Depende: de brecha digital y clases sociales

People wait in line at the Fred Jordan Mission annual back-to-school giveaway of shoes, clothing and backpacks for 3,000 homeless and underprivileged children in Los Angeles, California, United States, October 4, 2018.

Imagen: REUTERS/Lucy Nicholson

Por: María Gutiérrez

La brecha digital influye en gran medida en la capacidad de las personas de tener una buena calidad de vida, con un efecto casi directo en la brecha salarial, ya sea por edad, género o procedencia.

La sociedad de clases diferencia a las personas jerárquicamente en función de los ingresos, la riqueza y el acceso a los recursos. Este concepto tiene necesariamente que evolucionar en un mundo en el que, dentro de un mismo hogar, cada una de las personas puede pertenecer a una clase social diferente según la definición de Karl Marx. ¿Pertenecen a la misma clase social Elena, 70 años que siempre ha trabajado en casa y cuidado de sus dos hijos; Juan, marido de Elena, que ha sido arquitecto hasta su jubilación a los 75; su hija Mónica, community manager en una Pyme; David, el marido de Mónica, data scientist (analista de datos) en una multinacional y el pequeño Borja que ni estudia ni trabaja a sus 28 años? Antes de dar una respuesta, abordemos la brecha digital desde distintos ángulos:

“Los nativos digitales son mucho más hábiles al implementar soluciones tecnológicas”

Depende. Fue en 2001 cuando se acuñó el término de “nativos digitales” para aquellas personas nacidas en una cultura donde la tecnología manda y lo digital lo impregna todo, desde la comunicación, el aprendizaje, el entorno laboral y el ocio. Sin embargo, son “inmigrantes digitales” todos aquellos que nacieron en un mundo analógico, en el cual la tecnología no empañaba todos y cada uno de los aspectos del día a día. Los nativos digitales tienen aparatos de alta tecnología a su alrededor desde su nacimiento, mientras que los inmigrantes digitales han tenido que aprender a utilizarlos de forma consciente y han conocido de primera mano su evolución.

De forma intuitiva, pensamos que la accesibilidad a un elemento ya conlleva la comprensión del funcionamiento de éste. Por ejemplo, si sabemos lo que es un coche desde que nacemos y lo utilizamos desde siempre, podemos decir que sabemos cómo funciona un coche o cómo conducirlo de forma habilidosa y eficiente. Sabemos que el aprendizaje y comprensión profunda necesarios para implementar soluciones no funciona de esta forma, es decir, conocer una herramienta no implica el saber cómo utilizarla para solucionar problemas, por ejemplo, en el entorno laboral.

Esta forma de pensar intuitiva sobre las competencias técnicas que podrían tener todos los nativos digitales ha sido llevada al mercado laboral. En muchas profesiones relacionadas con la transformación digital, los candidatos de mayor edad son descartados de forma directa porque se infiere que no dominan la tecnología. Por el contrario, se contrata de forma habitual a los milenial para puestos relacionados con marketing digital (como community manager, por ejemplo) infiriendo que, si una persona domina una red social en su tiempo de ocio, será capaz de utilizarla de forma profesional y eficiente en un entorno laboral.

Realmente la implementación de soluciones tecnológicas implica no sólo un conocimiento como usuario de la herramienta, sino también un conocimiento de la necesidad a satisfacer y de la metodología idónea para una ejecución óptima. En otras palabras, no sólo hace falta un conocimiento a nivel usuario para ser un conductor profesional (como saber conducir un coche), sino un conocimiento profesional sobre la normativa de conducción, de transporte de personas, mecánica del automóvil, seguridad, etcétera.

Por tanto, es necesario diferenciar a las personas que tienen un conocimiento a nivel usuario de los que tienen un conocimiento profesional, independientemente de su edad.

“A las mujeres se les da mejor cuidar a personas que la tecnología”

Absolutamente no. Es cierto que las mujeres se orientan más profesionalmente hacia los sectores relacionados con el cuidado de las personas, como puede ser el de salud. Según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), un 77,69% de los profesionales de salud pública y privada en España son mujeres. Ese dato contrasta con el proporcionado por Ametic (Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información, Telecomunicaciones y Contenidos Digitales) en su estudio “Salarios y política laboral en el sector TIC 2017-2018”, según el cual las mujeres españolas son tan sólo el 37,14 % de los profesionales del sector de las tecnologías de la información y la comunicación.

La realidad sobre la presencia de las mujeres en diversos sectores no tiene correlación alguna con sus capacidades en áreas vinculadas a la Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM en sus siglas en inglés). Jane Hyde y Janet Mertz, de la Universidad de Wisconsin en Estados Unidos, concluyeron en su estudio que “es la diferencia de sexo, no la falta de capacidad innata, la principal razón por la que hay menos mujeres que hombres que sobresalen en matemáticas en la mayoría de los países, incluido EE UU”. Esa referencia a la “diferencia de sexo” tiene como base el estereotipo de hombre/mujer. Así, según estas autoras, “los países con mayor igualdad de género también son en los que la media de chicos y chicas a los que se les dan bien las matemáticas son parecidos”.

En 2017, la Unesco publicó el informe “Cracking the Code: Girls’ and Women’s Education in STEM”, que propone líneas de intervención para aumentar el interés de chicas y mujeres en los sectores STEM, que no son otras que mejorar la igualdad de género. Estas líneas de intervención se estructuran a nivel social (políticas de liderazgo, legislación, representación de mujeres STEM en medios y promoción de la igualdad de género), escolar (manejo de la clase desde una perspectiva de género, mentores, etcétera), familiar (adecuado diálogo padres-hijos, eliminación de creencias limitantes) y personal (motivación, autoestima, modelos a seguir, etcétera).

“Internet da igualdad de oportunidades a rurales y urbanitas”

Falso. Según la información de cobertura sobre banda ancha en España proporcionado por el ministerio de Economía y Empresa, más del 97% del territorio nacional cuenta con ancho de banda de más de 2 Mbps y el 76 % cuenta con más de 100 Mbps. Haciendo el mismo análisis a escala autonómica, sólo las comunidades de Valencia, Madrid, Baleares, Cataluña, País Vasco, Navarra, Rioja y Asturias mantienen anchos de banda de más de 100 Mbps en territorios superiores al 75%. En el otro polo encontramos a Extremadura, donde menos del 25% del territorio tiene cobertura de más de 100 Mbps.

España cuenta con la mitad de sus municipios en riesgo de desaparición. Según los datos del informe de “Población y despoblación en España 2016”, hay casi 5.000 municipios con menos de 1.000 habitantes. Y precisamente son éstos los que menos oportunidades tecnológicas tienen. La Organización Profesional Agraria (OPA) asegura que, tan sólo en la comunidad autonómica de Castilla y León, casi un millar de localidades no disponen de acceso a Internet o tienen conexiones de baja velocidad.

Este fenómeno, lejos de ser propio de un país europeo de primera línea, como pueda ser España, es extensible de forma global. Según el estudio de la FAO “Migración, Agricultura y Desarrollo Rural”, la falta de empleo, de oportunidades de generación de ingresos y la desigualdad son una de las principales causas subyacentes de la decisión de las personas de salir de las zonas rurales.

El comercio electrónico es una de las grandes oportunidades de negocio a través de Internet. Hoy en día, gracias a las posibilidades que ofrece el dropshipping (un modelo de ventas online en el que el proveedor envía directamente el producto al cliente, sin necesidad de almacenaje por parte del vendedor), la capacidad teórica de tener un comercio digital de éxito es independiente de la capacidad logística disponible en esa localidad, ya que los productos no tienen por qué viajar desde el vendedor al cliente. Sin embargo, no es sólo la carencia de banda ancha la causa de que sea de verdad poco habitual el encontrar grandes comercios online ubicados en zonas rurales. También el acceso al conocimiento compartido fuera de Internet es una de las grandes barreras.

En las zonas urbanas de las principales ciudades españolas están creándose hubs de emprendimiento. Allí, los futuros empresarios y empresarias trabajan juntos y colaboran en el marco de una comunidad. A través de charlas, talleres y seminarios de innovación, las personas se sienten más apoyadas a la hora de emprender, encontrando sinergias que aumenten la probabilidad éxito del proyecto.

Este tipo de iniciativas son más difíciles de llevar a cabo en las zonas rurales. Principalmente debido a la dispersión de la población, que dificulta los desplazamientos, y también a la carencia de masa crítica de personas con un mismo interés relacionado con la tecnología.

“La brecha digital es una de las causas de la brecha salarial”

Claro que sí. Entre los puestos mejor retribuidos en España, según un estudio de Infojob, se encuentran, después de ortodoncistas, el director de proyectos (63.680 euros brutos anuales) y el director de informática (50.113 euros brutos anuales). Además, las profesiones emergentes relacionadas con las tecnologías tienen salarios medios altos, como los 40.336 euros brutos anuales que suelen percibir los analistas de datos. Sin embargo, las profesiones más tradicionales son las que peores salarios tienen, como las relacionadas con la construcción o con la venta al por menor.

A escala global los datos son muy parecidos, según un informe de la plataforma Glassdoor, los puestos relacionados con desarrollo de software se encuentran en tercera y cuarta posición con un salario base anual de más de 123.000 dólares (unos 105.000 euros).

Además, si tenemos en cuenta los datos anteriormente presentados sobre la presencia de la mujer en profesiones tecnológicas, se explica perfectamente el por qué de la amplitud de la brecha salarial desde la perspectiva de género, que asciende, por ejemplo, en Argentina a un 21%, según un informe de la plataforma Mujeres Programadoras.

Teniendo en cuenta todos los aspectos anteriores, es muy probable que, refiriéndonos a la familia que presentamos, cada uno de ellos tenga unos ingresos, un patrimonio y un acceso al conocimiento muy desiguales. Elena lleva toda su vida dependiendo de los ingresos de otras personas y sus habilidades tecnológicas son muy básicas, estando relacionadas con el teléfono móvil. Juan ha tenido que sumergirse de lleno en la tecnología en los últimos años de su carrera como arquitecto, cuando la tinta y el papel se quedaron obsoletos y el software de CAD inundó su profesión. Mónica siempre fue una persona social y el uso de redes sociales le ha llevado a que le contraten en una pequeña empresa como community manager. Su salario mileurista contrasta con el de su marido, David, que está en la cresta de la ola implementando tecnología big data en una multinacional. Por último, Borja está enfrascado todo el día en el videojuego Fortnite, sin tener ni idea de cómo funciona su PS4 ni ser capaz de abrir un editor de texto en su PC.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2018/10/depende-de-brecha-digital-y-clases-sociales

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Jóvenes 2030, nueva estrategia de la ONU para empoderar a la juventud

Por: Christian Guijosa

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El secretario general de la ONU, António Guterres, lanzó una nueva iniciativa para garantizar que todos los jóvenes vayan a la escuela y tengan opciones de empleo hacia el año 2030.

El objetivo de la iniciativa Jóvenes 2030 es aumentar los esfuerzos para satisfacer las necesidades de los jóvenes, hacer realidad sus derechos y reconocer sus roles como agentes de cambio tanto a nivel regional, nacional y mundial.

Se espera que esta iniciativa sea apoyada por los gobiernos, el sector privado, el mundo académico, organizaciones internacionales y la sociedad civil.

Guterres aseveró que la juventud enfrenta desafíos críticos como la falta de empleo, carencia de educación, violencia y conflictos armados, cambios climáticos, además de la transformación del mercado laboral.

Al respecto el secretario señaló: “Si queremos crear un mundo más pacífico, sostenible y próspero para todos, y cumplir las metas del Programa de Desarrollo Sostenible para 2030, necesitamos que los jóvenes lideren”.

Cinco características de la estrategia Jóvenes 2030

  1. Abrir nuevas vías para atraer e involucrar a los jóvenes y amplificar sus voces.
  2. Brindar acceso a los servicios de educación y salud.
  3. Priorizar la capacidad económica de los jóvenes mediante el impulso a la formación y el empleo.
  4. Garantizar los derechos de los jóvenes y promover su compromiso cívico y político.
  5. Mejorar el apoyo a los jóvenes en conflictos y crisis humanitarias

A su vez, el secretario general anunció la creación de la asociación “Generation Unlimited” (Generación Ilimitada), cuya labor se centrará en tres áreas clave: educación secundaria y habilidades para el aprendizaje; la empleabilidad y el trabajo digno; y el empoderamiento de la juventud.

Colaboremos para enfrentar los riesgos éticos de la inteligencia artifical

POR: 

En 1942, las tres leyes de la robótica elaboradas por Isaac Asimov fueron pensadas para que un ser humano no sufra daños físicos a manos de un robot. La tecnología ha avanzado mucho desde su día, ahora que la inteligencia artificial (IA) es más que una nueva ola de tecnología. Es un híbrido único de datos, capital y trabajo, capaz de crear una fuerza productiva completamente novedosa e intervenir en varios otros aspectos de la vida. Frente a estos cambios a nuestro mundo, surgen muchos miedos y preocupaciones que podemos consolidar en al menos dos grandes preguntas: En “Algoritmolandia,” ¿será posible coexistir de una manera digna con los robots? y ¿podemos confiar en los algoritmos que harán decisiones sobre nuestras vidas?

Para mitigar los riesgos éticos de la inteligencia artificial, tenemos que tomar un rol más activo en su desarrollo

Responder a estos desafíos es posible a partir de un humanismo tecnológico que ponga a las personas como núcleo de los esfuerzos. Aunque suene paradójico: si desea poner al ser humano en el centro de las preocupaciones relacionadas con la inteligencia artificial en nuestras vidas, América Latina y el Caribe (ALC) no pueden dejar de diseñar una política de los robots que guíe su desarrollo de una manera competitiva, rigorosa y a la vez, holística. Esto sirve para minimizar las brechas no solamente entre humano y máquina, sino también entre persona y persona.

Aunque parezcan científicos y objetivos, los algoritmos están impregnados de subjetividad. La lógica de los algoritmos es inductiva. Analizan información pasada y sobre ella hacen predicciones, corriendo el riesgo de mantener el statu quo. ¿Son las enormes inequidades, los prejuicios y las desigualdades de género un estado que quisiéramos perpetuar? Claramente, no.

Por eso es importante que, desde América Latina y el Caribe, participemos en espacios de diálogo multilaterales que garanticen la gobernanza de una IA inclusiva en la región y en el mundo, y que formulemos estrategias que toman en cuenta los riesgos éticos de inteligencia artificial articulados. Actualmente existen múltiples manifiestos con más de 12.000 firmas de científicos, emprendedores y expertos mundiales que advierten los riesgos diversos de dejar decisiones libradas a procesos autónomos sin una adecuada supervisión. Estos son algunos ejemplos que buscan sentar las bases éticas para que la IA no acentúe las desigualdades:

“La tecnología no puede estar por encima nuestro”

El Instituto de Ingeniería Eléctrica y Electrónica (IEEE, por sus siglas en inglés) publicó un manifiesto con principios éticos para evitar que los sistemas autónomos no violen derechos humanos básicos ni produzcan tampoco daños al ambiente. La llamada “Carta de Copenhague”, suscripta por prestigiosos científicos, invita a compartir una visión de progreso que trascienda al concepto de innovación recordando que el ser humano debe estar en el corazón de cualquier acción tecnológica. “La tecnología no puede estar por encima nuestro”, subraya el texto.

En el mismo sentido se expresaron los manifiestos éticos difundidos por el Future of Humanity Institute, de la Universidad de Oxford, y por Future of Society, que cuenta con el apoyo de Harvard, que señalan los riesgos de aplicaciones militares de IA y abogan por una gobernanza global que brinde un marco ético.

“Aseguremos que los sistemas de IA cada vez más capaces a la vez sean más robustos y beneficiosos”

La Carta Abierta del Future of Life Institute fue firmada, entre otros, por Stephen Hawking, y propone promover estudios interdisciplinarios en IA porque su penetración social tendrá enormes impactos legales, económicos, sociales, filosóficos. Destaca la necesidad de desarrollar sistemas “robustos” o resilientes en temas de confianza y ciberseguridad. La mirada precisa ser holística.

“Deberíamos desarrollar métodos que detecten y corrijan los errores y sesgos, en vez de que se repliquen”

El sector privado tampoco tomó una actitud pasiva. Los gigantes tecnológicos IBM, Amazon, Facebook, Google, DeepMind y Microsoft crearon el Consorcio de IA al Beneficio de las Personas y la Sociedad (Partnership on AI to Benefit People and Society). Sus objetivos son empoderar a la mayor cantidad de gente en el uso de herramientas de IA y participar en el debate sobre sus consecuencias legales, éticas, sociales y económicas. Surgen entonces profundos dilemas relacionados a los derechos humanos, a la privacidad, y a la representación.

“Proporcionemos espacio para que las personas expresen sus preocupaciones y experiencias con el sesgo codificado”

Hay un proyecto en el laboratorio de medios del MIT (Media Lab) llamado Liga de la Justicia Algorítmica, que está comprometido con la justicia, la responsabilidad y la transparencia de los sistemas codificados. Este proyecto fue creado por la investigadora Joy Buolamwini, quién descubrió que las tecnologías de reconocimiento facial no eran capaces de detectar a su cara, supuestamente porque el desarrollo de esta tecnología no había tomado en cuenta datos para reconocer a las personas Afrodescendientes.

Como el presidente del MIT, Rafael Reif reflexiona sobre esta iniciativa, “Resulta crucial que los tecnólogos inviten a sus colegas a colaborar desde el inicio de la fase de diseño, no una vez que el producto ya está casi terminado. Cuanto más podamos unir a investigadores que reflejen toda la diversidad de la experiencia humana, más chances tendremos de minimizar los sesgos.”

Una oportunidad de fortalecer nuestros valores como humanos

La articulación de consensos es el arma más eficaz para combatir los nuevos riesgos que acompañan a la IA, a los que se suman riesgos de control, riesgos sociales, económicos y éticos que urge minimizar. Los algoritmos nos ponen a prueba y nos desafían a mejorar nuestros propios valores, evitando ser sesgados cuando interrogamos las fórmulas. Depende de nosotros crear las nuevas reglas de la cobotización, cánones más amplios para que los humanos no sean dañados en su dignidad con la pérdida de empleos. Los algoritmos pueden tomar decisiones desde sus cajas negras o facilitar el acceso a bienes y servicios de mayor calidad. Para evitar lo primero y estimular lo segundo, tenemos que ordenarnos sobre una base de criterios de calidad, confiabilidad, acceso y transparencia.

América Latina debe apoyarse en el factor humano, en el talento, la pasión, el trabajo en equipo, la creatividad y todas las virtudes donde somos superiores a las máquinas. No podemos medir nuestros éxitos y fracasos solo en términos de productividad ni maravillarnos por gadgets ingeniosos si los dividendos digitales no se encauzan para hacernos mejores como individuos, si la tecnología no se traduce en políticas públicas aptas para mejorar la vida de las grandes mayorías.

Fuente:https://blogs.iadb.org/abierto-al-publico/2018/08/31/riesgos-eticos-de-la-inteligencia-artificial/?utm_source=newsletter36-09-2018&utm_medium=email-KLD&utm_campaign=blog&utm_term=ia&utm_content=15-09-2018

El mapa del mundo, redibujado en función de la población de cada país

A visitor places her hands on a "Tangible Earth", a digital globe which real time global metrological data is fed through the Internet from about 300 places in the world, is displayed at an exhibition pavillion inside the media centre for G8 Hokkaido Toyako Summit in Rusustu town, on Japan's northern island of Hokkaido July 6, 2008.  REUTERS/Yuriko Nakao (JAPAN)  FOR BEST QUALITY IMAGE ALSO SEE: GM1E57T1A6B01 - GF2E47609DI01

Imagen: REUTERS/Yuriko Nakao

Por: Andrés P. Mohorte

A esta hora del día la población mundial asciende a los 7.600 millones de almas. Y subiendo, claro. Las proyecciones demográficas indican que la especie humana continuará reproduciéndose a un ritmo sostenido durante el próximo siglo, aunque no lo hará con igual de intensidad en cada rincón del mundo. De ahí que entender visualmente cómo se distribuyen los humanos sobre el planeta sea útil para entender mejor el entorno político en el que nos movemos (y moveremos).

Nadie como Max Roser, autor de algunas de las ilustraciones e infografías más útiles y compartidas de los últimos años, para mostrarlo. Su proyecto, Our World in Data, lleva más de una década mostrando cómo las condiciones de vida del ser humano sobre la faz de la Tierra están cambiando (la mayor parte de las ocasiones a mejor). Pero a menudo los datos son brutos y no discriminan por regiones; y cuando lo hacen, pierden de vista la escala demográfica de cada país.

Este maravilloso mapa cambia la perspectiva (se puede ver a máxima resolución aquí).

Pensemos en los ejemplos más evidentes, China y la India. No hay continente en el mundo capaz de superar en población a uno de los dos por separado (descontando Asia), por lo que los acontecimientos macroeconómicos o estructurales que modifiquen las condiciones de vida en ambas naciones (esperanza de vida, caída de la mortalidad infantil, descenso de la pobreza, etc.) serán más relevantes (en términos agregados) que aquellos que hagan lo propio en toda, digamos, Europa.

Los mapas comunes no nos ofrecen ese tipo de información. Por lógica, el ser humano ha ilustrado el entorno en el que se movía en función de su geografía. No siempre ha sido exacto (como prueba la popularidad de la proyección de Mercator), pero siempre ha proyectado una imagen del planeta donde la representación física primaba sobre todas las demás. Rusia aparenta ser grande porque Rusia es grande, y, antaño, recorrer el mundo implicaba enfrentarse a lo desconocido. Los mapas arrojaban luz donde había dragones, y ofrecían a sus consumidores una imagen del mundo.

Hoy en día conocer la forma de los continentes es tan sencillo como abrir Google Maps, y la función de los mapas, o de la labor cartográfica, es más divulgativa e ilustrativa que técnica. No sólo eso, la humanidad ha logrado superar (con sus peros y venganzas) a la geografía. Obviando las potenciales consecuencias del cambio climático, el futuro de la humanidad está menos atado a su entorno físico de lo que solía. Entender el mundo ya no requiere de una descripción fidedigna.

De ahí que ajustar la forma de los países a su población, divididos en pequeñas celdas de 500.000 personas, sea una idea tan útil: relativiza el carácter geográfico de los mapas y le aporta una dimensión crucial, la demográfica, para el futuro por venir. Dos países, como es obvio, resaltan frente a los mapas físicos: la India y China. Son grandes de por sí, pero a nivel poblacional son directamente incomparables. En general, es un patrón común al Extremo Oriente: Indonesia (266 millones), Bangladesh (166), Vietnam (96) o Filipinas (100) son descomunales.

Europa queda muy empequeñecida, sumando algunas de las naciones más diminutas de la Tierra (Mónaco, San Marino, El Vaticano) y un puñado de países que mantienen, más o menos, su posición en el nuevo orden geográfico (España, Francia, Italia o Alemania). Los demás estados son muy pequeños a escala global. Mención especial merece Rusia, que queda totalmente borrada del mapa asiático: es el país más extenso del mundo, pero a nivel demográfico su influencia es decreciente en Europa y marginal (sólo 30 millones de personas) en la inmensa Siberia.

En África el cambio más significativo lo protagoniza Nigeria, pequeña en extensión pero extraordinariamente habitada (no hay ningún país cercano que se le acerque). El Congo, con 84 millones de habitantes, y Etiopía, con más de 100, son la otras dos grandes potencias demográficas por debajo del Sáhara (e irrelevantes, cuando no reducidas a una eterna guerra civil, en el plano geopolítico). Egipto, con 99 millones (20 de ellos en El Cairo), completa el cuadro.

En América sólo hay un cambio drástico: Canadá, un fenómeno similar al de Rusia, gigantesca pero vacía de población. Las tres grandes potencias demográficas son también tres de los cinco países más extensos de los dos continentes: Estados Unidos (300 millones de habitantes y al alza, el país occidental con mejor salud demográfica); México (130 millones de habitantes); y Brasil (210 millones de habitantes). En contraste, Argentina es la más empequeñecida (44 millones).

Roser ha bautizado a su obra como “el mapa que necesitamos si queremos reflexionar sobre cómo las condiciones de vida globales están cambiando”. Pese a la longitud, es un nombre con tino, porque apunta a algo esencial: la geografía es útil, pero no nos revela demasiado sobre hacia dónde camina el mundo (es estable, al fin y al cabo). La demografía ilustra cuál es la verdadera importancia de cada continente y nación.

Responsabilidad e Innovación Social: el nuevo “chip” profesional y generacional

La responsabilidad y la innovación social, elementos necesario para un ambiente más equilibrado

Responsabilidad e Innovación Social: el nuevo "chip" profesional y generacional

La responsabilidad y la innovación social han tenido un fuerte auge en las últimas décadas entre las distintas profesiones y actividades empresariales percibiéndose. como una nueva forma de hacer negocios, más éticos y preocupados por el equilibrio entre la generación de valor social y la generación de riqueza. Las generaciones actuales de estudiantes, por su parte, tienen diferencias importantes con sus antecesores, los baby boomers y la generación X. Su preocupación por el impacto ambiental que tienen las actividades de su vida cotidiana es un rasgo distintivo de esta generación que empieza a dejar de consumir productos verdes o amigables al ambiente; esto es observable en los movimientos contra el uso de materiales desechables y bolsas de plástico por citar solo dos casos; también vemos cada vez más, en el consumidor urbano joven, una rutina recurrente de consulta de etiquetas de productos, para evaluar, aunque sea de una manera general, sus decisiones de compra. En ambos casos, tanto profesionistas como estudiantes empiezan a configurar una nueva forma de consumo.

Con el uso de la tecnología para fines de innovación social, la forma de consumir como la conocíamos también está cambiando, Jeremy Rifkin define a una nueva generación de productores que a la vez son consumidores de sus propios productos como “Prosumidores”, esto es, personas que producirán los bienes y servicios que ellos mismos consumirán, como, por ejemplo, huertos de auto consumo, energía eléctrica de auto consumo, impresoras 3D, entre otros.

Estamos a fin de cuentas en la antesala de un cambio en nuestra forma de consumir, hoy en día algunas universidades y centros de investigación como la Facultad de Responsabilidad Social de la Universidad Anáhuac México debaten y reflexionan sobre una nueva cultura del consumo, un consumo más responsable y a la vez más justo que se contrapone a la idea de una Economía Lineal de producción en donde se produce para usar y desechar provocando una desmesurada explotación de los recursos naturales, un exceso de desperdicios imposibles de reutilizar y niveles de residuos que son más altos. La apuesta de estas nuevas generaciones de empresarios y ciudadanos es hacia la Economía Circular, una propuesta consiste en mantener productos, componentes y materiales en su mayor nivel de utilidad y valor el mayor tiempo posible, eliminando el concepto de desperdicio por medio de materiales que cumplen múltiples ciclos de vida. Se trata, no de una moda, sino de un cambio de “chip” en la estructura mental.

En palabras de Julian Kirchherr significa un nuevo sistema económico que se basa en modelos de negocio que remplazan el concepto de “fin de ciclo de vida”, con el de las “4R´s”: reducir, reusar, reciclar, y recobrar materiales en los procesos de producción, distribución y consumo; con el objetivo de alcanzar un desarrollo sustentable, que implica crear y mejorar la calidad medioambiental, prosperidad económica y equidad social, para el beneficio de la actual y las futuras generaciones.

La responsabilidad y la innovación social son una nueva forma de re-pensar una relación más equilibrada con el ambiente, con la sociedad y con la generación de riqueza.

Fuente:https://www.entrepreneur.com/article/320572

En México se discrimina a 6 de cada 10 mujeres

Las mujeres son discriminadas en México (Foto: Reuters)

La última Encuesta Nacional sobre Discriminación del Inegi, arroja que 58% de las mujeres mexicanas se han sentido discriminadas en los últimos cinco años con conductas como rechazo o exclusión de las actividades sociales, miramientos incómodos, burlas o agresiones verbales, agresiones físicas o incluso han tenido que salir de una comunidad.

Por grupos, los más discriminados son los adultos mayores de 60 años, pues 61% manifestó haber sido víctima de al menos una de las señales de discriminación, seguidos de las mujeres (58.8%), la población discapacitada (58.3%) y los indígenas (40.3%).

Cuatro de cada 10 mujeres en México consideran que sus derechos se respetan poco o nada, mientras que una de cada cuatro ha experimentado negativa en la prestación de servicios médicos o medicamentos, apoyos de programas sociales y atención en oficinas de gobierno.

La encuesta arroja también que tres de cada 10 mujeres se sienten inseguras por el aumento de violencia y delincuencia dirigidas a su género y dos de cada 10 ha manifestado haber recibido menos paga respecto a un hombre por realizar el mismo trabajo.

23% de los hombres consultados por el INEGI señalaron que las mujeres deben ayudar en los quehaceres del hogar más que los hombres.

En el caso de las trabajadoras del hogar, la Encuesta del INEGI evidencia que el 88% manifiesta trabajar sin ninguna prestación de seguridad social y 32% considera que desempeña sus labores en situaciones precarias.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/mexico-discrimina-a-seis-de-cada-10-mujeres/

Exportando corrupción 2018 vía Transparencia Internacional y Transparencia Mexicana

México se encuentra dentro del grupo de países con niveles mínimos o nulos de cumplimiento de la Convención de la OCDE contra el cohecho internacional, de acuerdo al estudio Exportar Corrupción: reporte de avance 2018, elaborado por Transparencia Internacional y Transparencia Mexicana. Nuestro país ratificó esta convención en 1999 y hasta la fecha no ha sancionado ningún caso de corrupción utilizando este instrumento jurídico.

transparencia

La Convención contra el cohecho en transacciones comerciales internacionales, más conocida como Convención OCDE contra la corrupción, es el instrumento jurídico que permite a los países investigar y sancionar la corrupción de empresas multinacionales operando en el extranjero.

Esta Convención aplica para las empresas internacionales que hacen negocios en México, como Odebrecht, pero también para las empresas mexicanas que tienen operaciones comerciales en el extranjero.

Estos son algunos de los hallazgos más importantes del informe: 

  • De 44 países analizados, 22 aprovechan la convención para investigar casos de corrupcióninternacional.
  • La otra mitad, donde se encuentra México y países como China, Colombia, India, Rusia, Singapur, Corea, España y Turquía, tienen niveles de cumplimiento muy bajos, o nulos.
  • Solo alrededor de una cuarta parte de las exportaciones mundiales provienen de países con aplicación activa de la ley contra las empresas que sobornan en el extranjero.
  • Aplicación activa de la ley de la convención. Siete países con el 27% de las exportaciones mundiales: Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Italia, Suiza, Noruega, Israel.
  • Aplicación moderada. Cuatro países con un 3.8% de exportaciones globales: Australia, Suecia, Brasil, Portugal.
  • Aplicación limitada. 11 países con 12.3% de exportaciones globales: Francia, Países Bajos, Canadá, Austria, Hungría, Sudáfrica, Chile, Grecia, Argentina, Nueva Zelanda, Lituania.
  • Poca o nula aplicación. 22 países con 39.6% de exportaciones globales: China, Japón, Corea del Sur, Hong Kong, Singapur, India, España, México, Rusia, Bélgica, Irlanda, Polonia, Turquía, Dinamarca, República Checa, Luxemburgo, Eslovaquia, Finlandia, Colombia, Eslovenia, Bulgaria, Estonia.
  • De 2015 a 2018, ocho países han mejorado en la aplicación de la ley: Israel, Noruega, Italia, Brasil, Suecia, Portugal, Argentina y Chile.
  • En contraste, cuatro países han retrocedido: Austria, Canadá, Corea y Finlandia.

Hallazgos para México:

  • El informe destaca que México, que cuenta con el 1.9% de participación de las exportaciones a nivel mundial, abrió tres investigaciones por cohecho internacional de 2014 a 2017, pero ningún caso.
  • También indica que la Unidad Especializada para Crímenes Cometidos en el Extranjero de la Procuraduría General de la República (PGR) publica datos básicos sobre la aplicación de la Convención contra la corrupción, sin embargo, la información es incompleta y no profundiza en detalles.
  • Además, resalta que la nueva Oficina del Fiscal General, creada bajo las reformas constitucionales de 2014, no tiene suficiente autonomía. El nombramiento del fiscal general -indica- aún necesita aprobación ejecutiva y el presidente aún puede destituir al titular del cargo.
  • En cuanto a las entidades federativas, el reporte destaca que “hay una grave falta de independencia entre los jueces en los estados de México. Son altamente dependientes del Poder Ejecutivo y frecuentemente son destituidos o designados por sus vínculos con el gobernador en turno. Hay una gran falta de recursos humanos para estos jueces estatales y su nivel de especialización a menudo es insignificante”.
  • El análisis señala que a nivel federal, la independencia judicial es mucho más fuerte. Sin embargo, se ha criticado seriamente la falta de meritocracia y el nepotismo sistemático.

Recomendaciones para México:

  • Entre sus principales recomendaciones, el reporte indica que se debe reformar el Artículo 102 de la Constitución para asegurar que la Fiscalía General sea independiente del Poder Ejecutivo.
  • Completar el nombramiento del Fiscal Especial Anticorrupción y los jueces anticorrupción del Tribunal Federal de Justicia Administrativa.
  • Asegúrarse de que el Sistema Nacional Anticorrupción sea implementado a nivel estatal.
  • Introducir mecanismos para garantizar que el poder judicial opere libre de motivos políticos.
  • Proporcionar más recursos y capacitación a la Policía para investigar casos de corrupción.
  • Asegurar que el Servicio de Administración Tributaria y la Unidad de Investigación Financiera comiencen a desempeñar un papel activo en casos de corrupción tanto en México como en el extranjero.
  • Publicar más información sobre casos relacionados con la corrupción e investigaciones en el portal de datos abiertos del gobierno.

Sobre nuestro país, el informe de Transparencia Internacional y Transparencia Mexicana destaca que el principal reto para la Administración federal entrante es lograr que la nueva Fiscalía General tenga la independencia necesaria para investigar a funcionarios o empresas sin importar su nacionalidad o nivel de influencia política. La nueva Fiscalía General será la responsable de utilizar esta Convención para investigar y perseguir casos de corrupción transnacional.

Fuente:https://imco.org.mx/temas/exportar-corrupcion-2018-via-transparencia-internacional-transparencia-mexicana/