¿Qué es un NOOC?

Un NANO Curso Abierto, Masivo y En Línea (NOOC) le da a los participantes la oportunidad de explorar, aprender y ser evaluados sobre un elemento clave de una competencia, una destreza, o un área de conocimiento en un periodo de tiempo que puede ir desde un mínimo de 1 hora hasta un máximo de 20 horas de esfuerzo estimado de dedicación al NOOC. En NOOC INTEF apostamos por un esfuerzo estimado de 3 horas.

Procedencia de las siglas NOOC

N

El núcleo de un NOOC es la Nano Learning Experience (NLE) – Nano Experiencia de Aprendizaje. Para que se pueda considerar como tal, es decir, una NLE, esta experiencia de aprendizaje debe incluir contenido a aprender, actividades para evidenciar lo aprendido, evaluación y acreditación (insignia digital).
Una experiencia de aprendizaje que supone 20 horas de esfuerzo estimado o menos se define como una nano experiencia (NLE). Si la experiencia de aprendizaje es de más de 20 horas y menos de 40 horas de aprendizaje debe definirse como una experiencia de aprendizaje Micro (MLE). Cualquier experiencia por encima de 40 horas de aprendizaje/esfuerzo estimado se define como una experiencia de aprendizaje de un curso convencional. (Fuente:Dave Cormier).

O

Los NOOC son abiertos (Open) y en línea (Online). En sus comienzos, se llamaron N-MOOCs, pero posteriormente se eliminó la “M” de masivos, no porque no fueran a serlo sino por liberar de presión innecesaria a los equipos organizadores y dinamizadores de los mismos, que a título individual pudieran no estar preparados para atender a miles de participantes. Sin embargo, para cualquier institución que ponga en marcha un NOOC, debe ser clave pensar en su escalabilidad y en la forma de atender a +1000 participantes, cifra a partir de la cual un curso puede considerarse masivo. Además, cualquier NOOC debe ser abierto en cuanto a sus materiales, que han de ponerse a disposición de los participantes bajo una licencia Creative Commons. La “O” de online queda claramente definida al ser cursos en línea, totalmente virtuales.

C

Un NOOC ha de entenderse como un curso de formación, y por tanto tener unas fechas de inscripción, apertura y finalización. Toda la experiencia de aprendizaje ha de estar abierta desde el día de comienzo del NOOC, tras un tiempo de inscripción en el mismo; inscripción que no debe cerrarse hasta que no se concluya el NOOC, y tener los materiales a disposición de los inscritos tras su finalización, siempre. Además, como cualquier experiencia de aprendizaje de este tipo, un NOOC ha de incluir actividades mediante las cuales los participantes puedan evidenciar el aprendizaje adquirido, el objetivo alcanzado y la competencia desarrollada, en base a lo cual podrá adquirir la acreditación de haber superado el NOOC, en forma de insignia digital.

Imágen decorativa de gominolas

¿Por qué NOOC INTEF?

Adoptar el formato NOOC a la hora de diseñar experiencias de aprendizaje proporciona un modelo más flexible de abordar la temática de un curso; debe considerarse como una pieza, un bloque, en el que los participantes puedan concentrarse en alcanzar un único objetivo, evidenciar que lo han alcanzado mediante un producto digital significativo y evaluable, trabajar/desarrollar una única competencia, y conseguir una insignia digital muy específica.

Metodología NOOC INTEF

Este planteamiento organizativo y metodológico queda perfectamente reflejado en esta infografía.

Infografia NOOC INTEF

Fuente:http://www.educacionyculturaaz.com/educacion/que-es-un-nooc

 

 

Las mujeres tienen mejor preparación, pero menos puestos directivos

Sólo 13% de las mujeres en el país está dentro de puestos directivos de alto rango.

 

Escritorio vía shutterstock

 

El porcentaje de mujeres con estudios universitarios es de 52% en México; además, 53% cuentan con estudios de posgrado. Sin embargo, solo 5% de las mujeres ocupa un lugar dentro de los consejos de administración de las empresas en México, reveló PwC.

El estudio Mujeres Ejecutivas: lo que ellas quieren de las empresas en México muestra que sólo 13% de las mujeres en el país está dentro de puestos directivos de alto rango.

“Debemos dejar de hablar de género y empezar a hablar de talento. La inclusión es un tema de negocios”, puntualizó Mónica Flores, directora general de Manpower Group.

En cuanto a la retención del talento femenino en una empresa, 56% de las encuestadas opina que los sueldos de los hombres, con el mismo nivel de responsabilidad que ellas, son más altos.

La encuesta de PwC arrojó también que 52% de las mujeres entrevistadas opina que los sueldos de hombres, con el mismo nivel de responsabilidad, son más altos, y que las barreras que frenan el desarrollo dentro de las empresas son percibidas de manera distinta dependiendo de su perfil.

Alrededor de 800 mujeres ejecutivas de más de 250 empresas en México participaron en la encuesta.

Contradiciendo los prejuicios sociales, las mujeres en puestos directivos sí pueden tener vida personal, según el estudio.

PwC indicó que 44% de las directivas entrevistadas tiene 2 o más hijos y el 62% de ellas están casadas.

“No sólo se trata de promover a la mujer por el simple hecho de serlo, sino demostrar el talento, capacidades y resultados que tenemos al igual que los hombres”, comenta María Elena Bravo, directora de Finanzas de CBRE Latinoamérica.

El estudio resaltó que empresas con una mayor representación femenina en la alta dirección incrementan en un 34% los retornos para sus accionistas.

Condiciones para mejorar el desempeño de las mujeres

El 72% de las participantes dijo que decide formar parte de una empresa dependiendo de las posibilidades y oportunidades de crecimiento que pueda tener en ella.

Asimismo, 21% opinó que la flexibilidad en el horario les ayuda a lograr ascender a posiciones de mayor liderazgo, aunque 47% de las encuestadas opina que las pone en una posición de desventaja para recibir un ascenso.

Los conceptos clave para lograr la inclusión de las mujeres en México en el entorno ejecutivo son: igualdad, flexibilidad y apoyo interno, como contar con más ejemplos de mujeres en puestos directivos, así como mentores. directivos, así como mentores.

Fuente:http://www.expoknews.com/las-mujeres-tienen-mejor-preparacion-pero-menos-puestos-directivos/

¿Cuáles son los Estados mexicanos con mejores salarios profesionales?

Los sueldos de los profesionistas varían no solo dependiendo de su sector de trabajo, sino también en el Estado donde trabajen

 

Se estima que la población activa mexicana alcanza en la actualidad unas 52 millones de personas, lo que se traducen en muchos profesionales trabajando a nivel nacional. Pero ¿en qué regiones trabajan estos profesionales? ¿Varían sus salarios dependiendo donde se encuentren?

Para resolver estas interrogantes, entre otras, cada año se realiza la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), una fusión entre la Encuesta Nacional de Empleo Urbano (ENEU) y la Encuesta Nacional de Empleo (ENE), con el objetivo de obtener información sobre las características ocupaciones de la población mexicana y las diferentes variables económicas y demográficas.

Entre los datos arrojados en esta encuesta, se descubrió que la mitad de la población que trabaja de manera activa reside en las ciudades más grandes del país, que tienen por encima de 100 mil habitantes. A esta le siguen las localidades rurales, donde se agrupa el 20% de la población. La investigación arrojó que el 61,8% de la población ocupada trabaja en el sector de los servicios, el 24,6% en el sector industrial y el 13,1% trabajan en el sector primario.

Debido a las nuevas necesidades del mercado y la fuerte demanda de profesionales calificados, los profesionistas mexicanos muchas veces deben cambiar de residencia y mudarse a otra ciudad para ejercer su profesión. Al momento de decidir su lugar para vivir, es importante que los profesionales conozcan la competitividad y la situación económica de cada región, ya que de ello dependerá su desarrollo laboral

De acuerdo al Índice de Competitividad Estatal del Instituto Mexicano para la Competitividad, los Estados mexicanos más competitivos son el estado de Baja California Sur, Aguascalientes, Nuevo León, Querétaro y Distrito Federal. Los de menos competitividad son Durango, Tlaxcala, Chiapas, Oaxaca y Guerrero.

En referencia a los salarios, existen algunos estados donde estos son bastante más elevados que el promedio nacional. Los estados donde los profesionales perciben los mejores salarios son:

  • Nuevo León, con un salario promedio de $13.977
  • Distrito Federal, con un promedio de $13.587
  • Baja California Sur, con un salario promedio de $13.194
  • Querétaro, con un salario de $12.805
  • Baja California, con un salario estimado de $12.344

En el informe se muestran los salarios promedio que los trabajadores y profesionales perciben mensualmente de acuerdo a la región en la que trabajan. Algunos de los salarios más altos se concentran en el área de la industria como la energética, la tecnológica y la manufactura, donde aún no se cuenta con los suficientes talentos para cubrir los puestos que el mercado  necesita.

Fuente:http://noticias.universia.net.mx/practicas-empleo/noticia/2016/04/27/1138696/cuales-estados-mexicanos-mejores-salarios-profesionales.html

Todavía no hay concienciación suficiente sobre el cambio climático

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Investigador postdoctoral y consultor en temas de ingeniería, economía y política ambiental, el Dr. Arturo Balderas es miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del Conacyt, nivel 1. Su línea de investigación se centra en el área de prospectiva y desarrollo sustentable, y se centra en el monitoreo y manejo forestal sustentable, proyectos de energía renovable y el diseño de políticas públicas para promover el desarrollo sustentable y mitigación del cambio climático. Ha participado y presentado resultados de investigación en siete de las últimas conferencias de las partes de la CMNUCC, incluyendo la COP 21 en París.

1.- En términos generales ¿qué podemos entender por cambio climático?

Es el proceso de modificación de los patrones generales meteorológicos, por ejemplo de temperatura, humedad y precipitación, en relación con información histórica. Nos referimos entonces a una mayor variabilidad y cambio en patrones climáticos. Recientemente nos referimos como cambio climático a la modificación de la atmósfera y las consecuencias que ello provoca, que es ocasionada por las actividades humanas debido principalmente a la combustión de combustibles fósiles y la deforestación, así como la generación de otros gases de efecto invernadero (GEI).

2.- ¿Qué consecuencias perceptibles ha dejado el cambio climático en tu país?

Mayor variabilidad climática, que se puede reflejar en algunas zonas en la incidencia de ciclones tropicales en mayor número y magnitud; el aumento de temperaturas y sequías en otras regiones, lo cual puede generar problemas en la producción de alimentos, y el aumento de zonas en las que se sufren enfermedades tropicales como dengue, zika o chikungunya debido al desplazamiento de los vectores.

3.-De seguir el mismo rumbo ¿Cuál es  su proyección sobre este tema en 10 años?

Varios estudios que se han realizado a nivel nacional e internacional indican que las consecuencias son mayores a las previstas. Esperamos entonces que para evitar mayores daños y costos sociales y ambientales implementemos medidas de adaptación y mitigación al cambio climático. Es necesario el compromiso, liderazgo y participación de los sectores público, privado, social y académico en este contexto, cada uno en sus ámbitos de influencia.

4.- ¿La gente está consciente de lo que representa el cambio climático?

Aún no está consciente en grado suficiente. Por mucho tiempo el debate sobre las acciones requeridas para enfrentar este problema estuvieron confinadas por especialistas que participan en las negociaciones internacionales en el seno de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC), o círculos científicos y académicos. Los compromisos de mitigación y adaptación se están estableciendo a nivel internacional pero no han permeado aún a nivel de los ciudadanos de a pie, funcionarios de primera línea o consumidores. Creo que esto está cambiando en los últimos dos o tres años, pero hay una inercia que se debe romper.

5.- ¿Qué pequeñas acciones diarias, realizadas por la población,  pueden apoyar a esta causa?

Las emisiones de GEI que generamos dependen de factores como, primero, el tamaño de la población; segundo, la tecnología que usamos para generar los productos y servicios que consumimos y los residuos que generamos, y tercero, de nuestros hábitos de consumo. Para mitigar el cambio climático, como ciudadanos y consumidores podemos desarrollar muchas actividades, por ejemplo instalar un calentador solar de agua y celdas fotovoltaicas en nuestros hogares para reducir o eliminar el consumo de gas y producir energía eléctrica renovable; dejar de utilizar el auto privado para utilizar el transporte colectivo, la bicicleta o caminar; utilizar autos eléctricos abastecidos por fuentes renovables; eliminar viajes innecesarios y en lo posible trabajar desde casa; separar los residuos para enviar los materiales inorgánicos a reciclaje y producir composta con los residuos orgánicos; comprar productos locales y aquellos producidos por empresas que reducen o neutralizan sus emisiones de GEI (es decir productos que son “carbono neutral”); reducir el consumo de carne, principalmente la carne de res, y aumentar el consumo de productos vegetales; vivir una vida sexual y paternidad/maternidad responsables pues la población humana no puede crecer indefinidamente. Las medidas anteriores buscan reducir nuestras emisiones de GEI, otras medidas de mitigación deben dirigirse a remover de la atmósfera el exceso de GEI, principalmente dióxido de carbono, que ya está en la atmósfera. Esto se hace a través de la conservación forestal y la reforestación. Es importante sembrar árboles y cuidarlos o apoyar a ejidos, comunidades y propietarios que están reforestando y cuidando sus bosques.

En este tema es posible también utilizar más productos de madera, siempre y cuando verifiquemos que proviene de bosques o plantaciones con un manejo sustentable; el almacenamiento del carbono en la madera (ya transformado de CO2 a celulosa por el mismo proceso que las plantas producen el oxígeno que respiramos) nos ayuda a mitigar el cambio climático. Para proteger los bosques como consumidores es muy importante no generar una presión que pueda promover la deforestación, por ejemplo podemos evitar comprar casas que estén en fraccionamientos que estén cerca o dentro de los bosques y estén alejados de zonas con servicios urbanos, evitando así la necesidad de transporte.

6.- ¿Cuál es el papel de la industria /gobierno en la lucha contra el cambio climático?

Es fundamental. La industria debe adoptar tecnologías que reduzcan sus emisiones de GEIy ser ambientalmente responsables para neutralizar las emisiones que no puedan reducir; la neutralización se hace a través de proyectos de captura de carbono. Existen oportunidades para incursionar en el desarrollo de productos y cadenas de valor neutrales en cuanto a emisiones de GEI que pueden agregar valor a las empresas y diferenciarles en los mercados. Muchas de las medidas que pueden implementar las empresas o podemos desarrollar a nivel personal dependen de las condiciones generales de la economía y el marco regulatorio creado por el gobierno. Entonces el papel del gobierno es muy importante para reducir los procesos que generan emisiones de GEI, por medio de impuestos a las actividades que generan estos compuestos y creando condiciones e incentivos para que las medidas de mitigación sean viables económicamente. El sector financiero deberá jugar un papel protagónico en este sentido.

Finalmente en lo que se refiere a las medidas de adaptación al cambio climático, el gobierno es  o debería ser el coordinador natural de la implementación de estas medidas. Es necesario que tenga mano dura para regular y en su caso impedir las actividades humanas en zonas vulnerables ante el cambio climático, pues las consecuencias negativas pueden ser muy altas.

Dr. Arturo Balderas Académico de la carrera de Ingeniería Ambiental del ITESO, Universidad Jesuita de Guadalajara; colabora con el Ciesas Occidente.

Fuente:http://noticias.universia.net.mx/educacion/entrevista/2016/04/28/1138771/todavia-concienciacion-suficiente-cambio-climatico.html

México enfrenta una gran crisis de talento laboral: especialistas de la EBC

Nuestro país a pesar de ser una de las economías más importantes del mundo, enfrenta grandes retos para encontrar profesionales con las habilidades y competencias que demanda el mercado laboral.

La desconexión entre universidades y empleadores sobre la formación y las competencias que se requieren el día de hoy en el mercado dificulta el encontrar talento.

Escasez de talento especializado
La desconexión entre universidades y empleadores sobre la formación y las competencias que se requieren el día de hoy en el mercado dificulta el encontrar talento.
(Foto: iStock by Gettyimages)

 

Por: DIEGO ROMERO

En México existen 953,000 personas con alto nivel de escolaridad en situación de desempleo, de las cuales el 42.5% tienen una especialidad como una maestría o un doctorado, según datos del INEGI.

“Tienen muchos documentos, pero no tienen las competencias, no basta con tener una educación académica”, mencionó Guadalupe Álvarez Icaza Catedrática de la Escuela Bancaria y Comercial (EBC) en Educación Corporativa.

En la conferencia “Desafíos y Realidades de la Crisis de Talento” presentada por la EBC, Álvarez Icaza detalló que las competencias actualmente no son algo que se encuentran fácilmente en el mercado laboral, especialmente las actitudes y los valores de los profesionistas.

A pesar de ser una de las 18 economías más importantes del mundo, el país tiene una escasez de profesionales con habilidades necesarias para industrias más avanzadas como por ejemplo el sector energético.

Lo anterior pone en evidencia una de las problemáticas más importantes que tienen las compañías en nuestro país: la desconexión entre universidades y empleadores sobre la formación y las competencias que se requieren el día de hoy en el mercado, explicó Álvarez Icaza.

Como lo apunta la catedrática, el reto que tienen las universidades actualmente, es el de ofrecer programas adecuados a la praxis, que refuercen las materias básicas y que permita a los estudiantes realizar proyectos del mundo real.

LOS ‘MILLENIALS’ AFECTAN LA RETENCIÓN DE TALENTO

Las empresas no sólo deben lidiar con esta problemática sino que además deben planear estrategias para enfrentar las tendencias laborales del año 2016, como lo son el cambio organizacional, la inclusión de más mujeres en puestos clave de una empresa, las nuevas start-ups que cambian los paradigmas de los negocios y el fenómeno millenial.

Este fenómeno generacional es una de las razones principales del tiempo de rotación de personal calificado en las empresas, el cual oscila entre un año y medio a dos años.

Para enfrentar esta situación, las empresas han tenido que atender ciertas necesidades de los ‘millennials’; por ejemplo, comprender que los empleados quieren lograr un equilibrio entre el trabajo y la vida personal.

También han tenido que considerar que para las nuevas generaciones, el cumplir con los objetivos de ingresos es menos importante mientras estén aprendiendo y creciendo.

Otros temas que valoran estos jóvenes son: la meritocracia, la diversidad y la educación empresarial, por lo que las empresas están trabajando en estrategias que fomenten estas cuestiones, para así lograr retener su talento.

¿QUÉ PIDEN LAS EMPRESAS?

La Catedrática de la EBC enumera las características del perfil que están buscando las empresas en los profesionistas:

  • Habilidades técnicas y personales
  • Idiomas
  • Autoexigencia
  • Entrega eficaz, es decir, que sean responsables y cumplan con los plazos de trabajo que establece.
  • Más que empleados, quieren que actúen socios de negocios.
  • Esfuerzo personal consciente por buscar balance de vida y trabajo.
  • Que tengan certificaciones
  • Inteligencia emocional
  • Capacidad de relacionarse, el saber cómo utilizar las redes para lograr objetivos.
  • Resiliencia
  • Romper con los paradigmas, ser un rebelde creativo.
  • Capacidad de empatar con grupos diversos, multiculturales y multigeneracionales.
  • Unir los puntos, buscar el fondo de las cosas y sus causas.

Fuente:http://expansion.mx/carrera/2016/04/20/mexico-enfrenta-una-gran-crisis-de-talento-laboral

Esta es la pregunta debes que hacerte si de verdad quieres cambiar el mundo

Autor:

Cuando se trata de lo que yo puedo hacer, yo elijo

 

Ya lo dijo Gandhi, sé el cambio que quieres ver en el mundo. Y es que todos queremos ver cambios, pero pocos queremos cambiar, así que al final la conclusión lógica parece ser la de que ‘nada cambia si nada cambia’. ¿Qué puedes hacer tú?

Simplificando quizás demasiado, pero siendo necesario hacerlo si no queremos perdernos en el ruido, digamos que hay dos tipos de reacciones cuando nos enfrentamos a un problema: podemos culpar, o podemos ver en qué media somos responsables y qué queremos hacer al respecto.

Cierto, no queremos eximir de responsabilidad a quién sin duda la tiene. Los políticos son elegidos en las urnas para proteger a los ciudadanos, tu jefe ‘debería’ ser menos exigente, o más flexible… tus padres deberían haberte apoyado cuando quisiste elegir un camino profesional que no era de tu interés, y por eso acabaste haciendo algo que no querías… Ejemplos a diario como estos los encontramos a miles pero… ¿Cuándo fue la última vez que te escuchaste decir algo como “lo que deberían hacer es…”? Y ahora una pregunta diferente: cuándo fue la última vez que te escuchaste diciendo algo como:

“Esto me molesta, ¿hay algo que yo puedo hacer para cambiarlo?”

Cambia el punto de vista y cambiarás el mundo

Nada más real. Con la primera pregunta estamos poniendo la responsabilidad en el otro y por tanto el resultado no depende de nosotros. Si nada pasa, no hay mucho que nosotros podamos hacer. Totalmente desempoderante ¿no?

Sin embargo, con la segunda pregunta estamos abriendo la puerta a la posibilidad, a aquello que nosotros sí podemos hacer, por lo que sí podemos afectar al resultado. Un cambio de punto de vista, formular la pregunta de diferente manera consigue en este caso:

  • Pasar de ser un ciudadano pasivo, a ser un ciudadano activoen un mundo donde el conocimiento está cada vez más democratizado y la tecnología nos ayuda a interactuar más y a mayor escala, las posibilidades de que tú como ciudadano puedas hacer algo se multiplican. Como poco, la cantidad de información a la que ahora tienes acceso y la capacidad de movilización y de voces, sin duda se han incrementado.
  • Pasar de ser víctima a ser responsable: es una elección. La víctima tiende a estancarse y a perpetuarse en su queja, el responsable aunque no consiga cambiar las cosas, al menos lo intenta, lo que siempre deja mejor sabor de boca además de empoderar.
  • Pasar de la crítica a la construcción: tan necesario. La crítica por la crítica, echar balones fuera no beneficia a nadie. Es un gasto de energía inútil ya que no cambia las cosas. Sin embargo, el interés en ver cómo cada uno puede poner su granito de arena, cuando hablamos en colectivo, puede conseguir grandes cambios.
  • Pasar de la apatía al empoderamiento: es un primer paso, una primera acción la que desencadena cambios y los cambios los que desencadenas otros cambios. No único que no genera inercia es lo que no se mueve, así que cambiemos actitudes que generan más apatía por aquellas que generan movimiento.

En definitiva, no se si podemos o no cambiar el mundo, pero creo firmemente que sí que tenemos la capacidad de elegir. Elegir cómo reaccionamos ante una misma realidad, elegir si nos responsabilizamos o le pasamos la pelota a otro, elegir un lenguaje y un modo de pensamiento empoderante, elegir hacernos las preguntas adecuadas. En definitiva, buscar actitudes y comportamientos que nos cargue las pilas en lugar de perpetuarnos en la falta de esperanza.  ¿Quién se apunta?

Fuente:http://blog.es.idealist.org/esta-es-la-pregunta-debes-que-hacerte-si-de-verdad-quieres-cambiar-el-mundo/?platform=hootsuite

Qué es el capitalismo consciente y sus 4 principios

Conoce este modelo propuesto por el fundador de Whole Foods

Empresa consciente via Shuterstock

 

El capitalismo se ha convertido en sinónimo de muchos de los grandes problemas del mundo, como la desigualdad social. Sin embargo, existen líderes que piensan que esto no tiene que ser así, y que incluso el capitalismo puede utilizar los negocios para elevar a la humanidad.

Esto es lo que propone la teoría del capitalismo consciente, un concepto yorganización que cree que la libre empresa es el más poderoso sistema de cooperación social y progreso humano y que se puede ir más allá si se explota su potencial para hacer un impacto positivo en el mundo.

El término fue acuñado por John Mackey, fundador y CEO de Whole Foods, y Raj Sisodia, profesor en Babson College, autores del libro: Conscious Capitalism: Liberating the Heroic Spirit of Business. A continuación te presentamos sus cuatro principios básicos.

1. Propósito superior: a pesar de que las ganancias financieras son importantes, las empresas pueden tener un enfoque más allá de hacer dinero. La razón por la que una compañía existe debe ir más lejos, logrando así inspirar, involucrar y energizar a sus grupos de interés-

2. Orientación a grupos de interés: reconocer la naturaleza interdependiente de la vida y de los negocios, creando valor tanto para los clientes como para empleados, proveedores, inversionistas, la comunidad y todos los stakeholders. Esto se hace porque un grupo saludable de stakeholders generará un sistema de negocios saludable.

3. Liderazgo consciente: los líderes son personas que ven un camino e inspiran a otros para que lo sigan también. Los líderes conscientes abrazan el propósito superior y se enfocan en crear valor para todos los grupos de interés y en armonizar todos sus intereses, porque reconocen el importante rol de la cultura corporativa.

4. Cultura consciente: se refiere a conectar a cada grupo de interés entre sí y con el propósito, las personas y los procesos que forman la compañía.

Fuente:http://www.expoknews.com/que-es-el-capitalismo-consciente-y-sus-4-principios/

Índices de lectura: entre la ficción y la realidad

Por 

 

Un estudio realizado en 2015 concluyó que los mexicanos leemos más de lo que se creía. ¿Habían cambiado los hábitos de lectura? No, tan solo la metodología.

Un estudio realizado en 2015 concluyó que los mexicanos leemos más de lo que se creía. ¿Habían cambiado los hábitos de lectura? No, tan solo la metodología.

 

Afanada como está la burocracia mexicana en entregar cuentas alegres y cifras optimistas
—justamente cuando las cuentas y las cifras pueden ser todo lo que se desee, menos alegres y optimistas—, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), hoy Secretaría de Cultura, dio a conocer, en noviembre de 2015 (en vísperas del Día Nacional del Libro) la Encuesta Nacional de Lectura y Escritura (ENLE) que traía un notición: ¡los mexicanos leemos al año un promedio de 5.3 libros por persona y no el 2.9 que antes se tenía como cifra oficial desde 2006!

Escribimos entonces lo siguiente en estas mismas páginas: Si todo lo que tiende a subir es muy bueno (¡!), como informaron en el Conaculta, ¡estamos de plácemes! El dato curioso, sin embargo, es que el Conaculta aclaró que no se puede establecer un comparativo entre este resultado y el de 2006, ¡pues la metodología que se utilizó fue diferente!
De todos modos, observamos entonces, de acuerdo con los resultados de encuesta tan alegre, el lugar que ocupa ahora México, comparado con otros países del subcontinente, es el segundo: únicamente superado por Chile (5.4 libros per cápita al año), pero por encima de Argentina (4.6) y Brasil (4.0), a pesar de que, en otra acotación culposa, como para recular, según lo documentó la información periodística del 10 de noviembre de 2015, el Conaculta se curó en salud: “No podemos tener tampoco cifras fidedignas hasta que no se actualicen las encuestas de otros países; un ejercicio que cada país tendrá que empezar a hacer a partir de la metodología que pusimos a su disposición”.

De modo, dijimos entonces, que ¡ahora exportaremos metodologías para medir la lectura! Pero, sea como fuere, por lo visto, cambiar de metodología ayuda a ser más optimistas y, sobre todo, ayuda a los gobiernos a tener más logros. ¿Por qué el cambio de metodología de la encuesta si los resultados no admiten un comparativo con ejercicios precedentes de referencia, pero sí elevan los resultados favorables? Si no fuéramos suspicaces seríamos ingenuos. Estamos a medio sexenio, luego del retorno del PRI al gobierno federal, y de 2.9 libros leídos anualmente en promedio por persona, hemos alcanzado 5.3, ¡casi el doble, ya que somos tan optimistas! Si así vamos a la mitad del sexenio, cuando concluya la administración de Peña Nieto es bastante probable que superemos a España (10.3) o al menos a Portugal (8.5).

Hace apenas unos días, el 15 de abril de 2016, para documentar nuestro optimismo como hubiera dicho Carlos Monsiváis, el propio INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) dio a conocer los resultados del denominado Módulo sobre Lectura (Molec) correspondiente a febrero de 2016, es decir un levantamiento de datos que se hizo apenas tres meses después de que se dieran a conocer los resultados de la ENLE 2015. ¿Y cuál es el dato duro que arrojó el Molec de febrero de 2016? Uno que contradice palmariamente y derrumba la verdad histórica de la ENLE 2015: los mexicanos leemos en promedio, según este último instrumento estadístico, 3.8 libros per cápita al año, y no 5.3.

Lo más gracioso del caso es que el INEGI llegó a esta conclusión luego de aplicar la metodología del propio Cerlalc, uno de los principales organismos que participaron en la ENLE 2015. El universo de la ENLE 2015 fue de 5,845 personas de más de 12 años de edad, en zonas rurales y urbanas de toda la república y en ella participaron diversos especialistas en coordinación con el Centro de Investigaciones Académicas y Sociales del Instituto Politécnico Nacional (IPN), el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc), el Inegi y Funlectura.

Explica el INEGI en su documento oficial: “El objetivo primordial del Módulo sobre Lectura (Molec), es generar información estadística sobre el comportamiento lector de la población mexicana de 18 años y más, considerando características de la práctica de la lectura, aspectos asociados con la misma y razones principales para la no lectura. De los principales resultados de este cuarto levantamiento del Molec, realizado los primeros 20 días de febrero de 2016 se tiene que, de la población de 18 años y más, 97.2  por ciento es alfabeta. De este grupo poblacional, el 80.8  por ciento leyó en el último año por lo menos algún libro, revista, periódico, historieta, página de Internet, foro o blog. El promedio de libros leídos por la población de 18 años y más en el último año fue de 3.8 ejemplares. En comparación, en Chile se leen 5.4 libros al año; en Argentina el promedio es de 4.6; en Colombia de 4.1, y en Brasil de 4 libros por año de acuerdo a El libro en cifras, boletín estadístico del libro en Iberoamérica, del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc) publicado en diciembre de 2013”.

Por si quedara alguna duda, en cuanto a la metodología utilizada, el Inegi insiste en su comunicado oficial: “El Molec se realiza con base en la Metodología Común para Medir el Comportamiento Lector, publicada por el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc), organismo intergubernamental auspiciado por la UNESCO. De ahí que las estadísticas e indicadores resultantes sean comparables con los de países iberoamericanos, lo cual permite establecer similitudes y divergencias”.
Más claro no puede ser. En cuanto al universo y representatividad de la encuesta, el Inegi informa que el estudio se realizó en viviendas seleccionadas como unidades de observación, con un esquema de muestreo probabilístico, estratificado y por conglomerados, y entre una población objeto de estudio de 18 años y más. El tamaño de la muestra fue de 2,336 viviendas y la fecha de levantamiento los primeros veinte días de febrero de 2016. La cobertura geográfica es representativa a nivel nacional urbano, “derivado del agregado urbano de 32 ciudades de 100 mil y más habitantes”.

Especifica el comunicado del INEGI en relación con el Molec 2016: “Considerando a la población de 18 años y más alfabeta [la redacción es infame; más bien se trata de la población alfabeta de 18 años y más], se tiene que de cada cien personas 47 leyeron algún periódico en la semana pasada de referencia; asimismo, de cada cien, 46 declararon leer al menos un libro en los últimos doce meses; con una frecuencia ligeramente menor se encuentra la lectura de revistas en los últimos tres meses (42 de cada cien); las páginas de Internet, foros o blogs se leen por 37 de cada cien de esta población y en una reducida proporción [5 de cada cien] se encuentran quienes leen historietas”.
Añade el INEGI en sus conclusiones del Molec que “la duración promedio de la sesión de lectura es mayor conforme el nivel de escolaridad es más alto, de tal manera que las personas con al menos un grado de educación superior, registraron un promedio de 49 minutos; por el contrario, las personas sin educación básica terminada, esto es, que no han concluido la educación secundaria, registran el menor tiempo promedio, con 28 minutos por sesión”. Y “al considerar la lectura de libros, se identifica por ejemplo, que de la población que no tiene la educación básica terminada, 29.5  por ciento lee algún libro y otro tipo de material; mientras que en aquellos que tienen algún grado aprobado en el nivel superior, esta característica se identifica para 72  por ciento de ellos”. La redacción del informe del Molec 2016 parece hecha por personas que no han concluido la educación secundaria, pero más allá de esto, lo que podemos concluir, sin lugar a dudas, es que el Molec tumbó, sin proponérselo, la verdad histórica del 5.3 libros per cápita anuales con la que nos endulzó el oído la Encuesta Nacional de Lectura y Escritura 2015.

Pero si a todo esto le sumamos, además, la nada desdeñable probabilidad de mentira de los encuestados, es obvio que ciertos indicadores irían a la baja mientras que otros se elevarían considerablemente. Que la gente declare que ha leído por lo menos un libro al año (46 de cien personas así lo declararon) puede decir mucho o nada. ¿Qué libro fue ese? ¿La Biblia, Cincuenta sombras de Grey, Cien años de soledad? En relación con la ENLE 2015, dijimos y hoy reiteramos que ni la Biblia ni Cien años de soledad son libros leídos que cuenten para una encuesta: no son libros leídos, son clichés. Por lo demás, que los estudiantes universitarios declaren que destinan más tiempo por sesión de lectura (49 minutos en promedio), ésta es verdad de Perogrullo: leen sus libros de texto para hacer sus tareas y presentar sus exámenes. Lo realmente interesante sería preguntarles a los universitarios cuántos y qué tipo de libros leen además de los que corresponden a su carrera, pues como bien ha advertido Gabriel Zaid el problema de la lectura no reside tanto en las masas analfabetas y pobres que no saben leer ni escribir, sino en los universitarios privilegiados que no quieren leer sino escribir. Y como el mismo Zaid concluye: si todos los profesionistas leyeran libros, tendríamos un auge nunca visto en la industria editorial.

El alarde de la cultura
Más de una vez hemos formulado la siguiente pregunta en relación con las encuestas sobre consumos culturales: ¿Quién se ufanaría de ser borracho si tiene la oportunidad de alardear que es culto? Hay borrachos cultos, por supuesto, que no tendrían empacho en admitir que además de ser muy lectores son muy borrachos, pero en general las personas mienten en las encuestas, no únicamente porque no desean quedar mal, sino también porque tienen una gran desconfianza hacia las instituciones, y temen que todo lo que digan pueda ser usado en su contra. ¿Por qué en el Molec 2016 son tan bajas las cifras de quienes dicen realizar prácticas de lectura en internet (37 de cada cien): en foros y blogs? ¿Por qué es tan ínfimo (5 de cada cien alfabetizados) el promedio de los que admiten leer historietas? Muy simple: porque admitir esto no da caché sino desprestigio.

Pero además los resultados de estas encuestas van a contrapelo de estudios muy recientes que han demostrado que, cada vez más, los jóvenes y no tan jóvenes se vinculan preferentemente a la pantalla “y su uso está signado por el entretenimiento más que por el estudio” (Francisco Javier Albarello, Leer/navegar en Internet. Las formas de lectura en la pantalla). Se admite incluso que mientras la lectura de libros decrece (en cualquier tipo de soporte), las prácticas de lectura frente a la pantalla aumentan. Queda claro, entonces, que se lee más (en cantidad) pero se lee menos (en calidad), y que el entretenimiento (que ni siquiera involucra preferentemente al libro electrónico) absorbe el tiempo de los lectores.
Todo esto delata una de las grandes incongruencias del 5.3 libros per cápita al año al que llegó la ENLE 2015, pues a diferencia del Molec 2016 que tiene como población objeto de estudio a personas alfabetizadas de 18 años y más, en el ámbito urbano, la ENLE incluyó en su estudio a personas de más de 12 años de edad (de zonas urbanas y rurales), es decir las de 13, 14, 15, 16 y 17 años que, por si fuera poco, son quienes más vínculo natural tienen con las tecnologías de información, al menos en las zonas urbanas.

Dado que la realidad no mejora, la solución ha sido emplear nuevas metodologías no tanto para aspirar a conseguir alguna verdad que sea útil, sino para que las burocracias entreguen informes positivos que justifiquen sus puestos y sus sueldos con cifras que incluso den motivo de orgullo más que de preocupación. De este modo se pierde de vista lo más importante: para qué sirve un examen o un análisis.
Los estudios clínicos, por ejemplo, se mandan practicar no necesariamente para alardear que estamos sanos, sino para descartar que estemos enfermos. Como existen probabilidades, según la valoración inicial del médico tratante, de que estemos enfermos, si dichos resultados confirman la patología ello habrá sido, paradójicamente, muy positivo. ¿Por qué? Porque de este modo el médico podrá aplicar el tratamiento correctivo. Con las estadísticas de lectura lo que se está produciendo es una inversión de los fines y valores: lo que se busca es entregar buenas cifras para justificar al gobierno que las encarga. No para otra cosa las instituciones públicas contratan a los lecturólogos y a las encuestadoras. Todo avance porcentual (así sea mínimo) es oro molido, aunque las cosas puedan seguir igual o estar peores, y si es posible “cucharear” los resultados para que suenen más espectaculares, todos contentos y todos felices aunque la realidad sea negativa.

Sabemos, y se repite todo el tiempo ya como un estribillo fastidioso, que “cada finlandés lee una media de 47 libros al año” (Winston Manrique Sabogal, El País, Babelia, 4 de octubre de 2014). Sabemos también que Finlandia tiene el mejor modelo educativo del mundo. Lo que tendríamos que conocer es la metodología utilizada para llegar a la conclusión de los 47 libros per cápita al año. Y es que si de metodologías estamos hablando, lo lógico sería no inventar nuevas herramientas de medición, sino copiar exactamente las de Finlandia, para que el comparativo sea lógico y referencial. Aplicando la metodología finlandesas que lleva a ese país a alcanzar la increíble cifra de 47 libros en promedio por persona, es obvio que podríamos saber exactamente, en un comparativo que no admita dudas, cuántos libros per cápita leemos en México, y cuántos en Colombia, en Argentina, en Chile, en Brasil, en España, etcétera.

En lugar de hacer esto, ¡inventamos metodologías que ponemos a disposición de los demás países de América Latina y el Caribe para que éstos a su vez actualicen sus mediciones nacionales! Ahora bien, ¿qué tan buena es esta metodología de exportación que ni siquiera el Inegi la aplicó en su Molec 2016, sino que optó por seguir utilizando la vieja metodología del Cerlalc? ¿Alguien puede entender algo? Si tan buena, además de tan prodigiosa, es la nueva metodología del ENLE 2015, ¿por qué el Inegi no la utilizó en el Molec 2016 donde también participó junto con el IPN, el Cerlalc, el entonces Conaculta y Funlectura? Si es producto de exportación, ¿por qué no seguirla utilizando en casa en vez de usar la Metodología Común para Medir el Comportamiento Lector? No resulta lógico.

Lectura sin educación
Lo que sí resulta lógico, y claro, es que a los gobiernos latinoamericanos en general, y no sólo al de México, les interesan más las cifras que la lectura, y especialmente las cifras más que optimistas, espectaculares, rimbombantes, acomplejados como están por el gran ruido mediático que les causa el mítico 47 libros per cápita de Finlandia que, por lo demás, no puede ser sino una leyenda urbana mundial, ya que la pregunta sensata tendría que ser: ¿qué otra cosa hacen los finlandeses, además de leer libros?
Pero aun aceptando que la media de lectura finlandesa sea real, y no ficticia, lo que no aceptan entonces los gobiernos de América Latina es que los altos índices de lectura sólo pueden ir aparejados a la excelencia educativa que, por supuesto, estamos muy lejos de alcanzar en México y en cualquier país latinoamericano. (Recientemente, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, INEE, informó que el promedio de escolaridad en México equivale a la secundaria terminada.) Se pueden leer 47 libros por persona sólo si se tiene la eficiencia del sistema educativo finlandés. ¿Cómo conseguir índices de lectura no ya digamos cercanos a los 47 libros pér cápita de Finlandia, sino siquiera próximos a los 18 de Noruega o los 15 de Alemania (según cifras siempre discutibles) si el rezago educativo en México y en los demás países de América Latina y el Caribe es más que evidente? Pueden cambiarse las metodologías de medición cuantas veces quieran; lo que no se puede cambiar, con una encuesta, es la realidad.

Apenas el domingo 17 de abril de 2016, el director general del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), Mauricio López Velázquez, “reconoció que al menos uno de cada 100 jóvenes en nuestro país no sabe leer ni escribir y que, en total, 5.4 millones de jóvenes no ha logrado concluir la formación básica” (Laura Poy Solano, La Jornada). Esto en cuanto a los jóvenes, exclusivamente, pero hay algo peor: “de los casi 30 millones de mexicanos mayores de 15 años que se encuentran en rezago educativo, 25 millones corresponden a quienes no lograron concluir su primaria y secundaria”. Si esta fuese la realidad finlandesa o noruega o alemana, resulta obvio que los finlandeses no leerían 47 libros per cápita al año ni los noruegos 18 ni los alemanes 15. ¿Es tan difícil comprender esto? El escritor y editor Jaime Labastida, director general de Siglo XXI Editores y de la Academia Mexicana de la Lengua, estima, con muy buenas razones y con deducciones lógicas que se desprenden de la actividad del mercado editorial, que el índice de lectura en México no llega siquiera al 1 por ciento: 0.6 libros per cápita al año, para ser más exactos.
Hoy se sabe (porque todo acaba sabiéndose) que las cifras alegres de la ENLE 2015 se tuvieron listas mucho antes del 9 de noviembre de 2015 en que se dieron a conocer públicamente. Pero se reservaron no sólo para soltarlas en vísperas de una fecha coyuntural (el Día Nacional del Libro), sino también porque resultaban escandalosamente buenas. Eran tan buenas que antes de revelarlas las revisaron detenidamente para “calibrarlas” y “cuadrarlas”. Esto es lo malo de dar tan buenas noticias en medio de una realidad tan mala. En circunstancias adversas, las buenas noticias asustan… porque tienen un enorme parecido con las mentiras.

Fuente:http://campusmilenio.mx/index.php?option=com_k2&view=item&id=4292%3Aindices-de-lectura-entre-la-ficcion-y-la-realidad&Itemid=143

Impuesto al salario vía OCDE

A propósito del informe Impuestos al Salario 2016, el cual ilustra cómo se calculan los impuestos y los beneficios en cada país y examina el impacto que tienen en los ingresos de los hogares, la OCDE realizó una gráfica interactiva en la cual se puede comparar el impuesto al salario por país para una persona soltera, una pareja con hijos y para todo tipo de hogares.

Esta herramienta permite al usuario navegar entre cinco indicadores diferentes dentro de las tres opciones, así como ordenar los países de acuerdo al indicador que se selecciona.

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Los impuestos al salario para aquellos trabajadores solteros y sin hijos con el promedio salarial nacional son más altos en Bélgica (55.3%), Austria (49.5%), Alemania (49.4%) y Hungría (49.0%). Por el contrario, las más bajas se encontraron en Chile (7%), Nueva Zelanda (17.6%) y México (19.7%).

En nuestro país, el impuesto sobre la renta para una pareja casada con dos hijos que gana el 100% del salario medio en el sector privado es de 8%, muy parecido al de Irlanda (7.2%), Grecia (8.2%) y Estonia (8.3%). El más alto es Dinamarca con 31.9% y el más bajo se observa en República Checa con -3.5%. De hecho, en todos los países de la OCDE, excepto México y Chile, la cuña fiscal (el porcentaje de impuestos al trabajo sobre el total del costo del salario) para trabajadores con hijos es menor que la de los trabajadores solteros sin hijos.

La herramienta también muestra la evolución de los cinco indicadores para cada país de la OCDE así como un mapa donde se muestra a través de distintas tonalidades los porcentajes que poseen los países de cada uno de los indicadores.

Revisa la herramienta de la OCDE aquí.

Fuente:http://imco.org.mx/banner_es/40918/