La educación en México: un panorama con dificultades

Gran relevancia tiene la educación en la vida de los ciudadanos. Es un tema que permite combatir la desigualdad y la pobreza, además de que puede crear una población mucho más productiva y, por ende, un mejor desempeño económico. Por ello, debe ser prioridad para el próximo gobierno.

679c1-frustracic3b3ndeprofesorymuchacargalaboral

Por: Ana Bertha Gutiérrez

El pasado 11 de septiembre se publicó el informe Panorama de la Educación 2018, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El reporte anual provee información sobre el estado de la educación alrededor del mundo y da algunos resultados clave para entender la situación de la educación en México.

Uno de los hallazgos más importantes es que, a pesar de ser el país de la OCDE que mayor proporción del gasto público total (17%) dedicó a la educación durante el 2015, y de haber aumentado el monto dedicado a la educación en 16% entre 2010 y 2016, México ha gastado poco en la educación de cada estudiante de entre 6 y 15 años. Durante 2015, el gasto acumulado por cada estudiante de educación obligatoria fue de únicamente 29 mil 15 dólares, el más bajo de todos los países de la OCDE.

Además, el gasto en la educación secundaria inferior en México fue aún más bajo: se invirtieron únicamente 7 mil 543 dólares por cada estudiante de entre primero y tercero de secundaria en el país. Esta cifra representa menos de un cuarto de lo invertido en otros países de la OCDE para el mismo nivel educativo, ya que en promedio se invirtieron 32 mil 779 dólares por estudiante.

El gasto que México dirige a la educación representa aproximadamente 4.3% del PIB, una cifra similar al promedio de los países de la OCDE, de 4.2%. Sin embargo, los resultados conseguidos son notablemente diferentes.

De acuerdo con el informe, la proporción de personas de entre 25 y 34 años que no se graduó de la educación secundaria superior (preparatoria o bachillerato) es de 52%; es la más alta de los países de la OCDE, y está muy por encima del promedio de 15%.

Terminar los estudios de educación secundaria superior continúa siendo un reto para los jóvenes mexicanos: 14% de los estudiantes en ese nivel educativo repitieron al menos un grado, de nuevo la proporción más alta de los países OCDE y superior por mucho al promedio de 4%.

Al tomar en cuenta estos hallazgos no sorprende el bajo desempeño de nuestro país en la última prueba PISA, elaborada también por la OCDE y publicada en 2016 con información recabada en 2015. México se encontró por debajo del promedio tanto en ciencias como en lectura y matemáticas, ubicándose en la posición 58, 55 y 56 de 72 países, respectivamente. En particular, el rendimiento de los estudiantes en ciencias no tuvo avances entre el 2006 y el 2015, y 48% de los estudiantes mexicanos no lograba alcanzar el nivel mínimo de competencia al finalizar su periodo de estudios obligatorios.

La relevancia de la educación en la vida de los ciudadanos es enorme. Es un tema que afecta no sólo las oportunidades a las que tienen acceso, sino que permite combatir la desigualdad y la pobreza. Además, una educación de calidad puede llevar a una población mucho más productiva, llevando a un mejor desempeño económico en el país.

Es fundamental, entonces, que el tema de la educación tenga prioridad en los planes de gobierno de la próxima administración. Será importante implementar políticas y proyectos que permitan que los estudiantes reciban una educación de calidad que les permita tener un mejor desempeño no sólo en la escuela sino en la vida personal y profesional. No es sólo cuestión de gastar más en la educación, sino de ejercer un gasto más eficiente, que atienda las verdaderas necesidades en el ámbito educativo de México, teniendo siempre en mente que los esfuerzos en materia de educación son a largo plazo, y es imposible exigir resultados inmediatos.

Fuente:https://www.animalpolitico.com/blogueros-blog-mexico-como-vamos/2018/09/18/la-educacion-en-mexico-un-panorama-con-dificultades/

Advertisements

Habilidades necesarias para preparar a los estudiantes para el futuro del trabajo

Por: José Escamilla

1def7-aprendizdesarrollandohabilidadesdelsigloxxi

Un estudio realizado por McKinsey & Company descubrió que el 72% de los decanos y líderes universitarios dijeron que preparaban a sus graduados para la fuerza de trabajo. Por el contrario, sólo el 42% de los empleadores y el 44% de los estudiantes piensan lo mismo (Mourshed et al., 2013). La falta de reciprocidad entre las universidades y el mundo laboral es real y es enorme.

En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, tratar de adivinar cuáles serán las tendencias futuras parece imposible. Según un estudio de la Universidad de Oxford, el 47% de todas las ocupaciones en los EE. UU. podrían desaparecer a causa de la automatización en las próximas dos décadas (Frey et al., 2013). Además, el 60% de todos los empleos tendrán al menos un 30% de probabilidades de ser automatizadas (Manyika et al., 2017).

Con toda esta incertidumbre, ¿cómo puede el sistema educativo preparar a los estudiantes para trabajos que aún no se han inventado? Una cosa es segura: el futuro del trabajo depende del futuro del aprendizaje.

¿Qué habilidades se necesitan?

Un estudio llevado a cabo por la NACE con 260 empleadores en los Estados Unidos (Gray et al., 2017) encontró que los atributos más deseados que los empleadores buscan en los candidatos van más allá que un buen promedio. Lo que los buscan es una combinación de habilidades interpersonales que incluyen la capacidad de resolver problemas y trabajar colaborativamente con otros. Las habilidades técnicas ocupan el puesto 11 en la lista cuando se clasifican por orden de importancia. Mientras tanto, otro estudio sobre el futuro de las habilidades (Bakhshi et al., 2017) descubrió que el pensamiento complejo, las capacidades interpersonales y todo lo que nos hace humanos es lo que permitirá emplearse en el futuro.

Las “habilidades blandas” (soft skills) son extremadamente relevantes para el éxito profesional  y en la vida cotidiana. La gente las necesita hoy y las necesitará en el futuro para administrar sus trabajos, no sólo para distinguir entre información importante y falsa , sino también para dominar nuevas tecnologías y competencias. En lugar de definirlas como habilidades blandas, deberían llamarlas power skills (habilidades  poderosas) porque, en un mundo de incertidumbre, la formación continua y la capacidad de reinventarse a sí mismos será esencial.

¿Por qué el aprendizaje centrado en el estudiante es esencial para lograr estas habilidades poderosas?

En el aprendizaje centrado en el estudiante, el alumno es el enfoque principal. En este entorno, los estudiantes asumen la responsabilidad de su aprendizaje y desarrollan autonomía e independencia; rasgos esenciales que permiten y mejoran el aprendizaje permanente. Con esto en mente, el Tecnológico de Monterrey desarrolló un nuevo modelo educativo llamado Tec21 (Tecnológico de Monterrey 2017), que permite a los estudiantes aprender de manera independiente de por vida. Tec21 crea competencias disciplinarias y habilidades poderosas al resolver desafíos del mundo real. Estos retos tienen módulos de trabajo adjuntos para el aprendizaje, que pueden ser cursos, competencias o trabajo de campo mientras que los estudiantes son evaluados sobre la evidencia del desarrollo de sus competencias. En Tec21, los estudiantes pueden elegir el formato de estudio con el que se sienten más cómodos para algunos cursos específicos, ya sea en el aula, en otro campus, en línea, en colaboración o individualmente.

Las tareas basadas en desafíos pueden asegurar el desarrollo de las habilidades poderosas ya que son imposibles de desarrollar en un aula sin enfrentar situaciones de la vida real o problemas que puedan presentarse en el futuro.

Estos entornos de aprendizaje modernos y flexibles no solo alientan y exigen que los estudiantes colaboren entre sí y practiquen el pensamiento crítico, sino que impulsan a los educadores a adquirir nuevas habilidades para cumplir los objetivos establecidos por cada alumno y a ser más creativos. Además, requiere que los maestros se conviertan en mentores, guiando a los estudiantes en su proceso de enseñanza.

20% de tiempo: proyectos de aprendizaje autodirigido

Otro ejemplo de herramienta de aprendizaje centrada en el estudiante es “20% de tiempo”, que es una práctica que se inspira en Google. Permite a los empleados utilizar el 20% de su tiempo de trabajo para explorar proyectos de su elección, siempre y cuando se alineen con la empresa. En un entorno escolar, esto significa una hora a la semana donde los estudiantes pueden explorar diferentes temas de su interés.

Al dar a los estudiantes la oportunidad de desarrollar proyectos de aprendizaje autodirigidos, tienen la oportunidad de trabajar en profundidad sobre temas que pueden no estar en el plan de estudios pero que pueden ayudarlos a descubrir su pasión mientras desarrollan habilidades de curiosidad, exploración e investigación.

Conclusión

Al implementar un ambiente de formación centrado en el estudiante en lugar de la instrucción centrada en el maestro, se puede promover y desarrollar un énfasis en el aprendizaje a lo largo de la vida y la capacidad de reinventarse,  la cual será vital para el trabajo del futuro.

Las habilidades poderosas como el pensamiento crítico, el trabajo en equipo y la capacidad de aprender a aprender serán fundamentales para las generaciones futuras, no solo para alimentar a la fuerza de trabajo frente a los cambios tecnológicos, sino también para lograr carreras gratificantes en cualquier trabajo nuevo que se necesite en  el futuro.

Este artículo fue publicado originalmente en Wise. Lee el artículo original aquí.

Referencias:

Bakhshi, H., Downing, J. M., Osborne, M. A., & Schneider, P. (2017). THE FUTURE OF SKILLS EMPLOYMENT IN 2030(Rep. No. 978-0-992-42595-1). Retrieved https://media.nesta.org.uk/documents/the_future_of_skills_employment_in_…

Barton, D., Farrell, D., & Mourshed, M. (2013, January). Education to employment: Designing a system that works. Retrieved from https://www.mckinsey.com/industries/social-sector/our-insights/education…

Connell, G. L., Donovan, D. A., & Chambers, T. G. (2016). Increasing the Use of Student-Centered Pedagogies from Moderate to High Improves Student Learning and Attitudes about Biology. CBE—Life Sciences Education,15(1). doi:10.1187/cbe.15-03-0062

Deegan, J., & Martin, N. (n.d.). Merging work & learning to develop the human skills that matter. Retrieved from https://www.pearson.com/content/dam/one-dot-com/one-dot-com/global/Files…

Frey, C. B., & Osborne, M. A. (2017). The future of employment: How susceptible are jobs to computerisation? Technological Forecasting and Social Change,114, 254-280. doi:10.1016/j.techfore.2016.08.019

Manyika, J., Chui, M., Miremadi, M., Bughin, J., George, K., Willmott, P., & Dewhurst, M. (2017, January). Harnessing automation for a future that works. Retrieved from https://www.mckinsey.com/featured-insights/digital-disruption/harnessing…

McCarthy, J. (2015, September 9). Student-Centered Learning: It Starts With the Teacher. Retrieved from https://www.edutopia.org/blog/student-centered-learning-starts-with-teac…

Tecnológico de Monterrey, Modelo educativo TEC21. (2018, July). Retrieved August 28, 2018, from http://modelotec21.itesm.mx/

The Key Attributes Employers Seek on Students’ Resumes. (n.d.). Retrieved from https://www.naceweb.org/about-us/press/2017/the-key-attributes-employers…

Fuente:https://observatorio.itesm.mx/edu-news/habilidades-necesarias-para-preparar-a-los-estudiantes-para-el-futuro-del-trabajo?utm_source=Newsletter+del+Observatorio&utm_campaign=72a7a27046-EMAIL_CAMPAIGN_2017_02_24_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_6e1a145e3e-72a7a27046-235969733

Los países latinoamericanos, a la zaga de la OCDE en gasto educativo

Children train during a practice session at the school-gym of Tomas Gonzalez, the first Chilean gymnast to qualify for the Olympics, in Santiago, Chile July 20, 2016. Picture taken July 20, 2016.

Imagen: REUTERS/Ivan Alvarado

Por: Ignacio Fariza

México y Chile siguen a la zaga de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en gasto educativo. El país norteamericano gastó en 2015 –último dato disponible– algo menos 2.900 dólares por alumno de educación primaria y Chile superó por poco los 5.000. Ambas cifras suman tanto los fondos públicos como los privados y están, según los datos del estudio Panorama de la Educación 2018, presentado este martes por el organismo en su sede parisina, notablemente por debajo de la media del club de las economías avanzadas (casi 8.500 dólares por alumno). La inversión en educación de Brasil, Costa Rica y Colombia, los otros tres países que, pese a no formar parte de la organización sí figuran en el estudio, también está lejos de ser la óptima.

La situación se repite, con una brecha aún mayor respecto a la media de la OCDE, en el caso de la educación secundaria: México gasta algo menos de 3.130 dólares por alumno y Chile destina algo más de 4.900, una cifra que debe ser puesta en valor para la media del resto de economías de la región pero que palidece cuando se compara con las del resto de países del club de las naciones más avanzadas del planeta, cerca de 9.870 dólares por estudiante. Solo el país austral se queda cerca del umbral del 50% de gasto medio, con México muy rezagado.

Imagen: larepublica.co

Aunque el gasto educativo no es el único factor explicativo del nivel formativo de la población de un país, la escasez de recursos destinados a esta área sí afecta a los resultados. Y el fracaso escolar es el gran damnificado por la baja inversión: más de la mitad de hombres y mujeres mexicanos de entre 25 y 34 años ni siquiera ha terminado la secundaria –la cifra más alta de los países estudiados y que el ente relaciona directamente con los “elevados niveles de desigualdad en el mercado laboral–, frente al poco más de 15% del promedio de la OCDE. “Las tasas de graduación en la educación secundaria superior han mejorado en la última década”, constata el informe presentado este martes, el mayor de cuantos elabora el organismo comandado por Ángel Gurría. “Pero siguen [estando] 30 puntos porcentuales por debajo de la media”.

Menos de la cuarta parte de los mexicanos culmina su formación con un título de educación terciaria –típicamente, una carrera universitaria–, a pesar de que quienes lo hacen obtienen, en promedio, unos ingresos el doble de altos que un trabajador con educación por debajo del nivel de educación media superior.

En el caso de Chile, las cifras son notablemente mejores en lo que a abandono escolar temprano se refiere –el 17% de los hombres de entre 25 y 34 años y el 16% de las mujeres no completa la educación media–, pero igualmente decepcionantes en el caso de la educación superior, que solo completa el 28% de los hombres y el 31% de las mujeres, 10 y 19 puntos porcentuales respectivamente por debajo de la media de la OCDE.

Mayores recursos para la educación superior

Aunque también a años luz de la media de la OCDE, sí se ve un mayor esfuerzo económico de las autoridades mexicanas y chilenas en el caso de la educación superior: pese a seguir lejos de la media (de 11.050 dólares por alumno), el país norteamericano dedica algo más de 6.400 dólares y el sudamericano, casi 8.070. Es el único rubro en el que México –un país que, a pesar de permanecer distante de sus pares, en los últimos años ha dado un importante estirón en lo que a gasto educativo se refiere– supera ligeramente el umbral del 50% del gasto medio de las economías más avanzadas del planeta.

El esfuerzo de los dos miembros latinoamericanos de la OCDE –el proceso de admisión de Argentina ha quedado postergado temporalmente, Colombia está a las puertas y Brasil tiene serias opciones de acceder al selecto grupo en futuras rondas de ampliación– sí es considerable sí se tiene en cuenta que estos países son, junto con Turquía, los más pobres del club de las economías desarrolladas. En 2015, México dedicó el 5,3% de su PIB a educación, cifra que asciende al 6,1% en el caso de Chile. Ambos países superan, ahí sí, la media de la organización con sede en París, del 5%. Si se mide en porcentaje del gasto público total, los dos representantes latinoamericanos también están por encima de la media (11,1%): México destina el 17% y Chile, el 17,5%. Pero ambos porcentajes se ven desvirtuados por la baja presión fiscal en comparación con los países con Estados del bienestar más desarrollados, sobre todos en el norte de Europa.

Salvo excepciones –Estados Unidos y las naciones europeas que más sufrieron los embates de la crisis económica de 2008: España, Irlanda o Francia, entre otras– todos los países de la OCDE, conscientes de que la única forma de engancharse a un futuro en el que las habilidades adquiridas serán aún más importante que hoy, han aumentado las partidas dedicadas a la educación. México y Chile, aunque siguen esa misma línea general al alza, tendrán que remar mucho más rápido que el resto de economías avanzadas si quieren cerrar la brecha en los próximos años.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2018/09/los-paises-latinoamericanos-a-la-zaga-de-la-ocde-en-gasto-educativo

El valor de la educación

Por: Luis Durán

excited schoolgirl in fume after chemical experiment in scool la

Nadie pone en duda el valor de la educación. Existe un consenso generalizado de que a mayor y mejor educación, más posibilidades de acceder a un mejor futuro. Hay amplia coincidencia también en que todos los padres de familia quisiéramos brindarles a nuestros hijos las mejores oportunidades educativas, que vayan a la universidad e incluso que estudien un posgrado. Sin embargo, este trayecto tiene implicaciones financieras importantes, pues los costos de la educación, y particularmente del nivel superior, pueden ser muy elevados.

De acuerdo con el Reporte el Valor de la Educación, cimientos para el futuro, elaborado por HSBC, con el objetivo de identificar tendencias educativas globales en 15 países, entre ellos México, los padres de familia tienen las más altas expectativas sobre la educación superior de sus hijos y sus futuras carreras, y asumen la mayor parte de la responsabilidad financiera de esta etapa, pues 89% afirma estar financiando la carrera de sus hijos. El estudio revela que a pesar de que para muchos padres es difícil cubrir los gastos para que sus hijos ingresen a la educación superior, un muy alto porcentaje (74%) afirma estar dispuesto a pedir un crédito para lograr este fin, y casi un tercio establece que la educación de sus hijos es el compromiso financiero que menos sacrificarían.

Un dato particularmente inquietante del estudio y en el que debiéramos poner atención es el hecho de que de los 15 países encuestados, México es el país en donde los padres son los menos propensos a tener ahorros preparados para la educación de sus hijos.

Tenemos una gran disposición para pagar los gastos educativos, pero casi nula planeación para lograrla, pues únicamente 39% reporta contar con ahorros para este fin, en contraste con la media de 67%. En este sentido, resulta importante sensibilizar a la población sobre la importancia de fortalecer la planeación de las finanzas familiares para poder hacer frente a los gastos educativos de los hijos y que los padres comprendan la importancia de hacerlo con tiempo. Existen seguros y productos financieros para educación que pueden ser una herramienta muy útil para garantizar los recursos suficientes cuando sea necesario.

Este dato nos indica también el hecho de que es necesario impulsar mayores fuentes de financiamiento para la educación superior, pues los compromisos financieros para muchas familias son muy costosos y con frecuencia, inviables. Es necesario en primer lugar incrementar las becas. Asimismo, se debe ampliar el otorgamiento de créditos y programas de financiamiento de colegiaturas tanto por parte de las instituciones educativas como de las instituciones financieras, con condiciones adecuadas para que puedan representar una alternativa viable para el estudiante y su familia.

Finalmente, para poder ofrecer mayores espacios en las universidades a costos más accesibles se deben explorar nuevos mecanismos de financiamiento como las Asociaciones Público-Privadas (APPs). Esta modalidad de inversión permite a los gobiernos mejorar el suministro de servicios públicos a través de una mayor eficiencia operativa, la construcción u operación de proyectos en menos tiempo, la reducción de costos, la distribución de riesgos con el sector privado y mayor certidumbre en el presupuesto de proyectos.

Utilizar este esquema para el sector educativo, mediante el establecimiento de contratos de prestación de servicios educativos a largo plazo entre el Gobierno federal y las instituciones educativas privadas que demuestren cumplir con estándares de calidad y que puedan ofrecer el servicio a un costo menor del que representa para el gobierno, podría contribuir a ampliar la oferta de educación superior de forma eficiente.

Fuente:https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1498778.el-valor-de-la-educacion.html

5 datos preocupantes y uno positivo sobre la educación en México

El porcentaje de mexicanos con educación secundaria o superior ha aumentado en los últimos años, pero sigue 30 puntos porcentuales por debajo de la media de los países de la OCDE.

educación

Educación Las inscripciones de niños mexicanos de entre 3 y 5 años aumentaron sustancialmente en casi 20 puntos porcentuales entre 2005 y 2015. (abalcazar/Getty Images/iStockphoto)

 

El porcentaje de mexicanos con educación secundaria o superior ha aumentado en los últimos años, pero sigue 30 puntos porcentuales por debajo de la media de los países que forman parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), según su último informe sobre el estado de la educación en el mundo, con datos hasta 2017.

Este es solo uno de los datos preocupantes que la OCDE reveló en este reporte.

1. La educación secundaria en México

El porcentaje de personas de México con entre 25 y 34 años que no tienen educación secundaria es el cuarto más alto de los países incluidos en el estudio: México solo se sitúa por delante de Costa Rica, India y China, de acuerdo con estos datos.

 

En concreto, la OCDE destaca que, aunque el porcentaje de personas entre 25 y 34 años sin educación secundaria cayó un 13% entre 2007 y 2017, aún es del 52%, lo que sitúa a México como el país con mayor proporción de adultos jóvenes sin estudios en la OCDE, donde la media se sitúa en el 15%.

Esto es, además, uno de los principales determinantes de la desigualdad en el mercado laboral de México, de acuerdo con el informe.

2. Igualdad en los estudios…

El reporte destaca, así mismo, que México ha logrado la igualdad de género en todos los niveles educativos, incluyendo los universitarios y superiores. Sin embargo, la realidad cambia cuando se mira el mercado laboral: las mujeres tienen menos trabajos y cobran menos que los hombres, de acuerdo con este informe.

La Secretaría de Educación del Gobierno de México prefirió, en su comentario sobre el informe de la OCDE este martes, quedarse con lo positivo: “La OCDE reconoce que México es uno de los pocos países que ha alcanzado la paridad entre géneros en su sistema educativo; en particular, se enfatiza el acceso igualitario de mujeres y hombres a la educación media superior y superior”, dijeron en un comunicado de prensa.

La secretaría aseguró que paliar la brecha de género es un “tópico al que están dirigidos importantes esfuerzos del Gobierno Federal en materia de equidad e inclusión”, pero no comentó otras variables en las que el país sale peor parado.

3.- pero desigualdad en el trabajo

La mujeres con estudios tienen un sueldo que sólo es el 66% del de sus compañeros varones con la misma educación, según el reporte.

Además, el informe señala que el 36% de las mujeres jóvenes (18 a 24 años) en México estaba en riesgo de no lograr un empleo o unas prácticas en 2017, en comparación con el 8% de los varones con las mismas características. Esta brecha de 28 puntos es la mayor de todos los países de la OCDE, donde la diferencia suele ser de dos puntos.

4.- Gasto en educación

En lo que al gasto en educación se refiere, México muestra dos caras de una misma moneda: por un lado, en 2015 fue uno de los países con mayor porcentaje de gasto en educación, el 17% del presupuesto.

Otra cosa ocurre si se miran los números absolutos de dinero gastado por estudiante en la educación obligatoria, el de México es el más bajo de toda la OCDE, según el informe.

En concreto, los datos muestran que en 2015 México no llegó a gastar 4,000 dólares por alumno durante toda su vida educativa (desde primaria hasta la educación terciaria), mientras que la media de los países de la OCDE es de 10,522 dólares por estudiante.

5.- Clases sobrecargadas

Las inscripciones de niños mexicanos de entre tres y cinco años aumentaron sustancialmente en casi 20 puntos porcentuales entre 2005 y 2015, logrando llegar al 83% de los niños de esas edades. Un porcentaje superior al de otros países latinoamericanos y también al de Estados Unidos, donde se sitúa en el 66%, indicó el informe.

La OCDE destaca que el mayor aumento se ha dado con los niños de cuatro años, cuya escolarización estaba en el 69% en 2005 y alcanzó el 91% en el año 2016, lo que supera la media de la OCDE, que se sitúa en el 88%.

Sin embargo, la organización destaca como dato negativo que las clases están sobrecargadas a estas edades: la media de alumnos por profesor en la educación primaria es de 25, mientras que la media de la OCDE es de 14 estudiantes por maestro. Además, los estudiantes mexicanos pasan poco tiempo en clase: 532 horas en México, en comparación con las 1,029 horas de media en la OCDE.

6.- Diferencias entre ambientes públicos y privados

La OCDE también se fijó en las diferencias entre la educación pública y la privada para observar la calidad de la educación en los países.

En el caso de México, determinó que hay ciertos puntos en los que la educación privada sale ganando, y por una diferencia sustancial.

Por ejemplo, en México hay casi el doble de alumnos por profesor en las instituciones públicas (30) que en las privadas (16), lo que afecta de lleno a la calidad de la enseñanza que se recibe.

En el país el número de alumnos por clase se ha incrementado un 17% desde 2005, al contrario de la tendencia en el resto de países de la organización, donde ha descendido la ratio de alumnos por profesor.

Fuente:https://expansion.mx/carrera/2018/09/13/5-datos-preocupantes-y-uno-positivo-sobre-la-educacion-en-mexico

OCDE reconoce progresos de México en cobertura escolar y gasto en educación media superior

El informe anual ‘Panorama de la Educación 2018: Indicadores de la OCDE’ revela que el porcentaje del gasto que se dedicó a educación en 2015 fue superior a la media.

Fuente: Cuartoscuro

Por: Anabel Clemente

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) reconoció a México como uno de los pocos países que ha alcanzado la paridad de género en su sistema educativo y por el incremento de la matrícula en educación preescolar.

En el informe anual ‘Panorama de la Educación 2018: Indicadores de la OCDE‘ señala que el porcentaje del gasto público total que México dedicó a educación en 2015 fue superior a la media de los países miembros de la OCDE, -17 por ciento contra 11 por ciento-, con lo que el gasto público en instituciones educativas representó el 4.3 por ciento del Producto Interno Bruto, frente a 4.2 por ciento en promedio para la organización.

De acuerdo con la Secretaría de Educación Pública (SEP), en la última década, la tasa de egreso de la educación media superior se incrementó 17 puntos porcentuales, al pasar de 40 por ciento en 2005 a 57 por ciento en 2016, mientras en los países de la OCDE el crecimiento fue de siete puntos en este nivel educativo.

Respecto a la brecha de género, el documento detalla que en los programas técnicos de la EMS la mitad exacta de egresados en el ciclo escolar 2015-2016 eran mujeres, mientras que las egresadas del bachillerato general constituyeron el 53 por ciento. Lo mismo sucedió en la educación superior, donde las tasas de primer ingreso se incrementaron en 15 puntos porcentuales entre 2005 y 2016.

Las mujeres conforman algo más de la mitad de los egresados de la superior en México (53 por ciento) y, por añadidura, el 11 por ciento de quienes concluyen estas carreras, el segundo porcentaje más alto entre los países miembros y asociados y muy por encima del promedio de la OCDE (6 por ciento).

En lo que corresponde a educación preescolar, informó que las tasas de matriculación de los niños de 3 a 5 años se incrementaron en casi 20 puntos porcentuales entre 2005 y 2015, hasta alcanzar el 83 por ciento, muy superior al de otros países como Grecia (63 por ciento), Suiza (50 por ciento), Turquía (37 por ciento) y Estados Unidos (66 por ciento).

Finalmente, la publicación de la OCDE señala que, entre los jóvenes de 18 a 24 años de edad, las mujeres tienen mayor riesgo que los hombres de estar en situación de no tener empleo, no estudiar y no recibir formación: el 36 por ciento de las mujeres jóvenes estaban en esta condición en 2017, en comparación con un 8 por ciento de los hombres de la misma edad.

Fuente: http://www.elfinanciero.com.mx/nacional/ocde-reconoce-progresos-de-mexico-en-cobertura-escolar-y-gasto-en-educacion-media-superior

5 pasos imprescindibles para integrar los ODS en tu empresa

Workers are seen at the construction site of an office and business building built by Swiss railway operator Schweizerische Bundesbahnen (SBB) at the Europaallee in Zurich, Switzerland August 10, 2018.

Imagen: REUTERS/Arnd Wiegmann

Por:Ricardo Estévez

En los últimos años, y para beneficio de todos, la gestión responsable y sostenible ha ido cobrando una importancia creciente, siendo una cuestión difícil de eludir en las estrategias de empresas y organizaciones de todo tipo.

Para ello, las compañías necesitan mecanismos y herramientas que les permitan desarrollar nuevos modelos de gestión y dar respuesta a los retos globales a la vez que aseguran un alineamiento entre la gestión y los valores sostenibles de la organización.

En este sentido, ya sabéis que desde ecointeligencia nos gusta poner a vuestro alcance recursos para seguir avanzando a favor de la sostenibilidad y del respeto por nuestro medio ambiente.

La iniciativa que nos ocupa es fruto del trabajo del Pacto Mundial de manera conjunta con Global Reporting Initiative (GRI) y el Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible (WBCSD) y de la que ya nos hemos ocupado en otras ocasiones: la Guía SDG Compass.

Entre otras interesantes cuestiones, este documento recomienda a las empresas seguir 5 pasos para integrar los ODS en su gestión interna, además con un inventario de indicadores que permite a las empresas medir su contribución a los ODS.

Los 5 pasos imprescindibles son:

1. Conocer los ODS

Para ello es necesario un análisis de los 17 Objetivos y las 169 metas y comprender el papel empresarial dentro del marco.

Además, se deben identificar oportunidades de negocio ligadas a los ODS e impulsar su trabajo de manera transversal con otras herramientas o marcos existentes en la organización (sistemas de gestión, 10 Principios del Pacto Mundial, Principios Rectores sobre Empresas y Derechos Humanos).

2. Definir prioridades

Consiste en realizar un mapeo de los impactos sobre los ODS en la empresa, identificando a través de toda la cadena de valor los impactos positivos y negativos, actuales y potenciales sobre los ODS.

Una vez la organización conozca su impacto sobre los ODS, debe identificar aquellos objetivos con los que alinear su actividad principal de negocio y empezar a definir prioridades de actuación, así como recopilar indicadores que le ayuden a medir el progreso.

3. Establecer objetivos

El siguiente paso es fijar objetivos concretos, medibles y con límites de tiempo entorno a los ODS; . Una buena metodología para estos objetivos es la conocida por el acrónimo SMART (específicos, medibles, alcanzables, realistas y con un plazo determinado).

Es fundamental anunciar públicamente los objetivos internos a través de compromisos públicos, que los den a conocer a los grupos de interés y refuercen el papel de liderazgo de la empresa frente a la Agenda 2030.

4. Integrar

Consiste en trasladar los ODS a la cultura empresarial de la organización.

Para ello es necesario impulsar el liderazgo de la alta dirección, formar a todos los empleados en la Agenda 2030 y realizar alianzas y proyectos de innovación para contribuir a los ODS.

A largo plazo es recomendable ampliar progresivamente los compromisos públicos de la compañía, desarrollar nuevos productos y servicios alineados con los ODS e integrar éstos en otras políticas y objetivos de la empresa (objetivos financieros, estratégicos y operativos).

5. Informar y comunicar

El último paso consiste en comunicar el desempeño de la compañía respecto a los ODS.

El medio más utilizado para ello es la memoria de sostenibilidad o informe de progreso, donde ha de reflejarse el compromiso general y la estrategia de la organización para contribuir al marco de Naciones Unidas.

Las empresas han de comunicar asimismo aquellos ODS alineados con la actividad principal de negocio, los compromisos públicos definidos y los indicadores establecidos para medir el progreso.

Y no se nos puede olvidar que, la contribución a los ODS por parte de las empresas puede ser además muy rentable, ya que existen potenciales oportunidades de negocio ligadas a lo que se conoce como la Agenda 2030.

El informe Better Business, Better World del WBCSD identifica hasta 60 oportunidades de negocio ligadas a los ODS en 4 sectores clave, representando el 60% de la economía mundial y, que de cristalizar finalmente, podrían proporcionar 12 billones de dólares al PIB mundial hasta el año 2030 y potencialmente el doble o el triple, además de crear 380 millones de empleos.

Por tanto, el argumento empresarial a favor de la sostenibilidad es sólido: genera nuevas oportunidades de negocio, promueve la innovación y mejora la reputación, los ODS permiten mejorar la relación de las organizaciones con sus empleados, clientes, inversores y resto de grupos de interés, aumentando la eficacia operativa, la motivación y la retención del talento.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2018/09/5-pasos-imprescindibles-para-integrar-los-ods-en-tu-empresa