Instituciones débiles: el freno para un México competitivo

Por: César Ruíz

La debilidad institucional es el principal obstáculo para la competitividad y crecimiento económico de México. Aunque nuestro país se ubica en el sitio 46 de 140 en el Índice de Competitividad Global 2018 (ICG), ocupa un preocupante penúltimo lugar en el indicador de Crimen organizado, el puesto 138 en Fiabilidad de los servicios policiales, el 130 en Tasa de homicidios y la posición 120 en Libertad de prensa.

En esta edición, el índice realizado por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) mide la competitividad de 140 economías, a través de 12 pilares y 98 indicadores, y revela dos principales factores que atan a México en el camino de la competitividad internacional: sus instituciones (105 de 140) y el mercado laboral (100 de 140). La baja calificación en estos pilares, combinada con la de los 10 restantes, hizo que nuestro país retrocediera dos posiciones[1] respecto al mismo estudio de 2017.

Sin embargo, no todo son malas noticias. La economía mexicana cuenta con distintas fortalezas que hacen de México el segundo país más competitivo de América Latina. En el ICG se destaca su estabilidad macroeconómica, la cual obtuvo una calificación de 99.4 (lugar 35); un amplio tamaño del mercado, con una puntuación de 80.6 (posición 11) y su dinamismo para los negocios, con 65.5 puntos (puesto 41).

 

La élite de la competitividad se mantiene

De acuerdo con los resultados del ICG 2018, Estados Unidos es la economía “más próxima a la frontera de competitividad”, al obtener una calificación de 85.6. El país destaca principalmente en el dinamismo empresarial, en el mercado laboral y el sistema financiero: factores que contribuyen a que nuestro vecino del norte cuente con uno de los mejores ecosistemas de innovación del mundo. En contraste, el ICG también observa indicios de un debilitamiento del tejido social estadounidense y un deterioro de la seguridad.

El segundo puesto lo ocupa Singapur, país que destaca por su apertura económica y su infraestructura y conectividad de clase mundial. Alemania, Suiza y Japón completan el top cinco.

A nivel regional, Asia del este y el Pacífico obtuvo el mayor promedio del índice (72.6), mientras que Europa y Norteamérica tienen 7 de las 10 economías más competitivas. Por otro lado, la zona de África subsahariana es la que presenta el peor desempeño en el ICG, con 8 de los 10 países menos competitivos del mundo.

En América Latina, Chile se ubica como el país más competitivo (lugar 33), México se encuentra 13 sitios después (46), mientras que Uruguay (53), Costa Rica (55) y Colombia (60) completan los primeros cinco puestos de la zona. Sin embargo, el estudio apunta que la competitividad de la región es frágil y puede verse amenazada por factores como el proteccionismo comercial de Estados Unidos, la crisis de Venezuela y la incertidumbre política debido a las elecciones que se llevan a cabo este año en las mayores economías de la zona.

Nueva realidad global, nueva metodología

A casi 40 años de publicar el primer Índice de Competitividad Global, el WEF decidió cambiar su metodología con la intención de adaptar el estudio a una nueva realidad global, marcada por las consecuencias de la crisis de hace una década y lo que ellos llaman la “Cuarta Revolución Industrial (4IR)”, factores que según la organización, están redefiniendo el concepto de prosperidad y los caminos para alcanzarla.

Esta edición integra 62 nuevos indicadores, de un total de 98, y otros aspectos que impulsan la productividad y el crecimiento. Enfatiza el papel del capital humano, la innovación y la capacidad de recuperación como características que definen el éxito económico de los países en la 4IR. También resalta el uso de la tecnología para mejorar la competitividad, pero advierte que este factor no hará crecer a los países por arte de magia, sino que se debe de contemplar junto con los otros pilares de desarrollo.

[1] Debido al cambio de metodología para la edición de 2018 del ICG, el WEF también volvió a calcular los resultados del estudio de 2017 para facilitar la comparación entre ambos.

Publicado por Animal Político

Consulta el Índice de Competitividad Global 2018 del WEF aquí

Fuente:https://imco.org.mx/temas/instituciones-debiles-freno-mexico-competitivo/?fbclid=IwAR3titfjLdo949zsV727ISa6tz93XqIDMz0WeYOuvRA551Ho_flRvKbuRuo

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Una mirada a los beneficios y oportunidades de la economía colaborativa

  • A nivel global, el valor de las principales empresas de economía colaborativa (EC) aumentará 22 veces entre 2013 y 2025.
  • Las autoridades deben regular de forma diferenciada a las firmas de economía colaborativa porque ofrecen bienes y servicios diferentes.
  • Los datos son cruciales para entender las implicaciones de los beneficios y servicios de la economía colaborativa.

 

El Instituto Mexicano para la Competitividad, A.C. (IMCO) elaboró un estudio para calcular los beneficios y oportunidades de la economía colaborativa (EC), la cual ha dado lugar al “consumo colaborativo”, es decir, el aprovechamiento de la tecnología y comunicación en línea para compartir bienes y servicios de manera temporal o permanente, entre individuos privados, de forma gratuita o por una tarifa, lo que hace más eficiente el consumo y la distribución de bienes.

A nivel global, el valor de las principales empresas de EC aumentará 22 veces entre 2013 y 2025. El crecimiento de este tipo de compañías es mayor al de las arrendadoras tradicionales.

En México, el PIB podría aumentar hasta un 2.5% al año (el doble que la tasa actual) al conseguir un ahorro del 3% por eficiencias en los principales sectores de EC: transporte, alojamiento y servicios financieros. Esto de acuerdo con un experimento realizado por el IMCO con su propio modelo de equilibrio general.

En términos generales, las actuales empresas de EC han beneficiado a los consumidores con precios más bajos, una mayor calidad garantizada mediante sistemas de calificación, seguridad y un número de opciones más amplio para el mismo servicio. De igual manera, parecen beneficiar a los propietarios de activos, como casas o automóviles, permitiéndoles traducir las horas inactivas de sus bienes en ingresos potenciales. A través de los avances tecnológicos, las plataformas de EC pueden también resolver algunas fallas que presentan los mercados tradicionales.

Principales debates en torno a la economía colaborativa

Mercado laboral

Ingresos públicos

Medio ambiente

 

La regulación

Los servicios de la economía colaborativa son similares a los tradicionales, pero no iguales. Desde una perspectiva económica, el Gobierno debe intervenir para resolver las fallas del mercado.

En este sentido, el primer paso para las autoridades debe ser desregular a las firmas de economía colaborativa y evitar el impacto negativo que regulaciones pensadas para otro tiempo y otras circunstancias pudieran tener en estos nuevos modelos de negocio. De lo contrario, la regulación puede generar costos y crear barreras de entrada que disminuyan los incentivos a la innovación y priven a los usuarios de los beneficios que el nuevo producto o servicio ofrece.

IMCO PROPONE

Recomendaciones para autoridades

  • Desregular primero. Analizar la lógica de las regulaciones actuales y colaborar con la industria de la EC hacia la resolución creativa y con uso de tecnología que la regulación anterior atacaba.
  • Definir y priorizar las normas federales para la EC con objetivos claros, en lugar de las regulaciones locales que generan asimetrías injustificadas para el desarrollo del mercado y que abren oportunidades para la corrupción.
  • Favorecer la regulación basada en evidencia. Conviene más permitir que las plataformas operen y que la autoridad observe y regule posteriormente los casos que crean riesgos o costos más elevados que los beneficios.
  • Alinear la regulación local con la Ley Monetaria de los Estados Unidos Mexicanos para permitir a las empresas de EC diversificar sus métodos de pago, al incluir la capacidad de aceptar transacciones en efectivo y así extender sus beneficios a la población.

 

Recomendaciones para empresas de EC

  • Compartir información. Abrir el diálogo con las autoridades para liberar datos agregados y anónimos que permitan la investigación independiente para profundizar y legitimar los impactos de estos servicios.
  • Incluir transparencia como uno de los esfuerzos para aumentar la seguridad. Las empresas de economía colaborativa deberán ser claras en sus esfuerzos de seguridad.
  • Colaborar con las autoridades para identificar conductas fraudulentas por parte de los usuarios. Estas colaboraciones podrían formalizarse para mejorar la opinión pública y aumentar la confianza.

 

Recomendaciones para usuarios

  • Calificar. Usar los sistemas de calificación dentro de las plataformas para crear un mejor ecosistema.
  • Usar herramientas y mecanismos para resolver controversias. Parte fundamental para continuar con el proceso de mejora continua de las plataformas, así como la detección de prácticas fraudulentas o inusuales.

Fuente:https://imco.org.mx/temas/una-mirada-los-beneficios-oportunidades-la-economia-colaborativa/?fbclid=IwAR1K7Bm0IMo1GP1A-FWVFU8ukVr4-Tw-tL64K1Q0VVId6Lt0DrwsdmHFTh8

La automatización está convirtiendo el retiro forzoso en algo del pasado, ¡al fin!

Por:  Neil Narale /  Billy Wong

 

 

El retiro forzoso es una idea obsoleta. Pertenece al pasado, junto con los clubes de video, la Internet telefónica ruidosa, y esos mapas enormes que era imposible volver a doblar. Vivimos en otro tiempo, y los lugares de trabajo deben adaptarse a generaciones que están viviendo más, con más inteligencia y productividad. Obligar a hombres y mujeres a retirarse a cierta edad no solo es injusto, es falta de visión. Hoy en día, las personas tienen mucho más valor que ofrecer a las empresas, a la sociedad y a ellos mismos, después de los 65 años.

Muchas culturas de trabajo y directrices para el empleo no han podido seguir el ritmo de los avances en tecnología, la automatización y las evoluciones del desarrollo humano. Las personas viven y envejecen de un modo muy distinto hoy, en comparación con el pasado reciente.

Para obtener un poco de perspectiva, considere las siguientes estadísticas de expectativa de vida en el año 1965 en los siguientes países:

Estos números son impresionantes. En solo 51 años, la raza humana ha aumentado drásticamente su expectativa de vida colectiva, lo cual está transformando todo sobre lo que significa ser una persona; incluyendo cómo trabajamos, criamos a nuestras familias y determinamos exactamente lo que significa un trabajo para nuestras vidas. Para los empleados de 65 años o más, el futuro es brillante a medida que la tecnología y la automatización continúan cubriendo las necesidades, habilidades y talentos de los empleados de edad avanzada.

La automatización en la era de una fuerza de trabajo de adultos mayores

Durante décadas, los empleados tradicionales han seguido programas de trabajo reglamentados que exigen que lleguen a trabajar en la mañana y salgan más tarde ese día, o por la noche. Después, cuando un empleado cumple 65 años (o la edad de jubilación estipulada en su país respectivo), ese régimen se detiene de pronto, y se le obliga a entrar en una vida de retiro. La lógica es que las personas de cierta edad ya no pueden funcionar al máximo de su capacidad, y además, nadie quiere pasar sus años dorados trabajando. Los tiempos han cambiado. Para muchos profesionales, el trabajo es no solo un empleo, sino una forma de conectarse con los demás, demostrar valor para la sociedad y mantener sus facultades mentales e intelectuales fuertes, ocupadas y en crecimiento.

La automatización, afortunadamente, está interfiriendo con esta dinámica de jubilación. Las tecnologías avanzadas y los programas de gestión de capital humano permiten a las empresas contratar, programar y pagar a trabajadores jubilados en nuevas maneras que se adaptan a sus estilos de vida. Muchas empresas están aprovechando el valor de los trabajadores mayores al emplearlos en capacidades más limitadas como mentores, profesores y modelos a seguir para los empleados más jóvenes. En lugar de ser forzados a retirarse en contra de su voluntad, los trabajadores mayores pueden formar parte de fuerzas de trabajo flexibles de empleados semi-jubilados. Los empleadores también se benefician porque ya no tienen la elección binaria de mantener a un trabajador de edad avanzada como empleado a tiempo completo o perderlo totalmente al momento de su jubilación. Esto permite a los empleadores a mantener el acceso al valor y el conocimiento institucional increíble que poseen los trabajadores de edad avanzada, y a la vez permite que los trabajadores mayores a sigan comprometidos con sus responsabilidades profesionales y sus colegas.

En conclusión: La automatización y el futuro del trabajo

Las carreras son una inversión de por vida. La automatización no solo ayuda a mantener a los empleados mayores conectados con sus carreras, también está abriendo oportunidades para que los trabajadores de edad avanzada preparen a los empleados más jóvenes para el cambio. Si la expectativa de vida humana puede evolucionar de un modo tan significativo en 51 años (ni siquiera una vida para la mayoría de la gente), entonces quienes han presenciado ese cambio, y quienes son parte de esa vida, cuentan con la experiencia y sabiduría invaluables que trae la edad. La automatización seguirá transformando el modo en que trabajan los humanos, pero nunca va a hacer que el conocimiento, el talento y la experiencia se vuelvan irrelevantes. Aunque en el futuro del trabajo quizá haya menos trabajos repetitivos y de bajo nivel de habilidades, siempre requerirán la perspectiva, las ideas y la orientación de quienes vinieron antes. En el futuro, cumplir 65 años será una razón para celebrar la carrera, y no despedirse de ella.

Fuente:https://www.latam.mercer.com/our-thinking/voice-on-growth/automatizacion-convirtiendo-retiro-forzoso-en-pasado.html?mkt_tok=eyJpIjoiTXpSbU1qZzJabVUwT1RVeCIsInQiOiJcL3ozRTlENGxnWVJcL04zY3c3VVRua3BxVk9PQk84Z28yUTF2Q0NuTGo3d3JwME01ekhldUNvd1J4eWc4cHNmeHUyeDdDUUNQNnhFUEI3YUd4TkJVXC9XaXFEdUVXY2RIdWxHcU93SWY3MzVuTjk5dEhMTSsxMzVBTG9YcldKXC93Z0k4K0U4YzY5Y0J4bFBtais1dytsNnVBPT0ifQ%3D%3D

A las universidades mexicanas les urge un ‘shock’ de realidad: especialistas

Por: Uriel Naum

El 13.1% de los jóvenes en el mundo está sin empleo, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y la cifra podría aumentar en los siguientes años si las instituciones de educación superior no son capaces de adecuar sus programas de estudios a las necesidades actuales del mercado y a la Cuarta Revolución Industrial, coinciden especialistas.

Y si bien no es un problema único de las universidades mexicanas, en este país es muy evidente que el mercado laboral y las tecnologías, “que están destruyendo empleos y creando otros nuevos”, van a un ritmo mucho mayor que el de las instituciones de educación superior, a decir de Juan Pardinas, director del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), y Francisco Marmolejo, líder de la Práctica Global de Educación del Banco Mundial, ambos ponentes en el Global Youth Leadership Forum (GYLF), que tiene lugar en Cantabria, España.

“En el IMCO publicamos en 2017 un estudio que compara carreras y analiza las posibilidades de empleabilidad que tienen los alumnos en función de la profesión que eligieron estudiar, y la metáfora del estudio era un chita, el mamífero mas rápido del mundo, y una tortuga. Las universidades mexicanas son esa tortuga que no se logra adaptar a las necesidades del mercado. Le sirven a sus trabajadores, le sirven a sus burocracias, pero no ayudan a construir estudiantes”, dijo en entrevista con Forbes Juan Pardinas.

El principal problema que enfrentan las instituciones de educación superior, a decir del director del IMCO, es que tiene programas de estudios rezagados que datan de hace varios años y hasta décadas, además de no considerar las habilidades blandas que requieren hoy los líderes.

“En competitividad, el talento y la inversión son cruciales, y el primero depende del desarrollo de capital humano, las herramientas que tienen los individuos para generar creatividad y participar en el mercado laboral. Desgraciadamente en México nos estamos rezagando más en temas clave como por ejemplo el lenguaje matemático, que es la base para entender programación de computadoras y la robotización”, mencionó Juan Pardinas.

Sobre esto, el representante del Banco Mundial dijo que reformar la educación superior en México no sólo es necesario, sino urgente, pues en el caso mexicano, puntualizó, se tiene la tendencia de mirar hacia adentro y no hacia fuera, creyendo que el cambio tiene que ser incremental, y esto le resta velocidad al sector educativo superior para adaptarse a los nuevos tiempos.

“La de México sigue siendo una educación superior con mucha rigidez –dijo Francisco Marmolejo–; tendencias muy monolíticas hacia la formación de licenciados, mientras que vemos en otros países mayor diversificación del sistema y mayor cantidad de personas cursando técnicas superiores, con una importante lateralidad que no existe en México, y que permite que los estudiantes puedan transitar por susbistemas dentro del sistema de educación, con una formación más orientada hacia habilidades técnicas, pero también blandas (de gestión)”.

Otro desafío educativo que tiene México, de acuerdo con el representante del Banco Mundial, es su excesiva carga académica. Y es que en el país azteca, una persona, para obtener un titulo de licenciatura, debe estudiar en promedio 40% más que un estudiante de la misma carrera en Estados Unidos o Canadá. “Entonces, el sistema educativo mexicano tiende mucho hacia una carga académica de formación, en el aula, con el profesor, con un sistema altamente endogámico, donde los mismos estudiantes egresados son los que imparten clases en esas mismas universidades”.

Es bajo este contexto de cambio permanente y agresivo en el mundo tecnológico y laboral que a las universidades mexicanas, concluyó el director del IMCO, “les urge un ‘shock’ de realidad”.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/a-las-universidades-mexicanas-les-urge-un-shock-de-realidad-especialistas/

Game Changers | 12 tendencias que cambiarán el mundo

Por: Mauricio Hernández Armenta

Las nuevas tendencias de comunicación cambiarán para los siguientes años. Luis Carlos Chacón, consultor global de BusinessCase, en su ponencia Traveling Around the Global Pangea, Trends 2019-2020, dentro del foro Game Changers 2018 ejemplificó con 12 tendencias de cómo el mundo cambiará para los siguientes años.

En este sentido, el consultor señaló que México requiere de ajustes en su sociedad y en sus estructuras y que más allá de la tecnología, los seres humanos requerirán de nuevos rituales y nuevos hábitos que cubran sus necesidades.

Para esto, el consultor enlistó algunas tendencias en las que considera el mundo ya pone sus ojos desde este año:

E-m Retail: Como nuevas formas de comunicarse, novedosos canales para comprar o adquirir.

Existential male: Los nuevos roles del hombre y la mujer.

Lifestyle for all: El mundo de la estética se convertirá en modelos masivos. Darle a la clase media algo de la alta.

Made in China: Lo hecho en China dejó de ser chafa, se convirtió en signo de innovación, es el nuevo centro del mundo.

Massive Scape: Páginas de consumo potencializarán y masificarán los excesos.

Mentoring: Los couchs, los nuevos maestros y guías. Todo mundo quiere ser jefe.

Millennial Parenting: Padres jóvenes que tienen nuevas necesidades y nuevos hábitos.

Nonanonymous: No hay anonimato, ya se terminó en el internet. El “big brother” estará presente y será difícil la  discrecionalidad.

Simplicity as Luxury: La simplicidad como un lujo, de lo ostentoso a lo simple. La elegancia será fácil y no como la conocemos.

Thriving against: Estrategias para venderle a las mamás. La movilidad social de las mujeres.

Teambots: Mezcla de máquinas con personas. Los robots no quitarán el trabajo a los humanos, se crearán ambientes en donde convivan.

Youthdream: El nuevo estatus de belleza es la juventud, sin importar la complexión.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/game-changers-12-tendencias-que-cambiaran-el-mundo/

Cinco cosas que debe saber acerca del futuro de los puestos de trabajo

People have their picture taken by the China International Big Data Industry Expo logo in Guiyang, Guizhou province, China May 26, 2018.

Imagen: REUTERS/Stringer

Por: Vesselina Stefanova Ratcheva / Till Leopold

Para millones de trabajadores y empresas de todo el mundo, el futuro del trabajo está convirtiéndose cada vez más en la realidad actual. En las conclusiones de nuestro último Informe sobre el futuro del empleo, se muestran las tendencias previstas para el periodo 2018-2022 en veinte economías y doce sectores industriales. Aquí encontrará lo que necesita saber para estar listo:

1. La automatización, la robotización y la digitalización lucen diferentes en distintas industrias

La Internet móvil de alta velocidad, la inteligencia artificial, el análisis de los macrodatos y la tecnología en la nube se preparan para liderar la adopción de nuevas tecnologías entre 2018 y 2022. Muchos también centrarán su mirada en el aprendizaje automático y la realidad aumentada y virtual para una considerable inversión empresarial. Por el contrario, la inversión en el tipo de tecnologías robóticas imaginadas en las películas y la ficción popular seguirá siendo bastante reducida durante el periodo, pero a pesar de ello está retomando ritmo. Es probable que los robots estacionarios sean los de uso más extendido para 2022, aunque diferentes industrias tienen distintos casos de uso y preferencias.

Imagen: Foro Económico Mundial

2. En medio de una interrupción laboral significativa, existe una perspectiva neta positiva para los empleos

Para el año 2022, las profesiones actuales de reciente surgimiento crecerán del 16 % al 27 % de la base de empleados de las grandes empresas a nivel mundial, mientras que las funciones laborales actualmente afectadas por la obsolescencia tecnológica disminuirán del 31 % al 21 %. En términos puramente cuantitativos, el cambio en la división del trabajo entre los seres humanos, máquinas y algoritmos puede desplazar 75 millones de puestos de trabajo actuales, mientras que al mismo tiempo pueden surgir 133 millones de nuevas funciones laborales.

Entre las profesiones en crecimiento se incluyen funciones como analistas de datos, desarrolladores de software y aplicaciones, y especialistas en comercio electrónico y redes sociales: puestos de trabajo que se basan en gran medida en el uso de la tecnología, y que se mejoran con su uso. Sin embargo, también se espera que crezcan puestos de trabajo basados en rasgos distintivamente “humanos”, como los trabajadores de servicio al cliente, profesionales de ventas y marketing, formación y desarrollo, personas y cultura, y especialistas en desarrollo organizacional, así como gerentes de innovación.

Imagen: Foro Económico Mundial

3. La división del trabajo entre seres humanos, máquinas y algoritmos está cambiando rápidamente

Los empleadores prevén un cambio importante en la división del trabajo entre seres humanos, máquinas y algoritmos para las tareas de hoy. Actualmente, un promedio del 71 % del total de horas de trabajo en las industrias contempladas por nuestro Informe sobre el Futuro del Empleo son realizadas por humanos, en comparación con el 29 % que llevan a cabo máquinas o algoritmos.

Para el año 2022, se espera que este promedio haya cambiado a un 58 % de horas de trabajo realizadas por humanos y un 42 % por máquinas o algoritmos. En términos de horas totales de trabajo, en la actualidad ningún trabajo es ejecutado aún principalmente por máquinas o algoritmos. Para el año 2022, las máquinas realizarán el 62 % de las tareas de búsqueda y transmisión de información y procesamiento de datos de una organización. Con respecto a su punto de partida actual, la participación de las máquinas en la ejecución de tareas de trabajo será particularmente notoria en las tareas de razonamiento y toma de decisiones, administrativas y de búsqueda de información. Incluso las tareas laborales generalmente realizadas por humanos en la actualidad —comunicación, interacción, coordinación, gestión y asesoramiento— comenzarán a ser asumidas por las máquinas, aunque en menor medida.

Imagen: Foro Económico Mundial

4. Las nuevas tareas en el trabajo llevan a un aumento en la demanda de nuevas habilidades

Para 2022, las habilidades necesarias para llevar a cabo la mayoría de los trabajos habrán cambiado considerablemente. Se espera que la «estabilidad de habilidades” promedio a nivel mundial —la proporción de habilidades básicas necesarias para llevar a cabo un trabajo que seguirá siendo el mismo—, sea aproximadamente del 58 %. Eso significa que los trabajadores verán un cambio promedio del 42 % en las habilidades requeridas en el lugar de trabajo en el período previo al 2022. Las habilidades que adquieren cada vez más relevancia incluyen el pensamiento analítico y el aprendizaje activo, así como habilidades como el diseño de tecnología, que resaltan la creciente demanda de diversas formas de competencia tecnológica. Sin embargo, el dominio de las nuevas tecnologías es solo una parte de la ecuación de habilidades para 2022. Las habilidades “humanas” como la creatividad, la originalidad y la iniciativa, el pensamiento crítico, la persuasión y la negociación también conservarán o aumentarán su valor, al igual que la atención a los detalles, la resiliencia, la flexibilidad y la resolución de problemas complejos. La inteligencia emocional, el liderazgo y la influencia social, así como la orientación al servicio, también verán un especial aumento de la demanda en relación con su protagonismo actual.

Imagen: Foro Económico Mundial

 

5. Todos tendremos que convertirnos en estudiantes permanentes

En promedio, los empleados necesitarán 101 días de capacitación y perfeccionamiento en el periodo previo al año 2022. Las brechas de habilidades emergentes, tanto entre los trabajadores individuales como entre los altos directivos de empresas, pueden obstruir considerablemente la gestión de transformación de la organización. Según la industria y la geografía, es posible que entre la mitad y dos tercios de las empresas recurran a contratistas externos, personal temporario y profesionales independientes para abordar sus brechas de habilidades. Un enfoque integral para la planificación de la fuerza de trabajo, el reciclaje y el mejoramiento de habilidades será la clave para la gestión positiva y proactiva de tales tendencias.

Imagen: Foro Económico Mundial

Por qué las escuelas deberían enseñar el plan de estudios del futuro, no del pasado

Students use a Blue-bots, a programmable robots, during their lesson at the school in Tampere, Finland March 27, 2017.

Imagen: REUTERS/Attila Cser

Por: Hadi Partovi

Robots, inteligencia artificial, automatización: ya no son temas de películas de ciencia ficción. Existe evidencia abrumadora que muestra que el cambio en lo que la fuerza de trabajo necesita ya está en marcha y que seguirá creciendo mucho más en el futuro. En todo el mundo, los líderes del gobierno y la industria debaten sobre el futuro del trabajo y los cambios introducidos por la tecnología y la automatización. Pero, a pesar de esto, el mundo no está reaccionando lo suficientemente rápido como para actualizar nuestro sistema educativo.

Según un análisis de 750 ocupaciones hecho por el McKinsey Global Institute, el 51 % de las actividades laborales son altamente susceptibles a la automatización, y eso con solo adaptar la tecnología demostrada ya existente. También es importante tener en cuenta que estas actividades abarcan puestos de trabajo en todos los sectores industriales, y todos los niveles salariales y de habilidades. Esto indica que es poco probable que la automatización conduzca al desempleo masivo predicho por los alarmistas, pero es casi seguro que va a requerir la redefinición de la mayoría de las ocupaciones y las habilidades requeridas.

Imagen: Oficina de Estadísticas Laborales de los Estados Unidos, 2014/ O*Net, McKinsey

 

¿Qué estamos haciendo para preparar a las futuras generaciones para prosperar en este escenario cambiante? Un estudiante que comienza la escuela primaria hoy se graduará de la universidad a mediados de la década de 2030 y su carrera durará hasta 2060 o más. Si bien no podemos predecir con exactitud cuáles serán las necesidades de nuestra fuerza de trabajo a mediados de siglo, ya sabemos que están cambiando y continuarán cambiando a la velocidad del avance tecnológico.

Sin embargo, en la mayoría de las escuelas en 2018, los maestros siguen enseñando exactamente las mismas asignaturas que en 1918: lectura, escritura, matemáticas, ciencia, historia e idiomas extranjeros. El debate sobre el futuro de la educación se centra en cómo enseñamos y en adoptar la tecnología en las aulas, pero casi no se habla sobre qué enseñamos. Cualquier discusión sobre el futuro del trabajo debe ir de la mano de un debate sobre el futuro de los planes de estudio.

La solución de problemas, el pensamiento creativo, las habilidades digitales y la colaboración son cada vez más necesarios, pero aún no se enseñan en nuestras escuelas. Incluso cuando las escuelas enseñan habilidades digitales, se centran en cómo usar la tecnología, cómo crear un documento o una presentación, en lugar de cómo crear la tecnología. Algunos de los temas que enseñamos hoy ya no serán esenciales en la década de 2030: la escritura manual es cada vez más obsoleta, la aritmética compleja ya no se hace a mano e Internet ha reemplazado la necesidad de memorizar muchos hechos básicos.

Nos enfrentamos al desafío de redefinir una educación fundacional para mantenernos al día con la evolución de las habilidades requeridas para resolver problemas, innovar y tener éxito. Pero, como sociedad, no logramos enfrentar ese desafío y, en consecuencia, no logramos preparar de manera adecuada para el futuro a la próxima generación.

Para preparar a todos los estudiantes con las habilidades creativas, colaborativas y de resolución de problemas digitales del futuro, las escuelas deben enseñar habilidades informáticas como parte del plan de estudios básico. La informática no se trata solo de codificación. También se trata de pensamiento computacional, diseño de interfaz, análisis de datos, aprendizaje automático, ciberseguridad, redes y robótica. El aprendizaje de la informática fomenta la creatividad, la resolución de problemas, la ética y la colaboración, habilidades que no solo son importantes para las carreras técnicas en el mundo desarrollado, sino que también son valiosas para todas las carreras en todas las economías. Además, en un estudio de cómo los estudiantes se sentían sobre sus clases, la informática y la ingeniería aparecieron solo después de las artes en términos de las clases que más les gustaban a los escolares.

Imagen: Change the Equation y C+R Research/ Code.org

 

Los líderes educativos deberían discutir la eliminación de aspectos del plan de estudios de 1918 para dar cabida al plan de estudios de 2018. La informática no debería ser relegada a clubes después de la escuela, concursos de robótica o hackatones. Debería formar parte de la jornada escolar en las escuelas primaria y secundaria, y ser accesible para todos los estudiantes.

Nuestras escuelas deberían enseñar el plan de estudios del futuro, no del pasado. Muchos países ya comenzaron a adoptar la informática como parte de su plan de estudios nacional. En los Estados Unidos, 44 estados han cambiado las políticas para reconocer la informática como una asignatura académica básica. Más allá de los Estados Unidos, más de 25 países han anunciado planes para expandir el acceso a la informática durante la jornada escolar. Este grupo incluye el Reino Unido, Australia, Japón, Corea del Sur, Argentina, Ecuador, Italia, Malasia, Suecia y Tailandia.

Enseñar informática en las escuelas puede sonar intimidante, pero es una idea que genera esperanza. Inspira a los maestros y atrae a los estudiantes. Aunque la mayoría de los docentes del mundo no tienen experiencia en informática y muchas de las escuelas del mundo carecen de computadoras conectadas, estos son problemas que podemos y debemos resolver. Países como Brasil, Chile y Nigeria están elaborando planes para abordar estos desafíos, y el resto del mundo debería hacer lo mismo.

El futuro del trabajo puede ser incierto, pero hay una cosa que es absolutamente clara: la informática tendrá más demanda que nunca y cada estudiante, en cada escuela, debería tener la oportunidad de aprenderla como parte del plan de estudios.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2018/10/por-que-las-escuelas-deberian-ensenar-el-plan-de-estudios-del-futuro-no-del-pasado/