Más allá de la geopolítica: ¿Cuáles son los desafíos para hacer nuestro mundo más sostenible?

El Gran Reinicio es una oportunidad para colaborar y construir un mundo mejor y más inclusivo. Imagen: REUTERS/Tom Brenner

Por: Samantha Sault

  • Necesitamos avanzar más en la paz, la justicia y el desarrollo de instituciones internacionales fuertes y eficaces, que son esenciales para construir un mundo mejor para todos.
  • COVID-19 aumenta los riesgos para los más vulnerables del mundo – y destaca la necesidad de colaboración internacional.
  • El Gran Reinicio es una oportunidad de unirse para lograr los 17 ODS.


Es fácil sentirse abrumado por los desafíos que enfrentamos en la construcción de un mundo mejor y más inclusivo para todos. “Los conflictos, la inseguridad, la debilidad de las instituciones y el acceso limitado a la justicia siguen siendo amenazas para el desarrollo sostenible”, entre muchas otras, dice el Informe de las Naciones Unidas sobre la marcha de los trabajos del ODS para 2020.

Estos desafíos se han cristalizado en los últimos meses. Como explicaron varios expertos y asociados del Foro Económico Mundial, “el aumento del populismo y la política de ‘el país primero’ han amenazado el espíritu de la cooperación internacional y el funcionamiento de las instituciones multilaterales”, que son muy necesarias en este momento para trabajar juntos para superar las crisis. “Esto dejó a la comunidad internacional en una desventaja significativa al enfrentarse a la pandemia de COVID-19”, continuaron. En todo el mundo, los periodistas son perseguidos e incluso asesinados tratando de llegar a la verdad. Ni siquiera las naciones más ricas son inmunes: el racismo sistémico está arraigado en los departamentos de policía, la medicina, e incluso en la política de vivienda y financiera de los Estados Unidos, dice el FMI, lo que es un signo de décadas de injusticia hacia las comunidades negras y afroamericanas en todo el país.

A medida que COVID-19 continúa causando estragos en todas las economías, sociedades y personas, estamos físicamente separados, con personas que se quedan en sus casas, reuniones y viajes prácticamente paralizados, y los más vulnerables del mundo están cayendo en desgracia.

“La pandemia COVID-19 es un trágico recordatorio de lo profundamente conectados que estamos. El virus no conoce fronteras y es un desafío global por excelencia. Combatirlo requiere que trabajemos juntos como una familia humana”, dijo el Secretario General de la ONU António Guterres.

Es difícil decir que hay un resquicio de esperanza en la pandemia, pero tal vez sea éste: al embarcarnos en el Gran Reinicio, tenemos la oportunidad de unirnos más fuerte que antes, con un mayor compromiso para lograr un mundo más sostenible.

Objetivos de desarrollo sostenible más allá de la geopolítica


Los 17 SDG juegan un papel en la construcción de un mundo mejor y más inclusivo, pero dos en particular se centran en la geopolítica:

SDG 16: Paz, Justicia e Instituciones Fuertes. Los objetivos incluyen:

  • Reducir todas las formas de violencia y las tasas de mortalidad relacionadas y terminar con todas las formas de violencia contra los niños.
  • Promover el estado de derecho y garantizar la igualdad de acceso a la justicia.
  • Reducir las corrientes financieras y de armas ilícitas, la delincuencia organizada, la corrupción y el soborno.
  • Desarrollar instituciones eficaces, responsables y transparentes a todos los niveles, con una toma de decisiones receptiva, inclusiva, participativa y representativa.
  • Proteger las libertades fundamentales y garantizar leyes no discriminatorias para el desarrollo sostenible.


SDG 17: Asociaciones para los Objetivos. Este objetivo general tiene por objeto poner en práctica y revitalizar la asociación mundial para el desarrollo sostenible. Como parte de ello, los países desarrollados deben cumplir plenamente sus compromisos oficiales de asistencia para el desarrollo y trabajar para ayudar a los países en desarrollo con otros problemas financieros. Entre las metas adicionales figuran las siguientes:

  • Aumentar la cooperación en materia de ciencia, tecnología e innovación y el acceso a ellas, y promover el desarrollo, la transferencia, la difusión y la divulgación de tecnologías ecológicamente racionales en los países en desarrollo.
  • Apoyar a los países en desarrollo en la aplicación de todos los objetivos de desarrollo sostenible.
  • Promover un sistema de comercio multilateral universal, basado en normas, abierto, no discriminatorio y equitativo en el marco de la Organización Mundial del Comercio, así como aumentar las exportaciones de los países en desarrollo y lograr el acceso a los mercados libre de derechos y de contingentes para los países menos adelantados.
  • Aumentar la estabilidad macroeconómica mundial, incluso mediante la coordinación de políticas y la estabilidad.


¿Cuánto se ha avanzado?


La respuesta corta: no lo suficiente.

Demasiadas personas inocentes están siendo asesinadas o maltratadas, según el Informe sobre la marcha de los trabajos del Grupo de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para 2020. Entre 2015-2017, casi 107.000 civiles murieron en una docena de conflictos armados. Mientras que los homicidios intencionales han disminuido – de 6,8 por 100.000 en 2000 a 5,8 en 2018 – si las tendencias actuales continúan, sólo llegaremos a alrededor de 5,2 por 100.000 en 2030. Mientras tanto, entre 2012 y 2019, casi 8 de cada 10 niños de entre 1 y 14 años de edad fueron objeto de agresión psicológica y/o castigo físico en el hogar durante el mes anterior en 69 países, y los niños representaron un tercio de las víctimas de la trata en 2016.

El acceso a la justicia también requiere más progresos. En todo el mundo, el 31% de los presos están detenidos sin haber sido condenados por un delito – “un nivel que no ha disminuido desde 2005”, continúa el informe- y el 60% de las prisiones de 190 países superan su capacidad. Incluso las naciones más ricas y desarrolladas requieren un mayor progreso en materia de justicia – como estamos viendo ahora en los Estados Unidos con el movimiento Black Lives Matter contra el racismo sistémico.

Hablar de estas injusticias, y uno puede enfrentarse a la retribución: “Entre 2015 y 2019, las Naciones Unidas registraron al menos 1.940 asesinatos y 106 desapariciones forzadas de defensores de los derechos humanos, periodistas y sindicalistas en 81 países, y más de la mitad de los asesinatos se produjeron en América Latina y el Caribe”, dice el informe de progreso, junto con ataques y acoso físico y en línea. “Esto se pone de relieve por un marcado aumento de la retórica hostil generalizada dirigida a los medios de comunicación y a los periodistas”, según el informe.

COVID-19 empeora estos desafíos. En 2019, más de 79,5 millones de personas huyeron de la guerra, la persecución y el conflicto. Ahora, estas personas desplazadas se enfrentan a otro riesgo: un virus mortal. Las mujeres y los niños corren un mayor riesgo de sufrir violencia doméstica cuando son encerrados en hogares inseguros; incluso los niños vulnerables que no se enfrentan a la violencia pueden no tener comida o acceso a la educación si no pueden ir a una escuela física. Incluso en las áreas en las que hemos hecho progresos considerables, como el aumento constante de la inversión extranjera directa (IED) en las economías en desarrollo, esperamos ver disminuciones. La IED, como sólo un ejemplo, se prevé que disminuya hasta un 40% en 2020 debido a la crisis económica, y un 5-10% más en 2021.

¿Qué están haciendo el Foro Económico Mundial y sus asociados para que la geopolítica sea más sostenible?

  • Establecido por el Secretario General de las Naciones Unidas con el apoyo del Foro, el Grupo de Tareas sobre la financiación digital de los objetivos de desarrollo sostenible (SDG) está identificando la forma en que la digitalización remodelará la financiación e identificando, teorizando y proponiendo la mejor forma en que esta transformación puede apoyar la financiación de los SDG.
  • La Plataforma de Comercio e Inversión del Foro está involucrando a las empresas y a los encargados de la formulación de políticas en la adopción de medidas a corto y largo plazo hacia una arquitectura económica mundial adecuada para hacer frente a los desafíos actuales. Las actividades incluyen llamadas de Business Insight, desarrollo de escenarios y recomendaciones a los responsables de la toma de decisiones en contextos nacionales e internacionales. Los grupos de trabajo de múltiples interesados cuentan con el apoyo de una red académica e institucional mundial y del Consejo del Futuro Global sobre Comercio e Inversión Internacional.
  • La Alianza Mundial para la Facilitación del Comercio -dirigida conjuntamente por el Centro para la Empresa Privada Internacional, la Cámara de Comercio Internacional y el Foro Económico Mundial, en cooperación con Gesellschaft für Internationale Zusammenarbeit- trabaja con los sectores público y privado para identificar los cuellos de botella en la cadena de suministro y aplicar soluciones específicas para facilitar el comercio, con proyectos en desarrollo en todo el mundo.
  • La Coalición Mundial para Combatir los Delitos Financieros presenta un esfuerzo concertado y de colaboración para hacer frente a los costos y riesgos sociales que los delitos financieros plantean para la integridad del sistema financiero mundial.
  • En los últimos meses, los asociados y miembros del Foro han donado miles de millones a organizaciones de justicia social y han puesto en marcha nuevas iniciativas para que sus propios lugares de trabajo sean más inclusivos y equitativos. Obtenga más información sobre lo que han estado haciendo para luchar contra el racismo sistémico.


¿Qué puedo hacer para crear un mundo mejor?

  • Educarme sobre las desigualdades e injusticias en el mundo, y hablar o protestar pacíficamente cuando las vea en mi país o comunidad.
  • Participar en el proceso político y votar si soy elegible.
  • Asegurarme de que mi negocio y mis socios comerciales cumplan con todas las leyes y con los estándares internacionales. Ser transparente sobre lo que mi empresa está haciendo para ser más sostenible e informar sobre el progreso.
  • Participar en diálogos, asociaciones y acciones para trabajar hacia la sostenibilidad, la inclusión y la justicia.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2020/09/mas-alla-de-la-geopolitica-cuales-son-los-desafios-para-hacer-nuestro-mundo-mas-sostenible/?fbclid=IwAR2zsDbjQuKLq95AIDK0jZMYEAKaXfCSK_0gaLZ1LY4XPstPFvpVhERcY64

Un tercio de los jóvenes siguen siendo optimistas a pesar del dramático impacto de COVID en la educación y el empleo

Dunia Skaunicova, una buscadora de empleo de 24 años en Praga, República Checa, mira su teléfono. Imagen: REUTERS/David W Cerny

Por: Johnny Wood

  • Una nueva encuesta encuestó a los jóvenes – golpeados duramente por COVID – en todo el mundo.
  • Las mujeres jóvenes, los adultos jóvenes y los países de bajos ingresos son los más afectados.
  • Pero más de un tercio de los jóvenes informaron sentirse optimistas sobre el futuro, ya sea a menudo o todo el tiempo.

El impacto de la pandemia en los jóvenes ha sido “sistemático, profundo y desproporcionado”, según una nueva investigación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), siendo las mujeres jóvenes, los adultos jóvenes y los jóvenes de los países de bajos ingresos los más afectados.

En la Encuesta Mundial sobre la Juventud y COVID-19 se entrevistó a 12.000 encuestados de 112 países, de edades comprendidas entre los 18 y los 29 años. Realizada durante abril y mayo de 2020, las conclusiones son lo más parecido a una instantánea de cómo el cierre de escuelas, las restricciones al cierre y la desaceleración económica han repercutido en la vida, el aprendizaje y los medios de vida de los jóvenes.

Pero a pesar de los trastornos sufridos y de las oportunidades perdidas, hay optimismo para los años venideros.

El aprendizaje se ha puesto en pausa

Los cierres de escuelas, universidades y organizaciones de capacitación afectaron al 73% de los encuestados, y casi uno de cada ocho vio cómo su provisión de educación y capacitación se detuvo por completo desde el comienzo de la pandemia.

Y a pesar de los esfuerzos por continuar la provisión educativa a través de la educación a distancia o trasladando las clases presenciales en línea, el 65% de los jóvenes informaron que habían aprendido menos durante la crisis.

Porcentaje de jóvenes (de 18 a 29 años) que comunicaron que sus estudios o capacitación se habían interrumpido desde el inicio de la pandemia.
Porcentaje de jóvenes (de 18 a 29 años) que comunicaron que sus estudios o capacitación se habían interrumpido desde el inicio de la pandemia.Imagen: OIT


La transición abrupta a la enseñanza en línea fue más eficaz en algunas partes del mundo con un mayor acceso a la Internet, la disponibilidad de equipo de computación y las aptitudes y materiales didácticos digitales. Muchos estudiantes de los países más pobres, con acceso limitado a la Internet y a los recursos, experimentaron mayores trastornos en su educación.

Más de la mitad de los encuestados pensaban que la pandemia retrasaría su educación, mientras que el 9% pensaba que la crisis podría hacer que su educación fracasara.

El optimismo en el trabajo

A nivel mundial, el desempleo juvenil ya era un problema antes de que se produjera la pandemia, ya que los jóvenes de 15 a 24 años tenían tres veces más probabilidades de estar sin trabajo que los mayores de 25 años. Pero la crisis de COVID-19 ha empeorado la situación.

Uno de cada seis jóvenes encuestados ha dejado de trabajar desde la pandemia, según la encuesta, incluidos los que han perdido su empleo y los que siguen trabajando pero con cero horas de trabajo. Casi un cuarto de los jóvenes de 18 a 24 años que trabajaban antes de la pandemia han dejado de hacerlo, en comparación con sólo el 13% del grupo de 25 a 29 años. Sectores como el apoyo administrativo, las industrias de servicios y las ventas se vieron muy afectados por el cierre de empresas y la pérdida de puestos de trabajo, con una elevada proporción de los empleos temporales, estacionales y mal remunerados que suelen atraer a los trabajadores más jóvenes.

Más de la mitad de los trabajadores que informaron de una reducción parcial de las horas de trabajo vieron caer sus ingresos, mientras que casi una cuarta parte de los encuestados que no modificaron sus horas de trabajo también recibieron menos paga.

Así pues, ¿cuáles son las consecuencias para el futuro?

Percepciones de los jóvenes (de 18 a 29 años) sobre las perspectivas profesionales futuras.
Percepciones de los jóvenes (de 18 a 29 años) sobre las perspectivas profesionales futuras.Imagen: OIT

Dos quintas partes de los encuestados de todo el mundo consideraron sus perspectivas profesionales futuras con optimismo, y más hombres que mujeres declararon tener confianza en sí mismos. Un poco menos personas miraban hacia adelante con incertidumbre, mientras que el 16% expresó temor por sus perspectivas de carrera.

En medio de signos de esperanza y resistencia, casi la mitad de los jóvenes encuestados informaron de que habían buscado nuevas oportunidades de capacitación o aprendizaje desde que comenzó la pandemia.

Junto con la ola de interés en desarrollar nuevos conocimientos y habilidades, el 35% de los jóvenes informó de que se sentían optimistas sobre el futuro en alguna ocasión, y el mismo porcentaje expresó estos sentimientos con frecuencia o todo el tiempo.

Estas son las habilidades que se necesitan en un mundo impredecible (y no son tecnológicas)

Las habilidades tienen que ver con la imaginación, con la capacidad de pensar en diferentes posibles resultados de la pandemia. Imagen: Unsplash

Por: Margarita Rodríguez

“La principal lección (de la pandemia de covid-19) es que nos recuerda que la vida es incierta y que si esperamos a la certidumbre siempre llegaremos demasiado tarde”, reflexiona Margaret Heffernan.

La incertidumbre y nuestra actitud hacia ella es precisamente uno de los temas que la investigadora estadounidense ha estudiado en los últimos años.

Heffernan, quien ha sido CEO de cinco compañías, es profesora de Práctica en la escuela de Gestión de la Universidad de Bath en Inglaterra y es autora de seis libros.

El más reciente: Uncharted: How to map the future (“Inexplorado: Cómo trazar el mapa del futuro”) fue publicado a inicios del año.

En febrero, el diario británico Financial Times lo incluyó en los libros del mes: “Uncharted se opone a nuestra obsesión con la ‘ciencia’ de la predicción”.

Y es que aunque es muy tentador que un experto prediga lo que pasará en el futuro, Heffernan insiste en que hay que “abrazar” y aceptar la incertidumbre para desarrollar resiliencia.

“No podemos esperar al plan perfecto”, le dice a BBC Mundo.

La ceguera voluntaria

Heffernan también es autora de Willful Blindness: Why We Ignore the Obvious at our Peril (“Ceguera deliberada: por qué ignoramos lo obvio a nuestro riesgo”), uno de los finalistas del Financial Times Best Business Book Award 2011 y uno de los libros de negocios más importantes de la década, según ese periódico.

En esa obra la autora plantea que las amenazas más grandes que enfrentamos son las que no vemos, pero no porque estén escondidas o sean invisibles.

“Puedes ver ceguera voluntaria en los bancos, cuando miles de personas vendieron hipotecas a personas que no podían pagarlas. Se pudo ver en los bancos cuando se manipularon las tasas de interés y todo el mundo sabía lo que estaba pasando, pero todos cautelosamente lo ignoraron”, señaló en 2013 en la charla TedTalk The dangers of willful blindness.

“Pueden ver la ceguera voluntaria en la Iglesia católica, que ignoró décadas de abuso infantil. Pueden ver la ceguera voluntaria en el período previo a la guerra de Irak”, prosiguió.

“La ceguera voluntaria existe en escalas épicas como estas y también existe en escalas muy pequeñas, en las familias, en las casas y comunidades de la gente, y particularmente en las organizaciones e instituciones”, indicó.

La también periodista, con años de experiencia en la producción de programas de la BBC, ha dictado cuatro charlas TedTalk, organización que destaca su capacidad para explorar “los patrones de pensamiento demasiado humanos que llevan a las organizaciones y a los gerentes por mal camino”.

Estas son sus respuestas a las preguntas de BBC Mundo.

La entrevista ha sido editada por razones de claridad y concisión.

Hace un año, usted ofreció una charla Ted sobre las habilidades humanas que necesitamos en un mundo impredecible. No muchas personas pudieron haber predicho lo que está ocurriendo en el mundo con la pandemia de covid-19. En este contexto tan particular ¿qué habilidades necesitamos?

Las habilidades tienen que ver con la imaginación, con la capacidad de pensar en diferentes posibles resultados de la pandemia.

También necesitamos adaptarnos. Muchas personas cuyos trabajos quizás están desapareciendo deben pensar en qué otras cosas pueden y les gustaría hacer: ¿cómo adapto mis destrezas a este nuevo mundo?

Y precisamos muchas habilidades para colaborar: ¿cómo puedo trabajar con otras personas para ayudarlas y ayudarme?

Uno de los aspectos cruciales en momentos como los que vivimos es que la gente pueda apreciar que, aunque obviamente hay empleos y compañías que son más seguros que otros, este es un momento en el que realmente nos tenemos que ayudar entre nosotros.

Las personas que perdieron sus trabajos o están por perderlos necesitan ayuda y nosotros necesitamos ayudarlos, si podemos, porque a la larga todo el país, todo el mundo, sólo mejorará en la medida en que todos mejoremos.

Este no es el momento para ser egoístas ni egocéntricos, sino para pensar en que si todos estamos siendo afectados por la pandemia: ¿cómo nos podemos ayudar para enfrentarla?

Habla de imaginar, adaptarse y colaborar. Pero ¿de qué manera esas habilidades se ven afectadas en una época de autoaislamiento, distanciamiento social, confinamientos y mascarillas?

La paradoja es que entre más distantes estamos entre nosotros, más nos necesitamos.

Nos necesitamos para no perder la esperanza, para darnos inspiración e ideas y para mantenernos motivados.

Cuando observo a mis hijos que son veinteañeros, me parece muy interesante ver cuánto tiempo invierten contactando a su amigos y colegas.

Quieren estar conectados para, por ejemplo, ayudarse en la búsqueda de empleo, para compartir información.

Al principio de la pandemia, una de las cosas que hice fue escribir una lista de las personas que quería asegurarme que llamaría cada una, dos semanas.

Personas que quizás viven solas, gente a la cual me siento muy cercana o que posiblemente necesitaban apoyo.

Inicialmente pensé que lo haría para ayudarlos a ellos pero la verdad es que cada vez que los llamo, cuando me cuentan que han hecho, eso también me ayuda y eso me hace sentir que no he perdido a mis amigos, a mis colegas.

He estado apoyando y sirviendo de mentora de un grupo de líderes del NHS (Servicio Nacional de Salud de Reino Unido).

Son personas que están muy ocupadas y que, por la forma en que están trabajando ahora, no necesariamente ven a sus colegas regularmente.

Una de ellas, por ejemplo, compartía la oficina con otra persona de un área diferente, pero ya no se ven porque están trabajando desde casa y me dijo: ‘No la veo desde hace tres meses y era una persona con la que pasaba todo el día. Como no hacemos el mismo trabajo y no la veo, me di cuenta de que perdí mi conexión con ella’.

Después de nuestra conversación, la llamó y, posteriormente, me contó lo bien que se sintió porque fueron capaces de reconectarse por un deseo humano, para no sentirse aisladas, y no por algo laboral que tenían que hacer.

Creo que una de las dificultades de las personas que trabajan desde casa es que estarán conectadas con las personas que precisan por razones laborales pero con frecuencia se olvidarán de mantener la conexión con la que gente que necesitan, les gusta o que les importa.

Las relaciones laborales son muy motivadoras y les dan al trabajo mucha relevancia. Pero también creo que sacar tiempo para hacer lo innecesario se ha vuelto más importante que nunca.

Usted ha dicho que necesitamos menos habilidades tecnológicas y más “habilidades humanas desordenas”. ¿Cree que hemos sobrestimado la tecnología para resolver los problemas?

Sí y mucho porque pienso que se nos ha dicho que esperemos que la respuesta a todo está en la tecnología y considero que lo que estamos aprendiendo ahora mismo es que no es así.

La tecnología no predijo esta pandemia y no puede, porque las pandemias son intrínsicamente impredecibles.

La tecnología realmente no puede ayudarte con tus sentimientos, sólo acercándote a otros seres humanos te ayudará.

Nos puede ayudar a buscar trabajo pero no nos va a dar el optimismo y la energía que necesitamos (para perseguirlo y conseguirlo).

Cuanto más dependemos de ella para saber todo y conocer todo, menos creativos y habilidosos nos volvemos.

También creo que mucha tecnología que nos organiza nos dice qué hacer, cuándo, cuánto tiempo nos llevará. Todo eso nos ha hecho menos imaginativos, menos creativos.

Depender de la tecnología para hacer muchas cosas nos puede ayudar logísticamente pero realmente no alimenta nuestras almas, nuestra creatividad, no le da sentido a las cosas que hacemos, sólo nos da información.

Y también, para algunos personas, da una sensación de seguridad.

Sí y es que nos hemos vuelto muy adictos a la certeza. Nos gusta pensar que sabemos todo lo que pasará y entre más nos acostumbramos a eso, considero que nos volvemos menos flexibles y menos adaptables cuando aparece lo inesperado.

Cuando lo inesperado llega no sabemos cómo manejarnos porque desde hace mucho tiempo que no hemos tenido que lidiar con algo así.

Me impresionan mucho las diferentes compañías con las que trabajo porque algunas de ellas están funcionando exactamente de la misma manera.

Con excepción de unas modificaciones, el plan de negocios es el mismo, la jerarquía es la misma, la estrategia es la misma. Tienen un sentimiento triste hacia ellas mismas. Hay una inmensa sensación de perdida por retrasarse en su plan: ‘no podemos hacer lo que creíamos que haríamos’.

Otras, un segundo grupo de compañías, que cuando la pandemia golpeó dijeron: ‘Ok, todo es diferente ahora. Vamos a empezar otra vez, vamos a comenzar desde un punto fresco: ‘con todo lo que tenemos y sabemos, qué es lo mejor y lo más importante que nuestra compañía debería hacer ahora mismo’.

Estas compañías que son mucho más valientes e imaginativas tienen mucha energía porque están pensando en alcanzar un nuevo futuro y no tratando de quedarse en el pasado.

Y es que puede haber una respuesta positiva a la incertidumbre: ‘ok, vamos a hacer algo nuevo’.

Se necesita más imaginación y creatividad para que la gente sienta más energía y solidaridad.

Usted ha dicho que los ejecutivos de Silicon Valley no sólo están amenazando nuestra diversidad económica y cultural sino que nos están llevando a tener una definición de vida limitada y empobrecida. ¿A qué se refiere? ¿Tiene alguna relación con lo que plantea sobre nuestro afán por la certidumbre?

Creo que con apps, dispositivos y software, Silicon Valley nos ha estado enseñando (por ejemplo): no salgas sin un mapa, no hagas nada que no puedas predecir, podemos anticipar cuánto tardarás desde el punto A al punto B.

Nos hemos vuelto muy dependientes de esta predictibilidad, como si nos asustara intentar hacer las cosas.

También nos hemos acostumbrado a saber todo antes de llevar a cabo una actividad. Es como un temor a hacer algo si no podemos ver la garantía de que habrá un resultado.

Pero ahora mismo, con la pandemia, la economía y el clima, estamos en un punto en el que no tenemos más tiempo para procurar pensar en cuál es ‘el resultado perfecto predecible’.

Necesitamos usar nuestra imaginación para ver qué es lo mejor, intentarlo y aprender; intentarlo otra vez y aprender más y hacer eso a medida que avanzamos y no esperar hasta tener todo esquematizado en la teoría antes de tener la energía y el coraje para hacer cualquier cosa en la práctica.

¿Cómo podemos recuperar la fe en nuestras habilidades humanas cuando los dispositivos tecnológicos se han vuelto, en cierta forma, fundamentales en muchas de nuestras sociedades?

Considero que en nuestras vidas personales y laborales hay algo que es muy importante: hacer experimentos.

Es decir, en vez de esperar por el ‘resultado perfecto predecible’, intenta hacer las cosas y aprende de ese proceso y vuélvelo a hacer: intenta y aprende.

Hacer experimentos, tanto en el ámbito privado como en el trabajo, le da a la gente esperanza. Las personas sienten que están aprendiendo cosas, que son capaces de contribuir y eso cambia la forma cómo perciben su propio potencial y coraje.

Cuando empiezas a experimentar y a cambiar las cosas, redescubres que eres capaz de hacer cosas maravillosas y de causar un impacto real en tu comunidad, en tu ciudad o en tu país.

Pero si solo te sientas, piensas sobre eso y te quedas esperando, desarrollas lo que creo es una impotencia aprendida, en la que pierdes la capacidad de pensar y actuar por ti mismo.

Y si llegamos a ese punto, realmente estamos en problemas.

Tomando en cuenta el planteamiento de uno de sus libros ¿usted cree que estábamos “intencionalmente ciegos” y no vimos que una pandemia como esta podría pasar en cualquier momento?

Sí. Creo que es importante decir que es imposible predecir las epidemias en sí mismas porque cada una es diferente.

Sabes que habrán epidemias, siempre ocurren, pero no puedes predecir qué enfermedad emergerá, ni cuándo, ni dónde.

Pero en lo que definitivamente estábamos intencionalmente ciegos es frente al conocimiento de que una pandemia podía pasar aquí, en Europa, a nosotros, y en Estados Unidos.

Por ejemplo, sabemos que el gobierno de (Barack) Obama tenía un plan muy detallado de cómo responder a una pandemia, el cual desechó el gobierno de (Donald) Trump.

Se conoce que en Reino Unido se dejaron de comprar productos como equipos de protección individual (para trabajadores de la salud), respiradores, entre otros equipamientos, que sabíamos que no necesitaríamos si una epidemia de coronavirus se desataba.

Sabíamos que estas cosas eran generalmente ciertas, pero pensamos que si iba a ocurrir (una epidemia) seríamos capaces de verla venir y de prepararnos y eso fue totalmente equivocado porque, de hecho, para cuando te das cuenta, ya es muy tarde.

Considero que tuvimos demasiada fe en nuestra habilidad para predecir; en nuestra eficiencia: ‘si necesitamos ese equipamiento lo podremos conseguir rápido’, y en nuestra habilidad para planear.

Y también creo que imaginamos, dadas las experiencias con SARS y MERS, que (un brote) se podía contener en Asia.

Creo que todo eso fue ceguera voluntaria y me parece muy interesante ver que países como Corea del Sur y Singapur, que tenían experiencia con SARS y MERS, estaban mejor preparados.

Ellos no tenían fe en que podían predecir (una epidemia), sabían que era algo incierto y que era mejor estar muy preparados que ser supereficientes.

Debido a esta crisis, desgraciadamente miles de personas en América Latina y en el mundo han muerto, otras están muy enfermas, otras han perdido sus empleos. ¿Qué manera de pensar nos puede ayudar en medio de esto?

Es una situación muy difícil porque estamos en medio de una crisis: la pandemia; en medio de una segunda crisis: la económica y en medio de una tercera, la climática.

Creo que lo que tenemos que hacer es pensar apuntando hacia el futuro y reflexionar: qué tipo de economía requiere el futuro y claramente será una economía verde.

Después de este shock no podemos pretender por más tiempo que la crisis climática no existe y no podemos seguir pensando que seguiremos construyendo la economía con los combustibles fósiles y con el tipo de consumo de recursos naturales que se ha dado en los últimos cien años.

Es absolutamente perturbador saber que desde 1990 básicamente todo el exceso de emisiones de CO2 a la atmosfera ha sido generado en esos 30 años.

Nosotros, mi generación, nuestra generación, creamos esta crisis y somos la generación que la tenemos que arreglar.

Y la única manera que la podemos solucionar es reconocer que está aquí, hoy, y que necesitamos cambiar cada parte de nuestra economía para que sea verde.

En las nuevas tecnologías e industrias que surjan vamos a encontrar crecimiento económico, pero va a ser uno muy diferente y no podrá ser en torno a combustibles fósiles y a la explotación de recursos naturales no renovables.

¿Cuál ha sido, para usted, la principal lección que esta terrible pandemia está dejando?

La principal lección es que nos recuerda que la vida es incierta y que si esperamos por la certidumbre siempre llegaremos demasiado tarde.

Lo que tenemos que hacer es usar nuestras mejores capacidades al pensar, aprender e imaginar y actuar de antemano a la certeza.

Porque lo que pasa con el futuro es que es algo que nos pasa o que nosotros hacemos. Y creo que tenemos las habilidades intelectuales, sociales e imaginativas que necesitamos para hacer el futuro que queremos.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2020/08/estas-son-las-habilidades-que-se-necesitan-en-un-mundo-impredecible-y-no-son-tecnologicas/

Según los investigadores, estas son las 5 habilidades que los empleadores están buscando en este momento

El equivalente a 305 millones de empleos a tiempo completo se han perdido en todo el mundo desde el golpe de COVID-19.Imagen: REUTERS/Darren Staples

Por: Harry Kretchmer

  • El equivalente a 305 millones de empleos a tiempo completo se han perdido en todo el mundo desde el golpe de COVID-19, según las cifras de la OIT.
  • Pero hay señales de que la contratación está aumentando en algunos mercados.
  • LinkedIn ha analizado millones de anuncios de empleo para encontrar lo que los empleadores están buscando.
  • Las denominadas “competencias sociales”, que incluyen la comunicación y la resolución de problemas, encabezan la lista.

Poner el primer pie en la escalera profesional – o volver a subir a ella – rara vez se ha sentido más difícil.

El equivalente a 305 millones de empleos a tiempo completo se han perdido en todo el mundo desde el golpe de COVID-19, según la Organización Internacional del Trabajo. Los fabricantes, aerolíneas y minoristas han anunciado miles de despidos. Los jóvenes han sido particularmente afectados.

Pero están surgiendo puntos brillantes. En los EE.UU., las empresas añadieron 1,8 millones de puestos de trabajo en julio, aunque a un ritmo más lento. Los empleadores de China también están contratando. El aumento del gasto en el comercio minorista en las economías de la eurozona también podría crear más puestos de trabajo.

Las
LasImagen: LinkedIn

¿Quién está contratando – y qué es lo que quieren?

En los EE.UU., muchos minoristas de ropa, muebles para el hogar y aparatos están reclutando, según Bloomberg. LinkedIn dice que los jóvenes graduados, que han sido golpeados duramente, podrían aspirar a más de 1,5 millones de empleos de nivel inicial y 65.000 prácticas sólo en los EE.UU..

La red social ha analizado sus datos para identificar las habilidades que los empleadores más desean y cómo pueden usarlas para mejorar su juego. Dice que las habilidades interpersonales “blandas” (frente a las habilidades “duras” – habilidades desarrolladas a lo largo del tiempo, como la codificación) son las más apreciadas. Esto refleja una investigación previa de organizaciones como Deloitte, y el Foro Económico Mundial, que investigó las habilidades que se necesitarán en la Cuarta Revolución Industrial en su Informe sobre el Futuro de los Empleos.

Aquí hay una mirada más profunda a cinco habilidades en demanda:

1. Comunicación

Esto es lo primero en la lista de deseos de muchos empleadores. Es genial si puedes codificar, pero ¿puedes expresarte también?

Como dice la guía de trabajo Career Contessa: “¿Alguna vez has tenido un gerente que se negó a escuchar? ¿Has trabajado alguna vez con alguien que no supiera captar las señales sociales; alguien que no supiera cuándo ser sociable y cuándo apagarse para trabajar? ¿Has trabajado alguna vez con alguien que usara una tonelada de jerga de oficina para decir… aparentemente nada?”

Debido a que COVID-19 ha aumentado la adopción de software de trabajo a distancia, la necesidad de lograr el tono de voz correcto ha aumentado, si acaso, no sólo para los empleados, sino también para los empleadores.

LinkedIn dice que no son sólo señales verbales lo que buscan los reclutadores, sino “lenguaje corporal digital”. ¿Estás dando la impresión correcta con el tono que adoptas en los emails y textos?

Ciertas habilidades podrían abrir oportunidades de empleo después de COVID-19.
Ciertas habilidades podrían abrir oportunidades de empleo después de COVID-19.Imagen: Panorama de habilidades


2. Solución de problemas

Olvídate de los ejercicios de formación de equipos que implican construir un puente con un par de copas de poliestireno y un trozo de cuerda. La resolución de problemas es mucho más que eso.

Se trata de identificar una tarea, descomponerla en sus componentes y arreglarla, según el Instituto de Contadores Públicos de Inglaterra y Gales. Se trata de las habilidades a su alrededor, como seguir con la tarea y hacer su investigación. Y al igual que la comunicación clara, rara vez ha sido más vital.

Hay muchos ejemplos de empresas que piensan de manera diferente sobre sus problemas durante COVID-19, ya que la crisis ha forzado cambios en todo, desde la gestión hasta los modelos de negocio.

Los puestos de trabajo siguen estando muy por debajo de los niveles prepandémicos.
Los puestos de trabajo siguen estando muy por debajo de los niveles prepandémicos. Imagen: NY Times

3. Habilidades analíticas

“Es un momento importante para pensar críticamente“, dice el entrenador ejecutivo Joshua Miller. “Tus acciones se basan en el tipo de preguntas que te haces a ti mismo y a los demás a diario”. ¿Podrían cambiar el tipo de respuesta que obtienes?

Las empresas de todo el mundo se enfrentan y toman decisiones difíciles, desde el presupuesto hasta el cambio de personal. Lo que está claro es que el pensamiento evidenciado y enfocado puede ayudar en todos los niveles de una organización.https://platform.twitter.com/embed/index.html?dnt=false&embedId=twitter-widget-0&frame=false&hideCard=false&hideThread=false&id=1232415230333943808&lang=en&origin=https%3A%2F%2Fes.weforum.org%2Fagenda%2F2020%2F08%2Fsegun-los-investigadores-estas-son-las-5-habilidades-que-los-empleadores-estan-buscando-en-este-momento%2F&theme=light&widgetsVersion=223fc1c4%3A1596143124634&width=550px

4. Servicio de atención al cliente

Independientemente de la industria a la que se dirija, desde el nivel superior al inferior, debe crear una experiencia positiva para aquellos que, en última instancia, pagan sus salarios.

Los minoristas han estado en la punta de esta necesidad durante el cierre, expandiéndose o girando a la Internet, para servir a los clientes atrapados en casa – a menudo con resultados transformadores.

La empresa de servicios profesionales KPMG dice que COVID-19 ha sido rica en lecciones sobre cómo un gran servicio al cliente puede marcar la diferencia. Tomando a China como ejemplo, dice que el secreto del éxito del comercio electrónico durante la pandemia no fue sólo la velocidad, sino la seguridad. “En tiempos de incertidumbre y crisis, la gente quiere información en la que pueda confiar.”

5. Liderazgo

¿El liderazgo es todo sobre la suite C? El asesor ejecutivo Gartner dice que hay lecciones de liderazgo útiles de las que cualquiera, a cualquier nivel, puede beneficiarse. Estas incluyen ser capaz de hacer una lista clara de sus prioridades, en orden, y no pensar de manera binaria; rara vez hay sólo dos opciones en una situación difícil.

El profesor de la Escuela de Negocios de Harvard Bill George dice que prioriza ser “auténtico”. Los líderes “reúnen a la gente en torno a una pasión, con un propósito común, para hacer de este mundo un lugar mejor”.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2020/08/segun-los-investigadores-estas-son-las-5-habilidades-que-los-empleadores-estan-buscando-en-este-momento/

Volver a la clase será una oportunidad para repensar su propósito

¿Volver a la escuela? La pandemia provocará un replanteamiento de la educación
Imagen: REUTERS/Ali Hashisho

Por: Sanjay E. Sarma

  • La pandemia ha obligado a los estudiantes de todo el mundo a la educación a distancia.
  • Esto ha puesto de manifiesto las deficiencias de la educación en línea y en las aulas.
  • A medida que volvemos a la normalidad, tenemos la oportunidad de combinar lo mejor de ambos mundos en un modelo pedagógico más efectivo. He aquí cómo.

COVID-19 ha tenido un impacto dramático en la vida de todo el planeta, y se espera que pocas cosas vuelvan a la antigua normalidad en un futuro próximo. Sin embargo, para la educación, se necesita urgentemente una nueva normalidad.

Para la mayor parte del mundo, y en casi todos los niveles, la educación gira en torno a los exámenes. Dejando de lado el complejo debate sobre la necesidad y el valor de los exámenes, un ingrediente esencial del aprendizaje pasa inevitablemente a un segundo plano: el compromiso. El aprendizaje profundo y práctico requiere debates, discusiones, proyectos, entrenamiento, críticas y retroalimentación. Pero esto es difícil de lograr y más difícil de ampliar, y por consiguiente ampliamente descuidado.

COVID-19 ha obligado a gran parte del mundo a la enseñanza a distancia. Muchas instituciones consideraron que la transición a la videoconferencia era relativamente sencilla, siempre y cuando los estudiantes tuvieran los recursos de redes e informática necesarios para acceder a las clases. Pero esa facilidad expone un problema más profundo en la educación residencial. Y en este sentido, lo que estamos viendo con las clases de Zoom hoy en día tampoco es una educación en línea de vanguardia. Gran parte del mundo se encuentra atrapado entre dos mundos, exponiendo las fallas de ambos: un sistema educativo que estaba algo distanciado socialmente para empezar, y una solución de aprendizaje a distancia que simplemente no se basa en las lecciones del aprendizaje moderno en línea.

Ahora es el momento de reconstruir, y hay tres áreas a considerar: la pedagogía, las modalidades y la estructura. La ciencia del aprendizaje, la rápida evolución de las capacidades tecnológicas, y el cambiante futuro del trabajo, todo indica hacia dónde dirigirse.

1. Pedagogía

Cuando la naturaleza nos devuelva la proximidad, los educadores y estudiantes inevitablemente se preguntarán, “¿y ahora qué?” El hecho es que gran parte del tiempo en persona en las aulas de todo el mundo se desperdicia en demasiadas conferencias que bien podrían haber sido dadas en el Zoom. En su lugar, necesitamos una adopción masiva del aula volteada. La idea es reservar el aula real para actividades de doble sentido, mientras se usa la lectura en línea y la pre-lectura para lograr la transferencia de un solo sentido. Esta no es una idea nueva; muchos campos, como las humanidades, y muchas instituciones educativas – como la mía, el MIT – entienden que los estudiantes necesitan marinar en el contenido. La ciencia del aprendizaje nos dice que el aprendizaje es más efectivo cuando los estudiantes son curiosos, y la dopamina se libera en el cerebro. Y nos dice que los estudiantes absorben mejor el material cuando se esfuerzan pero reciben entrenamiento oportuno, y cuando descubren y aplican los conceptos. Esto puede lograrse en discusiones formales e informales, en actuaciones, y a través de proyectos: un robot, una disección, una pieza de software, un estudio de investigación independiente, una composición musical, o una actividad comunitaria. Pero todo esto se pierde a menudo en la búsqueda de la eficiencia utilitaria. Un gran número de pequeñas universidades privadas de arte liberal no sobrevivirán al invierno de COVID-19 debido a su muy debatida economía. Irónicamente, la pedagogía es una cosa que hacen bien, y su desaparición será una tragedia.

2. Modalidad

La educación a distancia no es una educación en línea. Un contenido online adecuadamente diseñado implica videos asíncronos cortos (5-10 minutos), bien producidos, que están más en sintonía con la habilidad del cerebro humano para enfocarse. El contenido en línea también puede incluir simulaciones, juegos y anotaciones de grupo en línea de un documento – que son más vívidos que la mayoría de las conferencias en persona. Los estudiantes pueden pausar, rebobinar o acelerar el contenido a su conveniencia. Las pruebas breves y autocalificadas después de cada vídeo permiten algo que se conoce en la ciencia cognitiva como el efecto de la prueba: el recuerdo inmediato del contenido promueve la retención a largo plazo. Con el tiempo, las capacidades en línea se volverán aún más sofisticadas con las simulaciones, los juegos y la realidad virtual. Un estudiante en línea pasa al siguiente tema cuando ha dominado el anterior. Esto se llama aprendizaje de maestría y lleva a un progreso más concreto en el viaje de aprendizaje. Los foros en línea son sorprendentemente buenos en la interacción entre pares y expertos. El zoom también tiene su lugar en este mundo: los estudiantes pueden usar la videoconferencia para interactuar con sus compañeros, asistentes de enseñanza, profesores y entrenadores. Pero cuando el encierro termina, la modalidad en línea debe utilizarse principalmente para hacer tiempo para el aspecto más importante de la educación: el compromiso en persona. La línea nunca puede ser un sustituto del buen aprendizaje en persona, pero puede fortalecerlo, mejorando la comprensión y el matiz. Pero no se equivoque: un buen contenido en línea reemplazará la enseñanza sin compromiso de manera rápida y decisiva. Y la educación en línea ciertamente ofrece una mejor ecuación costo-beneficio que una universidad mediocre.

COVID-19 ha llevado al cierre de escuelas en todo el mundo
COVID-19 ha llevado al cierre de escuelas en todo el mundo
Imagen: UNESCO

3. Estructura

La estructura de la educación hoy en día es frágil. A medida que los contornos del mercado laboral se vuelven inciertos después de COVID-19, la educación tendrá que hacerse más maleable. Los estudiantes necesitarán más visibilidad y más conexiones con el mundo laboral, y más opciones de tamaño de mordida para que puedan personalizar sus trayectorias. Las titulaciones de dos y cuatro años no pueden ser las únicas alternativas. Los estudiantes de secundaria de todo el mundo podrían querer hacer prácticas para probar el trabajo, como lo hacen hoy en día en Suiza. Tal vez necesitemos más escuelas técnicas vocacionales, para que los estudiantes obtengan más habilidades para el trabajo. Mientras se estudia para obtener un título de asociado o una licenciatura en contabilidad, un estudiante podría querer obtener un certificado en línea aparte, como un micromáster en ingeniería financiera. Los microcréditos están en nuestro futuro. Ofrecen a los estudiantes opciones para adaptar sus planes de estudio. Si COVID-19 ha enseñado una cosa a la fuerza de trabajo, es que los adultos que trabajan deben ser capaces de adquirir nuevas habilidades rápidamente, y probablemente de forma continua. Esto apunta a la necesidad de nuevas opciones para la educación continua de los adultos. Gran parte de ella estará en línea desde el edX y las Courseras del mundo. Parte del aprendizaje debe ser necesariamente en persona – para aprender a manejar el equipo, por ejemplo – pero es difícil dejar el trabajo por períodos prolongados. Será necesario destilar experiencias en persona durante una semana o distribuirlas durante los fines de semana. De una forma u otra, la estructura de nuestros sistemas educativos es monolítica, y necesita más granularidad.

La necesidad de reformas

Al incautar la proximidad de la sociedad humana, COVID-19 ha expuesto algunos de los defectos de nuestro sistema educativo. Muchos síntomas ya existían: 1,6 billones de dólares de deuda estudiantil, la erosión de la confianza en las instituciones educativas, las universidades en problemas. Y quizás más crudamente, la pérdida de matices en el discurso público, las posiciones en blanco y negro cuando se requieren tonos de gris, y el declive de la compasión, el pensamiento crítico y la discusión sensata. Si el sistema educativo no se reforma en todos los niveles, el frío y duro cálculo de la economía de mercado barrerá con gran parte de él, llevándose consigo el aspecto más precioso y delicado de la educación: el compromiso. Debemos reanimar el compromiso con la educación en 2021 y más allá, mientras nos desempolvamos lentamente después de esta pelea con la naturaleza.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2020/07/volver-a-la-clase-sera-una-oportunidad-para-repensar-su-proposito/

Reimaginar el futuro de las habilidades: ¿qué piensan los jóvenes?

La conectividad digital y el aprendizaje en línea pueden ampliar las oportunidades para los jóvenes de todo el mundo Imagen: REUTERS/Jorge Silva

Por: Henrietta H. Fore / Robert E. Moritz

  • COVID-19 está proyectando una larga sombra sobre el futuro de los jóvenes de todo el mundo.
  • En el Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, preguntamos a los jóvenes su opinión sobre el rediseño de la educación y las habilidades para la era post-COVID.

Para los niños y jóvenes que buscan obtener una educación y habilidades, COVID-19 ha hecho que una mala situación sea aún peor.

Antes de la pandemia, se enfrentaban a un creciente desajuste entre las habilidades que estaban aprendiendo en la escuela y las necesarias para el empleo.

Ahora, bajo la sombra de COVID-19, más de mil millones de personas están fuera de la escuela en total. Y millones de jóvenes que estaban a punto de incorporarse a la fuerza de trabajo no pueden encontrar trabajo.

Este momento es una oportunidad importante para reimaginar cómo, y qué, se imparte la educación y las habilidades para preparar a los estudiantes para un mundo laboral que cambia rápidamente.

Pero los gobiernos y las empresas no pueden abordar este problema por sí solos.

En este Día Mundial de las Habilidades de la Juventud, decidimos reunir a jóvenes de Argelia, Argentina y Sudáfrica para escuchar sus ideas sobre cómo podemos rediseñar y reimaginar los sistemas educativos y de capacitación para satisfacer sus necesidades.

En el debate virtual, moderado por Mari-Lisa Njenga, una defensora de la juventud de Kenya, se identificaron cuatro principios importantes que deberían guiar el cambio.

1. Habilidades modernas, no planes de estudio anticuados

Tienes maestros del siglo XX educando a estudiantes del siglo XXI. Es como una brecha de 100 años.

—Ulises Brengi, 22, Argentina

Había una fuerte sensación de que las escuelas y universidades no están actualmente equipando a los jóvenes con las habilidades adecuadas, y no están enseñando de una manera que aproveche al máximo la tecnología moderna y que resuene con los jóvenes de hoy en día.

“Creo que debemos hacer que los educadores sean conscientes del hecho de que los planes de estudio de la educación están anticuados”, dijo Rafik Amrani, de 20 años, que estudia ciencias empresariales e informáticas en la Universidad Americana de Beirut. Cree que las empresas tienen un papel importante que desempeñar. “Saben cuáles son las habilidades que les faltan a sus reclutas para poder decir a los educadores cuáles son las habilidades relevantes”, añadió.

2. Las habilidades sociales son la clave

Los jóvenes necesitan una fuerte capacidad de comunicación y promoción para poder pedir lo que necesitan e impulsar el cambio.

—Maryam Elgoni, 25 años, Sudáfrica

Los jóvenes participantes estuvieron de acuerdo en que para tener éxito en el futuro del trabajo, su generación necesitará fuertes habilidades blandas como la comunicación, el pensamiento crítico y la capacidad de recuperación, y que necesitarán seguir aprendiendo durante toda su vida.

“Cuando una política no existe o una norma está a favor de un grupo específico en su comunidad, es necesario saber cómo se puede cambiar eso”, dijo Maryam Elgoni, estudiante de maestría en relaciones internacionales. “Por ejemplo, cómo iniciar una petición, organizar una marcha, o contribuir eficazmente a una política o al programa de tu empresa”.

Según Ulises Brengi, estudiante de arquitectura paisajística en la Universidad de Buenos Aires, tenemos que dejar de considerar las habilidades como de alto nivel, el conocimiento académico, y más como habilidades humanas. “Espero que esta crisis nos lleve a una nueva economía más responsable, no sólo basada en la obtención de beneficios. Para lograrlo, necesitamos personas con fuertes habilidades sociales”, añadió.

 

3. Conectividad digital y aprendizaje digital

Esta crisis nos ha enseñado que el aprendizaje en línea es posible. Nos ha enseñado cómo usar las herramientas online para intercambiar habilidades, enseñar y aprender.

—-Rafik Amrani, 19 años, Argelia

Otro tema que se planteó con fuerza fue el potencial de la conectividad digital y el aprendizaje en línea para ampliar el acceso a las oportunidades para los jóvenes de todo el mundo.

“Para reimaginar el futuro de las habilidades, creo que necesitamos programas de intercambio de aprendizaje en línea más diversos. Y si podemos asegurarnos de que todos los jóvenes, en todas partes, tengan acceso a un teléfono móvil y a Internet, es una forma de construir un futuro más justo para las aptitudes”, añadió Brengi.

4. Llegar a las comunidades vulnerables

En Sudán, donde crecí, no necesariamente aspiras a ser ingeniero, aspiras a ser la esposa de alguien y creo que eso debe cambiar.

—Maryam Elgoni, 25 años, Sudáfrica

El acceso fue otro tema clave que discutimos durante la sesión. “Es la noción de descentralizar la educación y entender que no sólo ocurre en el aula”, explicó Elgoni. “También se trata de tratar específicamente de llegar a los que están en situaciones vulnerables.

“En el lado de los negocios, se trata de crear oportunidades para las personas en espacios vulnerables”, añadió. “Cuando se piensa en personas que hacen prácticas, a menudo es porque están en los suburbios o pueden acceder a los parques de oficinas. Tenemos que asegurarnos de que los jóvenes de las comunidades vulnerables también tengan acceso a esas oportunidades”.

Elgoni también compartía una poderosa visión del futuro a la que todos deberíamos aspirar: “Espero un futuro en el que cada joven que tenga un sueño nunca sentirá que su sueño está limitado por sus circunstancias”, dijo. “Que no hay ninguna habilidad que sea inalcanzable debido a quién eres o dónde estás.”

Vea los aspectos más destacados de nuestra sesión en este video.

La sesión fue sólo una expresión de nuestro compromiso compartido de ayudar a abordar la creciente brecha entre las habilidades que tienen las personas y las que se necesitan para el nuevo mundo digital. A principios de este año, PwC y UNICEF se embarcaron en una colaboración global para ayudar a mejorar las habilidades de millones de jóvenes en todo el mundo. Además, como socios fundadores de la Plataforma de la Revolución de la Capacitación del Foro Económico Mundial, nuestras organizaciones están contribuyendo a la iniciativa de proporcionar mejores trabajos, educación y habilidades a mil millones de personas para el año 2030. También apoyamos la iniciativa Great Reset del Foro, destinada a crear un mundo más justo y sostenible después de la pandemia.

PwC se refiere a la red de PwC y/o a una o más de sus firmas miembro, cada una de las cuales es una entidad legal independiente. Para más detalles, véase http://www.pwc.com/structure.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2020/07/reimaginar-el-futuro-de-las-habilidades-que-piensan-los-jovenes/?fbclid=IwAR2MtnuentAwmBuRMncyz7nRu3e_4oMq7NIMwyTizVEbSKowyn1PsOLGiYo

El legado de la COVID-19: así debemos enfrentarnos al gran reinicio

Muchas cosas cambiarán para siempre después de COVID-19.
Muchas cosas cambiarán para siempre después de COVID-19.
Imagen: cluttersnap on Unsplash

Por: /

  • Lo peor de la pandemia está por venir y el mundo se encuentra en un momento decisivo.
  • Es nuestro deber acometer correctamente el gran reinicio. Aunque los desafíos son mayores de lo imaginado, nuestra capacidad para reiniciarnos también es mayor de lo que creíamos.

Este artículo acompaña el lanzamiento de COVID-19: The Great Reset, el nuevo libro de Klaus Schwab y Thierry Malleret sobre la crisis COVID y sus repercusiones. Puede pedirlo aquí y puede dejar una reseña aquí.

Lo peor de la pandemia está por venir. Hasta la fecha, solo unos pocos países han logrado una contención efectiva del virus, mientras que en la mayoría de las naciones, la COVID-19 está atacando o resurgiendo con brotes locales de diferente envergadura.

En apenas seis meses, la pandemia de COVID-19 ha sumido al mundo en su totalidad, y a cada uno de nosotros, en los tiempos más desafiantes a los que hayamos tenido que enfrentarnos nunca antes. Son momentos decisivos: tendremos que afrontar sus consecuencias durante años y muchas cosas cambiarán para siempre. Se ha generado una interrupción económica de proporciones descomunales que continuará en el futuro, creando riesgos y volatilidad en múltiples frentes políticos, sociales y geopolíticos, y, además, ha aumentado la preocupación sobre el medio ambiente y la extensión del alcance de la tecnología (pernicioso o no) en nuestras vidas.

Ninguna industria o negocio se librará del impacto de estos cambios. Millones de empresas corren el riesgo de desaparecer y muchas otras se enfrentan a un futuro incierto en el que pocos prosperarán.

Desde el punto de vista individual, para muchos, la vida como siempre la conocieron se está desmoronando a una velocidad alarmante. Aparte de esto, las crisis graves favorecen la introspección y fomentan el potencial para la transformación.

Los desequilibrios del mundo actual, sobre todo las divisiones sociales, la falta de justicia, la ausencia de cooperación, el fracaso de la gobernanza y el liderazgo globales y la degradación crítica de nuestros activos naturales han quedado a la vista como nunca antes, y muchos ahora sienten que puede haber llegado el momento de reinventarse.

Podría surgir un mundo nuevo, cuya silueta nos corresponde volver a imaginar y trazar.

El carácter repentino y agresivo del impacto que está causando la pandemia puede hacer que la escala de este desafío parezca abrumadora. Esta impresión se debe en gran medida al hecho de que en el mundo interdependiente e hiperconectado en el que vivimos, los riesgos se amplifican entre sí, de modo que las incertidumbres o problemas individuales son susceptibles de crear efectos rebote, provocando otros (como el desempleo, que potencialmente alimenta el descontento social y el empobrecimiento que desemboca en migraciones masivas involuntarias).

La característica definitoria del mundo actual es la conectividad sistémica, donde no hay cabida para actuar ni pensar de manera aislada, ya que los riesgos convergen. Todos los problemas a escala macro que afectan de modo directo y diario a nuestras sociedades, la economía global, la geopolítica, el medio ambiente y la tecnología no evolucionan de manera lineal.

Se desarrollan, en cambio, como sistemas adaptativos complejos y, como tales, comparten un atributo fundamental: son susceptibles a que los problemas se sucedan sin control produciendo consecuencias extremas, a menudo inesperadas, para las que no estamos preparados. La COVID-19 ya nos ha servido de anticipo de este fenómeno

En gran medida, acontecimientos tan diferentes como el aumento brusco y exagerado del desempleo (un riesgo económico), la ola mundial de disturbios sociales desatada por las protestas del Black Lives Matter (un problema social) y la creciente fractura entre China y los Estados Unidos (un riesgo geopolítico) no habrían tenido lugar sin la pandemia. Cuanto menos, se recrudecieron por ella.

La concurrencia y la gravedad de estos desequilibrios significan que ahora estamos en una coyuntura crítica donde el potencial de cambio es ilimitado y solo queda restringido por nuestra imaginación, para bien o para mal. Las sociedades podrían mostrar una tendencia hacia prácticas más igualitarias o lo contrario; orientarse hacia una mayor solidaridad o propiciar el individualismo; favorecer intereses minoritarios o atender las necesidades mayoritarias. Las economías, cuando se recuperen, podrían caracterizarse por una mayor inclusión y estar más en sintonía con el bien común mundial, o simplemente podrían seguir con las prácticas de siempre, algo que ahora se revela, en muchos sentidos, como un statu quo insostenible.

¿Habrá suficiente voluntad colectiva dirigida a aprovechar esta oportunidad sin precedentes para reinventar nuestro mundo, en una apuesta por hacerlo mejor y más resiliente, a medida que emerge al otro lado de esta crisis?

Esta es la pregunta fundamental de la que depende el éxito del Gran Reinicio. El ámbito del cambio requerido es inmenso y abarca desde la elaboración de un nuevo contrato social hasta la configuración de una mejor colaboración internacional. Pero aunque inmenso, está lejos de ser insuperable, como lo demuestra el caso de la inversión inteligente en el medio ambiente.

El período inmediato posterior a la crisis ofrece un pequeño margen de actuación para acometer una reconstrucción correcta, sin malgastar los 10 billones de dólares que los gobiernos de todo el mundo están invirtiendo para aliviar los efectos de la pandemia de COVID-19Un modo de inversión inteligente consiste en integrar la resiliencia climática y ambiental en paquetes de estímulo y programas de recuperación.

 

En el reciente informe de políticas, con participación del Foro Económico Mundial, se estima que la promoción de una economía positiva para la naturaleza podría representar más de 10 billones de dólares al año, con vistas al 2030, en términos de nuevas oportunidades económicas y reducciones de costos. A corto plazo, la asignación de unos 250 mil millones de dólares en fondos de estímulo podría generar hasta 37 millones de empleos positivos para la naturaleza, de una forma altamente rentable. El reinicio del medio ambiente no debe verse como un coste, sino más bien como una inversión que generará actividad económica y oportunidades de empleo.

Debemos acometer de modo correcto el gran reinicio. Puede que los desafíos que se nos presentan sean más graves de lo que hasta ahora hemos querido pensar, pero también puede que nuestra capacidad de reinicio sea mayor de lo que creíamos.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2020/07/el-legado-de-la-covid-19-asi-debemos-enfrentarnos-al-gran-reinicio/?fbclid=IwAR13vAHSuk_wVHNEtCxuvXcl75yYlyOglczl10SkEx0X3DoI3fMBISBwCUw

17 formas en que la tecnología podría cambiar el mundo para 2025

Eliminar el CO2 del aire podría ayudar a revertir el cambio climático
Eliminar el CO2 del aire podría ayudar a revertir el cambio climático
Imagen: REUTERS/Arnd Wiegmann

Por:

  • Pedimos a nuestro grupo de Pioneros de la Tecnología de 2020 su opinión sobre cómo la tecnología cambiará el mundo en los próximos cinco años.
  • Desde las computadoras cuánticas y los 5G en acción hasta el manejo del cáncer crónico, aquí están sus predicciones para nuestro futuro a corto plazo.
Imagen: Getty Images/iStock photo

1. Manufactura optimizada con IA

El seguimiento con papel y lápiz, la suerte, los viajes mundiales importantes y las cadenas de suministro opacas forman parte del statu quo actual, lo que da lugar a grandes cantidades de energía, materiales y tiempo desperdiciados. Aceleradas en parte por el cierre a largo plazo de los viajes internacionales y regionales por parte de COVID-19, las empresas que diseñan y construyen productos adoptarán rápidamente tecnologías basadas en la nube para agregar, transformar inteligentemente y presentar contextualmente datos de productos y procesos de las líneas de fabricación a lo largo de sus cadenas de suministro. Para 2025, esta corriente ubicua de datos y los algoritmos inteligentes que la procesan permitirán que las líneas de fabricación se optimicen continuamente hacia niveles más altos de producción y calidad de los productos, reduciendo el desperdicio total en la fabricación hasta en un 50%. Como resultado, disfrutaremos de productos de mayor calidad, producidos más rápidamente, a un menor costo para nuestros bolsillos y el medio ambiente.

Anna-Katrina Shedletsky, CEO y fundadora de Instrumental

Imagen: Getty Images/iStockphoto

2. Una transformación energética de gran alcance

En 2025, las huellas de carbono se considerarán socialmente inaceptables, como lo es hoy en día la conducción bajo los efectos del alcohol. La pandemia de COVID-19 habrá centrado la atención del público en la necesidad de tomar medidas para hacer frente a las amenazas a nuestro modo de vida, nuestra salud y nuestro futuro. La atención pública impulsará la política gubernamental y los cambios de comportamiento, y las huellas de carbono se convertirán en objeto de escrutinio en todo el mundo. Los particulares, las empresas y los países buscarán las formas más rápidas y asequibles de lograr el objetivo de “net-zero”, es decir, la eliminación de su huella de carbono. La creación de un futuro sostenible, “net-zero”, se construirá mediante una transformación energética de gran alcance que reduzca significativamente las emisiones de carbono del mundo, y mediante el surgimiento de una industria masiva de gestión del carbono que capture, utilice y elimine el dióxido de carbono. Veremos una diversidad de nuevas tecnologías destinadas tanto a reducir como a eliminar las emisiones del mundo, desencadenando una ola de innovación que se puede comparar con las revoluciones industriales y digitales del pasado.

Steve Oldham, CEO de Carbon Engineering

Imagen: Getty Images/iStockphoto

3. Una nueva era de la informática

Para 2025, la computación cuántica habrá superado su infancia, y una primera generación de dispositivos comerciales podrá abordar problemas significativos del mundo real. Una de las principales aplicaciones de este nuevo tipo de computadora será la simulación de reacciones químicas complejas, una poderosa herramienta que abre nuevas vías en el desarrollo de drogas. Los cálculos de la química cuántica también ayudarán al diseño de nuevos materiales con las propiedades deseadas, por ejemplo, mejores catalizadores para la industria automovilística que reduzcan las emisiones y ayuden a combatir el cambio climático. En este momento, el desarrollo de productos farmacéuticos y materiales de rendimiento depende en gran medida del ensayo y error, lo que significa que es un proceso iterativo, lento y terriblemente caro. Los ordenadores cuánticos pronto podrán cambiar esto. Acortarán significativamente los ciclos de desarrollo de los productos y reducirán los costes de I+D.

Thomas Monz, Co-Fundador y CEO de Alpine Quantum Technologies

Imagen: Getty Images/iStockphoto

4. Cambio de paradigma en la atención sanitaria hacia la prevención a través de la dieta

Para el año 2025, los sistemas de atención de la salud adoptarán enfoques de salud más preventivos basados en la ciencia en desarrollo que respalda los beneficios para la salud de las dietas ricas en plantas y densas en nutrientes. Esta tendencia será posible gracias a la tecnología basada en la biología de sistemas y en la inteligencia artificial, que aumenta exponencialmente nuestro conocimiento del papel de los fitonutrientes de una dieta específica en la salud humana y en los resultados funcionales. Después de la pandemia de 2020, los consumidores serán más conscientes de la importancia de su salud subyacente y exigirán cada vez más alimentos más sanos para ayudar a apoyar sus defensas naturales. Armada con una comprensión mucho más profunda de la nutrición, la industria alimentaria mundial puede responder ofreciendo una gama más amplia de opciones de productos para apoyar resultados óptimos de salud. La industria de la salud puede responder promoviendo la inteligencia de las plantas de la Tierra para que tengan una vida más resistente e incentivar a las personas a cuidarse a sí mismas en un esfuerzo por reducir los costos insostenibles.

Jim Flatt, Cofundador y CEO de Brightseed

Imagen: Getty Images/iStockphoto

5. 5G mejorará la economía mundial y salvará vidas

Hemos experimentado un fuerte incremento en los servicios de entrega con la necesidad de bienes “del día” de proveedores como Amazon e Instacart – pero ha sido limitado. Con las redes 5G en su lugar, atadas directamente a los robots autónomos, los bienes se entregarían de forma segura en horas.

El Wifi no puede escalar para satisfacer demandas de mayor capacidad. El alojamiento en el lugar ha llevado a las empresas y a las aulas a la videoconferencia, lo que pone de relieve la mala calidad de las redes. Las redes 5G de baja latencia resolverían esta falta de fiabilidad de la red e incluso permitirían la prestación de servicios de mayor capacidad como la telesalud, la tele-cirugía y los servicios de urgencias. Las empresas pueden compensar el alto costo de la movilidad con actividades que impulsen la economía, como las fábricas inteligentes, la vigilancia en tiempo real y los servicios de computación de borde en tiempo real con gran contenido. Las redes privadas 5G hacen esto posible y cambian la economía de los servicios móviles.

El despliegue de 5G crea mercados que sólo imaginamos -como los bots autoconductores, junto con una economía de la movilidad como servicio- y otros que no podemos imaginar, permitiendo a las próximas generaciones inventar mercados florecientes y causas prósperas.

Maha Achour, Fundadora y Directora General de Metawave

Imagen: Getty Images/iStockphoto

6. Una nueva normalidad en el manejo del cáncer

La tecnología impulsa los datos, los datos catalizan el conocimiento y el conocimiento permite el empoderamiento. En el mundo de mañana, el cáncer será manejado como cualquier otra condición de salud crónica – podremos identificar con precisión lo que podemos estar enfrentando y ser empoderados para superarlo.

En otras palabras, surgirá una nueva normalidad en la forma en que podemos manejar el cáncer. Veremos más detección temprana y proactiva con una innovación de diagnóstico mejorada, como en una mejor tecnología de secuenciación del genoma o en la biopsia líquida, que promete una mayor facilidad de pruebas, mayor precisión e idealmente a un costo asequible. La detección e intervención tempranas en tipos de cáncer comunes no sólo salvará vidas, sino que reducirá la carga financiera y emocional de los descubrimientos tardíos.

También veremos una revolución en el tratamiento impulsada por la tecnología. La edición de genes y la inmunoterapia, que traen menos efectos secundarios, habrán hecho mayores progresos. Con los avances en la detección temprana y el tratamiento yendo de la mano, el cáncer ya no será la maldita palabra con “C” que inspira tanto miedo entre la gente.

Sizhen Wang, CEO de Genetron Health

Imagen: Getty Images/iStockphoto

7. Venta robótica

Históricamente, la robótica ha dado un giro a muchas industrias, mientras que unos pocos sectores selectos – como la venta al por menor de comestibles – han permanecido en gran medida intactos. Con el uso de una nueva aplicación robótica llamada “microfiltración”, la venta al por menor de comestibles ya no se verá igual. El uso de la robótica en un nivel “hiperlocal” (a diferencia de la aplicación tradicional en la cadena de suministro) perturbará esta industria de 100 años de antigüedad, de 5 billones de dólares, y todas sus partes interesadas experimentarán un cambio significativo. Los minoristas operarán en un orden de magnitud superior en cuanto a la productividad, lo que a su vez dará lugar a beneficios positivos y atractivos en el negocio de los comestibles en línea (algo inédito por el momento). Esta tecnología también permite un acceso más amplio a los alimentos y una mejor propuesta al consumidor en general: rapidez, disponibilidad de los productos y costo. Los centros de microfiltración están ubicados en inmuebles existentes (y típicamente menos productivos) al nivel de la tienda y pueden operar 5-10% más barato que una tienda de ladrillos y mortero. Predecimos que el valor será igualmente capturado por los minoristas y los consumidores como en línea.

José Aguerrevere, Co-Fundador, Presidente y CEO de Takeoff Technologies

Imagen: Getty Images/iStockphoto

8. Una difuminación de los espacios físicos y virtuales

Una cosa que la actual pandemia nos ha mostrado es lo importante que es la tecnología para mantener y facilitar la comunicación, no sólo por motivos de trabajo, sino para construir conexiones emocionales reales. En los próximos años podemos esperar ver este progreso acelerado, con la tecnología de la IA construida para conectar a las personas a nivel humano y acercarlas unas a otras, incluso cuando están separadas físicamente. La línea entre el espacio físico y el virtual quedará borrosa para siempre. Empezaremos a ver las capacidades de los eventos globales – desde SXSW hasta el Festival de Glastonbury – para proporcionar alternativas totalmente digitalizadas, más allá de la simple transmisión en vivo en experiencias completas. Sin embargo, no es tan simple como proporcionar estos servicios – la privacidad de los datos tendrá que ser priorizada para crear confianza entre los consumidores. Al comienzo de la pandemia de COVID-19 vimos mucho en las noticias sobre las preocupaciones por la seguridad de las empresas de videoconferencia. Estas preocupaciones no van a ninguna parte y, a medida que aumenta la conectividad digital, las marcas simplemente no pueden permitirse dar a los usuarios nada menos que una total transparencia y control sobre sus datos.

Tugce Bulut, CEO de Streetbees

Imagen: Getty Images/iStockphoto

9. Poner a los individuos – no a las instituciones – en el corazón de la asistencia sanitaria

Para 2025, las líneas que separan la cultura, la tecnología de la información y la salud serán borrosas. La ingeniería biológica, el aprendizaje de las máquinas y la economía compartida establecerán un marco para descentralizar el continuo de la salud, trasladándolo de las instituciones al individuo. Impulsan este avance los avances en la inteligencia artificial y los nuevos mecanismos de entrega de la cadena de suministro, que requieren los datos biológicos en tiempo real que la biología de ingeniería entregará como pruebas de diagnóstico simples y de bajo costo a los individuos en todos los rincones del mundo. Como resultado, la morbilidad, la mortalidad y los costos disminuirán en las afecciones agudas, como las enfermedades infecciosas, porque sólo los casos más graves necesitarán atención adicional. Menos personas infectadas abandonarán sus hogares, lo que alterará drásticamente la epidemiología de las enfermedades y reducirá la carga de los sistemas de atención de la salud. Se producirá una disminución correspondiente de los costos y un aumento de la calidad de la atención, ya que los diagnósticos baratos trasladan los gastos y el poder al individuo, aumentando simultáneamente la rentabilidad de la atención. Los vínculos inextricables entre la salud, la situación socioeconómica y la calidad de vida comenzarán a aflojarse, y las tensiones que existen al equiparar la salud con el acceso a las instituciones de atención de la salud se disiparán. Desde los cuidados diarios hasta las pandemias, estas tecnologías convergentes alterarán los factores económicos y sociales para aliviar muchas presiones sobre la condición humana global.

Rahul Dhanda, Cofundador y CEO de Sherlock Biosciences

Imagen: Getty Images/iStockphoto

10. El futuro de la construcción ya ha comenzado

La construcción se convertirá en una secuencia sincronizada de procesos de fabricación, proporcionando control, cambio y producción a escala. Será una forma más segura, rápida y rentable de construir las casas, oficinas, fábricas y otras estructuras que necesitamos para prosperar en las ciudades y más allá. A medida que se crean ricos conjuntos de datos en la industria de la construcción a través de la Internet de las cosas, la IA y la captura de imágenes, por nombrar algunos, esta visión ya está cobrando vida. El uso de los datos para comprender profundamente los procesos de la industria está mejorando profundamente la capacidad de los profesionales de campo para confiar en sus instintos en la toma de decisiones en tiempo real, lo que permite el aprendizaje y el progreso mientras se gana la confianza y la adopción.

Los datos procesables arrojan luz donde antes no podíamos ver, permitiendo a los líderes gestionar los proyectos de forma proactiva en lugar de reactiva. La precisión en la planificación y la ejecución permite a los profesionales de la construcción controlar el entorno, en lugar de que éste los controle a ellos, y crea procesos repetibles que son más fáciles de controlar, automatizar y enseñar.

Ese es el futuro de la construcción. Y ya ha comenzado.

Meirav Oren, CEO y cofundador de Versatile

Imagen: Getty Images/iStockphoto

11. La eliminación de CO2 a escala de gigatón ayudará a revertir el cambio climático

Una ampliación de las tecnologías de emisión negativa, como la eliminación de dióxido de carbono, eliminará del aire cantidades de CO2 relevantes para el clima. Esto será necesario para limitar el calentamiento global a 1,5°C. Mientras que la humanidad hará todo lo posible para dejar de emitir más carbono a la atmósfera, también hará todo lo posible para eliminar el CO2 histórico del aire permanentemente. Al hacerse ampliamente accesible, la demanda de eliminación de CO2 aumentará y los costos disminuirán. La remoción de CO2 será escalada hasta el nivel de gigatón, y se convertirá en la opción responsable para remover las emisiones inevitables del aire. Esto permitirá a los individuos tener un impacto directo y positivo en el clima sobre el nivel de CO2 en la atmósfera. En última instancia, ayudará a evitar que el calentamiento global alcance niveles peligrosos y dará a la humanidad el potencial para revertir el cambio climático.

Jan Wurzbacher, Co-Fundador y co-Director General de Climeworks

Imagen: Getty Images/iStockphoto

12. Una nueva era en la medicina

La medicina siempre ha buscado reunir más conocimientos y comprensión de la biología humana para tomar mejores decisiones clínicas. La IA es esa nueva herramienta que nos permitirá extraer más conocimientos a un nivel sin precedentes de todos los “grandes datos” médicos que nunca se han aprovechado plenamente en el pasado. Cambiará el mundo de la medicina y cómo se practica.

Brandon Suh, CEO de Lunit

Imagen: Getty Images/iStockphoto

13. Cerrar la brecha de la riqueza

Las mejoras en la IA finalmente pondrán el acceso a la creación de riqueza al alcance de las masas. Los asesores financieros, que son trabajadores del conocimiento, han sido el pilar de la gestión de la riqueza: el uso de estrategias personalizadas para convertir un pequeño nido en uno más grande. Dado que los trabajadores del conocimiento son caros, el acceso a la gestión de la riqueza a menudo ha significado que ya necesitas ser rico para preservar y hacer crecer tu riqueza. Como resultado, históricamente, la administración de la riqueza ha estado fuera del alcance de aquellos que más la necesitaban. La inteligencia artificial está mejorando a tal velocidad que las estrategias empleadas por estos asesores financieros serán accesibles a través de la tecnología y, por lo tanto, asequibles para las masas. Así como no se necesita saber cómo funciona la comunicación de campo cercano para usar ApplePay, decenas de millones de personas no tendrán que conocer la teoría moderna de carteras para que su dinero trabaje para ellos.

Atish Davda, Co-Fundador y CEO de Equityzen

Imagen: Getty Images/iStockphoto

14. Una revolución de energía limpia apoyada por los gemelos digitales

En los próximos cinco años, la transición de energía alcanzará un punto de inflexión. El costo de la energía renovable de nueva construcción será menor que el costo marginal de los combustibles fósiles. Un ecosistema de innovación mundial habrá proporcionado un entorno en el que los problemas podrán abordarse colectivamente, y permitirá que el despliegue de la innovación se amplíe rápidamente. Como resultado, habremos visto un asombroso aumento de la capacidad eólica marina. Lo habremos logrado gracias a un compromiso inquebrantable con la digitalización, que habrá cobrado un ritmo que se alineará con la ley de Moore para reflejar la curva de innovación de la energía solar. El rápido desarrollo de los gemelos digitales – réplicas virtuales de dispositivos físicos – apoyará una transformación a nivel de sistemas del sector energético. El aprendizaje de la máquina científica que combina modelos basados en la física con grandes datos conducirá a diseños más eficientes, menores costos de operación y, en última instancia, a una energía limpia y asequible para todos. La capacidad de vigilar la salud estructural en tiempo real y de arreglar las cosas antes de que se rompan dará lugar a una infraestructura más segura y resistente, y todo, desde los parques eólicos hasta los puentes y los vehículos aéreos no tripulados, estará protegido por un gemelo digital en tiempo real.

Thomas Laurent, CEO de Akselos

Imagen: Getty Images/iStockphoto

15. Comprender los secretos microscópicos ocultos en las superficies

Todas las superficies de la Tierra contienen información oculta que resultará esencial para evitar crisis relacionadas con pandemias, tanto ahora como en el futuro. El entorno construido, donde los humanos pasan el 90% de sus vidas, está cargado de microbiomas naturales compuestos por ecosistemas bacterianos, fúngicos y virales. La tecnología que acelera nuestra capacidad de tomar muestras, digitalizar e interpretar rápidamente los datos de los microbiomas transformará nuestra comprensión de cómo se propagan los patógenos. La exposición de esta capa invisible de datos sobre los microbiomas identificará las firmas genéticas que pueden predecir cuándo y dónde las personas y los grupos están eliminando los patógenos, qué superficies y entornos presentan el mayor riesgo de transmisión, y cómo estos riesgos se ven afectados por nuestras acciones y cambian con el tiempo. Estamos apenas arañando la superficie de lo que ofrecen los datos microbianos y veremos que esto se acelera en los próximos cinco años. Estos conocimientos no sólo nos ayudarán a evitar y responder a las pandemias, sino que influirán en la forma en que diseñamos, operamos y limpiamos entornos como edificios, coches, metros y aviones, además de cómo apoyamos la actividad económica sin sacrificar la salud pública.

Jessica Green, Cofundadora y CEO de Phylagen

Imagen: Getty Images/iStockphoto

16. El aprendizaje automático y la IA aceleran la descarbonización en las industrias con alto contenido de carbono

En los próximos cinco años, las industrias con alto contenido de carbono utilizarán la enseñanza mecánica y la tecnología de la inteligencia artificial para reducir drásticamente su huella de carbono. Tradicionalmente, industrias como la manufacturera y la del petróleo y el gas han sido lentas en la implementación de los esfuerzos de descarbonización mientras luchan por mantener la productividad y la rentabilidad al mismo tiempo. Sin embargo, el cambio climático, así como la presión regulatoria y la volatilidad del mercado, están empujando a estas industrias a ajustarse. Por ejemplo, el petróleo y el gas y las organizaciones de fabricación industrial están sintiendo la presión de los reguladores, que quieren que reduzcan significativamente las emisiones de CO2 en los próximos años. Las iniciativas tecnológicas fueron vitales para impulsar los esfuerzos de descarbonización en sectores como el transporte y la construcción, y las industrias pesadas seguirán un enfoque similar. De hecho, como resultado de la creciente transformación digital, los sectores con alto contenido de carbono podrán utilizar tecnologías avanzadas, como la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, utilizando datos de alta fidelidad en tiempo real procedentes de miles de millones de dispositivos conectados para reducir de manera eficiente y proactiva las emisiones nocivas y disminuir las huellas de carbono.

David King, Director General de FogHorn Systems

Imagen: Getty Images/iStockphoto

17. La privacidad es omnipresente – y priorizada

A pesar del acelerado entorno regulador que hemos visto emerger en los últimos años, ahora sólo vemos la punta del iceberg de la privacidad, tanto desde el punto de vista regulador como del consumidor. Dentro de cinco años, la privacidad y la seguridad centrada en los datos habrán alcanzado la categoría de productos básicos, y la capacidad de los consumidores de proteger y controlar los activos de datos sensibles se considerará la regla y no la excepción. A medida que aumenten la conciencia y la comprensión, también lo hará la prevalencia de las capacidades de preservación y mejora de la privacidad, a saber, las tecnologías de mejora de la privacidad (PET). Para 2025, la PET como categoría tecnológica se convertirá en la corriente principal. Serán un elemento fundamental de las estrategias de privacidad y seguridad de las empresas, en lugar de un componente adicional integrado que sólo cumple un umbral mínimo de cumplimiento. Si bien el mundo seguirá careciendo de una norma mundial de privacidad, las organizaciones adoptarán un enfoque de la seguridad centrado en los datos que proporcione la flexibilidad necesaria para adaptarse a las reglamentaciones regionales y las expectativas de los consumidores. Esos esfuerzos estarán dirigidos por equipos multifuncionales que representarán los intereses de los datos, la privacidad y la seguridad dentro de una organización.

Ellison Anne Williams, Fundadora y Directora General de Enveil

Imagen: Getty Images/iStockphoto

¿Cómo cambiará la tecnología el mundo en los próximos cinco años?

Es muy emocionante ver el ritmo y el potencial transformador de las tecnologías innovadoras actuales que se aplican para resolver los problemas más acuciantes del mundo, como alimentar a una población mundial en aumento; mejorar el acceso a la atención sanitaria y la calidad de ésta; y reducir significativamente las emisiones de carbono para detener los efectos negativos del cambio climático. En los próximos cinco años se observarán profundas mejoras en la solución de estos problemas a medida que los empresarios, la comunidad de inversores y las organizaciones de investigación y desarrollo de las empresas más grandes del mundo se centren en el desarrollo y el despliegue de soluciones que den resultados tangibles.

Si bien la pandemia de COVID-19 ha proporcionado una difícil lección sobre cuán susceptible es hoy nuestro mundo a las perturbaciones humanas y económicas, también ha exigido -quizás por primera vez en la historia- la colaboración mundial, la transparencia de los datos y la rapidez en los niveles más altos de gobierno para reducir al mínimo una amenaza inmediata para la vida humana. La historia será nuestro juez, pero a pesar de la heroica resolución y resistencia de cada país, como mundo hemos tenido un bajo rendimiento. Como comunidad mundial y a través de plataformas como el Foro Económico Mundial, debemos seguir dando visibilidad a estas cuestiones, al tiempo que reconocemos y apoyamos las oportunidades de la tecnología y la innovación que mejor y más rápidamente pueden abordarlas.

Hacia una definición de ciudad, localidad y zona rural

Por: LEWIS DIJKSTRA/ELLEN HAMILTON/ SOMIK LALL/SAMEH WAHBA

Vista aérea que muestra la urbanización de la isla de Luzón (Filipinas). (Fotografía: CherylRamalho / Shutterstock)

Vista aérea que muestra la urbanización de la isla de Luzón (Filipinas). (Fotografía: CherylRamalho / Shutterstock)

Dado que las definiciones nacionales de zona urbana y de zona rural difieren significativamente de un país a otro, resulta difícil comparar estas zonas a escala internacional. Si no es posible comparar cómo evolucionan las zonas urbanas o rurales en los distintos países, tampoco lo será aprender de las políticas utilizadas en ellos. Eso significa, además, que no podremos comparar de manera significativa los indicadores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas para las zonas urbanas y rurales de los distintos países.

Con objeto de facilitar la comparación internacional, una coalición de seis organizaciones internacionales elaboró una nueva definición mundial de ciudad, localidad (o pueblo) y zona de densidad intermedia, y zona rural.  El 5 de marzo, la Comisión de Estadística de las Naciones Unidas aprobó el «grado de urbanización» como método recomendado para las comparaciones internacionales.

Muchos países utilizan el tamaño mínimo de población para definir una zona como urbana, pero este número puede ser de 200 habitantes (Dinamarca), 2000 (Argentina), 5000 (India) o 50 000 (Japón), o incluso 100 000 (China). Algunos no utilizan una definición estadística, sino que delimitan las zonas urbanas por decisión administrativa. Otros países usan el empleo por sectores o la disponibilidad de infraestructuras y servicios para determinar si los asentamientos deben clasificarse como urbanos o rurales.

Por último, una vez que una zona se clasifica como urbana o rural, esa categoría rara vez cambia. Tal resistencia al cambio puede deberse, en parte, a la asignación de transferencias fiscales: tomemos como ejemplo la India, donde la reclasificación como zona urbana puede hacer que un lugar pierda transferencias gubernamentales; o Egipto, donde esa misma reclasificación como zona urbana generaría nuevas inversiones públicas para necesidades de prestación de servicios de nivel superior, como comisarías de policía y juzgados.

Una perspectiva amplia para medir el concepto de urbanización

Se decidió adoptar una perspectiva amplia para facilitar la comparabilidad entre países.  El «grado de urbanización» persigue hacer para la definición de las zonas urbanas lo que el umbral de pobreza de un dólar al día hizo para la medición de la pobreza en los años noventa del siglo pasado, al introducir un enfoque objetivo y basado en los datos para la pobreza y aplicarlo a escala mundial.

El «grado de urbanización» distingue tres tipos de asentamientos:

  1. ciudades, que tienen una población de al menos 50 000 habitantes en celdas de malla contiguas densamente pobladas (más de 1500 habitantes por kilómetro cuadrado);
  2. localidades (o pueblos) y zonas de densidad intermedia, con una población de al menos 5000 habitantes en celdas de malla contiguas cuya densidad es de un mínimo de 300 habitantes por kilómetro cuadrado; y
  3. zonas rurales, que están constituidas principalmente por celdas de malla con baja densidad de población.

Este nuevo enfoque ofrece varias ventajas:

  • Aporta sencillez y transparencia. Se basa en aplicar a la malla estadística de población una simple combinación de tamaño y densidad de población, en lugar de emplear multitud de criterios o cálculos largos y complejos. Cada vez más países tienen su propia malla de población. Se han calculado varias mallas de población mundiales, que están disponibles de forma gratuita, tales como la Global Human Settlement Layer Population Grid (GHS-POP, malla de población de la capa de información mundial sobre asentamientos humanos). El «grado de urbanización» para cada país del mundo, calculado mediante GHS-POP, puede consultarse aquí.
  • Tiene en cuenta el tamaño y la densidad de población. El tamaño de población es el parámetro utilizado por más de la mitad de las definiciones nacionales de zonas urbanas y rurales. Los umbrales utilizados en el «grado de urbanización» se inspiran en esas definiciones nacionales. No obstante, esta clasificación utiliza dos umbrales, en lugar de uno solo: para las ciudades, usa 50 000 habitantes, como Japón, y para las localidades (o pueblos) y zonas de densidad intermedia, usa 5000 habitantes. Ochenta y cinco de los cien países que utilizan el tamaño de población emplean el umbral de 5000 habitantes o menos. Los umbrales utilizados en el «grado de urbanización» también se verificaron para garantizar que generan una clasificación válida y robusta y una distribución equilibrada de la población entre las tres clases.
  • Contribuye al seguimiento de los avances en relación con los ODS. Los ODS incluyen multitud de indicadores que deben recopilarse con respecto a las ciudades, las zonas urbanas y las zonas rurales, como el acceso a electricidad, agua, internet y caminos transitables todo el año. No obstante, algunas definiciones de zonas urbanas incluyen el acceso a agua y electricidad, lo que impide hacer un seguimiento de estos servicios en zonas urbanas porque se convierte en un argumento circular: todas las zonas urbanas tienen agua porque, por definición, solo pueden ser urbanas si tienen acceso a agua. Por ejemplo, las definiciones utilizadas por Bangladés, Cuba y Panamá incluyen el acceso a agua potable. Dado que el «grado de urbanización» no incluye los servicios ni las infraestructuras, permite hacer el seguimiento de estos servicios sin ningún tipo de sesgo.
  • Refleja las economías de aglomeración. Dado que la definición se basa en la concentración espacial de la población, refleja la lógica de las economías de aglomeración. El coste de la prestación de servicios tiende a aumentar desde las ciudades, pasando por las localidades (o pueblos) y zonas de densidad intermedia, hasta las zonas rurales. Como consecuencia, el acceso a estos servicios tiende a ser mayor en las ciudades y menor en las zonas rurales. Por ejemplo, tanto el acceso a internet como la titularidad de una cuenta bancaria muestran un claro gradiente urbano en los cuatro grupos de países según su nivel de ingresos (figura 1 y figura 2).
Figuras 1 y 2
  • Permite una supervisión eficaz en términos de costes. El «grado de urbanización» puede utilizarse para volver a agregar los datos existentes. Por ejemplo, si una oficina estadística ha medido las tasas de empleo locales, puede calcular las tasas de empleo por «grado de urbanización». También pueden agregarse microdatos geocodificados, como se hizo para la encuesta Gallup mundial en ciento quince países y para la encuesta demográfica y de salud en cuarenta y un países en un informe reciente elaborado por Vernon Henderson y otros. Esto permitió mostrar que el acceso a agua potable gestionada de forma segura es mayor en las ciudades, a continuación en las localidades y zonas de densidad intermedia, y menor en las zonas rurales (figura 3) en casi todos los países analizados en esta última encuesta.
Figura 3: Acceso a agua potable gestionada de forma segura en países seleccionados, 2010-2016

Comparación del «grado de urbanización» con otros enfoques

Como ocurre con cualquier nuevo método que se proponga, se plantean dudas y surge la necesidad de compararlo con los métodos existentes. A continuación se responden las principales preguntas planteadas por las oficinas nacionales de estadística y el mundo académico.

  • ¿Es demasiado baja la población rural estimada?

    Al aplicar el «grado de urbanización» a la malla de población mundial GHS-POP se obtiene un porcentaje de población rural estimada en 2015 del 24 %, que es considerablemente inferior al 46 % obtenido mediante las definiciones nacionales (figura 4). El principal motivo de esta

    diferencia es que doce países grandes clasifican las localidades como zonas rurales. China y la India representan la mitad de esa diferencia en la población rural. La definición usada en China deja claro que las localidades y las ciudades pequeñas no se consideran urbanas, porque emplea un umbral de 100 000 habitantes para las zonas urbanas. La India utiliza un umbral de 5000 habitantes, pero lo combina con otros criterios, con lo cual la mayoría de las localidades se clasifican como zonas rurales. Otros diez países representan el 30 % de esta diferencia: Bangladés, Egipto, Etiopía, Indonesia, Nigeria, Pakistán, República Democrática del Congo, Sudán, Uganda y Vietnam. En resumen, doce países constituyen las tres cuartas partes de la diferencia entre los porcentajes de población rural.
    En algunos países no se disponía de datos sobre la población con alta resolución espacial. La aplicación de este método a una malla basada en datos más precisos puede dar lugar a porcentajes más elevados de población rural.

  • ¿Debe incluirse el empleo en la agricultura en la definición de zonas urbanas y rurales?

Treinta y siete países cuentan con una definición nacional de zona urbana que incluye un porcentaje máximo de empleo en la agricultura. Estos países se encuentran principalmente en África y Asia. Sin embargo, el porcentaje de empleo en la agricultura difiere sustancialmente entre los países y según el nivel de desarrollo. En los países de ingresos altos es del 3 %, frente al 63 % en los países de ingresos bajos (figura 5). La inclusión de este criterio en una definición mundial transformaría a países enteros en zonas rurales o urbanas, lo que constituiría un obstáculo para las comparaciones. Además, este porcentaje está disminuyendo rápidamente. En 2000, el 40 % del empleo mundial correspondía al sector de la agricultura. En 2018, ese porcentaje se había reducido hasta el 28 %. Como consecuencia, la inclusión de este criterio también reduciría la comparabilidad en el tiempo.

  • ¿Debería basarse la definición de zonas urbanas y rurales exclusivamente en las zonas edificadas?

Históricamente, los datos sobre los edificios tenían mayor resolución espacial que los datos sobre las personas. Por tanto, las definiciones utilizaban los edificios como indicador indirecto de la concentración espacial de la población. Por ejemplo, diversos países nórdicos definen un asentamiento como una zona donde los edificios están a menos de 200 metros de distancia. Varios investigadores también utilizan los edificios o las zonas edificadas: véase por ejemplo el concepto Urban Extent (extensión urbana) empleado por Shlomo Angel, Africapolis y el método de densidad de los edificios desarrollado por Marie-Pierre de Bellefon y otros en 2019. Sin embargo, gracias a la mejora de los datos de población, este enfoque indirecto ha dejado de ser necesario.

Además, la superficie edificada per cápita está estrechamente vinculada a los ingresos de un país y falsea la distribución de la población entre las ciudades y las zonas rurales. Para demostrarlo, definimos las ciudades como celdas de 250 por 250 metros que están edificadas al menos en un 50 % y las zonas rurales como celdas que están edificadas en menos del 25 %. Estos umbrales se emplean en varias definiciones de «zona edificada» utilizadas para zonas urbanas y rurales.

En comparación con el «grado de urbanización», las ciudades que se definen exclusivamente según el concepto de zona edificada concentran una proporción de la población superior en 17 puntos porcentuales en los países de ingresos altos e inferior en 9 puntos porcentuales en los países de ingresos bajos (figura 6). En el caso de las zonas rurales, el uso de «zona edificada» aumenta la proporción de la población rural en 24 puntos porcentuales en los países de ingresos bajos (figura 7) y la reduce en 2 puntos porcentuales en los países de ingresos altos. Por ese motivo, las definiciones de zonas urbanas y rurales basadas en el concepto de zona edificada son menos adecuadas para las comparaciones internacionales.

Nota: Las figuras 6 y 7 muestran el impacto de cambiar la definición de zona rural y de ciudad basada en el concepto de zona edificada por la basada en el «grado de urbanización», según el nivel de ingresos. La figura 6 muestra la diferencia nacional media entre el porcentaje de población en celdas de 250 por 250 metros edificadas en menos del 25 % y el porcentaje de población rural. La figura 7 muestra la diferencia nacional media entre el porcentaje de población en celdas de 250 por 250 metros edificadas al menos en un 50 % y el porcentaje de población en las ciudades. Los datos utilizados para «zona edificada» y «población» se han extraído de GHSL BUILT y POP.
  • ¿Debe basarse la definición de zonas urbanas y rurales en umbrales relativos, en lugar de absolutos?

Algunos investigadores defienden el uso de umbrales relativos para definir las zonas urbanas y rurales. Esto implicaría, por ejemplo, determinar las diez zonas más urbanizadas de un país. Sin embargo, una definición mundial debe garantizar un alto nivel de comparabilidad tanto en el espacio como en el tiempo. La comparación de las diez zonas más urbanizadas de un país con las diez más urbanizadas de otro no garantiza que esas zonas tengan el mismo nivel de urbanización. El nivel de urbanización en el mundo está aumentando, pero el uso de umbrales relativos tampoco puede reflejar esa circunstancia. De ello se deduce que los umbrales relativos no ofrecen buena comparabilidad espacial ni temporal.

El método del «grado de urbanización» clasifica de manera sencilla y transparente las ciudades, las localidades (o pueblos) y zonas de densidad intermedia, y las zonas rurales.  Al normalizar el enfoque de clasificación y aplicarlo a nivel mundial, contribuye a detectar y medir la eficacia de las políticas aplicadas en distintos países que mejoran la calidad de vida en esas zonas. También ayuda a hacer un seguimiento del acceso a los servicios, a las infraestructuras y a otros indicadores de los ODS de forma que se puedan elaborar comparaciones y agregaciones significativas. Este método se someterá a nuevos ensayos y se aplicará en muchos países de todo el mundo.

Fuente:https://blogs.worldbank.org/es/voces/hacia-una-definicion-de-ciudad-localidad-y-zona-rural?cid=ECR_FB_worldbank_ES_EXT&fbclid=IwAR0U-jo-EEaxAE6Ykr_xRUpkizYeYXUpxVxSJ7Nf11beqgQZeNalFCEmCSE

¿Cómo se plantean en diferentes países del mundo el regreso a la escuela?

Un profesor, con una máscara facial protectora, enseña a los estudiantes del colegio Rosa Parks durante su reapertura en Nantes cuando una pequeña parte de los escolares franceses regresan a sus escuelas con nuevas reglas y distanciamiento social durante el brote de la enfermedad coronavirus (COVID-19) en Francia, el 20 de mayo de 2020.

Un profesor, con una máscara facial protectora, enseña a los estudiantes del colegio Rosa Parks durante su reapertura en Nantes cuando una pequeña parte de los escolares franceses regresan a sus escuelas con nuevas reglas y distanciamiento social durante el brote de la enfermedad coronavirus (COVID-19) en Francia, el 20 de mayo de 2020. Imagen: REUTERS/Stephane Mahe – RC2ASG9T2RQY

 

Por:

  • Con todo en el aire, los países intentan cerrar este curso e intuir el próximo

Incertidumbre. Los grandes países europeos y Estados Unidos se debaten en cómo rematar el actual curso, si hacerlo por vía telemática o abriéndolas unas semanas. En Rusia los alumnos ya recibieron las notas y están de vacaciones. En Italia habrá aprobado general. En un segundo horizonte los distintos gobiernos ya piensan en el siguiente curso: cuándo empezará y, sobre todo, en qué circunstancias.

Alemania: el examen de selectividad se ha realizado con cierta normalidad

En Alemania, la desescalada escolar está en manos de los 16 länder (estados federados), titulares de las competencias educativas, si bien la labor de coordinación ejercida por la canciller Angela Merkel condujo a un pacto para un reinicio común el 4 de mayo. Aunque algunos länder incluso retomaron algunas clases antes, la mayoría arrancó ese día con alumnos de determinados cursos y en grupos reducidos. Los exámenes del Abitur (selectividad) se han realizado con relativa normalidad. El regreso escalonado aún no ha concluido; de hecho, hoy vuelven a las aulas en Schleswig-Holstein los alumnos de 1.º a 3.º de Primaria y los de 8.º, 9.º y 10.º de Secundaria. Pero todo indica que de aquí a fin de curso –que termina entre finales de junio y finales de julio, según el calendario de cada land– se alcanzará la voluntad de las autoridades de que cada menor vaya un día a la semana a la escuela.

Son, con todo, clases presenciales anómalas: un solo día a la semana, unas tres horas, solo asignaturas troncales (alemán, matemáticas e inglés), en grupos reducidos, y con estrictas reglas de higiene y distancia interpersonal (1,5 metros). De esta forma, los alumnos no pueden moverse de su pupitre ni salir del aula salvo para ir al baño. No hay deporte ni canto ni, claro, tareas en grupo.

Aunque en Alemania la mascarilla es obligatoria en el transporte público y dentro de las tiendas, no lo es para los escolares en clase. Algunos länder sí obligan a que la lleven en los pasillos y en el baño, y la mayoría de profesores se la ponen y la recomiendan.

Durante las siete semanas de cierre total por el coronavirus, imperó la enseñanza por vía digital, con resultados desiguales, pues Alemania tiene aún graves carencias en digitalización. También hubo quejas de las familias por la sobrecarga de deberes, mientras madres y padres estaban también teletrabajando.

A estas alturas, parece claro que en el próximo curso no habrá normalidad escolar. Todo apunta a que seguirán los grupos reducidos y solo las asignaturas clave, el resto se hará vía internet. Pero el curso comenzará, dependiendo del calendario de cada land, entre primeros de agosto y primeros de septiembre.

Francia: volver a clase, un medida para preservar la cohesión social

Francia decidió reabrir sus escuelas de manera gradual y voluntaria a partir del 11 de mayo, con un estricto protocolo higiénico y de distancia social. Los departamentos catalogados como verdes , los menos afectados por la pandemia, han podido ir más rápido que los rojos , la región parisina incluida. Los padres han tenido libertad para mantener a sus hijos en casa si lo preferían. Las clases de primaria y de la escuela intermedia han sido las primeras en reanudar la actividad. Los últimos serán los institutos. La capacidad de las aulas se ha limitado a 15 alumnos (10 para los más pequeños), lo que ha obligado a la rotación y a proseguir, en paralelo, las clases por internet. La casuística ha sido muy variada según el municipio. Los alcaldes han retrasado la reapertura de centros en virtud de las circunstancias. El retorno a la escuela ha provocado mucho debate, sin unanimidad, entre las ampas y los sindicatos de los docentes. El Gobierno ha creído necesario dar el paso para reinstaurar una cierta normalidad. Una de las prioridades era que volvieran a la escuela los alumnos de estratos sociales más humildes, pues para ellos era más complicado seguir el curso por vía telemática durante el confinamiento. No tenían ni la vivienda adecuada ni los mejores medios para hacerlo. Según el ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, siempre es importante ir a la escuela, pero más en un periodo de crisis.

Italia: los estudiantes pasarán de curso automáticamente

Las escuelas y universidades no abrirán hasta septiembre. Así lo decidió el Gobierno, a finales de abril después de que todos los escenarios previstos por el comité de técnicos y científicos que lo asesoraba dibujaran “riesgos muy elevados de contagio” en el caso de una eventual reapertura. Todas las aulas están cerradas desde el 4 de marzo, y los estudiantes tienen que seguir clases desde sus domicilios, ayudados por internet. El Ejecutivo ya tenía previsto que, de no volver a abrir las aulas todos los estudiantes pasarán de curso automáticamente con el fin de terminar con éxito el año escolar . La recuperación del programa perdido se hará desde septiembre. Para ayudar a los padres a volver a sus trabajos presenciales el Gobierno ha dispuesto permisos extraordinarios y ayudas.

Reino Unido: reabrir las aulas el 1 de junio, un plan cogido con alfileres

Un 43% de los padres de niños de primaria, y un 54% de los de secundaria, tienen miedo al regreso a las aulas y consideran que es prematuro, según las encuestas, y la reticencia es aún mayor entre los profesores, los sindicatos que los representan, y las autoridades municipales. Pero aun así el primer ministro Boris Johnson sigue adelante con sus planes de una reanudación parcial de las clases el próximo dia 1 de junio.

El plan del Gobierno está cogido con alfileres. Solo parte de los alumnos de primaria reanudarán las clases in situ, y ello si sus padres quieren enviarlos al colegio, los profesores aceptan correr el riesgo de ir en transporte público a las escuelas y estar en contacto con decenas o centenares de niños, y los municipios dan el visto bueno. Más de mil quinientos centros educativos han advertido que no piensan atenerse por el momento a las instrucciones oficiales, y que van a seguir cerrados. Downing Street no les impondrá sanciones.

El Gobierno está ansioso de que los niños vayan a clase para que sus padres puedan volver a ir trabajar y la economía repunte, y usa el argumento del enorme daño educativo que sufren los alumnos más vulnerables. Las familias acomodadas, que se pueden permitir pagar tutores, son más reticentes a mandar a sus hijos al colegio. Las de clase trabajadora se muestran más favorables a la idea. En Escocia no habrá clases hasta el nuevo curso escolar que comienza a mediados de agosto.

Estados Unidos: en los territorios con menos pandemia, clases en agosto

La educación es una cosa de estados. Los gobernadores son los que tienen la llave en Estados Unidos para el regreso de universidades y escuelas a la actividad.

Todo depende de la relajación de las medidas de distancia social, que más o menos han iniciado los 50 estados que componen el país. En los territorios donde la pandemia ha tenido menos impacto, la vuelta de los colegiales se producirá a partir de agosto. Pero el sistema escolar estadounidense más grande, el de la ciudad de Nueva York, con más de 1.100.000 niños y adolescentes, todavía no ha concretado si realmente las puertas se abrirán a partir de septiembre.

La Gran Manzana ilustra a la perfección quién tiene las competencias. El alcalde Bill de Blasio se resistió en marzo a cerrar. Pero el jefe superior, el gobernador Andrew Cuomo, tomó la decisión. Los estudiantes no pisan las aulas desde el 16 de marzo. A las semanas, De Blasio anunció que el curso presencial se daba por acabado. Al momento salió Cuomo y, en un ataque de celos, dijo que esa decisión la debía tomar él y que aún no había decidido. A los quince día, Cuomo informó que no habría más clases físicas este curso.

La vuelta a la nueva normalidad ha llevado a anuncios concretos. En Indiana, la Universidad
de Notre Dame, institución privada dependiente de la iglesia, ha comunicado que reabrirá el campus el próximo 10 de agosto, dos semanas antes de lo previsto.

La idea generalizada es que las aulas universitarias volverán en otoño, pero no queda claro en que condiciones.

Rusia: curso acabado, notas puestas y regreso en septiembre

Con la excusa del buen tiempo y las dachas, el curso escolar de primaria y secundaria suele terminar a finales de mayo. El coronavirus ha adelantado un poco más el final, y el pasado 15 de mayo ya estaban puestas las notas. Ahora el Gobierno confía en recuperar el ritmo normal el próximo curso. Se prevé comenzar, como es habitual, el 1 de septiembre y de forma presencial, abandonando el sistema online del último trimestre, que quedará recomendado para casos especiales. La decisión final queda en manos de los gobiernos regionales en función de la situación epidemiológica local, aunque la agencia de la salud pública estatal, Rospotrebnadzor, cree que habrá escuelas que retrasen el regreso.

Uno de los motivos de ese posible retraso es que, por exigencias de la pandemia, las nuevas medidas no estén listas en todos los centros. Además de las normas sanitarias y de desinfección, Rospotrebnadzor quiere llevar a la enseñanza el distanciamiento social. Uno de los momentos más esperados por los alumnos, el recreo, ya no será lo que era. La agencia recomienda elaborar horarios individuales para cada grupo de alumnos, de forma que no coincidan en los pasillos ni en el patio con los de otras clases, y que tampoco tengan contacto ni a la entrada ni a la salida del centro. Además, cada clase tendrá que reducir el número de alumnos y recibir sus lecciones siempre en una misma aula, algo habitual en primaria, pero no así en secundaria. La pandemia ha retrasado también la selectividad, de finales de mayo hasta finales de junio.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2020/05/como-se-plantean-en-diferentes-paises-del-mundo-el-regreso-a-la-escuela/?fbclid=IwAR1mxLwYfKzgG4EkALZOoIka4NqM97z6-g_D7t2mot1hfn_JH_MiZAZ3wWg