¿Por qué soy escéptico sobre el futuro del trabajo?

Por qué soy escéptico sobre el futuro del trabajo

Por: DAVID KAPLAN

Últimamente, el tema de los cambios tecnológicos, supuestamente sin precedentes, está muy de moda en el debate sobre las políticas laborales. Los robots van a robar nuestros trabajos. Algunos pocos ganarán una fortuna mientras la mayoría no podrá conseguir empleo porque sus habilidades serán obsoletas. Si no entendemos el futuro del trabajo, tan distinto a lo que estamos acostumbrados, enfrentaremos un problema social y económico enorme.

Por mi parte, soy escéptico. No tengo duda de que habrá nuevas tecnologías que cambiarán el mercado laboral. Tampoco discrepo con la afirmación de que las políticas laborales tendrán que apoyar a los trabajadores que pierdan sus empleos por los cambios tecnológicos del futuro. Pero pienso que no estamos viendo algo realmente nuevo. Y creo que, al menos hasta ahora, la evidencia empírica está de mi lado.

No tengo duda de que habrá nuevas tecnologías que cambiarán el mercado laboral. Tampoco discrepo con la afirmación de que las políticas laborales tendrán que apoyar a los trabajadores que pierdan sus empleos por los cambios tecnológicos del futuro. Pero pienso que no estamos viendo algo realmente nuevo.

El ejemplo de los ascensoristas

Un artículo reciente (en inglés) de Robert D. Atkinson y John Wu analiza el mercado laboral de Estados Unidos desde 1850 hasta 2015. El artículo presenta varios casos de ocupaciones destruidas en el pasado. Para dar solo uno de los muchos ejemplos, había más de 100.000 ascensoristas (quienes operaban los ascensores) en 1950, pero casi ninguno a partir de 1990. Después de un análisis de los datos históricos, los autores concluyen: “Cuando realmente examinamos 165 años de la historia de los Estados Unidos, las estadísticas muestran que el mercado laboral estadounidense no tiene niveles de rotación laboral particularmente altos. (…) De hecho, es exactamente lo contrario. Los niveles de rotación ocupacional en los Estados Unidos están en mínimos históricos”.

Es importante resaltar que los autores no niegan que haya mucha inestabilidad laboral. Solo presentan datos históricos para mostrar que el fenómeno no es nuevo. Para complementar su análisis, presento aquí estadísticas sobre la rotación laboral en el mercado laboral mexicano. Las cifras son promedios anuales de las contrataciones y separaciones mensuales como porcentaje del empleo total registrado con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Es cierto que la rotación laboral muestra una tendencia al alza desde el 2009, pero la rotación laboral fue sustancialmente mayor en 2000 que en 2017.

¿Más o menos rotación laboral?

En 2000 acabábamos de tranquilizarnos del miedo que generó el problema informático del año 2000(Y2K). Al llegar al año 2000, las computadoras iban confundirse y pensar que era 1900. Los teléfonos móviles ya existían, pero se usaban para hacer llamadas telefónicas en vez de hacer pagos bancarios o compartir memes. Si uno tenía miedo de subirse a un taxi cualquiera de la calle, se podía usar ese teléfono móvil para llamar a un sitio seguro de taxis, pero faltaban 9 años para la fundación de Uber. Nos preocupábamos por las posibles burbujas en mercados de valores, pero las criptomonedas no existían. Había muchas quejas del cinismo y falta de ética de trabajo de la generación X (mi generación) porque los millennials todavía no habían entrado al mercado laboral (algunos no habían nacido aún). Pero, a pesar de los avances tecnológicos en los últimos 17 años y la llegada de un grupo de jóvenes trabajadores que supuestamente buscan cambiarse de empleo a cada rato, la realidad es que había más rotación laboral en 2000 que ahora.

¿Qué mensaje debemos llevar de esta reflexión? En mi opinión, la posibilidad de que las habilidades de muchos trabajadores se vuelvan obsoletas es uno de los problemas más importantes que la sociedad enfrentará. No pienso que sea un problema nuevo, y tampoco veo evidencia de que el problema esté empeorando, pero es un problema serio. No nos asustemos —se han enfrentado estos problemas en el pasado—, pero sí ocupémonos en mejorar las respuestas de política pública. No veo por qué pensar que el problema será peor mañana que hoy, pero sí creo las políticas públicas de hoy son insuficientes ante tanta inestabilidad laboral. Y si no actuamos, también serán insuficientes mañana.

Copyright foto: phonlamaiphoto / 123RF Stock Photo

Fuente:https://blogs.iadb.org/trabajo/2018/02/16/por-que-soy-esceptico-sobre-el-futuro-del-trabajo/?utm_source=newsletter&utm_medium=rssfeed&utm_content=title&utm_source=Factor+Trabajo%3A+Bolet%C3%ADn+de+Mercados+Laborales+y+Seguridad+Social+del+BID&utm_campaign=b38db4a103-Mailchimp+RSS&utm_medium=email&utm_term=0_c30748bc43-b38db4a103-189478437

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Una generación que ya está cambiando el mundo

Image: REUTERS/Robert Galbraith

Por: Cecilia de la Serna

La generación que sucede a los millennials -también conocida como ‘Y’- es, por estricto orden alfabético, la Generación Z. Podemos considerar Z a todos aquellos nacidos entre 1994 y 2010, aproximadamente. Este grupo demográfico de jóvenes, que supone el 25% de la población mundial, sale ahora de las aulas para incorporarse al mercado laboral y reclama su sitio en el mundo. Es una generación peculiar, marcada especialmente por la era digital, que se caracteriza por tener unos patrones comunicativos y de consumo únicos, lo que constituye todo un reto para las generaciones anteriores.

En la presentación del libro Generación Z, todo lo que necesitas saber sobre los jóvenes que han dejado viejos a los millennials, publicado por ATREVIA y Deusto Business School, que ha tenido lugar este miércoles 13 de diciembre en Madrid, se ha dado respuesta a algunas de las preguntas sobre esta generación. Al acto han asistido sus autores, Iñaki Ortega y Núria Vilanova, además de colaboradores como Antonio Huertas Mejías, presidente y CEO de MAPFRE, Víctor del Pozo, CEO de Retail de El Corte Inglés, y Begoña Sesé, CEO durante un mes en Adecco y que pertenece ella misma a la Generación Z. También han estado presentes Jordi Nadal, editor del libro y fundador de Plataforma Editorial, y personalidades como el exseleccionador español de fútbol Vicente Del Bosque, el vicesecretario general de Acción Sectorial del Partido Popular Javier Maroto o el exministro socialista Miguel Sebastián.

Iñaki Ortega ha justificado la necesidad de este libro por la distancia entre generaciones. “Los autores de este libro nos parecemos más a nuestros padres, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos que a nuestros hijos”, ha dicho, por lo que es difícil comprenderles. “Los millennials se fueron protagonistas pero se han quedado a medio camino”, ha asegurado refiriéndose a la generación inmediatamente anterior a la Z. Para Núria Vilanova, que firma esta publicación junto con Ortega, lo que “obsesiona a los Z es transformar la realidad”, por lo que los valores y las creencias se colocan entre las prioridades de este grupo social.

El reto de retener a los Z en la empresa

El CEO de MAPFRE, Antonio Huertas Mejías, ha cifrado en 2.000 los Z que trabajan en su compañía. El responsable de Retail de El Corte Inglés, Víctor del Pozo, ha elevado la cifra hasta los 8.000. Y esto, teniendo en cuenta el periodo etario que comprende la Generación Z, es tan sólo el comienzo. Por ello, comprenderles y adaptar el entorno laboral a sus necesidades se adivina cada vez más prioritario.

Núria Villanova ha insistido en la idea de la gran exigencia que supone “atraer y retener” a los Z. “El empleo del futuro va a ser diferente”, ha dicho, añadiendo que habrá que trabajar para que estos jóvenes “no desconecten” de sus empresas. Uno de los ejemplos que ha puesto sobre este cambio de mentalidad es la cada vez más invisible frontera entre trabajo y ocio. “Olvidémonos de tiempo de ocio y de trabajo, todo está mezclado”, ha asegurado Vilanova, que además es fundadora y presidenta de ATREVIA y del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI).

Una generación que ya está cambiando el mundo

Entre los colaboradores de esta pionera publicación en España está Begoña Sesé, que durante un mes ostentó el cargo de CEO de Adecco, y que ha redefinido el concepto de liderazgo. “No es lo mismo un jefe que un líder”, ha dicho, añadiendo que lo que “frustra” a la Generación Z es la falta de líderes. Además, Begoña Sesé ha explicado la relación de su generación con el mundo que vivimos que, “fruto del consumismo”, necesita un cambio que los Z están dispuestos a encabezar.

Medioambiente, Derechos Humanos, justicia social… los temas que preocupan a los Z son variados, y condicionan su vida de manera más intensa que en el caso de otras generaciones. Este compromiso los guía y anima a buscar entre las herramientas digitales que manejan a la perfección las soluciones para cambiar el mundo. Y ese cambio nos toca a todos, incluidos los millennials ahora destronados, por lo que comprender a los Z desde las generaciones anteriores es clave para colaborar en un futuro que ya está aquí.

Fuente:https://www.weforum.org/es/agenda/2017/12/una-generacion-que-ya-esta-cambiando-el-mundo?utm_content=bufferc3801&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer

Estos son los países más democráticos del mundo, según The Economist

Los países nórdicos tienen las democracias más fuertes, según una nueva investigación.

Por: Briony Harris

Los países nórdicos han encabezado la lista del Índice de Democracia de 2017de este año, ocupando cuatro de los cinco primeros lugares. Noruega ocupó el primer podio, seguido de cerca por Islandia y Suecia.

Nueva Zelanda fue el único país no nórdico en figurar entre los cinco primeros, aprovechando su sólida historia democrática y habiendo sido el primer país en el mundo que permitió a las mujeres votar en 1893.

Gambia recibió una mención especial por ser un “star performer” y pasó de ser un “régimen autoritario” a un “régimen híbrido”. Subió rápidamente en los rankings después de su primer traspaso democrático de poder, tras el derrocamiento del dictador Yahya Jammeh.

Sin embargo, a pesar de estos aspectos destacados, el informe general no es positivo sobre el progreso del mundo hacia la creación de sociedades más libres y justas.

De hecho, el índice muestra el peor declive de la democracia mundial desde la crisis financiera de 2010-11, y la libertad de expresión es motivo de especial preocupación.

El informe analiza varias medidas democráticas en más de 165 estados y luego clasifica a cada país como una democracia completa, una democracia defectuosa, un régimen híbrido o un régimen autoritario.

Aunque casi la mitad de la población mundial vive en una democracia de algún tipo, solo el 4,5% reside en una democracia completa. Mucho menos que el 8,9% en 2015, e incluso Estados Unidos fue degradado de una democracia completa a una democracia defectuosa.

Solo el 4,5% reside en una democracia completa

 

El declive de Estados Unidos se debe principalmente a una caída significativa en la confianza de las personas en el funcionamiento de las instituciones públicas, una tendencia que ya estaba bien establecida antes de la elección del presidente Donald Trump. Otros países occidentales que aparecen en la categoría de “democracia defectuosa” incluyen Francia e Italia.

Mientras tanto, alrededor de un tercio de la población mundial vive bajo un régimen autoritario.

En el informe se evalúan diversos aspectos de una democracia, incluidos el proceso electoral de cada país, las libertades civiles, el funcionamiento del gobierno, la participación política y la cultura política.

La falta de participación política ha sido especialmente espinosa para los países desarrollados en los últimos años, y una encuesta de Pew Research reveló una disyuntiva entre los altos niveles de apoyo público a la democracia en todo el mundo y la profunda decepción popular con el funcionamiento de esos sistemas democráticos.

Eso, a su vez, ha llevado al aumento del populismo y al derrocamiento de una serie de partidos tradicionales en toda Europa.

Pero mientras que 2016 fue notable por el aumento de los partidos populistas, 2017 se definió por una reacción contra el populismo, señala el informe.

Tal vez esa reacción negativa podría generar un mayor compromiso con la participación política en 2018 y veamos mejoras en el ámbito democrático.

Fuente:https://www.weforum.org/es/agenda/2018/02/estos-son-los-paises-mas-democraticos-del-mundo-segun-the-economist?utm_content=buffer69b99&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer

El e-commerce en México, una gran oportunidad

Por: Andrés Sagrado Strik

Foto: Shopify

El e-commerce (comercio electrónico) está creciendo con cifras de dos dígitos a nivel mundial. Y cada día somos más los compradores online.

En México, el crecimiento fue de 28,3% en el periodo del 2016 al 2017, con una cifra de negocio de más de 17 mil millones de dólares, siendo la previsión para este 2018 una cifra notablemente superior (Fuente: Asociación de Internet.mx).

Este artículo, tiene la finalidad de dar las claves necesarias para entender el funcionamiento del comercio electrónico en México, siempre poniendo el foco en los datos relevantes que permitan a las empresas y emprendedores disponer de la información necesaria para lanzar su proyecto de e-commerce en México.

En primer lugar, hablemos de cómo es el comprador en línea en México.

Fuente: Asociación de Internet.mx

 

En segundo lugar, veremos el volumen de negocio generado en operaciones en línea.

Fuente: Asociación de Internet.mx

 

En tercer lugar, vemos en qué productos y servicios se genera el negocio digital.

Fuente: Asociación de Internet.mx

 

En cuarto lugar, destaca la importancia de los dispositivos móviles.

Fuente: Asociación de Internet.mx

 

Las conclusiones que ofrece el estudio de Asociación de Internet.mx son:

  • Tres de cuatro de los mexicanos en línea realizaron una compra en 2017 en los últimos tres meses; un incremento respecto del año anterior.
  • El gasto general en línea (excluyendo los viajes) fue de 6,920 pesos, comparado al 2016, con un incremento en las compras de algunas categorías.
  • El aumento de las compras entre categorías fue impulsado principalmente por los compradores de teléfonos inteligentes.
  • Las categorías principales compradas fueron consistentes con 2016: ropa y accesorios, descargas digitales y boletos para eventos.
  • El gasto internacional aumentó año con año, entre los que compraron internacionalmente, casi la mitad de sus compras se realizaron fuera de México. Estos compradores fueron motivados por el precio y la lealtad a comprar en otra parte.
  • El conocimiento de las herramientas de pago digitales aumentó en el año anterior, motivado principalmente por PayPal, MercadoPago, y Visa Checkout.
  • Los pagos fuera de línea siguen creciendo como una opción para los compradores por Internet, los más usados fueron Oxxo y depósito Bancario.

Con estos datos en la mano, el canal digital se erige como imprescindible para muchas empresas, que por su actividad económica el canal online representa una oportunidad de crecer a nivel nacional y en muchos casos, a nivel internacional.

Algunos de los puntos fuertes, sobre los que se basa el e-commerce son:

  • Disponibilidad de venta 24/7 los 365 días del año.
  • Competir a cualquier nivel, frente a frente con los grandes.
  • Desarrollar negocio internacional, sin salir de su oficina.
  • Desaparecen muchos intermediarios y se mantiene el control de la venta.
  • Reducción de costes respecto a las tiendas físicas.
  • Los Market Places dan visibilidad a sus productos -a nivel global- en horas.
  • Las pruebas de apertura de nuevos mercados se vuelven accesibles al reducir costos.
  • Nacen nuevas profesiones para atender el comercio electrónico.

Conclusión

Si se quiere generar nuevo negocio, ubicarse en una posición privilegiada, competir en nuevos mercados, ampliar líneas de negocio, pero, sobre todo, subirse a la ola digital y no quedarse atrás, defina un plan de comercio electrónico, busque asesoría profesional y no lo dude, está en el momento adecuado.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/el-e-commerce-en-mexico-una-gran-oportunidad/

Consejos para retener al talento millennial en tu empresa

En 2020 este sector de la población ocupará el 35% de la fuerza laboral. Para retener y atraer este talento es necesario ofrecerles diversos beneficios.

Foto: Reuters.

México es un país de jóvenes, ya que aproximadamente 50% de la población tiene menos de 26 años y existen más de 39 millones de personas consideradas como millennials. Para 2020 serán el 35% de la fuerza laboral.

Una de las principales formas para atraer y retener talento millennial es a través de diversos beneficios, de acuerdo con Endenerd, empresa especializada en mejorar la eficacia de las empresas.

“A veces se tiene la típica idea de que ofreciendo grandes salarios podemos atraerlos, pero no es así, algunas prestaciones deben verse como un ingreso adicional y de hecho esto es parte de lo que busca la generación millennial”, dijo Victoria Balboa, gerente de Beneficios para Empleados de Edenred.

Los millennials, continúa Balboa, buscan causas importantes para trabajar y permanecer en un mismo empleo durante un tiempo determinado, algunas de estas son: las oportunidades de promoción, beneficios, tiempo libre, ambiente de trabajo flexible.

De hecho, para el ejecutivo, 39% de los millennials que actualmente laboran planean hacer pausas definitivas en su trabajo para vacacionar o viajar.

Por lo tanto, estos son algunos consejos de Endenerd para buscar y retener al talento millennial:

1. Beneficios.

Los beneficios pueden ayudar a conseguir este objetivo, como, por ejemplo: entregar vales de despensa. Los vales de despensa benefician a los empleados ya que es una cantidad totalmente destinada para que ellos puedan realizar compras en diversas tiendas. De hecho, esta cantidad también forma parte de su propuesta salarial, sin embargo, tiene un uso exclusivo y funciona para mejorar la calidad de vida de los empleados. Cabe mencionar que con los vales de despensa está prohibido comprar tabaco o alcohol, pero pueden usarse para un sinfín de artículos que pueden adquirir en diferentes tiendas alrededor del país.

2. Apreciados.

De acuerdo con cifras, en México el 49% de los trabajadores de la generación millennial comentan que abandonarían su empleo actual por no sentirse lo suficientemente apreciados. Este problema puede parecer extraño para generaciones anteriores, pero esta generación necesita de un reconocimiento constante en el que su trabajo hable por ellos y sea valorado. El rechazo o ‘abandonados’ por parte de los jefes suele tener algunas implicaciones negativas, por lo que una comunicación directa, constructiva y un reconocimiento continuo son las claves para triunfar con ellos.

3. Aprendizaje.

Por naturaleza, los millennials buscan estar en diversos trabajos y aprender de todos y cada uno de ellos, esto quizás demuestre la necesidad de inmediatez y de aprendizaje que tiene de manera innata esta generación. Aproximadamente 80% de los trabajadores mexicanos de la generación millennial están dispuestos a invertir su propio tiempo y dinero para capacitarse y aprender más. Por lo tanto, ponerlos a prueba en un proyecto laboral y enseñarles diversas tácticas o habilidades para lograr los objetivos de una mejor manera, es una excelente forma para retener su talento y ver de qué son capaces.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/consejos-para-retener-al-talento-millennial-en-tu-empresa/

Las humanidades también conducen a carreras exitosas

Por: 

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Un nuevo reporte publicado por la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias, desmiente el trillado estereotipo del estudiantes de humanidades como un grupo destinado al subempleo. El reporte titulado El estado de las Humanidades 2018: Graduados en la fuerza laboral y más allá (The Sate of the Humanities 2018: Graduates in the Workforce and Beyond) encontró que los titulados en disciplinas humanísticas ganan menos y tienen una tasa de desempleo ligeramente mayor a los graduados en ciencias exactas e ingeniería. Sin embargo, en lo que respecta a autopercepción de su bienestar económico y satisfacción laboral, los resultados son muy similares para los graduados de todas las disciplinas.

En general, la mediana de ingresos anual para los graduados de estas carreras ($52,000) son menores a la media de todas las disciplinas ($60,000 USD), y palidecen frente a los ingresos de los graduados en ingeniería ($82,000 USD). No obstante, la educación y la especialización pueden mejorar estos prospectos; con un título de posgrado los ingresos anuales para los humanistas suben un 38% ($72,000 USD), cinco puntos porcentuales por arriba de la media de todas las carreras. Además, el reporte también revela que la brecha salarial entre las carreras en humanidades y otros campos como los negocios y las ingenierías se reduce con el tiempo.

En cuanto al desempleo, la tasa para los humanistas en EE.UU. es del 4.3%, arriba del 3.6% para el resto de los titulados. Sin embargo, en ambos casos se trata de las tasas más bajas de desempleo desde la Gran Recesión.

En general en términos económicos, sólo las artes y la educación son menos “redituables” que las humanidades. Sin embargo, cerca del 70% de los graduados en dicho grupo manifiestan estar profundamente interesados en el trabajo que realizan. Aunque las diferencias son pequeñas, en términos de satisfacción laboral, más humanistas, especialmente aquellos con maestría o doctorado, se declaran satisfechos que los graduados de ingeniería o la escuela de negocios.

Quizá lo más interesante que se puede extraer del estudio es que, pese a la alta satisfacción laboral en las humanidades, existe una desconexión entre los requisitos del empleo y las habilidades de los graduados. Cerca del 70% de los profesionales con educación humanista afirman que en su empleo tienen la oportunidad de ‘hacer lo que hacen mejor’ todos los días. Sin embargo, si se analiza a través del tiempo, esta medida viene a la baja, para todos los campos, desde los sesentas.

Este descenso ha impactado a las humanidades más que a cualquier otro grupo. Entre 1960 y 1979, cerca del 85% de los titulados en disciplinas humanísticas, estaba en trabajos donde tenían la oportunidad de hacer lo que hacen mejor. Entre 1980 y 1999, esta cifra estaba en 70%, y para los graduados entre 2000 y 2014 está por el 60%. Aún así, como el reporte señala, los empleadores reportan una escasez de habilidades humanísticas como expresión escrita y comprensión lectora. Las causas de esta tendencia están abiertas a especulación, pero las universidades deben replantearse cómo enseñan y evalúan las competencias suaves que son la estampa una educación humanista.

Fuente:https://observatorio.itesm.mx/edu-news/las-humanidades-tambien-conducen-a-carreras-exitosas?utm_source=Newsletter+del+Observatorio&utm_campaign=cbfa458b91-EMAIL_CAMPAIGN_2017_02_24&utm_medium=email&utm_term=0_6e1a145e3e-cbfa458b91-235969733

La inteligencia emocional será la base del éxito laboral en el futuro

A pedestrian walks past the Google offices in Cambridge, Massachusetts, U.S., June 27, 2017.  This logo has been updated and is no longer in use. REUTERS/Brian Snyder - RC19229EBB50

Image: REUTERS/Brian Snyder – RC19229EBB50

Disponer de una buena inteligencia emocional ayudará en el futuro a encontrar trabajo en un mundo en que los oficios técnicos irán, poco a poco, siendo fagocitados por la robótica. La perspectiva de un trasvase masivo de puestos de trabajo hacia las máquinas inquieta a quienes estudian el funcionamiento del mercado laboral. La solución se enmarca en el ámbito de lo que se denominan capacidades blandas, emocionales. Son «habilidades que la tecnología nunca va a dominar», como indicó, Vikas Pota, director ejecutivo de la Fundación Verkey. Y así se abre la puerta a una nueva veta de empleo.

Las habilidades blandas podrían reforzar, por un lado, trabajos ya existentes y, por otro, configurar nuevas modalidades de empleo. El trabajo emocional es aquel en el que los sentimientos integran las competencias de un profesional, tanto a la hora de gestionar equipos como de atender al público o de asistir a personas enfermas o dependientes. Se desarrolla en una doble dirección, se aplica para generar cierto estado anímico en el cliente (o paciente) y para gestionar inquietudes y malestares del propio trabajador.

La base es la empatía. La comprensión sincera del otro permitirá que, ante situaciones de conflicto, el profesional comprenda el fondo que levanta la indignación o turbación de una persona y pueda lidiar directamente con ese aspecto. También al contrario: si se abre un entendimiento, el cliente empatizará más fácilmente con el trabajador. Comprender las emociones ajenas supone comprender las necesidades de un individuo y humanizarlo.

 

Sin embargo, adquirir y, sobre todo, desplegar estas competencias exige un cambio radical en cómo se diseñan los puestos de trabajo. ¿La razón? Urgiría gastar mucho tiempo en aspectos intangibles y no medibles. Justo la orientación contraria a la que promueven las políticas actuales. Los dependientes de los comercios funcionan, cada vez más, como máquinas expendedoras. Ocurre en todos los sectores, incluso en grandes librerías que presumían del asesoramiento literario como marca de identidad. Se reduce el personal, se precarizan los contratos: se trabaja a destajo y se quiebra, en consecuencia, la interlocución sosegada entre cliente y el librero.

En un amplio artículo publicado en Aeon, la reportera Livia Gershon glosa a David Deming de la Universidad de Harvard: «Casi todo el crecimiento del empleo en Estados Unidos entre 1980 y 2012 estaba en el trabajo que requiere grados relativamente altos de habilidades sociales».

En el sector sanitario y de cuidados estas habilidades se tornan absolutamente insoslayables. Guadalupe Sánchez, de la Escuela Universitaria de Enfermería y Terapia Ocupacional de Terrassa, escribió una tesis titulada Las emociones en la práctica enfermera. «Si la relación interpersonal entre los enfermeros y el paciente no genera una conexión emocional, cuidar con una perspectiva integral es muy complicado: podemos cuidar la enfermedad, pero no a la persona, que es más que su cuerpo», explica a Yorokobu.

El trabajo emocional, según Sánchez, beneficia a la actividad sanitaria en diversas dimensiones. «Lo que más valora la gente es el tipo de trato que ha recibido del personal sanitario. Tenemos muchos problemas porque algunos tratamientos se inician y después se abandonan. Hay estudios que señalan que cuando los médicos o enfermeros conectamos emocionalmente, se producen menos casos de abandono precoz del tratamiento y, por tanto, menos recaídas», expone.

 

En su opinión, estos comportamientos contribuirían a desatascar las urgencias. «En el momento en que atiendes mejor a la gente y disminuye su nivel de estrés, ansiedad o miedo, posiblemente habrá menos interconsultas innecesarias en urgencias y centros de atención primaria. Un ejemplo: las urgencias pediátricas están abarrotadas de angustia de padres más que de patologías pediátricas». Llevar a cabo una buena asistencia emocional «es imposible sin tiempo, requiere mirar a los ojos, escuchar activamente, poder acompañar». Precisamente, la posesión que más anhela el personal sanitario es el tiempo.

¿Pero cómo repercutiría en las emociones de los profesionales? Los trabajadores, como sistema de protección, aplican la llamada distancia terapéutica. Con ella, se pretende evitar que los dramas personales del paciente les afecten negativamente. Para Sánchez, actualmente carecemos de herramientas para eliminar esta necesidad de abstracción y aprender a manejar las emociones. En tal caso, «la relación terapéutica sería bidireccional; también te ayudaría a crecer como persona y como profesional».

Nuevos puestos de trabajo

Liva Gershon expone la necesidad de «alejarnos de nuestro singular enfoque en el rendimiento académico como el camino hacia el éxito» a la hora de sopesar las nuevas alternativas que surgirán en el mercado laboral en el terreno emocional en su artículo The future is emotional. No se refiere a tareas que haya que inventar, sino que están invisibilizadas.

 

Amaia Pérez Orozco, defensora de la economía feminista, explica esta situación en su libro Subversión feminista de la economía a través del concepto de trabajadores champiñón: aquel que «solo importa en la medida en que se incorpora al proceso productivo». «Brota todos los días plenamente disponible para el mercado, sin necesidades de cuidados propios ni responsabilidades sobre cuidados ajenos, y desaparece una vez fuera de la empresa». Sin embargo, detrás de él hay personas, mujeres mayoritariamente, que lo disponen todo para que el trabajador pueda aflorar. Ellas forman parte también de la economía productiva —sin ellas no funcionaría—, pero no perciben remuneración ni reconocimiento.

 

Ha existido siempre una arquitectura social que sostiene las actividades que se consideran valiosas. Por eso, al incorporarse la mujer a la actividad profesional, se han tambaleado los cimientos de la sociedad. En esta tesitura, ha surgido la necesidad de que alguien ocupe el lugar de los cuidados. La tarea ha recaído sobre mujeres de clase baja, inmigrantes que, a su vez, en sus países de origen, delegan en otras para que asistan a los suyos. Que estos sean trabajos sin contrato y mal pagados evidencia que todavía necesitamos adecuar el sistema a una nueva forma de funcionar que ya es una realidad. Para Gershon, el camino está en «dar más respeto y mejores salarios (…) y valorar las habilidades más frecuentemente encontradas en mujeres de clase obrera».

Hay un riesgo, sin embargo, en las alternativas que ofrece Gershon. Apoyándose en el hecho de que, por aprendizaje social, las mujeres poseen más habilidades en el cuidado indica que serían ellas quienes podrían desempeñar estas tareas de manera óptima y, además, obtener una recompensa emocional que equilibraría las malas condiciones laborales. «Las personas de clase trabajadora tienden a tener habilidades emocionales más agudas que sus contrapartes más ricas y educadas», señala, marcando un camino que construye un cimiento teórico a la desigualdad.

Dimensionar el trabajo emocional y de cuidados en su justa medida significaría asumir que todos somos interdependientes y debemos responsabilizarnos de esa misión de acompañamiento y empatía de una forma proporcional con el fin de que no quede atribuida al sector más desfavorecido de la población. La tecnología, dicen algunos expertos, configurará un mundo desposeído de puestos de trabajo. Quizás la eclosión de las máquinas, irónicamente, ofrezca la oportunidad de construir un mundo más humano.

Fuente:https://www.weforum.org/es/agenda/2017/09/la-inteligencia-emocional-sera-la-base-del-exito-laboral-en-el-futuro/?utm_content=buffer86627&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer