¿Es la innovación un tema relevante para el desarrollo?Esto es lo que piensan los latinoamericanos

Por:NICOLÁS CAÑETE Y ANA INÉS BASCO

Hoy en día es imposible ignorar que el desarrollo tecnológico y la innovación constituyen dos fuerzas clave que impulsan el desarrollo social y el crecimiento de las economías. Más aún en el contexto de una revolución digital, en la que las nuevas tecnologías están cambiando la manera en que interactuamos cotidianamente, el modo de entrega de servicios públicos a los ciudadanos o la forma de hacer negocios.

Sin embargo, en la región, la mayoría de los indicadores muestran todavía un rezago en materia de ciencia, tecnología e innovación (CTI). Esto se debe a diversos factores, entre ellos a que una gran parte de las empresas aún no han puesto a la tecnología y la innovación como centro de su estrategia competitiva, y a que los gobiernos, aún enfrentan obstáculos para traducir buenas intenciones en marcos coherentes de política pública con una asignación sostenida de recursos o en una mayor sofisticación de sus estrategias para fomentar a la CTI.

La urgencia de reducir la pobreza y la inequidad o de mejorar la infraestructura, las cuales demandan inversiones importantes, pareciera situar a la CTI como un lujo para las economías avanzadas. Esto nos hace plantearnos frecuentemente la pregunta de que si la innovación es vista como un tema relevante para el desarrollo de los países de América Latina y el Caribe. Uno diría que somos muchos los convencidos de que sí, pero ¿qué piensan los latinoamericanos?

El estudio “La tecno-integración de América Latina”, publicado por el Instituto para la Integración Latinoamericana del Banco Interamericano de Desarrollo (INTAL-BID) y Latinobarómetro, analiza en uno de sus capítulos la percepción de los latinoamericanos en torno a diferentes dimensiones de la innovación, las nuevas tecnologías y el desarrollo. ¿Qué rol le damos a la innovación y el cambio tecnológico en nuestra agenda de desarrollo? ¿Qué impacto tienen las nuevas tecnologías en nuestra vida cotidiana? ¿Cuáles son las tecnologías más resistidas y cómo hemos integrado aquellas que en su momento fueron disruptivas? Veamos algunos resultados.

Innovación en la agenda para el desarrollo

innovación en la agenda para el desarrollo

Los resultados del estudio muestran que el 23% de los latinoamericanos considera que la innovación es un tema importante para el desarrollo de su país, aunque entre 11 opciones, la innovación fue la menos mencionada. Esto podría indicar que la innovación no ha logrado instalarse como un tema central en la agenda de los latinoamericanos. Sin embargo, en Brasil, la principal economía de la región, la innovación es reconocida por el 35% de los ciudadanos como un tema importante para su desarrollo. Le siguen Uruguay y Costa Rica, con un reconocimiento del 34%. En el extremo opuesto está Paraguay con 13%.

Los países que destinan un mayor porcentaje de su producto bruto interno (PBI) a “ciencia y tecnología” son los que más perciben la importancia de la innovación en la agenda para el desarrollo. En el mismo sentido, se observa una correlación positiva con los países que tienen mayor cantidad de investigadores por millón de habitante. Es decir, cuanto mayor son los recursos destinados a la promoción de la ciencia y la tecnología, más importancia gana la innovación en la percepción de los ciudadanos.

El reconocimiento sobre la importancia de la innovación como un aspecto clave para el desarrollo de los países es mayor (por encima de la media regional de 23%) entre los hombres, las personas menores de 35 años y quienes gozan de una posición económica buena o muy buena.

El futuro del desarrollo tecnológico

innovación en la agenda para el desarrollo

Al poner la vista sobre el futuro el informe indica que casi 7 de cada 10 latinoamericanos se mostraron optimistas sobre el lugar que ocuparán sus países en la carrera del desarrollo tecnológico. El 69% considera que su país será destacado por sus emprendimientos y desarrollos tecnológicos. Esta percepción no parece estar relacionada con los recursos que actualmente se invierten en ciencia y tecnología (ni a nivel individual, ni a nivel regional). Entre los más optimistas se encuentran Ecuador y República Dominicana con 77% de respuestas favorables. Entre los menos optimistas están Brasil y Uruguay con 58%.

Conectividad e Internet

Internet goza de un lugar privilegiado en las preferencias de los latinoamericanos. En América Latina, casi la mitad de la población es usuaria de internet (promedio regional 49%), el 88% considera que para moverse en el mundo actual es indispensable saber usar Internet y el 77% prioriza el acceso universal a esta conectividad, incluso sobre el desarrollo de infraestructura básica como carreteras.

internet

Los países con mayores usuarios de Internet (en % de la población total) y aquellos con mayor PIB per cápita son los que muestran mayor acuerdo respecto a la importancia de Internet y las nuevas tecnologías en el mundo actual. En Argentina se observa el máximo acuerdo respecto a esta idea (94%), seguida por Uruguay y Costa Rica (93% de apoyo). El mínimo apoyo se registró en Guatemala con el 81%. Los países que más PBI destinan a ciencia y tecnología y los que tienen más patentes por habitantes son también los más convencidos de que el acceso universal a Internet es impostergable.

 Al analizar la penetración de esta tecnología en las actividades cotidianas, se reporta que el Internet tiene aún mucho camino por recorrer en términos de transacciones y uso de servicios. Sólo el 14% de los latinoamericanos ha realizado compras por internet en el último mes. El país con máximas respuestas positivas es Uruguay (24%), seguido por Brasil y Chile con 22%. Los mínimos, se observan en Paraguay (7%) y Bolivia (8%). Los hombres realizan más compras que las mujeres (16% contra 12%), las personas jóvenes hasta los 35 años de edad (19% contra 12% para la población de 35 a 65 años).

Tecnologías disruptivas

Los resultados dan cuenta que las tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial y la robótica enfrentan resistencia, y despiertan preocupaciones, en particular por su potencial efecto negativo en el empleo. Al consultar sobre el impacto en el mercado de trabajo, el 77% avaló la idea de que el empleo está amenazado por el avance tecnológico. En particular, el 71% considera que la inteligencia artificial y la robótica dejarán un saldo negativo en materia de creación de puestos de trabajo. Sólo el 24% considera que estas tecnologías permitirán crear más empleo del que destruirán, observándose una marcada confianza en Guatemala (44%) y una baja confianza en Uruguay (9%).

tecnologías disruptivas

Pensando en el futuro, las tecnologías disruptivas aplicadas al transporte, a la industria de alimentos, y a la salud, también muestran muy altos niveles de resistencia entre los latinoamericanos. Apenas el 23% estaría dispuesto a viajar en un vehículo conducido por un robot, con máximo de 43% en Chile y mínimo de 14% en Nicaragua. El 22% estaría dispuesto a ser intervenido quirúrgicamente a la distancia, con máximo de 29% en Bolivia y mínimo de 13% en Ecuador. El 10% estaría dispuesto a comer carnes producidas artificialmente, con máximo en de 16% en Chile y mínimo de 5% en Ecuador. Frente a fenómenos como la economía circular o la economía colaborativa, apenas 1 de cada 5 latinoamericanos se muestra dispuesto a realizar cambios en sus hábitos de consumo, alquilando más y comprando menos.

Por otra parte, en algunos nichos el avance de la tecnología no se vislumbra como una amenaza. El 85% de los latinoamericanos considera que en el futuro el cuidado de los adultos mayores y niños será igualmente necesario a pesar del desarrollo tecnológico. Argentina es el país que más acuerda con esta idea (93%), y Panamá el que menos acuerda (76%).

Sobre el trabajo del BID y Latinobarómetro

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través del Instituto para la Integración Latinoamericana (INTAL-BID), se asoció con la Corporación Latinobarómetro desde del 2016 para expandir los alcances del estudio Latinobarómetro (sobre sociedad, economía y democracia) y profundizar sobre temas de integración, comercio y el impacto de las nuevas tecnologías. Se utilizan datos provistos por la encuesta que realiza en forma anual Latinobarómetro a 20.200 ciudadanos de los 18 países de América Latina, y que constituye el principal banco de datos de opinión pública en español y el segundo más visitado del mundo. Los resultados presentados en este blog corresponden a un estudio que analiza los datos de los 18 países que participaron de la encuesta Latinobarómetro 2017. Se trata de 1000 entrevistas realizadas en cada uno de los países de Centroamérica y en República Dominicana, y de 1200 entrevistas realizadas en cada uno de los países de Sudamérica y en México.

Entre las conclusiones del estudio, en su capítulo sobre innovación y nuevas tecnologías, se señala como reflexión que “la innovación no ha logrado instalarse como un tema central en la agenda actual de desarrollo (se ubica en el décimo lugar entre 11 opciones). Sin embargo, 7 de cada 10 personas consideran que su país será reconocido en los próximos diez años por sus desarrollos tecnológicos. Esto denota que los latinoamericanos reconocemos la importancia de la innovación para el desarrollo, pero la asociamos con una cuestión estratégica del futuro más que del presente”.

¿Podría esto sugerir que la sociedad latinoamericana está dispuesta a realizar esfuerzos para destinar mayores recursos al desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación? ¿Se percibe el avance científico-tecnológico como una oportunidad para el futuro?

Una mayor y mejor inversión de los países en ciencia, tecnología e innovación, contemplando apropiación social y comunicación efectiva de sus resultados, podría mejorar la percepción pública. Y al mismo tiempo, una mejor percepción pública puede contribuir promover una cultura de innovación y a generar un consenso para una sostenida y efectiva inversión en esta área. Sigamos construyendo la hoja de ruta del futuro en América Latina y el Caribe, una en la que la innovación pase a una etapa de mayor sofisticación e impacto sobre el desarrollo para mejorar vidas de las personas en la región.

Fuente:https://blogs.iadb.org/puntossobrelai/2018/06/12/innovacion-en-la-agenda-para-el-desarrollo/

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Nómadas digitales, portátiles en la playa y postureo

Egyptians work on their computers in a cafe in Cairo January 6, 2006. Coffee shops offering wireless Internet connections are an increasingly popular phenomenon in the Egyptian capital and elsewhere across the country, which has been fast expanding Internet availability in a bid to become a regional IT centre.

Image: REUTERS/Aladin Abdel Naby

Por:Aurelio Jiménez

Los jóvenes de hoy en día ya no quieren ser ingenieros, médicos o deportistas de élite, sino nómadas digitales. ¿Quién no querría facturar varios miles de euros cada mes desde una Quechua en Los Alpes o desde la hamaca de una playa en Tailandia?

Por si algún lector no está familiarizado con este término, un nómada digital es un profesional que aprovecha la tecnología para ganarse la vida de forma deslocalizada, sin horario laboral y sin oficina. Las dos únicas herramientas que necesita para trabajar mientras viaja por el mundo son un portátil y una conexión a internet.

El nomadismo digital vive su época de oro. Como prueba, el 2 de junio se celebró en Barcelona el DNX 2018, el primer gran evento dirigido a emprendedores digitales y profesionales freelancers. En otras palabras, el gran festival de los nómadas digitales.

Muy loco todo, ¿verdad?

Con titulares del estilo de “Cómo facturar 125.652€ en dos meses incluso antes de lanzar tu producto”, “Cómo dejar atrás tu empleo, y crear un negocio de 6 cifras en menos de un año” o “Cómo logré gestionar mi empresa desde una Land Rover Defender” nos podemos hacer una idea sobre cuál será el tema estrella de las distintas ponencias.

No se a vosotros, pero a mi este nuevo escenario laboral tan fresco, romántico e ideal me provoca bastante escepticismo, sobre todo si las redes sociales, Instagram en particular, se convierten en el escaparate con el que mostrar los éxitos al resto de mortales.

He aquí un ejemplo de nómada digital trabajando desde su oficina en una playa de Ibiza. ¿No le molestará el brillo de la pantalla? ¿Tampoco la brisa de aire caliente? ¿Y la arena? Imagino que no, ya que hay miles de fotografías del mismo estilo en esta red social.

¿Venden humo los nómadas digitales?

Por sugerente que resulte la idea de trabajar desde cualquier lugar del mundo, sin un jefe al que darle explicaciones y con un horario establecido por ti mismo, creo hay un poco de humo en torno al nomadismo digital. Llámame tonto, pero yo no quiero ser un nómada digital.

Tonto.

Por supuesto, tengo mis razones. A grandes rasgos, creo que estos son los tres grandes problemas del nómada digital a los que no me gustaría tener que enfrentarme jamás (y menos de forma habitual):

1. Problemas técnicos.

Antes señalábamos que un nómada digital solo necesita un ordenador y una conexión a internet para hacer su trabajo. El problema es que, como suele pasar siempre, la realidad no es tan sencilla como nos la intentan vender.

Un ejemplo muy fácil para ilustrar este problema: las baterías de los ordenadores portátiles, con suerte, apenas duran unas horas. Y hasta donde yo se, no emana energía eléctrica de las laderas del Kilimanjaro o de los árboles de la selva amazónica. Por tanto, por muy nómada digital que seas vas a necesitar tener un enchufe cerca a la hora de currar.

Ocurre además que en muchos de los destinos preferidos por los nómadas digitales las conexiones a internet son malas, desesperantes y muy caras. Si en los hoteles de cinco estrellas de muchos de estos países el acceso a la red es complicadísimo (en ocasiones limitado a la zona de recepción), no quiero ni imaginarme lo que tiene que ser mendigar una conexión wifi gratuita en la calle.

2. Problemas de concentración.

Las limitaciones tecnológicas no son las únicas a las que se enfrentará el nómada digital. A poco que tengas que ser un poco creativo en tu trabajo, tendrás un problema muy grave de concentración si no consigues encontrar un lugar tranquilo y silencioso en el que trabajar.

El nomadismo digital suele asociarse con bloggers, copywriters, diseñadores web, consultores o traductores. El común denominador de estas profesiones es que sin concentración no hay creatividad. Corregidme si me equivoco pero, al menos en mi caso, la productividad cae en picado en entornos laborales que no son rutinarios.

Los vuelos de 8 horas, las noches en los albergues, las salidas nocturnas y, en definitiva, la imposibilidad de crear hábitos y rutinas, no ayudan a ser productivos y eficientes. No se vosotros, pero yo alguna vez he intentado adelantar trabajo mientras viajaba y para tareas que en condiciones normales habría ejecutado en apenas media hora he necesitado más del doble de tiempo.

3. Has de resetear tu vida frecuentemente.

Dejando al lado el tema laboral, un nómada está obligado a resetear su vida constantemente. Al principio esto puede parecer un reto divertido, incluso estimulante, pero no creo que a medio y largo plazo los efectos sean igual de positivos.

De forma inevitable, esta inestabilidad y esta falta de continuidad terminarán trasladándose al ámbito profesional y contribuyendo a alimentar los problemas de concentración que explicábamos en el punto anterior.

Mención a parte merece el hecho de que una vida nómada y en continuo reseteo sólo es apta para personas jóvenes o sin cargas familiares. No debe ser nada fácil vivir en continuo movimiento si tienes una familia con dos hijos pequeños. Como padre, me echo a temblar solo de pensar en lo que los niños necesitan para pasar un fin de semana fuera de casa, así que ni me imagino lo que tiene que suponer estar en continuo movimiento.

Teletrabajemos, pero sin vender humo

Si has llegado leyendo hasta aquí quizás pienses que estoy en contra del teletrabajo cuando esto no es así. Hace unos años comentaba en estas mismas páginas que el teletrabajo es el futuro, y sigo pensándolo. De hecho, casi la mitad de mi trabajos actuales los hago de forma remota. Esto me permite conciliar vida personal y profesional y ser más mucho productivo organizándome como me da la gana.

Gracias al teletrabajo se eliminan las barreras físicas y se permite la expansión geográfica, por lo que alguien de Sevilla puede trabajar para una empresa de Londres con un jefe que toma decisiones desde Miami. Por no decir que el ahorro en costes es brutal tanto para la empresa como para el teletrabajador.

Pero una cosa es esto y otra bien distinta vender humo subiendo fotos a Instagram en las que se te ve trabajando desde Tulum, en Playa del Carmen, o desde la terraza de una cafetería en la isla de Palawan. Por mucho que se adorne, el trabajo sigue siendo trabajo y requiere menos postureo y más ergonomía y concentración.

Por otra parte, es especialmente significativo el hecho de que un porcentaje importante de estos nómadas digitales no trabajen por cuenta ajena, sino que son emprendedores digitales. Si miras su web te encontrarás con una landing muy bonita junto con un mensaje basado en la promesa de que puedes cambiar tu vida si pasas por caja y pagas por el curso que ha elaborado y en el que te explica paso a paso como replicar su método.

Fácil, ¿no te parece?

Pues no. En esta web nos explican muy bien cómo funcionan este tipo de técnicas de marketing. Ya tienes deberes para el fin de semana. Y si eres más de oír que escuchar, aquí un podcast acendrado en el que ponen los puntos sobre las íes hablando sobre la realidad de los negocios digitales.

Para terminar, volved a corregirme si me equivoco, pero tras varios años de profesión en el mundo online solo puedo decir que el dinero no llega solo. Que no te engañen, no existen atajos ni trucos que valgan. La constancia y el esfuerzo son las únicas claves para tener éxito con un negocio, incluso si eres un nómada digital.

Fuente:https://www.weforum.org/es/agenda/2018/06/nomadas-digitales-portatiles-en-la-playa-y-postureo

América Latina, más conectado que la media

Artist Dariel Llerandis, 31, shows his wife and his 6 month old daughter who live in Miami as he speaks to them using the internet at a Wi-Fi hotspot in Havana, September 22, 2015.

Image: REUTERS/Alexandre Meneghini

Por: Guadalupe Moreno

En la actualidad, el número de personas con acceso a Internet ronda los 4.156 millones en todo el mundo, esto es, alrededor del 54% de la población mundial.

Tal y como indica este gráfico de Statista, la penetración media en la región de Latinoamérica es 13 puntos superior a la global, de un 67%, y el número de personas que son usuarios de la Red asciende a casi 440 millones.

De los diez países más poblados de América Latina, los que cuentan con un acceso más mayoritario a Internet son Ecuador (de un 81%), Argentina (un 78,6%) y Chile (un 77%), según datos de la página Internet World Stats.

 

Ciencia, tecnología e innovación: palabras femeninas, protagonismo masculino

brechas de género en ciencia

POR MATTEO GRAZZI Y AUTOR INVITADO

Ciencia, tecnología e innovación son tres palabras femeninas en el idioma español. Pero hoy en día son también tres áreas clave en las cuales las mujeres latinoamericanas siguen enfrentando numerosos obstáculos para su plena participación. Aunque la situación ha ido mejorando en la región, siguen existiendo muchas brechas de género en las áreas científicas y tecnológicas, tanto en el acceso de las mujeres a estas profesiones, así como en el progreso a lo largo de sus carreras. ¿Pero, cuáles son y cuán son grandes estas brechas?

Desafortunadamente son pocos los datos e indicadores disponibles para responder a estas preguntas y como todos sabemos, lo que no se puede medir no se puede cambiar. En un blog anterior les contábamos de un estudio del BID que incluía una recolección piloto de indicadores para medir varias dimensiones de la brecha de género en ciencia, tecnología e innovación (CTI). Este artículo presenta algunos de los principales resultados de esta recolección de indicadores armonizados realizada en varios países de América Latina y el Caribe (Chile, Colombia, México y Panamá), lo que nos permite empezar a ofrecer algunas respuestas.

Brechas de género en ciencia: baja presencia y obstáculos para crecer

Por un lado, la situación puede parecer alentadora: la tasa de participación femenina en estudios universitarios en los campos STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés) sigue progresando, en particular a nivel de posgrados. Hoy día, las mujeres constituyen alrededor del 30% de las matrículas universitarias a nivel terciario y alrededor del 40% a nivel de doctorado en los países considerados.

Sin embargo, si profundizamos el análisis, el cuadro no parece tan positivo, ya que la presencia femenina está concentrada en algunas disciplinas, tales como las ciencias naturales. En otras disciplinas como informática, la participación baja drásticamente. En Chile, menos del 15% de los matriculados en doctorados de ciencias informáticas son mujeres.  En Colombia, las mujeres son mayoría en la investigación relacionada a medicina y salud, pero claramente minoría (menos de un tercio) en áreas como ingeniería y tecnología, ciencias exactas y naturales, y ciencias agrícolas.

Además, cuando seguimos la trayectoria profesional de estas mujeres, encontramos clara evidencia de las dificultades encontradas por las mujeres en alcanzar los puestos de jerarquía (techo de cristal) en el ámbito académico. Por ejemplo, datos de Chile muestran que por cada docente universitaria mujer son tres los docentes varones, lo cual refuerza los estereotipos sobre la “masculinización” de ciertas disciplinas. Estos desequilibrios se observan también en los puestos de liderazgo de las instituciones universitarias, como los de rector, presidente o canciller. En Panamá sólo 30% de tales puestos son ocupados por mujeres, y en Chile menos del 5%.  Si estos datos demuestran la existencia de cuellos de botellas en el ámbito universitario, la situación de las mujeres investigadoras en las empresas aparece aun peor.

brechas de género en ciencia

América Latina: pocas investigadoras en empresas, pocas inventoras

Si bien más del 40% del total de los investigadores en América Latina son mujeres (proporción más alta que en casi todas las regiones del mundo), en el sector empresarial este porcentaje es sensiblemente menor. Considerando los países participantes en la recolección piloto del BID, observamos que en el sector empresarial el porcentaje de mujeres investigadoras varía entre el 18% y el 28%, mientras que en los otros sectores (gobierno, universidades, ONG) este porcentaje está entre el 33% y el 40%.

En particular, se puede notar que las mujeres a menudo terminan estudios en ciencia y tecnología, pero que no siempre logran continuar su trayectoria profesional en esta área, o avanzar al mismo ritmo y a los mismos niveles de jerarquía que los hombres. Por ejemplo, datos de México muestran que, considerando las ocupaciones laborales relacionadas a ciencias e ingeniería, solo el 17% de los puestos de nivel alto y el 6% de los de nivel medio son ocupados por mujeres, aunque el porcentaje de mujeres en la matrícula universitaria de estas disciplinas alcanza casi el 30% en el país. Además, la brecha salarial es claramente visible: en Chile los sueldos promedios de los hombres en ocupaciones de ciencia y tecnología son casi 50% mayores que los de las mujeres. Es importante notar que esta cifra es incluso más alta que la brecha salarial total, que es de un 46%.

Estas brechas se reflejan también en la medición de los resultados de innovación. Si consideramos las publicaciones académicas, coherentemente con la cuota de investigadoras, en Chile, Colombia y México alrededor del 40% de los autores de revistas científicas son mujeres. Este porcentaje es similar al de Estados Unidos y la Unión Europea. Sin embargo, si pasamos a medir las patentes registradas en la Organizaación Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), las mujeres representan solo el 20% de los inventores de la región, y dos de cada tres patentes no incluyen a ninguna mujer entre los inventores. De hecho, solo entre el 20 y el 30% de las patentes solicitadas en los países incluidos en el estudio, son el resultado del esfuerzo de equipos donde participaron científicos de ambos sexos.

brechas de género en ciencia

Teniendo en cuenta que hay amplia evidencia de las ventajas de la diversidad en el desempeño de grupos en las empresas y en los resultados científicos, se puede decir que estamos perdiendo una gran ocasión. De hecho, datos recolectados de Colombia muestran que aquellas empresas con un alto nivel de paridad de género tienen tasas de innovación cinco veces más altas que las demás.

Este estudio sirvió para generar nueva evidencia de la persistencia de las brechas de género en CTI en América Latina, pero también para demostrar la factibilidad de llevar a cabo recolecciones de indicadores de manera armonizada. Aunque las formas más directas de discriminación hacia las mujeres en CTI han ido disminuyendo, se mantienen barreras tanto en la participación de mujeres en sectores específicos (en particular ingenierías e informática) como en la progresión de carrera. Descarga el estudio y lee sus resultados en detalle.

Producir datos e indicadores confiables y comparables es un paso imprescindible, y en conjunto con el fortalecimiento de la perspectiva de género en el diseño de políticas de CTI, pueden hacer que estas brechas se cierren más rápidamente.

No aprovechar plenamente el talento científico y tecnológico de las mujeres latinoamericanas tiene sus costos. Un mayor protagonismo femenino significa mejores resultados científicos y más innovación para contribuir al desarrollo de la región.

Fuente:https://blogs.iadb.org/puntossobrelai/2018/05/23/brechas-de-genero-en-ciencia/

Cuatro choques externos que transformarán América Latina

A Brazilian crosses the muddy bottom of the Rio Negro, a major tributary to the Amazon river, in the city of Manaus, October 26, 2010. A severe drought has pushed river levels in Brazil's Amazon region to record lows, leaving isolated communities dependent on emergency aid and thousands of boats stranded on parched riverbeds. REUTERS/Euzivaldo Queiroz/A Critica (BRAZIL - Tags: DISASTER ENVIRONMENT IMAGES OF THE DAY) - GM1E6AR0IZQ01

Image: REUTERS/Euzivaldo Queiroz

Por: Moisés Naím

“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”.

Este es la primera frase de Cien años de soledad, la novela de Gabriel García Márquez que narra la vida de los pocos pero fascinantes habitantes de Macondo, un imaginario pueblo perdido en las selvas de Colombia. Cada cierto tiempo, a Macondo lo sacude lo que los economistas, politólogos y sociólogos de hoy llaman un “choque externo”. Es un invento foráneo que trastoca la economía, las relaciones de poder, los hábitos y costumbres, en fin, la vida del pueblo. Así, además del hielo, a Macondo lo sacudieron la llegada de los imanes, de la pianola, de ideas políticas en conflicto que dispararon una larga y sangrienta guerra civil, o la bananera, una empresa multinacional más poderosa que todos los Gobiernos y todos los ejércitos. La novela es, por supuesto, mucho más que el relato de los “choques externos” que le cambian la vida a la gente del pueblo. Pero las convulsiones de Macondo ofrecen una excelente metáfora para discutir las sacudidas que le vienen a América Latina.

 

Ésta ha sido siempre la región con las economías más volátiles del mundo. Periódicamente, una etapa de expansión y prosperidad es súbitamente reemplazada por otra de estancamiento y miseria.

Estos ciclos de auge y caída suelen estar determinados por los precios internacionales de las materias primas que exporta la región, y por la disponibilidad de préstamos e inversiones que vienen de afuera. Cuando los precios del petróleo, cobre, café, soja, etcétera, suben en el mercado mundial, América Latina prospera. Cuando caen, se empobrece. Cuando los bancos y empresas extranjeras invierten y abren el crédito, las economías latinoamericanas mejoran. Pero cuando los préstamos e inversiones foráneas cesan (y con frecuencia eso sucede al mismo tiempo que bajan los precios de las exportaciones) viene la debacle: devaluación, inflación, desempleo, suspensión de programas sociales y quiebras de bancos y empresas. Naturalmente, los Gobiernos latinoamericanos también son responsables por no hacer que sus economías sean menos vulnerables a las oscilaciones internacionales. Pero es justo reconocer que no es fácil neutralizar el impacto de un masivo choque económico externo.

Los nuevos choques externos

En los próximos años, a las sacudidas económicas que periódicamente agitan América Latina se le van añadir otras. El cambio climático, la revolución digital, una nueva intolerancia a ciertos problemas sociales o la revolucionada política mundial serán las fuentes de estos potentes e inéditos choques externos.

 

El cambio climático

Ninguna región escapará a sus efectos. Pero según la Organización de Naciones Unidas, América Latina es una de las más vulnerables a los accidentes climáticosque seguirán aumentando en frecuencia, fuerza, fatalidades y costos. Las razones de esta alta vulnerabilidad van de la geografía al clima, de las condiciones socioeconómicas a la demografía. Es la zona más urbanizada del planeta: el 80% de sus habitantes viven en ciudades, la gran mayoría de ellos son pobres y sus viviendas, muy precarias. La corrupción también agudiza la fragilidad de la región ante el cambio climático. Es frecuente, por ejemplo, que funcionarios venales autoricen construcciones en lugares inadecuados o que hagan la vista gorda con las violaciones de normas urbanísticas a cambio de sobornos.

El cambio climático traerá los choques externos más transformadores que ha vivido América Latina. Cambiarán dónde y de qué viven los latinoamericanos, lo que producen y lo que gastan. O a qué conflictos domésticos e internacionales tendrán que enfrentarse.

 

La revolución digital

Inteligencia artificial, big data, robótica, blockchain, computación cuántica y redes neuronales son solo algunos de los campos en los que se dan las revoluciones tecnológicas que van a cambiar el mundo. Es fácil intuir que se nos avecinan enormes transformaciones. Pero lo que más nos sorprenderá es la rapidez con la que se harán notar sus efectos.

La posibilidades que abren estas nuevas tecnologías son maravillosas. Pero también son enormes los problemas que plantean. Un importante efecto indeseable de la revolución digital es que puede destruir muchos puestos de trabajo existentes, antes de crear otros nuevos. Eso también va a pasar en todas partes. Pero en América Latina el impacto sobre el mercado laboral será más fuerte. Según la ONU, en las próximas décadas dos de cada tres empleos formales en Latinoamérica serán automatizados. El choque externo producido por la revolución digital puede ser tan determinante como el del cambio climático

 

Nueva intolerancia a viejos males

La desigualdad económica y la corrupción son dos plagas perennes en Latinoamérica. A pesar de que su erradicación ha sido siempre la promesa de populistas y revolucionarios, en la práctica las sociedades las aceptaban como realidades inevitables. Recientemente, esto ha comenzado a cambiar. La coexistencia pacífica de los latinoamericanos con la corrupción y la desigualdad se está acabando. Entre otras razones, el aumento de la desigualdad en Estados Unidos y Europa ha creado un intenso debate mundial que ha reactivado esa discusión en América Latina. Lo mismo sucede con la corrupción. Las fechorías de los corruptos, que siempre han existido, ahora se han hecho más visibles e inaceptables. Las nuevas clases medias, más numerosas, educadas, informadas y conectadas, se han activado y están hartas de los desmanes y de la impunidad. Guatemala, Brasil y Perú se han unido a la lista de países como Corea del Sur, Ucrania, Arabia Saudí y China, donde las acusaciones de corrupción han llevado a la cárcel a políticos y empresarios antes intocables.

Si bien estas acciones son locales, en muchos casos los estímulos que prenden la mecha vienen de afuera. El escándalo de la empresa Odebrecht, por ejemplo, es brasileño pero ha resultado en un choque externo que ha convulsionado la política de muchos países de América Latina. La inestabilidad producida por la lucha de la gente contra la corrupción y la desigualdad va a seguir.

 

La política

A finales del siglo XIX, un periodo tan caótico como el actual, el pensador italiano Antonio Gramsci escribió: “El viejo mundo se está muriendo. El nuevo tarda en llegar. En ese claroscuro se ceban los monstruos”. Esta frase capta muy bien lo que está sucediendo hoy en el mundo. Es natural que estos nuevos monstruos foráneos también hagan de las suyas en América Latina. Para eso no solo se aprovecharán de las oportunidades que les ofrecen las nuevas relaciones de poder dentro y fuera de la región, sino también de las nuevas tecnologías. Internet está siendo utilizado para polarizar, destruir reputaciones e influir en procesos electorales. El impacto en sociedades aprensivas, que ya están crispadas y confundidas, puede ser enorme. Los protagonistas de siempre pierden influencia y son reemplazados por recién llegados que alteran la agenda y actúan de manera imprevisible. Nuevos caudillos mundiales, como Xi Jinping o Vladímir Putin, mueven fronteras y cambian reglas. Donald Trump desestabiliza a su país y al mundo. ¿A quién creer? ¿Qué es verdad? ¿En quién confiar?

 

La política es siempre muy local, pero ahora lo local se mezcla con lo global casi instantáneamente, creando contundentes choques políticos externos. Si la principal cadena de transmisión de este tipo de choques externos son las redes sociales, entonces América Latina es, de nuevo, la región más vulnerable. Según un estudio de ComScore, los latinoamericanos pasan en las redes sociales el 29% del tiempo que están en Internet. En ninguna otra parte el tiempo en redes sociales es tan alto. En EE UU es el 14%, y en Asia el 8%, por ejemplo.

 

Las buenas noticias

Los choques externos que impactarán a Latinoamérica tendrán altos costos, pero también abrirán oportunidades inéditas. Y los latinoamericanos son expertos en sobrevivir a la volatilidad. Llevan décadas, sino siglos, adaptándose, esquivando, improvisando y manejando los efectos de los choques externos. Las empresas latinoamericanas de hoy son ágiles y eficaces sobrevivientes de los periódicos revolcones que súbitamente cambian las reglas del juego.

 

Además, estos cuatro choques externos también tienen aspectos positivos. La nueva intolerancia con la desigualdad y la corrupción es una buena noticia. El cambio climático trae catástrofes, pero también cambios en los ciclos agrícolas que pueden aumentar la productividad y el rendimiento de las cosechas. Habrá una inmensa demanda de nuevas industrias especializadas en la adaptación a los cambios del clima o la mitigación de sus riesgos.

 

Lo mismo vale para la revolución digital. Las nuevas tecnologías seguramente crearán nuevos mercados y reducirán las barreras que tanto inhiben la competencia en el sector privado. Y si bien la polarización y la crispación política de la sociedades crea las peligrosas convulsiones políticas de las que se aprovechan los populistas, también es cierto que puede estar abriendo espacios para nuevos líderes democráticos que traigan otras propuestas.

Los choques externos son una amenaza creciente para América Latina. Pero no tanto como las amenazas que constituyen la complacencia y la falta de previsión.

El más de lo mismo ya no va a funcionar. Quienes antes rompan con el conformismo y salgan de su zona de comodidad tendrán más oportunidades de evitar que los choques externos los arrollen.

Fuente:https://www.weforum.org/es/agenda/2018/04/cuatro-choques-externos-que-transformaran-america-latina

Cifras para celebrar (o no) el Día del Internet

Por: Anna Portella

Foto: Archivo

Este 17 de mayo se celebra el Día Mundial del Internet, que además de ser una conmemoración para esta tecnología que revolucionó al mundo, también es utilizada para hacer un corte de caja sobre el estado de la conectividad en cada país. México no es la excepción y por eso te presentamos algunos datos para vislumbrar tanto su avance como los desafíos que aún debe enfrentar.

¿Cuántos mexicanos se conectan a internet?

  • En México hay 71.3 millones de usuarios de internet. Esto es un 63.9% de la población de 6 años o más y un 57.7% de la población total.
  • Por hogares, son 17.4 millones (50.9% del total nacional).

Esto significa que un 42.3% de los mexicanos no usan internet, lo que se traduce en 49.1% de los hogares.

¿Qué equipamientos TIC tienen los hogares?

  • Un 93.2% tiene TV y en la mitad de los hogares (49.45) ésta es de paga.
  • La mitad de los hogares tiene conexión a internet (50.92%).
  • Casi la mitad dispone de computadora (45.41%).

* Se consideran TIC: TV, smartphone, computadora de escritorio y portátil, tableta, consola y videojuegos.

Es decir, la mitad de los hogares del país no tienen ni conexión a Internet, ni computadora ni TV de paga.

¿Cómo acceden a internet los mexicanos?

Con el dispositivo de mayor penetración: el celular.

  • El 80% de los que poseen un celular (72.2% de la población de 6 o más años) utilizan un smartphone.
  • Un 89.7% de los usuarios se conectan a internet a través de un teléfono inteligente.

A través de otros dispositivos:

  • Computadora: 45.3% de la población de 6 años o más posee una.
  • Un 33.1% de los usuarios que se conectan a internet lo hacen a través de una computadora de escritorio, y un 32.8% mediante una computadora portátil.
  • Un 18.5% los hace a través de tablet.
  • Un 12.4%, mediante TV.
  • Un 6.2% con una consola de videojuegos.

¿Para qué se conectan a internet?

De los 71.3 millones de usuarios, principales usos del internet son:

  • Obtener información (96.9% de los usuarios)
  • Entretenimiento (91.4%)
  • Comunicación (90%)
  • Acceso a contenidos audiovisuales (78.1%)
  • Acceso a redes sociales (76.6%).

Esto significa que:

  • Los mexicanos utilizan internet para obtener, producir y/o transmitir información, ya sea de entretenimiento, de noticias de actualidad o personal.
  • Usos ajenos a la información, como interacción con el gobierno o e-burocracia (28%), e-commerce (16.6%) o uso de la banca online (12.9%) son aún minoritarios.
  • Sin embargo, aumentan los usuarios que recurren a internet para realizar transacciones electrónicas y ya son 20.4%.

Por lo tanto, el internet más utiliza es el relacionado con la información. Estos datos cuadran con el tipo de aplicaciones más descargadas en los celulares inteligentes:

De los 36.4% de los usuarios que descargaron apps en sus smartphones, el 92.1% se hicieron de aplicaciones de mensajería instantánea, el 79.8% de redes sociales y 69.7% de contenidos audiovisuales. En el otro extremo de la balanza, las aplicaciones de banca móvil son descargadas sólo por un 16%.

De esto también se deduce que el lenguaje principal de la web es audiovisual.

¿Cuál es el perfil del usuario?

Del total de usuarios, 50.8% son mujeres y 49.2% hombres. De estos, los grupos con mayor volumen son los de mujeres y hombres de entre 18 y 34 años, 82.5% y 84.9%, respectivamente. Mientras que aquellos de 55 años o más son los grupos con menor volumen: mujeres 31.1% y hombres 36%.

La mayoría reside en ciudades, pues existe una gran brecha digital entre las zonas urbanas y las rurales de la República:

  • Un 86% de los usuarios de internet se encuentran en zonas urbanas, mientras que el 14% restante en áreas rurales.
  • En Sonora, Quintana Roo, Baja California Sur y Baja California 8 de cada 19 habitantes utilizan internet, mientras que en Chiapas, Veracruz, Guerrero y Zacatecas, 8 de cada 10 no lo usan.
  • Las ciudades con más usuarios (8 de cada 10) son Hermosillo, Cancún y Mexicali.

En los niveles de escolarización básica es dónde hay más paridad entre usuarios y no usuarios (53% y 47%, respectivamente).

En cuanto a educación media y superior, hay una relación directa entre uso del internet y nivel de escolarización: 87% de los estudiantes en educación media utilizan la red, mientras que en educación superior lo hace el 95%.

¿Cuánto tiempo pasan en la red?

Del total de usuarios, un 96.9% son recurrentes, es decir, se conectan uno o más días por semana.

¿Cuáles son los principales problemas?

El 53.9% de los usuarios se quejaron de lentitud en la transferencia de la información; el 39.3% observó interrupciones del servicio y el 24.8% mencionó que existe un exceso de información no deseada.

Sobre telefonía celular:

  • El 72.2% de la población de 6 o más años dispone de un celular, esto es un 65.23% de la población total. De estos, 8 de cada 10 disponen de un smartphone.
  • La conexión móvil a internet es la más utilizada por el 86.8% de los usuarios, mientras que el restante 13.2% se conecta a internet sólo por WiFi.

Esto significa que 27.8% de la población mayor de 6 años no tiene celular. O lo que es lo mismo: 31 millones de personas en México (una cuarta parte de los residentes en el país).

Principales cambios desde 2016

  • Desde 2016 hay 4.4 usuarios de internet más, al pasar de 65.5 millones a 71.3 millones.
  • El número total de usuarios que sólo disponen de un teléfono inteligente creció de 2016 a 2017: de 60.6 millones a 64.7 millones.
  • También se incrementó de 89.0% en 2016 a 92%  el número de usuarios que se conectan a internet desde un smartphone.
  • El número de usuarios de computadora disminuyó en 1.7 puntos porcentuales respecto al registrado en 2016, el cual alcanzó el 47% en comparación al 45.3% de 2017.
  • El 7% de usuarios de internet utilizan más las redes para realizar transacciones electrónicas.

Según la OCDE, México es el segundo país con el mayor crecimiento en la penetración de banda ancha fija, con un 8% respecto de 2016, después de Turquía (11.3%) y por delante de Chile (6.6%).

Fue en 2005 cuando el Día Mundial del Internet se sumó a la lista de efemérides, gracias a dos hechos relevantes. El primero fue la resolución aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas el 27 de marzo de ese año para proclamar esta fecha como el Día Mundial de la Sociedad de la Información.

La segunda, la Resolución 68 de la Conferencia Plenipotenciaria de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), que en noviembre de 2006 conminó a celebrar el Día de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información.

En México, la Asociación de Internet.MX (antes AMIPCI) lo celebra anualmente desde el 2005.

* Con información del Inegi y la OCDE.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/cifras-celebrar-o-no-dia-del-internet/

BeDebate Edu: un ecosistema de aprendizaje basado en retos que potencia las habilidades del siglo XXI

Por: 

 Foto: Alumna usando una  tablet  / Â©Jisc and Matt Lincoln.

Foto: Alumna usando una tablet / ©Jisc and Matt Lincoln.

 

No cabe duda que en un mundo cada vez más dominado por la automatización y la inteligencia artificial, las características humanas son y serán más importantes que nunca. Es por eso que uno de los retos que enfrenta la educación actualmente es desarrollar y fortalecer habilidades y competencias meramente humanas que nos distingan de las máquinas. Estas habilidades, conocidas como “habilidades del siglo XXI” o habilidades blandas (soft skills) pueden resumirse en las 4Cs: Creatividad, Pensamiento Crítico, Colaboración y Comunicación (4Cs por sus siglas en inglés).

Con esto en mente ha nacido una plataforma que busca, a través de su original metodología, generar un ecosistema de aprendizaje que además de desarrollar estas habilidades ya mencionadas, empodere a los estudiantes a través de retos reales que los preparen no sólo para la vida laboral sino en todos los ámbitos.

Esta plataforma se llama BeDebate Edu y fue creada por Xavier Pascual con el apoyo de Hubbik, la aceleradora de startups de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

BeDebate Edu es una plataforma digital de aprendizaje por retos que se basa en tres pilares: Design Thinking, conectivismo y aprendizaje por retos, para desarrollar una metodología propia y generar un completo ecosistema de aprendizaje en el que se potencia la formación de las habilidades blandas (soft skills), en específico la creatividad, pensamiento crítico, colaboración,  comunicación y resolución de problemas.

“BeDebate no es una plataforma de aprendizaje, es un complejo ecosistema de aprendizaje donde se combinan metodologías activas, estructura de red social y portafolio digital con evidencias. Por tanto, conlleva un paso adelante en los entornos virtuales de aprendizaje”

— Paul, profesor universitario.

Metodología de BeDebate Edu

BeDebate Edu ha creado una metodología propia que tiene un flujo de trabajo dividido en 7 fases establecidas en el Design Thinking. Cada fase tiene el propósito de empoderar las distintas habilidades que se han comentado anteriormente.

A través de esta metodología, la plataforma busca proveer a los alumnos de una formación integral que les convierta en personas resolutivas, críticas, con capacidad de adaptación, creativas y colaborativas.

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Aprendizaje basado en retos

En BeDebate Edu se plantean retos reales presentados de manera pública o privada. En los retos públicos se conecta a estudiantes de todo el mundo con empresas participantes para retarlos a idear soluciones reales que puedan ser implementadas por estas empresas en pro de una innovación de impacto positivo en el planeta. Los retos privados son promovidos por docentes o instituciones educativas dentro de sus propias aulas o instituciones. Estos retos tiene un gran potencial para trabajar con otros centros o intercentros.

Los profesores pueden escoger entre crear retos específicos para un curso o utilizar los que existen en su biblioteca de retos creados en base a los 17 objetivos de la ONU para el 2030.

 Objetivos de Desarrollo sostenible: 17 objetivos para transformar nuestro mundo / Organización de las Naciones Unidas. 

Pero qué mejor que sea su fundador el que nos explique cómo funciona esta plataforma. Para ello, platicamos con Xavi Pascual, fundador de BeDebate Edu, sobre la plataforma, las habilidades que necesitaremos para afrontar los retos del futuro y las claves del aprendizaje por retos.

Observatorio (O): ¿Cómo nació la idea de crear una plataforma como BeDebate?

Xavier Pascual (XP): Estaba trabajando en la escuela primaria y debido a mis investigaciones personales, tenía muy claro hacía donde había que ir y por dónde no estábamos yendo. Veía que seguíamos educando en base a una educación industrial, y yo que personalmente aprecio mucho un libro de Jeremy Rifkin “La sociedad del conocimiento” (creo recordar), tenía muy claro que hacia allí no debía ser. Había que empoderar a los estudiantes a ser más críticos, más creativos, más innovadores y eso, no exclusivamente conlleva innovación digital como podemos pensar, conlleva innovación y disrupción en cualquier sentido positivo. Así, empecé a crear una herramienta que pudiera empoderar a los estudiantes con aquellas habilidades que les facilitarán una competencia funcional y significativa para su día a día, y a más a más, ayudarán a realizar un impacto positivo con sus innovaciones. Es en ese momento que decidí juntar;  Aprendizaje por RetosDesign Thinking y Conectivismo. Creando una metodología significativa, que aporta valor tanto académico, como a la sociedad y el entorno.

O: ¿Cómo definirías el aprendizaje por retos?

XP: El aprendizaje por retos es un aprendizaje explorativo, creativo y signficativo. Implica una exploración de la necesidad del reto, creación de una propuesta, comunicación de esta y ser crítico para mejorar tantas veces como sea necesario según el testeo que se haya realizado de esa solución al reto.

Bajo mi punto de vista, es una evolución del trabajo por proyectos. Me sorprende bastante que el trabajo por proyectos empezó con un discípulo de “Dewey” en 1918, y hoy en día, parece ser que sea algo nuevo e innovador. No acabo de entenderlo. Realmente hay muchísimos retos tanto en las aulas, como fuera de ellas; ¿Por qué motivo no aplicamos los talentos de los estudiantes para mejorar nuestro entorno y sociedad? ¿Por qué se siguen buscando proyectos con resultados cerrados que no dejan pie a la creatividad de los estudiantes? Es cierto que un proyecto bien realizado puede aportar mucho valor, ahora bien, con la experiencia que tengo hasta la fecha, he visto más proyectos “conducidos” por los docentes que no proyectos “explorativos” por los estudiantes.

El aprendizaje por retos pone en práctica aquellas competencias tan importantes para este siglo XXI, las denominadas soft skills.

O: ¿Por qué consideraste importante incluir el desarrollo de soft skills(habilidades blandas) en la plataforma?

XP: Hoy en día encontramos un mundo que todavía no ha tomado la suficiente consciencia de lo que supone la Inteligencia Artificial en el ámbito laboral. Para nada quiero mostrar una visión catastrófica, porque quiero ayudar a empoderar a los estudiantes y las personas que se quieran formar con soft skills para ser competentes en esta sociedad que evoluciona a un ritmo de vértigo y que requiere, sobretodo, que las personas tengan elementos diferenciales respecto a lo que puede aportar una máquina. ¿Qué elementos diferenciales? Aquellos que las máquinas tienen más complicado copiar (por ahora….) que son las habilidades blandas como la comunicación, colaboración, pensamiento crítico, creatividad y la resolución de problemas.

 Metodología BeDebate Edu

O: Veo que el video es un recurso fundamental en esta plataforma, ¿por qué es tan importante este recurso para el aprendizaje mediante retos?

XP: Sin lugar a dudas la herramienta estrella para las nuevas generaciones y las no tan “nuevas” es el video. ¿Hacía dónde han ido las principales redes sociales desde hace unos años hasta ahora? Hacía el video, por lo tanto, hace falta conectar con aquellos elementos que demandan tus usuarios.

A nivel pedagógico, el video es un elemento que puede enriquecer mucho una metodología flipped classroom, por ejemplo. Existen muy buenas experiencias de profesores que trabajan de manera excepcional, incorporando el video a sus clases y usando distintas metodologías de aprendizaje.

Para el aprendizaje por retos, el video facilita mucho la comunicación entre iguales en la plataforma. Hay que tener en cuenta que parte de nuestra metodología proviene del Design Thinking, por lo tanto, tenemos fases que se ven muy enriquecidas con el video;  Debate en Video (asíncrono) y Publicación de la solución al reto.

Fuente:https://observatorio.itesm.mx/edu-news/bedebate-edu-ecosistema-de-aprendizaje-por-retos