Nuevas carreras profesionales ante nuevos desafíos

La Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Enseñanza Superior (ANUIES) propone renovar la educación superior en México ante los cambios que exige la transformación tecnológica en el mundo

Por: Nelly Toche

Nuevas carreras profesionales ante nuevos desafíos

En la actualidad, muchos factores  han obligado a las universidades e instituciones de educación superior a cambiar la oferta curricula y las instituciones se han visto obligadas a analizar este proceso y generar nuevas carreras y formas de profesionalización.

El documento Visión y acción 2030,  Propuesta de la ANUIES para renovar la educación superior en México, recoge estos desafíos enmarcados por  una cuarta revolución industrial o revolución 4.0, “Transformaciones marcadas por los efectos de la globalización, la ingeniería genética, las aplicaciones de lananotecnología, la aparición de nuevos modelos de negocio, la automatización de procesos, la irrupción de las múltiples aplicaciones de la inteligencia artificial, la convergencia de tecnologías digitales, físicas y biológicas que modificarán fundamentalmente la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos”, se lee.

“Todo esto tiene un enorme impacto en el proceso educativo, hay una presión muy fuerte en las universidades por innovar su oferta, métodos y modelos educativos; para que se reorganicen y diversifiquen”, aseguró el maestro José Aguirre Vázquez, director general de Planeación y Desarrollo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Enseñanza Superior (ANUIES), en entrevista para El Economista.

Agregó que dentro de ese proceso de diversificación, a la par hay un asunto inminente de desaparición de ciertas carreras.  Por ejemplo, la actividad tradicional de un contador está en riesgo de desaparecer frente a la automatización y las grandes bases de datos con las que ahora se cuentan y probablemente se requiera de ingeniería fiscal, pero esto también es parte de una transformación.

Los perfiles se van modificando

Además del componente tecnológico, también se requiere gente con nuevas competencias. “Ante tan débil crecimiento del empleo y la precariedad del ya creado, también se requieren perfiles distintos en los egresados”.

En este contexto, hay un nuevo desafío social, requerimos especialistas, con un segundo idioma, capaces de trabajar interdisciplinariamente, con capacidades sociales y de trabajo con grupos interculturales (hoy los socios están por todo el mundo), “esas son presiones para las universidades, para modificar la currícula constantemente”. Hoy buscamos no solo empleados sino creadores de empleos.

Nuevos paradigmas generan incertidumbre

Esta revolución y uso de nuevos recursos tecnológicos trae también impactos sociales importantes. Cuando se rompen inercias y aparecen en nuestras vidas nuevos paradigmas se genera incertidumbre.

Sobre este punto el maestro Aguirre señaló que “hoy tenemos que formar jóvenes para la incertidumbre, no para la certeza, cuando una persona estudia derecho, por ejemplo, debe estar consciente de que ese derecho se va a transformar, por ello, en el proceso formativo debe enseñarse a aprender a lo largo de la vida”.

Agregó que es tan alta la incertidumbre y proceso de transformación que para muchas personas la reinvención será una constante, esto tiene que ver con la versatilidad, es decir, formación para la adaptación al cambio. “Las ofertas de trabajo requerirán cosas muy diversas, en ese sentido los nuevos estudiantes deben aprender a hacer cosas diferentes”.

Para ello, hablamos de universidades sumamente adaptativas y dinámicas. Pues, aunque tiene que haber una infraestructura tanto académica como física, de recursos materiales y de equipamiento, como columna vertebral en la formación de los estudiantes, todo lo demás debe ser muy flexible, incluso muchos recursos debieran obtenerse con herramientas como educación a distancia.

“No todo se podrá resolver con carreras largas, pues el conocimiento está en constante cambio, ese es el horizonte y en él se aprecia una posibilidad, aunque temeraria, pero probable. Podrían estar incluso en riesgo los títulos universitarios”. Esto responde a que probablemente hoy se requieren competencias muy puntuales que lleven meses o un año de aprendizaje, y no cuatro o cinco, tal como las carreras universitarias actuales lo plantean.

El funcionario también hizo hincapié en que la capacitación por parte de la industria será fundamental “tendrán que invertir en estos perfiles tan específicos”.

Visión de desarrollo regional y más allá

A través de los consejos regionales, la ANUIES siempre ha  impulsado que haya una relación importante entre lo que ofrecen las universidades y lo que se necesita regionalmente, “siempre hay una preocupación por ver esta relación directa”.

Sin embargo, hoy también se viven métodos que no necesariamente obedecen a esta premisa, sino a procesos emergentes que tienen que ver con la innovación y la creatividad. Un ejemplo de ello es el estado de Querétaro, que ha impulsado la aeronáutica, “se volvió un modelo que se está replicando en otras entidades e incluso ya tienen una universidad tecnológica en aeronáutica  y una industria. Esta es una nueva posibilidad de ampliar la oferta educativa y un polo de atracción de estudiantes de muchas otras entidades”.

Actividades de baja calificación

Este es un problema social, aseguró el maestro Aguirre; la reducción en el empleo se está dando en la menor calificación, sustituir esos empleos cada vez es más fácil, ante la pregunta ¿Qué hacer?, el funcionario aseguró que la inventiva, creatividad y la capacidad humana para imaginar, serán claves para el empleo.

Y explicó: Nuestro país tiene 38 de cada 100 jóvenes en las aulas, estamos 10 puntos por debajo del promedio de América Latina, si 38 están en las aulas, ¿dónde están los demás? Esta situación tiene consecuencias,  no solo por el riesgo que corren esos jóvenes, pues hoy por hoy las aulas han sido un factor de protección para niños y jóvenes además de que gozan de un proyecto de vida, sino también tiene que ver con la capacidad de un país para ser competitivo y para propiciar su desarrollo.

Entonces, “no nada más es matricula,  tiene que ver con desarrollo social y posibilidades de crecimiento económico, el dilema es que tenemos un gran rezago y el desafío es generar alternativas de desarrollo económico para todos los jóvenes”.

Aseguró que la alternativa tampoco es que todos vayan a las aulas por años, pues recordó que las capacidades en cada persona son distintas. Abogó por dignificar y valorar las carreras técnicas superiores: por ejemplo, sólo 170,000 de 4.2 millones de estudiantes siguen este tipo de estas carreras que además no se promueven y cargan con un prejuicio social, y sin embargo, tienen grandes áreas de desarrollo.

El maestro Aguirre concluyó que estamos en un tono turbulento, “quien lea este documento (Visión y acción 2030) tiene que comprender que no son aguas mansas, es cambio rápido, constante, con incertidumbre y en ese barco, tenemos que estar navegando y las instituciones tienen que estar preparadas para enfrentar una dinámica que se avecina, donde la innovación y el cambio social, deben ser fundamentales”.

Fuente:https://www.eleconomista.com.mx/gestion/Nuevas-carreras-profesionales-ante-nuevos-desafios-20180926-0125.html

Advertisements

Colaboremos para enfrentar los riesgos éticos de la inteligencia artifical

POR: 

En 1942, las tres leyes de la robótica elaboradas por Isaac Asimov fueron pensadas para que un ser humano no sufra daños físicos a manos de un robot. La tecnología ha avanzado mucho desde su día, ahora que la inteligencia artificial (IA) es más que una nueva ola de tecnología. Es un híbrido único de datos, capital y trabajo, capaz de crear una fuerza productiva completamente novedosa e intervenir en varios otros aspectos de la vida. Frente a estos cambios a nuestro mundo, surgen muchos miedos y preocupaciones que podemos consolidar en al menos dos grandes preguntas: En “Algoritmolandia,” ¿será posible coexistir de una manera digna con los robots? y ¿podemos confiar en los algoritmos que harán decisiones sobre nuestras vidas?

Para mitigar los riesgos éticos de la inteligencia artificial, tenemos que tomar un rol más activo en su desarrollo

Responder a estos desafíos es posible a partir de un humanismo tecnológico que ponga a las personas como núcleo de los esfuerzos. Aunque suene paradójico: si desea poner al ser humano en el centro de las preocupaciones relacionadas con la inteligencia artificial en nuestras vidas, América Latina y el Caribe (ALC) no pueden dejar de diseñar una política de los robots que guíe su desarrollo de una manera competitiva, rigorosa y a la vez, holística. Esto sirve para minimizar las brechas no solamente entre humano y máquina, sino también entre persona y persona.

Aunque parezcan científicos y objetivos, los algoritmos están impregnados de subjetividad. La lógica de los algoritmos es inductiva. Analizan información pasada y sobre ella hacen predicciones, corriendo el riesgo de mantener el statu quo. ¿Son las enormes inequidades, los prejuicios y las desigualdades de género un estado que quisiéramos perpetuar? Claramente, no.

Por eso es importante que, desde América Latina y el Caribe, participemos en espacios de diálogo multilaterales que garanticen la gobernanza de una IA inclusiva en la región y en el mundo, y que formulemos estrategias que toman en cuenta los riesgos éticos de inteligencia artificial articulados. Actualmente existen múltiples manifiestos con más de 12.000 firmas de científicos, emprendedores y expertos mundiales que advierten los riesgos diversos de dejar decisiones libradas a procesos autónomos sin una adecuada supervisión. Estos son algunos ejemplos que buscan sentar las bases éticas para que la IA no acentúe las desigualdades:

“La tecnología no puede estar por encima nuestro”

El Instituto de Ingeniería Eléctrica y Electrónica (IEEE, por sus siglas en inglés) publicó un manifiesto con principios éticos para evitar que los sistemas autónomos no violen derechos humanos básicos ni produzcan tampoco daños al ambiente. La llamada “Carta de Copenhague”, suscripta por prestigiosos científicos, invita a compartir una visión de progreso que trascienda al concepto de innovación recordando que el ser humano debe estar en el corazón de cualquier acción tecnológica. “La tecnología no puede estar por encima nuestro”, subraya el texto.

En el mismo sentido se expresaron los manifiestos éticos difundidos por el Future of Humanity Institute, de la Universidad de Oxford, y por Future of Society, que cuenta con el apoyo de Harvard, que señalan los riesgos de aplicaciones militares de IA y abogan por una gobernanza global que brinde un marco ético.

“Aseguremos que los sistemas de IA cada vez más capaces a la vez sean más robustos y beneficiosos”

La Carta Abierta del Future of Life Institute fue firmada, entre otros, por Stephen Hawking, y propone promover estudios interdisciplinarios en IA porque su penetración social tendrá enormes impactos legales, económicos, sociales, filosóficos. Destaca la necesidad de desarrollar sistemas “robustos” o resilientes en temas de confianza y ciberseguridad. La mirada precisa ser holística.

“Deberíamos desarrollar métodos que detecten y corrijan los errores y sesgos, en vez de que se repliquen”

El sector privado tampoco tomó una actitud pasiva. Los gigantes tecnológicos IBM, Amazon, Facebook, Google, DeepMind y Microsoft crearon el Consorcio de IA al Beneficio de las Personas y la Sociedad (Partnership on AI to Benefit People and Society). Sus objetivos son empoderar a la mayor cantidad de gente en el uso de herramientas de IA y participar en el debate sobre sus consecuencias legales, éticas, sociales y económicas. Surgen entonces profundos dilemas relacionados a los derechos humanos, a la privacidad, y a la representación.

“Proporcionemos espacio para que las personas expresen sus preocupaciones y experiencias con el sesgo codificado”

Hay un proyecto en el laboratorio de medios del MIT (Media Lab) llamado Liga de la Justicia Algorítmica, que está comprometido con la justicia, la responsabilidad y la transparencia de los sistemas codificados. Este proyecto fue creado por la investigadora Joy Buolamwini, quién descubrió que las tecnologías de reconocimiento facial no eran capaces de detectar a su cara, supuestamente porque el desarrollo de esta tecnología no había tomado en cuenta datos para reconocer a las personas Afrodescendientes.

Como el presidente del MIT, Rafael Reif reflexiona sobre esta iniciativa, “Resulta crucial que los tecnólogos inviten a sus colegas a colaborar desde el inicio de la fase de diseño, no una vez que el producto ya está casi terminado. Cuanto más podamos unir a investigadores que reflejen toda la diversidad de la experiencia humana, más chances tendremos de minimizar los sesgos.”

Una oportunidad de fortalecer nuestros valores como humanos

La articulación de consensos es el arma más eficaz para combatir los nuevos riesgos que acompañan a la IA, a los que se suman riesgos de control, riesgos sociales, económicos y éticos que urge minimizar. Los algoritmos nos ponen a prueba y nos desafían a mejorar nuestros propios valores, evitando ser sesgados cuando interrogamos las fórmulas. Depende de nosotros crear las nuevas reglas de la cobotización, cánones más amplios para que los humanos no sean dañados en su dignidad con la pérdida de empleos. Los algoritmos pueden tomar decisiones desde sus cajas negras o facilitar el acceso a bienes y servicios de mayor calidad. Para evitar lo primero y estimular lo segundo, tenemos que ordenarnos sobre una base de criterios de calidad, confiabilidad, acceso y transparencia.

América Latina debe apoyarse en el factor humano, en el talento, la pasión, el trabajo en equipo, la creatividad y todas las virtudes donde somos superiores a las máquinas. No podemos medir nuestros éxitos y fracasos solo en términos de productividad ni maravillarnos por gadgets ingeniosos si los dividendos digitales no se encauzan para hacernos mejores como individuos, si la tecnología no se traduce en políticas públicas aptas para mejorar la vida de las grandes mayorías.

Fuente:https://blogs.iadb.org/abierto-al-publico/2018/08/31/riesgos-eticos-de-la-inteligencia-artificial/?utm_source=newsletter36-09-2018&utm_medium=email-KLD&utm_campaign=blog&utm_term=ia&utm_content=15-09-2018

El mapa del mundo, redibujado en función de la población de cada país

A visitor places her hands on a "Tangible Earth", a digital globe which real time global metrological data is fed through the Internet from about 300 places in the world, is displayed at an exhibition pavillion inside the media centre for G8 Hokkaido Toyako Summit in Rusustu town, on Japan's northern island of Hokkaido July 6, 2008.  REUTERS/Yuriko Nakao (JAPAN)  FOR BEST QUALITY IMAGE ALSO SEE: GM1E57T1A6B01 - GF2E47609DI01

Imagen: REUTERS/Yuriko Nakao

Por: Andrés P. Mohorte

A esta hora del día la población mundial asciende a los 7.600 millones de almas. Y subiendo, claro. Las proyecciones demográficas indican que la especie humana continuará reproduciéndose a un ritmo sostenido durante el próximo siglo, aunque no lo hará con igual de intensidad en cada rincón del mundo. De ahí que entender visualmente cómo se distribuyen los humanos sobre el planeta sea útil para entender mejor el entorno político en el que nos movemos (y moveremos).

Nadie como Max Roser, autor de algunas de las ilustraciones e infografías más útiles y compartidas de los últimos años, para mostrarlo. Su proyecto, Our World in Data, lleva más de una década mostrando cómo las condiciones de vida del ser humano sobre la faz de la Tierra están cambiando (la mayor parte de las ocasiones a mejor). Pero a menudo los datos son brutos y no discriminan por regiones; y cuando lo hacen, pierden de vista la escala demográfica de cada país.

Este maravilloso mapa cambia la perspectiva (se puede ver a máxima resolución aquí).

Pensemos en los ejemplos más evidentes, China y la India. No hay continente en el mundo capaz de superar en población a uno de los dos por separado (descontando Asia), por lo que los acontecimientos macroeconómicos o estructurales que modifiquen las condiciones de vida en ambas naciones (esperanza de vida, caída de la mortalidad infantil, descenso de la pobreza, etc.) serán más relevantes (en términos agregados) que aquellos que hagan lo propio en toda, digamos, Europa.

Los mapas comunes no nos ofrecen ese tipo de información. Por lógica, el ser humano ha ilustrado el entorno en el que se movía en función de su geografía. No siempre ha sido exacto (como prueba la popularidad de la proyección de Mercator), pero siempre ha proyectado una imagen del planeta donde la representación física primaba sobre todas las demás. Rusia aparenta ser grande porque Rusia es grande, y, antaño, recorrer el mundo implicaba enfrentarse a lo desconocido. Los mapas arrojaban luz donde había dragones, y ofrecían a sus consumidores una imagen del mundo.

Hoy en día conocer la forma de los continentes es tan sencillo como abrir Google Maps, y la función de los mapas, o de la labor cartográfica, es más divulgativa e ilustrativa que técnica. No sólo eso, la humanidad ha logrado superar (con sus peros y venganzas) a la geografía. Obviando las potenciales consecuencias del cambio climático, el futuro de la humanidad está menos atado a su entorno físico de lo que solía. Entender el mundo ya no requiere de una descripción fidedigna.

De ahí que ajustar la forma de los países a su población, divididos en pequeñas celdas de 500.000 personas, sea una idea tan útil: relativiza el carácter geográfico de los mapas y le aporta una dimensión crucial, la demográfica, para el futuro por venir. Dos países, como es obvio, resaltan frente a los mapas físicos: la India y China. Son grandes de por sí, pero a nivel poblacional son directamente incomparables. En general, es un patrón común al Extremo Oriente: Indonesia (266 millones), Bangladesh (166), Vietnam (96) o Filipinas (100) son descomunales.

Europa queda muy empequeñecida, sumando algunas de las naciones más diminutas de la Tierra (Mónaco, San Marino, El Vaticano) y un puñado de países que mantienen, más o menos, su posición en el nuevo orden geográfico (España, Francia, Italia o Alemania). Los demás estados son muy pequeños a escala global. Mención especial merece Rusia, que queda totalmente borrada del mapa asiático: es el país más extenso del mundo, pero a nivel demográfico su influencia es decreciente en Europa y marginal (sólo 30 millones de personas) en la inmensa Siberia.

En África el cambio más significativo lo protagoniza Nigeria, pequeña en extensión pero extraordinariamente habitada (no hay ningún país cercano que se le acerque). El Congo, con 84 millones de habitantes, y Etiopía, con más de 100, son la otras dos grandes potencias demográficas por debajo del Sáhara (e irrelevantes, cuando no reducidas a una eterna guerra civil, en el plano geopolítico). Egipto, con 99 millones (20 de ellos en El Cairo), completa el cuadro.

En América sólo hay un cambio drástico: Canadá, un fenómeno similar al de Rusia, gigantesca pero vacía de población. Las tres grandes potencias demográficas son también tres de los cinco países más extensos de los dos continentes: Estados Unidos (300 millones de habitantes y al alza, el país occidental con mejor salud demográfica); México (130 millones de habitantes); y Brasil (210 millones de habitantes). En contraste, Argentina es la más empequeñecida (44 millones).

Roser ha bautizado a su obra como “el mapa que necesitamos si queremos reflexionar sobre cómo las condiciones de vida globales están cambiando”. Pese a la longitud, es un nombre con tino, porque apunta a algo esencial: la geografía es útil, pero no nos revela demasiado sobre hacia dónde camina el mundo (es estable, al fin y al cabo). La demografía ilustra cuál es la verdadera importancia de cada continente y nación.

Responsabilidad e Innovación Social: el nuevo “chip” profesional y generacional

La responsabilidad y la innovación social, elementos necesario para un ambiente más equilibrado

Responsabilidad e Innovación Social: el nuevo "chip" profesional y generacional

La responsabilidad y la innovación social han tenido un fuerte auge en las últimas décadas entre las distintas profesiones y actividades empresariales percibiéndose. como una nueva forma de hacer negocios, más éticos y preocupados por el equilibrio entre la generación de valor social y la generación de riqueza. Las generaciones actuales de estudiantes, por su parte, tienen diferencias importantes con sus antecesores, los baby boomers y la generación X. Su preocupación por el impacto ambiental que tienen las actividades de su vida cotidiana es un rasgo distintivo de esta generación que empieza a dejar de consumir productos verdes o amigables al ambiente; esto es observable en los movimientos contra el uso de materiales desechables y bolsas de plástico por citar solo dos casos; también vemos cada vez más, en el consumidor urbano joven, una rutina recurrente de consulta de etiquetas de productos, para evaluar, aunque sea de una manera general, sus decisiones de compra. En ambos casos, tanto profesionistas como estudiantes empiezan a configurar una nueva forma de consumo.

Con el uso de la tecnología para fines de innovación social, la forma de consumir como la conocíamos también está cambiando, Jeremy Rifkin define a una nueva generación de productores que a la vez son consumidores de sus propios productos como “Prosumidores”, esto es, personas que producirán los bienes y servicios que ellos mismos consumirán, como, por ejemplo, huertos de auto consumo, energía eléctrica de auto consumo, impresoras 3D, entre otros.

Estamos a fin de cuentas en la antesala de un cambio en nuestra forma de consumir, hoy en día algunas universidades y centros de investigación como la Facultad de Responsabilidad Social de la Universidad Anáhuac México debaten y reflexionan sobre una nueva cultura del consumo, un consumo más responsable y a la vez más justo que se contrapone a la idea de una Economía Lineal de producción en donde se produce para usar y desechar provocando una desmesurada explotación de los recursos naturales, un exceso de desperdicios imposibles de reutilizar y niveles de residuos que son más altos. La apuesta de estas nuevas generaciones de empresarios y ciudadanos es hacia la Economía Circular, una propuesta consiste en mantener productos, componentes y materiales en su mayor nivel de utilidad y valor el mayor tiempo posible, eliminando el concepto de desperdicio por medio de materiales que cumplen múltiples ciclos de vida. Se trata, no de una moda, sino de un cambio de “chip” en la estructura mental.

En palabras de Julian Kirchherr significa un nuevo sistema económico que se basa en modelos de negocio que remplazan el concepto de “fin de ciclo de vida”, con el de las “4R´s”: reducir, reusar, reciclar, y recobrar materiales en los procesos de producción, distribución y consumo; con el objetivo de alcanzar un desarrollo sustentable, que implica crear y mejorar la calidad medioambiental, prosperidad económica y equidad social, para el beneficio de la actual y las futuras generaciones.

La responsabilidad y la innovación social son una nueva forma de re-pensar una relación más equilibrada con el ambiente, con la sociedad y con la generación de riqueza.

Fuente:https://www.entrepreneur.com/article/320572

Los retos de la fuerza laboral frente a la automatización

Por: 

8c3f1-estudiantesenproyectoderobc3b3tica

Un reporte del Foro de Economía Mundial estima que cerca del 52% de las tareas laborales de ahora serán desempeñadas por una máquina, en comparación al 29% de hoy en día.

Para el 2022 se desplazarán 75 millones de empleos, un número preocupante si no se toma en cuenta que se proyecta la creación de 133 millones, 58 millones de nuevos empleos netos.

Lo más alarmante no es la cantidad de empleos perdidos o ganados, o el porcentaje de máquinas haciendo tareas laborales, sino la necesidad de los empleados de renovarse. El 54% de los trabajos requerirá que adquieran habilidades significativas en los próximos años para aprovechar al máximo las oportunidades de crecimiento que ofrece la Cuarta Revolución Industrial

¿Cómo se preparan las empresas para los retos del futuro?

Para enfrentar los desafíos presentados por las máquinas y algoritmos, se necesita contratar nuevo personal de tiempo completo que cuente con las habilidades relevantes para manejar las nuevas tecnologías, automatizar labores completamente y readaptar a los empleados existentes.

Cerca del 50% de las empresas espera que su fuerza de trabajo de tiempo completo disminuya para el 2022 debido a la automatización, y casi 40% espera expandir su personal y sólo un cuarto espera que la tecnología creará nuevos empleos en sus compañías.

Aún así, más de la mitad de las compañías planean reformar solamente a los empleados en posiciones clave y sólo un tercio piensa preparar a los trabajadores en riesgo de perder su empleo, lo que pone en peligro la oportunidad de muchos de conservar su trabajo o conseguir uno nuevo si no se preparan por si mismos.

Para ayudar a los empleados a renovarse, el 85% de los negocios planea depender de departamentos internos especializados, la mitad piensan apoyarse de la educación pública y sólo el 34% proyecta capacitar directamente a los empleados y darles una acreditación reconocida incluso fuera de la empresa.

El futuro de la fuerza laboral

Todas las industrias tendrán brechas de habilidades, por lo que se necesita una coordinación entre todos: empresas, gobierno, empleados y demás partes interesadas para crear una nueva visión del mercado laboral.

Quien tiene la necesidad más urgente de enfrentar el impacto de la tecnología es el sector público mediante una restructuración del sistema educativo a uno destinado a mejorar las habilidades blandas. También necesita apoyar políticas sociales orientadas a crear un ecosistema de aprendizaje de por vida en los estudiantes y empleados, y estimular la creación de empleo según la demanda local y global.

Las industrias deberán estimular la capacitación de sus empleados actuales frente los nuevos y más demandantes roles a medida que la competencia por talentos capacitados se intensifica.

Para los trabajadores, es necesario asumir la responsabilidad personal de su trayectoria de aprendizaje a través del desarrollo de un mayor grado de comodidad con el concepto de aprendizaje permanente.

Panorama Laboral 2022

Ascendentes

  1. Analista de datos y científicos
  2. Especialistas en IA y aprendizaje automático
  3. Gerentes generales y de operaciones
  4. Desarrolladores y analistas de software y aplicaciones
  5. Profesionales de ventas y marketing
  6. Especialistas en big data
  7. Especialista en transformación digital
  8. Nuevos especialistas en tecnología
  9. Especialistas en desarrollo organizacional
  10. Servicio de tecnología de la información

Declinante

  1. Empleados de entrada de datos
  2. Contabilidad  y empleados de nómina
  3. Secretarios administrativos y ejecutivos
  4. Trabajadores de ensamblaje y fábricas
  5. Información del cliente y trabajadores del servicio al cliente
  6. Servicio de negocios y gerentes de administración
  7. Contadores y auditores
  8. Empleados de registro de materiales y mantenimiento de existencias
  9. Gerentes generales y de operaciones
  10. Gráficos del servicio postal

Perspectiva de habilidades para el 2022

Creciente

  1. Pensamiento analítico e innovación
  2. Aprendizaje activo y estrategias de aprendizaje
  3. Creatividad, originalidad e iniciativa
  4. Diseño y programación de tecnología
  5. Pensamiento crítico y análisis
  6. Resolución de problemas complejos
  7. Liderazgo e influencia social
  8. Inteligencia emocional
  9. Razonamiento, solución de problemas e ideación
  10. Análisis y evaluación del sistema

Deterioro

  1. Destreza manual, resistencia y precisión
  2. Habilidades de memoria, verbales, auditivas y espaciales
  3. Gestión de recursos y materiales financieros
  4. Instalación y mantenimiento de tecnología
  5. Lectura, escritura, matemáticas y escucha activa
  6. Manejo de personal
  7. Control de calidad y conciencia de seguridad
  8. Coordinación y gestión del tiempo
  9. Habilidades visuales, auditivas y del habla
  10. Uso de tecnología, monitoreo y control

Fuente:https://observatorio.itesm.mx/edu-news/los-retos-de-la-fuerza-laboral-frente-al-automatizacin

En México se discrimina a 6 de cada 10 mujeres

Las mujeres son discriminadas en México (Foto: Reuters)

La última Encuesta Nacional sobre Discriminación del Inegi, arroja que 58% de las mujeres mexicanas se han sentido discriminadas en los últimos cinco años con conductas como rechazo o exclusión de las actividades sociales, miramientos incómodos, burlas o agresiones verbales, agresiones físicas o incluso han tenido que salir de una comunidad.

Por grupos, los más discriminados son los adultos mayores de 60 años, pues 61% manifestó haber sido víctima de al menos una de las señales de discriminación, seguidos de las mujeres (58.8%), la población discapacitada (58.3%) y los indígenas (40.3%).

Cuatro de cada 10 mujeres en México consideran que sus derechos se respetan poco o nada, mientras que una de cada cuatro ha experimentado negativa en la prestación de servicios médicos o medicamentos, apoyos de programas sociales y atención en oficinas de gobierno.

La encuesta arroja también que tres de cada 10 mujeres se sienten inseguras por el aumento de violencia y delincuencia dirigidas a su género y dos de cada 10 ha manifestado haber recibido menos paga respecto a un hombre por realizar el mismo trabajo.

23% de los hombres consultados por el INEGI señalaron que las mujeres deben ayudar en los quehaceres del hogar más que los hombres.

En el caso de las trabajadoras del hogar, la Encuesta del INEGI evidencia que el 88% manifiesta trabajar sin ninguna prestación de seguridad social y 32% considera que desempeña sus labores en situaciones precarias.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/mexico-discrimina-a-seis-de-cada-10-mujeres/

La educación en México: un panorama con dificultades

Gran relevancia tiene la educación en la vida de los ciudadanos. Es un tema que permite combatir la desigualdad y la pobreza, además de que puede crear una población mucho más productiva y, por ende, un mejor desempeño económico. Por ello, debe ser prioridad para el próximo gobierno.

679c1-frustracic3b3ndeprofesorymuchacargalaboral

Por: Ana Bertha Gutiérrez

El pasado 11 de septiembre se publicó el informe Panorama de la Educación 2018, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El reporte anual provee información sobre el estado de la educación alrededor del mundo y da algunos resultados clave para entender la situación de la educación en México.

Uno de los hallazgos más importantes es que, a pesar de ser el país de la OCDE que mayor proporción del gasto público total (17%) dedicó a la educación durante el 2015, y de haber aumentado el monto dedicado a la educación en 16% entre 2010 y 2016, México ha gastado poco en la educación de cada estudiante de entre 6 y 15 años. Durante 2015, el gasto acumulado por cada estudiante de educación obligatoria fue de únicamente 29 mil 15 dólares, el más bajo de todos los países de la OCDE.

Además, el gasto en la educación secundaria inferior en México fue aún más bajo: se invirtieron únicamente 7 mil 543 dólares por cada estudiante de entre primero y tercero de secundaria en el país. Esta cifra representa menos de un cuarto de lo invertido en otros países de la OCDE para el mismo nivel educativo, ya que en promedio se invirtieron 32 mil 779 dólares por estudiante.

El gasto que México dirige a la educación representa aproximadamente 4.3% del PIB, una cifra similar al promedio de los países de la OCDE, de 4.2%. Sin embargo, los resultados conseguidos son notablemente diferentes.

De acuerdo con el informe, la proporción de personas de entre 25 y 34 años que no se graduó de la educación secundaria superior (preparatoria o bachillerato) es de 52%; es la más alta de los países de la OCDE, y está muy por encima del promedio de 15%.

Terminar los estudios de educación secundaria superior continúa siendo un reto para los jóvenes mexicanos: 14% de los estudiantes en ese nivel educativo repitieron al menos un grado, de nuevo la proporción más alta de los países OCDE y superior por mucho al promedio de 4%.

Al tomar en cuenta estos hallazgos no sorprende el bajo desempeño de nuestro país en la última prueba PISA, elaborada también por la OCDE y publicada en 2016 con información recabada en 2015. México se encontró por debajo del promedio tanto en ciencias como en lectura y matemáticas, ubicándose en la posición 58, 55 y 56 de 72 países, respectivamente. En particular, el rendimiento de los estudiantes en ciencias no tuvo avances entre el 2006 y el 2015, y 48% de los estudiantes mexicanos no lograba alcanzar el nivel mínimo de competencia al finalizar su periodo de estudios obligatorios.

La relevancia de la educación en la vida de los ciudadanos es enorme. Es un tema que afecta no sólo las oportunidades a las que tienen acceso, sino que permite combatir la desigualdad y la pobreza. Además, una educación de calidad puede llevar a una población mucho más productiva, llevando a un mejor desempeño económico en el país.

Es fundamental, entonces, que el tema de la educación tenga prioridad en los planes de gobierno de la próxima administración. Será importante implementar políticas y proyectos que permitan que los estudiantes reciban una educación de calidad que les permita tener un mejor desempeño no sólo en la escuela sino en la vida personal y profesional. No es sólo cuestión de gastar más en la educación, sino de ejercer un gasto más eficiente, que atienda las verdaderas necesidades en el ámbito educativo de México, teniendo siempre en mente que los esfuerzos en materia de educación son a largo plazo, y es imposible exigir resultados inmediatos.

Fuente:https://www.animalpolitico.com/blogueros-blog-mexico-como-vamos/2018/09/18/la-educacion-en-mexico-un-panorama-con-dificultades/