Instituciones débiles: el freno para un México competitivo

Por: César Ruíz

La debilidad institucional es el principal obstáculo para la competitividad y crecimiento económico de México. Aunque nuestro país se ubica en el sitio 46 de 140 en el Índice de Competitividad Global 2018 (ICG), ocupa un preocupante penúltimo lugar en el indicador de Crimen organizado, el puesto 138 en Fiabilidad de los servicios policiales, el 130 en Tasa de homicidios y la posición 120 en Libertad de prensa.

En esta edición, el índice realizado por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) mide la competitividad de 140 economías, a través de 12 pilares y 98 indicadores, y revela dos principales factores que atan a México en el camino de la competitividad internacional: sus instituciones (105 de 140) y el mercado laboral (100 de 140). La baja calificación en estos pilares, combinada con la de los 10 restantes, hizo que nuestro país retrocediera dos posiciones[1] respecto al mismo estudio de 2017.

Sin embargo, no todo son malas noticias. La economía mexicana cuenta con distintas fortalezas que hacen de México el segundo país más competitivo de América Latina. En el ICG se destaca su estabilidad macroeconómica, la cual obtuvo una calificación de 99.4 (lugar 35); un amplio tamaño del mercado, con una puntuación de 80.6 (posición 11) y su dinamismo para los negocios, con 65.5 puntos (puesto 41).

 

La élite de la competitividad se mantiene

De acuerdo con los resultados del ICG 2018, Estados Unidos es la economía “más próxima a la frontera de competitividad”, al obtener una calificación de 85.6. El país destaca principalmente en el dinamismo empresarial, en el mercado laboral y el sistema financiero: factores que contribuyen a que nuestro vecino del norte cuente con uno de los mejores ecosistemas de innovación del mundo. En contraste, el ICG también observa indicios de un debilitamiento del tejido social estadounidense y un deterioro de la seguridad.

El segundo puesto lo ocupa Singapur, país que destaca por su apertura económica y su infraestructura y conectividad de clase mundial. Alemania, Suiza y Japón completan el top cinco.

A nivel regional, Asia del este y el Pacífico obtuvo el mayor promedio del índice (72.6), mientras que Europa y Norteamérica tienen 7 de las 10 economías más competitivas. Por otro lado, la zona de África subsahariana es la que presenta el peor desempeño en el ICG, con 8 de los 10 países menos competitivos del mundo.

En América Latina, Chile se ubica como el país más competitivo (lugar 33), México se encuentra 13 sitios después (46), mientras que Uruguay (53), Costa Rica (55) y Colombia (60) completan los primeros cinco puestos de la zona. Sin embargo, el estudio apunta que la competitividad de la región es frágil y puede verse amenazada por factores como el proteccionismo comercial de Estados Unidos, la crisis de Venezuela y la incertidumbre política debido a las elecciones que se llevan a cabo este año en las mayores economías de la zona.

Nueva realidad global, nueva metodología

A casi 40 años de publicar el primer Índice de Competitividad Global, el WEF decidió cambiar su metodología con la intención de adaptar el estudio a una nueva realidad global, marcada por las consecuencias de la crisis de hace una década y lo que ellos llaman la “Cuarta Revolución Industrial (4IR)”, factores que según la organización, están redefiniendo el concepto de prosperidad y los caminos para alcanzarla.

Esta edición integra 62 nuevos indicadores, de un total de 98, y otros aspectos que impulsan la productividad y el crecimiento. Enfatiza el papel del capital humano, la innovación y la capacidad de recuperación como características que definen el éxito económico de los países en la 4IR. También resalta el uso de la tecnología para mejorar la competitividad, pero advierte que este factor no hará crecer a los países por arte de magia, sino que se debe de contemplar junto con los otros pilares de desarrollo.

[1] Debido al cambio de metodología para la edición de 2018 del ICG, el WEF también volvió a calcular los resultados del estudio de 2017 para facilitar la comparación entre ambos.

Publicado por Animal Político

Consulta el Índice de Competitividad Global 2018 del WEF aquí

Fuente:https://imco.org.mx/temas/instituciones-debiles-freno-mexico-competitivo/?fbclid=IwAR3titfjLdo949zsV727ISa6tz93XqIDMz0WeYOuvRA551Ho_flRvKbuRuo

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La automatización está convirtiendo el retiro forzoso en algo del pasado, ¡al fin!

Por:  Neil Narale /  Billy Wong

 

 

El retiro forzoso es una idea obsoleta. Pertenece al pasado, junto con los clubes de video, la Internet telefónica ruidosa, y esos mapas enormes que era imposible volver a doblar. Vivimos en otro tiempo, y los lugares de trabajo deben adaptarse a generaciones que están viviendo más, con más inteligencia y productividad. Obligar a hombres y mujeres a retirarse a cierta edad no solo es injusto, es falta de visión. Hoy en día, las personas tienen mucho más valor que ofrecer a las empresas, a la sociedad y a ellos mismos, después de los 65 años.

Muchas culturas de trabajo y directrices para el empleo no han podido seguir el ritmo de los avances en tecnología, la automatización y las evoluciones del desarrollo humano. Las personas viven y envejecen de un modo muy distinto hoy, en comparación con el pasado reciente.

Para obtener un poco de perspectiva, considere las siguientes estadísticas de expectativa de vida en el año 1965 en los siguientes países:

Estos números son impresionantes. En solo 51 años, la raza humana ha aumentado drásticamente su expectativa de vida colectiva, lo cual está transformando todo sobre lo que significa ser una persona; incluyendo cómo trabajamos, criamos a nuestras familias y determinamos exactamente lo que significa un trabajo para nuestras vidas. Para los empleados de 65 años o más, el futuro es brillante a medida que la tecnología y la automatización continúan cubriendo las necesidades, habilidades y talentos de los empleados de edad avanzada.

La automatización en la era de una fuerza de trabajo de adultos mayores

Durante décadas, los empleados tradicionales han seguido programas de trabajo reglamentados que exigen que lleguen a trabajar en la mañana y salgan más tarde ese día, o por la noche. Después, cuando un empleado cumple 65 años (o la edad de jubilación estipulada en su país respectivo), ese régimen se detiene de pronto, y se le obliga a entrar en una vida de retiro. La lógica es que las personas de cierta edad ya no pueden funcionar al máximo de su capacidad, y además, nadie quiere pasar sus años dorados trabajando. Los tiempos han cambiado. Para muchos profesionales, el trabajo es no solo un empleo, sino una forma de conectarse con los demás, demostrar valor para la sociedad y mantener sus facultades mentales e intelectuales fuertes, ocupadas y en crecimiento.

La automatización, afortunadamente, está interfiriendo con esta dinámica de jubilación. Las tecnologías avanzadas y los programas de gestión de capital humano permiten a las empresas contratar, programar y pagar a trabajadores jubilados en nuevas maneras que se adaptan a sus estilos de vida. Muchas empresas están aprovechando el valor de los trabajadores mayores al emplearlos en capacidades más limitadas como mentores, profesores y modelos a seguir para los empleados más jóvenes. En lugar de ser forzados a retirarse en contra de su voluntad, los trabajadores mayores pueden formar parte de fuerzas de trabajo flexibles de empleados semi-jubilados. Los empleadores también se benefician porque ya no tienen la elección binaria de mantener a un trabajador de edad avanzada como empleado a tiempo completo o perderlo totalmente al momento de su jubilación. Esto permite a los empleadores a mantener el acceso al valor y el conocimiento institucional increíble que poseen los trabajadores de edad avanzada, y a la vez permite que los trabajadores mayores a sigan comprometidos con sus responsabilidades profesionales y sus colegas.

En conclusión: La automatización y el futuro del trabajo

Las carreras son una inversión de por vida. La automatización no solo ayuda a mantener a los empleados mayores conectados con sus carreras, también está abriendo oportunidades para que los trabajadores de edad avanzada preparen a los empleados más jóvenes para el cambio. Si la expectativa de vida humana puede evolucionar de un modo tan significativo en 51 años (ni siquiera una vida para la mayoría de la gente), entonces quienes han presenciado ese cambio, y quienes son parte de esa vida, cuentan con la experiencia y sabiduría invaluables que trae la edad. La automatización seguirá transformando el modo en que trabajan los humanos, pero nunca va a hacer que el conocimiento, el talento y la experiencia se vuelvan irrelevantes. Aunque en el futuro del trabajo quizá haya menos trabajos repetitivos y de bajo nivel de habilidades, siempre requerirán la perspectiva, las ideas y la orientación de quienes vinieron antes. En el futuro, cumplir 65 años será una razón para celebrar la carrera, y no despedirse de ella.

Fuente:https://www.latam.mercer.com/our-thinking/voice-on-growth/automatizacion-convirtiendo-retiro-forzoso-en-pasado.html?mkt_tok=eyJpIjoiTXpSbU1qZzJabVUwT1RVeCIsInQiOiJcL3ozRTlENGxnWVJcL04zY3c3VVRua3BxVk9PQk84Z28yUTF2Q0NuTGo3d3JwME01ekhldUNvd1J4eWc4cHNmeHUyeDdDUUNQNnhFUEI3YUd4TkJVXC9XaXFEdUVXY2RIdWxHcU93SWY3MzVuTjk5dEhMTSsxMzVBTG9YcldKXC93Z0k4K0U4YzY5Y0J4bFBtais1dytsNnVBPT0ifQ%3D%3D

A las universidades mexicanas les urge un ‘shock’ de realidad: especialistas

Por: Uriel Naum

El 13.1% de los jóvenes en el mundo está sin empleo, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y la cifra podría aumentar en los siguientes años si las instituciones de educación superior no son capaces de adecuar sus programas de estudios a las necesidades actuales del mercado y a la Cuarta Revolución Industrial, coinciden especialistas.

Y si bien no es un problema único de las universidades mexicanas, en este país es muy evidente que el mercado laboral y las tecnologías, “que están destruyendo empleos y creando otros nuevos”, van a un ritmo mucho mayor que el de las instituciones de educación superior, a decir de Juan Pardinas, director del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), y Francisco Marmolejo, líder de la Práctica Global de Educación del Banco Mundial, ambos ponentes en el Global Youth Leadership Forum (GYLF), que tiene lugar en Cantabria, España.

“En el IMCO publicamos en 2017 un estudio que compara carreras y analiza las posibilidades de empleabilidad que tienen los alumnos en función de la profesión que eligieron estudiar, y la metáfora del estudio era un chita, el mamífero mas rápido del mundo, y una tortuga. Las universidades mexicanas son esa tortuga que no se logra adaptar a las necesidades del mercado. Le sirven a sus trabajadores, le sirven a sus burocracias, pero no ayudan a construir estudiantes”, dijo en entrevista con Forbes Juan Pardinas.

El principal problema que enfrentan las instituciones de educación superior, a decir del director del IMCO, es que tiene programas de estudios rezagados que datan de hace varios años y hasta décadas, además de no considerar las habilidades blandas que requieren hoy los líderes.

“En competitividad, el talento y la inversión son cruciales, y el primero depende del desarrollo de capital humano, las herramientas que tienen los individuos para generar creatividad y participar en el mercado laboral. Desgraciadamente en México nos estamos rezagando más en temas clave como por ejemplo el lenguaje matemático, que es la base para entender programación de computadoras y la robotización”, mencionó Juan Pardinas.

Sobre esto, el representante del Banco Mundial dijo que reformar la educación superior en México no sólo es necesario, sino urgente, pues en el caso mexicano, puntualizó, se tiene la tendencia de mirar hacia adentro y no hacia fuera, creyendo que el cambio tiene que ser incremental, y esto le resta velocidad al sector educativo superior para adaptarse a los nuevos tiempos.

“La de México sigue siendo una educación superior con mucha rigidez –dijo Francisco Marmolejo–; tendencias muy monolíticas hacia la formación de licenciados, mientras que vemos en otros países mayor diversificación del sistema y mayor cantidad de personas cursando técnicas superiores, con una importante lateralidad que no existe en México, y que permite que los estudiantes puedan transitar por susbistemas dentro del sistema de educación, con una formación más orientada hacia habilidades técnicas, pero también blandas (de gestión)”.

Otro desafío educativo que tiene México, de acuerdo con el representante del Banco Mundial, es su excesiva carga académica. Y es que en el país azteca, una persona, para obtener un titulo de licenciatura, debe estudiar en promedio 40% más que un estudiante de la misma carrera en Estados Unidos o Canadá. “Entonces, el sistema educativo mexicano tiende mucho hacia una carga académica de formación, en el aula, con el profesor, con un sistema altamente endogámico, donde los mismos estudiantes egresados son los que imparten clases en esas mismas universidades”.

Es bajo este contexto de cambio permanente y agresivo en el mundo tecnológico y laboral que a las universidades mexicanas, concluyó el director del IMCO, “les urge un ‘shock’ de realidad”.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/a-las-universidades-mexicanas-les-urge-un-shock-de-realidad-especialistas/

Cinco cosas que debe saber acerca del futuro de los puestos de trabajo

People have their picture taken by the China International Big Data Industry Expo logo in Guiyang, Guizhou province, China May 26, 2018.

Imagen: REUTERS/Stringer

Por: Vesselina Stefanova Ratcheva / Till Leopold

Para millones de trabajadores y empresas de todo el mundo, el futuro del trabajo está convirtiéndose cada vez más en la realidad actual. En las conclusiones de nuestro último Informe sobre el futuro del empleo, se muestran las tendencias previstas para el periodo 2018-2022 en veinte economías y doce sectores industriales. Aquí encontrará lo que necesita saber para estar listo:

1. La automatización, la robotización y la digitalización lucen diferentes en distintas industrias

La Internet móvil de alta velocidad, la inteligencia artificial, el análisis de los macrodatos y la tecnología en la nube se preparan para liderar la adopción de nuevas tecnologías entre 2018 y 2022. Muchos también centrarán su mirada en el aprendizaje automático y la realidad aumentada y virtual para una considerable inversión empresarial. Por el contrario, la inversión en el tipo de tecnologías robóticas imaginadas en las películas y la ficción popular seguirá siendo bastante reducida durante el periodo, pero a pesar de ello está retomando ritmo. Es probable que los robots estacionarios sean los de uso más extendido para 2022, aunque diferentes industrias tienen distintos casos de uso y preferencias.

Imagen: Foro Económico Mundial

2. En medio de una interrupción laboral significativa, existe una perspectiva neta positiva para los empleos

Para el año 2022, las profesiones actuales de reciente surgimiento crecerán del 16 % al 27 % de la base de empleados de las grandes empresas a nivel mundial, mientras que las funciones laborales actualmente afectadas por la obsolescencia tecnológica disminuirán del 31 % al 21 %. En términos puramente cuantitativos, el cambio en la división del trabajo entre los seres humanos, máquinas y algoritmos puede desplazar 75 millones de puestos de trabajo actuales, mientras que al mismo tiempo pueden surgir 133 millones de nuevas funciones laborales.

Entre las profesiones en crecimiento se incluyen funciones como analistas de datos, desarrolladores de software y aplicaciones, y especialistas en comercio electrónico y redes sociales: puestos de trabajo que se basan en gran medida en el uso de la tecnología, y que se mejoran con su uso. Sin embargo, también se espera que crezcan puestos de trabajo basados en rasgos distintivamente “humanos”, como los trabajadores de servicio al cliente, profesionales de ventas y marketing, formación y desarrollo, personas y cultura, y especialistas en desarrollo organizacional, así como gerentes de innovación.

Imagen: Foro Económico Mundial

3. La división del trabajo entre seres humanos, máquinas y algoritmos está cambiando rápidamente

Los empleadores prevén un cambio importante en la división del trabajo entre seres humanos, máquinas y algoritmos para las tareas de hoy. Actualmente, un promedio del 71 % del total de horas de trabajo en las industrias contempladas por nuestro Informe sobre el Futuro del Empleo son realizadas por humanos, en comparación con el 29 % que llevan a cabo máquinas o algoritmos.

Para el año 2022, se espera que este promedio haya cambiado a un 58 % de horas de trabajo realizadas por humanos y un 42 % por máquinas o algoritmos. En términos de horas totales de trabajo, en la actualidad ningún trabajo es ejecutado aún principalmente por máquinas o algoritmos. Para el año 2022, las máquinas realizarán el 62 % de las tareas de búsqueda y transmisión de información y procesamiento de datos de una organización. Con respecto a su punto de partida actual, la participación de las máquinas en la ejecución de tareas de trabajo será particularmente notoria en las tareas de razonamiento y toma de decisiones, administrativas y de búsqueda de información. Incluso las tareas laborales generalmente realizadas por humanos en la actualidad —comunicación, interacción, coordinación, gestión y asesoramiento— comenzarán a ser asumidas por las máquinas, aunque en menor medida.

Imagen: Foro Económico Mundial

4. Las nuevas tareas en el trabajo llevan a un aumento en la demanda de nuevas habilidades

Para 2022, las habilidades necesarias para llevar a cabo la mayoría de los trabajos habrán cambiado considerablemente. Se espera que la «estabilidad de habilidades” promedio a nivel mundial —la proporción de habilidades básicas necesarias para llevar a cabo un trabajo que seguirá siendo el mismo—, sea aproximadamente del 58 %. Eso significa que los trabajadores verán un cambio promedio del 42 % en las habilidades requeridas en el lugar de trabajo en el período previo al 2022. Las habilidades que adquieren cada vez más relevancia incluyen el pensamiento analítico y el aprendizaje activo, así como habilidades como el diseño de tecnología, que resaltan la creciente demanda de diversas formas de competencia tecnológica. Sin embargo, el dominio de las nuevas tecnologías es solo una parte de la ecuación de habilidades para 2022. Las habilidades “humanas” como la creatividad, la originalidad y la iniciativa, el pensamiento crítico, la persuasión y la negociación también conservarán o aumentarán su valor, al igual que la atención a los detalles, la resiliencia, la flexibilidad y la resolución de problemas complejos. La inteligencia emocional, el liderazgo y la influencia social, así como la orientación al servicio, también verán un especial aumento de la demanda en relación con su protagonismo actual.

Imagen: Foro Económico Mundial

 

5. Todos tendremos que convertirnos en estudiantes permanentes

En promedio, los empleados necesitarán 101 días de capacitación y perfeccionamiento en el periodo previo al año 2022. Las brechas de habilidades emergentes, tanto entre los trabajadores individuales como entre los altos directivos de empresas, pueden obstruir considerablemente la gestión de transformación de la organización. Según la industria y la geografía, es posible que entre la mitad y dos tercios de las empresas recurran a contratistas externos, personal temporario y profesionales independientes para abordar sus brechas de habilidades. Un enfoque integral para la planificación de la fuerza de trabajo, el reciclaje y el mejoramiento de habilidades será la clave para la gestión positiva y proactiva de tales tendencias.

Imagen: Foro Económico Mundial

Profesionistas en movimiento: dos de cada tres profesionistas ven positivo cambiar de empleo con frecuencia

Por: 

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A diferencia de sus padres, las nuevas generaciones no buscan permanecer en una empresa por 20 o 30 años. Un estudio realizado por la plataforma LinkedIn demostró que un 20% de la generación Z ha tenido, en promedio, cuatro o más trabajos en el tiempo que llevan en la fuerza laboral. En comparación, los Baby boomers tienen, en promedio, dos trabajos distintos en los últimos 10 años.

Ya sea cambiar de industria o de carrera,  el 80% de los profesionistas menores a 24 años confiesan que les interesa hacer un cambio laboral, ya sea a una industria distinta (el 50%) o cambia por completo de área (60%).

Este tipo de volatilidad laboral es un reflejo del cambio de mentalidad que manifiestan los hijos o nietos de los Baby Boomers, quienes buscan un trabajo que se alinee con sus ideales, más allá de la seguridad financiera que puede traer el mismo trabajo.

Aunque las prestaciones y el salario sigue siendo de lo más importante a la hora de buscar mejores oportunidades, para los millennials y la generación Z, menores de 24, las relaciones personales, las oportunidades de crecimiento, los valores de la empresa, la cultura laboral y disfrutar del trabajo, influyen grandemente al momento de optar por un cambio.

El estudio también descubrió que el 68% admitió que temen que haya mejores ofertas laborales. Este miedo de no arriesgarse a buscar diferentes trabajos explica por qué los trabajadores se arrepienten de no intentar con más determinación alcanzar su trabajo soñado. La mitad de las nuevas generaciones se quedan en su trabajo precisamente si disfrutan lo que hacen y si es algo que les apasiona.

Otro estudio, realizado por Robert Half, estima que el 64% de los profesionista ven positivamente cambiarse de trabajo cada cierto tiempo. Dentro de este porcentaje, 75% de los profesionistas entre 18 y 34 años contestaron que es algo que les ayudará a crecer en su carrera. En contraste, el 59% de los entrevistados entre 35 y 54 años, y el 51% correspondiente al grupo de 55 años en adelante, consideran cambiarse de trabajo como algo positivo.

Sin embargo, no todos están de acuerdo que la volatilidad laboral es lo mejor, especialmente para las empresas. De acuerdo al estudio de Half, El 45% de los CFOs entrevistados comentaron que probablemente no contraten a estos candidato para evitar  los problemas que pudieran conllevar la gran rotación de su personal.

Es fundamental considerar que las nuevas generaciones están modificando el mercado laboral al no tener miedo de cambiar su carrera y aventurarse a buscar nuevas oportunidades que los acerquen a hacer lo que les gusta. Por otra parte, corresponde a las empresas proporcionar ofertas y puestos atractivos que motiven al empleado a quedarse.

Fuente:https://observatorio.itesm.mx/edu-news/profesionistas-en-movimiento-2-de-cada-3-profesionistas-ven-positivo-cambiar-de-empleo-con-frecuencia?utm_source=Newsletter+del+Observatorio&utm_campaign=3d622dfaea-EMAIL_CAMPAIGN_2017_02_24_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_6e1a145e3e-3d622dfaea-235969733

¿Cómo será el futuro del trabajo para las mujeres?

futuro del trabajo

Por: Monserrat Bustelo

Un 72% de mujeres y un 77% de hombres de nuestra región cree que la robótica y la inteligencia artificial harán desaparecer más puestos de trabajos de los que creará. Estos datos los arroja la encuesta de opinión Latinobarómetro del 2017 realizada a población adulta de 18 países de América Latina y la cual representa a más de 600 millones de habitantes de nuestra región.  Si bien existe mucha incertidumbre de lo que pasará en el futuro, pareciera ser que las mujeres son un poquito más optimistas del mismo. Esto me lleva a una pregunta de mucha relevancia para nuestra región: ¿Cómo las transformaciones en curso de automatización y digitalización afectarán las oportunidades de las mujeres en el mercado laboral?  En particular, ¿estas transformaciones ayudarán a reducir o aumentar las brechas de género existentes en el mercado laboral referentes a participación, desarrollo profesional y salarios?

En el presente, sabemos que existen brechas considerables a favor de los hombres respecto al nivel salarial y los niveles de empleo. Adicionalmente, existen diferencias en los tipos de actividades que los hombres y las mujeres realizan en el lugar de trabajo. Entonces, ¿es la nueva transformación digital una oportunidad o una amenaza para avanzar en la igualdad de género en el mercado laboral? Exploremos un poco los distintos tipos de revoluciones digitales que estamos observando, para ahondar un poco más en el tema: (i) tecnologías de automatización y (ii) tecnologías de intermediación.

Por un lado, existen las tecnologías de automatización, como los robots y la inteligencia artificial, que son aquellas que pueden reemplazar empleos y tareas. Hasta el momento se ha observado que la infiltración de estas tecnologías ha sido más común en sectores como la agricultura y la manufactura, sectores que están predominantemente dominados por hombres. Pero en el futuro, se espera que la automatización se extenderá, aunque en diferentes grados, en todos los sectores y la mayoría de las ocupaciones, incluidas aquellas que son tradicionalmente dominadas por las mujeres, como los servicios.

Bajo este escenario incierto, tanto mujeres como hombres tienen mucho para perder de esta revolución digital. Entonces se espera que los efectos de la digitalización en el trabajo dependan fundamentalmente de las habilidades. Se ha estimado que los empleos que tendrán mayor crecimiento son aquellos relacionados con los servicios sociales de salud y educación, lo cual puede abrir una ventana laboral para las mujeres quienes se concentran en estos rubros. Por otra parte, existen persistentes diferencias de género en el campo de estudio entre hombres y mujeres, que pueden significar que las mujeres se beneficien menos de las nuevas oportunidades de empleo que se proyectan en ocupaciones relacionadas con las áreas de Ciencia, Tecnología, Ingeniera y Matemáticas, conocidas como STEM por sus siglas en ingles.

Por otro lado, se encuentran las ‘tecnologías de intermediación’, que hacen referencia a las plataformas de la economía gig, como Airbnb, Uber y UpWork. Estas tecnologías juntan a oferentes con demandantes de servicios, reduciendo de manera radical los costos de transacción. Estas tecnologías permiten una mayor libertad en el lugar y el momento en que se lleva a cabo el trabajo. La flexibilidad y la elección de dónde, cuándo y cómo trabajar facilitan la combinación del trabajo remunerado con las responsabilidades de cuidado, las cuales con mayor frecuencia asumen las mujeres. Como consecuencia, estas tecnologías pueden fomentar la participación de las mujeres en la fuerza laboral. En principio, estas tecnologías han reducido las barreras de entrada para las mujeres en industrias tradicionalmente dominadas por hombres, como la conducción de taxis, entre otras. Proyecciones para Estados Unidos estiman que los trabajadores gigs crecerán exponencialmente para el 2027.

Sin embargo, las plataformas digitales pueden erosionar los derechos de las trabajadoras y trabajadores. Al ser clasificados como independientes, no se tiene derecho a la paga por enfermedad o vacaciones, pensiones o subsidios por maternidad/paternidad. A su vez, estas tecnologías pueden arrastrar las brechas de género observadas en el mercado de trabajo más tradicional que conocemos: brechas salariales, y segregaciones de tareas por género. Una investigación reciente de Stanford, la Universidad de Chicago y Uber, basadas en evidencias de un millón de conductores de viajes compartidos en Uber en Estados Unidos, sugiere que los hombres ganan aproximadamente un 7 por ciento más por hora que las mujeres en promedio. Evidencia en UK sugiere que las trabajadoras gigs se concentran mayoritariamente en los sectores administrativo, de atención y de ayuda doméstica.

Lo cierto es que este es recién el comienzo y aún no existe un profundo entendimiento del potencial impacto de las tecnologías de automatización e intermediación en las brechas de género y en particular, falta mucha evidencia para la región. Y aquí vuelvo a una de las preguntas iniciales: ¿es la nueva transformación digital una oportunidad o una amenaza para avanzar en la igualdad de género en el mercado laboral? Como grupo BID vemos como una oportunidad el comenzar a debatir sobre el futuro del trabajo y trazar un mapa más equitativo del mercado laboral. Sin investigación y acción de políticas públicas, las barreras que las mujeres enfrentan podrían incluso aumentar. Por esto, los invito a seguir la nueva serie sobre el futuro del trabajo en América Latina y el Caribe del BID, para seguir aprendiendo más sobre este tema y acompañarnos activamente en este debate.

Fuente:https://blogs.iadb.org/y-si-hablamos-de-igualdad/2018/10/10/como-sera-el-futuro-del-trabajo-para-las-mujeres/

Trabajador 4.0 = humano + tecnología

Graduate school students assist to wear the robot suit "Hybrid Assistive Limb (HAL) 5", developed by professor Yoshiyuki Sankai at Tsukuba Industrial Liaison Cooporation Research Center of University of Tsukuba, northeast of Tokyo June 24, 2005. The robotic suit can give an average man twice his usual strength and looks like a sleek, high-tech suit of white armour or perhaps equipment for American football players of the future. The gadget was developed to assist the elderly in their everyday lives. Picture taken June 24, 2005. To match feature Tech-Japan-Robots. REUTERS/Kimimasa Mayama  KM/JJ - RP6DRMRQCWAB

Imagen: REUTERS/Kimimasa Mayama

Por: Thorsten Wuest/ David Romero/ Johan Stahre

La Cuarta Revolución Industrial ha llegado. La primera fue la revolución industrial impulsada por la máquina de vapor; la segunda estuvo relacionada con las innovaciones de la línea de montaje de Henry Ford. La tercera fue la de la microelectrónica y el uso de los ordenadores en las fábricas. Ahora, las empresas manufactureras están comenzando a integrar en sus flujos de trabajo la robótica, la automatización y otras tecnologías basadas en datos .

Los robots se han hecho cargo de tareas físicas difíciles, peligrosas y repetitivas, mejorando la seguridad de las fábricas, la comodidad del trabajador y la calidad del producto. La próxima fase de innovación laboral hará lo mismo con el trabajo cognitivo, eliminando de nuestra rutina diaria las tareas mentalmente estresantes y repetitivas.

El trabajo humano será más versátil y creativo. Los robots y las personas trabajarán más unidos que nunca. Las personas utilizarán sus habilidades únicaspara innovar, colaborar y adaptarse a nuevas situaciones. Se enfrentarán a tareas complejas con razonamientos basados en el conocimiento. Las máquinas equipadas con las tecnologías que ahora se están popularizando (como los asistentes virtuales Siri y Alexa, sensores portátiles como FitBits y relojes inteligentes) se encargarán de los procesos más rutinarios.

La gente seguirá siendo esencial en las fábricas, incluso cuando los robots se vuelvan más comunes. Los futuros operadores contarán con soporte técnico y serán más fuertes, estarán más informados y seguros y constantemente conectados.

Llamamos a esta nueva generación de trabajadores humanos con tecnología avanzada, “Trabajador 4.0”. Hay varios tipos de mejoras disponibles, que se pueden usar individualmente o combinadas, para poner a los humanos en el centro de esta revolución tecnológica.

Más fuertes

Este robot ponible de Hyundai puede ayudar a un trabajador humano a levantar objetos muy pesados. Hyundai

 

Un cambio sencillo permitiría a los trabajadores usar exoesqueletos robóticos para potenciar su fuerza. Un “operador de fuerza” podría permitir que un humano tuviese la potencia física de un robot grande. En los almacenes y en el sector de la construcción, los trabajadores se exponen a sufrir lesiones y al agotamiento al manipular objetos pesados. También se producen situaciones de peligro cuando usan una herramienta potente con poca adaptabilidad, como una carretilla elevadora.

Los beneficios van más allá del lugar de trabajo. Por supuesto, un trabajador con un traje robótico puede manejar fácilmente objetos extremadamente pesados sin perder la flexibilidad de los movimientos humanos naturales. El trabajador también estaría menos expuesto a sufrir lesiones graves por accidentes o exceso de trabajo. Y al final de la jornada, el trabajador podría quitarse el exoesqueleto y seguir teniendo energía para jugar con sus hijos o para pasar tiempo con sus amigos.

Más informados

Los pilotos de combate usan pantallas frontales, que les proporcionan información crucial directamente en el parabrisas de la cabina y en su línea de visión. Se conoce como “realidad aumentada” porque muestra información del mundo en directo. Antes era una tecnología muy especializada y cara. Ahora, HoloLens de Microsoft la pone a disposición de los consumidores.

Un “operador de realidad aumentada” puede recibir instrucciones o asistencia sin interrumpir la tarea que está realizando. A menudo, cuando se desarrollan nuevos equipos o procesos, los formadores tienen que viajar desde muy lejos a las fábricas y quedarse en el lugar durante semanas para formar a los trabajadores. Los diseñadores hacen lo mismo y reciben comentarios sobre qué cambios o mejoras llevar a cabo. Todo ese proceso conlleva una gran cantidad de tiempo y es extremadamente caro. Con la realidad aumentada, esos gastos pueden llegar a ser innecesarios.

Un trabajador que lleve unas gafas inteligentes puede recibir instrucciones personalizadas que se muestren paso a paso justo frente a sus ojos, sin importar dónde esté mirando. Y con unos auriculares y un micrófono se podría hablar directamente con los formadores en tiempo real.

Más seguros

Los procesos que se llevan a cabo en las fábricas pueden llegar a ser peligrosos debido al uso de equipos pesados, productos químicos cáusticos y otros objetos que pueden dañar y matar a los trabajadores. Un “operador de seguridad” puede estar equipado con sensores portátiles para controlar la frecuencia del pulso, la temperatura corporal, la exposición a productos químicos y otros factores que indiquen riesgo de lesiones.

Este tipo de sistemas ya está disponible: los conductores de camiones pueden usar el Maven Co-Pilot, un auricular manos libres que detecta los síntomas de fatiga, como las sacudidas de cabeza. También puede asegurar que los conductores revisen los espejos retrovisores con regularidad para mantenerse al tanto del tráfico que les rodea. Incluso se pueden programar recordatorios para descansar. Esto ayuda a mantener a salvo al conductor del camión y mejora la seguridad vial de los demás.

Y hay más

Las posibilidades son ilimitadas.

  • Un “operador analítico” llevaría un monitor que mostrase datos y análisis en tiempo real, como información sobre productos químicos en una planta de tratamiento de aguas residuales o contaminantes en una incineradora.
  • Un “operador colaborativo” podría estar vinculado a robots colaborativos o co-bots, como el asistente de montaje YuMi.
  • Un “operador de inteligencia” podría estar equipado con un asistente personal virtual inteligente, como un Siri o Alexa avanzado.

No tiene por qué haber conflicto entre robots y humanos. Las máquinas no le roban el trabajo a las personas para dejarlas en el paro. La tecnología debe diseñarse teniendo en cuenta la colaboración. De esa forma, tanto las empresas como los trabajadores podrán beneficiarse de las respectivas fortalezas de los humanos y de las máquinas. Además, la flexibilidad inherente de los trabajadores que se adapten al “Trabajo 4.0” ayudará a garantizar que los lugares de trabajo del futuro puedan cambiar y adaptarse. Eso significa ser cada vez más eficientes y trabajar más seguros a medida que surjan nuevas tecnologías.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2018/09/trabajador-4-0-humano-tecnologia