6 de cada 10 millennials dejarán su trabajo en 2020

44% de los Millennials afirman, que si les dan a escoger, esperarían dejar a su empleador actual en los próximos dos años, según Deloitte.

 

La preocupación ante falta de desarrollo en capacidades de liderazgo y de su percepción sobre ser ignorados, son factores que orillan a los Millennials a cambiar de carrera en el corto plazo, indicó Deloitte.

Según una encuesta de la firma, el 6 de cada 10 Millennials dejará su trabajo en 2020, 44% de los Millennials afirman, que si les dan a escoger, esperarían dejar a su empleador actual en los próximos dos años.

El deseo de abandonar su actual empleo dentro de los próximos cinco años es mayor entre los Millennials en mercados emergentes (69%) que entre los de economías desarrolladas (61%), según Deloitte.

Los Millennials mantienen en alta estima a la empresa, el 73% sostienen que la empresa tiene un alto impacto en la sociedad en su conjunto.

El 63% de Millennials sienten que sus capacidades de liderazgo no han sido desarrolladas completamente, y un 71% piensan dejar su empleo en los próximos dos años.

“Los Millennials le conceden mayor importancia al propósito de una organización por encima del éxito económico, permaneciendo fieles a sus valores y a las oportunidades para su desarrollo profesional. Los líderes requieren demostrar cómo valoran estas prioridades, o sus organizaciones estarán en riesgo de perder una amplia parte de su personal”, Asevera Punit Renjen, CEO de Deloitte Mundial.

Estos resultados se obtuvieron a través de 7,700 encuestas a Millennials de 29 países entre septiembre y octubre de 2015.

Deloitte indicó que factores como el deseo de flexibilidad y diferencias de los valores corporativos, tienen influencia sobre la opinión y comportamiento.

“En la generación pasada, muchos profesionales cuidaban su relación de largo plazo con el empleador, y pocos habrían soñado con decirle ‘no’ a superiores que les pidieran realizar algún proyecto”, comentó.

Fuente:http://www.forbes.com.mx/6-de-cada-10-millennials-dejaran-su-trabajo-en-2020/

¿La educación universitaria debe ser negocio?

Mientras cientos de instituciones de educación superior venerables padecen para pagar sus cuentas, una nueva generación de rectores de universidades, innovadores y activos, replantea el negocio de la educación.

Los modelos educativos también deben estar en constante cambio, el paradigma de la enseñanza y modelos de negocios de las escuelas está frente a severos retos. No te pierdas la transmisión del Foro Forbes: Economía 3.0, donde abordaremos cuál es el modelo educativo que el país necesita. 

 

Por Matt Schifrin

La universidad de Drew siempre tuvo aspecto de pertenecer a la Ivy League. Lo primero que notas al cruzar el portón de entrada al boscoso campus de 75 hectáreas, en Madison, Nueva Jersey, es Mead Hall, una gigantesca mansión del revival griego construida en 1836, con su fachada de ladrillo, sus columnas blancas en el pórtico y sus persianas coloniales verdes. Las habitaciones interiores son igual de imponentes, con techos de 6 metros de alto y grandes pinturas al óleo de los fundadores y ex rectores que clavan su mirada en ti. Pero el humor comienza a cambiar a medida que se camina por el gran vestíbulo y se recorre una larga escalera hasta la oficina de la rectora.

Una vez allí, te encontrarás con Mary Ann Baenninger, la decimotercera rectora de Drew. Vestida con un elegante traje y una mascada de seda, podría pensarse que la doctora Baenninger vive en una burbuja, lejos de los aspectos escolares mundanos, pero ella no es la directiva acadé­mica convencional. Ella y su equipo son los agentes de cambio reclutados recientemente para salvar a Drew, que sufría de una hemo­rragia de estudiantes y de ingresos.

Este es uno de los cientos de colegios de media tabla en todo Estados Unidos que luchan todos los años para atraer estudiantes e ingresos suficientes para pagar sus facturas. En 2015, la universidad, que cuenta con 2,151 estudiantes, aceptó a alrededor de 70% de los solicitantes de la generación 2019 (en com­paración, escuelas como Harvard y Stanford aceptan a menos de 5%.) Sin embargo, incluso con su generosa política de aceptación, Drew es un miembro perenne de la lista de uni­versidades con vacantes disponibles para los cursos de primer año, incluso des­pués de la tradicional fecha límite del 1 de mayo, porque la mayoría de sus estudiantes aceptados prefiere otras escuelas.

Y el porcentaje de descuento –el que Drew rebaja de la colegiatu­ra en forma de “ayuda” para atraer estudiantes– recientemente llegó a un alarmante 69%. A pesar de ello, la matrícula de primer año cayó desde un máximo de 506, en 2009, a 302, en 2014, el año que Baennin­ger llegó después de enmendar las finanzas del College of Saint Bene­dict, en St. Joseph, Minnesota.

Drew tiene mucha compañía. De acuerdo con la Asociación Nacional de Funcionarios de Negocios de Universidades, la tasa de descuento promedio institucional ha ido al alza durante décadas, hasta un 49% actual para estudiantes de nuevo ingreso, desde el 39% de 2006. La epidemia de los amplios descuentos en las colegiaturas es un síntoma de las políticas de precios ineficien­tes, las cuales disimulan la pobre salud fiscal de la mayoría de las instituciones.

“Hay más de 3,500 universida­des, públicas y privadas, y la mayo­ría tiene problemas para conseguir estudiantes”, afirma la economista Lucie Lapovsky, ex rectora de la universidad en la que ahora es consultora.

“Tenemos demasiadas escuelas, y éstas gastan más y más en marke­ting y en ayuda financiera y dedican menos recursos a la inversión en la facultad y a la educación”. Y añade: “con frecuencia una escuela de 1,000 estudiantes tiene la misma estructura administrativa que una de 5,000”.

De hecho, si alguna vez hubo una industria en necesidad extrema de liderazgo empresa­rial audaz, esa es la educación superior, y Baenninger es un pro­ducto inusual de la academia que realmente lo consigue.

Cuando llegó a Drew, la retención de estu­diantes, o el número de estudiantes de primer año que continuaba sus estudios en segundo año, fluctuaba entre 75% y 85%, en compara­ción con alrededor de 98% de otros colegios mejores como Amherst y Dartmouth. La tasa de graduación a seis años era de un lamen­table 62%, en comparación con alrededor de 95% en las mejores escuelas.

Baenninger se movió rápidamente para agilizar y modernizar la administración. “El número de nuevos empleados aquí es asom­broso”, expone sobre la nueva Drew. “La úni­ca manera de cambiar la cultura es cambiar a las personas clave”.

Entre sus primeras contrataciones estuvo Robert Massa como vicepresidente de ins­cripciones. Massa es conocido en el gremio por ayudar a rescatar a la Johns Hopkins du­rante una crisis presupuestaria en su escuela de artes y ciencias en 1989, cuando reportaba un gasto excesivo y recibía ayuda financiera. Después de una década de inculcar disciplina de inscripción en Hopkins, Massa revertió un disminución severa de inscripciones en el Dickinson College de Pennsylvania, en parte, por la defensa de su estrategia, entonces radical, de hacer opcionales las pruebas SAT (los exámenes de admisión para cursos de educación superior). Durante sus 10 años en el cargo, la tasa de admisiones de Dickinson bajó de 60% a 40%, y la universidad de artes liberales repuntó en el ranking.

Otra contratación clave fue Kira Poplows­ki como vicepresidenta de Comunicaciones y Marketing. Poplowski comenzó su carrera en el Pitzer College, una vez considerada la hijastra del prestigioso consorcio de cinco universidades de Claremont, California. En el Pitzer, Poplowski fue parte de un equipo que reposicionó la imagen de la escuela, de una en la que podías sacar dieces de forma fácil y un colegio para drogadictos de izquierda, a una inmersa en la excelencia académica y la vida sustentable y ecológica. La tasa de admisión de Pitzer ha caído en picada desde el 50% de 2003 al 12% de 2016.

Baenninger también buscó talento fuera de la academia. Marti Winer, jefa de personal de Drew, pasó siete años en la industria de la hospitalidad, en el Wyndham Hotel Group, y también fue miembro activo del consejo de ex alumnos de la universidad. “Marti conoce Drew, pero también tiene experiencia cor­porativa y no tolera las tonterías”, comenta Baenninger, quien ha instalado temporalmen­te a Winer en puestos administrativos clave después de despedir a los responsables.

Menos de dos años después de su rees­tructuración, Baenninger y su equipo están teniendo un excelente progreso. Las solicitu­des aumentaron por primera vez en seis años –15%– en 2016, y las inscripciones subieron 20%, a 360 para la generación 2020. Las inscripciones adelantadas se duplicaron y los estudiantes de intercambio aumentaron 28%. El promedio de calificación en los exámenes de admisión de Drew aumentó 30 puntos, y su tasa de aceptación se redujo de 70% a 58%. La retención de alumnos de segundo año se ha elevado a 88%, la tasa de descuento de Drew se redujo en ocho puntos porcentuales y los ingresos netos por estudiante aumenta­ron en alrededor de 5,000 dólares.

Drexel

Al volver de unas vacaciones en su casa de playa en Amagansett, Nueva York, el rector de la Universidad de Drexel, John A. Fry, manejaba el Toyota de su hijo por las calles de West Philadelphia, señalando todos los edificios que o bien han sido remodelados o construidos en las últimas décadas. “Ahí está el Inn at Penn y la Escuela Alexander Penn”, dice, refiriéndose al hotel de lujo de la Universidad de Pennsylvania y la galardona­da escuela pública K–8 de Filadelfia (escuelas que dan cursos de preescolar hasta secunda­ria). “Ese fue uno de mis últimos proyectos”.

Unos minutos más tarde nos encontramos en el boulevard John F. Kennedy, cerca de la estación de la ca­lle 30 de Filadelfia, pasando frente a un gran estaciona­miento, algunos edificios industriales y un taller mecánico. “Esta es una pro­piedad que compré en 2011 por 21.8 mdd”, indica Fry, de 56 años, con el tipo de arrojo que podría esperarse más de un magnate de bienes raíces que de un académico. Por otra parte, Fry es parte de un creciente número de rectores de universi­dades que no posee un doctorado.

Fry comenzó su carrera en Peat, Marwick y Coopers & Lybrand ofreciendo consultoría a las universidades y otras organizaciones no lucrativas. Fry fue contratado por la entonces décima rectora entrante de la Universidad de Pennsylvania, Judith Rodin, en 1995, después de que un plan estratégico que él había desarrollado la convenció de hacerlo su nuevo vicerrector ejecutivo, lo que lo puso de manera efectiva a cargo de todos los asuntos no académicos de Penn.

“Tuve que dar el salto de trabajar en un despacho de 25 personas a convertirme en el director de Operaciones de esta organización, con un presupuesto de 3,000 mdd y 27,000 empleados”, confiesa Fry, quien tenía 34 años en ese momento.

Usando el amplio capital de Penn para asociarse con desarrolladores locales, Fry fue uno de los impulsores de la rehabilitación de la zona universitaria de la ciudad, que una vez padeció altas tasas de criminalidad y es actualmente una de las zonas más cotiza­das de Filadelfia, con una gran variedad de restaurantes de lujo y tiendas minoristas. “Tenemos personas que compraron casas allí por 100,000 o 200,000 dólares y que hoy valen 800,000”, cuenta Fry.

En 2002, Fry llevó su revitalización del vecindario y su estrategia de asociación públi­co-privada al siguiente nivel como rector del Franklin & Marshall College, en Lancaster, Pennsylvania. En F&M, Fry intentó alterar drásticamente el paisaje de Lancaster al mu­dar una estación de ferrocarril dos kilóme­tros, demoler una fábrica abandonada de linóleo y rehabilitar un vertedero de basura, que aislaban al cam­pus de la ciudad y causaron que sus estudiantes fueran víctimas de delitos constan­tes. La medida duplicaría el tamaño del campus y allana­ría el camino para un nuevo renacimiento comercial y residencial.

En 2010, antes de que Fry pudiera concretar el renacimiento de Lancaster (durante su mandato la tasa de admisión de F&M cayó de 62% a 45%; hoy es de 32%), fue convencido de volver a Filadelfia, después de que el veterano y ama­do rector de Drexel, Constantino Papadakis, muriera de cáncer de pulmón a los 63 años.

Hoy, Fry lleva una pulsera Lokai, con su cuenta negra que contiene barro del Mar Muerto, la que se asoma discretamente del puño de su traje hecho a la medida. La cuenta simboliza la esperanza de aquellos que pasan por un punto bajo en la vida. Y desde el punto de vista de la admisión, Drexel está por los suelos. Actualmente, la escuela acepta a casi 80% de sus solicitantes, pero la inscripción ha sido de un lamentable 8%, lo que significa que sólo uno de cada 12 estudiantes acepta­dos elige Drexel sobre escuelas rivales.

Fry espera que Drexel se sacuda esa vieja reputación como una universidad de fácil admisión con la expansión del campus. Para reforzar la admisión, reclutó a Randall Deike como vicepresidente senior de inscripción y éxito estudiantil. En una posición similar en la NYU durante los cinco años anteriores, Deike jugó un papel importante en el impresionante ascenso de la escuela en materia de selectivi­dad y en otros rankings universitarios.

Mientras Deike reenfoca la estrategia de admisión de la universidad –Drexel eliminó su programa gratuito de “aplicación rápida”, que atrajo a más de 47,000 solicitantes en 2014, muchos de los cuales sabían muy poco acerca de la escuela y no tenían intención de asistir–, e impulsa el aprendizaje grupal y experimental de Drexel, y su énfasis en la ciencia y la ingeniería, Fry despliega un gran plan para reconstruir los barrios afectados por las calamidades que rodean a Drexel, algo similar a lo hecho con Penn. Sin embargo, a diferencia de los 10,000 mdd en las arcas de Penn, las de Drexel son mucho más modestas, de sólo 670 millones.

Así que Fry se ha asociado con dos REIT (fondos de inversión inmobiliaria), Brandy­wine Realty Trust y American Campus Com­munities, para desarrollar grandes extensio­nes de tierra dentro del campus de Drexel. El nuevo vecindario de Drexel incluirá unos 5,000 mdd en el desarrollo de bienes raíces, incluyendo un “Barrio de la innovación” de 3,500 mdd que incluirá un centro de inves­tigación y una aceleradora de empresas, un hotel de 58 mdd llamado The Study at Uni­versity City, una guardería, una preparatoria pública y unos 340 mdd que serán invertidos en tres torres de departamentos para estu­diantes y un comedor.

Universidad de Bennington

Con unas pocas excepciones notables como Bowdoin y Middlebury, los pequeños campus rurales en los sitios más fríos del norte son generalmente más difíci­les de vender a los nuevos estudiantes. Así que cuando el consejo de administración de la universidad de Bennington, en Vermont, buscó a un rector con ideas frescas, eligie­ron a Mariko Silver, de 35 años, cuya trayec­toria inusual hacia la cima de la academia personifica el tipo de educación no conven­cional que Bennington ha ofrecido durante mucho tiempo.

Cuando recibió la llamada del headhunter a principios de 2013, Silver tenía tres meses de embarazo y planeaba mudarse a Hanoi para trabajar en un proyecto de la Univer­sidad Estatal de Arizona, USAID, el Banco Mundial, el Banco Asiático de Desarrollo e Intel para replantear la educación en ingenie­ría en Vietnam.

En el verano de 2001, una plática casual durante un evento cruzó los caminos de Sil­ver, entonces de 23 años, y de Michael Crow, vicerrector de la Universidad de Columbia, quien la contrató para ser su especialista en políticas de tecnología, lo que implicaba combinar la investigación académica con la industria para llevar productos al mercado. La empresa ya había producido más de 1,000 mdd en regalías para Columbia. Después del 11 de septiembre, Columbia fue elegida para dirigir una respuesta de investigación multi­institucional contra el terrorismo. Silver, que comenzaba a ser conocida como una chica superdotada que daba buenos resultados, organizó el programa.

Luego, en 2002, cuando Crow se convirtió en rector de la Universidad Estatal de Arizo­na (ASU), Silver se fue con él como directora de proyectos estratégicos y desempeñó un pa­pel clave en la transformación de una escuela loca por los deportes con departamentos académicos hinchados a una más eficiente, una universidad líder en investigación con nuevas asociaciones público-privadas en campos como la investigación genómica. Du­rante sus primeros seis años en la ASU, Silver obtuvo un doctorado en geografía económica en la UCLA, pero en 2008 la gobernadora de Arizona, Janet Napolitano, pidió a Silver que fuera su asesora de políticas sobre desa­rrollo económico, innovación y educación superior. A los seis meses de asumir el cargo, el presidente Obama nombró a Napolitano responsable de seguridad nacional, y Silver se fue con ella como subsecretaria y estrate­ga internacional. Después de casi tres años, Silver volvió a la ASU como asesor especial del Crow y profesora del departamento de política y estudios globales.

El nuevo reto de Silver es para revivir la desgastada marca Benning­ton entre las pequeñas uni­versidades de arte. Cuando llegó en 2013, las solicitu­des caían en picada y la ins­cripción se había reducido a sólo 159 estudiantes de primer año, a pesar de te­ner una tasa de aceptación de 65%. La retención era de sólo 83%. Las endebles reservas de efectivo de la escuela rondaban los 17 mdd y no ofrecían un gran colchón a Silver, teniendo en cuenta que la pequeña escuela de Vermont compite por estudiantes con universidades mejor dotadas como Bard, Sarah Lawrence y Skidmore.

Una contratación clave para Silver ha sido el director financiero, Brian Murphy, un con­tador y uno de los arquitectos del salto del Savannah College of Art & Design a la promi­nencia de las escuelas de arte, con sus 12,000 estudiantes y sus campus de Atlanta, China y Francia. Otra es el vicepresidente y decano de admisiones y ayuda financiera, Hung Bui, ex encargado de admisiones en el Colby Co­llege, quien obtuvo una maestría en Carnegie Mellon y pasó nueve años como analista y administrador de fondos de inversión.

Casi inmediatamente Murphy puso en práctica un nuevo sistema de contabilidad y desechó a KPMG, el despacho que llevaba la contabilidad de Bennington. “Yo fui gerente de impuestos senior en KPMG. Una escuela pequeña no tiene por qué pagar tanto por el servicio”, asegura Murphy, quien también despidió al administrador de las arcas de Bennington debido a la escasa rentabilidad que reportaba.

Junto con Bui, quien toma sus decisiones basándose en datos, Murphy ideó su propio modelo financiero para los estudiantes de primer año de Bennington y aborda el mayor talón de Aquiles para las universidades dependientes de la matrícula: la tasa de des­cuento, que rondaba el 58%.

Murphy afirma: “para las familias más ricas, la ayuda puede ser inmaterial… puede ser incluso contraproducente. Puedes lucir como una institución desesperada”.

Bennington ya ha pasado lo peor. En el año fiscal que terminó en junio de 2015, Bennington registró un superávit de 2.2 mdd frente al déficit de 6.9 mdd del año anterior. La tasa de descuento de la universi­dad se ha reducido a 43%. Las solicitudes aumen­taron 14% este año, y la inscripción de alumnos de primer año se ha elevado a 203 estudiantes para la generación 2020. La tasa de aceptación de Bennington cayó por debajo de 60% por primera vez en más de 20 años. Alrededor de 13% de los estudiantes de Bennington son extranjeros, y esas cifras deberían aumentar en el futuro.

Bui está organizando una gira por China en septiembre, incluyendo un simposio en el lujoso Hotel Península de Beijing sobre “La importancia de la innovación y la creatividad en la educación superior”. El hotel está ofre­ciendo el lugar de forma gratuita, y Stanford y la Universidad Johns Hopkins, dos escuelas mucho más codiciadas y selectivas que Bennington, han aceptado formar parte del programa, por lo que es probable que se llene de estudiantes y padres chinos. Por supues­to, la rectora de Bennington, Silver, dará la conferencia principal.

El nuevo Bennington va en serio, y no son los chinos quienes necesitan escuchar su lección.

Fuente:http://www.forbes.com.mx/la-educacion-universitaria-negocio/

Tipos de docente que puedes encontrarte en la universidad

Más allá de las materias que impartan, los perfiles de los profesores son muy distintos entre sí y esto responde no solo a su forma de dar clases, sino también a su personalidad, carácter y formación. El rol del docente es de vital importancia en la formación de los jóvenes estudiantes,  por ser quienes les brindan conocimiento necesario para crecer como profesionales y también como personas.

Al ingresar a la universidad, los estudiantes creen que se han liberado de los típicos profesores de preparatoria, quienes han marcado muchas vidas de manera positiva y también han dejado algunos recuerdos y sensaciones que más vale olvidar. Pero en nivel terciario hay otros docentes típicos que se pueden encontrar y más vale estar preparado para saberlos llevar, comprender sus exigencias y generar una buena relación, de manera de sacar el máximo beneficio del proceso de aprendizaje.

Para que estés preparado para enfrentarte con éxito a tus primeros días como universitario, te dejamos un listado de 10 perfiles de profesores que te puedes encontrar en la universidad.

1 – El erudito

Este profesor no se limita a su rol docente, sino que es además es autor de varios libros que todos usarán como referencia y no faltará oportunidad en la que se cite a sí mismo en el desarrollo de una temática en clase. Si no lees sus libros, puedes quedar completamente por fuera de su asignatura, ya que gran parte del curso puede girar en torno a su obra. Un consejo prudente para estos casos es que no desprestigies jamás su trabajo, pero tampoco te dediques a elogiarlo. Sigue el curso e intenta aprender lo máximo en clase, porque además de su ego, este docentes es portador de grandes conocimientos.

2 – El aburrido

Algunos profesores saben cómo motivar a sus alumnos y mantenerlos atentos toda la clase. Pero esos no son precisamente los que se incluyen en este punto. Los profesores aburridos pueden hacer del tema más maravilloso un preludio de la siesta. Su voz es pausada, su tono es bajo, no utiliza recursos para variar la dinámica del aula y tampoco parece estar muy feliz con su trabajo. En estos casos, lo mejor es buscar por cuenta propia recursos interactivos para motivarte en el estudio; los que además, con toda sutileza, le puedes mostrar y proponer incluir en las lecciones.

3 – Los que no pueden salirse del programa

Estos profesores tienen sus textos marcados dentro del programa de estudio y nada con venir con conceptos obtenidos por otra fuente. Los textos que les marca el programa son palabra santa, y ellos no están dispuestos a incluir otras versiones, ni puntos de vista. Si lo que quieres es solamente salvar la materia, pues estudia de los libros que él recomienda. Pero también es válido que defiendas otras ideas o autores si así lo crees pertinente. Eso sí: si vas a discutir con el docente, más vale que tengas argumentos válidos.

4 – El simpático

Este es el profesor que entra saludando a todos y preguntando cómo estuvo el fin de semana. La simpatía y empatía son dos características muy positivas; y hay quienes se ganan a sus alumnos fomentando la buena energía, dentro de los límites aceptables entre profesor y alumno. Cuando el docente sabe ser simpático, pero a la vez marcar los límites, se hace querer por todos los alumnos y logra que estos se motiven mucho más a la hora de aprender. Al final del curso, incluso es probable que terminen siendo amigos en Facebook.

5 – El rígido

Este profesor es todo lo opuesto al anterior. Con él estudias o no apruebas nunca más la materia. Aquellos que estudian a medias y van a dar un examen para medir sus posibildiades, no tienen ni la más mínima chance de exonerar la asignatura.  No se destaca por la simpatía y el buen trato con los estudiantes, este profesor solo se destaca por su exigencia y frialdad. Para alcanzar una nota aceptable, aunque la materia sea sencilla, no solo tendrás que estudiar, sino que deberás entender a fondo los temas, los autores y sus diferentes interpretaciones.

6 – El del siglo pasado

Es ese docente que no entiende ni quiere entender nada sobre Internet, el correo electrónico y las diversas tecnologías de la información. Sus concimientos sobre tecnología son mínimos o nulos, por lo que te exigirá leer sí o sí desde libros, sin aceptar ningun otro tipo de conocimiento como válido. Estos profesores son los que siguen escribiendo sobre una pizarra, piden trabajos escritos y exponen las ideas más importantes de forma oral, así que más vale que estés preparado para sacar apuntes de todo lo que diga en clase.

7 – El fan de la tecnología

Está en la otra vereda del profesor del siglo pasado. Tener a un docente de este tipo es como tener a Steve Jobs dándote clases. Saben mucho sobre tecnología y las nuevas tendencias en educación, por lo que son una exquisita fuente de tips sobre los últimos recursos educativos. En sus clases habrá videos, podcasts educativos, recomendaciones sobre Moocs, y todas las novedades y tendencias educativas del momento. Su exigencia estará al nivel de sus clases, así que intenta seguirle el paso y hacer trabajos basados en recursos tecnológicos.


8 – El profesor enciclopedia

El profesor enciclopedia tendrá todas las respuestas sobre el tema que se te ocurra preguntarle. Es de esas personas humildes que ha leído mucho y saber sobre diversos temas, aunque no estén dentro de su asignatura. Habrá los que sean muy generosos compartiendo la información, y habrá de los que se pondrán de mal humor si cada duda que tienes se la consultas a él. Detecta qué tipo de profesor enciclopedia te ha tocado para saber qué actitud tomar y sacar el máximo provechode sus conocimientos.

9 – El que no tiene ganas de trabajar

Lamentablemente, también existen esos profesores que prefieren hacer cualquier cosa menos dar los temas que están pautados en el programa de estudios. Cuando está en clase, seguramente se pase dando los temas de manera sistemática o incluso contando anécdotas sobre su vida personal. Probablemente no sea que no le gusta ser profesor, sino que está pasando por una mala racha y simplemente, no tiene ganas de trabajar. Intenta ser comprensivo con él y llevar el curso de la mejor manera. Quizás no sea un curso muy enriquecedor, pero tampoco será dificil aprobarlo.

10 – El que hace que te enamores de la materia

No importa que materia imparta y si es o no de tu agrado, los profesores que saben cómo motivar a sus alumnos harán que te intereses en su asignatura y que quieras estudiar siempre para sus clases. Además, implementan nuevas tendencias en el aula, ofrecen feedback constante,comparten sus conocimientos sobre el campo laboral sin egoísmo, y estarán dispuestos a explicarte algo las veces que sea necesario. A estos docentes debemos todo el agradecimiento y su recompensa es saber que sus estudiantes los recordarán el resto de su vida, como a alguien que supo mostrarles el camino.

Fuente:http://noticias.universia.net.mx/educacion/noticia/2015/10/05/1131975/10-tipos-docentes-puedes-encontrar-universidad.html

¿Quieres ser tu propio jefe? Aquí las profesiones que tienes que estudiar

Para algunos individuos, el mundo laboral se divide básicamente en dos grupos: los que son jefes y los que son empleados. No tenemos que ser tan radicales, porque actualmente existen un sinfín de cargos medios y diferentes dinámicas de trabajo como ser subcontratado, proveedor o freelance, donde los profesionales no tienen un jefe directo a quien seguir. Lo que sí es cierto es que siempre hay un superior a quien rendir cuentas y también hay muchos profesionales que parecen no haber nacido para ello.

Hace algunas décadas, llegar a ser jefe significaba tener muchos años de experiencia, una importante capacidad de liderazgo y organización y la posibilidad de crecer en una empresa o fundar una propia. En teoría, era una idea muy seductora, pero en la práctica resultaba difícil no solo reunir las cualidades que todo buen jefe debe tener, sino además los recursos humanos y económicos para desarrollar un proyecto redituable.

Las nuevas dinámicas laborales han permitido diversas formas de crecimiento y desarrolloprofesional, entre las que se destacan los emprendimientos y el trabajo autónomo, a través del cual los trabajadores con una carrera profesional desarrollan su trabajo de manera particular e independiente, siendo ellos mismos sus propios jefes.

Se estima que al menos existen 12 millones de trabajadores desempeñándose de maneraindependiente en México, cifra que crece día a día gracias a la tecnología y los servicios que se pueden prestar de manera remota. Dicha labor permite a las empresas contratar trabajadores calificados, sin la necesidad de pagar una oficina por ellos, lo que resulta tan beneficioso a las compañías como a las propios profesionistas.  También hay quienes deciden trabajar sin intermediarios, en una relación bidireccional entre el cliente y el trabajador autónomo.

Hay algunas profesiones que, por las tareas que conllevan y el perfil de la disciplina, son ideales para trabajar de manera autónoma. Solo es necesario poseer un buen nivel de organización, capacidad resolutiva y muchos deseos de crecer como profesional.

Si estás buscando una profesión que en un futuro te permita ser tu propio jefe para poder manejar tu propia dinámica de trabajo y ser libre, te compartimos un listado de algunas carreras y disciplinas recomendadas para tal fin:

Fotografía: el fotógrafo es una persona que suele trabajar de manera individual, por lo cual es una buena profesión para ser autónomo. Se pueden alternan diferentes proyectos en diversas áreas, como pueden ser eventos, avisos publicitarios, fotografía periodística, etc.

Psicología: si eres psicólogo puedes tener tu propio consultorio, sin jefes, ni horarios y dedicarte a trabajar con pacientes de acuerdo a los ideales y las corrientes que decidas seguir. Esta es una de las carreras que más libertades da para los profesionales, y es también muy bien paga.

Contenidos online: esta área abarca varias profesiones, como periodistas, escritores, redactores, editores, correctores de estilo, traductores y muchas más asociadas al mundo de las letras y la comunicación. Gracias a las nuevas tecnologías podrás trabajar realizando diferentes proyectos, desde la comodidad de tu hogar.

Diseño gráfico: esta carrera es una de las más demandadas en México, por lo que hay mucha competencia, pero si sabes moverte entre los contactos adecuados, puedes trabajar de forma autónoma brindando tus habilidades y conocimientos en esta área, tanto para clientes como para empresas, siendo subcontratado.

Medicina: si bien es un ámbito que lleva muchos años de estudio y especialización, es uno de los mejores pagos y que además brinda la posibilidad de trabajar de forma independiente. Puedes prestar tus servicios a un hospital o crear tu propia clínica, donde podrás guiarte con tus ideales y dinámica propia.

Ingeniería en sistemas computacionales: es una de las áreas más demandadas hoy y en la que aún hacen falta muchos profesionales.  Si te dedicas a esta profesión, podrás trabajar de manera remota para diferentes proyectos, sean propios o ajenos y  también para empresas, incluso aquellas que se encuentran fuera del país.

Fuente:http://noticias.universia.net.mx/educacion/noticia/2016/09/14/1143598/quieres-propio-jefe-aqui-profesiones-estudiar.html

Académicos advierten sobre una nueva oleada de pobreza; México tiene el peor salario regional

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Por Daniela Barragán

Las condiciones económicas de México originarán una nueva oleada de pobreza, advirtieron académicos y miembros de la sociedad civil. El salario en el país, ubicado en 3.9 dólares, está lejos de los 17.6 dólares de Costa Rica, los 16.7 de Panamá, los 12.1 de Guatemala o los 10 dólares que se pagan en Belice. El escenario para los trabajadores mexicanos se ha complicado desde hace 36 años. La falta de políticas públicas para fortalecer el poder adquisitivo y la inserción del país en la llamado globalización, han limitado a más de la mitad de la población a percibir un promedio de dos salarios mínimos, que en la mayoría de los casos no es suficiente ni para la compra de alimentos.

 

 Académicos y miembros de la sociedad civil advirtieron hoy que las condiciones económicas de México originarán una nueva oleada de pobreza, independientemente de que la cobertura de los programas sociales aumente, ya que lo que continúa estancado es el salario mínimo y éste arrastra al conjunto de salarios y sueldos de todos los trabajadores del país.

La magnitud de la situación puede captarse si se compara a México no sólo con los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), sino con los países centroamericanos.

El salario de aquí, ubicado en 3.9 dólares, está lejos de los 17.6 dólares de Costa Rica, los 16.7 de Panamá, los 12.1 de Guatemala o los 10 dólares que se pagan en Belice.

En la lista, Honduras, Nicaragua y El Salvador también están por arriba de México.

El colectivo Acción Ciudadana Frente a la Pobreza y el Instituto de Estudios para la Transición Democrática (IETD) señaló que esta realidad no es precisamente un consecuencia de las condiciones económicas actuales, sino de toda una serie de decisiones políticas que mantienen al salario “intencionalmente deprimido durante más de 35 años”.

En conferencia de prensa, los miembros del colectivo explicaron que resulta inexplicable, desde el punto de vista productivo, económico e incluso moral, que economías más pequeñas, menos industrializadas, con baja capacidad exportadora y sin recursos petroleros, cuatripliquen el salario mínimo.

Para Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de Frente a la Pobreza, aumentar el salario mínimo a un nivel por encima del costo de la canasta alimentaria -ubicada en 88.70 pesos según números del Coneval- sería pisar el acelerador del mercado interno, lo que podría significar una gran base de apoyo para la reactivación de la economía nacional.

“La oleada de empobrecimiento es grave y se tiene que actuar ahora. Los 88.70 pesos son sólo el costo de la sobrevivencia […] la responsabilidad económica no puede estar basada en el empobrecimiento de la población ni en la contención de los salarios”, dijo en conferencia.

Agregó que ya se considera la vía legal, ya que el salario actual va en contra de lo señalado en la Constitución.

Ricardo Becerra Laguna, presidente del IETD, consideró que el aumento salarial podría contrarrestar el menor gasto que el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2017, propone en todos los rubros.

De acuerdo con estimaciones de Becerra, puesto que el ingreso es el principal factor que explica la pobreza, con un aumento salarial cerca de 3.5 millones de pobres dejarían de serlo.

“Es una medida redistributiva que urge ante una nueva oleada de pobreza y en un contexto donde siempre pierden los mismos, los más pobres del país”, sostuvo.

El próximo 27 y 28 de septiembre se llevará a cabo la Conferencia Internacional sobre el Salario Mínimo, en el que se buscará llamar la atención de la opinión pública sobre la situación salarial de México, sus consecuencias y las soluciones, con un debate de alto nivel que muestre evidencias y experiencias de otros países.

Ricardo Becerra Laguna, presidente del IETD, consideró que el aumento salarial podría contrarrestar el menor gasto que el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2017, propone en todos los rubros. Foto: Cuartoscuro

 

El pasado 28 de agosto, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) ordenó a la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) buscar y dar a conocer el informe, estudio, investigación o documento, que servirá de sustento para fijar el salario mínimo en el ejercicio fiscal 2017.

En un comunicado de prensa, el comisionado Francisco Javier Acuña Llamas aseguró que si bien aún no se fija el salario mínimo para el siguiente año, sí debe haber documentos para sustentar dicha fijación. “Para estas fechas y desde el principio de año tiene que haber una serie de estudios, de análisis y de cualquier tipo de cálculo”, declaró al momento de presentar el caso ante el Pleno.

El solicitante inconforme presentó un recurso de revisión ante el INAI, mediante el cual cuestiona que si la autoridad no lleva a cabo las proyecciones de los salarios mínimos, los salarios que estarán vigentes en 2017 no podrán ser determinados.

La Conasami aseguró que no cuenta con los estudios o documentos con las proyecciones de los salarios mínimos para los próximos ejercicios fiscales, por lo que declaró la inexistencia de la información.

Por lo expuesto, el pleno del INAI modificó la respuesta de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos y le instruyó hacer una búsqueda en los archivos del centro de documentación de cualquier informe, estudio, investigación o documento que sirva de sustento para fijar el salario mínimo para el año entrante y lo entregue al particular.

SinEmbargo dio a conocer en una investigación publicada ayer, que los 53 millones 585 mil 310 contribuyentes inscritos en el padrón del Servicio de Administración Tributaria (SAT), a través de su salario o ganancia, están cargando con la mayoría de los ingresos del Gobierno federal, y una rebanada de ellos se va a los sueldos millonarios de los funcionarios públicos y a las pensiones de los ex presidentes.

Hasta julio de este año, más de 53 millones contribuyeron con el pago del ISR [el cual incluye sueldos, salarios, honorarios o ganancias que perciben los individuos o empresas como remuneración por su trabajo, así como sus propiedades] y del IVA [un impuesto al consumo que tiene ciertas exenciones]. La mayoría son personas físicas y asalariados.

El escenario para los trabajadores mexicanos se ha complicado desde hace 36 años. La falta de políticas públicas para fortalecer el poder adquisitivo y la inserción del país en la llamado globalización, han limitado a más de la mitad de la población a percibir un promedio de dos salarios mínimos, que en la mayoría de los casos no es suficiente ni para la compra de alimentos. Pensión y gustos personales, ya no son algo a lo que puedan aspirar los mexicanos.

Fuente:http://www.sinembargo.mx/22-09-2016/3095265

Trabajar menos para producir mejor

Por:MARY STOKES

 

Trabajadores se dirigen a sus oficinas en Lima.

Hace ya 70 años se estableció la jornada laboral de 8 horas. El razonamiento detrás de esa decisión era que de ese modo los trabajadores tendrían 8 horas para dormir, 8 horas para el trabajo y otras 8 horas para el ocio.

Es un estándar más o menos global y, sin duda, por el que se rige la región de América Latina y el Caribe, con la excepción de Belice y Chile, donde la ley permite jornadas laborales más largas.

Sin embargo, la práctica no siempre se corresponde con lo escrito. En Perú, por ejemplo, en 2005, más de la mitad de trabajadores laboraron más de 48 horas por semana, y las semanas laborales de más de 60 horas eran lo normal para la mayoría de empleadores y emprendedores en el país.

Las jornadas superiores a las 8 horas diarias también son normales para el 30% de trabajadores en Argentina y el 27% en México, según datos de la Organización Internacional del Trabajo.

Además, en este mundo hiperconectado es cada vez más común que los trabajadores respondan correos de sus superiores o sus clientes fuera de las horas de trabajo. El resultado es que la semana laboral se extiende bastante más allá de las 40 horas “normales” y eso termina por afectar la productividad del empleado.

Según el Banco Mundial, esa presión de tiempo y el estrés resultante provocan tensión mental que hace que un individuo desempeñe tareas a un nivel intelectual hasta 13 puntos de CI por debajo del normal. Además, las preocupaciones financieras de cómo se va a llegar a fin de mes, al igual que los empleados que trabajan un exceso de horas, también reducen las capacidades mentales. De hecho, la diferencia de desempeño antes y después de cobrar el sueldo o recoger los beneficios de su trabajo puede equivaler a tres cuartos de déficit cognitivo –es decir, más lentitud en el funcionamiento intelectual – producido, por ejemplo, por la pérdida de toda una noche de sueño.

Seis de cada 10 trabajadores en las economías más grandes del mundo ya están afectados por algún tipo de estrés laboral. Según la OMS, la cifra se eleva hasta 3 de cada 4 empleados en países como México – donde más de la mitad de trabajadores mayores de 65 años de edad aún trabajan más de 40 horas por semana y un 23% de ellos trabajan más de 48 horas la semana.

En términos económicos, las pérdidas causadas por menos productividad, accidentes laborales y enfermedades relacionadas al estrés equivalen al 4% del PIB mundial, según la Organización Internacional del Trabajo.

¿Por qué el estrés?

En términos puramente biológicos, el estrés es la respuesta del cerebro ante cualquier exigencia. Para no gastar energía extra y mantenernos alerta, el cuerpo reprime esas funciones que no necesita para la sobrevivencia inmediata, como el sistema inmunológico y el metabolismo. Luego, una vez a salvo, vuelve a la normalidad.

Los problemas empiezan cuando este estado de alerta máxima se prolonga.

La organización y el diseño del trabajo, las relaciones laborales, las expectativas del empleado y el empleador determinan cuánto estrés se experimenta dentro del ámbito laboral. Si se percibe que uno, o más, de estos factores exigen más de los recursos disponibles para hacerles frente, se desata el estrés.

Y a menos que se tomen los pasos para romperlo, se convierte en un círculo vicioso; dado que el estrés crónico reduce la productividad, se exacerba la percepción de desequilibrio, lo que a su vez aumenta el estrés aún más hasta llegar a ser severamente dañino para la salud.

De hecho, la OMS calcula que la cuarta parte de los infartos que se producen al año en México están vinculados a las enfermedades físicas, emocionales o psicológicas provocadas por el estrés crónico.

Reducir el estrés

Pero las cosas están cambiando. Como parte de la lucha contra las enfermedades no transmisibles, los legisladores de distintos países empiezan a reconocer que la oficina es un campo de batalla importante para combatir la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiacas. Oficinas menos estresantes ayudan a tener empleados más sanos.

Pero la legislación sólo puede llegar hasta un cierto punto. También es importante hacer cambios en el estilo de vida para reducir lo más posible los factores de estrés. Estas son algunas recomendaciones de expertos:

Una nutrición adecuada: Los químicos liberados cuando el cuerpo se estresa afectan el sistema digestivo y la tasa metabólica, por lo cual se recomienda una buena nutrición. También se sugiere reducir el consumo de cafeína, alcohol, y la nicotina.

La meditación: Cuando las ansiedades surgen, lo recomendable es tomarse unos minutos, sentarse y respirar profundamente, o meditar. Al relajar el cuerpo, se reduce el ritmo cardíaco, baja la presión y los músculos se relajan.

¡Dormir!: Los trastornos de sueño son un síntoma común del estrés. Dos de cada cinco argentinos padecen trastornos del sueño, según un estudio realizado por la Asociación Argentina de Medicina del Sueño. El sueño es un arma muy importante en combatir el estrés, pues da tiempo para que el cerebro descanse y se recupere.

Fuente:http://internacional.elpais.com/internacional/2016/09/09/argentina/1473432627_301472.html?cid=EXT_FBWBES_D_EXT

Gastar mejor

Para gastar mejor el dinero público se necesita reducir los gastos irresponsables del gobierno (como el de comunicación social y publicidad, por ejemplo) y exigir a estados y municipios transparencia antes de entregarles recursos de la Federación.

Por: Valeria Mendiola y Valeria Moy

“La cuarta indicación al Secretario de Hacienda es no sólo contener el nivel de gasto público, sino también, mejorar la calidad del ejercicio”.

Presidente Enrique Peña Nieto en la designación de José Antonio Meade como Secretario de Hacienda, 7 de septiembre de 2016

 

Entre las encomiendas del presidente Enrique Peña Nieto a José Antonio Meade al designarlo como Secretario de Hacienda, hace menos de dos semanas, se encuentra la de mejorar la calidad del ejercicio del gasto público. No es tarea menor. Meade tomó el mando de las finanzas públicas un día antes de tener que presentar el paquete económico. Difícil pensar que haya tenido el tiempo necesario para revisar con detenimiento las miles de cifras asignadas a cientos de rubros distintos. Pero más difícil aún, pensar que la eficiencia pueda plantearse en un presupuesto público.

En infinidad de discursos se habla de la eficiencia en el ejercicio del gasto público; se ha anunciado un Presupuesto Base Cero y se menciona cada vez que se sugiere un recorte. Sin embargo, la eficiencia es un concepto subjetivo. La Real Academia de la Lengua la define como “la capacidad de disponer de alguien o de algo para conseguir un efecto determinado”. Dado lo amplio de la definición, tenemos que exigir mayor rendición de cuentas en la forma en la que se gastan los recursos públicos. No sobra recalcar lo de “públicos”: son recursos que el gobierno toma del sector privado para proporcionar bienes y servicios que deberían de contribuir al crecimiento del país y a mejorar ciertas condiciones sociales como educación y salud, además de contribuir a la redistribución de la riqueza.

Algunos datos. Entre 2012 y 2015, el gasto público ha crecido en términos reales (quitando el efecto inflacionario) en 12.5 %; un crecimiento promedio anual de 4 %. Pero el país ha crecido a un ritmo de 2.1 % en promedio cada año. La Secretaría de Educación Pública, Salud, Desarrollo Social y Comunicaciones y Transportes son las dependencias con mayores recursos. Pero los resultados son pocos.

Por ejemplo, sobre la educación. Los resultados de la prueba Planea 2015[1], indican que al término de la educación primaria, 6 de cada 10 estudiantes no han logrado adquirir los aprendizajes clave de matemáticas. En el sector salud, un estudio de la OCDE[2] indicó que en México casi 10 % del presupuesto de salud es dedicado a la administración y cerca del 40 % de los gastos en servicios de salud provienen de los bolsillos de las personas. Asimismo, al segundo trimestre de 2016, 41 % de la población no puede adquirir la canasta alimentaria con el ingreso que proviene de su trabajo, misma proporción que en 2013, aunque superior en más de 1 millón y medio de personas.

gasto-publico-y-crecimiento-economico

En 2013, el laboratorio de políticas públicas Ethos publicó un documento[3] con diversas sugerencias para mejorar el ejercicio del gasto público para lograr un mayor crecimiento económico. Entre los instrumentos propuestos se encontraba que la renta petrolera no debería financiar el gasto corriente, la necesidad de una reducción en los gastos irresponsables del gobierno y la creación de un mecanismo de transparencia en el uso de recursos de los estados y municipios como condición necesaria para ser otorgados por parte de la Federación. Poco ha cambiado.

La renta petrolera ha dejado de financiar el gasto. Pero no debido a una reestructura fiscal, sino más bien a la caída en los ingresos petroleros de los últimos años por el bajo precio del petróleo. En los últimos tres años se han logrado recaudaciones tributarias históricas que han permitido compensar esta caída.

En cuanto a la reducción de gastos irresponsables, podemos hablar sobre elgasto en servicios de comunicación social y publicidad del gobierno federal. En lo que va de la administración, se han dedicado más de 14 mil 905 millones de pesos constantes de 2010 a este fin. Únicamente en 2015 hubo un incremento real en este rubro de gasto de 59.4 % respecto a lo ejercido en 2014. En algunos casos, como en el sector salud, el gasto en publicidad es necesario, pero en la gran mayoría de los casos se convierte en propaganda hueca y clientelar.

A pesar de las constantes demandas de la sociedad por transparentar el uso de los recursos y deuda pública a nivel estatal, la rendición de cuentas es poca y siempre opaca. Entre 2013 y 2015, las entidades federativas y municipios han recibido transferencias por parte del gobierno federal por más de 3 billones de pesos constantes de 2010. El hecho de que dichas transferencias no se hayan visto reflejadas en mejoras sociales y económicas habla de la urgencia de implementar mecanismos de rendición de cuentas en el gasto.

Hoy estamos privilegiando el gasto corriente frente a la inversión pública, aquella que permite más actividad productiva. En 2015, el gasto en inversión física, representó únicamente 11.3 % de lo que se destinó a gasto corriente.

El gasto público es una gran herramienta de política económica que puede hacer la diferencia entre contribuir al crecimiento económico del país y obstruirlo. La eficiencia no se dará sola, habrá que exigirla.

Fuente:http://www.animalpolitico.com/blogueros-blog-mexico-como-vamos/2016/09/20/gastar-mejor/