Nuevas carreras profesionales ante nuevos desafíos

La Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Enseñanza Superior (ANUIES) propone renovar la educación superior en México ante los cambios que exige la transformación tecnológica en el mundo

Por: Nelly Toche

Nuevas carreras profesionales ante nuevos desafíos

En la actualidad, muchos factores  han obligado a las universidades e instituciones de educación superior a cambiar la oferta curricula y las instituciones se han visto obligadas a analizar este proceso y generar nuevas carreras y formas de profesionalización.

El documento Visión y acción 2030,  Propuesta de la ANUIES para renovar la educación superior en México, recoge estos desafíos enmarcados por  una cuarta revolución industrial o revolución 4.0, “Transformaciones marcadas por los efectos de la globalización, la ingeniería genética, las aplicaciones de lananotecnología, la aparición de nuevos modelos de negocio, la automatización de procesos, la irrupción de las múltiples aplicaciones de la inteligencia artificial, la convergencia de tecnologías digitales, físicas y biológicas que modificarán fundamentalmente la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos”, se lee.

“Todo esto tiene un enorme impacto en el proceso educativo, hay una presión muy fuerte en las universidades por innovar su oferta, métodos y modelos educativos; para que se reorganicen y diversifiquen”, aseguró el maestro José Aguirre Vázquez, director general de Planeación y Desarrollo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Enseñanza Superior (ANUIES), en entrevista para El Economista.

Agregó que dentro de ese proceso de diversificación, a la par hay un asunto inminente de desaparición de ciertas carreras.  Por ejemplo, la actividad tradicional de un contador está en riesgo de desaparecer frente a la automatización y las grandes bases de datos con las que ahora se cuentan y probablemente se requiera de ingeniería fiscal, pero esto también es parte de una transformación.

Los perfiles se van modificando

Además del componente tecnológico, también se requiere gente con nuevas competencias. “Ante tan débil crecimiento del empleo y la precariedad del ya creado, también se requieren perfiles distintos en los egresados”.

En este contexto, hay un nuevo desafío social, requerimos especialistas, con un segundo idioma, capaces de trabajar interdisciplinariamente, con capacidades sociales y de trabajo con grupos interculturales (hoy los socios están por todo el mundo), “esas son presiones para las universidades, para modificar la currícula constantemente”. Hoy buscamos no solo empleados sino creadores de empleos.

Nuevos paradigmas generan incertidumbre

Esta revolución y uso de nuevos recursos tecnológicos trae también impactos sociales importantes. Cuando se rompen inercias y aparecen en nuestras vidas nuevos paradigmas se genera incertidumbre.

Sobre este punto el maestro Aguirre señaló que “hoy tenemos que formar jóvenes para la incertidumbre, no para la certeza, cuando una persona estudia derecho, por ejemplo, debe estar consciente de que ese derecho se va a transformar, por ello, en el proceso formativo debe enseñarse a aprender a lo largo de la vida”.

Agregó que es tan alta la incertidumbre y proceso de transformación que para muchas personas la reinvención será una constante, esto tiene que ver con la versatilidad, es decir, formación para la adaptación al cambio. “Las ofertas de trabajo requerirán cosas muy diversas, en ese sentido los nuevos estudiantes deben aprender a hacer cosas diferentes”.

Para ello, hablamos de universidades sumamente adaptativas y dinámicas. Pues, aunque tiene que haber una infraestructura tanto académica como física, de recursos materiales y de equipamiento, como columna vertebral en la formación de los estudiantes, todo lo demás debe ser muy flexible, incluso muchos recursos debieran obtenerse con herramientas como educación a distancia.

“No todo se podrá resolver con carreras largas, pues el conocimiento está en constante cambio, ese es el horizonte y en él se aprecia una posibilidad, aunque temeraria, pero probable. Podrían estar incluso en riesgo los títulos universitarios”. Esto responde a que probablemente hoy se requieren competencias muy puntuales que lleven meses o un año de aprendizaje, y no cuatro o cinco, tal como las carreras universitarias actuales lo plantean.

El funcionario también hizo hincapié en que la capacitación por parte de la industria será fundamental “tendrán que invertir en estos perfiles tan específicos”.

Visión de desarrollo regional y más allá

A través de los consejos regionales, la ANUIES siempre ha  impulsado que haya una relación importante entre lo que ofrecen las universidades y lo que se necesita regionalmente, “siempre hay una preocupación por ver esta relación directa”.

Sin embargo, hoy también se viven métodos que no necesariamente obedecen a esta premisa, sino a procesos emergentes que tienen que ver con la innovación y la creatividad. Un ejemplo de ello es el estado de Querétaro, que ha impulsado la aeronáutica, “se volvió un modelo que se está replicando en otras entidades e incluso ya tienen una universidad tecnológica en aeronáutica  y una industria. Esta es una nueva posibilidad de ampliar la oferta educativa y un polo de atracción de estudiantes de muchas otras entidades”.

Actividades de baja calificación

Este es un problema social, aseguró el maestro Aguirre; la reducción en el empleo se está dando en la menor calificación, sustituir esos empleos cada vez es más fácil, ante la pregunta ¿Qué hacer?, el funcionario aseguró que la inventiva, creatividad y la capacidad humana para imaginar, serán claves para el empleo.

Y explicó: Nuestro país tiene 38 de cada 100 jóvenes en las aulas, estamos 10 puntos por debajo del promedio de América Latina, si 38 están en las aulas, ¿dónde están los demás? Esta situación tiene consecuencias,  no solo por el riesgo que corren esos jóvenes, pues hoy por hoy las aulas han sido un factor de protección para niños y jóvenes además de que gozan de un proyecto de vida, sino también tiene que ver con la capacidad de un país para ser competitivo y para propiciar su desarrollo.

Entonces, “no nada más es matricula,  tiene que ver con desarrollo social y posibilidades de crecimiento económico, el dilema es que tenemos un gran rezago y el desafío es generar alternativas de desarrollo económico para todos los jóvenes”.

Aseguró que la alternativa tampoco es que todos vayan a las aulas por años, pues recordó que las capacidades en cada persona son distintas. Abogó por dignificar y valorar las carreras técnicas superiores: por ejemplo, sólo 170,000 de 4.2 millones de estudiantes siguen este tipo de estas carreras que además no se promueven y cargan con un prejuicio social, y sin embargo, tienen grandes áreas de desarrollo.

El maestro Aguirre concluyó que estamos en un tono turbulento, “quien lea este documento (Visión y acción 2030) tiene que comprender que no son aguas mansas, es cambio rápido, constante, con incertidumbre y en ese barco, tenemos que estar navegando y las instituciones tienen que estar preparadas para enfrentar una dinámica que se avecina, donde la innovación y el cambio social, deben ser fundamentales”.

Fuente:https://www.eleconomista.com.mx/gestion/Nuevas-carreras-profesionales-ante-nuevos-desafios-20180926-0125.html

Colaboremos para enfrentar los riesgos éticos de la inteligencia artifical

POR: 

En 1942, las tres leyes de la robótica elaboradas por Isaac Asimov fueron pensadas para que un ser humano no sufra daños físicos a manos de un robot. La tecnología ha avanzado mucho desde su día, ahora que la inteligencia artificial (IA) es más que una nueva ola de tecnología. Es un híbrido único de datos, capital y trabajo, capaz de crear una fuerza productiva completamente novedosa e intervenir en varios otros aspectos de la vida. Frente a estos cambios a nuestro mundo, surgen muchos miedos y preocupaciones que podemos consolidar en al menos dos grandes preguntas: En “Algoritmolandia,” ¿será posible coexistir de una manera digna con los robots? y ¿podemos confiar en los algoritmos que harán decisiones sobre nuestras vidas?

Para mitigar los riesgos éticos de la inteligencia artificial, tenemos que tomar un rol más activo en su desarrollo

Responder a estos desafíos es posible a partir de un humanismo tecnológico que ponga a las personas como núcleo de los esfuerzos. Aunque suene paradójico: si desea poner al ser humano en el centro de las preocupaciones relacionadas con la inteligencia artificial en nuestras vidas, América Latina y el Caribe (ALC) no pueden dejar de diseñar una política de los robots que guíe su desarrollo de una manera competitiva, rigorosa y a la vez, holística. Esto sirve para minimizar las brechas no solamente entre humano y máquina, sino también entre persona y persona.

Aunque parezcan científicos y objetivos, los algoritmos están impregnados de subjetividad. La lógica de los algoritmos es inductiva. Analizan información pasada y sobre ella hacen predicciones, corriendo el riesgo de mantener el statu quo. ¿Son las enormes inequidades, los prejuicios y las desigualdades de género un estado que quisiéramos perpetuar? Claramente, no.

Por eso es importante que, desde América Latina y el Caribe, participemos en espacios de diálogo multilaterales que garanticen la gobernanza de una IA inclusiva en la región y en el mundo, y que formulemos estrategias que toman en cuenta los riesgos éticos de inteligencia artificial articulados. Actualmente existen múltiples manifiestos con más de 12.000 firmas de científicos, emprendedores y expertos mundiales que advierten los riesgos diversos de dejar decisiones libradas a procesos autónomos sin una adecuada supervisión. Estos son algunos ejemplos que buscan sentar las bases éticas para que la IA no acentúe las desigualdades:

“La tecnología no puede estar por encima nuestro”

El Instituto de Ingeniería Eléctrica y Electrónica (IEEE, por sus siglas en inglés) publicó un manifiesto con principios éticos para evitar que los sistemas autónomos no violen derechos humanos básicos ni produzcan tampoco daños al ambiente. La llamada “Carta de Copenhague”, suscripta por prestigiosos científicos, invita a compartir una visión de progreso que trascienda al concepto de innovación recordando que el ser humano debe estar en el corazón de cualquier acción tecnológica. “La tecnología no puede estar por encima nuestro”, subraya el texto.

En el mismo sentido se expresaron los manifiestos éticos difundidos por el Future of Humanity Institute, de la Universidad de Oxford, y por Future of Society, que cuenta con el apoyo de Harvard, que señalan los riesgos de aplicaciones militares de IA y abogan por una gobernanza global que brinde un marco ético.

“Aseguremos que los sistemas de IA cada vez más capaces a la vez sean más robustos y beneficiosos”

La Carta Abierta del Future of Life Institute fue firmada, entre otros, por Stephen Hawking, y propone promover estudios interdisciplinarios en IA porque su penetración social tendrá enormes impactos legales, económicos, sociales, filosóficos. Destaca la necesidad de desarrollar sistemas “robustos” o resilientes en temas de confianza y ciberseguridad. La mirada precisa ser holística.

“Deberíamos desarrollar métodos que detecten y corrijan los errores y sesgos, en vez de que se repliquen”

El sector privado tampoco tomó una actitud pasiva. Los gigantes tecnológicos IBM, Amazon, Facebook, Google, DeepMind y Microsoft crearon el Consorcio de IA al Beneficio de las Personas y la Sociedad (Partnership on AI to Benefit People and Society). Sus objetivos son empoderar a la mayor cantidad de gente en el uso de herramientas de IA y participar en el debate sobre sus consecuencias legales, éticas, sociales y económicas. Surgen entonces profundos dilemas relacionados a los derechos humanos, a la privacidad, y a la representación.

“Proporcionemos espacio para que las personas expresen sus preocupaciones y experiencias con el sesgo codificado”

Hay un proyecto en el laboratorio de medios del MIT (Media Lab) llamado Liga de la Justicia Algorítmica, que está comprometido con la justicia, la responsabilidad y la transparencia de los sistemas codificados. Este proyecto fue creado por la investigadora Joy Buolamwini, quién descubrió que las tecnologías de reconocimiento facial no eran capaces de detectar a su cara, supuestamente porque el desarrollo de esta tecnología no había tomado en cuenta datos para reconocer a las personas Afrodescendientes.

Como el presidente del MIT, Rafael Reif reflexiona sobre esta iniciativa, “Resulta crucial que los tecnólogos inviten a sus colegas a colaborar desde el inicio de la fase de diseño, no una vez que el producto ya está casi terminado. Cuanto más podamos unir a investigadores que reflejen toda la diversidad de la experiencia humana, más chances tendremos de minimizar los sesgos.”

Una oportunidad de fortalecer nuestros valores como humanos

La articulación de consensos es el arma más eficaz para combatir los nuevos riesgos que acompañan a la IA, a los que se suman riesgos de control, riesgos sociales, económicos y éticos que urge minimizar. Los algoritmos nos ponen a prueba y nos desafían a mejorar nuestros propios valores, evitando ser sesgados cuando interrogamos las fórmulas. Depende de nosotros crear las nuevas reglas de la cobotización, cánones más amplios para que los humanos no sean dañados en su dignidad con la pérdida de empleos. Los algoritmos pueden tomar decisiones desde sus cajas negras o facilitar el acceso a bienes y servicios de mayor calidad. Para evitar lo primero y estimular lo segundo, tenemos que ordenarnos sobre una base de criterios de calidad, confiabilidad, acceso y transparencia.

América Latina debe apoyarse en el factor humano, en el talento, la pasión, el trabajo en equipo, la creatividad y todas las virtudes donde somos superiores a las máquinas. No podemos medir nuestros éxitos y fracasos solo en términos de productividad ni maravillarnos por gadgets ingeniosos si los dividendos digitales no se encauzan para hacernos mejores como individuos, si la tecnología no se traduce en políticas públicas aptas para mejorar la vida de las grandes mayorías.

Fuente:https://blogs.iadb.org/abierto-al-publico/2018/08/31/riesgos-eticos-de-la-inteligencia-artificial/?utm_source=newsletter36-09-2018&utm_medium=email-KLD&utm_campaign=blog&utm_term=ia&utm_content=15-09-2018

El mapa del mundo, redibujado en función de la población de cada país

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Imagen: REUTERS/Yuriko Nakao

Por: Andrés P. Mohorte

A esta hora del día la población mundial asciende a los 7.600 millones de almas. Y subiendo, claro. Las proyecciones demográficas indican que la especie humana continuará reproduciéndose a un ritmo sostenido durante el próximo siglo, aunque no lo hará con igual de intensidad en cada rincón del mundo. De ahí que entender visualmente cómo se distribuyen los humanos sobre el planeta sea útil para entender mejor el entorno político en el que nos movemos (y moveremos).

Nadie como Max Roser, autor de algunas de las ilustraciones e infografías más útiles y compartidas de los últimos años, para mostrarlo. Su proyecto, Our World in Data, lleva más de una década mostrando cómo las condiciones de vida del ser humano sobre la faz de la Tierra están cambiando (la mayor parte de las ocasiones a mejor). Pero a menudo los datos son brutos y no discriminan por regiones; y cuando lo hacen, pierden de vista la escala demográfica de cada país.

Este maravilloso mapa cambia la perspectiva (se puede ver a máxima resolución aquí).

Pensemos en los ejemplos más evidentes, China y la India. No hay continente en el mundo capaz de superar en población a uno de los dos por separado (descontando Asia), por lo que los acontecimientos macroeconómicos o estructurales que modifiquen las condiciones de vida en ambas naciones (esperanza de vida, caída de la mortalidad infantil, descenso de la pobreza, etc.) serán más relevantes (en términos agregados) que aquellos que hagan lo propio en toda, digamos, Europa.

Los mapas comunes no nos ofrecen ese tipo de información. Por lógica, el ser humano ha ilustrado el entorno en el que se movía en función de su geografía. No siempre ha sido exacto (como prueba la popularidad de la proyección de Mercator), pero siempre ha proyectado una imagen del planeta donde la representación física primaba sobre todas las demás. Rusia aparenta ser grande porque Rusia es grande, y, antaño, recorrer el mundo implicaba enfrentarse a lo desconocido. Los mapas arrojaban luz donde había dragones, y ofrecían a sus consumidores una imagen del mundo.

Hoy en día conocer la forma de los continentes es tan sencillo como abrir Google Maps, y la función de los mapas, o de la labor cartográfica, es más divulgativa e ilustrativa que técnica. No sólo eso, la humanidad ha logrado superar (con sus peros y venganzas) a la geografía. Obviando las potenciales consecuencias del cambio climático, el futuro de la humanidad está menos atado a su entorno físico de lo que solía. Entender el mundo ya no requiere de una descripción fidedigna.

De ahí que ajustar la forma de los países a su población, divididos en pequeñas celdas de 500.000 personas, sea una idea tan útil: relativiza el carácter geográfico de los mapas y le aporta una dimensión crucial, la demográfica, para el futuro por venir. Dos países, como es obvio, resaltan frente a los mapas físicos: la India y China. Son grandes de por sí, pero a nivel poblacional son directamente incomparables. En general, es un patrón común al Extremo Oriente: Indonesia (266 millones), Bangladesh (166), Vietnam (96) o Filipinas (100) son descomunales.

Europa queda muy empequeñecida, sumando algunas de las naciones más diminutas de la Tierra (Mónaco, San Marino, El Vaticano) y un puñado de países que mantienen, más o menos, su posición en el nuevo orden geográfico (España, Francia, Italia o Alemania). Los demás estados son muy pequeños a escala global. Mención especial merece Rusia, que queda totalmente borrada del mapa asiático: es el país más extenso del mundo, pero a nivel demográfico su influencia es decreciente en Europa y marginal (sólo 30 millones de personas) en la inmensa Siberia.

En África el cambio más significativo lo protagoniza Nigeria, pequeña en extensión pero extraordinariamente habitada (no hay ningún país cercano que se le acerque). El Congo, con 84 millones de habitantes, y Etiopía, con más de 100, son la otras dos grandes potencias demográficas por debajo del Sáhara (e irrelevantes, cuando no reducidas a una eterna guerra civil, en el plano geopolítico). Egipto, con 99 millones (20 de ellos en El Cairo), completa el cuadro.

En América sólo hay un cambio drástico: Canadá, un fenómeno similar al de Rusia, gigantesca pero vacía de población. Las tres grandes potencias demográficas son también tres de los cinco países más extensos de los dos continentes: Estados Unidos (300 millones de habitantes y al alza, el país occidental con mejor salud demográfica); México (130 millones de habitantes); y Brasil (210 millones de habitantes). En contraste, Argentina es la más empequeñecida (44 millones).

Roser ha bautizado a su obra como “el mapa que necesitamos si queremos reflexionar sobre cómo las condiciones de vida globales están cambiando”. Pese a la longitud, es un nombre con tino, porque apunta a algo esencial: la geografía es útil, pero no nos revela demasiado sobre hacia dónde camina el mundo (es estable, al fin y al cabo). La demografía ilustra cuál es la verdadera importancia de cada continente y nación.

Responsabilidad e Innovación Social: el nuevo “chip” profesional y generacional

La responsabilidad y la innovación social, elementos necesario para un ambiente más equilibrado

Responsabilidad e Innovación Social: el nuevo "chip" profesional y generacional

La responsabilidad y la innovación social han tenido un fuerte auge en las últimas décadas entre las distintas profesiones y actividades empresariales percibiéndose. como una nueva forma de hacer negocios, más éticos y preocupados por el equilibrio entre la generación de valor social y la generación de riqueza. Las generaciones actuales de estudiantes, por su parte, tienen diferencias importantes con sus antecesores, los baby boomers y la generación X. Su preocupación por el impacto ambiental que tienen las actividades de su vida cotidiana es un rasgo distintivo de esta generación que empieza a dejar de consumir productos verdes o amigables al ambiente; esto es observable en los movimientos contra el uso de materiales desechables y bolsas de plástico por citar solo dos casos; también vemos cada vez más, en el consumidor urbano joven, una rutina recurrente de consulta de etiquetas de productos, para evaluar, aunque sea de una manera general, sus decisiones de compra. En ambos casos, tanto profesionistas como estudiantes empiezan a configurar una nueva forma de consumo.

Con el uso de la tecnología para fines de innovación social, la forma de consumir como la conocíamos también está cambiando, Jeremy Rifkin define a una nueva generación de productores que a la vez son consumidores de sus propios productos como “Prosumidores”, esto es, personas que producirán los bienes y servicios que ellos mismos consumirán, como, por ejemplo, huertos de auto consumo, energía eléctrica de auto consumo, impresoras 3D, entre otros.

Estamos a fin de cuentas en la antesala de un cambio en nuestra forma de consumir, hoy en día algunas universidades y centros de investigación como la Facultad de Responsabilidad Social de la Universidad Anáhuac México debaten y reflexionan sobre una nueva cultura del consumo, un consumo más responsable y a la vez más justo que se contrapone a la idea de una Economía Lineal de producción en donde se produce para usar y desechar provocando una desmesurada explotación de los recursos naturales, un exceso de desperdicios imposibles de reutilizar y niveles de residuos que son más altos. La apuesta de estas nuevas generaciones de empresarios y ciudadanos es hacia la Economía Circular, una propuesta consiste en mantener productos, componentes y materiales en su mayor nivel de utilidad y valor el mayor tiempo posible, eliminando el concepto de desperdicio por medio de materiales que cumplen múltiples ciclos de vida. Se trata, no de una moda, sino de un cambio de “chip” en la estructura mental.

En palabras de Julian Kirchherr significa un nuevo sistema económico que se basa en modelos de negocio que remplazan el concepto de “fin de ciclo de vida”, con el de las “4R´s”: reducir, reusar, reciclar, y recobrar materiales en los procesos de producción, distribución y consumo; con el objetivo de alcanzar un desarrollo sustentable, que implica crear y mejorar la calidad medioambiental, prosperidad económica y equidad social, para el beneficio de la actual y las futuras generaciones.

La responsabilidad y la innovación social son una nueva forma de re-pensar una relación más equilibrada con el ambiente, con la sociedad y con la generación de riqueza.

Fuente:https://www.entrepreneur.com/article/320572

Los retos de la fuerza laboral frente a la automatización

Por: 

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Un reporte del Foro de Economía Mundial estima que cerca del 52% de las tareas laborales de ahora serán desempeñadas por una máquina, en comparación al 29% de hoy en día.

Para el 2022 se desplazarán 75 millones de empleos, un número preocupante si no se toma en cuenta que se proyecta la creación de 133 millones, 58 millones de nuevos empleos netos.

Lo más alarmante no es la cantidad de empleos perdidos o ganados, o el porcentaje de máquinas haciendo tareas laborales, sino la necesidad de los empleados de renovarse. El 54% de los trabajos requerirá que adquieran habilidades significativas en los próximos años para aprovechar al máximo las oportunidades de crecimiento que ofrece la Cuarta Revolución Industrial

¿Cómo se preparan las empresas para los retos del futuro?

Para enfrentar los desafíos presentados por las máquinas y algoritmos, se necesita contratar nuevo personal de tiempo completo que cuente con las habilidades relevantes para manejar las nuevas tecnologías, automatizar labores completamente y readaptar a los empleados existentes.

Cerca del 50% de las empresas espera que su fuerza de trabajo de tiempo completo disminuya para el 2022 debido a la automatización, y casi 40% espera expandir su personal y sólo un cuarto espera que la tecnología creará nuevos empleos en sus compañías.

Aún así, más de la mitad de las compañías planean reformar solamente a los empleados en posiciones clave y sólo un tercio piensa preparar a los trabajadores en riesgo de perder su empleo, lo que pone en peligro la oportunidad de muchos de conservar su trabajo o conseguir uno nuevo si no se preparan por si mismos.

Para ayudar a los empleados a renovarse, el 85% de los negocios planea depender de departamentos internos especializados, la mitad piensan apoyarse de la educación pública y sólo el 34% proyecta capacitar directamente a los empleados y darles una acreditación reconocida incluso fuera de la empresa.

El futuro de la fuerza laboral

Todas las industrias tendrán brechas de habilidades, por lo que se necesita una coordinación entre todos: empresas, gobierno, empleados y demás partes interesadas para crear una nueva visión del mercado laboral.

Quien tiene la necesidad más urgente de enfrentar el impacto de la tecnología es el sector público mediante una restructuración del sistema educativo a uno destinado a mejorar las habilidades blandas. También necesita apoyar políticas sociales orientadas a crear un ecosistema de aprendizaje de por vida en los estudiantes y empleados, y estimular la creación de empleo según la demanda local y global.

Las industrias deberán estimular la capacitación de sus empleados actuales frente los nuevos y más demandantes roles a medida que la competencia por talentos capacitados se intensifica.

Para los trabajadores, es necesario asumir la responsabilidad personal de su trayectoria de aprendizaje a través del desarrollo de un mayor grado de comodidad con el concepto de aprendizaje permanente.

Panorama Laboral 2022

Ascendentes

  1. Analista de datos y científicos
  2. Especialistas en IA y aprendizaje automático
  3. Gerentes generales y de operaciones
  4. Desarrolladores y analistas de software y aplicaciones
  5. Profesionales de ventas y marketing
  6. Especialistas en big data
  7. Especialista en transformación digital
  8. Nuevos especialistas en tecnología
  9. Especialistas en desarrollo organizacional
  10. Servicio de tecnología de la información

Declinante

  1. Empleados de entrada de datos
  2. Contabilidad  y empleados de nómina
  3. Secretarios administrativos y ejecutivos
  4. Trabajadores de ensamblaje y fábricas
  5. Información del cliente y trabajadores del servicio al cliente
  6. Servicio de negocios y gerentes de administración
  7. Contadores y auditores
  8. Empleados de registro de materiales y mantenimiento de existencias
  9. Gerentes generales y de operaciones
  10. Gráficos del servicio postal

Perspectiva de habilidades para el 2022

Creciente

  1. Pensamiento analítico e innovación
  2. Aprendizaje activo y estrategias de aprendizaje
  3. Creatividad, originalidad e iniciativa
  4. Diseño y programación de tecnología
  5. Pensamiento crítico y análisis
  6. Resolución de problemas complejos
  7. Liderazgo e influencia social
  8. Inteligencia emocional
  9. Razonamiento, solución de problemas e ideación
  10. Análisis y evaluación del sistema

Deterioro

  1. Destreza manual, resistencia y precisión
  2. Habilidades de memoria, verbales, auditivas y espaciales
  3. Gestión de recursos y materiales financieros
  4. Instalación y mantenimiento de tecnología
  5. Lectura, escritura, matemáticas y escucha activa
  6. Manejo de personal
  7. Control de calidad y conciencia de seguridad
  8. Coordinación y gestión del tiempo
  9. Habilidades visuales, auditivas y del habla
  10. Uso de tecnología, monitoreo y control

Fuente:https://observatorio.itesm.mx/edu-news/los-retos-de-la-fuerza-laboral-frente-al-automatizacin

En México se discrimina a 6 de cada 10 mujeres

Las mujeres son discriminadas en México (Foto: Reuters)

La última Encuesta Nacional sobre Discriminación del Inegi, arroja que 58% de las mujeres mexicanas se han sentido discriminadas en los últimos cinco años con conductas como rechazo o exclusión de las actividades sociales, miramientos incómodos, burlas o agresiones verbales, agresiones físicas o incluso han tenido que salir de una comunidad.

Por grupos, los más discriminados son los adultos mayores de 60 años, pues 61% manifestó haber sido víctima de al menos una de las señales de discriminación, seguidos de las mujeres (58.8%), la población discapacitada (58.3%) y los indígenas (40.3%).

Cuatro de cada 10 mujeres en México consideran que sus derechos se respetan poco o nada, mientras que una de cada cuatro ha experimentado negativa en la prestación de servicios médicos o medicamentos, apoyos de programas sociales y atención en oficinas de gobierno.

La encuesta arroja también que tres de cada 10 mujeres se sienten inseguras por el aumento de violencia y delincuencia dirigidas a su género y dos de cada 10 ha manifestado haber recibido menos paga respecto a un hombre por realizar el mismo trabajo.

23% de los hombres consultados por el INEGI señalaron que las mujeres deben ayudar en los quehaceres del hogar más que los hombres.

En el caso de las trabajadoras del hogar, la Encuesta del INEGI evidencia que el 88% manifiesta trabajar sin ninguna prestación de seguridad social y 32% considera que desempeña sus labores en situaciones precarias.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/mexico-discrimina-a-seis-de-cada-10-mujeres/

La educación en México: un panorama con dificultades

Gran relevancia tiene la educación en la vida de los ciudadanos. Es un tema que permite combatir la desigualdad y la pobreza, además de que puede crear una población mucho más productiva y, por ende, un mejor desempeño económico. Por ello, debe ser prioridad para el próximo gobierno.

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Por: Ana Bertha Gutiérrez

El pasado 11 de septiembre se publicó el informe Panorama de la Educación 2018, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El reporte anual provee información sobre el estado de la educación alrededor del mundo y da algunos resultados clave para entender la situación de la educación en México.

Uno de los hallazgos más importantes es que, a pesar de ser el país de la OCDE que mayor proporción del gasto público total (17%) dedicó a la educación durante el 2015, y de haber aumentado el monto dedicado a la educación en 16% entre 2010 y 2016, México ha gastado poco en la educación de cada estudiante de entre 6 y 15 años. Durante 2015, el gasto acumulado por cada estudiante de educación obligatoria fue de únicamente 29 mil 15 dólares, el más bajo de todos los países de la OCDE.

Además, el gasto en la educación secundaria inferior en México fue aún más bajo: se invirtieron únicamente 7 mil 543 dólares por cada estudiante de entre primero y tercero de secundaria en el país. Esta cifra representa menos de un cuarto de lo invertido en otros países de la OCDE para el mismo nivel educativo, ya que en promedio se invirtieron 32 mil 779 dólares por estudiante.

El gasto que México dirige a la educación representa aproximadamente 4.3% del PIB, una cifra similar al promedio de los países de la OCDE, de 4.2%. Sin embargo, los resultados conseguidos son notablemente diferentes.

De acuerdo con el informe, la proporción de personas de entre 25 y 34 años que no se graduó de la educación secundaria superior (preparatoria o bachillerato) es de 52%; es la más alta de los países de la OCDE, y está muy por encima del promedio de 15%.

Terminar los estudios de educación secundaria superior continúa siendo un reto para los jóvenes mexicanos: 14% de los estudiantes en ese nivel educativo repitieron al menos un grado, de nuevo la proporción más alta de los países OCDE y superior por mucho al promedio de 4%.

Al tomar en cuenta estos hallazgos no sorprende el bajo desempeño de nuestro país en la última prueba PISA, elaborada también por la OCDE y publicada en 2016 con información recabada en 2015. México se encontró por debajo del promedio tanto en ciencias como en lectura y matemáticas, ubicándose en la posición 58, 55 y 56 de 72 países, respectivamente. En particular, el rendimiento de los estudiantes en ciencias no tuvo avances entre el 2006 y el 2015, y 48% de los estudiantes mexicanos no lograba alcanzar el nivel mínimo de competencia al finalizar su periodo de estudios obligatorios.

La relevancia de la educación en la vida de los ciudadanos es enorme. Es un tema que afecta no sólo las oportunidades a las que tienen acceso, sino que permite combatir la desigualdad y la pobreza. Además, una educación de calidad puede llevar a una población mucho más productiva, llevando a un mejor desempeño económico en el país.

Es fundamental, entonces, que el tema de la educación tenga prioridad en los planes de gobierno de la próxima administración. Será importante implementar políticas y proyectos que permitan que los estudiantes reciban una educación de calidad que les permita tener un mejor desempeño no sólo en la escuela sino en la vida personal y profesional. No es sólo cuestión de gastar más en la educación, sino de ejercer un gasto más eficiente, que atienda las verdaderas necesidades en el ámbito educativo de México, teniendo siempre en mente que los esfuerzos en materia de educación son a largo plazo, y es imposible exigir resultados inmediatos.

Fuente:https://www.animalpolitico.com/blogueros-blog-mexico-como-vamos/2018/09/18/la-educacion-en-mexico-un-panorama-con-dificultades/

Los bancos diez años después de la crisis financiera mundial: lecciones de América Latina y el Caribe

Por: Andrew Powell

Diez años después de la caída de Lehman Brothers, América Latina y el Caribe tiene lecciones que ofrecer sobre cómo sobrevivir a una crisis financiera global.

El 15 de septiembre de 2008, Lehman Brothers se declaró en quiebra, anunciando la crisis financiera más grave desde la Gran Depresión. Un par de años más tarde, me encontraba en una conferencia y un alto funcionario (europeo) presentó una ponencia titulada La crisis financiera global, lecciones para América Latina. Me pregunté si no había una errata. ¿Acaso no debía ser lecciones de América Latina?, pregunté. Esto pareció generar cierta confusión. Lo que ocurrió es que América Latina—por oposición a Estados Unidos y Europa—sobrevivió a la crisis financiera global y salió relativamente indemne. Desde luego, provocó una recesión en casi todos los países de la región, en gran parte debido al “macrocontagio” del norte, pero ninguna de las economías más grandes al sur del Río Grande sufrió una crisis financiera.[1]

¿Cómo consiguió capear la tormenta América Latina? En primer lugar, ya había aprendido algunas lecciones difíciles a partir de sus propias crisis financieras. Las crisis de la deuda de comienzos de los años ochenta y la posterior “década perdida” fueron provocadas en parte por el rescate de anteriores crisis financieras. Chile sufrió una de las peores crisis financieras de la historia en términos de los costos fiscales divididos por el PIB. En Argentina, los rescates tanto de los dueños de depósitos como de los bancos aumentaron la deuda, que posteriormente alimentó la hiperinflación. Algunas de las crisis de los años ochenta se profundizaron gracias a los vínculos entre los bancos y los “préstamos vinculados” (prestamos entre bancos y empresas vinculadas a los mismos) a escala masiva.

En los años noventa, la ola de liberalización financiera generó otras presiones. Una fuerte acumulación de deuda en dólares a corto plazo contribuyó a provocar la crisis de 1994/95 en México, con una devaluación del peso y con efectos posteriores, particularmente en Argentina. México sufrió una crisis financiera que llevó a un importante paquete de rescate de los bancos entre cuyas medidas estaba la adquisición de aproximadamente el 30% del total de la cartera de préstamos de 12 bancos que, según se dijo, no fueron “intervenidos”. Este mecanismo generó deudas considerables para una entidad pública conocida como FOBAPROA, pero sirvió para limpiar los balances de los bancos.[2]En Argentina, la quiebra en diciembre de 1994 de un pequeño banco mayorista, junto con la ausencia de seguros de depósitos provocó inquietudes en relación con la liquidez y la solvencia de otros bancos (más pequeños) que, ante una incertidumbre creciente y una elección presidencial en el horizonte, eventualmente provocaron una corrida sistémica. El sistema financiero perdió el 18% del total de los depósitos en sólo tres meses. Argentina introdujo un sistema innovador para cerrar bancos minimizando los costos fiscales que fue utilizado ampliamente en los meses posteriores.

Avances regulatorios en la región

Desde mediados hasta finales de los años noventa, se vivió una ola de avances regulatorios. La supervisión mejoró y hubo serios intentos en numerosos países para introducir los Principios Básicos de Basilea y el Acuerdo de Basilea I, que estableció requisitos más estrictos para el capital bancario en muchas jurisdicciones.

Aun así, algunos países sufrieron crisis financieras generadas por inquietudes de carácter macro. La fuerte devaluación de Ecuador provocó una gran crisis financiera y luego la dolarización. El bajo crecimiento, la deuda más alta y la aparente incapacidad de ajustarse a la situación vigente con incertidumbres políticas crecientes provocó una serie de corridas de depósitos en Argentina a lo largo de 2001. El default y una fuerte devaluación, junto con la conversión forzada de los activos y pasivos de los bancos a diferentes tipos de cambio eliminó la mayor parte del capital bancario.[3]

La mayoría de países siguió mejorando en términos de estructuras regulatorias, capacidad de supervisión y vigilancia. La entrada a gran escala de bancos extranjeros, sobre todo en Chile y México, cambió el panorama, y ayudó a generar estabilidad en algunas dimensiones, pero también creó nuevos desafíos, entre ellos la cooperación en la supervisión transfronteriza.

Reglas diferentes para los bancos de América Latina

Y luego llegó la crisis financiera global. Una de las diferencias fascinantes que encontré entre la cultura regulatoria de mi país natal—Reino Unido—y la de América Latina es que los bancos anglosajones (al menos en Estados Unidos y el Reino Unido) pueden básicamente hacer lo que quieran a menos que esas actividades estén prohibidas. En varios países de América Latina, siguiendo la tradición del código napoleónico, los bancos sólo pueden hacer lo que ha sido autorizado específicamente. Los bancos en Estados Unidos y el Reino Unido comercializaban a gran escala en complejos derivados y productos estructurados. Algunos analistas vieron esto como una diversificación eficiente del riesgo, pero ex post gran parte de la innovación financiera al parecer tenía más que ver con las regulaciones de arbitraje. Se ha sostenido que América Latina escapó de lo peor de la crisis puesto que tenía mercados de capitales menos desarrollados. Sin embargo, esto entiende la causalidad en un sentido equivocado. Los bancos han sido actores cruciales en la creación de nuevos instrumentos del mercado de capitales. Uno de los motivos es que esto les permite gestionar su capital más eficientemente—o proporcionar oportunidades de arbitraje—dependiendo del lado de la valla en la que uno se quiera situar. En numerosos países de América Latina, los bancos no estaban autorizados para comerciar libremente en derivados complejos, de modo que los incentivos para desarrollar esos mercados disminuyeron. Si miramos el futuro y vemos cómo evaluar los beneficios y los costos potenciales de la innovación financiera, puede que el mundo todavía quiera prestar atención a esta lección concreta.[4]

Los desafíos en el futuro

Los bancos comerciales en América Latina tienden a ser más parecidos a servicios públicos (los utilities) que sus contrapartes anglosajonas, centrados más en los préstamos a sus clientes (reales). Sin embargo, también han sido procíclicos en los últimos tiempos. Por un lado, eso implica que se pueden contener riesgos financieros. Por otro lado, y a medida que los sistemas financieros han crecido, pueden profundizar la parte negativa del ciclo. La experiencia del auge del crédito seguido de la recesión en Brasil es un caso pertinente.[5]La salud de los sistemas financieros es un reflejo de la macroeconomía y la región se enfrenta a tiempos difíciles en el futuro. Si bien los bancos están generalmente bien capitalizados y líquidos, las tasas de crecimiento son más bajas de lo que se podría esperar, varios países requieren ajustes fiscales y las tasas de interés globales y el dólar están experimentando subidas en ambos casos.[6]  Los próximos años pueden ser una prueba desafiante para las mejoras que la región ha desarrollado en la estructura regulatoria y de supervisión.

[1]Se produjo una crisis financiera importante en Trinidad y Tobago que afectó a varios países en el Caribe, debido al colapso de CLICO, pero no está claro cuán relacionado estaba eso con la crisis financiera global.

[2]Ver Policy Responses to the Banking Crisis in Mexico ,de Pablo Graf.

[3]Ver Argentina’s Avoidable Crisis (2002) para un informe sobre la situación anterior a la crisis argentina. A medida que el tipo de cambio se depreció de un peso por dólar a más de cuatro pesos por dólar, los depósitos en dólares fueron convertidos a pesos a un tipo de cambio de 1,4 por dólar mientras que los préstamos en dólares se convirtieron a pesos a un tipo de cambio de 1 a 1.

[4]Ver Prudent Banks and Creative Mimics,  Powell, Miller y Maier (2011) para un modelo de innovación financiera y un debate de estas contrapartidas.

[5]Ver Boring Banks, Safe Economies para un análisis de cómo los bancos mantuvieron ratios de capital estables a pesar de la volatilidad macroeconómica, en el blog del BID Ideas que cuentan.

[6]Ver La hora del crecimiento, Cavallo y Powell (2018, coord.) para una evaluación reciente del panorama macroeconómico de América Latina y el Caribe.

Fuente:https://blogs.iadb.org/Ideasquecuentan/2018/09/19/los-bancos-diez-anos-despues-de-la-crisis-financiera-mundial-lecciones-de-america-latina-y-el-caribe/?utm_source=email

Exportando corrupción 2018 vía Transparencia Internacional y Transparencia Mexicana

México se encuentra dentro del grupo de países con niveles mínimos o nulos de cumplimiento de la Convención de la OCDE contra el cohecho internacional, de acuerdo al estudio Exportar Corrupción: reporte de avance 2018, elaborado por Transparencia Internacional y Transparencia Mexicana. Nuestro país ratificó esta convención en 1999 y hasta la fecha no ha sancionado ningún caso de corrupción utilizando este instrumento jurídico.

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La Convención contra el cohecho en transacciones comerciales internacionales, más conocida como Convención OCDE contra la corrupción, es el instrumento jurídico que permite a los países investigar y sancionar la corrupción de empresas multinacionales operando en el extranjero.

Esta Convención aplica para las empresas internacionales que hacen negocios en México, como Odebrecht, pero también para las empresas mexicanas que tienen operaciones comerciales en el extranjero.

Estos son algunos de los hallazgos más importantes del informe: 

  • De 44 países analizados, 22 aprovechan la convención para investigar casos de corrupcióninternacional.
  • La otra mitad, donde se encuentra México y países como China, Colombia, India, Rusia, Singapur, Corea, España y Turquía, tienen niveles de cumplimiento muy bajos, o nulos.
  • Solo alrededor de una cuarta parte de las exportaciones mundiales provienen de países con aplicación activa de la ley contra las empresas que sobornan en el extranjero.
  • Aplicación activa de la ley de la convención. Siete países con el 27% de las exportaciones mundiales: Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Italia, Suiza, Noruega, Israel.
  • Aplicación moderada. Cuatro países con un 3.8% de exportaciones globales: Australia, Suecia, Brasil, Portugal.
  • Aplicación limitada. 11 países con 12.3% de exportaciones globales: Francia, Países Bajos, Canadá, Austria, Hungría, Sudáfrica, Chile, Grecia, Argentina, Nueva Zelanda, Lituania.
  • Poca o nula aplicación. 22 países con 39.6% de exportaciones globales: China, Japón, Corea del Sur, Hong Kong, Singapur, India, España, México, Rusia, Bélgica, Irlanda, Polonia, Turquía, Dinamarca, República Checa, Luxemburgo, Eslovaquia, Finlandia, Colombia, Eslovenia, Bulgaria, Estonia.
  • De 2015 a 2018, ocho países han mejorado en la aplicación de la ley: Israel, Noruega, Italia, Brasil, Suecia, Portugal, Argentina y Chile.
  • En contraste, cuatro países han retrocedido: Austria, Canadá, Corea y Finlandia.

Hallazgos para México:

  • El informe destaca que México, que cuenta con el 1.9% de participación de las exportaciones a nivel mundial, abrió tres investigaciones por cohecho internacional de 2014 a 2017, pero ningún caso.
  • También indica que la Unidad Especializada para Crímenes Cometidos en el Extranjero de la Procuraduría General de la República (PGR) publica datos básicos sobre la aplicación de la Convención contra la corrupción, sin embargo, la información es incompleta y no profundiza en detalles.
  • Además, resalta que la nueva Oficina del Fiscal General, creada bajo las reformas constitucionales de 2014, no tiene suficiente autonomía. El nombramiento del fiscal general -indica- aún necesita aprobación ejecutiva y el presidente aún puede destituir al titular del cargo.
  • En cuanto a las entidades federativas, el reporte destaca que “hay una grave falta de independencia entre los jueces en los estados de México. Son altamente dependientes del Poder Ejecutivo y frecuentemente son destituidos o designados por sus vínculos con el gobernador en turno. Hay una gran falta de recursos humanos para estos jueces estatales y su nivel de especialización a menudo es insignificante”.
  • El análisis señala que a nivel federal, la independencia judicial es mucho más fuerte. Sin embargo, se ha criticado seriamente la falta de meritocracia y el nepotismo sistemático.

Recomendaciones para México:

  • Entre sus principales recomendaciones, el reporte indica que se debe reformar el Artículo 102 de la Constitución para asegurar que la Fiscalía General sea independiente del Poder Ejecutivo.
  • Completar el nombramiento del Fiscal Especial Anticorrupción y los jueces anticorrupción del Tribunal Federal de Justicia Administrativa.
  • Asegúrarse de que el Sistema Nacional Anticorrupción sea implementado a nivel estatal.
  • Introducir mecanismos para garantizar que el poder judicial opere libre de motivos políticos.
  • Proporcionar más recursos y capacitación a la Policía para investigar casos de corrupción.
  • Asegurar que el Servicio de Administración Tributaria y la Unidad de Investigación Financiera comiencen a desempeñar un papel activo en casos de corrupción tanto en México como en el extranjero.
  • Publicar más información sobre casos relacionados con la corrupción e investigaciones en el portal de datos abiertos del gobierno.

Sobre nuestro país, el informe de Transparencia Internacional y Transparencia Mexicana destaca que el principal reto para la Administración federal entrante es lograr que la nueva Fiscalía General tenga la independencia necesaria para investigar a funcionarios o empresas sin importar su nacionalidad o nivel de influencia política. La nueva Fiscalía General será la responsable de utilizar esta Convención para investigar y perseguir casos de corrupción transnacional.

Fuente:https://imco.org.mx/temas/exportar-corrupcion-2018-via-transparencia-internacional-transparencia-mexicana/

Habilidades necesarias para preparar a los estudiantes para el futuro del trabajo

Por: José Escamilla

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Un estudio realizado por McKinsey & Company descubrió que el 72% de los decanos y líderes universitarios dijeron que preparaban a sus graduados para la fuerza de trabajo. Por el contrario, sólo el 42% de los empleadores y el 44% de los estudiantes piensan lo mismo (Mourshed et al., 2013). La falta de reciprocidad entre las universidades y el mundo laboral es real y es enorme.

En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, tratar de adivinar cuáles serán las tendencias futuras parece imposible. Según un estudio de la Universidad de Oxford, el 47% de todas las ocupaciones en los EE. UU. podrían desaparecer a causa de la automatización en las próximas dos décadas (Frey et al., 2013). Además, el 60% de todos los empleos tendrán al menos un 30% de probabilidades de ser automatizadas (Manyika et al., 2017).

Con toda esta incertidumbre, ¿cómo puede el sistema educativo preparar a los estudiantes para trabajos que aún no se han inventado? Una cosa es segura: el futuro del trabajo depende del futuro del aprendizaje.

¿Qué habilidades se necesitan?

Un estudio llevado a cabo por la NACE con 260 empleadores en los Estados Unidos (Gray et al., 2017) encontró que los atributos más deseados que los empleadores buscan en los candidatos van más allá que un buen promedio. Lo que los buscan es una combinación de habilidades interpersonales que incluyen la capacidad de resolver problemas y trabajar colaborativamente con otros. Las habilidades técnicas ocupan el puesto 11 en la lista cuando se clasifican por orden de importancia. Mientras tanto, otro estudio sobre el futuro de las habilidades (Bakhshi et al., 2017) descubrió que el pensamiento complejo, las capacidades interpersonales y todo lo que nos hace humanos es lo que permitirá emplearse en el futuro.

Las “habilidades blandas” (soft skills) son extremadamente relevantes para el éxito profesional  y en la vida cotidiana. La gente las necesita hoy y las necesitará en el futuro para administrar sus trabajos, no sólo para distinguir entre información importante y falsa , sino también para dominar nuevas tecnologías y competencias. En lugar de definirlas como habilidades blandas, deberían llamarlas power skills (habilidades  poderosas) porque, en un mundo de incertidumbre, la formación continua y la capacidad de reinventarse a sí mismos será esencial.

¿Por qué el aprendizaje centrado en el estudiante es esencial para lograr estas habilidades poderosas?

En el aprendizaje centrado en el estudiante, el alumno es el enfoque principal. En este entorno, los estudiantes asumen la responsabilidad de su aprendizaje y desarrollan autonomía e independencia; rasgos esenciales que permiten y mejoran el aprendizaje permanente. Con esto en mente, el Tecnológico de Monterrey desarrolló un nuevo modelo educativo llamado Tec21 (Tecnológico de Monterrey 2017), que permite a los estudiantes aprender de manera independiente de por vida. Tec21 crea competencias disciplinarias y habilidades poderosas al resolver desafíos del mundo real. Estos retos tienen módulos de trabajo adjuntos para el aprendizaje, que pueden ser cursos, competencias o trabajo de campo mientras que los estudiantes son evaluados sobre la evidencia del desarrollo de sus competencias. En Tec21, los estudiantes pueden elegir el formato de estudio con el que se sienten más cómodos para algunos cursos específicos, ya sea en el aula, en otro campus, en línea, en colaboración o individualmente.

Las tareas basadas en desafíos pueden asegurar el desarrollo de las habilidades poderosas ya que son imposibles de desarrollar en un aula sin enfrentar situaciones de la vida real o problemas que puedan presentarse en el futuro.

Estos entornos de aprendizaje modernos y flexibles no solo alientan y exigen que los estudiantes colaboren entre sí y practiquen el pensamiento crítico, sino que impulsan a los educadores a adquirir nuevas habilidades para cumplir los objetivos establecidos por cada alumno y a ser más creativos. Además, requiere que los maestros se conviertan en mentores, guiando a los estudiantes en su proceso de enseñanza.

20% de tiempo: proyectos de aprendizaje autodirigido

Otro ejemplo de herramienta de aprendizaje centrada en el estudiante es “20% de tiempo”, que es una práctica que se inspira en Google. Permite a los empleados utilizar el 20% de su tiempo de trabajo para explorar proyectos de su elección, siempre y cuando se alineen con la empresa. En un entorno escolar, esto significa una hora a la semana donde los estudiantes pueden explorar diferentes temas de su interés.

Al dar a los estudiantes la oportunidad de desarrollar proyectos de aprendizaje autodirigidos, tienen la oportunidad de trabajar en profundidad sobre temas que pueden no estar en el plan de estudios pero que pueden ayudarlos a descubrir su pasión mientras desarrollan habilidades de curiosidad, exploración e investigación.

Conclusión

Al implementar un ambiente de formación centrado en el estudiante en lugar de la instrucción centrada en el maestro, se puede promover y desarrollar un énfasis en el aprendizaje a lo largo de la vida y la capacidad de reinventarse,  la cual será vital para el trabajo del futuro.

Las habilidades poderosas como el pensamiento crítico, el trabajo en equipo y la capacidad de aprender a aprender serán fundamentales para las generaciones futuras, no solo para alimentar a la fuerza de trabajo frente a los cambios tecnológicos, sino también para lograr carreras gratificantes en cualquier trabajo nuevo que se necesite en  el futuro.

Este artículo fue publicado originalmente en Wise. Lee el artículo original aquí.

Referencias:

Bakhshi, H., Downing, J. M., Osborne, M. A., & Schneider, P. (2017). THE FUTURE OF SKILLS EMPLOYMENT IN 2030(Rep. No. 978-0-992-42595-1). Retrieved https://media.nesta.org.uk/documents/the_future_of_skills_employment_in_…

Barton, D., Farrell, D., & Mourshed, M. (2013, January). Education to employment: Designing a system that works. Retrieved from https://www.mckinsey.com/industries/social-sector/our-insights/education…

Connell, G. L., Donovan, D. A., & Chambers, T. G. (2016). Increasing the Use of Student-Centered Pedagogies from Moderate to High Improves Student Learning and Attitudes about Biology. CBE—Life Sciences Education,15(1). doi:10.1187/cbe.15-03-0062

Deegan, J., & Martin, N. (n.d.). Merging work & learning to develop the human skills that matter. Retrieved from https://www.pearson.com/content/dam/one-dot-com/one-dot-com/global/Files…

Frey, C. B., & Osborne, M. A. (2017). The future of employment: How susceptible are jobs to computerisation? Technological Forecasting and Social Change,114, 254-280. doi:10.1016/j.techfore.2016.08.019

Manyika, J., Chui, M., Miremadi, M., Bughin, J., George, K., Willmott, P., & Dewhurst, M. (2017, January). Harnessing automation for a future that works. Retrieved from https://www.mckinsey.com/featured-insights/digital-disruption/harnessing…

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Tecnológico de Monterrey, Modelo educativo TEC21. (2018, July). Retrieved August 28, 2018, from http://modelotec21.itesm.mx/

The Key Attributes Employers Seek on Students’ Resumes. (n.d.). Retrieved from https://www.naceweb.org/about-us/press/2017/the-key-attributes-employers…

Fuente:https://observatorio.itesm.mx/edu-news/habilidades-necesarias-para-preparar-a-los-estudiantes-para-el-futuro-del-trabajo?utm_source=Newsletter+del+Observatorio&utm_campaign=72a7a27046-EMAIL_CAMPAIGN_2017_02_24_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_6e1a145e3e-72a7a27046-235969733