Los jóvenes no están eligiendo las profesiones del futuro

Mientras la mayoría de los universitarios mexicanos se concentra en carreras relacionadas con las ciencias sociales, en 10 años el mercado laboral demandará más trabajadores enfocados en el campo de la tecnología.

El reporte del Banco Mundial (BM) “At a Crossroads: Higher Education in Latin America and the Caribbean” advierte que 44.7% de las personas que se integran a la educación superior, lo hacen en estudios relacionados con las ciencias sociales, las leyes y los negocios.

En tanto que 21.3% en ingeniería, manufactura y construcción; 12.5% en educación; 9.0% en salud y seguridad social; 5.5% se enfoca en la ciencia; 4.4% en humanidades y artes; 1.7% en la agricultura, y 0.7% en carreras de servicio.

En The Future of Jobs, otro reporte del BM, se señala que se materializa un nuevo mercado de trabajo mientras que otro está siendo desplazado.

El giro obedece a la automatización y robotización de los puestos laborales en los próximos años, explica Javier Vargas, vicepresidente de Right Management para Latinoamérica de Manpower.

“En los próximos años, 45% de las posiciones de trabajo que hay hoy, van a ser automatizadas en cierta medida, no el trabajo completo pero sí buena parte de sus funciones. En tanto que 4% de algunos de estos empleos van a ser totalmente automatizadas”.

Hace apenas una década el trabajo de un contador consistía en elaborar diversos procedimientos que requerían de su conocimiento, hoy muchas de las actividades contables de una persona física o moral se pueden hacer a través de portales electrónicos o con programas específicos.

En ese sentido La demanda de empleos se inclinará a las áreas Stem (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés), así como la manufactura y producción, en tanto que las oportunidades serán menos pronunciadas en sectores como la administración y trabajos de oficina.

“Manpower Group lanzo una encuesta de escasez de talento y lo que vimos en la encuesta es que 40% de los empleadores tienen problemas para cubrir posiciones y de las posiciones más difíciles para cubrir tienen que ver con las posiciones Stem, ingenieros tanto mecánicos, eléctricos y de ingeniería civil, personal de tecnología de la información líderes y gerentes de TI, y técnicos de producción y mantenimiento”, relata.

Aunque el cambio de paradigma laboral está “a la vuelta de la esquina” se acentuará más en los integrantes de la generación Z, conformada por jóvenes que nacieron entre 1995 y 2005; alrededor de 65% de ellos se integrarán a puestos de trabajo que aún no existen, advierte Vargas.

Pero no se tienen que hacer previsiones a largo plazo para atender este cambio. En México, por ejemplo, las áreas que crecen con más velocidad son la automotriz y la aeronáutica en el caso de las regiones del bajío y centro del país.

Actualmente las carreras mejor pagadas son las de química, estadística, finanzas, minería y extracción, física, farmacéutica, ingeniería en motores de vehículos, barcos y aeronaves, medicina, arquitectura, urbanismo, ingeniería industrial, mecánica, electrónica, tecnología y programas multidisciplinarios generales, explica Graciela Rojas, directora del Movimiento Stem en México, al retomar datos del Observatorio Laboral.

Los egresados de estas carreras, en promedio , tienen salarios que van de los 14 a los 30 mil pesos.

Pero datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía dejan ver que 78.22% de los estudiantes de 18 años no están interesados en dedicarse a las ciencias.

El sueldo que recibirán los egresados del futuro no es lo único que preocupa, señala Rojas, porque la innovación y productividad de un país también se vería afectada en caso de que se integren menos estudiantes a esas áreas.

Mujeres, las más afectadas

Este cambio de paradigma laboral afectaría sobre todo a las mujeres debido a que se integran con menos frecuencia a las áreas de estudio y, por lo tanto, laborales en las áreas Stem.

De los estudiantes de 18 años que planean ingresar a las carreras Stem, 8% son mujeres.

“Las mujeres al no estar tan integradas a estas carreras van a provocar que se abra la brecha de género y que las oportunidades se compliquen mucho más para nosotras”, explica.

No se cubrirá la demanda de trabajadores con estas habilidades que requieren las empresas, si no se integra a las mujeres a estas áreas de estudio.

La presidenta del movimiento Stem propone generar campañas de concientización enfocadas a padres y estudiantes para dirigir la educación basada en proyectos y retos.

“La reforma educativa fue un gran avance, pero para que lo veamos materializado van a pasar 20 años. Vamos tarde, tenemos responsabilidad como sociedad civil para empujar este cambio fuera de las aulas”, afirma.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/los-jovenes-no-estan-eligiendo-las-profesiones-del-futuro/

¿Contratar por actitud o por habilidades técnicas?

POR: LAURA RIPANI

“Yo contrato por actitud y entreno para las habilidades técnicas”. Esta frase, que pronunció el dueño de un prestigioso hotel de Chile (y que aparece en el libro Desconectados), es una invitación a reflexionar sobre la verdadera importancia de eso que llamamos las habilidades blandas o socioemocionales. Aspectos como la puntualidad, tener una buena actitud, saber trabajar en equipo o estar siempre dispuesto a aprender, de acuerdo con la afirmación de este empresario, pueden ser decisivos a la hora de encontrar un nuevo trabajo. ¿De verdad las habilidades blandas pueden ser más relevantes en un proceso de selección que, por ejemplo, el conocimiento sobre una herramienta o un programa informático?

¿De verdad las habilidades blandas pueden ser más relevantes en un proceso de selección que, por ejemplo, el conocimiento sobre una herramienta o un programa informático?

Si bien las habilidades técnicas han centrado tradicionalmente los esfuerzos del sistema educativo, el cuidado de las habilidades blandas se está convirtiendo en algo imperativo en los países de América Latina y el Caribe. Así lo demandan los empleadores: en Desconectados, por ejemplo, los empresarios de ArgentinaBrasil y Chile valoraban más las habilidades socioemocionales que el conocimiento general o específico de la industria.

Ante las máquinas, más habilidades blandas

El avance imparable de la automatización, como parte de eso que conocemos como la Cuarta Revolución Industrial, nos invita a pensar que la importancia de las habilidades blandas crecerá todavía más a futuro. La llegada de las máquinas, que ya está impactando a muchos trabajadores en los países más avanzados, no alcanzará tanto a aquellas ocupaciones en las que el talento humano es más importante. Como comentamos en este Facebook Live sobre el futuro del trabajo, allí donde el factor humano es indispensable (por ejemplo, en el cuidado de ancianos o de niños) será más difícil que acabe interponiéndose un robot.

Cómo preparar a nuestros jóvenes

Ante este nuevo mercado laboral, en el que las habilidades blandas van a ser cada vez más relevantes, ¿cómo podemos preparar mejor a los futuros trabajadores? Es necesario, en primer lugar, que los sistemas educativos y de formación para el trabajo se guíen por las necesidades del sector productivo. Aquello que demandan los empresarios debe tenerse en cuenta para que los jóvenes, desde la etapa educativa, cuenten con preparación buena y relevante, que les permita dar después el salto al mercado laboral sin tantas dificultades. Por ello, si las habilidades socioemocionales están ganando peso entre los criterios que los empresarios siguen al contratar nuevos empleados, es lógico que también en la etapa formativa se les dé mayor relevancia.

Las habilidades blandas también se entrenan. ¿Por qué no invertir en ellas desde el comienzo y a lo largo de la vida?

En el futuro, si las máquinas (como ya empieza a vislumbrarse) reemplazan los trabajos más mecánicos y rutinarios, es posible que la frase “yo contrato por actitud y entreno para las habilidades técnicas” sea mucho más habitual entre los empresarios de la región. Las habilidades blandas también se entrenan. ¿Por qué no invertir en ellas desde el comienzo y a lo largo de la vida?

Fotografía: vadymvdrobot / 123RF Stock Photo

Fuente: https://blogs.iadb.org/trabajo/2017/07/19/contratar-por-actitud-o-por-habilidades-tecnicas/?utm_source=newsletter&utm_medium=rssfeed&utm_content=title&utm_source=Factor+Trabajo%3A+Bolet%C3%ADn+de+Mercados+Laborales+y+Seguridad+Social+del+BID&utm_campaign=75a4a67803-Mailchimp+RSS&utm_medium=email&utm_term=0_c30748bc43-75a4a67803-189478437

¿Qué tanto perduran las habilidades cognitivas?

Por: Diana Hincapié 

¿Qué tanto perduran las habilidades cognitivas?

Las habilidades son sumamente maleables. Así como el entrenamiento puede mejorar las habilidades, la ausencia del mismo puede disminuirlas. En otras palabras, las personas olvidan y de ahí el viejo proverbio: “órgano que no se usa se atrofia”.

La rapidez con que las habilidades se deprecian cuando los niveles de entrenamiento son bajos tiene importantes implicaciones para toda una gama de decisiones. Por ejemplo, puede influir en cómo se estructuran los programas de estudio de las escuelas con el fin de dejar abiertas oportunidades para repasar conceptos clave con frecuencia y, así, asegurar mejores aprendizajes. También, puede influir en la transición de los alumnos entre los estudios formales y el trabajo, o en decisiones del propio mercado laboral, dado que es necesario evitar que pasen largos períodos en los que los individuos no trabajen debido al desempleo involuntario o a necesidades familiares.

Si bien desde una perspectiva teórica, es evidente que las habilidades pueden depreciarse, para las políticas públicas es fundamental entender el alcance de la depreciación de las habilidades, sus posibles implicaciones y algunas estrategias generales para abordar este problema. Para afinar la efectividad de estas políticas, debemos preguntarnos: ¿Cuánto tardan las personas en olvidar la información fáctica?

La evidencia muestra que los individuos olvidan rápidamente, sobre todo, durante el período inicial después del aprendizaje. Las “curvas del olvido” documentan la relación entre el porcentaje de información correcta recordada y el tiempo transcurrido desde que la información se aprendió. Un reciente estudio sistemático de la evidencia muestra que después de siete días de aprender un conjunto de palabras, los individuos eran capaces de recordar el 90%; después de 35 días, el 50%; después de 70 días, el 30% y, al cabo de un año, recordaban solo el 15%.

En resumen, el proceso de olvidar es veloz durante las primeras semanas después de aprender una determinada información y luego se estabiliza.

Está claro que la información nueva se olvida rápidamente. Sin embargo, el desarrollo de habilidades requiere mucho más que la memoria. Para arrojar más luz sobre este tema, diversos estudios documentaron cómo el incremento en el nivel de habilidades producto de un entrenamiento adicional se va depreciando luego de que este apoyo adicional se retira.

Para analizar este fenómeno revisamos el caso del Proyecto Preescolar Perry, uno de los estudios más influyentes sobre cómo mejorar las habilidades interviniendo durante la primera infancia.

Este proyecto de investigación se llevó a cabo en los años sesenta en una pequeña ciudad de Michigan, Estados Unidos. Los 123 niños de entre 3 y 4 años que participaron del estudio fueron asignados de forma aleatoria a un jardín infantil de media jornada o a un grupo de control. Los primeros también recibieron una visita semanal en el hogar cuyo fin era promover mejores prácticas de crianza por parte de los padres. Gracias al programa, hacia los 4 años de edad los niños mejoraron notablemente sus habilidades cognitivas.

Sin embargo, estas mejoras tuvieron corta vida. A los 6 años, dos años después de la finalización del programa, los efectos del programa en las habilidades cognitivas habían disminuido a un 41% de las mejoras iniciales, y a los 9 años de edad, solo quedaba una mejora del 7%.

Es decir, el estudio demostró que los incrementos en habilidades cognitivas logrados se depreciaban rápidamente con el tiempo. Sin embargo, la historia no termina ahí. Los efectos del programa se manifestaron más tarde en la vida. Las medidas de las habilidades académicas en la escuela primaria entre los niños beneficiados fueron significativamente mayores que entre sus pares, un porcentaje más alto se graduó de la escuela secundaria, y hubo otros resultados importantes que demostraron ser mejores en la adolescencia y la edad adulta. Por lo tanto, a pesar de la depreciación de los efectos en las habilidades cognitivas, el programa generó beneficios en un conjunto de habilidades y resultados relevantes en la adultez.

Esta depreciación es un fenómeno generalizado que debe considerarse cuando se elaboran políticas públicas para desarrollar las habilidades. Fuertes inversiones en habilidades parecen generar notables mejoras a corto plazo que no obstante se deprecian, al menos parcialmente, con el tiempo. Sin embargo, estos efectos no se disipan por completo, y tienden a generar mejoras en indicadores importantes, como los ingresos y el empleo, en la edad adulta. Por lo tanto, la clave parece ser el apoyo sostenido para promover las habilidades a lo largo del ciclo de vida.

Fuente:https://blogs.iadb.org/educacion/2017/06/16/que-tanto-perduran-las-habilidades-cognitivas/

Los retos de la revolución tecnológica

Por: Julián Messina

La decisión de Amazon este mes de gastar USD 13.400 millones en la compra de la cadena de supermercados Whole Foods en Estados Unidos puede haber sido el tipo de movimiento audaz y de alto riesgo que ha contribuido a catapultar a la antigua tienda de libros a precios de descuento a las filas de las cinco primeras empresas con cotización en bolsa más grandes del mundo. Sin embargo, para los trabajadores—y para los economistas— marca un hito en el nuevo mundo laboral mucho mayor que el propio gigante de Internet.

Amazon opera en un almacén en Seattle, Amazon Go, donde los robots y las máquinas llenan las estanterías y sirven de cajeros. Una flota de drones podría próximamente servir para enviar sus productos hasta las puertas de los consumidores. Aunque la compañía diga que no despedirá a nadie en Whole Foods, parece sólo una cuestión de tiempo antes de que los ordenadores y los robots desplacen de la fuerza laboral a los empleados de los almacenes, los cajeros, el personal de transporte e incluso a los contadores, o los obliguen a adquirir una nueva formación para empleos más productivos.

Se está produciendo un cambio tectónico. En las fábricas y en las minas, en los yacimientos de petróleo y en las explotaciones agrícolas, en las oficinas y tiendas, las máquinas en el mundo desarrollado desempeñan cada vez más las funciones que antes proporcionaban un buen ingreso  a millones de personas de la clase media o de la clase trabajadora. Esto hace que las economías sean más productivas. Pero también está poniendo en peligro a numerosas ocupaciones tradicionales. En medio de la distribución de las habilidades—en los ámbitos del metal y la maquinaria, en la construcción, la artesanía y las imprentas—se está produciendo una hemorragia de puestos de trabajo. Los expertos creen que otras carreras, como la venta minorista, el telemarketing y la contabilidad, se encontrarán muy pronto en la misma situación.

Simultáneamente, se están creando oportunidades. Está aumentando la demanda de trabajadores altamente remunerados que utilizan el razonamiento abstracto, sobre todo en las ciencias y las matemáticas. También está aumentando la necesidad de empleos no rutinarios de menor nivel que no se pueden codificar, como el cuidado de las personas mayores y los servicios de protección.

Por ahora, América Latina y el Caribe ha conseguido en gran medida escapar a estas transformaciones, aunque al precio de no volverse más productiva y próspera. Sin embargo, esas transformaciones se producirán. Revolucionarán inevitablemente el empleo en nuestra región y, como señalamos en nuestra próxima publicación insignia, Aprender mejor: Políticas públicas para el desarrollo de habilidades, se requerirán sistemas de formación que puedan ayudar a los trabajadores a reinventarse permanentemente. Los trabajadores del siglo XXI no tendrán un único trabajo. Puede que tengan cinco empleos diferentes a lo largo de sus carreras a medida que evolucionan las tecnologías. Eso significa que las empresas y los gobiernos tendrán que ayudarlos a reciclarse una y otra vez entre el trabajo y la escuela de modo que puedan seguir adquiriendo nuevas habilidades y enfrentándose a nuevas tareas.

Nadie sabe cuánto tardará esa modernización. La región ha sido lenta para adoptar nuevas tecnologías, más lenta que el este de Asia y más o menos a la par con África Subsahariana, y se encuentra muy rezagada en relación con el mundo desarrollado, incluso en la implementación de las tecnologías que posee. Las grandes empresas en América Latina, por ejemplo, incorporan los ordenadores casi tan rápidamente como sus contrapartes de los países desarrollados. Pero en Bolivia, para citar un caso, el 35% de la fuerza laboral en las pequeñas y medianas empresas utiliza un ordenador, en comparación con el 65% de empresas del mismo tamaño en las economías avanzadas.

Parte de este retraso está relacionado con la abundancia de la mano de obra barata. Con costos tan bajos para contratar a los trabajadores, no hay demasiada urgencia para introducir máquinas que pueden recortar los costos. A esto hay que añadir el nivel de habilidades relativamente bajo de numerosos empresarios y administradores, lo que les impide identificar y asimilar nuevas tecnologías, y el bajo nivel de habilidades de los trabajadores, lo que dificulta la implementación de avances tecnológicos.

Los sistemas tributarios y regulatorios en América Latina y el Caribe también juegan un rol. Éstos tienden a favorecer a las empresas pequeñas y medianas más que a las grandes, aunque las empresas grandes son más productivas y tienen más probabilidades de innovar, tecnológicamente y en otros sentidos. Entretanto, la protección de los trabajadores pone trabas al despido. Dificulta el reemplazo de los empleados con nuevas contrataciones de personas que saben mejor cómo trabajar con máquinas de tecnología punta.

Es necesario superar estas barreras si la región quiere desplazarse del estatus de ingreso medio al de ingreso alto. Esto traerá consigo reformas laborales, incluyendo sistemas de seguro de empleo que protejan a los trabajadores en periodos de desempleo y faciliten el contrato y el despido en las empresas. También implicará reformas fiscales y macroeconómicas. Y requerirá una educación de mucho mejor nivel de los trabajadores, desde la temprana infancia hasta la edad adulta y a lo largo de sus vidas laborales, de modo que posean las habilidades para medirse con las grandes innovaciones tecnológicas. Nuestro estudio, de próxima publicación, proporciona una orientación detallada sobre cómo se puede conseguir esto utilizando la evidencia científica disponible.

Los grandes cambios tecnológicos se producirán de una u otra manera. La inevitable caída de los precios de la maquinaria de alta tecnología por sí sola los hacen imparables. Son razones de sobra para que la región se convierta en un participante activo en esa transformación, de modo que se pueda crear un círculo virtuoso mediante el cual las habilidades aumentan, se adoptan las mejores tecnologías, los salarios suben y las economías crecen.

Fuente:https://blogs.iadb.org/Ideasquecuentan/2017/06/26/los-retos-de-la-revolucion-tecnologica/

Índice para una Vida Mejor 2017 vía OCDE

El Índice para una Vida Mejor, realizado por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), permite comparar el bienestar entre distintos países y su objetivo es invitar a los ciudadanos a nivel global a participar en la formulación de las políticas para alcanzar un mejor nivel de vida.

El estudio, publicado anualmente, evalúa a 38 países (35 miembros de la OCDE y tres socios) con base en 11 temas esenciales: vivienda, ingresos, empleo, comunidad, educación, medio ambiente, compromiso cívico, salud, satisfacción, seguridad y balance vida-trabajo.

¿Cómo está la vida en México?

Fuente: OCDE

En la última actualización del índice, México obtuvo una calificación promedio de 3.4 entre los países evaluados y sus resultados variaron en cada uno de los 11 temas seleccionados:

 Vivienda

Se enfoca en las condiciones de vida, por ejemplo, el número de habitaciones por persona, la cantidad de instalaciones con servicios básicos y el gasto en vivienda.

  • La mejor calificación fue de Estados Unidos con 7.9, mientras que México obtuvo una calificación de 3.9.
  • En México el promedio de habitaciones por persona es 1 y las familias dedican un 21.7% de su ingreso a gastos de vivienda (cifra mayor al promedio de la OCDE que es 21%).

Fuente: OCDE

Ingresos

Considera aspectos relacionados con los costos de vida como el ingreso anual por familia y su patrimonio financiero.

  • México obtuvo una calificación de 0.8. Los mejores resultados fueron de Estados Unidos y Suiza con 10.0 y 7.9, respectivamente.
  • En México, el ingreso familiar promedio per cápita es de 12,806 dólares al año (cifra mucho menor al promedio de la OCDE de 29,016 dólares) y aproximadamente el 18% de la población vive en condiciones de pobreza extrema.

Fuente: OCDE

Empleo

Revisa factores relacionados con el trabajo, tales como, tasas de empleo y desempleo, ingresos anuales y seguridad laboral.

  • El país mejor evaluado fue Islandia con 9.7. Por otro lado, México obtuvo una de sus calificaciones más altas con 6.1.

Fuente: OCDE

Comunidad

Se concentra en la calidad de la convivencia, principalmente en la pertenencia a una red de apoyo social.

  • Nueva Zelanda obtuvo la calificación más alta con 8.8, mientras que México obtuvo su calificación más baja con 0.0.
  • En México, el 75% de las personas creen que conocen a alguien en quien pueden confiar cuando lo necesitanmientras que el promedio de la OCDE es 88%

Fuente: OCDE

Educación

Se enfoca en la calidad de la educación a partir de factores como la permanencia en el sistema educativo, tasas de graduación y competencias de los estudiantes.

  • Finlandia recibió la calificación más alta con 9.3, mientras que México obtuvo 0.7 (la más baja del grupo).
  • En México, sólo el 34% de los adultos entre 25 y 64 años de edad ha terminado la educación media superior.
  • Si bien los resultados en educación fueron más bajos en comparación con otros países, México ha mejorado desde 2000. Por ejemplo, desde 2003 las calificaciones de la prueba PISA en matemáticas han mejorado entre niños y niñas en 30 y 26 puntos, respectivamente.
Fuente: OCDE

Medio ambiente

  • Explora aspectos relacionados con contaminación ambiental, especialmente en torno a la calidad del aire y del agua.
    • Noruega e Islandia obtuvieron las mejores calificaciones con 10.0 y 9.7, respectivamente. México obtuvo 5.7, quedado sobre países como Brasil, Chile, Grecia y Rusia.
    • En México, los niveles de partículas PM2.5 son de 11.9 microgramos por metro cúbico, cifra mayor al límite anual recomendado por la OMS (10).
    • Solo 68% de los habitantes en México dice estar satisfechos con la calidad del agua.
Fuente: OCDE

Compromiso cívico

Se refiere a la calidad de la participación ciudadana, principalmente en los procesos electorales y en la toma de decisiones, por ejemplo, en la elaboración de leyes.

  • México obtuvo el tercer lugar con un puntaje de 6.6, solamente detrás de Australia y Bélgica con 8.6 y 7.1, respectivamente.
  • En México, la participación electoral fue del 63.1% de las personas registradas y el nivel de participación de los interesados en la elaboración de regulaciones fue de 3.5 (en una escala de 0 a 4), la cifra más alta de la OCDE cuyo promedio es 2.4.

Fuente: OCDE

Salud

Considera indicadores que reflejan el bienestar en términos de esperanza de vida y la percepción de las personassobre su salud.

  • Los países con el puntaje más alto fueron Nueva Zelanda y Canadá con 9.6. La calificación de México fue 6.1.
  • La esperanza de vida en México ha incrementado a casi 75 años, sin embargo, permanece cinco años por debajo del promedio de la OCDE (80 años).

Fuente: OCDE

Satisfacción

Busca medir la felicidad a través de la percepción de los ciudadanos sobre los aspectos de su vida en conjunto.

  • En la evaluación general México obtuvo 5.0 de calificación. Noruega recibió 10.0, seguido por Suiza cono 9.9.
  • Al pedir que los participantes calificaran su satisfacción ante la vida (en una escala del 0 al 10), los mexicanos asignaron una puntuación de 6.2, puntaje menor al promedio de la OCDE (6.5).

Fuente: OCDE

Seguridad

Evalúa aspectos relacionados con el riesgo de ser víctima de un delito, incluyendo las tasas de homicidio y la percepción de vulnerabilidad.

  • México recibió la segunda calificación más baja con 0.7, sólo por encima de Brasil. Noruega obtuvo 9.8, el puntaje más alto.
  • Según la información más reciente de la OCDEla tasa de homicidios en México es de 23.4, cifra mucho mayor que el promedio de la organización que es 4.0.
  • Además, solo el 39.9% de las personas se sienten seguras al caminar solas por la noche.

Fuente: OCDE

Balance vida-trabajo

Mide la capacidad de mantener un equilibrio adecuado entre el trabajo y las actividades cotidianas, tomando en cuenta los horarios de trabajo, así como el tiempo dedicado al ocio.

  • La calificación más alta fue para los Países Bajos (Holanda) con 9.4. México obtuvo 2.1, quedando sólo sobre Turquía.

En México, en el 28.3% de los trabajadores tienen jornadas de más de 50 horas a la semana, mientras que sólo dedican 12.8 horas a actividades de ocio y a su cuidado personal.

Fuente: OCDE

¿Qué es lo más importante para los ciudadanos alrededor del mundo?

El Índice para una Vida Mejor cuenta con un mapa interactivo que permite visualizar cuáles son los temas de bienestar que han sido más valorados y en dónde, basándose en las respuestas de más de 100 mil usuarios de la herramienta.

Según el mapa, el factor más valorado en México es la educación, al igual que en Chile y Brasil. Mientras tanto, en países como Estados Unidos, Reino Unido y Alemania lo más importante es la satisfacción y en otras naciones como Francia, Canadá y Australia es la salud.

Navega la herramienta aquí y crea tu propio índice asignando un valor a los temas que tienen mayor importancia para ti.

Fuente:http://imco.org.mx/temas/indice-una-vida-mejor-2017-via-ocde/

¿Cuáles son las necesidades más urgentes de los latinoamericanos y caribeños?

Hace poco compartí los resultados de una interesante encuesta comisionada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en la que cerca de 33.500 encuestados de toda la región manifestaron sus prioridades en términos de infraestructura sostenible e incluyente. Al preguntarles qué consideran más necesario para mejorar la economía de su país, ¿Cuál crees que ha sido la respuesta?

La respuesta fue sumamente clara. Las escuelas fueron clasificadas como la prioridad de infraestructura más importante en América Latina y el Caribe. Esto no es una sorpresa.

Otra encuesta previa que buscaba captar las consideraciones sobre los desafíos más urgentes para el desarrollo en la región, colocó en primer lugar a la educación y al desarrollo infantil temprano.


En esa encuesta, nos acercamos a actores de interés para el BID, en su mayoría clientes, pero también clientes potenciales. Estuvieron representados desde secretarios de gabinete y ejecutivos, hasta funcionarios de gerencia intermedia en los sectores público y privado (48% y 20% respectivamente), académicos (12%) y sociedad civil (18%), a quienes se les pidió seleccionar sus primeras cinco prioridades dentro de 20 diferentes opciones. Respondieron cerca de 4.000 personas de los 26 países prestatarios y los resultados fueron ponderados con base en el historial crediticio de cada país con el BID.

Brasil, Colombia, República Dominicana, Panamá, Perú, Surinam y Uruguay colocaron en primer lugar a la educación y al desarrollo infantil temprano dentro de los retos más urgentes para el desarrollo, mientras que para Argentina, México y Venezuela fueron la protección social pobreza.

Estos resultados son particularmente importantes a la luz de los considerables avances de la región en materia de protección social y reducción de la pobreza durante la última década, así como en educación y desarrollo infantil temprano. De acuerdo con el Pulso Social de América Latina y el Caribe 2016 del BID, los ingresos familiares han aumentado a pesar de las diferencias entre los países y dentro de ellos. Parte del incremento se debe gracias a los programas de transferencias condicionadas que típicamente requieren a las familias asegurar que sus hijos asistan a la escuela y reciban atención médica regular.

Entre 1995 y 2014, la asistencia escolar entre jóvenes de 13 y 17 años aumentó del 70% al 84%. Y tan solo con el financiamiento del BID, más de 20,5 millones de estudiantes se beneficiaron de proyectos educativos entre 2012 y 2016, además de 23 millones de beneficiarios con programas para la erradicación de la pobreza e inclusión social. Estas ganancias también pueden atribuirse a la creciente participación de las mujeres en la fuerza laboral, considerando que su contribución al ingreso de los hogares aumentó de 28% en 1996 a 35% en 2014.

A pesar del progreso alcanzado, prevalece una necesidad y demanda de inversión social. América Latina y el Caribe continúan registrando la más alta desigualdad de ingresos del mundo. El desempleo juvenil ha sido del 15% en las últimas dos décadas, lo que es tres veces mayor al desempleo promedio de los adultos. Todavía hay escuelas en la región que carecen de condiciones básicas para el aprendizaje y desarrollo de habilidades, particularmente en zonas rurales, con estudiantes de escasos recursos socioeconómicos y/o de comunidades indígenas. En general, sólo el 23% de los estudiantes tiene acceso a laboratorios de ciencias y como los países están aumentando el acceso a la educación preescolar, hay una continua necesidad de invertir en infraestructura escolar adecuada.

En una era en la que la comunidad del desarrollo está preocupada justamente por cerrar la brecha en infraestructura, debemos seguir invirtiendo en los sectores sociales si queremos erradicar la pobreza extrema para el 2030, el primero de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El capital físico sin capital humano adecuadamente calificado se traduce en un rendimiento y productividad sub-óptimos. Y por supuesto, eso significa continuar invirtiendo en la educación, salud y el desarrollo de habilidades de todos los hombres, mujeres, jóvenes y no tan jóvenes, de todos los orígenes.

La buena noticia es que en las cinco Estrategias de País aprobadas por el BID el año pasado (Argentina, Brasil, Colombia, Jamaica y Surinam), los gobiernos dieron prioridad al apoyo financiero y técnico del Banco en los próximos años para intervenciones que se alineen con los sectores sociales. Con apoyo del BID, los gobiernos se esforzarán en progresar para dar fin a la pobreza (1º ODS) y también en avanzar la educación de calidad (4º ODS), el trabajo decente y crecimiento económico (8º ODS), la reducción de las desigualdades (10º ODS) y las alianzas para lograr los objetivos (17º ODS).

Hablando de alianzas, a la luz de la incertidumbre fiscal y el crecimiento más lento que marca gran parte de la región, debemos continuar explorando formas innovadoras de satisfacer esta demanda de inversión social, pues no podemos depender exclusivamente del financiamiento gubernamental. Por ejemplo, a través de alianzas con el sector privado -empresas privadas, sin fines de lucro, fundaciones y multinacionales- los países pueden acelerar los beneficios de la productividad y reducción de la desigualdad. Independientemente de si los servicios sociales son proporcionados por el sector público o privado o una combinación de ambos, lo que realmente importa es asegurar que estamos logrando los resultados de desarrollo deseados.

Próximamente les compartiré ejemplos de cómo el BID y su organización hermana, la Corporación Interamericana de Inversiones, ya están vinculados con el sector privado para proveer servicios sociales y cómo podemos hacer más.

Mientras tanto, cuéntanos sobre los desafíos más urgentes para el desarrollo en tu país. ¿Qué avances o retrocesos han habido desde la implementación de los ODS? Escribe en la sección de comentarios o mencionando a @BIDEducacion en Twitter.

Tracy Betts es la Asesora Principal de Operaciones del Gerente del Sector Social del BID. 

Fuente:https://blogs.iadb.org/educacion/2017/07/12/necesidades-america-latina/?utm_source=BLOG+%28Nuevo+Formulario%29&utm_campaign=b5054cf35f-Tracy_Betts_20170712&utm_medium=email&utm_term=0_216a855a6e-b5054cf35f-509449421

El desafío de reformar uno de los sistemas educativos más grandes del mundo

El nuevo modelo de educación en México se aplica en la actualidad en 500 colegios. Sin embargo, su puesta en marcha no es tan fácil como algunos pensaban.

México: reforma del sistema educativo de México

 

Marina del Carmen Hernández convive con 291 alumnos y se resigna a hacerlo con una mezcla de “impotencia y desesperación”. Está a cargo de la escuela España en Ciudad de México, una de las 500 donde se aplica el nuevo modelo de una ambiciosa, controvertida y disputada Reforma Educativa.

“La propuesta es muy buena… si es que se lleva a cabo como debe de ser”, dice en su oficina, “si ustedes leen el programa de escuela de tiempo completo es muy bueno, pero como no hay recursos ni económicos, materiales ni de personal, es lo mismo”. Así que Hernández lanza una retahíla de quejas. Su escuela pasó de medio horario a tiempo completo, pero no cuenta con suficientes maestros para cubrir las ocho horas, de las que al menos tres deben completarse con asignaturas alternativas como ajedrez, robótica, danza o educación financiera.

Hernández se tiene que poner a dar clases para cubrir las vacantes o el mismo maestro le da varias materias a los alumnos. “Imagínese lo que es para un niño y para un maestro estar 8 horas en un salón”, señala, “después de la hora del recreo los niños ya están dispersos, cansados, de trabajar”.

No es el único problema. El año pasado se les inundó el gimnasio y el suelo quedó inservible. Desde la Secretaría de Educación Pública (SEP) no les han enviado recursos para repararlo. Si se rompe la venta de un salón de clases, se tienen que poner de acuerdo con los padres de los alumnos para conseguir fondos y arreglarla.

“Los papás están muy contentos que existan estas escuelas”, explica, “tienen un lugar dónde dejar a sus hijos más tiempo, pero nada más, aunque los niños estén más tiempo en la escuela eso no nos garantiza que estén aprendiendo. No estoy en contra de la reforma y considero que sí es necesario”, añade, “pero siempre y cuando se cumpla con lo que estipula esa reforma”.

El mayor desafío

Que los niños mexicanos aprendan más y mejor es una asignatura pendiente desde hace décadas. Si reformar la educación de un país es complicado, en México el esfuerzo es titánico. Dada la magnitud del sistema educativo -sólo cuatro países tienen uno más grande (China, India, Estados Unidos y Brasil)- el desafío es mayúsculo.

Son 34 millones de alumnos, dos millones de maestros y 260.000 planteles educativos. Si a eso se le suma lidiar con el mayor sindicato de América Latina, la ecuación se complica aun más.

El secretario de Educación -y quizá candidato del oficialismo en las presidenciales del año próximo-, Aurelio Nuño Meyer, no duda en afirmar que reformar la educación es el mayor desafío que puede tener el gobierno.

“Sí, contundentemente sí”, le dice a BBC Mundo durante una entrevista en su despacho, “el más importante por lo que implica hacia el futuro”. “Estoy convencido de que al final del día”, agrega, “la mejor política económica y la mejor política de seguridad es una buena política educativa”.

La Reforma Educativa fue puesta en marcha con la llegada de Enrique Peña Nieto a la Presidencia en 2012, cuando ni siquiera se sabía cuántas escuelas existían en el país.

El secretario no espera tener el sistema educativo que quieren hasta alrededor de 2030. “No ha habido un solo país que haga un cambio de un año a otro ni en cinco años”, explica Nuño Meyer, “son transformaciones en donde se empiezan a ver resultados después de una década. Es un proceso”.

En el fondo de la tabla

Su implementación no ha estado exenta de críticas y obstáculos. Es un camino empedrado que busca mejorar la calidad y la equidad de la educación en el país. La realidad que transmiten diversos indicadores es aplastante y basta repasar algunos para dimensionar el urgente trabajo por delante.

México está casi en el fondo de la tabla. De acuerdo a los resultados de 2015 de la prueba Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos (PISA, por su sigla en inglés), sus estudiantes de 15 años se ubican en el puesto 56 en ciencias, 56 en matemáticas y 52 en lectura de un total de 70 países. Ocupa el último lugar entre las 35 naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

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De cada 100 niños que entran a primaria, sólo 57 llegan a bachillerato. Eso significa que el 22% de los mexicanos de 15 años está fuera del sistema educativo. Y de los que permanecen, seis de cada diez se encuentran en el grado que les corresponde. El 57% no alcanza el conocimiento mínimo en matemáticas y el 48% no lo consigue en ciencia. Son muchas cifras que hablan de un mismo drama. El sistema está roto.

“La situación es gravísima y de emergencia”, le dice a BBC Mundo David Calderón, presidente ejecutivo de la organización Mexicanos Primero, “por eso mismo este ciclo de reforma tiene potenciales tan valiosos y tiene, evidentemente, dificultades enormes para concretarse”.

“Ves a todos los países de la región y están hechos pedazos”, explica el secretario general de la Red Latinoamericana de Organizaciones de la Sociedad Civil para la Educación (Reduca).

“Chile tiene 35 años de impulsar de algunas soluciones y los resultados son malos. México para fines prácticos tiene los mismos resultados que Uruguay”, que tiene apenas un millón más de habitantes que México tiene de maestros.

Calderón considera que la reforma, que asegura no será la última, introduce dos elementos radicales: un respaldo normativo para poner en el centro al aprendizaje, lo que implica que el Estado mexicano queda obligado a garantizarlo y los incumplimientos se pueden pelear en tribunales; y la evaluación de los maestros.

No hay punto más álgido en la reforma y el secretario lo sabe.

“Ha sido una de las discusiones, el principal problema y conflicto con parte de la resistencia magisterial”, admite Nuño Meyer, “esto ha generado una gran crispación y molesta entre muchos maestros. “También hay que entender del sistema que venimos y que no es culpa de los maestros no tener la formación que hoy les estamos demandando”.

“Está estableciéndose como práctica rutinaria que para entrar al servicio profesional docente hay que hacer un concurso” agrega, “y eso rompe con la herencia de venta de plazas, o con la plaza automática o el control de los lugares por el sindicato y la burocracia”.

Aquel maestro que no supere la evaluación tras tres intentos pasa a tener un puesto administrativo y no puede seguir impartiendo clases. Mientras que aquellos que obtengan un resultado destacado reciben un incremento salarial. El problema, que alimenta el descontento de maestros y las críticas de organizaciones, nace de que la formación docente sigue siendo “inadecuada e inapropiada”.

No sólo la mayoría de los estados no cumple las normas sobre los requisitos necesarios para formarse para ser maestro, sino que los planes de estudio de los alumnos han cambiado antes que la forma en que se les enseña a los profesores, cuestiona Mexicanos Primero. Los nuevos maestros, en una lógica perversa, llegan desactualizados al salón de clases. Y, dicen, las evaluaciones que se llevan a cabo son injustas.

“Quedó un mensaje autoritario de sometimiento”, opina Calderón, “algo haces muy mal cuando los agentes del Estado que llegan a los niños tienen una opinión muy negativa de todo el proceso de cambio. De dónde les quieres sacar el entusiasmo si son ellos los que se sienten los únicos afectados y en mucho sentidos tienen razón”.

Las autoridades rechazan estos cuestionamientos y señalan que los programas de formación de docente siempre han existido, y que los nuevos planes y programas de estudio presentados la semana pasada entrarán en vigor recién en 2018.

“Tienen todo el derecho a evaluarme”

“Muchos compañeros le llaman el examen de confusión múltiple, y es real, te presentan un caso pero es muy rebuscado, te dan respuestas amañadas”, cuenta María Saritza Balderas, maestra de 6º en la escuela España.

“Estoy de acuerdo que tenemos la necesidad de actualizarnos, pero ese tipo de examen más que nada es de resistencia, no de conocimientos”, se lamenta Saúl Camargo, maestro de 4º año de mañana y de 2º en la tarde en la escuela Gabino Barreda, del centro de la capital.

Camargo, con 24 años de experiencia en la docencia, se queja de que los exámenes de evaluación son muy largos porque duran hasta ocho horas, que se hacen en computadora y él no es muy diestro, y que en realidad las evaluaciones tienen como objetivo reducir el número de maestros.

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“Digo que me pregunten sobre lo que hago, y sobre eso me evalúen, esa es la parte en donde no estamos al 100% convencidos”, asegura, “tienen todo el derecho de evaluarme quien me paga. No digo que me opongo”.

La SEP desestima las críticas: “Es una apreciación equivocada que responde más bien al hecho de que ahora sí hay evaluaciones de desempeño obligatorias, vinculantes y con consecuencias, y eso genera ese tipo de reacciones infundadas”.

Además hacen hincapié en que el examen es apenas una parte de la evaluación que también incluye un informe del director tras observar el desempeño en el aula y una parte en la que el maestro presenta evidencias de su trabajo frente al grupo.

La directora de esta escuela, María Guadalupe Castillo, afirma que las reformas en el sistema educativo han sido constantes y que todavía no alcanza ver el impacto de la actual. “Así como súper necesaria no, le digo que ya veníamos con la reforma desde atrás. Ha sido todo un proceso de ir modificando conductas, contenidos, de alguna manera quienes hemos estado en proceso hemos ido caminando, no trabajo igual que hace dos años”.

Está al frente de una escuela, al igual que muchas otras, con serias carencias. Aquí la reforma todavía no llegó. Y los problemas se acumulan.

Los padres, en gran parte comerciantes de la zona, se quejan del atraso y de la pobre calidad de la educación que reciben sus hijos.

No aprenden inglés ni computación. Para lo primero no hay maestros. Para lo segundo la mayoría de las máquinas están rotas -13 de 25-, ni hay presupuesto de la SEP para repararlas ni autorización para arreglarlas por su cuenta porque fueron préstamo del gobierno de la ciudad. Internet tampoco funciona bien.

“Es muy decadente estar en una escuela de gobierno, son procesos muy largos, a lo mejor se puede poner una solicitud, decir que las computadoras están mal pero la solicitud se queda en el olvido”, explica Magali Martínez Ramírez, quien tiene un hijo en 6º grado.

“A lo mejor vienen a lo mejor no, seguramente habrá otra solicitud y los niños no se pueden quedar así” agrega.

Las carencias a nivel de infraestructura y equipamiento son una constante en el sistema educativo. Son algunos de los que aspectos que promete resolver una reforma considerada “sistémica” por el secretario.

Lo que se busca, asegura, es replantear el modelo, donde los niños aprendan a aprender y donde se los eduque para la libertad, en el que no se les demande que memoricen contenido sino que lo comprendan.

El plan existe, su implementación será otra historia.

Fuente:http://www.semana.com/educacion/articulo/mexico-reforma-del-sistema-educativo-de-mexico/531275