¿Cómo pueden las comunidades activas generar mejores aprendizajes?

¿Cómo pueden las comunidades activas generar mejores aprendizajes?

Por:Giselle Cruz Maduro

La educación representa una de las mejores y más efectivas herramientas para asegurar el desarrollo sostenible. Pero asegurar que niños y jóvenes desarrollen las habilidades y competencias necesarias para enfrentar la vida requiere brindarles oportunidades para alcanzar los niveles cognitivos, sociales, espirituales y personales que les son imprescindibles. En este proceso, la relación entre la escuela y la comunidad se convierte en una condición indispensable para iniciar y promover transformaciones en la dinámica escolar.

La gestión del centro educativo va más allá de organizar y planificar lo que en ella se desarrolla. Una buena gestión implica el establecimiento de vínculos necesarios entre los actores educativos, la dinámica de las relaciones que se establecen entre las poblaciones y la manera en cómo se gestionan las oportunidades que el sistema mismo provee.

El centro educativo está llamado a ser una comunidad de aprendizaje y, como tal, debe promover la organización de los actores que allí hacen vida, concibiendo la calidad educativa no como un producto en sí mismo, sino como un proceso constante y sistemático. Los hallazgos investigativos evidencian las repercusiones positivas que tiene la participación de las familias y la comunidad en el proceso enseñanza – aprendizaje de los estudiantes. Un ejemplo, de los muchos que existen en la región, es la figura de las  juntas de educación en Costa Rica, entidades que buscan generar un mayor sentido de pertenencia e identidad con los centros educativos al proporcionar a la comunidad espacios de participación y aprendizaje conjunto.

Un rol activo de los diversos actores que convergen en la escuela, por lo tanto, se convierte en un recurso importante para optimizar los procesos de enseñanza y aprendizaje, la calidad de vida de la familia y por supuesto las relaciones de su entorno y la inclusión social.  Esta integración centro educativo – comunidad no puede ser una función exclusiva de los y las docentes, ni de los centros educativos mismos, sino tarea de todos y todas. Las comunidades, representadas por estructuras como las juntas de educación o su equivalente en los países de la región, pueden convertirse en aliadas en la administración de las instituciones aportando al fortalecimiento y la transformación de la educación nacional.

¿Qué elementos hacen falta para asegurar una articulación entre los actores escolares? Una gestión educativa inclusiva y basada en procesos participativos; un personal docente y administrativo comprometido por el mejoramiento de los servicios; procesos de enseñanza-aprendizaje fundamentados en el uso de metodologías participativas, tecnológicas, reflexivas de aprendizaje significativo; y una comunidad comprometida. Así mismo, las estrechas relaciones de solidaridad y apoyo que se desarrollen con entidades públicas y privadas de la zona contribuyen a la sostenibilidad de los proyectos que se implementan además de añadir prestigio, credibilidad y reconocimiento en la comunidad y familias.

Un ejemplo claro para reflexionar acerca del potencial de los esfuerzos articulados es el proyecto de Tecno-ambientes para el aprendizaje del Ministerio de Educación Pública (MEP) de Costa Rica que incentiva la inclusión de tecnologías en Educación Preescolar. Este proyecto intenta incluir a las comunidades mediante la articulación de alianzas estratégicas con entidades públicas y privadas de la zona, valiéndose del reconocimiento y la confianza que la figura de la Junta de Educación ha logrado entre las familias y la comunidad.

El desarrollo de iniciativas que potencien el papel de las comunidades es vital para posicionarlas como actores que  incentiven la innovación y generación de nuevas ideas, para desarrollar capacidades sobre gestión de proyectos y, sobre todo, para darle impulso a iniciativas conjuntas orientadas al logro de una educación de calidad.

Fuente:http://blogs.iadb.org/educacion/es/2016/11/17/comunidades-activas-aprendizaje/

El país más corrupto del mundo

La corrupción en México, cosa de todos los días.

Por: 

 

A México le cuesta, al menos 100,000 millones de dólares al año la corrupción. Sin embargo, a este mal se le ve como aceite de la maquinaria económica, engrane del sistema de justicia y factor para que las cosas funcionen. Por eso, no se le combate.

¿Qué contestaría si le dijera que México es el país más corrupto del mundo? ¿Le sonaría exagerado o peligrosamente cierto? ¿Lógico o exagerado?

De acuerdo al Índice de Percepción sobre Corrupción que realiza Transparencia Internacional, nuestro país se encuentra en el lugar 105 entre 176 naciones. En el espejo de la corrupción nos vemos igual que Kosovo, Mali, Filipinas y Albania. Del comparativo con los países miembros de la OCDE mejor no hablamos; en la tradición nacional, que existan 71 países peor evaluados es mediana conquista.

El enorme problema es que a pesar de la generosidad del ranking, ser el país más corrupto del mundo no nos suena difícil, pues estamos acostumbrados al argumento. Solemos percibir a la corrupción como un mal endémico, tan nuestro como la sangre mestiza y tan arraigado como el consumo de maíz. Por tanto, tan endémico como inmutable; una realidad tan cierta que cuestionarla, confrontarla, resulta inútil.

A esta percepción se suma el valor positivo de la corrupción como aceite de la maquinaria económica, engrane del sistema de justicia y factor para que las cosas funcionen. La sanción social a las prácticas de corrupción es inexistente. Por el contrario, se alientan y encomian: el que da una “mordida” o consigue un contrato a través de prebendas, es hábil, tiene “colmillo”, sabe su negocio.

Por eso es que dentro del inmenso catálogo de problemas nacionales, la corrupción no pinta. Es tan inherente al paisaje que atacarla parece ocioso. Sólo así se entiende que la Comisión Nacional Anticorrupción siga en el tintero, y el titular de la Secretaría de la Función Pública sea un encargado del despacho.

Por décadas hemos atribuido el bajo crecimiento económico –no sin razón– a la ausencia de reformas económicas como las que a nivel constitucional, se aprobaron en 2013. Sin embargo, una vez aprobada la legislación secundaria de cada reforma, saldrá a flote el enorme dique que para la inversión privada representa la corrupción. Corrupción traducida en falta de seguridad jurídica, en el encarecimiento de cada trámite o contrato, en los costos de producción y en la rentabilidad de las empresas. Si tomamos en cuenta las estimaciones del Banco Mundial, la corrupción le cuesta a México 9% del PIB cada año, es decir, dos puntos más que la fortuna de Carlos Slim. Si preferimos las estimaciones del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, la cifra alcanza el 20% del PIB, en otras palabras, la quinta parte de lo que producimos se diluye, filtra y trasmina en corruptelas.

Si queremos crecer más rápido y atraer capitales con la intensidad pretendida, visibilizar y priorizar el problema de la corrupción parece indispensable. En este sentido, hay tres grandes aristas para abordar el problema: el institucional, el de combate a la impunidad y el no menos importante factor cultural.

1. Institucional: Tenemos reglas que incentivan la corrupción en todos los niveles de gobierno. El ejercicio práctico de la transparencia –materializado en solicitudes de información– es cuestión de enterados y la mayor proporción del dinero público se ejerce con absoluta discrecionalidad. En ese sentido, la Comisión Nacional Anticorrupción no es solución, pero sí mecanismo. Mantenerla en el limbo es la mejor forma de ignorar el problema.

2. Combate a la impunidad: La corrupción en México no tiene consecuencias. Superado el escándalo mediático, se solventa toda preocupación jurídica. Véase el reciente e ilustrativo caso del ex Gobernador de Aguascalientes: se le acusa por peculado de 26 mdp y paga una fianza de 30 mdp. Mal negocio para la justicia.

3. Factor cultural: Mientras sigamos pensando que la corrupción es un arte, un colectivo ejercicio sincronizado, y característica crónico–degenerativa que nos distingue en el mundo, tendremos poco que hacer frente a un problema que nos cuesta al menos, 100,000 mdd al año.

En las narraciones de Scott Fitzgerald –afecto a poner a sus personajes en la cruel disyuntiva de lo que quieren, frente a lo que necesitan– cada dilema ético se resuelve volviendo al origen, a principios elementales, escuchando la voz de la consciencia previa al salvaje contacto con el mundo y el dinero. En el escenario que enfrentamos, tal solución suena imposible o al menos ingenua. No hay “renovación moral” sin reglas claras ni instituciones fuertes que la soporten; la última que intentamos en los años ochenta fue eslogan y no política pública. No sé si queramos combatir la corrupción, lo cierto es que lo necesitamos.

Para lograrlo, habrá que hacerle frente cuando el discurso termine y el templete se desmonte. Dejar de alentarla en la formación y aplaudirla de facto cuando socialmente obviamos condenarla. Su mano invisible mueve cada uno nuestros mercados, cosa que sólo habremos de reconocer cuando acabada la tarea reformista, algo siga fallando.

Fuente:http://www.forbes.com.mx/el-pais-mas-corrupto-del-mundo/#gs.IN=pgLg

 

La información sobre educación superior puede reducir la brecha de habilidades

Por: Matías Busso

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La educación superior en América Latina ha conseguido avances destacables durante los últimos 25 años. Un sistema de élite conformado por, como mucho, unas pocas decenas de universidades tradicionales en cada país se ha transformado radicalmente y ahora incluye cientos de nuevos institutos profesionales y escuelas técnicas y vocacionales. A la vez, la cantidad de alumnos matriculados aumentó notoriamente. Entre 1992 y 2012, el porcentaje de estudiantes en edad universitaria que asisten a instituciones de educación pos-secundaria subió de 17% a 43%. Sin embargo, esta democratización de la educación lamentablemente no ha sido acompañada por una mayor calidad. Al contrario, algunas de las nuevas instituciones, tanto con y sin fines de lucro, son costosas o de bajo nivel. Los graduados de algunas de estas casas de estudios terminan con empleos mal pagos, deudas enormes, y pocas oportunidades aun cuando las empresas se quejan de que no pueden encontrar los suficientes trabajadores con alta capacitación.

Parte del problema es una brecha de información. Los estudiantes que no pueden asistir a universidades tradicionales porque no cuentan con la preparación suficiente o no pueden afrontar los costos carecen de una guía para elegir entre la gran cantidad de otras ofertas. ¿Debería estudiar contaduría en una escuela profesional? ¿O me conviene más estudiar administración de empresas en una escuela técnica? ¿Debería matricularme para obtener un título de cuatro años? ¿O sacaría más provecho de un título de dos años que me permita conseguir un trabajo más rápido? Estas preguntas tienen un enorme impacto en el futuro de un estudiante. Pero sin datos accesibles y precisos, tomar la decisión se vuelve cada vez más difícil para un alumno secundario a punto de graduarse.

Los gobiernos pueden hacer un mejor trabajo en esta área, y ayudar a los estudiantes a encontrar coincidencias entre sus habilidades y la demanda laboral. Pero primero necesitan desarrollar cierta infraestructura. Eso significa crear un sistema basado en el mérito que use exámenes nacionales estandarizados al terminar la escuela secundaria, como parte del proceso de ingreso a universidades y otras instituciones de educación superior, como en el caso de Chile. Y significa poder llevar la cuenta de qué y dónde estudiaron los alumnos de nivel pos-secundario, y cuánto ganaban cuando ingresaron al mercado laboral (lo que suele requerir de datos fiscales más precisos). Combinada, esta información les permitiría a los gobiernos determinar los salarios promedio y las probabilidades de empleo para los graduados de cualquier institución de especialización y pos-secundaria en cada sector de la economía. A la vez, ayudaría a potenciales estudiantes de grado a conocer sus mejores opciones de carrera a futuro.

Hasta la fecha, Chile ha conseguido los mayores avances entre los países latinoamericanos en cuanto a tener esa infraestructura en funcionamiento. Tiene un sitio web gubernamental muy efectivo que brinda datos clave sobre opciones de carrera, instituciones pos-secundarias, posibilidades de empleo, ingresos y becas. Como un sitio web similar en Estados Unidos, la página chilena orienta a los estudiantes sobre las inversiones educativas que tienen más probabilidades de rendir frutos a largo plazo. De todos modos, como exploré en un estudio del BID realizado con Taryn Dinkelman, Claudia Martínez y Dario Romero, aún herramientas de alto calibre como estas pueden ser complementadas con buenas intervenciones de bajo costo que aseguren que los estudiantes reciben la información y que está diseñada para sus situaciones particulares.

Realizamos un experimento en Chile para comprobar exactamente cuán efectivo podía ser enviar mensajes más personalizados. Nos asociamos con una organización no gubernamental local, Fundación por una carrera, para reunir direcciones de email de estudiantes secundarios e información sobre sus preferencias de carrera y universidad en ferias escolares en vecindarios relativamente pobres del Gran Santiago. Luego usamos información del gobierno, accesible con facilidad, para enviar a los estudiantes emails personalizados con información sobre carreras, instituciones, ayuda financiera y retornos laborales.

Confirmamos que los mensajes individualizados pueden hacer la diferencia. Nuestros emails no tuvieron mucho impacto en las decisiones de los estudiantes de asistir a la universidad. Tampoco cambiaron la preferencia de los estudiantes por las escuelas tradicionales de mayor estatus. Pero sí afectaron las elecciones dentro del universo menos selectivo de institutos profesionales y escuelas técnicas y vocacionales, donde terminan estudiando muchos jóvenes pobres y donde los estándares y los retornos son mucho menos consistentes. Dentro de este grupo, nuestros emails tendieron a alentar a los estudiantes a inclinarse por instituciones de mayor calidad que las de sus preferencias iniciales. Los llevaron a optar por escuelas con menores salarios promedio y posibilidades de empleo al graduarse, pero con programas más baratos y cortos. Y los alejaron de instituciones con fines de lucro; en cambio, 8% de los estudiantes eligieron instituciones profesionales y 1% escuelas vocacionales o técnicas.

Por supuesto, los mensajes por email no son la herramienta perfecta. Sólo alrededor de 50% de los destinatarios abrieron nuestros emails. Consejeros universitarios podrían darles a los estudiantes consejos mucho más personales, directos, e incluso con mejor información. Pero contratar ese tipo de consejeros puede ser costoso a gran escala y su eficacia comparada con otros métodos no ha sido probada empíricamente. Mientras tanto, sitios gubernamentales bien diseñados y mensajes por email podrían ayudar especialmente a los estudiantes pobres y no informados que están a punto de tomar una de las decisiones más importantes y costosas de sus vidas.

También hay ramificaciones económicas más amplias. Actualmente, América Latina y el Caribe enfrenta una inmensa brecha de habilidades: según las Enterprise Surveys del Banco Mundial, 36% de las firmas se sienten en desventaja debido a una fuerza laboral que no está lo suficientemente preparada. La cifra se compara con 22% en África Sub-Sahariana, 17% en el Sur de Asia y un promedio de 15% en la OCDE. Ayudar a los estudiantes a tomar decisiones clave sobre educación superior, para que los recursos y habilidades sean utilizados de forma más eficiente, podría no sólo ayudar a nivelar el campo de juego para los estudiantes más pobres, aliviando la desigualdad, sino también alentar la innovación, la productividad y el crecimiento.

Fuente:http://blogs.iadb.org/Ideasquecuentan/2016/11/16/la-informacion-sobre-educacion-superior-puede-reducir-la-brecha-de-habilidades/

Países con mejores y peores notas en educación en Iberoamérica vía El País

El periódico El País realizó un mapa interactivo con información de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), donde hablan de la educación en estos países. Este mapa se basó en el estudio de la OEI titulado Miradas sobre la Educación en Iberoamérica 2016, el cual “se centra en recoger datos que dan cuenta del nivel de avance en el logro de las once Metas definidas y aprobadas por la XX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno”.

En el mapa interactivo de El País se puede ver el porcentaje del presupuesto que cada país le ha destinado a la educación en el año 2008. México le asignaba 20.5% del presupuesto del total del presupuesto.

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En este mapa se aprecia que Cuba es el país que matricula a una mayor cantidad de alumnos de secundaria con 94%. En segundo lugar está España con 93% y después Argentina con 90%. México ocupa el cuarto lugar con 88%. El país con un menor porcentaje de matriculación en educación secundaria es Honduras con 42%.

Dentro del estudio también se menciona que en 2015 8% de la población en México no tenía estudios. Uruguay fue el país que obtuvo un porcentaje más bajo en ese año con 1%, mientras en Honduras 15% de la población no tenía estudios. En ese mismo año, 87% de los educadores en México estaban titulados, cuando el promedio en Iberoamérica era de 85%.

Aquí puedes ver el mapa interactivo de El País y para ver el estudio de la OEI aquí.

Fuente:http://imco.org.mx/banner_es/los-paises-que-mejores-y-peores-notas-sacan-en-educacion-en-iberoamerica/

La siguiente generación de MOOC: los MOOC gamificados

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Desde el ámbito de la educación superior ha llegado [para quedarse durante algún tiempo] un nuevo tipo de cursos, los Cursos Abiertos Masivos en Línea [MOOC, del inglés Massive Open Online Course], partiendo de las experiencias iniciales desarrolladas en el curso CCK08 [Connectivism and connective knowledge] realizado por Stephen Downes y George Siemens en 2008 para la Universidad de Manitoba.

Si bien la experiencia desarrollada en 2010 por Jim Groom en el curso sobre Narrativas Digitales ds106.us nos enseñó que existían los MOOC centrados en la creación de contenidos por parte del alumnado, lo cierto es que desde el año 2008 los MOOC han evolucionado desde una visión que simplemente distinguía entre MOOC conectivistas [cMOOC] y MOOC centrados en contenidos ofrecidos por la institución [xMOOC], hasta visiones más complejas con múltiples tipos de MOOC atendiendo a su diseño, al foco en el individuo o en el grupo, o las fechas de comienzo y finalización, entre otros elementos.

Hay quien se refiere a los MOOC como auténticos laboratorios para experimentar sobre nuevas formas de enseñanza y aprendizaje, ya que ciertamente toda una variedad de pedagogías emergentes permiten al diseñador de un MOOC romper las fronteras entre el aprendizaje formal e informal, entre los contenidos generados por el docente y los contenidos generados por el aprendiz, o incluso entre los propios roles de docentes y aprendices dentro de una situación de aprendizaje determinada.

También han surgido detractores de este modelo, refiriéndose a los MOOC como la ‘McDonalización’ de la Educación. Entre las principales críticas podríamos destacar la falta de retroalimentación por parte de la organización [profesorado, expertos, apoyo técnico] y la baja interacción entre los participantes, o las altas tasas de abandono.

Sobre lo primero hay que decir que es una crítica más bien dirigida a los xMOOC, que por otra parte son la mayor parte de los MOOC que se han ofrecido hasta la fecha. Sobre la segunda crítica, la alta tasa de abandono, es justo reconocerlo como una debilidad que se da en gran parte de la formación virtual, en la que la probabilidad de que un alumno abandone un curso es bastante más alta que en la formación presencial o incluso que en las actividades formativas de tipo blended. El abandono es por supuesto mayor en los MOOC, alrededor del 90% de media.

Estas dos críticas que se hacen a los MOOC están vinculadas con la motivación, considerada clave para el aprendizaje. La cuestión es, ¿cómo podemos mejorar la motivación del alumnado que participa en actividades formativas en línea y, en particular, en actividades de tipo masivas?

GAMIFICACIÓN Y MOOC: UN BINOMIO (PREVISIBLEMENTE) DE ÉXITO

Que los MOOC se han convertido en uno de los grandes fenómenos dentro del ámbito de la formación se pone de relieve en particular en el mapa de tendencias en innovación educativa definido por García, Fidalgo y Sein-Echaluce en 2015, que se construye a partir de cuatro grandes áreas [perspectiva institucional, perspectiva de extensión institucional, desarrollo de competencias transversales y perspectiva del profesorado] y que sitúa a los MOOC en la intersección de estas cuatro áreas.

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Este mismo mapa presenta también la gamificación como otro de los fenómenos emergentes, en este caso situado en la intersección entre el desarrollo de competencias transversales y la perspectiva del profesorado. Y en particular, entre los retos de innovación en los MOOC, se propone la necesidad de explorar la gamificación.

La “gamificación”, entendida como el uso de elementos de diseño de juegos en contextos no lúdicos, es una línea de trabajo e investigación que se ha extendido desde el ámbito del marketing hasta otras áreas de conocimiento, incluida la educación.

Las investigaciones sobre casos empíricos de gamificación revelan que los resultados o efectos de la gamificación son positivos en la mayoría de los casos, si bien hay autores que advierten sobre el impacto negativo que determinados elementos de la gamificación vinculados a la motivación extrínseca [como son los sistemas de recompensas] pueden tener en la motivación intrínseca de los participantes. En este sentido Kevin Werbach y Dan Hunter, responsables del MOOC Gamification en la plataforma Coursera, advierten sobre cómo un sistema de gamificación mal aplicado puede incluso generar ambientes hostiles, tensos y competitivos.

Un buen ejemplo de cómo aplicar lo que el juego nos enseña en los MOOC es el caso del diseño de juegos masivos en línea para múltiples jugadores [MMOG, acrónimo de Massively Multiplayer Online Games], el cual puede inspirar diseños instruccionales que favorezcan experiencias entre los participantes en las que la recompensa sea simplemente participar en el curso. Este tipo de experiencias permitiría mejorar la permanencia del alumnado de un MOOC, midiéndola a través de indicadores como la participación y la producción de contenidos.

Es evidente que este tipo de juegos [como Clash of Clans o Boom Beach], tienen la capacidad de generar comunidades que socializan con eficacia a sus usuarios, tal y como lo hacen las cafeterías o los pub, pero en la comodidad de su propia casa, recuperando tanto la idea de los terceros lugares de Oldenburg como la del capital social de Coleman.

Otra experiencia interesante sobre MOOC y gamificación es la desarrollada en las dos ediciones del curso “Aplicación de las redes sociales a la enseñanza” [en Miriada X, otra de las grandes plataformas comerciales de MOOC] y una versión posterior denominada “Redes sociales y enseñanza”, ofertada a través de la plataforma i-MOOC de la Universidad Politécnica de Madrid y la Universidad de Zaragoza.

El proyecto consistió en diseñar una capa de gamificación cuya finalidad era, interactuando con las otras capas del curso [la tecnológica, la de estrategia formativa asociada al diseño instruccional y la capa cooperativa] a través de diferentes elementos y mecánicas, fomentar la motivación del alumnado del curso.

En Conecta13, y en colaboración con MONDRAGON UNIBERTSITATEA, diseñamos una capa de gamificación para el MOOC Hacking Ético, que se desarrolló durante los meses de septiembre y octubre de 2015. En este caso el storytellingjugó un papel clave, convirtiendo el Reto en una ‘guerra de las galaxias digital’, donde los equipos se organizaban para defender sus servidores y atacar los de los otros equipos, al tiempo que podían dirigirse al Consejo Jedi para recibir ayuda en su lucha contra el lado oscuro. En el desarrollo de este curso nos encontramos con las limitaciones técnicas de la plataforma, en aquel caso Open edX, que no está diseñada para actividades gamificadas.

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Las actuales plataformas para realizar MOOC [tanto las desarrolladas con tal finalidad -Miriada X, OpenMOOC o edX-, como los tradicionales LMS -MOODLE-] no facilitan la incorporación de elementos propios de la gamificación. Esto supone un obstáculo para integrar de una forma más eficaz las dinámicas, mecánicas y elementos de juego propias de un proceso gamificado en el diseño instruccional del curso.

Claramente la gamificación ofrece una oportunidad para mejorar la motivación intrínseca de los participantes en un curso MOOC. Pero al mismo tiempo se abre un terreno para la innovación, tanto desde un punto de vista tecnológico, con nuevos desarrollos para incorporar de forma natural dinámicas y mecánicas de juegos en las plataformas MOOC, como desde el punto de vista del diseño instruccional, donde es necesario desarrollar nuevos modelos para sacar el máximo partido que la gamificación puede ofrecer para los aprendizajes en línea.

Fuente:http://e-aprendizaje.es/2016/11/21/la-siguiente-generacion-de-mooc-los-mooc-gamificados/

Índice Global de Terrorismo 2016 vía IEP

En 2015, las muertes relacionadas con el terrorismo disminuyeron 10% con relación al año pasado. Así lo dio a conocer el Índice Global de Terrorismo realizado por el Instituto para la Economía y la Paz.

Este reporte mide el impacto (directo e indirecto) del terrorismo en 163 países en términos de vidas perdidas, heridas, daños a la propiedad y los efectos psicológicos que tiene el terrorismo en la población.

¿Cuáles son algunos de los datos más relevantes de este estudio?

  • La reducción en las muertes por terrorismo se atribuye a que los grupos Boko Haram e ISIS se han debilitado tanto en Nigeria como en Iraq debido a las operaciones militares que se han llevado a cabo contra éstos.

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A pesar de esta reducción y de la disminución de actividad terrorista de estos grupos en Nigeria e Iraq, existen otros países donde su actividad se ha ramificado, por lo que la calificación global de este índice cayó 6%.

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ISIS, Boko Haram, los talibanes y Al Qaeda son los cuatro grupos terroristas responsables de 74% de las muertes por terrorismo en 2015, las cuales alcanzaron la cifra de 17,741 personas muertas solo a manos de estos cuatro grupos.

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Iraq, Afganistán, Nigeria, Pakistán y Siria son los cinco países en donde el terrorismo impacta de mayor manera y donde se encuentra altamente concentrado.

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El impacto económico global del terrorismo en 2015 alcanzó los 89.6 miles de millones de dólares.

En los países de la OCDE, las muertes relacionadas con el terrorismo se incrementaron un 650%. 21 de los 34 países de la OCDE sufrieron ataques terroristas en 2015.

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En el ranking global, 76 países mejoraron su calificación, mientras que 53 empeoraron.

Consulta todo sobre el Índice Global de Terrorismo 2016 aquí.

Fuente:http://imco.org.mx/seguridad/indice-global-de-terrorismo-2016-via-iep/

Cómo las ciudades inteligentes utilizan datos y colaboración abierta

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Una ciudad inteligente es aquella que coloca a las personas en el centro del desarrollo, incorpora Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) en la gestión urbana y usa estos elementos como herramientas para estimular la formación de un gobierno eficiente que incluya procesos de planificación colaborativa y participación ciudadana.

Dentro de los cuatros focos importantes de una ciudad inteligente encontramos que: (1) es sostenible, pues reduce costos y optimiza el consumo de recursos; (2) es incluyente y transparente, pues tiene canales de comunicación directa con los ciudadanos, utiliza datos abiertos y permite hacer seguimiento a las finanzas; (3) genera riquezas, ya que incentiva la generación de empleos de alta calidad, innovación, competitividad y crecimiento de negocios; y (4) está hecha para los ciudadanos, pues utiliza la tecnología digital para mejorar la calidad de vida de las personas.

A continuación, te presentamos algunos ejemplos de cómo las ciudades inteligentes implementan políticas de datos abiertos y participación ciudadana a través de la tecnología para mejorar la calidad de vida y la efectividad del gobierno.

1 Gobierno Digital

En el 2015, la administración pública de Rio de Janeiro, Brasil, inició el proyecto Data Rio, que da acceso a la base de datos con 15.000 archivos de información generados por el municipio para potenciar el desarrollo de aplicaciones y proyectos que faciliten la vida del ciudadano y del turista. Esta iniciativa forma parte del proyecto Carioca Digital, un portal web que pretende llevar el Municipio a los hogares. A través de ese portal, el ciudadano tiene acceso a servicios tales como la Central 1746,  donde puede consultar sus solicitudes, el curso de los pedidos y abrir nuevos llamados. En los primeros 5 años de operación, el índice de satisfacción de la Central 1746 fue superior al 70%. Entre los servicios más demandados están la remoción de escombros, solicitud de reparación de luces apagadas, mantenimiento de árboles y vegetación, reparación de baches. El Centro opera las 24 horas de día, con capacidad para atender hasta 300 llamadas simultáneas y 600 mil al mes.

2 Salud

En San Francisco, Estados Unidos, los datos abiertos y el análisis de datos evitan muertes durante ondas de calor. Frente al hecho que la cantidad de días de calor extremo aumentan, y tomando en cuenta que cuando no se tratan los riesgos y enfermedades asociados con este fenómeno el mismo puede llevar a niños y adultos mayores a muertes prematuras, el Departamento de Salud Pública de la ciudad de San Francisco (SFDPH, por sus siglas en inglés) ha creado un mapa abierto e interactivo para promover la planificación frente las olas de calor.  Este mapa permite que los tomadores de decisiones vean el grado de vulnerabilidad de la población de cada área de la ciudad según los efectos del calor extremo. El índice en el mapa también compara, además de la temperatura, otras 21 variables como la fisiología de los habitantes, la infraestructura de los diferentes vecindarios, y la calidad del aire, entre otros factores que permiten anticipar los riesgos y tomar las medidas necesarias antes de que el calor extremo llegue a la ciudad.

3 Participación ciudadana

En Tel Aviv, Israel, se instaló el uso de la plataforma “Digi-Tel”, que combina el uso de una tarjeta inteligente o identificación digital que puede obtener cualquier ciudadano mayor de 13 años, una aplicación móvil, servicios de mensaje SMS y correo electrónico, el uso de un portal web, y la digitalización de servicios públicos y culturales. Tel-Aviv cuenta con conectividad Wi-Fi pública y gratuita por toda la ciudad, lo que facilita el uso de la plataforma. A través de ella, los ciudadanos pueden: acceder a información relevante para su vida cotidiana; recibir alertas de acuerdo con su ubicación e interés; interactuar con gestores públicos y notificarles de cualquier problema (desde un hueco en la vía hasta un accidente de tránsito); tener acceso a servicios públicos y recibir descuentos en eventos culturales.

4 Gestión de residuos

En Santander, España, uno de los servicios más automatizados es el de recolección selectiva de residuos sólidos. Los recolectores públicos informan cuando están llenos, optimizando la logística de recolección, monitoreo y gestión unificada de las operaciones. La tecnología de este proyecto incluye sensores en los botes de basura que miden el volumen, humedad, olor y emisión de gases, entre otros. Los ciudadanos también tienen un rol principal dentro de la iniciativa ya que a través de una aplicación móvil pueden alertar sobre áreas que necesitan atención y limpieza. Este modelo ayuda a reducir la emisión de CO2 a partir de la economía de combustible obtenida mediante la optimización de las rutas de recolección. Además, motiva a los ciudadanos a separar los residuos entre húmedos y reciclables y previene enfermedades provocadas por vectores al evitar la saturación de los botes de basura

Estos son algunos ejemplos sobre cómo los datos y la colaboración abierta toman fuerza para potenciar el éxito de las ciudades inteligentes. Como hemos visto, las iniciativas pueden surgir en cualquier lugar del mundo, lo más importante es que se cuente con disposición y colaboración entre los distintos sectores de la sociedad.

 

Fuente:http://blogs.iadb.org/abierto-al-publico/2016/11/22/como-las-ciudades-inteligentes-utilizan-datos-y-colaboracion-abierta/?utm_source=Newsletter09&utm_medium=EmailKNM&utm_term=Blog&utm_content=Noviembre&utm_campaign=Blog