de 2018. La informática no debería ser relegada a clubes después de la escuela, concursos de robótica o hackatones. Debería formar parte de la jornada escolar en las escuelas primaria y secundaria, y ser accesible para todos los estudiantes.

Nuestras escuelas deberían enseñar el plan de estudios del futuro, no del pasado. Muchos países ya comenzaron a adoptar la informática como parte de su plan de estudios nacional. En los Estados Unidos, 44 estados han cambiado las políticas para reconocer la informática como una asignatura académica básica. Más allá de los Estados Unidos, más de 25 países han anunciado planes para expandir el acceso a la informática durante la jornada escolar. Este grupo incluye el Reino Unido, Australia, Japón, Corea del Sur, Argentina, Ecuador, Italia, Malasia, Suecia y Tailandia.

Enseñar informática en las escuelas puede sonar intimidante, pero es una idea que genera esperanza. Inspira a los maestros y atrae a los estudiantes. Aunque la mayoría de los docentes del mundo no tienen experiencia en informática y muchas de las escuelas del mundo carecen de computadoras conectadas, estos son problemas que podemos y debemos resolver. Países como Brasil, Chile y Nigeria están elaborando planes para abordar estos desafíos, y el resto del mundo debería hacer lo mismo.

El futuro del trabajo puede ser incierto, pero hay una cosa que es absolutamente clara: la informática tendrá más demanda que nunca y cada estudiante, en cada escuela, debería tener la oportunidad de aprenderla como parte del plan de estudios.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2018/10/por-que-las-escuelas-deberian-ensenar-el-plan-de-estudios-del-futuro-no-del-pasado/