Teletrabajar en tiempos de COVID-19: ¿están nuestros hogares preparados?

Diego Araujo Schulz, inversor, trabaja en su casa durante la propagación de la enfermedad coronavirus (COVID-19), en Sao Caetano do Sul, estado de Sao Paulo, Brasil, el 9 de mayo de 2020.

Diego Araujo Schulz, inversor, trabaja en su casa durante la propagación de la enfermedad coronavirus (COVID-19), en Sao Caetano do Sul, estado de Sao Paulo, Brasil, el 9 de mayo de 2020. Imagen: REUTERS/Rahel Patrasso – RC2RRG97C95E

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Durante la crisis sanitaria de COVID-19, gran parte de la población española se ha visto en la necesidad de teletrabajar desde casa. El teletrabajo bien planteado incrementa la productividad y la satisfacción general. Sus efectos sobre la salud parecen ser generalmente más positivos que negativos.

Esta modalidad ya era tendencia en España, esporádicamente o como alternativa de conciliación. La situación de confinamiento ha irrumpido en esta conquista paulatina del teletrabajo, instaurándolo como norma general en la medida de lo posible. Pero… ¿están las viviendas preparadas? ¿Cómo están respondiendo los hogares españoles al hecho de trabajar desde casa?

Desde el Instituto de ciencias de la Construcción Eduardo Torroja lanzamos un estudio mixto participativo sobre confinamiento, vivienda y habitabilidad (en el que usted puede participar a través de este enlace). Hemos obtenido datos y resultados preliminares relacionados con el teletrabajo en nuestro país.

Un 67 % de los hogares declara tener como mínimo una persona teletrabajando o teleestudiando. ¿Dónde realizan estas actividades los españoles en casa? ¿Están las viviendas equipadas con todo lo necesario? ¿Cómo les está resultando la experiencia?

Espacios de teletrabajo

Un 57,6 % de los hogares destina un espacio fijo para trabajar, bien exclusivo (38,6 %), bien multiusos (19 %). Sin embargo, un 34,45 % ocupa un espacio circunstancialmente. Un 8 % no tiene sitio fijo.

El espacio de teletrabajo se considera, en general, adecuado. Los aspectos más satisfactorios de estos espacios son: la entrada de luz natural (79,4 %), el tamaño de la habitación (73,9 %) o su temperatura (69,6 %). Le siguen el mobiliario, el acabado de las superficies y las vistas (sobre un 50 %).

En general, los encuestados aprovechan la luz natural, aumentan la frecuencia de ventilación y consideran buena la calidad del aire interior.

Sin embargo, las viviendas suspenden en aislamiento al ruido. Su valor promedio se sitúa entre “poco aisladas” y “adecuadamente aisladas”. Muchos encuestados declaran percibir más ruido durante el confinamiento. Esto dificulta el desempeño del trabajo al impedir la concentración.

Aspectos adecuados del espacio de teletrabajo en casa.
Aspectos adecuados del espacio de teletrabajo en casa.
Imagen: Author provided

Confort térmico

El confinamiento ha transcurrido casi totalmente en primavera, con temperaturas moderadas. Esto ha contenido el consumo energético para asegurar confort térmico. Pero ¿y si se hubiera dado en pleno invierno? ¿y si se prolongan las medidas durante el caluroso verano?

La mayoría de los hogares encuestados cuentan con calefacción individual (73,6 %). De estas, un 41 % son eléctricas, bien con bombas de calor o de efecto Joule. Un 44 % de las viviendas no dispone de aire acondicionado (refrigeración). Otras utilizan las bombas de calor (24 %) o equipos de refrigeración (14 %).

Equipamiento digital e internet

Entre los equipos domésticos que más han incrementado su uso durante el confinamiento, destacan los ordenadores (89,6 %) y los dispositivos móviles (84,6 %). Según el estudio, los medios digitales de teletrabajo en casa se consideran suficientes o buenos.

En cuanto a la conexión, un 96 % de los hogares tiene contratado internet en la vivienda. De estos, un 10,5 % usa indistintamente la conexión doméstica o móvil. Un 3 % usa exclusivamente la conexión móvil.

Calidad de los medios digitales en casa.
Calidad de los medios digitales en casa.

Ergonomía y teletrabajo

Gran parte de los hogares españoles presenta, sin embargo, ambientes inadecuados para teletrabajar. Mesas y sillas típicas de comedor, improvisadas mesas auxiliares con alturas inadecuadas o el uso mayoritario de equipos portátiles son elementos bastante habituales.

Además, se dan otras circunstancias que tampoco parecen idóneas. Por ejemplo, la ubicación en espacios compartidos con miembros del hogar o la necesidad de aislarse de ellos. Aun teniendo despachos en casa, algunas personas usan espacios como el salón para conectarse directamente a internet o por vigilar a los niños.

Conciliación familiar

El teletrabajo favorece el equilibrio laboral y familiar. Pero durante el confinamiento muchos medios han expuesto la brecha de género existente en el teletrabajo y la conciliación familiar.

En el periodo actual, la dedicación temporal al teletrabajo percibida es superior al resto de tareas diarias, como tareas domésticas o el descanso. El tiempo empleado en cuidado de hijos o personas dependientes no ha sido especialmente destacado, pese a ser una realidad en muchos hogares.

Dedicación a las principales tareas durante el confinamiento en casa (del 1 al 5)
Dedicación a las principales tareas durante el confinamiento en casa (del 1 al 5)

El dilema de la deslocalización

El teletrabajo posibilitaría huir de la ciudad para buscar viviendas más confortables, exteriores, sin contaminación ni ruido y más baratas. Podría, incluso, cambiar la situación en la España vaciada.

Sin embargo, no está claro que el impacto medioambiental resultase positivo. Desaparecerían los desplazamientos laborales, pero podría generar mayor dependencia del coche para cubrir necesidades básicas o por un aumento del tiempo libre.

Si seguimos teletrabajando, hacen falta cambios

El teletrabajo ha supuesto un auténtico desafío para los hogares españoles durante el confinamiento. La situación actual refleja su implementación en circunstancias extremas. Ha servido de experimento, pero las conclusiones deben tomarse con cautela.

La aparente satisfacción con las condiciones de teletrabajo que declaran los encuestados no concuerda en muchos casos con las características reales de los hogares. Por ejemplo, no todos disponen de mobiliario adecuado, o de las mejores condiciones para alcanzar confort térmico. Por eso, cabe preguntarse si esta percepción es real o se debe a que vemos la situación como obligatoria y temporal, adaptándonos a las circunstancias sin demasiadas exigencias.

Si somos capaces de trabajar así, posiblemente podamos hacerlo también en circunstancias normales. Pero ¿asumiríamos este reto a largo plazo?

Aunque habría que profundizar en los pormenores de cada puesto y su grado de adaptación a distintos entornos, incluir el trabajo como una tarea más a desarrollar en las viviendas podría requerir las siguientes medidas:

  • Revisar el ámbito normativo, tanto para obra nueva como rehabilitación.
  • Asegurar espacios, equipamiento y suministros adecuados.
  • Negociar con la entidad empleadora quién asume determinados gastos.

A nivel agregado, políticas sociales sobre teletrabajo y mejoras en la organización y dotación urbanas y rurales facilitarían la deslocalización laboral en la vivienda. Esto impulsaría una mejor distribución poblacional en la ciudad y el territorio, favoreciendo las ciudades de los 15 minutos y la reconquista de la España vaciada.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2020/06/teletrabajar-en-tiempos-de-covid-19-estan-nuestros-hogares-preparados/

RH, actor estelar en el retorno laboral

Por: Elizabeth López

Este es momento de posicionar al área y hacer crecer la marca empleadora de las empresas.

El 1 de junio es la fecha pactada por el gobierno federal para reanudar actividades esenciales y con el paso de las semanas, los otros sectores, siempre que se tomen las medidas de cuidados, por lo que las empresas deben crear su plan de retorno, ¿cómo comenzar?

Para Xóchitl Rosas, talent & transformation business manager en everis, lo principal es entender que el proceso de reincorporación debe ser orquestado por Recursos Humanos (RH), ya que identifican los momentos críticos en la organización e implementar medidas dependiendo las necesidades de los colaboradores.

“Así podrán activar para la compañía, acciones a partir del ámbito legal, tecnológico, de contabilidad o financiero”, indicó durante la charla Experiencia de empleado Covid-19.

Lo primero que RH debe hacer es identificar los grupos de la organización para conocer las necesidades de cada uno. Por ejemplo, están los que no dejaron de ir a trabajar, quienes viven con personas vulnerables, los de alto riesgo de contagio, quienes atraviesan crisis económicas por la pérdida de empleo de sus parejas, quienes ya están presentando problemas emocionales, los que enfermaron del virus o tienen familiares enfermos.

También, añadió, está el grupo que no tiene problemas de salud o no se encuentra en situaciones vulnerables, pero la idea de volver genera miedo, estrés e incertidumbre. Muchos de este grupo se trasladan en transporte público, que aumenta la ansiedad. “Las empresas deben estar preparadas para responder a cada grupo”.

Los tres pasos

Hay tres momentos que se deben seguir para volver. El primero es pensar qué necesitan habilitar para el día de vuelta. Se necesita dar certidumbre de volver al centro de trabajo que tenían antes, pero con medidas de precaución.

En segundo ámbito está el día de vuelta, cuando paulatinamente los colaboradores se vayan reincorporando. Muchos se sentirán extraños por el ambiente o porque no estarán todos los compañeros, además que sus modos de trabajo y entorno se modificarán.

Cosas tan sencillas como no tener acceso alimentos como antes “como los chilaquiles de los viernes”, no salir a comprar tan fácil, cambiar las juntas a remoto o no poder tener artículos como antes, pueden afectar a los colaboradores, algo que la empresa debe anticipar y definir los nuevos métodos, siempre cuidando la experiencia del empleado.

El primer día hay que recordar la importancia de seguir las medidas de seguridad, presentar la nueva forma de trabajo, tener la primera reunión de equipo respetando distancias y enlazando a los que sigan en casa, aplicar nuevas medidas de limpieza al espacio de trabajo y fomentar el hábito de usar gel antibacterial por lo menos tres veces al día.

El tercer pilar es cómo habilitar las nuevas formas de trabajo, especialmente definir qué grupos seguirán trabajando en remoto y cómo gestionar la dinámica con los que nunca se fueron o tuvieron que volver. Lo importante aquí es ser transparente y sustentar cada decisión, para que los que sí acudan a las oficinas no se sientan discriminados o tengan cuestionamientos de por qué ellos sí y otros no.

“La comunicación, sensibilización e información, son los ejes para habilitar las estrategias que requiere la compañía”.

Oficina de experiencia

Santiago Hernández, talent & transformation manager en everis, indicó que esta situación representa una oportunidad para las empresas de posicionarse como marca empleadora, que se preocupa por sus colaboradores, conoce sus necesidades y las da una adecuada experiencia.

Ante esto, es recomendable crear una oficina de experiencia del empleado, que se enfoca en mejorar la experiencia laboral, ayuda a reducir el impacto financiero, posiciona a RH como área estratégica y empuja el engagement de los empleados a la organización.

“En el futuro, los empleados recordarán cómo las empresas actuaron ahora. Este es momento de hacer que nuestros empleados quieran quedarse con nosotros”, finalizó.

Fuente:http://elempresario.mx/management-mrkt/rh-actor-estelar-retorno-laboral?fbclid=IwAR2hOJm_h4ilcIADxWY-ltSS1f_o_HiFQBGRlQwZXfKzgQb97NcqoxNddgA

El sur contrasta en indicadores laborales

Por: Rodrigo A. Rosales Contreras

El sur contrasta en indicadores laborales

Al cierre del primer trimestre del 2020, Chiapas fue la entidad que presentó la disminución anual más pronunciada del país en informalidad laboral, mientras Veracruz registró el mayor crecimiento en subocupación.

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en el periodo enero-marzo del presente año, antes de iniciar la emergencia sanitaria por el Covid-19, 23 estados lograron reducir su tasa de informalidad laboral 1 (TIL1), en comparación anual, explicando por qué México llegó a mínimos históricos (56.08% de la población ocupada).

De este grupo de territorios, destacó el chiapaneco, al pasar de 78.20% de los ocupados en informalidad en los primeros tres meses del 2019 a 73.11% en igual lapso de este año, es decir, una reducción de 5.1 puntos porcentuales.

Los estados que le siguieron a Chiapas en mayores bajas de la TIL 1 fueron Nayarit (de 65.00 a 61.88%, -3.1 puntos), Ciudad de México (de 50.11 a 47.17%, -2.9 puntos), Oaxaca (de 81.58 a 78.98%, -2.6 puntos) y Michoacán (de 70.10 a 67.87%, -2.2 puntos).

Al otro extremo, los aumentos anuales de la informalidad más elevados se dieron en estados de la frontera norte: Baja California, Coahuila, Tamaulipas y Sonora, incrementos entre 0.7 y 2.1 puntos porcentuales, aunque ninguna de estas entidades el umbral de 47 por ciento. Las mayores tasas de informalidad laboral se observaron en Oaxaca (78.98% de sus ocupados) y Guerrero (77.63%), mientras los menores, en Coahuila (34.65%), Chihuahua (36.23%) y Nuevo León (36.51 por ciento).

En cuanto a la tasa de subocupación, que es la población ocupada que tiene la necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de trabajo de lo que su ocupación actual le permite, 27 estados exhibieron incrementos anuales al cierre del primer trimestre, que explica el indicador de 8.47% nacional, el mayor desde el 2015. El podio de las variaciones más altas se compuso por Veracruz (de 5.30 a 10.76% de los ocupados en subocupación en el periodo de análisis, +5.5 puntos porcentuales), Oaxaca (de 10.70 a 15.83%, +5.1 puntos) y Campeche (de 5.47 a 10.42%, +4.9 puntos).

 

Fuente:https://www.eleconomista.com.mx/estados/El-sur-contrasta-en-indicadores-laborales-20200520-0007.html

¿Podría el bloqueo del coronavirus ayudar a cerrar la brecha digital de América Latina?

América Latina está invirtiendo en formas de reducir su brecha digital en medio de COVID-19.

América Latina está invirtiendo en formas de reducir su brecha digital en medio de COVID-19. Imagen: Unsplash/Sergio Souza
  • En América Latina, alrededor de dos tercios de las personas tienen acceso a Internet.
  • Los expertos esperan que la pandemia de COVID-19 impulse a los gobiernos a abordar la brecha digital en los barrios pobres de las ciudades.
Mientras Colombia entra en su octava semana de bloqueo por coronavirus, el vendedor ambulante Luis Duarte se preocupa de que su hija adolescente no termine el año escolar ahora que sus clases se han trasladado a Internet.

“No tenemos una computadora en casa”, dijo Duarte, quien vende máscaras faciales caseras en las afueras de un supermercado en la capital, Bogotá, para ganarse la vida.

“La única conexión a Internet que tenemos es en mi smartphone, y eso es sólo cuando tengo datos en él. Mi hija está perdiendo meses de escuela”, dijo a la Fundación Thomson Reuters.

Es un problema compartido en toda América Latina y el Caribe, donde los cierres para detener el brote de coronavirus han dejado a más de 154 millones de niños – cerca del 95% de los inscritos – sin educación, muchos de los cuales no tienen forma de ir a la red para aprender, según UNICEF.

“Habrá para todos los niños pérdidas significativas de aprendizaje, pero para aquellos que son vulnerables – para aquellos que ya están en riesgo – puede que nunca vuelvan a la escuela”, dijo Margarete Sachs-Israel, asesora regional de educación de la agencia de la ONU para la infancia.

La “brecha digital” -la brecha entre quienes tienen acceso a las computadoras e Internet y quienes tienen acceso limitado o nulo- está bien documentada entre las zonas rurales y urbanas.

Pero las medidas de cuarentena en toda América Latina también han puesto de manifiesto una marcada brecha digital dentro de las grandes ciudades de la región, entre las personas de los barrios ricos y las que viven en barrios marginales.

El 71,8% de los hogares de América tiene acceso a Internet en su casa.
El 71,8% de los hogares de América tiene acceso a Internet en su casa.
Imagen: International Telecommunication Union

 

“Hay una parte de la población que no tiene acceso a Internet, en primer lugar, porque viven en asentamientos informales donde no hay una infraestructura (digital) adecuada”, dijo el arquitecto y consultor urbanístico Ignacio Alcalde, que tiene su sede en Madrid.

“Y, en segundo lugar, porque se trata de una población vulnerable que depende de la economía informal, que no permite que la gente pague por el acceso”, añadió Alcalde, experto asociado principal de ONU-Hábitat, la agencia para la vivienda y el desarrollo urbano.

Los expertos urbanos esperan que los cierres estimulen la acción de las autoridades para que consideren una conexión a Internet asequible como un derecho y un servicio básico, como los sistemas de agua y alcantarillado, que se espera que proporcionen las ciudades.

“La conectividad digital… es parte de nuestras vidas. No puede ser que en las zonas de la ciudad no haya una conexión digital adecuada”, dijo.

La brecha de desarrollo

En El Salvador, las fotos de un estudiante universitario subiéndose a un árbol para conseguir una conexión a Internet para poder seguir las clases en línea se hicieron virales en los medios sociales en abril, lo que hizo que el Presidente Nayib Bukele se dirigiera a Twitter para ofrecerle Internet gratis.

La novedosa pandemia de coronavirus también ha exacerbado la desigualdad digital entre los habitantes de las ciudades, que va más allá de la educación.

El hecho de no tener acceso a Internet dificulta el acceso de las familias pobres a la ayuda financiera que muchos gobiernos ofrecen para ayudar a las personas a sobrevivir a la cuarentena, ya que para solicitarla a menudo es necesario registrarse en línea, según los expertos urbanos.

Los cierres han demostrado lo vital que es para todos estar conectados, ya sea para comprar alimentos, consultar con los médicos, asistir a la escuela o mantenerse en contacto con los demás, dijo Shamika Sirimanne, jefa de tecnología del organismo de comercio y desarrollo de las Naciones Unidas (UNCTAD).

“Pensamos que llevaría tiempo convertir una brecha digital en una brecha de desarrollo. Pero COVID-19 nos ha demostrado lo rápido que esto se está convirtiendo en una realidad”, dijo en una entrevista telefónica desde Ginebra.

En América Latina, alrededor de dos tercios de las personas tienen acceso a Internet, según Sirimanne.

Pero esa cifra oculta un enorme desequilibrio entre los países y dentro de ellos, que va desde Nicaragua, donde el 25% de las personas tienen acceso a Internet, hasta el 80% en Chile, señaló.

La mayoría de los gobiernos de América Latina ya cuentan con planes de desarrollo para ampliar la infraestructura digital y lograr que más personas se conecten.

En los últimos decenios, la lucha contra la brecha digital se ha centrado en gran medida en llevar la Internet a las zonas rurales y las tabletas Wi-Fi a las escuelas, junto con la Internet gratuita en los espacios públicos.

Los expertos urbanos esperan ahora que la pandemia impulse a los gobiernos a abordar la brecha digital en los barrios pobres de las ciudades.

Dicen que un desafío clave que enfrentan los funcionarios de la ciudad para lograr que más personas se conecten a Internet es reducir el costo del acceso a la Internet para los pobres, especialmente en el Caribe.

“En muchos países se ve que cuanto más pobre eres, más cara es la Internet en proporción a tus ingresos mensuales”, dijo Sirimanne.

Un derecho básico?

La mitad del mundo sigue sin estar conectada y sólo dos de cada diez personas en los países menos adelantados están en línea, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la agencia de Internet y telecomunicaciones de las Naciones Unidas.

El Banco Mundial ha dicho que la actual pandemia ha demostrado que la conectividad es un “bien público“.

El brote también ha impulsado a las autoridades locales de algunos países a poner a más personas en línea.

A principios de este mes, el alcalde de Bogotá dio a conocer un nuevo plan de desarrollo de la ciudad que incluye la conexión a Internet de 100.000 hogares con niños para el año 2024.

En la ciudad brasileña de Recife, el alcalde se ha comprometido a comprar 2.500 teléfonos inteligentes para los niños para que puedan seguir estudiando durante la cuarentena.

Y Sachs-Israel en UNICEF dijo que en Perú, el gobierno está gastando 165 millones de dólares en 850.000 tabletas Wi-Fi para permitir que los niños continúen aprendiendo durante la cuarentena.

Muchos países de la región, entre ellos Brasil, Colombia y Argentina, han ampliado las plataformas de aprendizaje en línea y las bibliotecas digitales para los niños afectados por el cierre de escuelas.

Las empresas de telecomunicaciones también están desempeñando un papel en el aumento de la velocidad y la capacidad de Internet sin cobrar a los clientes.

En Perú, por ejemplo, el regulador de las telecomunicaciones tiene previsto promulgar un decreto que prohíba la suspensión de los servicios por falta de pago, según el Banco Mundial.

Sin embargo, en muchos países, el acceso a Internet sigue siendo considerado como una “infraestructura de lujo”, dijo Sirimanne.

“Para nosotros (la UNCTAD), la conectividad es igualmente una prioridad y ahora vemos por qué. Esperamos que los gobiernos despierten a esta realidad después de COVID-19”.

‘Una oportunidad para repensar’

Dado que el impacto de la pandemia hace que muchas ciudades se replanteen su infraestructura para promover más estilos de vida locales que podrían ayudar a limitar la propagación de cualquier brote futuro, esto brinda la oportunidad de hacer que la Internet sea accesible para todos, dijo Alcalde.

En las grandes ciudades de América Latina, plagadas de atascos y altos niveles de contaminación, es probable que la planificación urbana que promueve “una ciudad de vecindarios descentralizados” gane terreno a medida que continúe el distanciamiento social, señaló el arquitecto.

Esto podría incluir la construcción de bibliotecas comunitarias con computadoras y acceso a Internet en los barrios pobres, permitiendo a los residentes obtener fácilmente en línea de forma gratuita.

La segunda ciudad de Colombia, Medellín, ya ha adoptado este enfoque y en los últimos decenios ha gastado cientos de millones de dólares para llevar servicios de salud y educación a los barrios de tugurios, incluidas bibliotecas con acceso gratuito a la Internet.

“Imaginemos que las grandes ciudades se forman como una serie de núcleos, barrios que tienen todo… El coronavirus es una oportunidad para repensar”, dijo Alcalde.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2020/05/podria-el-bloqueo-del-coronavirus-ayudar-a-cerrar-la-brecha-digital-de-america-latina/

El 41% de los mexicanos trabaja más horas durante la contingencia

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Los mexicanos pasan más tiempo conectados atendiendo asuntos laborales. (iStock)

De las 1,039 personas encuestadas por The Wellness and Productivity Project, 32% asegura que labora menos y 27% el mismo tiempo que antes del aislamiento social.

Un 41% de los mexicanos que trabaja desde casa debido a la contingencia provocada por la pandemia del coronavirus (COVID-19), declaró laborar más horas y permanecer más tiempo conectados para atender asuntos profesionales, según la encuesta ‘COVID-19 y Home Office’, elaborada por The Wellness and Productivity Project.

De las 1,039 personas sondeadas, 32% mencionó que trabaja menos horas y dedica más tiempo a su casa, mientras que 27% labora el mismo tiempo que antes de la contingencia.

De cara a la reapertura de actividades que el gobierno federal planea implementar gradualmente a partir del 18 de mayo, un 25% de los encuestados indició que continuaría trabajando desde su casa, si así lo solicitan sus empleadores. El 59% dice que estaría dispuesto hacerlo solo una o dos veces por semana después de esta fecha.

En tanto, un 16% aseguró que “definitivamente no” seguiría trabajando desde casa.

“Los hallazgos han sido muy valiosos para documentar una realidad presente: una forzosa migración a una forma de trabajo remota sin considerar las repercusiones en el bienestar de las personas”, explicó en un comunicado Isaac Gómez-Mercado, responsable del estudio.

En cuanto a la vida cotidiana, un 68% de los encuestados aseguró que además de trabajar a distancia realizan quehaceres del hogar, 43% mencionó que come más sano y mejor desde que está en confinamiento, y solo 3% refirió comer muy mal y optar por la comida chatarra.

Un 38% reconoció que no realiza ninguna actividad física durante el encierro, contra un 55% que aseguró cumplir con rutinas de ejercicio caseras, cardio, yoga o estiramientos.

 

En tanto, un 79% de los encuestados ha optado por vestir ropa cómoda para trabajar desde casa, frente a un 15% que sigue vistiéndose como si fuera a la oficina y un 6% que opta por quedarse en pijama todo el día.

La Ciudad de México y zonas circundantes del vecino Estado de México, las más pobladas y con mayor concentración de negocios y empresas del país, conforman la región más afectada por el coronavirus.

Hasta el martes, la capital concentraba 10,529 de los 38,324 casos confirmados y 769 de los 3,926 fallecimientos de todo el país, según datos oficiales.

Con información de AFP

Fuente:https://expansion.mx/carrera/2020/05/13/los-mexicanos-trabajan-mas-horas-durante-la-contingencia?fbclid=IwAR15Fv7jGUvmA5OLcJIZe2YaoJhNFOvAJAtmjSWt5CVOhnnSC0jBeofMlF0

Éstas son las lecciones que debemos aprender del Covid-19

Estas son las lecciones que debemos aprender del Covid-19

Si bien el coronavirus ha provocado una disrupción importante, también ha dejado lecciones clave sobre cómo gestionar a la fuerza laboral.

Autor: Orlando Mejía

La rápida propagación del Covid-19 ha impactado el entorno laboral de un gran número de organizaciones en todo el mundo. Prácticamente todos sus colaboradores han dejado sus lugares habituales de trabajo para quedarse en casa y, desde ahí, seguir siendo productivos. Y aún no está del todo claro cuándo retornarán y bajo qué condiciones.

Mientras tanto, las empresas se encuentran inmersas en un proceso de revisión de sus políticas y tratan de estar en contacto constante con su capital humano a fin de guiarlo a medida que este entorno extraordinario evoluciona.

Modificar repentinamente el estilo de trabajo y seguir operando as usual puso al descubierto una serie de retos que incluyen un soporte administrativo deficiente y una capacitación inadecuada; una infraestructura tecnológica que dificultaba el trabajo a distancia; procedimientos confusos en cuanto al registro de horas trabajadas/extra; y el manejo del estrés de los empleados cuando tienen que ocuparse de sus familias y enfrentar el cierre de establecimientos.

Superar tales retos requiere una estrecha coordinación entre la alta dirección, los líderes de las unidades de negocio, el área de Recursos Humanos, e incluso de la propia fuerza de trabajo. Si bien el Covid-19 ha provocado una disrupción importante, también ha dejado lecciones clave sobre cómo gestionar a la fuerza laboral, aplicar las mejores prácticas al trabajo remoto, así como asegurar el cumplimiento, de las cuales me gustaría mencionar:

  • La importancia de estar en contacto y en constante capacitación. Las organizaciones se han dado cuenta de lo importante que es estar en constante comunicación y capacitar a los líderes y mandos medios sobre el nuevo contexto y a la par, mantener actualizados a los empleados sobre cualquier cambio reportado a los protocolos y procedimientos, lo que les ofrece una sensación de pertenencia y seguridad.
  • La protección de la información sanitaria personal. El área de Recursos Humanos se ha hecho cargo de reconciliar sus métodos con las regulaciones médicas y de privacidad a fin de asegurar que la compañía se adhiera a los requerimientos nacionales y locales, resguardando a su capital humano en todo momento.
  • La capacidad para crear nuevos esquemas de trabajo. No solo nos referimos al esquema de trabajo remoto, sino que a partir de la contingencia también se tuvieron que plantear la necesidad de crear políticas que contemplaran las expectativas respecto a los horarios de trabajo, tiempo extra, cómo reportar daños personales, responsabilidad en el manejo del equipo de la empresa, protección de la información confidencial, entre otros.
  • La importancia de contar con recursos tecnológicos eficientes. Los recursos tecnológicos tienen un papel estratégico en la realización del trabajo remoto. De ahí la importancia de que el personal cuente con computadoras seguras, acceso a través de redes virtuales (VPNs) y una conexión protegida (las empresas pueden incluso estar dispuestas a apoyar con el costo del Internet de alta velocidad). Recordando en cada espacio posible a los colaboradores las políticas sobre el manejo de datos con el propósito de asegurarse de que siempre estén encriptados para evitar su alteración o que sean interceptados.

Si bien puede haber empleados que no son elegibles para ciertos esquemas laborales, como es el caso de los empleados de medio tiempo, externos o contratistas, es igualmente importante que el departamento de Recursos Humanos les comunique todos los lineamientos acordados por la compañía.

Las organizaciones han ido aprendiendo en el camino a desarrollar planes para manejar otro tipo de ausencias, como las vacaciones o permisos por períodos específicos que los empleados desean tomar para hacerse cargo de su familia durante esta crisis.

Sin duda, el Covid-19 ha alterado la manera habitual de trabajar de millones de personas y, por ende, cómo las empresas gestionan a su capital humano. Cómo enfrentan estos nuevos retos y qué lecciones estén aprendiendo depende en gran medida de su capacidad de respuesta y adaptación, así como de su madurez tecnológica y liderazgo. Y aún hay mucho por aprender.

Fuente:https://www.entrepreneur.com/article/350418?fbclid=IwAR3Y5AZirVaLNKRFJosAZujV6Tgg9DWAFGhMKhmTOJlyiQzDdXYY26pm5Lo

El futuro del trabajo está aquí: cinco modos de restablecer los mercados laborales tras la recuperación del coronavirus

Por:

  • La crisis del coronavirus ha acelerado la llegada del «futuro laboral».
  • El confinamiento ha sido testigo del trabajo a distancia a gran escala, del aumento de la automatización, de una reevaluación global de la economía asistencial y de una falta más patente de protección social en el seno de la economía de pequeños encargos.
  • Existe una oportunidad para una «reconstrucción mejor» en 5 ámbitos: el reciclaje y el perfeccionamiento profesionales, el apoyo a los empleos del mañana, priorizar la recolocación y la reinserción laboral, la reevaluación del trabajo esencial y mejora de la calidad de los empleos y reconfiguración de los sistemas educativos, laborales y de capacidades para la recuperación posterior a la pandemia.

El 1 de mayo de 2020 —o el Día Internacional del Trabajo— se celebra en medio de un apocalipsis laboral provocado por una pandemia con la predicción de la Organización Internacional del Trabajo que afirma que prácticamente la mitad de los 3 000 millones de trabajadores activos corren el riesgo de perder sus medios de vida.

Para muchos trabajadores, el confinamiento ha acelerado la llegada del «futuro laboral», un concepto al que se ha hecho referencia en los últimos años en asociación con las oportunidades y los retos planteados por el trastorno tecnológico y los factores económicos estructurales que determinan la calidad de los medios de vida.

Para muchos trabajadores cualificados, ha supuesto el trabajo a distancia. A muchos trabajadores de servicios y manuales les ha planteado un futuro en el que es posible que las máquinas desplacen a las personas, especialmente a medida que las empresas consideren un aumento de la automatización para mejorar su resiliencia futura. Para aquellas personas pertenecientes a la economía de pequeños encargos, el sector sanitario y el sector educativo, ha provocado un replanteamiento global del significado y la naturaleza esencial de estas profesiones. Para las personas inmersas en la economía de pequeños encargos e informal, ha puesto de manifiesto la falta de protección social fundamental y la precariedad del trabajo de subsistencia.

Casi la mitad de la fuerza de trabajo mundial corre el riesgo de perder sus medios de vida
Casi la mitad de la fuerza de trabajo mundial corre el riesgo de perder sus medios de vida
Imagen: International Labour Organization

Se necesitan medidas inmediatas de carácter urgente para proteger los empleos, conservar los vínculos entre empleadores y empleados, mantener a flote a los pequeños y medianos empleadores y ofrecer prestaciones complementarias y otras redes de seguridad directamente a los trabajadores y los hogares. En estos aspectos se han centrado los esfuerzos realizados por numerosas economías avanzadas y mercados emergentes, aunque se necesita un mayor apoyo para las economías en vías de desarrollo. Debemos reconocer este momento como una oportunidad de «reconstruir mejor» y sentar las bases de un mercado laboral más resiliente y un mundo más igualitario. A continuación ofrecemos cinco modos de lograr este objetivo:

1. Una apuesta fuerte por la mejora de competencias y el reciclaje

Un robot que ayuda a los equipos médicos a tratar a los pacientes que sufren la enfermedad coronavirus (COVID-19) se muestra en el pasillo, en el hospital Circolo, en Varese, Italia, el 1 de abril de 2020.
Un robot que ayuda a los equipos médicos a tratar a los pacientes que sufren la enfermedad coronavirus (COVID-19) se muestra en el pasillo, en el hospital Circolo, en Varese, Italia, el 1 de abril de 2020.
Imagen: REUTERS/Flavio Lo Scalzo

 

En los últimos años, los gobiernos, las empresas y los trabajadores han empezado a dar prioridad al reciclaje y a la mejora de competencias para prepararse mejor para las alteraciones provocadas por la Cuarta Revolución Industrial. Aunque ha sido un invasor microscópico —y no el auge de los robots— el que ha provocado el desmoronamiento actual del mercado laboral, es evidente que la pandemia acelerará la digitalización y la automatización en diferentes industrias y sectores. Esta situación exige nuevas inversiones y mecanismos para la mejora de las competencias y el reciclaje, en lo relativo tanto a capacidades humanas como a digitales. Mientras que el sector de la formación y la educación en línea ha suscitado un mayor interés por parte de los trabajadores confinados conectados digitalmente, es vital que los empleadores apuesten fuerte por el reciclaje de los trabajadores y que los gobiernos establezcan proactivamente disposiciones relativas a la mejora de las competencias y el reciclaje, y las integren en los enormes estímulos fiscales que están inyectando en las economías con vistas a preparar mejor a los trabajadores para una economía pospandémica.

2. Identificar los empleos del mañana

El Foro Económico Mundial ofreció una visión de los Trabajos del Mañana a principios de 2020. Estos empleos se concentran en gran medida en las profesiones para el cuidado de las personas, el apoyo del planeta, la gestión de nuevas tecnologías y la comunicación de productos y servicios: la economía asistencial, la economía ecológica, las personas y la cultura, los datos y la inteligencia artificial, la ingeniería y la computación en la nube, el desarrollo de productos, las ventas, el marketing y el contenido. Mientras que la pandemia subraya el papel esencial de los trabajadores hospitalarios, de las tiendas de alimentación, los centros educativos y otras profesiones fundamentales, se espera que las oportunidades aumenten en el sector de la Economía asistencial. Del mismo modo, se espera que sigan aumentando los puestos en sectores como la creación de tecnología y la gestión, el comercio electrónico y la economía del conocimiento más amplia. Asimismo, mientras los gobiernos intentan reconstruir sus economías, también surgirán nuevas fuentes de crecimiento —y empleos— de la economía ecológica, la ciencia y la investigación sanitaria, así como las infraestructuras digitales. Para las economías en vías de desarrollo, es todavía más esencial contar con un nuevo enfoque proactivo con respecto a los empleos del mañana, al tiempo que se rediseñan las cadenas de valor global y, con ellas, el modelo de crecimiento impulsado por la fabricación de períodos anteriores.

Surgimiento de grupos de profesiones del futuro, 2020-2022
Surgimiento de grupos de profesiones del futuro, 2020-2022
Imagen: World Economic Forum, Jobs of Tomorrow

3. Dar prioridad a la recolocación y la reinserción laboral

El apoyo activo hacia los trabajadores desempleados y en situación de riesgo será crucial para las empresas y los gobiernos. Muchas empresas ya han intensificado sus medidas para prestar apoyo a corto plazo y para recolocar rápidamente a los trabajadores suspendidos temporalmente desde puestos apenas demandados a puestos muy demandados, como los asistenciales y de logística que suelen implicar a más de una única empresa o sector.

En los países en los que los gobiernos tienen implantados sistemas para llevar a cabo estas actuaciones a escala y de manera proactiva, los trabajadores ya están en una situación mejor que aquellos que no los tienen. Así, mientras los gobiernos consideran el próximo conjunto de medidas de estímulo fiscal, también deben dar prioridad a los servicios del mercado laboral para la recolocación y la reinserción laboral, incluyendo la aportación de perspectivas e intermediación en el mercado laboral (servicios de establecimiento de contactos) y la asistencia en la búsqueda de empleo. Hace una década, estas políticas se utilizaron con éxito para gestionar el rápido incremento del desempleo. Habida cuenta del carácter más amplio de la crisis actual, es de vital importancia que dichos servicios se amplíen y estén en situación de gestionar el período de recuperación posterior a la pandemia.

4. Revalorizar los trabajos esenciales y mejorar la calidad del empleo

Los trabajadores médicos posan para fotos tomadas por sus compañeros de trabajo mientras están de pie con carteles que dicen "los héroes trabajan aquí"
Los trabajadores médicos posan para fotos tomadas por sus compañeros de trabajo mientras están de pie con carteles que dicen “los héroes trabajan aquí”
Imagen: REUTERS/Tom Brenner

Cada vez es más evidente que nuestros trabajadores más esenciales se encuentran entre los peor pagados y los que tienen empleos más precarios y que en muchas economías en desarrollo gran parte de la mano de obra formal e informal carece de la protección social básica.

El período posterior a la Gran Depresión y la II Guerra Mundial fue testigo de la formalización del fin de semana y otros derechos de los trabajadores en los Estados Unidos y la creación de redes de seguridad sanitarias y de prestaciones, así como de inversiones generalizadas en educación en todo el territorio europeo. A pesar de ello, a medida que la naturaleza de las economías ha cambiado, la legislación, la normativa y los salarios no se han adaptado a las necesidades de los trabajadores y, en muchos casos, de sus empleadores. Paralelamente a la gestión de las urgencias planteadas por la crisis, es imperativo que los gobiernos, las empresas y los representantes de los trabajadores colaboren para liderar un nuevo cambio histórico con el fin de mejorar los protocolos que regulan nuestros mercados laborales.

5. Una recuperación colaborativa con una nueva configuración

Una colaboración entre empleadores, gobiernos y trabajadores a escala nacional y global será esencial para la recuperación. En enero de 2020 anunciamos en el Foro Económico Mundial la creación de una plataforma denominada Reskilling Revolution dedicada a la mejora de la educación, las capacidades y el empleo para mil millones de personas de aquí a 2030. Actualmente hemos dedicado esta plataforma al apoyo de gobiernos, empresas y educadores para ayudar a los trabajadores y los estudiantes a salir de la crisis, intercambiar mejores prácticas y reconstruir una educación, unas capacidades y unos empleos mejorados para la recuperación posterior a la pandemia.

Conferencia de prensa: Revolución Revolucionaria: Mejores habilidades para mil millones de personas para 2030

 

La crisis pandémica ha puesto de manifiesto más que nunca las deficiencias y las desigualdades del sistema del pasado. Aun así, también ha reorientado el enfoque de las mentes de los líderes globales sobre el valor fundamental de la vida humana, el potencial humano y los medios de vida del ser humano. Esta es la ventana de oportunidad en la que debemos invertir nuestro activo más preciado: nuestro capital humano.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2020/05/el-futuro-del-trabajo-esta-aqui-cinco-modos-de-restablecer-los-mercados-laborales-tras-la-recuperacion-del-coronavirus/?fbclid=IwAR1C-b7pqVLIZnrJVxXOdHpJKdc5qZDDr6DnRutt8qbmYsNuom5zEl5efcU