Depende: de brecha digital y clases sociales

People wait in line at the Fred Jordan Mission annual back-to-school giveaway of shoes, clothing and backpacks for 3,000 homeless and underprivileged children in Los Angeles, California, United States, October 4, 2018.

Imagen: REUTERS/Lucy Nicholson

Por: María Gutiérrez

La brecha digital influye en gran medida en la capacidad de las personas de tener una buena calidad de vida, con un efecto casi directo en la brecha salarial, ya sea por edad, género o procedencia.

La sociedad de clases diferencia a las personas jerárquicamente en función de los ingresos, la riqueza y el acceso a los recursos. Este concepto tiene necesariamente que evolucionar en un mundo en el que, dentro de un mismo hogar, cada una de las personas puede pertenecer a una clase social diferente según la definición de Karl Marx. ¿Pertenecen a la misma clase social Elena, 70 años que siempre ha trabajado en casa y cuidado de sus dos hijos; Juan, marido de Elena, que ha sido arquitecto hasta su jubilación a los 75; su hija Mónica, community manager en una Pyme; David, el marido de Mónica, data scientist (analista de datos) en una multinacional y el pequeño Borja que ni estudia ni trabaja a sus 28 años? Antes de dar una respuesta, abordemos la brecha digital desde distintos ángulos:

“Los nativos digitales son mucho más hábiles al implementar soluciones tecnológicas”

Depende. Fue en 2001 cuando se acuñó el término de “nativos digitales” para aquellas personas nacidas en una cultura donde la tecnología manda y lo digital lo impregna todo, desde la comunicación, el aprendizaje, el entorno laboral y el ocio. Sin embargo, son “inmigrantes digitales” todos aquellos que nacieron en un mundo analógico, en el cual la tecnología no empañaba todos y cada uno de los aspectos del día a día. Los nativos digitales tienen aparatos de alta tecnología a su alrededor desde su nacimiento, mientras que los inmigrantes digitales han tenido que aprender a utilizarlos de forma consciente y han conocido de primera mano su evolución.

De forma intuitiva, pensamos que la accesibilidad a un elemento ya conlleva la comprensión del funcionamiento de éste. Por ejemplo, si sabemos lo que es un coche desde que nacemos y lo utilizamos desde siempre, podemos decir que sabemos cómo funciona un coche o cómo conducirlo de forma habilidosa y eficiente. Sabemos que el aprendizaje y comprensión profunda necesarios para implementar soluciones no funciona de esta forma, es decir, conocer una herramienta no implica el saber cómo utilizarla para solucionar problemas, por ejemplo, en el entorno laboral.

Esta forma de pensar intuitiva sobre las competencias técnicas que podrían tener todos los nativos digitales ha sido llevada al mercado laboral. En muchas profesiones relacionadas con la transformación digital, los candidatos de mayor edad son descartados de forma directa porque se infiere que no dominan la tecnología. Por el contrario, se contrata de forma habitual a los milenial para puestos relacionados con marketing digital (como community manager, por ejemplo) infiriendo que, si una persona domina una red social en su tiempo de ocio, será capaz de utilizarla de forma profesional y eficiente en un entorno laboral.

Realmente la implementación de soluciones tecnológicas implica no sólo un conocimiento como usuario de la herramienta, sino también un conocimiento de la necesidad a satisfacer y de la metodología idónea para una ejecución óptima. En otras palabras, no sólo hace falta un conocimiento a nivel usuario para ser un conductor profesional (como saber conducir un coche), sino un conocimiento profesional sobre la normativa de conducción, de transporte de personas, mecánica del automóvil, seguridad, etcétera.

Por tanto, es necesario diferenciar a las personas que tienen un conocimiento a nivel usuario de los que tienen un conocimiento profesional, independientemente de su edad.

“A las mujeres se les da mejor cuidar a personas que la tecnología”

Absolutamente no. Es cierto que las mujeres se orientan más profesionalmente hacia los sectores relacionados con el cuidado de las personas, como puede ser el de salud. Según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), un 77,69% de los profesionales de salud pública y privada en España son mujeres. Ese dato contrasta con el proporcionado por Ametic (Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información, Telecomunicaciones y Contenidos Digitales) en su estudio “Salarios y política laboral en el sector TIC 2017-2018”, según el cual las mujeres españolas son tan sólo el 37,14 % de los profesionales del sector de las tecnologías de la información y la comunicación.

La realidad sobre la presencia de las mujeres en diversos sectores no tiene correlación alguna con sus capacidades en áreas vinculadas a la Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM en sus siglas en inglés). Jane Hyde y Janet Mertz, de la Universidad de Wisconsin en Estados Unidos, concluyeron en su estudio que “es la diferencia de sexo, no la falta de capacidad innata, la principal razón por la que hay menos mujeres que hombres que sobresalen en matemáticas en la mayoría de los países, incluido EE UU”. Esa referencia a la “diferencia de sexo” tiene como base el estereotipo de hombre/mujer. Así, según estas autoras, “los países con mayor igualdad de género también son en los que la media de chicos y chicas a los que se les dan bien las matemáticas son parecidos”.

En 2017, la Unesco publicó el informe “Cracking the Code: Girls’ and Women’s Education in STEM”, que propone líneas de intervención para aumentar el interés de chicas y mujeres en los sectores STEM, que no son otras que mejorar la igualdad de género. Estas líneas de intervención se estructuran a nivel social (políticas de liderazgo, legislación, representación de mujeres STEM en medios y promoción de la igualdad de género), escolar (manejo de la clase desde una perspectiva de género, mentores, etcétera), familiar (adecuado diálogo padres-hijos, eliminación de creencias limitantes) y personal (motivación, autoestima, modelos a seguir, etcétera).

“Internet da igualdad de oportunidades a rurales y urbanitas”

Falso. Según la información de cobertura sobre banda ancha en España proporcionado por el ministerio de Economía y Empresa, más del 97% del territorio nacional cuenta con ancho de banda de más de 2 Mbps y el 76 % cuenta con más de 100 Mbps. Haciendo el mismo análisis a escala autonómica, sólo las comunidades de Valencia, Madrid, Baleares, Cataluña, País Vasco, Navarra, Rioja y Asturias mantienen anchos de banda de más de 100 Mbps en territorios superiores al 75%. En el otro polo encontramos a Extremadura, donde menos del 25% del territorio tiene cobertura de más de 100 Mbps.

España cuenta con la mitad de sus municipios en riesgo de desaparición. Según los datos del informe de “Población y despoblación en España 2016”, hay casi 5.000 municipios con menos de 1.000 habitantes. Y precisamente son éstos los que menos oportunidades tecnológicas tienen. La Organización Profesional Agraria (OPA) asegura que, tan sólo en la comunidad autonómica de Castilla y León, casi un millar de localidades no disponen de acceso a Internet o tienen conexiones de baja velocidad.

Este fenómeno, lejos de ser propio de un país europeo de primera línea, como pueda ser España, es extensible de forma global. Según el estudio de la FAO “Migración, Agricultura y Desarrollo Rural”, la falta de empleo, de oportunidades de generación de ingresos y la desigualdad son una de las principales causas subyacentes de la decisión de las personas de salir de las zonas rurales.

El comercio electrónico es una de las grandes oportunidades de negocio a través de Internet. Hoy en día, gracias a las posibilidades que ofrece el dropshipping (un modelo de ventas online en el que el proveedor envía directamente el producto al cliente, sin necesidad de almacenaje por parte del vendedor), la capacidad teórica de tener un comercio digital de éxito es independiente de la capacidad logística disponible en esa localidad, ya que los productos no tienen por qué viajar desde el vendedor al cliente. Sin embargo, no es sólo la carencia de banda ancha la causa de que sea de verdad poco habitual el encontrar grandes comercios online ubicados en zonas rurales. También el acceso al conocimiento compartido fuera de Internet es una de las grandes barreras.

En las zonas urbanas de las principales ciudades españolas están creándose hubs de emprendimiento. Allí, los futuros empresarios y empresarias trabajan juntos y colaboran en el marco de una comunidad. A través de charlas, talleres y seminarios de innovación, las personas se sienten más apoyadas a la hora de emprender, encontrando sinergias que aumenten la probabilidad éxito del proyecto.

Este tipo de iniciativas son más difíciles de llevar a cabo en las zonas rurales. Principalmente debido a la dispersión de la población, que dificulta los desplazamientos, y también a la carencia de masa crítica de personas con un mismo interés relacionado con la tecnología.

“La brecha digital es una de las causas de la brecha salarial”

Claro que sí. Entre los puestos mejor retribuidos en España, según un estudio de Infojob, se encuentran, después de ortodoncistas, el director de proyectos (63.680 euros brutos anuales) y el director de informática (50.113 euros brutos anuales). Además, las profesiones emergentes relacionadas con las tecnologías tienen salarios medios altos, como los 40.336 euros brutos anuales que suelen percibir los analistas de datos. Sin embargo, las profesiones más tradicionales son las que peores salarios tienen, como las relacionadas con la construcción o con la venta al por menor.

A escala global los datos son muy parecidos, según un informe de la plataforma Glassdoor, los puestos relacionados con desarrollo de software se encuentran en tercera y cuarta posición con un salario base anual de más de 123.000 dólares (unos 105.000 euros).

Además, si tenemos en cuenta los datos anteriormente presentados sobre la presencia de la mujer en profesiones tecnológicas, se explica perfectamente el por qué de la amplitud de la brecha salarial desde la perspectiva de género, que asciende, por ejemplo, en Argentina a un 21%, según un informe de la plataforma Mujeres Programadoras.

Teniendo en cuenta todos los aspectos anteriores, es muy probable que, refiriéndonos a la familia que presentamos, cada uno de ellos tenga unos ingresos, un patrimonio y un acceso al conocimiento muy desiguales. Elena lleva toda su vida dependiendo de los ingresos de otras personas y sus habilidades tecnológicas son muy básicas, estando relacionadas con el teléfono móvil. Juan ha tenido que sumergirse de lleno en la tecnología en los últimos años de su carrera como arquitecto, cuando la tinta y el papel se quedaron obsoletos y el software de CAD inundó su profesión. Mónica siempre fue una persona social y el uso de redes sociales le ha llevado a que le contraten en una pequeña empresa como community manager. Su salario mileurista contrasta con el de su marido, David, que está en la cresta de la ola implementando tecnología big data en una multinacional. Por último, Borja está enfrascado todo el día en el videojuego Fortnite, sin tener ni idea de cómo funciona su PS4 ni ser capaz de abrir un editor de texto en su PC.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2018/10/depende-de-brecha-digital-y-clases-sociales

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Estas son las diez mejores tecnologías emergentes de 2018

Imagen: Foro Económico Mundial

Por: Oliver Caan

¿Qué tienen en común la carne cultivada en laboratorio, una guía de museo holográfica y una versión sobrealimentada de Alexa de Amazon?

Según una lista publicada por el Foro Económico Mundial, todos son avances tecnológicos que probablemente moldearán nuestras vidas en el futuro cercano. Seleccionado por un panel de científicos y expertos, se ha identificado que cada uno de ellos tiene un potencial transformador al alterar las prácticas profundamente arraigadas o sacudir industrias enteras.

Si bien todos hemos escuchado cómo las tecnologías como la inteligencia artificial y la computación cuántica transformarán nuestra vida cotidiana, el cambio que se avecina puede parecer un concepto difuso que no es fácil de definir. En esta lista, los expertos tratan de identificar los avances que se harán efectivos dentro de tres a cinco años.

Estas son las tecnologías que generan el mayor entusiasmo entre los expertos este año:

Realidad aumentada

La superposición de información y animación en imágenes del mundo real se volverá popular. Si bien la tecnología no es nueva —muchos de nosotros hemos usado una pantalla de auto con guías de ayuda para estacionar o hemos jugado al PokémonGo— está lista para dar un paso adelante en términos de sofisticación y uso diario. En el futuro, la realidad aumentada ayudará a los cirujanos a visualizar los tejidos en tres dimensiones debajo de la piel de un paciente y a crear guías holográficas para recorrer un museo.

 

 

Medicina personalizada

Las herramientas de diagnóstico avanzadas están diseñadas para adaptar los medicamentos a las necesidades específicas de cada paciente, al detectar y cuantificar múltiples síntomas de una enfermedad para decidir qué tan probable es que la contraiga. Actualmente ya se utilizan varias herramientas avanzadas de diagnóstico para el cáncer. Una de ellas ayuda a las mujeres con ciertos tipos de cáncer de mama a evitar la quimioterapia. También se puede usar para diagnosticar la endometriosis, sin necesidad de cirugía, así como trastornos cerebrales, como el autismo, el Parkinson y el Alzheimer, que actualmente se diagnostican mediante una evaluación de los síntomas.

 

Diseño molecular liderado por la inteligencia artificial (IA)

Los días en que la ciencia se basaba en predicciones educadas (o suposiciones) para crear nuevos fármacos y materiales pueden convertirse en una cosa del pasado a medida que la inteligencia artificial toma el control. En lugar de experimentos complicados, los algoritmos de aprendizaje automático analizarán todas las pruebas conocidas anteriores, discernirán patrones y predecirán qué nuevas moléculas probablemente funcionen. Además de acelerar el proceso y reducir los residuos químicos, ayudará a la industria farmacéutica a identificar y desarrollar nuevos fármacos a un ritmo rápido.

 

Ayudantes digitales más competentes

Si cada día es más dependiente de Siri y Alexa para encender su música o escuchar el pronóstico del clima, pronto podrá acceder a ayudas digitales mucho más sofisticadas. Con el poder de la IA, la tecnología más avanzada explorará la nube y esbozará varios argumentos sobre temas que son importantes para usted, sin necesidad de capacitación previa. Y no resulta difícil pensar en todas las formas en que esta tecnología podría ayudar en el lugar de trabajo: por ejemplo, ayudar a los médicos a encontrar una investigación relevante para un caso médico complicado y luego examinar las ventajas de las diferentes formas de tratarlo.

 

Células implantables para la fabricación de medicamentos

Para las personas que tienen que tomar medicamentos con regularidad, la idea de tener una pequeña fábrica de medicamentos implantada en el cuerpo es probablemente muy atractiva. En algún momento de su vida probablemente haya tenido que tomar diferentes medicamentos y quizás le haya resultado difícil recordar cuándo tomarlos. Hasta ahora, el uso de implantes era limitado ya que también era necesario tomar medicamentos inmunosupresores para evitar que sus cuerpos atacaran el implante. Actualmente la tecnología es lo suficientemente sofisticada para funcionar sin ser rechazada por el sistema inmunitario y podría transformar el tratamiento de afecciones a largo plazo, como enfermedades cardiovasculares, tuberculosis, diabetes, cáncer y dolor crónico.

Genética dirigida

El cambio deliberado de genes puede ser objeto de controversia y, a menudo, va de la mano con cuestiones éticas. Y si bien la genética dirigida —elementos genéticos naturales o modificados que se propagan a través de poblaciones rápidamente— no es diferente, ofrece un enorme poder para combatir enfermedades o eliminar especies de plagas como los mosquitos que transmiten el paludismo. En los últimos años, estos esfuerzos recibieron un estímulo con la introducción de la edición de genes CRISPR, que facilita la inserción de material genético en puntos específicos en los cromosomas.

 

Algoritmos para la computación cuántica

Las computadoras que utilizan la mecánica cuántica para realizar cálculos pueden resolver algunos problemas con mucha mayor eficiencia que una computadora convencional. Si bien el uso temprano se vio frenado por diversas interrupciones en su función, las últimas investigaciones han mejorado eso, y un número cada vez mayor de académicos está desarrollando programas y software cuántico. Una vez perfeccionadas, las poderosas computadoras cuánticas podrían simular la naturaleza y ayudar a diseñar materiales.

 

 

Materiales plasmónicos

¿Es esta la tecnología que hará realidad la capa de invisibilidad de Harry Potter? Si bien es probable que todavía estemos lejos de ello, los dispositivos plasmónicos que manipulan las nubes de electrones y la luz a nanoescala aumentarán el almacenamiento de la memoria magnética y la sensibilidad de los sensores biológicos. Varias empresas están desarrollando nuevos productos, incluidos un dispositivo que puede distinguir las infecciones virales de las bacterianas y un dispositivo de grabación magnética asistida por calor. También se están investigando las nanopartículas activadas por luz por su capacidad para tratar el cáncer sin dañar el tejido sano.

 

Carne cultivada en laboratorio

¿Se comería una hamburguesa que sabe que ha sido cultivada en un laboratorio? La carne desarrollada a partir de células cultivadas podría reducir los costos ambientales de la producción de carne y eliminar el tratamiento poco ético que sufren los animales que se crían para la producción de alimentos. Las nuevas empresas como Mosa MeatMemphis MeatsSuperMeat y Finless Foods están atrayendo la atención de los inversores, a pesar de que los costos de producción siguen siendo muy altos y los resultados de las pruebas de sabor aún no son del todo satisfactorios. Con la constante mejora de la tecnología, el pato, el pollo y la carne de res producidos sin sacrificio de los animales podrían ser parte de nuestra alimentación antes de lo que cree.

 

Electrocéutica

¿Podríamos reducir nuestra dependencia de los fármacos para tratar la mayoría de los problemas de salud? Algunos sostienen que sí, con productos electroquímicos que ofrecen la posibilidad de tratar dolencias mediante el uso de impulsos eléctricos. Un enfoque, dirigido al nervio vago —el sistema que envía señales desde el cerebro a la mayoría de los órganos— está destinado a transformar la atención de muchas enfermedades, ya que tiene el potencial de regular el sistema inmunitario. Durante más de una década, esto se ha utilizado para tratar la epilepsia y la depresión, y ahora parece listo para ayudar a quienes sufren de migrañas, obesidad y artritis reumatoide.

 

Lea más acerca de cada una de las diez principales tecnologías emergentes de 2018 aquí.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2018/10/estas-son-las-diez-mejores-tecnologias-emergentes-de-2018

En gobierno digital… ¿qué falta aún por hacer en México?

Por: Tomás Bermúdez

México es un país geográficamente privilegiado por su ubicación y por la gran diversidad de recursos naturales que posee. En las últimas dos décadas, el país ha logrado estabilidad económica y una amplia apertura comercial, sin embargo, el crecimiento no ha sido suficiente para generar mayores niveles de bienestar para sus habitantes. Los beneficios han sido desiguales y se han reflejado en acentuadas brechas de desarrollo entre el norte y el sur del país.

Las políticas de apertura económica y de desarrollo fueron importantes. Sin embargo, por sí solas no resultaron suficientes para eliminar, o al menos reducir las disparidades sociales. El resultado es la coexistencia de diversos “Méxicos” que crecen a velocidades distintas y cuya asincronía ha comenzado a limitar el potencial de desarrollo del país en su conjunto. Basta con ver que, en los últimos 20 años, la economía creció en promedio 2,4% y bajo las condiciones estructurales actuales no se ve espacio para más.

¿Qué falta aún por hacer en México?

México precisa que cada región converja al ritmo de desarrollo de las zonas más avanzadas del país. Partimos de la premisa de que México no puede continuar con el mismo modelo de políticas y esperar obtener resultados distintos en el desarrollo y crecimiento del país. Más importante aún, creemos que la clave para lograr estas transformaciones del entorno social y económico es atender de manera específica y focalizada las necesidades de cada región del país, de tal forma que permitan con el tiempo diluir las brechas existentes.

Cerrar las divergencias sociales y económicas sin desacelerar la velocidad del desarrollo requiere una perspectiva integral. Una visión estratégica que incluya por un lado impulsar políticas públicas transversales que beneficien todas las regiones, y por otro, aquellas políticas que apunten a los factores específicos que están limitando el desarrollo en cada zona del país.

Esta no es una tarea menor, pero se puede iniciar profundizando el financiamiento de infraestructura que reduzca las brechas entre estados garantizando la provisión de infraestructura social de calidad que beneficie a los hogares y favorezca el capital humano e incentivando una política industrial de encadenamiento productivo entre las distintas zonas del país. No obstante, el status quo de crecimiento no cambiará si no se tiene un mercado laboral que fomente la productividad y que se refleje en mejores ingresos del hogar, así como, en un entorno institucional transparente, favorable al emprendimiento y crecimiento del sector privado.

Esta perspectiva en detalle se plasma en BIDeconomics México, el cual es resultado de estudios y apoyos a políticas realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo en busca de brindar las bases idóneas para el diseño de mejores políticas públicas. La meta: contribuir a cerrar los caminos divergentes sociales y económicos que se han producido y servir como un vehículo para converger a los niveles de vida que un país con los recursos naturales, físicos y humanos como México debe aspirar.

GOBIERNO DIGITAL Y GASTO EFICIENTE

Mejorar la prestación de servicios públicos, la participación ciudadana y la transparencia requiere de la priorización e institucionalidad de la Agenda Digital Nacional. Para un gasto eficiente, es necesaria la reorientación del gasto hacia objetos valorados por la sociedad, reduciendo costos innecesarios.

Para ello, el BID considera pertinente:

  • Crear un esquema de identidad digital que permita hacer los servicios más eficientes y avanzar la agenda de servicios en línea.
  • Mantener la coordinación de políticas digitales transversales, incluyendo ciberseguridad, para garantizar el uso óptimo de la tecnología y la continuación del enfoque de “gobierno como plataforma”.
  • Formalizar la institucionalidad de la Estrategia Digital Nacional.
  • Requerir marcos de gastos de mediano plazo que alienten el uso más eficiente de los recursos públicos.
  • Rediseñar críticamente el presupuesto para reducir o eliminar el financiamiento a los programas poco efectivos y potenciar aquellos exitosos.
  • Incrementar la inversión pública, fortaleciendo el sistema de compras públicas, adquisiciones y licitaciones.

La versión original de este artículo fue publicada en El Economista de México bajo el título ¨BIDeconomics”: Un sólo México pero a distintas velocidades.

Fuente:https://blogs.iadb.org/gobernarte/2018/09/04/en-gobierno-digital-que-falta-aun-por-hacer-en-mexico/

 

¿El futuro del trabajo o el trabajo del futuro?

SoftBank Corp's human-like robot named "Pepper" gestures as it introduces Nestle's coffee machines at an electric shop in Tokyo December 1, 2014. Nestle SA started to use robots to help sell its coffee makers at electronics stores across Japan, becoming the first corporate customer for the chatty, bug-eyed androids unveiled in June by tech conglomerate SoftBank Corp. The waist-high robot, developed by a French company and manufactured in Taiwan, was touted by Japan's SoftBank as capable of learning and expressing human emotions, and of serving as a companion or guide in a country that faces chronic labour shortages. The maker of Nescafe coffee and KitKat chocolate bars plans to have the robots working at 1,000 stores by the end of next year, a Nestle official said.

Imagen: REUTERS/Issei Kato

Por: Werner Vogels

Ya tenemos cierta noción de cómo la digitalización, y en particular tecnologías nuevas, como el machine learning, el análisis de Big Data o el Internet de las Cosas, van a revolucionar los modelos de negocio de las empresas y cómo los están transformando ya a gran escala. Así pues, llegados a este punto, es momento de examinar en mayor detalle las transformaciones a las que asistiremos en nuestro entorno de trabajo y el papel que desempeñaremos en él nosotros, los humanos.

Según una encuesta realizada por Gallup, un 37% de los millennials se muestran preocupados ante la perspectiva de perder su trabajo a manos de inteligencias artificiales a lo largo de los próximos 20 años. Curiosamente, estudios como el realizado por el instituto alemán ZEW (Zentrum für Europäische Wirtschaftsforschung o Centro Europeo para la Investigación Económica) han desvelado que las empresas que invierten en proyectos de digitalización generan un número significativamente mayor de puestos de trabajo que las compañías que no lo hacen.

¿Cuántas de las profesiones que conocemos hoy en día seguirán existiendo en el futuro? ¿Qué actividades humanas pueden verse completamente automatizadas por máquinas o sistemas de machine learning? ¿Qué labores nos quedarán a los humanos?

¿El futuro del trabajo?

Todas estas preguntas son muy válidas. Sin embargo, “allí donde hay peligro, crece también lo que nos salva”. El poeta alemán Friedrich Hölderlin ya lo tenía claro en el S.XIX. Por lo que a mí respecta, me considero un optimista de lo tecnológico: el uso de las nuevas tecnologías para fomentar una mayor comodidad para el consumidor, como es el caso de las tiendas sin dependientes Amazon Go, resultará en cambios en cómo y dónde se crea empleo. A la hora de pensar en el trabajo del mañana, no es constructivo basar el diálogo en las estructuras que existen hoy en día. Más bien, deberíamos preguntarnos una pregunta completamente diferente, a saber: ¿qué está cambiando en el entorno de trabajo actual, tanto a nivel organizativo como cualitativo?

Así, en el ámbito de la producción industrial, por ejemplo, muchas de las tareas realizadas por humanos han cambiado poco con los años, en lo que respecta a los flujos de trabajo. Incluso las actividades de médicos, abogados o taxistas apenas han cambiado en la última década, al menos en lo que respecta a sus procesos fundamentales. Solo ciertos componentes de estos procesos han pasado a ser realizados por máquinas, o cuando menos, complementados por máquinas. Sin embargo, en la era de la digitalización, la gente hace mucho más que simplemente hacer de engranaje entre una máquina y la siguiente.

Creo que es posible volver a humanizar el trabajo, por así decir, y hacer de nuestras destrezas únicas como seres humanos algo incluso más importante. Hasta ahora, la principal limitación para el acceso a las tecnologías digitales era la capacidad de las máquinas. Las interfaces de nuestros sistemas ya no están determinadas por máquinas; en el futuro los humanos serán el punto de partida.

Gracias a las nuevas posibilidades tecnológicas de las que disfrutamos y a la mayor capacidad de computación de la que disponemos, el trabajo del futuro estará más centrado en las personas y menos en las máquinas.

Redefiniendo la relación entre humanos y máquinas

Los avances en la interacción entre humanos y máquinas se están produciendo a un ritmo fulgurante y sus repercusiones ya se están haciendo notar en cómo trabajamos. En el futuro, la tecnología puede pasar a ser una parte mucho más natural de nuestro entorno de trabajo y que podrá activarse mediante múltiples métodos diferentes: comandos por voz, por vista, tacto e incluso el olfato. Tomemos como ejemplo las tecnologías de comandos por voz, un ámbito que está viviendo una auténtica revolución. Los sistemas actuales de comandos por voz son capaces de comprender, interpretar y responder en conversaciones de una forma completamente profesional, lo que hace que muchos procesos profesionales sean mucho más fáciles de llevar a cabo. Así, a finales de 2018, los comandos por voz habrán transformado significativamente nuestra forma de desarrollar dispositivos y aplicaciones. Uno ya puede hacerse cierta idea de en qué se traduce esto con cierto detalle.

Por ejemplo, la NASA ha puesto a Amazon Alexa al cargo de programar el uso de sus salas de reuniones. Así, quienquiera que necesite usar una tan solo tendrá que pedírselo a Alexa y el resto sucede automáticamente. Los comandos por voz permiten también aumentar enormemente la productividad de las teleconferencias. El servicio AWS Transcribe, por ejemplo, permite ir creando transcripciones de las reuniones al momento, que posteriormente se envían a todos los participantes.

El proveedor de software FME, por su parte, utiliza tecnologías de comandos por voz para ofrecer a sus clientes innovadoras aplicaciones. Así, por ejemplo, los usuarios pueden recurrir a Alexa para que les explique tareas de OpenText Documentum. Este es un recurso del que las empresas pueden valerse para acelerar y abaratar el proceso de incorporación de nuevos empleados. En la compañía farmacéutica AstraZeneca ya encontramos un planteamiento similar, ya que también recurre a Alexa para sus procesos de producción: los trabajadores pueden realizar preguntas a Alexa sobre procesos rutinarios y así confirmar qué es lo que tienen que hacer a continuación.

Por supuesto, las responsabilidades y organigramas de las empresas irán cambiando como fruto de estas tecnologías. Y también es posible utilizar estos recursos para tareas administrativas y transformarlos en actividades que vayan en beneficio del cliente. En el futuro probablemente necesitemos muchos más “arquitectos”, “desarrolladores”, “creativos”, “expertos en relaciones”, “especialistas en plataformas” y “analistas” y cada vez menos gente que tiene que realizar tareas siguiendo pasos predeterminados, así como menos “administradores”. Al transformarse en algo que conecte mejor con la necesidad de los seres humanos de crear y dar forma a las cosas, el trabajo del futuro podría convertirse en algo que podamos disfrutar más y que nos haga sentir más realizados.

Expandiendo el mundo digital

Este nuevo paradigma de interrelación entre máquinas y humanos tiene otra consecuencia importante: incrementará significativamente el número de personas que pueden participar en la creación de valor digital: ancianos, usuarios que actualmente no tiene acceso a ordenadores ni smartphones, usuarios que encuentran los smartphones demasiado complejos y usuarios no alfabetizados en países en vías de desarrollo.

Un buen ejemplo de este último caso es el de los productores de arroz que trabajan con el International Rice Research Institute (o Instituto Internacional para Investigación sobre el Arroz), una organización con sede en Manila, en Filipinas. Esta institución tiene como misión combatir la pobreza, el hambre y la malnutrición, haciendo más llevaderos el trabajo y la vida de los productores de arroz. Así, los productores de arroz pueden acceder a información a la que normalmente no tendrían acceso por su cuenta. Todas las aldeas cuentan con un teléfono y, a través de él, los granjeros pueden acceder a estos conocimientos y seleccionar su dialecto en un menú y describir el tipo de cultivo que tienen a su cargo. Este servicio está basado en un sistema de machine learning. El servicio genera recomendaciones sobre cuánto fertilizante hace falta y cuál es el mejor momento para la siembra.

Hasta ahora no hemos hecho sino ver un atisbo de las posibilidades que estas tecnologías traen consigo para el mundo laboral. Sin embargo, ya han dejado claro que lo más probable es que la calidad de nuestro trabajo vaya en aumento y que la tecnología nos permita realizar múltiples actividades que hoy nos resultan inimaginables. En un futuro, la humanidad podrá realizar sus actividades de una forma que se aproxime mucho más a nuestra naturaleza creativa que los métodos que empleamos actualmente. Creo que si realmente queremos hacer justicia al analizar las posibilidades de las tecnologías para el futuro, deberíamos hacer como Hölderlin y tener fe en algo que nos salvará, al tiempo que minimizamos los riesgos buscando comprender y canalizar mejor los cambios que traerán consigo

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2018/07/el-futuro-del-trabajo-o-el-trabajo-del-futuro

Seis ciberataques de los que debes protegerte en 2018

¿La tecnología en el trabajo es tu amiga o enemiga?

Imagen: REUTERS/Yuya Shino

Por: Jennifer Artley

A medida que la tecnología avanza y la cantidad de datos continúa creciendo, la era de la inteligencia artificial y la automatización en el lugar de trabajo se acerca cada vez más. El aumento de la productividad a través de la transformación digital debería ser un motor para el crecimiento económico. Pero cualquiera que alguna vez haya visto Terminator puede imaginar fácilmente el momento en el que las máquinas olviden quién trabaja para quién.

En las economías que tienen más que ganar, los seres humanos en el lugar de trabajo podrían tener más que perder. Es por eso que se necesita una visión reflexiva y compasiva para asegurar que los trabajadores del mañana tengan las habilidades para competir en el mundo digital. Ser capaces de crear una economía de innovación amigable para el hombre es el desafío y la oportunidad que tenemos hoy.

Abordar este desafío significa tener que identificar sus diversas causas. Hacerlo es difícil, ya que cualquier economía de innovación incluirá mucha información que aún no existe. Pero el análisis del pasado y del presente muestra que la tecnología ha tenido dos impactos en nuestro trabajo: mejorar y reemplazar. Una economía de innovación amigable con el hombre deberá abordar ambas dinámicas.

Comenzando por el último, la tecnología ha reemplazado al trabajo humano desde que existe. De hecho, se remonta a nuestra necesidad de superar nuestros límites como humanos. Así como la rueda permitió que una persona empujara lo que antes necesitaba a diez personas, el motor permitió que una persona moviera lo que antes habría necesitado a cien personas.

Si bien los avances de principios del siglo XX parecían prometedores, el progreso digital exponencial de las últimas décadas puede ser preocupante. Esto se debe en parte a la falta de educación, ya que a veces le tememos a lo que no entendemos. Pero el temor también surge de un costo laboral humano muy real y significativo. La fabricación en los EE. UU., por ejemplo, declinó del 16 % de la fuerza laboral estadounidense en 1996 al 8 % en 2016. Esta es una caída dura. Muchos se ven afectados por la preocupación, pero no deberíamos dejarnos abrumar. El progreso trae beneficios; pero para aprovecharlos es necesario que nos preparemos.

Estos beneficios son ampliamente reconocidos por el segundo impacto histórico de la tecnología: la mejora del trabajo humano. Aunque a menudo eclipsado por el miedo al desempleo masivo, los beneficios del progreso tecnológico son indiscutibles. La digitalización permite a las empresas hacer más de lo que desean sus clientes: mejor, más rápido y más barato. De hecho, el desarrollo digital de los empleados puede convertirlos en ‘superhéroes’: un trabajador de una línea de producción con soporte robótico puede producir más bienes; un abogado con análisis de casos en tiempo real producirá un argumento más sólido; un bioquímico con modelos genómicos basados ​​en datos puede curar más enfermedades. Estos empleados que sobrepasan las barreras de la producción son el resultado de nuestra realidad digital presente y futura.

Los C-suites de todos los sectores están reconociendo estos beneficios digitales. Tres de cada cuatro directores ejecutivos describen la transformación digital como una prioridad, mientras que el 86 % de las grandes empresas han nombrado directores ejecutivos digitales y el 72 % de las organizaciones creen que el puesto de director de información se ha convertido en el centro de la sala de juntas en los últimos dos años.

Sin embargo, a pesar del reconocimiento universal de los beneficios digitales, aparentemente no podemos o no estamos dispuestos a aceptarlos por completo, debido a que la brecha de habilidades es un factor clave. La falta de habilidades de TI ya frena la transformación digital. Con un avance tecnológico sostenido y una capacitación inadecuada, esta brecha solo se ampliará, lo que traerá aparejada la pregunta: ¿qué habilidades y atributos necesitará la gente para competir en este entorno de trabajo digital, crear una economía de innovación e impulsar la inclusión económica?

La respuesta está en la educación. A medida que el progreso tecnológico se vuelve cada vez menos tangible, debemos proporcionar una educación cada vez más relevante. Los planes de estudio de STEM, que son el estándar de la educación avanzada, deben convertirse en STREAMD: ciencia, tecnología, robótica, ingeniería, artes, matemáticas y diseño. Esta amplitud y profundidad en la capacitación refleja el desarrollo de una economía de innovación más allá de la TI, con un énfasis creciente en habilidades de diseño y experiencia, sistemas y pensamiento relacionados con la computación, economía digital, sociología, economía del comportamiento y matemáticas avanzadas.

No será suficiente enseñar un plan de estudios ampliado a una población limitada. Necesitaremos alimentar una gama más diversa de talentos, que incluya mujeres y otros grupos subrepresentados en tecnología, para reflejar mejor el mundo al que servimos.

Convertir estos ideales admirables en un progreso factible a menudo es difícil. Aunque el escepticismo en la reforma educativa y la capacitación laboral puede ser correcto, hay mucho en juego para permitir que las fallas pasadas definan la preparación para el futuro. El progreso no debería sufrir mientras los líderes de las empresas privadas señalan fallas legislativas y los legisladores señalan los males del sector privado.

Para alcanzar el equilibrio entre el trabajo automatizado y la participación de los empleados se necesita una estrategia que incluya a todas las partes interesadas, en la que tanto los gobiernos como las empresas tengan un interés en particular. Las compañías, en especial las de tecnología, tienen la responsabilidad de apoyar las iniciativas educativas de STREAMD, impulsadas en parte por la responsabilidad de los accionistas de garantizar una fuerza laboral sostenible.

La transformación digital creará todo tipo de oportunidades para impulsar el crecimiento económico y es necesario que se implementen iniciativas educativas para que nuestras futuras fuerzas laborales tengan las habilidades adecuadas. Solo así podremos garantizar que más personas estén posicionadas para beneficiarse de las ganancias económicas. Solo entonces podremos sostener justificadamente el progreso.

Índice Internacional de Derechos de Propiedad 2018 vía Property Rights Alliance

En todo el mundo, seis mil millones de personas sufren de una protección inadecuada de sus derechos de propiedad, según el Índice Internacional de Derechos de Propiedad 2018. Por su parte, México se encuentra en el lugar 72 de 125 países evaluados.

El estudio es realizado anualmente por la Property Rights Alliance -en cooperación con 113 organizaciones en todo el mundo, y en asociación con la Free Market Foundation en Sudáfrica- y mide la fortaleza de los derechos de propiedad física, los derechos de propiedad intelectual y los entornos legales y políticos que los contienen de 125 países. El reporte es también la primera publicación en utilizar el recientemente actualizado Índice de Derechos de Patente desarrollado por el profesor Walter Park de la Universidad Americana.

Los derechos de propiedad son un componente esencial de las sociedades prósperas y libres. Este año, el informe incluye correlaciones con más de 23 indicadores económicos y sociales, incluidos nueve específicos de comercio electrónico, los cuales mostraron algunas de las relaciones más sólidas que el índice haya descubierto, sugiriendo que los derechos juegan un papel importante al abordar los problemas de acceso a Internet.

Estos son algunos de los principales hallazgos del índice:

  • 6 mil millones de personas sufren de una protección inadecuada de sus derechos de propiedad.Solo 758 millones de personas, el 13% del mundo, cuentan con protecciones adecuadas para sus obras artísticas, inventos y propiedad privada.
  • La calificación promedio de los países en el índice es de 5.7406 (en una escala del 0 al 10 donde 10 es la mayor protección a los derechos de propiedad). En esta edición hubo una mejora general de 1.89%.
  • El entorno legal y político (5.2159) permanece como el componente más débil del índice, seguido de los derechos de propiedad intelectual (5.5419), mientras que los derechos de propiedad física aparecen como el más fuerte, con 6.4641.
  • Finlandia, Nueva Zelanda y Suiza son los tres países que han logrado las mayores proteccionesde los derechos de propiedad.
  • Por el contrario, al fondo del índice se encuentran Haití, Yemen y Venezuela. 

  • Por primera vez, Estados Unidos dejó de ser el primer lugar mundial en protección de la propiedad intelectual. En esta edición del índice se ubica en el segundo puesto, por debajo de Finlandia.
  • Por regiones, Norteamérica y Europa Occidental tuvieron las mejores calificaciones del índice, mientras que las peores fueron para África y Latinoamérica y el Caribe.

  • En cuanto a equidad de género, los países evaluados mostraron una mejora leve pero constante de 1.6%, con lo cual obtuvieron una calificación promedio de 7.228.

Resultados para México:

  • La calificación de México en el índice disminuyó 0.02%, con lo que en esta edición se ubica en el lugar 72 a nivel mundial y en el 10 en la región de Latinoamérica y el Caribe.

  • Por componentes, en Entorno legal y político, México disminuyó 0.01 para llegar a un puntaje de 3.616, con calificaciones de 3.172 en Independencia Judicial, 3.993 en Estado de Derecho, 3.831 en Estabilidad Política y 3.467 en Control de Corrupción.
  • En el Componente de Derechos de Propiedad Física disminuyó 0.01 para llegar a un puntaje de 6.087, con calificaciones de 4.957 en percepción de Protección de Derechos de Propiedad, 8.699 en Propiedad Registrada y 4.605 en Facilidad de Acceso a Préstamos.
  • En el Componente de Derechos de Propiedad Intelectual disminuyó 0.03 para llegar a un puntaje de 5.815, con calificaciones de 5.147 en percepción de Protección de Propiedad Intelectual, 7.5 en Protección de Patente y 4.8 en Protección de Copyright.

Fuente:https://imco.org.mx/temas/indice-internacional-derechos-propiedad-2018-via-property-rights-alliance/