“Políticas públicas son asistencialistas y no protegen derechos humanos”: Académicos

Por: Roberto Pichardo Ramírez/ZHR-GBM

El desarrollo humano implica indisociablemente que los Estados garanticen el goce de derechos humanos para todas las personas.

En la tercera y última jornada del foro Repensar lo social para afrontar la pospandemia COVID-19, el Dr. Luis Arriaga Valenzuela, SJ, Rector del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), destacó que las universidades jesuitas se han abocado al estudio y análisis de los impactos de la crisis sanitaria en la sociedad.

La pandemia ha traído una serie de consecuencias políticas, educativas y económicas que han impactado en el ejercicio de los derechos humanos. Ante esto, los gobiernos han acudido a medidas restrictivas que vulneran estas garantías. “Estamos aprendiendo a adaptarnos al virus. Los derechos humanos deben estar al frente y al centro de este esfuerzo. Sólo se puede responder a este desafío de manera integral”, concluyó.

IMPACTO GLOBAL

Enfrentamos una crisis sin precedentes por varios ejes, desde el número de fallecidos hasta los niveles de desempleo. Este año habrá un retroceso dramático con respecto a periodos anteriores en materia de desarrollo humano. Así lo anticipó Jesús Peña Palacios, representante adjunto de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH México).

Se calcula que, en los países subdesarrollados, el 86% de los niños y niñas no han recibido educación durante la pandemia. La falta de acceso a internet y a tecnologías de la información, una de las problemáticas visibilizadas en tiempos recientes, acrecentará esta brecha. “Si no somos capaces de integrar la equidad de nuestras políticas muchas personas se quedarán atrás”, mencionó el experto.

Desde la perspectiva de derechos humanos, continuó Peña Palacios, proteger la vida de las personas es la prioridad. No obstante, la crisis económica correspondiente al confinamiento ha afectado especialmente a quienes no cuentan con recursos para protegerse. “Si el virus persigue a una comunidad, sigue siendo un tema que concierne a todos. Las prácticas discriminatorias nos pondrán en mayor riesgo”.

LATINOAMÉRICA Y LA REPRESIÓN

En el cono sur del continente americano existe una realidad alarmante relacionada con la restricción de derechos, lo cual se agudiza con la pandemia. “Ningún control de emergencia significa un cheque en blanco para los gobiernos. Hay principios fundamentales que los gobiernos deben respetar”, señaló Carolina Jiménez Sandoval, directora adjunta de Investigación para las Américas de Amnistía Internacional.

Compartió cuatro patrones restrictivos que este movimiento global ha identificado. El primero es el uso de la detención como primer recurso, no en última instancia. Países como República Dominicana registran detenciones masivas empleadas para que la gente cumpla con la cuarentena.

Segundo, el maltrato generalizado hacia las personas que no acaten las medidas sanitarias. Esto se ve principalmente, explicó Jiménez Sandoval, en las personas sin hogar. “El hecho de que estén en las calles no es una situación voluntaria, sino sistemáticamente determinada”.

“Quienes vivimos en Latinoamérica, el nuevo epicentro de la pandemia, esperamos que nuestros gobiernos nos protejan. Esto no va a existir mientras los gobiernos combatan la pandemia con prácticas represivas que vulneran los derechos humanos”: Carolina Jiménez.

El tercer patrón, el uso excesivo de la fuerza, se utiliza especialmente para disolver protestas. Reconoció que la pandemia tendrá como consecuencia un aumento en la pobreza alimentaria. “Para muchas personas que están perdiendo sus fuentes de ingreso, la protesta es la única manera de hacerse escuchar. Ante estos escenarios, las manifestaciones públicas se van a incrementar”.

Finalmente, denunció que algunos países han establecido centros de confinamiento en condiciones inhumanas en los que no existe el acceso a servicios de salud. Evocó el caso de El Salvador y las imágenes de reos semidesnudos sentados en fila que dieron la vuelta al mundo.

ASOCIACIONES DEFENSORAS

Un reto permanente de los derechos humanos es garantizar la aplicación de los mismos. “Como defensores de derechos humanos debemos documentar todas las omisiones y violaciones que se presenten”, comentó Luis Orlando Pérez Jiménez, SJ, colaborador del Centro de los Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (PRODH).

Recordó que el eje central de las garantías jurídicas son las personas. Retomó algunos casos que han sido atendidos desde el PRODH: Olga, Alfonso, Henry y Rosa. Se trata de personas que han sido privadas de su libertad arbitrariamente y a quienes el Centro ha asistido para salvaguardar su integridad física y emocional, así como resolver su situación legal.

No es fácil colocar los debates de derechos humanos en la esfera pública. “Nuestra metodología es ofrecer las historias, no de abstracciones y tendencias. Buscamos generar empatía y solidaridad, lo cual es todo un reto para los derechos humanos en el país”, recalcó Pérez Jiménez, SJ.

Sobre la represión en el contexto actual, señaló que los decretos deben someterse a un control de revisión constitucional. Michoacán, Jalisco y Colima, dijo, han establecido multas para las personas que no cumplan la cuarentena. En contraparte, reconoció que es gracias a las personas que luchan todos los días por sus derechos que se ha logrado impulsar leyes y mecanismos de seguridad pública.

GRUPOS VULNERABLES

Existen múltiples actores sociales que corren diferentes riesgos en el escenario pandémico. En lo que respecta a violencia doméstica, las niñas, niños y mujeres son más vulnerables cuando están encerrados en sus hogares con su agresor, situación que concierne al Estado.

Para la Mtra. Rosario Arrambide González, directora del Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría, SJ de la IBERO Puebla, las cifras hablan solas: en marzo se cometieron 20,236 delitos de violencia familiar y las llamadas de emergencia por parte de mujeres se incrementaron un 20%. En el mismo mes, Puebla registró aumentos del 23.4% en llamadas de auxilio y 11% en violencia sexual.

Arrambide González puso en relieve la vulnerabilidad de las personas migrantes. “De acuerdo con las autoridades mexicanas, a finales de mayo había 12,500 personas en la frontera norte y 9,000 en el sur esperando resoluciones legales”. A su vez, recordó que un total de 1,036 migrantes mexicanos han fallecido en Estados Unidos por COVID-19, de los cuales 136 eran poblanos.

Sobre las personas que pertenecen a las comunidades rurales e indígenas, puntualizó que la vulnerabilidad se agrava debido a la inaccesibilidad geográfica y económica a servicios de salud. “El contexto actual nos permite observar un patrón de ineficacia estatal”, concluyó.

La ciencia de la desigualdad

Por: Raymundo M. Campos Vázquez

 

Estamos en un debate muy importante y deseable: ¿La desigualdad nos debe de importar? ¿Se debe hacer algo? La respuesta a ambas preguntas es un sí rotundo. Desde diferentes ciencias, como economía, sociología, psicología, biología, antropología, ciencia política, entre otras, se tiene un consenso claro: la alta desigualdad es nociva para la sociedad.

Ante el debate actual que tenemos es importante resumir lo que nos dicen diferentes resultados científicos. En este ensayo argumento las consecuencias negativas de la desigualdad en la sociedad. Evitaré aburrir al lector con demasiadas referencias, pero dejo hipervínculos para aquellos interesados y para respaldar las afirmaciones hechas aquí.

Ilustración: Víctor Solís

 

La desigualdad tiene consecuencias económicas

La realidad es que tener desigualdad alta afecta los resultados económicos. Hace tiempo los economistas creían que los beneficios del crecimiento económico llegarían a toda la población, por tanto no era necesario enfocarse en desigualdad, sólo crecimiento. Bajo este pensamiento, las políticas que benefician a los más ricos son buenas para la economía en su conjunto porque generan más crecimiento, que a su vez disminuye pobreza. Este “trickle down economics” ha sido desechado en los últimos años.

En particular, la evidencia muestra que no puedes tener crecimiento económico sostenido con desigualdad alta. En el libro de Jonathan Ostry, Prakash Loungani y Andrew Berg titulado “Confronting Inequality” se explica este hallazgo. Lo que hacen los autores es relacionar crecimiento económico con desigualdad para una muestra grande de países después de 1950. Ellos encuentran que países con alta desigualdad mantuvieron por menor tiempo crecimiento sostenido que países con baja desigualdad. De hecho, en su análisis resulta claro que la desigualdad es más importante que cambios en inversión extranjera directa, políticas comerciales, o institucionales para promover el crecimiento sostenido.

También se tiene que una mayor desigualdad hace que el crecimiento económico sea menos efectivo para reducir pobreza. Una sociedad muy estratificada implica que se tienen diferencias en educación, salud, mercados de crédito, entre otros. Por tanto, un episodio de crecimiento implica que los pobres puedan beneficiarse menos de él.

La alta desigualdad disminuye oportunidades de movilidad social. Esto a su vez reduce el potencial de crecimiento económico. Si el dinero con el que se nace importa más que el talento, esto implica que todos en la sociedad somos perjudicados. Lleva a que no veamos suficiente competencia económica e innovación científica, tecnológica y artística: ¿cuántos científicos y artistas no hemos formado por falta de oportunidades? ¿Cuántos negocios no se han creado? ¿Cuánto valor se ha perdido?

Se podría decir que si bien el tema es importante, cuando el gobierno toma una política redistributiva se afecta todavía más el crecimiento económico, de tal forma que en términos netos se pierde. Esto no es correcto. Investigaciones recientes descritas en el libro “Confronting Inequality” muestran que no hay pérdida. Una mayor redistribución de hecho tiene efectos positivos en el crecimiento. Por tanto, el nivel de desigualdad en un país no es algo que se da naturalmente, se trata de una decisión activa de política.

La desigualdad tiene consecuencias sociales

Nuestra propia evolución nos ha entrenado para preocuparnos por la desigualdad. Incluso, en estudios con animales se ha observado que tienen aversión a la desigualdad (explicados en los libros de Robert Sapolsky y de Keith Payne). Estudios antropológicos y económicos de diferentes culturas muestran que las personas tienen aversión a la desigualdad, aunque esto depende de la integración con el mercado de esa sociedad. Al analizar cómo reacciona el cerebro con imágenes de resonancia magnética (fMRI) se encuentra evidencia neurobiológica de que los humanos tenemos preferencias sociales con aversión a la desigualdad. En sociedades cazadoras y recolectoras, el acumular poder o activos diferentes a los de la tribu podía significar la muerte inmediata.

¿Qué implicaciones tienen esos resultados? Si tenemos aversión a la desigualdad entonces estamos muy pendientes de comparaciones sociales. Lo cual ocasiona ansiedad y estrés. Parafraseando a Daniel Kahneman, el Premio Nobel de Economía por relacionar la psicología con la economía, nuestro sistema 1 (el sistema automático de cómo reacciona nuestro cerebro) está programado para rápidamente asignarnos un lugar en la escalera social.

En un estudio fascinante en 31 países hecho por los investigadores Richard Layte y Christopher Whelan se muestra que en contextos con alta desigualdad se afecta la ansiedad y el estrés para toda la población, independientemente de si uno es pobre o rico. Para medir ansiedad usan la respuesta a la pregunta de qué tan de acuerdo se está con la afirmación “Algunas personas me ignoran por mi trabajo o ingreso”. Se tienen dos resultados clave: 1) Los pobres tienen más ansiedad que los ricos en todos los países. 2) Personas en países con alta desigualdad tienen más ansiedad que personas en países con baja desigualdad, incluyendo a los más ricos de cada país. A los ricos también les afecta su bienestar porque también es estresante estarse preocupando por la seguridad propia y de sus familias. Un estudio reciente con marcadores biológicos para medir ansiedad en lugar de preguntas de percepción encuentra resultados similares. En pocas palabras, la alta desigualdad es mala para todos en una sociedad.

Por un lado, una mayor ansiedad y estrés afectan nuestra salud. Esto ocasiona inflamación crónica de marcadores biológicos que dejan marca de por vida. También ocasiona que nuestro ADN envejezca más rápido. Estos aspectos llevan a que nuestro cuerpo no funcione óptimamente y que enfermedades y ataques al corazón sean más probables. Esto afecta a toda la población con desigualdad alta, aunque relativamente más a los más pobres.

Por otro lado, una mayor ansiedad y estrés también afectan las decisiones que tomamos. Se ha encontrado una relación con toma de decisiones riesgosas y con problemas de autocontrol. Esto lleva a ocasionar serios problemas en sociedades con alta desigualdad: embarazo adolescente, consumo de drogas, narcisismo, suicidios, baja autoestima, disminución de aspiraciones, entre otros. Estos problemas no son sólo causados por el estado físico de pobreza, sino también por la ansiedad de sentirse pobre o estar comparándose frecuentemente.

Un contexto de alta desigualdad nos lleva a pensar en un “nosotros contra ellos”. Es decir, evita la cohesión social: nos lleva a desconfiar de los demás y confiar a su vez en personas más “similares” a nosotros. Esta similitud puede ser en términos de ingreso, pero también en términos de género, edad y tono de piel. Esto tiene implicaciones graves para una sociedad: no hay acuerdo en la provisión de bienes públicos ni en el tipo de políticas a seguir para reducir desigualdad, si acaso se llega a considerar.

Después de lo revisado, espero que sea claro que sociedades con alta desigualdad tienen retos importantes para promover la movilidad social. Las familias pobres en promedio se enfrentan a más ansiedad y estrés lo cual afecta las habilidades que los hijos pueden adquirir. Si adicionalmente el sistema social y político no contrarresta ese factor con más y mejor infraestructura para educación, salud, seguridad, esparcimiento, pues tenemos un círculo vicioso de perpetuación de la desigualdad y estancamiento social.

La desigualdad tiene consecuencias políticas

Si no hay cierta igualdad económica en la sociedad, la democracia es inestable, facilita conflictos sociales y afecta su funcionamiento. Se quisiera pensar que las preferencias de los políticos representan una muestra aleatoria de las preferencias de la población en general. Pero la realidad es que no necesariamente es así por múltiples razones: por el número de partidos y la ideología de cada uno, porque en promedio se requiere cierto capital humano y de ingreso para participar como candidato para una elección, porque puede haber grupos de poder influyendo en decisiones de políticos, o bien porque grupos de poder económico participan directamente en el proceso político, entre otros.

Las sociedades con alta desigualdad presentan un mayor riesgo que el poder político se coluda con el poder económico. Y a su vez el poder económico tiene más incentivos para influir en resultados políticos: en términos de campañas electorales, de iniciativas de ley, e incluso en términos del discurso empleado en los medios de comunicación. Como se discute en un libro de Martin Gilens, cuando las preferencias por políticas entre ricos y pobres son diferentes, generalmente se llegan a implementar las de los ricos.

Este problema lo tenían muy claro las democracias antiguas, donde no había una clase media consolidada. En el caso de la república romana, se crea el Tribunado de la Plebe como contrapeso a las decisiones de los patricios en el Senado. En el caso de Grecia, la democracia no dependía de elecciones (donde se asumía que los ricos podían ganar mayor representación) sino en un sistema de lotería. Este sistema se siguió usando en diferentes partes de Europa medieval. El sistema de elección con sufragio relativamente universal como lo conocemos ahora es bastante reciente e inicia en el siglo XVIII. Este sistema favorece más a los que tienen más poder económico y conexiones políticas, y a su vez permite la perpetuación en el poder. Como se menciona en el libroCrisis of the Middle-Class Constitution: “la lotería está libre del sesgo aristocrático”.

La desigualdad también tiene otro problema en democracia, la polarización política. Esto nos lleva a no buscar consensos. En psicología social se le conoce como “realismo ingenuo”: “si yo veo el mundo como es y tú estás en desacuerdo, entonces: tú puedes ser un incompetente, o irracional, o simplemente maligno. En cualquiera de los casos no puedo razonar contigo” (cita del libro de K. Payne). En este contexto se mezcla la falta de cohesión social, y la falta de acuerdos para la provisión de bienes públicos discutida arriba. En resumen, nos perjudicamos todos por la falta de consensos políticos en ambientes con alta desigualdad.

¿Qué tanto queremos cambiar la desigualdad en México?

Si la desigualdad es mala, entonces ¿cuál es la desigualdad óptima que deberían tener las sociedades? Sabemos que no es un nivel de igualdad perfecta, pero la ciencia no tiene un número exacto. Sin embargo, sí podemos saber lo que la gente desea que fuera la desigualdad en su propio país. Para el caso de México, para un proyecto financiado por la Unión Europea y la Agencia Francesa para el Desarrollo, Aurora Ramírez, Alice Krozer, Rodolfo de la Torre, Roberto Vélez y un servidor (participación conjunta de investigadores de El Colegio de México y el Centro de Estudios Espinosa Yglesias) calculamos por medio de una encuesta nacional lo que la gente cree que existe de desigualdad y cuál es el nivel de desigualdad deseada. Preguntar desigualdad es complicado, así que seguimos estrategias de la bibliografía especializada y mostramos seis figuras de barras del porcentaje de ingreso nacional que se llevan cinco grupos en la sociedad divididos por ingreso. Con estos datos podemos calcular el coeficiente de Gini para medir desigualdad (este coeficiente, mientras más se acerque a 1, indica más desigualdad).

Los resultados son muy interesantes. La sociedad sí cree que tenemos una desigualdad alta, con un valor de 0.56. Este valor de desigualdad es uno de los más altos en el mundo. Más del 50 % de la sociedad cree que el 20 % más rico se lleva más de 80 % del ingreso nacional. En contraste, casi el 3 % cree que los ingresos están exactamente igual distribuidos.

Por otro lado, cuando se les pregunta a esas mismas personas cuál sería el nivel de desigualdad deseado se obtiene un nivel mucho menor: casi la mitad, con un valor de 0.31. Este nivel de desigualdad es el que tienen países como Alemania o Francia. Sólo el 25 % de las personas desea tener igualdad perfecta en ingreso. La mayoría de la población mexicana desea algo de desigualdad, pero definitivamente mucho menos que la desigualdad que tenemos actualmente.

 

Desigualdad percibida y deseada en México

¿Cómo podemos cambiar la desigualdad?

En el estudio previamente citado también analizamos cómo las personas creen que podemos obtener ese nivel de desigualdad en términos de impuestos. Creemos que pagamos 39 % en impuestos de nuestros ingresos, y desearíamos pagar solo 22 % de nuestros ingresos. En realidad estamos sobreestimando lo que pagamos de impuestos, puesto que lo que deseamos es aproximadamente el nivel de lo que se paga, de acuerdo con datos de SHCP. Sin embargo, en promedio las personas desean que los ricos paguen 41 % de sus ingresos en impuestos. Nuestros cálculos indican que esta tasa no es suficiente para llegar al nivel de igualdad deseada, tanto por el nivel de la tasa como por la insuficiencia de personas consideradas ricas. Existe alta incertidumbre para la población sobre quién es rico: preguntamos también eso a las personas y nos dijeron que en promedio cualquiera con un ingreso superior a 38 000 pesos es rico y que había 35 % de la población con ese ingreso. Lamentablemente, los registros no permiten calcular a ciencia cierta qué porcentaje de la población tiene ese ingreso, pero calculamos que no más del 3 %, aproximadamente.

Dada esta incertidumbre, en el reporte publicado por CEEY-COLMEX indicamos que un paso fundamental para poder cambiar la desigualdad en nuestro país es tener transparencia distributiva. Es decir, cuáles son los verdaderos ingresos de la población para poder estimar con mayor precisión los costos y beneficios de cualquier reforma fiscal.

Reflexiones finales

El expresidente de Estados Unidos Barack Obama definió hace tiempo al problema de la desigualdad como “el reto más importante de nuestros tiempos”. Era cierto cuando lo dijo y sigue siéndolo. Nuestro país requiere un nuevo pacto social que ponga en el centro los temas de desigualdad y movilidad social. La nueva ciencia de desigualdad tiene descubrimientos que debemos atender. La desigualdad tiene externalidades negativas para toda la población: tiene consecuencias económicas, sociales y políticas que nos afectan a todos, incluyendo a los más aventajados en la sociedad.

Fuente:https://www.nexos.com.mx/?p=48161&fbclid=IwAR2_xlW-iS634mdoyBoIuSEAIZQxJT1aLoJmwExo3Dlamz5Ox5gu5f7cqYk

CEPAL propone avanzar hacia un ingreso básico para ayudar a la población más vulnerable a superar los efectos del coronavirus

Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL

Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, durante la presentación del informe.
Foto: CEPAL

 

Organismo presentó nuevo informe sobre los desafíos sociales de la crisis por COVID-19. En un contexto de bajo crecimiento, se prevé un importante aumento de la pobreza, la pobreza extrema y la desigualdad en América Latina y el Caribe.

Para enfrentar los impactos socioeconómicos de la crisis producida por la enfermedad del coronavirus (COVID-19), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) propone que los gobiernos garanticen transferencias monetarias temporales inmediatas para satisfacer necesidades básicas y sostener el consumo de los hogares, lo que será crucial para lograr una reactivación sólida y relativamente rápida. Además, en el largo plazo, el organismo reitera que el alcance de esas transferencias debe ser permanente, ir más allá de las personas en situación de pobreza y llegar a amplios estratos de la población muy vulnerables a caer en ella, lo que permitiría avanzar hacia un ingreso básico universal, para asegurar el derecho básico a la sobrevivencia, señaló en un nuevo informe dado a conocer hoy por su Secretaria Ejecutiva, Alicia Bárcena.

La alta funcionaria de las Naciones Unidas presentó este martes 12 de mayo el Informe Especial COVID-19 N⁰ 3, titulado El desafío social en tiempos del COVID-19, que entrega una estimación del impacto social y los desafíos relacionados que tendría la actual crisis para los países de América Latina y el Caribe en el corto, mediano y largo plazo. En una conferencia de prensa virtual transmitida en vivo desde Santiago de Chile, Bárcena entregó también los detalles de la propuesta de la CEPAL sobre un ingreso básico de emergencia (IBE) que se debe implementar inmediatamente, con perspectivas de permanecer en el tiempo de acuerdo con la situación de cada país. Esto es especialmente relevante dado que la superación de la pandemia tomará su tiempo y las sociedades deberán coexistir con el coronavirus, lo que dificultará la reactivación económica y productiva.

“La pandemia ha hecho visibles problemas estructurales del modelo económico y las carencias de los sistemas de protección social y los regímenes de bienestar que hoy nos está resultando muy caro. Por ello, debemos avanzar hacia la creación de un Estado de bienestar con base en un nuevo pacto social que considere lo fiscal, lo social y lo productivo”, señaló Alicia Bárcena.

La CEPAL propone la entrega de un ingreso básico de emergencia (IBE) equivalente a una línea de pobreza (costo per cápita de adquirir una canasta básica de alimentos y otras necesidades básicas) durante seis meses a toda la población en situación de pobreza en 2020 (es decir, 215 millones de personas o el 34,7% de la población regional). Esto implicaría un gasto adicional del 2,1% del PIB para abarcar a todas las personas que se encontrarán en situación de pobreza este año.

El informe realiza un balance de los efectos sociales que traería la pandemia del COVID-19.  Provocará en el corto plazo un aumento de la pobreza, la pobreza extrema y la desigualdad en la región, debido al contexto de bajo crecimiento económico. Ante la caída del -5,3% del PIB y el aumento del desempleo de 3,4 puntos porcentuales proyectados por la CEPAL en el Informe Especial COVID-19 N° 2 (ver comunicado de prensa del 21 de abril pasado), en 2020 la pobreza en América Latina aumentaría al menos 4,4 puntos porcentuales (28,7 millones de personas adicionales) con respecto al año previo, por lo que alcanzaría a un total de 214,7 millones de personas (el 34,7% de la población de la región). Entre estas personas, la pobreza extrema aumentaría 2,6 puntos porcentuales (15,9 millones de personas adicionales) y llegaría a afectar a un total de 83,4 millones de personas.

Asimismo, en línea con el aumento de la pobreza y la pobreza extrema, también crecerá la desigualdad en todos los países de la región. La CEPAL proyecta incrementos del índice de Gini de entre el 0,5% y el 6,0%. Una vez más, los peores resultados se esperan en las economías más grandes de la región.

El informe agrega que en este escenario de mayor pobreza y desigualdad, amplios estratos de la población de la región viven en condiciones crónicas de inseguridad económica y son muy vulnerables ante las pérdidas de ingresos laborales. De esta forma, la CEPAL estima que alrededor del 10% de las personas que se encontraban en situación de pobreza no extrema en 2019 (11,8 millones de personas) vería deteriorada su situación económica y caería en una situación de pobreza extrema. También habría un fuerte deterioro de la posición de las personas que pertenecían a los estratos medios.

Según el reporte, los grupos especialmente vulnerables a la crisis socioeconómica serían las mujeres, las personas de estratos de ingresos bajos y medios-bajos, los trabajadores informales, las trabajadoras domésticas remuneradas, los niños, niñas y adolescentes, los jóvenes, las personas mayores, la población rural, los pueblos indígenas, los afrodescendientes, las personas con discapacidad, los migrantes, y las personas en situación de calle.

El estudio explica que a partir del 13 de marzo los gobiernos de la región comenzaron a anunciar medidas de protección social como reacción ante la caída abrupta de los ingresos de los trabajadores y de los hogares. Estas han incluido transferencias monetarias, transferencias de especies (como alimentos, mascarillas y medicamentos), suspensión o exoneración en el pago de los suministros de servicios básicos (agua, luz, gas, teléfono, internet, etc.), medidas de protección social para trabajadores formales, y otros apoyos directos a personas y familias (como alivios tributarios y control de precios, entre otros).

A la fecha, en total se han aplicado 126 medidas de protección social en 29 países para la población pobre y vulnerable. Entre ellas, las transferencias monetarias y de alimentos alcanzan a 90,5 millones de hogares, es decir, alrededor del 58% de la población regional.

“La pandemia ha agudizado las dificultades de la población —especialmente la más pobre y vulnerable— para satisfacer sus necesidades básicas. Por ello, es preciso garantizar los ingresos, la seguridad alimentaria y los servicios básicos a un amplio grupo de personas cuya situación se ha vuelto extremadamente vulnerable y que no necesariamente estaban incluidas en los programas sociales existentes antes de la pandemia”, recalcó la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL.

Para articular la protección social en el corto, mediano y largo plazo, la CEPAL señala que además de implementar medidas inmediatas para atender la emergencia, es necesario superar desafíos operacionales, como la bancarización de la población, completar los registros sociales, actualizarlos e interconectarlos. En el mediano y largo plazo se debe garantizar el ejercicio de los derechos mediante el fortalecimiento del Estado de bienestar y la provisión universal de protección social, introducir un sistema de cuidado, y la implementación gradual y búsqueda de mecanismos innovadores de financiamiento sostenibles.

“Ante las grandes brechas históricas que la pandemia ha agravado, la CEPAL reitera que es el momento de implementar políticas universales, redistributivas y solidarias con enfoque de derechos”, remarcó Alicia Bárcena. “Generar respuestas de emergencia desde la protección social para evitar un grave deterioro en las condiciones de vida es ineludible desde una perspectiva de derechos y bienestar”, agregó.

“Construir el Estado de bienestar y sistemas de protección social universales es clave para evitar otra década perdida”, enfatizó. ”Un elemento central en la construcción de un Estado de bienestar es el derecho a la salud. Superar la actual fragmentación, jerarquización y mercantilización de los sistemas de salud será una de las enseñanzas que dejará la pandemia”, declaró.

“Para salir de la crisis es necesario repensar el modelo de desarrollo y consolidar las dimensiones económicas, sociales y ambientales del desarrollo sostenible, sin dejar a nadie atrás, como se plantea en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y a través de un nuevo pacto social/fiscal ”, dijo finalmente la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL.

Fuente:https://www.cepal.org/es/comunicados/cepal-propone-avanzar-un-ingreso-basico-ayudar-la-poblacion-mas-vulnerable-superar?fbclid=IwAR3zVBrzoN_JgwjkFCcmrYzX19ujwilP5Jp5Ibj7phFotPzy2q1S4gxJV4w

Estado de derecho: México VS el mundo

Por: Arturo Piñeiro

FOTO: RULE OF LAW INDEX, WORLD JUSTICE PROJECT.

En México no hay un Estado de derecho: no se cuenta con las condiciones óptimas para el pleno desarrollo de la población, no hay igualdad de oportunidades, el acceso a la justicia es deficiente y persisten las violaciones a los derechos humanos. ¿Cómo se puede conocer la situación actual del país en la materia?

El Índice de Estado de Derecho 2020 (IED),elaborado por el World Justice Project, es una evaluación sobre la adherencia al Estado de derecho en el mundo, desde una perspectiva ciudadana. Los puntajes se calculan con base en las encuestas realizadas a 130 mil hogares y a 4 mil expertos, en 128 países.

Este índice mide el desempeño de las instituciones de cada nación a través de los siguientes factores: contrapesos gubernamentales (límites impuestos a quienes gobiernan), ausencia de corrupción (uso del poder para obtener un beneficio indebido), gobierno abierto (transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana), el respeto a los derechos fundamentales (respeto a los derechos de las personas), la seguridad pública (garantizar la seguridad de la población), cumplimiento regulatorio (aplicación efectiva de las normas), la justicia civil (acceso a mecanismos de solución de controversias) y la justicia penal (efectividad y calidad del sistema penal).

Estos factores resumen distintas manifestaciones del Estado de derecho y sirven para contar con información respecto a las fortalezas y debilidades institucionales de cada país para fomentar políticas públicas de solución.

¿Qué resultados obtuvo México a nivel global, regional y con países con igual clasificación con respecto a su ingreso?

Los resultados muestran que México presenta buenas evaluaciones en Gobierno Abierto, es decir que el Gobierno comparte información y fomenta la participación ciudadana en la toma de decisiones. Sin embargo, tiene enormes retos relacionados con la aplicación de las leyes, el respeto a los derechos humanos de sus habitantes y los altos niveles de impunidad, inseguridad y corrupción.

En contraste, países como Uruguay (1), Costa Rica (2) y Chile (3) tienen los mejores resultados a nivel regional del ranking: son las naciones menos corruptas de Latinoamérica y el Caribe, además de estar dentro de los primeros 15 lugares en el rubro de orden y seguridad y formar parte del top 10 regional en materia de justicia civil y penal.

En el ranking global, Dinamarca destaca por tener los niveles de corrupción más bajos del mundo, como resultado de la implementación de normas que limitan el poder del Gobierno. Noruega y Finlandia resaltan por respetar los derechos fundamentales de sus habitantes y por tener un sistema eficiente de justicia penal.

Estos países nórdicos cuentan con una garantía de protección ante riesgos sociales, como el desempleo, condiciones más equitativas para competir, un nivel de ingreso mínimo ante cualquier adversidad, bajas tasas de criminalidad y bajos niveles de represión penal. Por ello, actualmente mantienen el denominado “Estado de Bienestar”, que busca una mayor atención a la redistribución y a la satisfacción de la población.

Sirva de muestra lo anterior para evitar que se continúe pensando que la represión penal funciona para desincentivar el delito y no las políticas de inclusión y desarrollo que garanticen un acceso integral a la justicia, prevención, salud, trabajo, educación, en donde las personas puedan vivir en un ambiente que les permita confiar en la autoridad y vivir en paz.

Publicado por Animal Político
22-04-2020

Fuente:https://imco.org.mx/estado-de-derecho-mexico-vs-el-mundo/?fbclid=IwAR2UwjIvtaLjNhuxtaUndRhN0z0TcZjrtgXfsMAMjxf-auHy7MNkRx0nGB4

COVID-19: reactivación económica en América Latina

El pasado 5 de abril, el Gobierno mexicano presentó un plan de reactivación económica frente a los retos impuestos por la pandemia del COVID-19. Dicho plan es insuficiente para proteger los ingresos de las familias, los puestos de trabajo y recuperar el dinamismo económico. En contraste, otros países de América Latina han anunciado planes de rescate económico ambiciosos que brindan transferencias a sus ciudadanos y protegen a empresas, especialmente a pequeñas y medianas.

A continuación presentamos un resumen general de las perspectivas y medidas económicas de algunos países de la región. México debe observar y retomar lecciones internacionales para mejorar su plan de reactivación económica.

¿Cuáles son las perspectivas económicas de América Latina ante el COVID-19?

México se encuentra en riesgo de ser uno de los países más afectados por una crisis económica relacionada con la propagación del coronavirus. No solo es un país poco preparado para atender la crisis sanitaria, también es un país con un plan poco robusto de recuperación económica.

El plan de emergencia mexicano, tal como se ha planteado, será insuficiente y en comparación a otros países no será capaz de mitigar los efectos adversos sobre su base productiva y laboral, lo que afectará el bienestar de las familias.

Este riesgo se materializa en las perspectivas económicas y de crecimiento internacionales. Aquellos países con planes de rescate económico de corto plazo mejor estructurados esperan una contracción menor que aquellos, como México, que no se están preparando adecuadamente.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) señala que la contracción económica regional será no menor a 3% o 4% del producto interno bruto (PIB) para 2020(1). El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta un crecimiento regional de -5.2%(2). De acuerdo con los datos más recientes del FMI y del Banco Mundial(3), México podría experimentar una contracción de entre -6 y -6.6% este año, mientras que en países como Brasil, Perú y Colombia el efecto negativo de la crisis económica sanitaria sobre la economía será menor.

¿Qué medidas de rescate y recuperación económica se proponen en el mundo?

Ante la crisis económica derivada de la pandemia de coronavirus, las respuestas de las autoridades económicas de países en Europa y Norteamérica han incluido préstamos estatales y garantías de crédito para empresas, subsidios al empleo, así como aplazamiento de impuestos, contribuciones sociales y pagos de deuda. De acuerdo con la Cepal(4), los planes de contención de los efectos del COVID-19 sobre las economías de América Latina han seguido tres tipos de medidas:

  • Protección de la fuerza laboral y de los ingresos:
    • Apoyo salarial para compensar pérdidas de ingresos mediante pagos adelantados.
    • Subsidios salariales o fortalecimiento del seguro de desempleo.
    • Suspensión o reducción de los pagos de contribuciones de servicios de agua, gas y electricidad o a fondos de pensiones privados.
  • Protección social para reducir el impacto social en personas en pobreza:
    • Subsidios, transferencias de efectivo o pagos adelantados mediante programas sociales en curso y esquemas de protección social.
  • Pymes y otras empresas:
    • Apoyo financiero especial para pymes y el sector informal para que los bancos renegocien o mejoren las condiciones de sus préstamos.

A continuación se presenta un resumen de las distintas alternativas de políticas públicas tomadas por diferentes países de América Latina, información recopilada por organizaciones e instituciones de análisis económico como: FMICEPAL, OECDIDB, Yale School of Management y HDX, con el objetivo de comparación para hacer frente a la inminente crisis(5).

Brasil

  • El total de su paquete financiero de apoyo se estima en 3.4% de su PIB.
  • Se otorgarán transferencias directas de 120 dólares mensuales a trabajadores informales durante por lo menos 3 meses.
  • Aumento a 1.2 millones de beneficiarios del programa de transferencias directas “Bolsa Familia”, que ayuda a familias de bajos ingresos.
  • Se liberaron 40 mil millones de dólares de la banca privada para créditos.
  • Se tomaron medidas con ciertos impuestos federales. Los impuestos por transacciones financieras fueron reducidos a cero. La fecha límite para declarar impuestos fue aplazada, además de que se redujeron los impuestos a la importación de productos considerados esenciales.
  • Se firmó una medida provisional con una línea de crédito de 2 mil 100 millones de dólares a pequeñas empresas, condicionada a que no despidan a los empleados.

Perú

  • Transferencias directas a más de 3 millones de hogares de bajos recursos, equivalentes al 12% del PIB.
  • Autorización de retiros de fondos privados de pensiones sin cargos adicionales, lo que podría beneficiar a más de 2 millones de personas.
  • Subsidio de hasta el 35% de los salarios de empleados que ganen menos de 425 dólares.
  • Línea de crédito por 8 mil 500 millones de dólares para préstamos a empresas.

Chile

  • Se destinará el 2% del PIB adicional al sector salud.
  • Aumento de los recursos del Fondo de Garantías para Pequeños Empresarios (Fogape), lo que permite otorgar créditos garantizados por unos 24 mil millones de dólares, el 10% del PIB.
  • Se asignarán 130 millones de dólares al bono COVID-19 que beneficiará a 2 millones de personas sin empleo formal.
  • Creación de un Fondo Solidario por 100 millones de dólares para atender emergencias sociales derivadas de la caída del comercio local.
  • Postergación de pago del impuesto al valor agregado (IVA) e Impuesto Único de Segunda Categoría para las empresas, así como la suspensión del pago a las contribuciones patronales.
  • Liberación de 500 millones de dólares por parte del Banco Estado que serán canalizados como préstamos a personas y pymes.
  • Aplazamiento en el pago de servicios para el 40% de la población más vulnerable.

Argentina

  • Transferencia única de 154 dólares a trabajadores que no reciban pensiones ni ingresos de ningún tipo con el programa “Ingreso Familiar de Emergencia”.
  • Se creó el “Programa para la Emergencia Financiera Provisional” que tendrá por objeto asistir financieramente a las provincias, mediante la asignación de recursos provenientes del Fondo de Aportes del Tesoro Nacional y otros que se prevean para el otorgamiento de préstamos canalizados a través del Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provisional, por un monto total de mil 850 millones de dólares.
  • Programa de Recuperación Productiva (Repro) donde el Estado complementa una parte del salario mensual de los trabajadores de empresas cuyas ventas han caído.
  • Extensión del pago de las contribuciones patronales a la seguridad social.
  • Precios máximos durante un mes para productos de la canasta básica. El Gobierno anunció la cooperación con la Secretaría de Comercio Interior para controlar y regular los precios de los bienes básicos de los municipios en todo el país, incluidos alimentos y medicamentos.

Ecuador

  • El paquete económico presupuestado representa alrededor del 2% del PIB.
  • Modificaciones temporales a la Codificación de Resoluciones Monetarias, Financieras, De Valores y Seguros para apoyar al sector privado, incluyendo aplazamientos extraordinarios de obligaciones crediticias.
  • Se anunciaron medidas para extender el pago de impuestos a las industrias del turismo y la agricultura, así como para las pequeñas empresas.
  • Se estableció un aplazamiento de 12 meses sin recargos dirigido a pequeños comerciantes, agricultores y artesanos que no puedan pagar sus facturas de agua y electricidad entre abril y junio.
  • Reducción a la mitad los salarios mensual de los funcionarios del Gobierno, los que involucra al presidente, vicepresidente, ministros y viceministros. De la misma manera lo harán todas las funciones del Estado y los gobiernos seccionales autónomos.

Colombia 

  • Suspensión del cobro de servicios durante un mes para las familias más vulnerables.
  • Se otorgarán 74.4 millones de dólares, además de giros adicionales para los hogares adscritos en los programas sociales de Familias en Acción, Jóvenes en Acción y adultos mayores.
  • Devolución del IVA para la población más vulnerable. Además, las entidades tienen la facultad de reducir el impuesto de industria y comercio (ICA), así como el predial en sus regiones.
  • Acceso a líneas de crédito para pymes por medio del Fondo Nacional de Garantías.
  • Línea de crédito de 61.9 millones de dólares para los sectores de turismo y aviación, que resultan ser de los más afectados por la contingencia.
  • El Gobierno colombiano ha solicitado un total de 14 mil millones de dólares en préstamos internacionales, incluidos 11 mil millones del FMI y 3 mil millones del Banco Mundial.

México

  • Se otorgarán créditos de aproximadamente de 25 mil pesos cada uno a empresas formales e informales.
  • Adelantar el pago de 42 mil millones de pesos de pensiones para adultos mayores.
  • Adelantar pensiones para niños con discapacidad y becas estudiantiles.
  • Inversión de 3 mil 400 millones de pesos en crédito y tandas.
  • Continuar con los programas para sembradores, pescadores y jóvenes aprendices, así como precios de garantía de productos agrícolas, mantenimiento de escuelas y caminos rurales.
  • No frenar la construcción de 2 mil 700 sucursales de la banca de desarrollo en zonas rurales.
  • No elevar precios de combustibles, ni impuestos, así como acelerar la devolución de IVA.
  • Impulsar créditos para compra de vivienda.
  • Se presentarán planes de inversión en infraestructura, construcción y energía.
  • Disposición de 65 mil millones de pesos adicionales para Pemex, así como disminución de la carga fiscal para la petrolera nacional.
  • Continuar con la construcción del Tren Maya y transístmico, la refinería de Dos Bocas y el aeropuerto de Santa Lucía.
  • Utilizar los remanentes del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (160 mil millones de pesos) y no contratar deuda.
  • Cancelación de todos los fideicomisos públicos del Gobierno. Los fondos serán redirigidos antes del 15 de abril a la Tesorería de la Federación.
  • La tasa de política monetaria se redujo en 50 puntos, a 6.5%.

Las autoridades mexicanas tendrán que ser más audaces para intentar mitigar los efectos económicos adversos de la pandemia. Hasta ahora sus propuestas de reactivación económica han sido continuar con los proyectos de inversión emblemáticos, adelantar programas sociales e inyectar recursos a Pemex. La profundización marginal de los programas sociales para adultos mayores o estudiantes no es equivalente a generación de empleos y no apoya directamente a los trabajadores que pierdan sus ingresos y empleo.

Los créditos personales, tandas y préstamos para remodelación de casas no son productivos, no reactivan los ingresos de las empresas, ni otorgan liquidez a los bolsillos de la población desempleada. Al mantener la implementación de proyectos emblemáticos y ampliar recursos para Pemex se acaparan recursos necesarios hoy, en proyectos que darán rendimientos sociales dentro de muchos años. Sin la contratación de deuda el plan de reactivación económica será tan pequeño que no detonará crecimiento.

En contraste con las medidas tomadas por otros países de América Latina, las propuestas del Gobierno mexicano resultan insuficientes pues no atienden las necesidades de las familias que sufrirán desempleo y disminución de ingresos. Las medidas de apoyo para pymes son muy limitadas y difícilmente sostendrán puestos de trabajo. Es importante apoyar a las familias y a los sectores productivos como lo están haciendo otros países. Es momento de aprender a las medidas internacionales de rescate y recuperación económica.

Fuente:https://imco.org.mx/covid-19-reactivacion-economica-en-america-latina-2/?fbclid=IwAR0NbjolTwUuDPSctaCXN0UkxeFPyp5eOGrzzR2Uvm2MilLQ-r8orCTrnYI

La fuerza de las mujeres

Por: Fátima Masse

Es momento de que el gobierno aproveche la indignación generalizada para encontrar una brújula que guíe la transformación del país.

mujeres paro nacional

Durante los últimos días, varias ciudades del país han sido escenario de protestas de mujeres que demandan un alto a todas las formas de violencia en su contra. (Cuartoscuro)

 

Las brutales muertes de Fátima Cecilia, Ingrid Escamilla, Isabel Cabanillas y Brenda Josselin son solo algunos casos recientes y conocidos de la ola de violencia feminicida que vive México.

Estos delitos llevan una tendencia creciente desde hace varios años hasta alcanzar tres feminicidios diarios en 2019 . Además, una de cada tres mujeres es víctima de acoso o violencia sexual . Nos están matando, nos están intimidando y a pesar de ello la respuesta de los gobiernos es ambigua. No existe una estrategia, con acciones aterrizadas y viables, para frenar esta situación.

Por ello, en los últimos días se ha convocado en redes sociales a un paro nacional el 9 de marzo, de manera que se viva un día sin mujeres ni niñas. ¿Cuáles podrían ser las implicaciones?

Sabemos por la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del cuarto trimestre del 2019 que el 52% de la población total del país somos mujeres. Representamos el 40% de la fuerza laboral (población ocupada) y la mitad del total de alumnos en el sistema educativo según la Secretaría de Educación Pública .

Si todas las mujeres ocupadas dejáramos de trabajar el día del paro, la pérdida en ingresos para los hogares podría ascender hasta 6 mil 353 millones de pesos. Este cálculo toma el salario de un día de trabajo de las mujeres ocupadas, separando a quienes están en el mercado formal e informal.

#EnFotos | El Ángel de la Independencia recibe a víctimas de feminicidio

Con flores, velas y fotografías, mujeres rindieron homenaje a víctimas de feminicidio
Cientos de mujeres se reunieron para instalar una ofrenda en las escalinatas del Ángel de la Independencia en la Ciudad de México para recordar los nombres y rostros de víctimas de feminicidio. MARIO JASSO /CUARTOSCURO.COM
Con flores, velas y fotografías, mujeres rindieron homenaje a víctimas de feminicidio
Las manifestantes reclamaron los asesinatos de Ingrid Escamilla de 25 años a manos de su novio; Abril Pérez de 49 años por orden de su ex esposo a quien ya había denunciado por violencia y el de Fátima de tan sólo 7 años, quien fue secuestrada y agredida por una pareja a salir de la primaria donde estudiaba en Xochimilco. MARIO JASSO /CUARTOSCURO.COM
Con flores, velas y fotografías, mujeres rindieron homenaje a víctimas de feminicidio
“No es una, somos todas” fue en mensaje con que se llamaron a detener la violencia contra las mujeres en México. En la Ciudad de México el número de carpetas de investigación sobre feminicidios se incrementó un 58% en 2019 en comparación con el año anterior. MARIO JASSO /CUARTOSCURO.COM
Con flores, velas y fotografías, mujeres rindieron homenaje a víctimas de feminicidio
El tapial colocado durante los trabajos de remodelación alrededor del Ángel de la Independencia se convirtió en un altar para reivindicar la memoria de mujeres y niñas sobre Paseo de la Reforma.
MARIO JASSO /CUARTOSCURO.COM
Con flores, velas y fotografías, mujeres rindieron homenaje a víctimas de feminicidio
El reclamo fue dirigido principalmente a las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México ya que en diversos casos de feminicidio se ha filtrado información a los medios de comunicación, se han ignorado reportes previos de violencia y se ha revictimizado a las mujeres o sus familias. MARIO JASSO /CUARTOSCURO.COM
Con flores, velas y fotografías, mujeres rindieron homenaje a víctimas de feminicidio
El más reciente crimen es el de Fátima, cuyos presuntos responsables de asesinar a la niña fueron capturados el 19 de febrero en el Estado de México cuando intentaban ocultarse de las autoridades.

Sin embargo la familia de la pequeña ha reprochado que su muerte pudo evitarse de haber iniciado antes la búsqueda por parte de la Fiscalía General de Justicia (FGJ) capitalina al reportarse como desaparecida tras salir de la primaria. MAGDALENA MONTIEL /CUARTOSCURO.COM

Con flores, velas y fotografías, mujeres rindieron homenaje a víctimas de feminicidio
Conforme al Mapa de Feminicidios en México de la investigadora y periodista de datos, María Salguero, de marzo de 2010 al 15 de febrero de 2020 existen un total de 8,640 feminicidios en el país.
MAGDALENA MONTIEL /CUARTOSCURO.COM

 

Esta pérdida es conservadora pues no incluye el costo de dejar de hacer tareas no remuneradas como aquellas dentro del hogar, pero aún así es equivalente a casi ocho veces el presupuesto del Instituto Nacional de las Mujeres para 2020 o tres veces el del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).

Esta pérdida no necesariamente será tan alta, porque no todas pueden detener sus actividades de bote pronto. Para muchas, su ingreso diario es clave para llevar alimento a su hogar o su trabajo es necesario para atender a otras personas cuyos cuidados son impostergables.

Sin embargo, la iniciativa es un llamado de atención pacífico y contundente para mandar un mensaje: la vida de las mujeres es valiosísima para nuestra sociedad y nuestra economía.

Este valor no se ha visto reflejado en la toma de decisiones. No se han publicado políticas públicas en el diario oficial que alineen los esfuerzos de los tres niveles de Gobierno y de las instancias involucradas con el fin de prevenir este tipo de delitos contra la mujer.

Más aún, las soluciones al problema serán complejas puesto que requieren atender las fallas y debilidades del sistema de justicia y de la estrategia de seguridad, como menciona Estefanía Vela .

Incrementar la pena para el feminicidio, como lo aprobó la Cámara de Diputados y se envió al Senado, incidirá poco en reducir estos crímenes. “La severidad de la sanción no tiene ningún efecto disuasivo cuando la probabilidad de recibirla es bajísima”, dice Alejandro Hope .

Tiene razón, en México solo 1.3 de cada 100 delitos se resuelven . Esto muestra la ineficacia de nuestro sistema de justicia. Y las mujeres han enfrentado un contexto mucho más difícil e injusto cuando buscan ayuda de las autoridades.

Las y los mexicanos queremos vivir en paz, queremos oportunidades reales para prosperar. Es momento de terminar con los discursos en los que se empatiza poco y se justifica mucho.

Es momento de que el Gobierno aproveche la indignación generalizada para encontrar una brújula que guíe la transformación de este país hacia buen puerto, en donde las mujeres y nuestras familias nos sintamos seguras.

Fuente:https://expansion.mx/opinion/2020/02/24/la-fuerza-de-las-mujeres

Los países más y menos democráticos en 2019, vía The Economist

En 2019, la democracia global se deterioró. Esto revela el Índice de Democracia 2019 de la Unidad de Inteligencia de The Economist, el cual señala que casi la mitad de la población mundial vive en una democracia de algún tipo, pero solo el 5.7% de ellos vive en una “democracia plena”.

Este índice brinda un panorama del estado de la democracia global al analizar 165 países y dos territorios, lo que cubre a casi toda la población del mundo. El estudio se basa en cinco categorías: proceso electoral y pluralismo, funcionamiento del Gobierno, participación política, cultura política y libertades civiles.

Con base en su puntuación en diversos indicadores dentro de estas categorías, cada país es clasificado dentro de uno de los cuatro tipos de régimen que el estudio contempla: “democracia plena”, “democracia defectuosa”, “régimen híbrido” o “régimen autoritario”.

En el Índice de Democracia 2019, el puntaje global promedio cayó a 5.44 de 5.48 en 2018 (en una escala de 0-10). Esta es la peor puntuación global promedio desde que el estudio se realizó por primera vez en 2006.

¿Cuáles son los países más democráticos del mundo?

  • Noruega
  • Islandia
  • Suecia
  • Nueva Zelanda
  • Finlandia

¿Cuáles son los menos democráticos?

  • Chad
  • Siria
  • República Centroafricana
  • República Democrática del Congo
  • Corea del Norte

¿Qué pasa con México?

Nuestro país se ubica en el lugar 73 de los 167 países y territorios analizados, con una puntuación de 6.09.

El estudio ubica a México dentro del régimen “democracia defectuosa”.

Por categoría, nuestro país obtiene las siguientes puntuaciones:

Proceso electoral y pluralismo: 7.83 (escala del 0 al 10)

Funcionamiento del Gobierno: 6.07

Participación política: 7.22

Cultura política: 3.13

Libertades civiles: 6.18

Otros datos relevantes

Este es el número de países que pertenecen a cada tipo de régimen de acuerdo con el estudio:

  • Democracia plena: 22 países (13.2% del total de naciones analizadas).
  • Democracia defectuosa: 54 países (32.3%).
  • Régimen híbrido: 37 países (22.2%).
  • Régimen autoritario: 54 países (32.3%).

La disminución en el puntaje global promedio en 2019 fue impulsada principalmente por fuertes regresiones en América Latina y África Subsahariana.

América Latina fue la región con peor desempeño en 2019, al registrar una caída de 0.11 puntos en su puntuación, respecto al estudio de 2018.

Las regiones de Asia y Australasia y Europa oriental y occidental no avanzaron en 2019.

La excepción a la regla de regresión en 2019 fue América del Norte (Canadá y EUA.), cuyo puntaje regional promedio aumentó 0.03 puntos debido a una ligera mejora en Canadá.

En 2019, 68 países sufrieron una caída en su puntaje en comparación con 2018, 65 mejoraron y 34 se quedaron igual.

Según el estudio, Tailandia fue el país que más mejoró y China el que tuvo el mayor descenso.

 

Hubo 10 países que cambiaron de régimen: seis de ellos positivos y cuatro negativos.

Cambios positivos:

  • Chile, Francia y Portugal pasaron de “democracia defectuosa” a “democracia plena”.
  • El Salvador y Tailandia pasaron de “régimen híbrido” a “democracia defectuosa”, mientras que Argelia subió para convertirse en un “régimen híbrido”.

Cambios negativos:

  • Malta pasó a ser una “democracia defectuosa” y Senegal bajó para ser un “régimen híbrido”.
  • Irak y Palestina fueron clasificados en el estudio como “regímenes autoritarios”.

Conoce más detalles del Índice de Democracia 2019.

Fuente: https://imco.org.mx/temas/los-paises-mas-y-menos-democraticos-en-2019-via-the-economist/

Combatir la corrupción: ¿espejismo o realidad?

Por: Fernanda Avendaño

Hasta ahora, no hay una estrategia institucional, integral y nacional, para combatir la corrupción. Tampoco se han fortalecido los instrumentos judiciales y fiscales para recuperar activos robados, reparar daños a víctimas y desmantelar las redes de corrupción existentes.

La lucha contra la corrupción en México lleva una década estancada. Esto revela, una vez más, Transparencia Internacional en su Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2019.

México obtuvo una calificación de 29 sobre 100 puntos en el nivel de corrupción percibido dentro del sector público, donde 0 es altamente corrupto y 100 es muy limpio. Esto representa un ligero aumento con respecto a 2018, donde el índice arrojó una calificación de 28 sobre 100, el resultado más bajo en 18 años.

El trabajo realizado por Transparencia Internacional ha sido fundamental para visibilizar y abordar el tema de la corrupción. El IPC ha proporcionado elementos para que la lucha contra la corrupción sea incorporada en reformas gubernamentales e iniciativas de política pública.

Sin embargo, la presencia de corrupción no siempre se puede medir de manera precisa y tampoco existe una noción única de cuáles son los actos corruptos. Por lo tanto, la percepción de corrupción puede arrojar resultados mixtos, pues es más sensible a escándalos, investigaciones periodísticas, reputación del Gobierno o discursos políticos. Complementar esta variable con otras mediciones es muy útil para identificar el panorama completo.

La percepción de corrupción también refleja la frustración, enojo o descontento con el Gobierno, lo que la convierte en un elemento fundamental en la evaluación del desempeño gubernamental y, posteriormente, en información para tomar una decisión electoral.

Con base en los resultados del IPC 2019, ¿podemos concluir que la corrupción en México ha disminuido? La respuesta no es clara.

Si los actos de corrupción disminuyen significativamente, la percepción de corrupción también disminuye. Sin embargo, si la atención pública está centrada en el discurso anticorrupción del Gobierno, la percepción de corrupción puede disminuir sin que necesariamente exista un verdadero combate contra este problema.

Es un hecho que la corrupción en México sigue presente. Las acciones para detectar, sancionar y disuadir la corrupción han sido insuficientes. El Índice de Capacidad de Combate a la Corrupción 2019 (CCC) ubicó a México en la posición número 6 de los 8 países de América Latina evaluados.

Hasta ahora, no hay una estrategia institucional, integral y nacional, para combatir la corrupción. Tampoco se han fortalecido los instrumentos judiciales y fiscales para recuperar activos robados, reparar daños a víctimas y desmantelar las redes de corrupción existentes.

El presidente Andrés Manuel López Obrador considera el combate a la corrupción como uno de sus principales emblemas. Hoy tiene una oportunidad única de materializar esta promesa y generar resultados. Es un gran pendiente con el país, con la democracia, pero sobre todo, con la ciudadanía.

El gobierno debe hacerle frente a este problema de tal manera que impacte positivamente en las personas, su seguridad y protección. Aún es pronto para señalar el rumbo, sin embargo, la percepción de corrupción es engañosa: en un momento puede jugar a tu favor y en otro puede perjudicarte.

Fuente:https://www.animalpolitico.com/sin-competitividad-no-hay-paraiso/combatir-la-corrupcion-espejismo-o-realidad/

13 eventos que mantendrán en alerta a los mercados en el 2020

Al igual que hicimos con las previsiones para los mercados financieros en 2020, en Investing.com volvemos a preguntar a los expertos por los posibles cisnes negros que nos podemos encontrar este año. Es decir, eventos impredecibles en los mercados financieros, pero que podrían ocurrir.

Y no son pocos. Atentos:

1. El petróleo se dispara

No hay año en el que las previsiones de posibles cisnes negros no afecten al petróleo. “Oriente Medio ve un nivel creciente de acción militar entre Israel e Irán que deja el petróleo a 100 dólares por barril”, resalta Neil Dwane, estratega global de Allianz (DE:ALVG) GI.

Efectivamente, como hemos visto, el petróleo ha empezado 2020 disparado tras el ataque estadounidense a Irán.

2. Siguen las fricciones entre Estados Unidos y China

Aunque ambos países tienen encima de la mesa el acuerdo de Fase 1, los expertos no descartan que este año las relaciones podrían “enquistarse”.

“A Trump le interesa tener a sus electores activos y, para ello, necesita que la guerra comercial siga en el candelero. Hasta ahora, ha estado controlando muy bien los tiempos a la hora de lanzar las noticias y de activar los aranceles, llevándolos a momentos en los que el mercado americano ha generado nuevos máximos para que las correcciones le permitan seguir controlando el sentimiento de los inversores”, apunta Sergio Ávila, analista de mercados de IG.

“Espero que siga controlando bien la situación, teniendo en cuenta que hay elecciones el 3 de noviembre y que tiene que llegar con los mercados en buena forma. No obstante, de perder este control podríamos estar ante el principal catalizador de caídas para el 2020”, añade este experto.

3. Caen los beneficios empresariales en EU

De hecho, la consecuencia directa de que las relaciones entre EE.UU. y China empeoraran iría a los resultados de las empresas norteamericanas. “A medida que crecen las fricciones comerciales, China eventualmente toma represalias contra las empresas estadounidenses, lo que hace que las ganancias tecnológicas de los Estados Unidos caigan un 50% en 2020”, apunta Neil Dwane, estratega global de Allianz GI.

“Para 2020 se espera que los beneficios empresariales en EE.UU. aumenten por encima del 9%, pero si se empieza a torcer la situación entre Estados Unidos y China, y los beneficios empresariales no cumplen expectativas, podríamos estar ante otro gran cisne negro este año”, coincide Sergio Ávila.

4. Brexit, ¿con o sin acuerdo?

Aunque, según Sergio Ávila, analista de mercados de IG, una salida sin acuerdo de Reino Unido de la Unión Europa “ya está descontado por los mercados, aún no se ha terminado con este tema y Boris Johnson siempre se mostró más favorable a una estrategia más agresiva para el divorcio geopolítico más sonado de todos los tiempos”.

No obstante, otros expertos apuntan a “un cisne negro positivo: Reino Unido y la UE avanzan después del Brexit y acuerdan un buen acuerdo, una relación constructiva para el futuro, liberando décadas de tensión política”, dice Neil Dwane, estratega global de Allianz GI.

5. El BCE sube los tipos de interés

Algunos expertos han ido más allá de las palabras de Christine Lagarde, presidenta del BCE, en su primera rueda de prensa tras la decisión de tipos del pasado diciembre. “Seré yo misma, tendré mi propio estilo”, dijo Lagarde a los periodistas.

Desde Saxo Bank creen que este “propio estilo” podría pasar por que Lagarde se diera cuenta de que la política monetaria de Draghi no ha tenidos los efectos deseados y decidiera aplicar un cambio de rumbo, subiendo los tipos de interés.

6. A vueltas con la inflación

“Si la inflación se convirtiera en un cisne negro, sería porque los bancos centrales habrían perdido el control y pensamos que, si bien sus políticas son cada vez menos efectivas, tienen aún margen de actuación. Pero la gran liquidez en el sistema, junto a la posibilidad de políticas fiscales, podría generar inflación incluso en un mundo con los problemas demográficos y la revolución tecnológica actuales”, sentencia Diego Fernández Elices, director general de inversiones de A&G Banca Privada.

7. Suspensión de pagos en la deuda corporativa

“El exceso de deuda de muchas empresas podría propiciar que alguna de ellas suspenda sus pagos, como ya vimos en 2019 con el sonado caso de Thomas Cook (LON:TCGI), aunque finalmente no haya tenido un impacto sonado en el mercado. Si esto se diese en alguna compañía grande americana, podríamos estar ante otro gran cisne negro para los mercados, que ya pasarían a desconfiar de otros gigantes corporativos. En Europa, una quiebra de algún banco como Deutsche Bank (DE:DBKGn) sería un fuerte motivo de caídas”, señala Sergio Ávila, de IG.

8. Trump pierde las elecciones en EU

Aunque parezca que no, noviembre de 2020 está a la vuelta de la esquina, y algunos expertos apuntan a que un cisne negro podría ser que Trump no sea reelegido.

“Las próximas elecciones estadounidenses podrían ganar importancia en los próximos meses. Podría ser cuando sea evidente que la candidata democrática y más bien crítica de Wall Street, Elizabeth Warren, puede contar con una buena oportunidad de ganar la presidencia”, afirma Philipp Vorndran, estratega de Mercados de Capitales de Flossbach von Storch.

Desde Saxo Bank también coinciden en señalar la derrota de Trump. La entidad cree que pueda darse la situación de que sea vencido por un candidato demócrata.

9. Devaluación del yuan

“La estabilidad de la divisa china es uno de los principales objetivos del Gobierno del país y, por eso, una fuerte devaluación sería un evento calificable de cisne negro. Si la economía sufriera los aranceles y se enfrentara a un frenazo más brusco del inicialmente esperado, ésta podría ser una de las soluciones para trasladar el problema a economía vecinas y generaría una inestabilidad global de consecuencias muy significativas”, explica Diego Fernández Elices, de A&G Banca Privada.

10. Dólar más caro

Otra divisa que podría sufrir un cisne negro, pero al contrario que el yuan chino, es el dólar. “El programa QE4 de la Reserva Federal de EE.UU. debe mantenerse en vigencia en 2020, ya que los mercados financieros mundiales se mantienen crónicamente cortos de dólares, por lo tanto, esta divisa (a pesar de estar sobrevalorada), aumenta otro 10%”, dice Neil Dwane, estratega global de Allianz GI.

11. Crisis alimentaria en China

Otros expertos también hablan de inflación, pero muy enfocada en el gigante asiático. “China puede estar sufriendo una preocupación por las proteínas, ya que la gripe porcina africana diezma sus rebaños de cerdos, lo que lleva a una inflación alimentaria alta y en aumento durante este año, complicada por las malas cosechas y plantaciones de 2019 en el hemisferio norte, lo que conduce a bajas reservas críticas de alimentos en 2020”, dice Neil Dwane.

12. Política: Culmina el auge de la izquierda en España y Alemania

“El Partido Socialdemócrata de Alemania ha girado hacia la izquierda y podría alejarse del centro. El hecho de querer poner fin al déficit cero y subir el sueldo mínimo puede provocar un aumento del gasto en Alemania en un momento en el que la economía germana no pasa por su mejor momento”, afirma Sergio Ávila, de IG.

“Esto mismo podría ocurrir en España, si finalmente se crea un Gobierno con Unidas Podemos y Ezquerra Republicana, que llevan en su programa electoral un fuerte aumento del gasto público y un consecuente aumento de la deuda”, añade el analista de mercados de IG.

13. Datos económicos

“No hay que olvidar que un cisne negro puede ser también una señal optimista, y, por lo tanto, por ejemplo, podría traer consigo excelentes y excepcionales datos económicos que nos harían continuar este ciclo para una nueva ola”, afirma Pierre Danilowiez, gestor del fondo Key Capital OCHO.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/13-eventos-que-mantendran-en-alerta-a-los-mercados-en-el-2020/?fbclid=IwAR0wW7LDXd6GdeSDWBkPtU0i0WLJNahEIeV-H1zu5gdQOGVMhKbpY9FAIvg

Resumen anual: El año 2019 en 14 gráficos

Por: Donna Barne y Divyanshi Wadhwa

Este decenio llega a su fin y el mundo ha logrado avances en numerosos frentes. Los países más pobres tienen mayor acceso a agua, electricidad y servicios de saneamiento (por ejemplo, un baño). La pobreza y la mortalidad infantil se han reducido. La tecnología se ha extendido a lo largo y a lo ancho del planeta, y ahora hay más teléfonos móviles que personas. Pero también hemos superado los récords equivocados. Nunca antes en la historia debieron desplazarse forzosamente tantas personas como en 2019. La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera alcanzó su máximo de todos los tiempos, y la biodiversidad se está reduciendo a un ritmo cada vez más rápido. En estos gráficos se presentan algunos logros destacados y los considerables desafíos que persisten de cara a 2020.

1. En 15 países, 800 millones de personas salieron de la pobreza extrema

Hace 30 años, más de un tercio de la población mundial vivía en la pobreza extrema. Hoy, menos del 10 % de las personas viven con USD 1,90 al día o menos. Entre 2000 y 2015, 15 países lograron sacar de la pobreza extrema a 802,1 millones de personas, de acuerdo con un nuevo análisis de datos de pobreza del Banco Mundial. Estos 15 países presentaron las tasas de reducción de la pobreza más altas de un total de 114 países con datos comparables. Siete de ellos pertenecen a África al sur del Sahara, y dos de los países africanos también estaban clasificados como frágiles, lo que renueva la esperanza de que se puede reducir la pobreza incluso en los contextos más adversos.



2. El 85 % de las personas pobres del mundo vive en Asia meridional y África al sur del Sahara

Más de la mitad de los 736 millones de personas extremadamente pobres del mundo vivía en tan solo 5 países en 2015: India, Nigeria, la República Democrática del Congo, Etiopía y Bangladesh, según los datos completos más recientes de que se dispone. Por lo tanto, para reducir la pobreza extrema a nivel mundial, es fundamental acelerar los avances en estos cinco países y en el resto de Asia meridional y África al sur del Sahara, donde vive el 85 % (629 millones) de las personas más pobres del mundo.



3. El cambio climático tomó las calles

En septiembre, como prólogo de la Cumbre sobre la Acción Climática de las Naciones Unidas celebrada en Nueva York, millones de personas de más de 150 países de todo el mundo tomaron las calles en demanda de medidas urgentes en materia de cambio climático. Aproximadamente medio millón de personas marchó en Madrid durante la Conferencia sobre el Cambio Climático (COP25) para reclamar una acción climática urgente. Paralelamente, se produjeron manifestaciones en muchos lugares del mundo en respuesta a los cambios en el precio de los productos básicos, como la energía, el transporte y los alimentos.

El conjunto de herramientas para una acción climática transformadora debe incluir políticas de fijación del precio del carbono bien diseñadas que impulsen el desarrollo con bajas emisiones de carbono, reflejen el principio de que “el que contamina, paga” y garanticen que los costos y beneficios se distribuyan equitativamente sin penalizar a los grupos vulnerables. Más de la mitad de los países (96 de 195) han indicado que están planificando o considerando el uso de la fijación del precio del carbono para cumplir sus metas climáticas nacionales (o contribuciones determinadas a nivel nacional). Actualmente, se están implementando o están pendientes de aplicación 57 iniciativas de fijación del precio del carbono que abarcan el 20 % de las emisiones de gases de efecto invernadero. Para que el diseño y la implementación de estas iniciativas tengan éxito, será clave evaluar la mejor forma de utilizar los ingresos —alrededor de USD 45 000 millones en 2018—; algunas ideas son: ayudar a lograr una transición justa, reducir el impuesto a la renta laboral e impulsar el gasto en prioridades públicas de máxima importancia.



4. El 89 % de la población mundial tiene acceso a la electricidad

En la última década, la cantidad de personas que vivían sin electricidad se redujo de 1200 millones en 2010 a 840 millones en 2017, de acuerdo con el informe de seguimiento del ODS 7 de 2019. (i) Más personas que nunca –el 89 % de la población mundial– ahora cuenta con acceso a la electricidad, y Bangladesh, Kenya y Myanmar han logrado los mayores avances entre los 20 países del mundo con el mayor déficit de acceso a este servicio.

Muchas personas que aún no cuentan con electricidad viven en zonas rurales y en África al sur del Sahara, donde en total 573 millones carecen de acceso. La electricidad sin conexión a la red, como las minirredes y los sistemas de energía solar para uso domiciliario, es una de las soluciones para brindar servicio a los hogares más pobres y difíciles de alcanzar. Alrededor de 120 millones de personas de todo el mundo tienen acceso a un servicio básico de electricidad gracias a las luces solares. Unos 47 millones de personas están conectados a minirredes, que son sistemas de generación y distribución de electricidad en pequeña escala y sin conexión a la red general. Para intensificar el uso de energías renovables modernas en gran escala, una alianza internacional convocada por el Banco Mundial está trabajando para ampliar el almacenamiento de energía, un paso clave para integrar la energía solar, la energía eólica y otras energías renovables a las redes de electricidad. El objetivo del programa es financiar un total de 17,5 gigavatios hora (GWh) de almacenamiento en baterías para 2025, lo que equivale a más del triple de los 4,5 GWh instalados actualmente en todos los países en desarrollo.



5. Un millón de especies se encuentran en peligro de extinción

La biodiversidad se está reduciendo a una velocidad nunca vista en la historia de la humanidad. Aproximadamente un millón de especies —de un total estimado de ocho millones— se enfrenta al peligro de extinción, en muchos casos dentro de tan solo décadas, de acuerdo con una evaluación mundial (i) de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES). Hoy, la tasa de extinción es decenas de cientos de veces más alta que la de los últimos 10 millones de años, y esta pérdida está impulsada principalmente por actividades humanas tales como los cambios en el uso de la tierra y el mar, la explotación directa de organismos, el cambio climático, la contaminación y las especies exóticas invasoras. La biodiversidad respalda muchos servicios ecológicos para los humanos, y su pérdida incide en los medios de subsistencia de las personas, el abastecimiento de agua, la seguridad alimentaria y la resiliencia ante fenómenos climáticos extremos. Si no se aplican medidas para conservar los recursos naturales y usarlos de manera más sostenible, se ponen en riesgo (i) los objetivos mundiales relacionados con la pobreza, el hambre, la salud, el agua, las ciudades, el clima, los océanos y la tierra.



6. Una cuarta parte de los niños menores de 5 años no cuenta con partidas de nacimiento.

La inscripción de los niños al nacer ayuda a garantizar que tengan una identidad legal y puedan acceder a atención de la salud, educación, servicios sociales y empleos a lo largo de su vida. En un mundo donde la prueba de identidad es cada vez más necesaria, los nacimientos de 166 millones de niños de menos de 5 años (el 25 %) han quedado sin registrar, y 237 millones de niños menores de 5 años no cuentan con una partida de nacimiento. En un análisis estadístico (i) se revela que los niños no inscritos en un registro civil provienen de los hogares más pobres, viven en zonas rurales y son hijos de madres que recibieron muy poca educación formal o directamente no accedieron a ella. A nivel mundial, los niños que viven en zonas urbanas tienen cerca de un 30 % más de probabilidades de ser inscritos que los niños de zonas rurales.

La buena noticia es que se han logrado avances en los últimos 20 años, y especialmente en la última década. La proporción de niños menores de 5 años con nacimientos registrados ha aumentado de 6 de 10 en 2000 a 3 de 4 en la actualidad. Sin estos progresos, la cantidad de niños no inscritos habría llegado a los 266 millones. No obstante, a menos que se continúen acelerando los esfuerzos de registro, la cantidad total de niños no inscritos en África al sur del Sahara continuará aumentando y superará los 100 millones para 2030, (i) según Unicef.



7. Millones de niños no pueden leer y comprender un relato simple a los 10 años

Una gran cantidad de niños en el mundo no llegan a adquirir las capacidades de alfabetismo básicas que se necesitan para aprender y progresar en la escuela, un problema que podría poner en peligro los esfuerzos de los países por generar las aptitudes y los conocimientos prácticos requeridos para los empleos del futuro. Para dar prominencia a esta cuestión, el Banco Mundial creó un indicador de la pobreza de aprendizajes que mide el porcentaje de niños que no pueden leer y comprender un texto simple a los 10 años de edad. (i) Los nuevos datos muestran que el 53 % de todos los niños de países de ingreso bajo y mediano y el 89 % de los niños de países pobres sufren la pobreza de aprendizajes. Al ritmo de avance actual en materia de alfabetismo, el 43 % de los niños de países de ingreso bajo y mediano aún estará en esta situación en 2030. Para acelerar el proceso, el Banco Mundial estableció la meta de reducir a la mitad la pobreza de aprendizajes para 2030. Este objetivo podrá alcanzarse si todos los países mejoran los niveles de aprendizaje tal como lo hicieron aquellos con mejor desempeño en el periodo de 2000 a 2015, lo que significa en promedio casi triplicar la tasa de avances mundiales.



8.  Los empleos de hoy se orientan cada vez más al sector de los servicios

¿Cuáles serán los sectores de empleo del mañana? Las tendencias actuales apuntan al sector de los servicios, que se transformó en la principal fuente de empleo a nivel mundial (i) a principios de la década de 2000 y ahora es responsable del 49 % de los puestos de trabajo en todo el mundo. El porcentaje de personas que se desempeña en el ámbito de los servicios va del 26 % de la fuerza laboral en países de ingreso bajo al 75 % en países de ingreso alto, de acuerdo con datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Los empleos en la esfera de los servicios de mercado (sector privado) se han duplicado en los países de ingreso mediano alto desde 1997. Se prevé que el comercio mayorista y minorista y las reparaciones impulsarán la expansión del empleo en general en los países en desarrollo entre 2017 y 2025, mientras que los empleos en bienes raíces y servicios para las empresas crecerán tanto en los países de ingreso mediano como en los desarrollados. Los empleos relacionados con los servicios de hotelería y gastronomía se ampliarán en distintos grados en todos los tipos de economías, según la OIT.

A nivel mundial, las mujeres ocupan una mayor proporción de empleos en el sector de los servicios que los hombres (55 % frente a 45 %), pero en general, solo el 48 % del total de mujeres integraba la fuerza laboral en 2018, en comparación con el 75 % de los hombres.



9. La deuda ha aumentado rápidamente en los mercados emergentes y las economías en desarrollo desde 2010

La economía mundial ha experimentado cuatro olas de acumulación de deuda durante los últimos 50 años. Las primeras tres finalizaron con crisis financieras en muchas economías emergentes y en desarrollo. La ola más reciente, iniciada en 2010, ya muestra el incremento más grande, más rápido y más amplio de la deuda en estas economías. Su deuda total ha aumentado 54 puntos porcentuales del producto interno bruto (PIB) y llegó a un máximo histórico de casi el 170 % del PIB en 2018. Las bajas tasas de interés actuales reducen parte de los riesgos asociados con la elevada deuda, pero las economías emergentes y en desarrollo también se enfrentan a perspectivas de escaso crecimiento, aumento de las vulnerabilidades y altos riesgos mundiales. Se dispone de una serie de opciones de políticas para reducir la probabilidad de que la actual ola de deuda termine en una crisis y, si esta se produjera, para aliviar su impacto.



10. La cantidad de refugiados es más alta que nunca

La cantidad de personas desplazadas del mundo aumentó a 70,8 millones en 2018, (i) lo que incluye un récord de 25,9 millones de refugiados, 41,3 millones de personas desplazadas internamente y 3,5 millones de personas que buscan asilo. El número de individuos que busca protección internacional fuera de su país de origen se ha incrementado un 70 % desde 2011. Cerca del 85 % de los refugiados son acogidos por países en desarrollo. En 2018, el 67 % de los refugiados provino de cinco países: la República Árabe Siria, Afganistán, Sudán del Sur, Myanmar y Somalia. Por su parte, más de 4,6 millones de venezolanos dejaron su país entre 2016 y noviembre de 2019, principalmente para trasladarse a Colombia, Perú y Ecuador. El Grupo Banco Mundial está incrementando marcadamente su financiamiento para países afectados por fragilidad, conflicto y violencia —lo que incluye fondos específicos para refugiados y países receptores—, hasta llegar a más de USD 20 000 millones, y está trabajando con las Naciones Unidas para responder a las crisis prolongadas y las situaciones posteriores a las crisis.



11. El dinero que los trabajadores envían a sus países es una parte cada vez más importante de la economía mundial

El dinero que los trabajadores envían a sus familias desde el extranjero se ha convertido en un engranaje fundamental de muchas economías en todo el mundo. Se prevé que las remesas —nombre que recibe este dinero— alcanzarán los USD 551 000 millones en los países de ingreso bajo y mediano en 2019, lo que equivale a un aumento del 4,7 % respecto de 2018. Las remesas han superado la ayuda oficial —en una proporción de 3 a 1— desde mediados de la década de 1990. Este año todo parece indicar que superarán también la inversión extranjera directa (IED) dirigida a los países de ingreso bajo y mediano. Las remesas son iguales o superiores al 25 % del PIB en cinco países: Tonga, República Kirguisa, Tayikistán, Haití y Nepal.



12. Los teléfonos móviles son algo común, pero el acceso a Internet continúa siendo limitado

La revolución digital ha llegado a cada rincón del planeta en unas pocas décadas. Hoy en día son más los hogares de países en desarrollo que poseen un teléfono móvil que los que tienen acceso a electricidad o a servicios de saneamiento mejorados. Las plataformas digitales ofrecen un acceso a la información sin precedentes y han dado lugar a la aparición de la banca móvil y otros negocios. También han ayudado a promover las “cadenas de valor mundial” que producen bienes y servicios en todo el mundo, al tiempo que han reforzado el PIB de muchos países en desarrollo. (i) Y aunque los teléfonos móviles estén presenten en todas las latitudes, el acceso a Internet y a la banda ancha continúa siendo bajo en muchos países en desarrollo. El nivel más bajo de acceso a banda ancha fija se observa en África al sur del Sahara, donde solo el 31 % de la población cuenta con el servicio. La nueva estrategia Conectar a África a través de La Banda Ancha (i) tiene como objetivo duplicar la conectividad para 2021 y ayudar al continente a alcanzar el acceso universal antes de 2030.



13. Los brotes de sarampión revelaron las deficiencias de los sistemas de vacunación

La vacunación prácticamente ha erradicado enfermedades como la poliomielitis y las paperas en muchos países, pero aún se observan deficiencias en la cobertura. La cantidad de casos de sarampión informados en todo el mundo había aumentado un 300 % hasta el 5 de noviembre de 2019 en comparación con el mismo período del año pasado, y varios países experimentaron brotes, de acuerdo con datos preliminares de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Hasta esta fecha, había 413 308 casos informados a la OMS en todo el mundo, más 250 000 casos adicionales informados en la República Democrática del Congo, en comparación con los 333 445 casos de todo 2018. En diciembre de 2019, el Banco Mundial respondió a un creciente brote de sarampión en Samoa (i) con USD 3,5 millones destinados a respaldar la respuesta de emergencia nacional. Esto se sumó a una donación de USD 9,3 millones para reforzar los sistemas de salud del país, donde la vacunación contra el sarampión había caído abruptamente del 58 % en 2017 a tan solo el 31 % en 2018.

A nivel mundial, la vacunación contra el sarampión en niños de 12 a 23 meses subió del 70 % en 1993 al 86 % en 2018. No obstante, 169 millones de niños de todo el mundo no accedieron a la primera dosis de la vacuna contra el sarampión entre 2010 y 2017, es decir, 21,1 millones de niños al año en promedio. En 2018, los países más afectados fueron la República Democrática del Congo, Liberia, Madagascar, Somalia y Ucrania, y se calcula que murieron 140 000 personas, según la OMS.



14. Los países más pobres del mundo lograron avances en los últimos 20 años

En las últimas dos décadas se han observado avances en muchos de los países más pobres del mundo. La tasa de pobreza extrema cayó de más del 50 % a alrededor del 30 %. La mortalidad infantil disminuyó de aproximadamente el 14 % al 7 %. El acceso a electricidad aumentó un 57 % y la proporción de personas que usan por lo menos servicios básicos de agua potable y saneamiento se incrementó un 22 % y un 41 %, respectivamente, entre otros resultados.

La Asociación Internacional de Fomento (AIF), institución del Grupo Banco Mundial, es una de las principales fuentes de financiamiento para combatir la pobreza extrema en los países más necesitados del mundo. Desde 1960, ha proporcionado más de USD 391 000 millones para inversiones en 113 países. En la reposición más reciente de los recursos del fondo, celebrada el 13 de diciembre de 2019, la comunidad mundial comprometió USD 82 000 millones para ayudar a los 76 países más pobres a invertir en las necesidades de su gente, impulsar el crecimiento económico y reforzar la resiliencia ante las conmociones climáticas y los desastres naturales.