La salud mental en las redes sociales

A reporter holds ten smartphones while doing live broadcasting on different platforms from the first Sculpture Projects Pingyao art festival in Jinzhong, Shanxi province, China July 19, 2018 Picture taken July 19, 2018.

Imagen: REUTERS/Stringer

Por: Kim Heyes

Que las redes sociales pueden ser perjudiciales para la salud mental es algo que incluso Facebook reconoce. También varios estudios llevados a cabo por el Departamento de Educación del Reino Unido muestran que el bienestar mental de las adolescentes británicas está empeorando, y lo achacan a las redes sociales.

Mi investigación revela que cada vez hay más personas que acuden a estas plataformas en busca de ayuda para tratar este tipo de problemas. Y va a más por la crisis del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido, que ha provocado un aumento del tiempo de espera para obtener una cita. Aunque la mayoría de las personas a las que he entrevistado consideran que las redes sociales les ayudan, corren el riesgo de que sus problemas se agraven.

La salud mental se ha convertido recientemente en el centro de atención política en el Reino Unido, con la propuesta de reforma de la Ley de Salud Mental, y las directrices del Power Threat Meaning Framework, que pretende reducir el nivel de “medicalización”.

A pesar de la creciente concienciación sobre estos temas, cada vez son más las personas que se alejan de sus médicos de cabecera porque no consiguen el apoyo que demandan. Esto se debe, por lo general, a las largas listas de espera para recibir atención, o a que esperan arreglarlo todo con medicación.

Muchas de estas personas solían buscar ayuda en foros temáticos anónimos. Pero ahora están empezando a utilizar las redes sociales para hacer públicos sus problemas de salud.

La relación de las redes sociales con la salud mental es controvertida. Si el propio Facebook nos avisaba de que frecuentar las redes sociales puede ser perjudicial, ¿por qué las personas las usan para buscar apoyo?

La “exposición” de los famosos en las redes también ha contribuido a concienciar sobre el tema. El año pasado, Sinead O’Connor publicó en las redes un vídeo en el que mostraba sin tapujos que necesitaba ayuda. La cantante esperaba servir de ejemplo, y utilizó el hashtag #OneOfMillions. Su publicación generó un debate sobre cuál es el modo correcto de pedir ayuda, pero no hubo respuestas concluyentes.

Actualizaciones de estado y puestos de trabajo

Se estima que el 39% de las personas que buscan información sobre salud utiliza las redes sociales, y a menudo se unen a grupos relacionados con enfermedades concretas. Muchos de ellos han empezado a usar sus perfiles personales para exponer públicamente su problema. Si bien no hay datos de cuántos son los que actúan así, Facebook ha constatado que sus usuarios dedican las actualizaciones de estado para hablar sobre su salud mental, tendencias suicidas incluidas.

Los estudios no solo han establecido relación entre las redes sociales y el aumento del ciberacoso. También han relacionado la publicación de información sobre comportamientos de riesgo (como el alcoholismo social) con la disminución de las oportunidades de empleo. Por eso hemos de ser conscientes de que, si publicamos información sobre nuestra salud, nuestros eventuales empleadores podrán conocer nuestro historial.

Mi investigación muestra que pedir ayuda a través de las redes sociales para tratar trastornos mentales tiene elementos positivos, siempre y cuando se haya solicitado previamente asesoramiento médico y se haya recibido un diagnóstico firme. Pero si las actualizaciones de estado transmiten un tono de lamento pueden provocar que la persona sea percibida como una quejica, y que los amigos no sepan ver en esos mensajes una llamada de socorro, lo que puede provocar aislamiento y vulnerabilidad.

Dos participantes en la investigación que realicé para mi doctorado, que usaban la redes sociales para exponer sus problemas mentales, se mostraron intolerantes con otras personas que hacían lo mismo, curiosamente. Una de ellas, refiriéndose a la actividad de una amiga en Facebook, señaló:

“La mayor parte de sus publicaciones tratan sobre su lucha diaria, habla abiertamente del tema. Y no es que me importe, pero tampoco hace falta compartirlo todo”.

Imagen: ticsyformacion.com

 

Otra participante expresó la irritación que le provocaba tener que atender los problemas de otros cuando ella misma estaba tratando de obtener ayuda.

Es posible que las personas se harten de las constantes publicaciones de quienes hablan de su salud mental, y acaben respondiendo de forma negativa. Uno de los participantes en mi estudio declaró que, después de haberse “expuesto” en Facebook, un amigo suyo le dijo, con toda claridad, que ése no era “el lugar indicado para hacer ese tipo de declaraciones”.

Así pues, aunque puedan ser herramientas positivas para quienes buscan ayuda, ¿debemos considerar que las redes sociales son un mecanismo positivo de apoyo a la salud mental? ¿O debemos seguir fingiendo que nuestras vidas son perfectas y que siempre estamos contentos porque eso es lo que los “amigos” de Facebook e Instagram quieren ver?

A corto plazo, parece que las redes sociales pueden ser útiles para crear redes de apoyo para los que sufren trastornos mentales. Sin embargo, a largo plazo, parece necesario modificar la percepción social de estas enfermedades. Si no se producen cambios de percepción, al menos debemos estar preparados para afrontar la ausencia de ofertas de trabajo.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2018/08/la-salud-mental-en-las-redes-sociales

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Cooperativas de México deben aprender de las de América Latina

Por: Israel Pantaleón

Las cooperativas mexicanas tienen mucho por aprender de las entidades que se encuentran en toda la región latinoamericana, debido a que éstas tienen avances en plataformas tecnológicas, así como en productos, realización de asambleas y estructuras, sostiene el presidente de la Confederación de Cooperativas de Ahorro y Préstamo de México (CONCAMEX), Cirilo Rivera.

“En algunos países de América Latina está mucho más desarrollado el tema del cooperativismo”, comenta el presidente de la CONCAMEX a Forbes México.

Rivera, quien también es director de Caja Popular Mexicana, señala que los modelos de las cooperativas latinoamericanas pueden ser aprovechados en México debido a que la regulación con la que se cuenta permite tomar las buenas ideas de países como Costa Rica, Chile, Colombia, por mencionar algunos.

No obstante, el directivo de la CONCAMEX señala que las fortalezas de México en materia de cooperativismo son la facilidad de trato para los socios, así como la cultura. Rivera señala que CPM tiene relación con cooperativas de Alemania, Estados Unidos, Canadá, Colombia y Costa Rica.

En México existen más de 600 Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo (SOCAP) entre autorizadas y no autorizadas, sin embargo, a pesar de que el sector de ahorro y crédito tiene 62 años en nuestro país, no ha sido sino hasta en los últimos 15 que ha crecido y se ha dado a conocer de manera importante.

Un número de 155 cumplieron con los requisitos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para realizar operaciones de crédito y ahorro con sus socios. Además, cuentan con un Seguro de Depósito hasta por una cantidad equivalente a 25,000 UDIS, por ahorrador, que en pesos son alrededor de 150,000.

A septiembre de 2014, el Fideicomiso de Supervisión Auxiliar de Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo y de Protección a sus Ahorradores (Focoop) estimó el número de socios del sector de las cajas de ahorro en 6.4 millones de personas.

Hay que recordar que las sociedades integrantes del sector social sin ánimo especulativo y sin fines de lucro que conforme a la Ley General de Sociedades Cooperativas y de la Ley de Ahorro y Crédito Popular tienen por objeto realizar operaciones de ahorro y préstamo con sus socios.

Caja Popular Mexicana (CPM) buscará un acercamiento con el equipo de trabajo del presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, con el objetivo de promover una mejor regulación para el sector de las cooperativas del país, así lo reveló el director general de la entidad, Cirilo Rivera, el pasado 10 de agosto.

En el marco de la inauguración de las nuevas oficinas de CPM en la ciudad de León, Rivera señaló que con el paso del tiempo se necesita trabajar en puntos de capitalización y fiscalización.

Encuesta Nacional Sobre Discriminación 2017 vía INEGI y Conapred

El 20.2% de la población mexicana de 18 años y más declaró haber sido discriminada en el último año, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional Sobre Discriminación 2017 (Enadis). Los motivos más frecuentes de discriminación hacia las mujeres son la apariencia, las creencias religiosas y el género, mientras que para los hombres son la apariencia, la manera de hablar y la edad.

 

La Enadis es realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), en conjunto con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), con el fin de visibilizar, comprender y modificar la discriminación en México.

El estudio parte de una muestra de 39 mil 101 viviendas a nivel nacional, o 102 mil 245 personas, e identifica 10 rasgos por los cuales una persona puede ser discriminada: tono de piel, manera de hablar, peso o estatura, vestimenta o arreglo personal, clase social, lugar donde vive, creencias religiosas, sexo, edad y orientación sexual.

Estos son algunos de los hallazgos más interesantes de la encuesta:

  • A nivel nacional, las cinco entidades con mayor prevalencia de discriminación son Puebla, Colima, Guerrero, Oaxaca y Morelos.

  • El 23.3% de la población de 18 años y más señaló que en los últimos cinco años se le negó injustificadamente algún derecho, sobre todo la posibilidad de recibir apoyos de programas sociales, atención médica o medicamentos, y atención en una oficina de gobierno.
  • El 40% de la población de 18 años y más que se identifica como no heterosexual dijo haber experimentado la negación de sus derechos en los últimos cinco años.
  • Respecto a los derechos de grupos vulnerables, el 72% de los encuestados opina que en México se respetan poco o nada los derechos de las personas transgénero, seguidos por los de las personas gays o lesbianas, los de las personas indígenas y los de las trabajadoras del hogar remuneradas.
  • Ante la pregunta de si le rentarían un cuarto de su vivienda a una persona con determinadas características, los encuestados mostraron mayor rechazo hacia personas extranjeras, jóvenes, y quienes viven con VIH o SIDA.

  • En lo referente a la apertura a la diversidad en el hogar, los encuestados manifestaron mayor rechazo a que su hija o hijo se casara con alguien que tenga VIH o SIDA, con una pareja del mismo sexo o con alguien que practique una religión distinta.
  • Respecto al apartado de valores y actitudes de la encuesta, el 64.4% de la población de 18 años y más cree que en poco o nada se justifica que dos personas del mismo sexo vivan como pareja.Mientras que un 56.6% manifiesta la misma opinión hacia las personas que practican tradiciones o costumbres distintas a las mexicanas.
  • Por otro lado, 39.8% de la población de 18 años y más justifica mucho o algo llamar a la policía cuando hay jóvenes reunidos en una esquina, mientras que el 3.1% justifica mucho o algo que un hombre le pegue a una mujer.

  • El 63% de los hombres de 18 años y más está de acuerdo con la frase de prejuicio de que los jóvenes son irresponsables, contra el 58% de las mujeres. Mientras que el 42% de los hombres y el 37% de las mujeres están de acuerdo con que los pobres se esfuerzan poco por salir se su pobreza.
  • El 23% de los hombres y el 21% de las mujeres están de acuerdo con que las mujeres deben ayudar más en las labores del hogar. Chiapas, Michoacán, Campeche y Tabasco son los estados con porcentajes más altos de acuerdo con esta frase.
  • El 25.1% de las personas con discapacidad y el 20.3% de las personas indígenas declararon haber sido discriminadas en el último año en al menos un ámbito social, destacando los servicios médicos, la calle o el transporte público y la familia.

  • Respecto a la negación de derechos, el 39.1% de las trabajadoras del hogar remuneradas, el 30.9% de las personas con discapacidad, el 29.2% de las personas indígenas y el 25.8% de las mujeres declararon haber sufrido al menos un incidente de este tipo en los últimos cinco años.
  • En lo relacionado a la percepción que tienen los grupos sobre el respeto a sus derechos en el país, 57.1% de las trabajadoras del hogar remuneradas, 49.3% de las personas indígenas, 48.1% de las personas con discapacidad, 44.9% de las personas mayores y 44% de las mujeres opinan que el respeto a sus derechos es poco o nulo.
  • De acuerdo con el estudio, las mujeres identifican como principales problemáticas la delincuencia e inseguridad, así como la violencia hacia ellas.

 

  • En el caso de las trabajadoras del hogar remuneradas, la falta de prestaciones laborales y las malas condiciones laborales son los principales problemas.
  • Otras problemáticas por grupo son la falta de empleo y recursos económicos para las personas indígenas; las adicciones y la falta de oportunidades para seguir estudiando para los jóvenes; y la falta de oportunidades laborales e infraestructura inadecuada para las personas con discapacidad.
  • El 60.2% de los niños dijeron sentir miedo al estar en presencia de la policía y el 87.7% de las trabajadoras del hogar dijeron haber carecido de prestaciones laborales en sus empleos.

 

El estudio también contiene datos relevantes sobre el tono de piel y su relación con actitudes discriminatorias. De hecho, esta característica influye en el nivel de escolaridad y en la ocupación de las personas. Un 30.4% de la población con tez de tonos claros llega a un nivel de educación superior, contra el 22.7% de población con tonos intermedios y 16% de la población con tonos obscuros. En lo que respecta a la ocupación, el 6.1% de la población de tonos claros ostenta cargos de funcionarios, directores o jefes, contra 4.4% de la población con tonos intermedios y 2.8% de la población con tonos oscuros.

Fuente:https://imco.org.mx/temas/encuesta-nacional-discriminacion-2017-via-inegi-conapred/

Deportaciones de mexicanos alcanzan su punto más alto desde que Trump es presidente

En el primer semestre de 2018 se registró un total de 109 mil 296 eventos de repatriación de mexicanos por parte de las autoridades migratorias estadounidenses, es un alza de 42%.

Deportaciones de mexicanos alcanzan su punto más alto desde que Trump es presidente

Cuartoscuro Archivo

Por: Manu Ureste

Se acabó la ‘tregua’. Luego de que 2017 fue el año con menos deportaciones de mexicanos procedentes de Estados Unidos desde que se tiene registro, el primer semestre de 2018 ha vuelto a recuperar las cifras ‘top’ de expulsiones que acumuló la administración de Barack Obama, el presidente que más migrantes ha deportado de ese país en los últimos 30 años.

De acuerdo con el reporte más actualizado de la Unidad de Política Migratoria, que depende de la Secretaría de Gobernación (Segob), en el primer semestre de 2018 se registró un total de 109 mil 296 eventos de repatriación de mexicanos por parte de las autoridades migratorias estadounidenses.

Esta cifra de ‘eventos’, donde no se descarta que una misma persona pudo haber sido deportada en más de una ocasión, supone un alza de 32 mil 397 deportaciones, un 42% más en comparación con el periodo enero-junio 2017. Y es, hasta el momento, el punto más álgido de mexicanos expulsados desde que Donald Trump asumió la presidencia estadounidense en enero de 2017.

A pesar de la llegada de Trump a la Casa Blanca tras una campaña marcada por la propuesta de construir un ‘muro’ en la frontera y por los ataques a los migrantes mexicanos, a los que tachó de “criminales”, “narcotraficantes” y “violadores”, el año 2017 registró un descenso récord en las deportaciones. Por ejemplo, en abril de ese año se registraron 11 mil 871 eventos de repatriación de mexicanos, el dato más bajo del que México tiene registro en su historia.

Sin embargo, la tendencia al alza ha vuelto a recuperarse este 2018. Solo en marzo de esto año se registraron 21 mil 747 casos de mexicanos deportados. Para encontrar una cifra similar hay que remontarse casi dos años atrás, a abril de 2016, aún con Obama al frente de la administración.

Baja California y Tamaulipas son las entidades fronterizas que más repatriados reciben de Estados Unidos: 69 mil 020, el 63% del total.

Y dentro de esos estados, los puntos fronterizos de Tijuana, en Baja California, y de Nuevo Laredo I ‘Miguel Alemán’, en Tamaulipas, son los que mayor cantidad reciben: 17 mil 026 y 18 mil 026, respectivamente.

Sonora es la tercera entidad en recibir deportados, con 19 mil 055, siendo el paso de Nogales el más utilizado (11 mil 654); y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, es el cuarto, con 8 mil 186.

Casi el 95% de los mexicanos repatriados son mayores de 18 años; y solo un 5% son menores de edad.

Cambio de perfil en las deportaciones

Organizaciones de la sociedad civil advirtieron que si bien con la llegada de Trump, al menos en 2017, hubo un descenso en las deportaciones en comparación con Obama, el perfil de las personas expulsadas ha ido cambiando en este último año y medio con el magnate en el poder. Así lo explica en entrevistó Ana Laura López, activista que dirige ‘Deportados Unidos en Lucha’;un colectivo integrado por personas que también fueron deportadas, y que ahora brindan ayuda, asesoría, y acompañamiento a los migrantes retornados para reestablecerse de nuevo en México.

“Trump es un presidente malo para el migrante, aunque es cierto que mucho de esto viene de Obama, que rompió los récords de deportaciones. Sin embargo, también es cierto que muchas de esas deportaciones con Obama, en realidad, eran detenciones en la frontera. Es decir, son migrantes que detenían en la frontera y los regresaban a México casi de inmediato”, expuso.

“Ahora está cambiando ese perfil –subrayó-. Cada vez recibimos a más personas que llevaban muchos años viviendo en Estados Unidos. Se trata de migrantes que ya tienen su familia establecida allá, sus trabajos, estudios, todo. Y por eso las deportaciones de Trump están generando un mayor impacto. Porque si yo voy, intento cruzar, me detienen y me regresan ese día, pues no pierdo mi conexión con México. Pero si estoy 10, 15, o 30 años en Estados Unidos, y un día llegan, me detienen, y me deportan, pues me destrozan la vida”.

Otro cambio en el perfil es que un porcentaje importante de los deportados, no tienen antecedentes penales, y fueron expulsados, aunque no suponían un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos; uno de los argumentos favoritos de Trump para justificar el endurecimiento de la política migratoria estadounidense, como la amenaza a las llamadas ‘ciudades santuario’, como Nueva York o Los Ángeles, de recortarles más de 4 mil millones de dólares de presupuesto federal si su policía no detiene a migrantes indocumentados.

De acuerdo con un reporte de Univisión, en marzo de 2017, tres meses después de la llegada de Trump a la Casa Blanca, el 42.9% de los deportados del país eran migrantes sin antecedentes criminales, frente al 38.6% de lo que registró la administración Obama en el mismo mes de 2016.

Y el porcentaje no se ha reducido. Según con otro reporte del ICE, también publicado por Univisión en febrero pasado, en los últimos tres meses de 2017 fueron deportados 56 mil 710 migrantes, de los cuales casi 5 de cada 10, el 46%, no tenían antecedentes penales.

“Con Trump detienen a mexicanos hasta en el súper”

Salvador, natural del estado de Jalisco, fue deportado luego de 48 años de vivir en Los Ángeles, California. Ahora lleva un par de meses viviendo en el pequeño albergue que el colectivo ‘Deportados Unidos en Lucha’ mantiene abierto en la Ciudad de México gracias a las donaciones.

En entrevista, Don Chava, como ya lo conocen en el colectivo, cuenta que luego de vivir prácticamente toda su vida en Estados Unidos, ya estaba a punto de obtener la ciudadanía, pero perdió su cita por motivos de trabajo.

Poco tiempo después, migración lo detuvo y, aunque tenía la residencia y empleo en el ayuntamiento de Los Ángeles, detectaron que hace 15 años fue denunciado por una “disputa familiar”, y ordenó su deportación inmediata.

“Esto también es algo que está pasando mucho con esta oleada inhumana de deportaciones –advierte la activista Ana Laura López-. Con Trump, mucha gente que tuvo un problema hace 15 años, está siendo detenida por cualquier motivo, y aunque alegue que fue una situación de hace mucho tiempo, les da igual. Te deportan porque te deportan”.

El caso de Salvador, además, se complicó porque lleva años en silla de ruedas, debido a una extraña enfermedad conocida como ‘la fiebre del valle’, que le dañó severamente la columna vertebral. Pero, aun así, y pese a que su falta fue hace más de una década, fue expulsado a México; país del que prácticamente desconoce todo, y donde no tiene familia, salvo el colectivo.

“Con Trump hubo un ‘boom’ anti-inmigrante –expuso Salvador-. Ahora agarran a migrantes mexicanos donde sea: saliendo de casa, caminando tranquilamente por la calle, o hasta en el centro comercial. De hecho, en el centro de detención en el que yo estaba, en Tacoma, en el estado de Washington, llegó una mujer que acababan de detener, con todo y las bolsas de comida, en un supermercado”.

En el aeropuerto de la Ciudad de México, donde el colectivo ‘Deportados Unidos en la Lucha’ asiste todos los martes para apoyar a los connacionales retornados, las historias de mexicanos que dejan esposas, hijos, y trabajos de toda una vida en Estados Unidos, también son las más habituales.

El señor Alejandro, por ejemplo, narró que fue expulsado luego de 23 años de trabajar en el sector de la construcción en Nuevo México. Fue detenido por la policía porque no contaba con licencia de manejar, y puesto a disposición de los agentes de migración, que ordenaron su ingreso en un centro de detención, para su posterior expulsión del país.

“Antes no se veía esto. Si te detenían por una infracción de tráfico, ibas, pagabas la multa y ya. Ahora no, por una falta que no es grave, te entregan a migración para que te deporten. Es algo ilógico, inhumano”, lamenta el migrante natural de Michoacán, quien denuncia, que además de ver cómo su familia se rompió casi de un día para otro por la deportación, el trato recibido por las autoridades del que fue su país por tantos años, es denigrante.

“Yo migré a Estados Unidos para trabajar. Y ahora, me regresan en un avión vigilado por agentes federales, y esposado de pies y manos, como si fuera el gran criminal. No es justo”, dijo Alejandro.

Fuente:https://www.animalpolitico.com/2018/08/deportaciones-mexicanos-trump/

Invertir en las personas para desarrollar capital humano

Los avances científicos y tecnológicos están transformando la vida de las personas: incluso ayudan a los países pobres a disminuir la diferencia en la esperanza de vida con respecto a los países ricos. Sin embargo, los países pobres enfrentan aún enormes desafíos, ya que casi una cuarta parte de los niños menores de 5 años están malnutridos, y el 60 % de los estudiantes de escuela primaria no logra ni siquiera un nivel educativo básico. De hecho, más de 260 millones de niños y jóvenes en los países pobres no reciben ningún tipo de educación.

Por supuesto, hay un argumento moral para invertir en la salud y la educación de todas las personas. No obstante, hay también un argumento económico: estar preparados para competir y prosperar en un entorno que cambia rápidamente. El “capital humano” —es decir, el potencial de los individuos— será la inversión de largo plazo más importante de los países para la futura calidad de vida y prosperidad de su población.

Los Gobiernos llevan mucho tiempo invirtiendo en el crecimiento económico, concentrándose en el capital físico, como carreteras, puentes, aeropuertos y otras obras de infraestructura. Sin embargo, han invertido poco en su gente, en parte porque los beneficios de dichas inversiones han sido mucho menores y más difíciles de medir. Por tanto, como lo señaló recientemente el presidente del Grupo Banco Mundial, Jim Yong Kim, en un artículo publicado en Foreign Affairs, el mundo enfrenta hoy un “déficit de capital humano”. En numerosos países, la fuerza de trabajo no está preparada para el futuro que evoluciona aceleradamente.

Esta es una de las ideas centrales del próximo Informe sobre el desarrollo mundial 2019: La naturaleza cambiante del trabajo (i) del Banco Mundial. La frontera para las competencias avanza más rápido que nunca. Los países deben apurar el paso ahora y preparar a los trabajadores para los enormes desafíos y oportunidades que están siendo impulsados por el cambio tecnológico.

Pero sin un esfuerzo mundial urgente y concertado para desarrollar el capital humano, una gran cantidad de personas y países enteros están en peligro de ser excluidos de la prosperidad futura. Los Gobiernos pueden desempeñar un papel fundamental en la transformación del capital humano, porque la pobreza, la desigualdad y otros obstáculos impiden a las familias invertir en la salud y la educación de sus hijos.

EL PROYECTO DE CAPITAL HUMANO

Este desafío apremiante es la razón por la cual el nuevo Proyecto de Capital Humano tiene el pleno respaldo del Grupo Banco Mundial y del presidente Kim. El Grupo Banco Mundial se ha comprometido a ayudar a los países a dar prioridad al capital humano de una manera sostenible, dado el profundo reconocimiento de que el empleo y los trabajadores cualificados son esenciales para el desarrollo en los países de todos los niveles de ingreso.

Los tres objetivos principales del Proyecto de Capital Humano son: primero, crear la demanda de más y mejores inversiones en las personas; segundo, ayudar a los países a reforzar sus estrategias e inversiones de capital humano para conseguir mejores resultados rápidamente, y tercero, mejorar la manera cómo se mide el capital humano.

El nuevo índice de capital humano, que se presentará durante las Reuniones Anuales del Grupo Banco Mundial en octubre, apoyará esos tres objetivos y será un recurso crucial tanto para los Gobiernos como para los ciudadanos. Servirá para medir resultados de capital humano relacionados con la productividad, como la supervivencia infantil, la predisposición innata de los niños para ser exitosos, el aprendizaje de los estudiantes y la salud de los adultos.

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Dos niñas en la Clínica Comunitaria Palash del Centro de Bienestar Materno Infantil (MCWC), en Bangladesh. © Rama George-Alleyne / Banco Mundial

 

DE LA TRANSPARENCIA A LA TRANSFORMACIÓN

El índice medirá la salud de los niños, jóvenes y adultos, así como la cantidad y calidad de educación que un niño nacido hoy puede esperar alcanzar a los 18 años. Esto ayudará a aumentar la transparencia, lo que —según pruebas convincentes— puede motivar a las personas y los encargados de formular políticas a exigir y crear mejores servicios. El propósito de los datos es impulsar un diálogo, liderado por los niveles más altos de gobierno, en todos los países acerca de las cuestiones que son importantes para el futuro.

“Las nuevas mediciones alentarán a los países a invertir en capital humano con un intenso sentido de urgencia. Eso ayudará a preparar a todos para competir y prosperar en la economía del futuro, cualquiera que esta sea”, dijo el presidente Kim. “Y a hacer que el sistema mundial funcione para todos”.

El Proyecto de Capital Humano ayudará a los países a aprovechar los recursos y aumentar la eficiencia del gasto, ajustar las políticas con inversiones orientadas a resultados y abordar las deficiencias de análisis y medición, entre otras esferas.

Los Gobiernos ya están mostrando interés en cambiar sus resultados en materia de capital humano. Algunos de los primeros países que se encuentran trabajando con el Grupo Banco Mundial en estrategias de capital humano darán a conocer los puntos más destacados durante las Reuniones Anuales en octubre.

Ningún país puede permitirse no invertir lo suficiente en su capital humano. Si bien el contexto puede ser diferente, un énfasis en el capital humano es clave para los países de todos los niveles de ingreso, puesto que las competencias evolucionan rápidamente y la demanda por una mejor educación y salud aumenta en todas partes.

El Proyecto de Capital Humano debería contribuir a avanzar hacia un mundo en el cual todos los niños pueden ir a la escuela bien alimentados y están preparados para aprender; pueden lograr aprender en la sala de clases, y pueden ingresar al mercado de trabajo como adultos saludables, cualificados y productivos.

Fuente: http://www.bancomundial.org/es/news/immersive-story/2018/08/03/investing-in-people-to-build-human-capital?cid=ECR_FB_worldbank_ES_EXT

La realidad de la juventud en México: pobreza, discriminación e incumplimiento de sus derechos

La mitad de los jóvenes en México viven en condiciones de pobreza y otra gran parte ha sido víctima de discriminación y no goza de los derechos básicos en educación y salud.

La realidad de la juventud en México: pobreza, discriminación e incumplimiento de sus derechos

Cuartoscuro

De los casi 40 millones de jóvenes que habitan en México casi la mitad de ellos vive en condiciones de pobreza, ha sido víctima de algún acto de discriminación o se le ha impedido el reconocimiento de sus derechos.

En el marco del Día de la Juventud que se conmemora este domingo, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) dio a conocer las cifras que revelan el panorama que atraviesa la juventud mexicana en materia de acceso a derechos y falta de oportunidades.

De acuerdo con cifras del Instituto Mexicano de la Juventud (IMJUVE), en México hay 37.5 millones de jóvenes entre los 12 y 29 años, los cuales representan el 31.4 % de la población. Entre estos, 6.8 millones tienen entre 12 y 14 años; 10.8 millones entre 15 y 19 años; 10.7 millones entre 20 y 24, y 9.3 millones entre 25 y 29 años.

Según el Conapred el problema principal de los jóvenes en México es que casi la mitad de la población total vive en situación de pobreza. Y es que 17.5 millones de personas jóvenes (47.1 % del total) están en situación de pobreza, de las cuales 13.9 millones (36.6 %) viven en pobreza moderada y 3.6 millones (9.7 %) en pobreza extrema.

Resalta el Conapred que 19.7 millones de jóvenes tienen ingresos menores a la línea de bienestar económico (es decir 2 mil 542 pesos mensuales en las ciudades y mil 614 pesos al mes en el campo).

Aunado a la pobreza, la discriminación es un tema prioritario para atender pues cada vez más jóvenes en México son discriminados por diversas situaciones, entre ellas, su condición social, su apariencia física (ligada a su condición económica), la escuela donde estudiaron, el lugar donde viven, o incluso sus publicaciones en redes sociales.

Esta condición convierte a las y los jóvenes en un sector altamente vulnerable pues “se les percibe como amenaza para la cohesión social”, excluyéndolos de espacios y oportunidades laborales o educativas, e impidiéndoles el reconocimiento pleno de sus derechos, especialmente los sexuales y reproductivos.

Por ello es que un alto número de jóvenes en el país se mantienen en la pobreza o no pueden ascender socialmente.

Con base en estas cifras, el Conapred plantea una serie de temas prioritarios a atender para revertir la situación.

Explican que el Estado debe centrarse en combatir la pobreza y marginación mediante “el acceso a un empleo formal, bien remunerado y con prestaciones; acceso a servicios de salud y educación de calidad en todos los niveles de atención, y el combate a la violencia en hogares, escuelas y comunidades (principalmente el crimen organizado, la delincuencia común y la trata de personas)”.

A lo anterior deben emprenderse otras acciones como la prevención del embarazo adolescente y la atención del mismo, que puede derivar en la interrupción legal del embarazo, deserción escolar, exclusión social, laboral y médica.

Con relación a las condiciones de vida de los jóvenes, el Conapred detalla que el 64 % de quienes no son jefes o jefas de hogar vive con ambos padres; el 23 % solo con su madre; 3 % solo con su padre, y 10 % vive con uno o más parientes adultos (abuelos o abuelas, tíos o tías, padrastro, madrastra, hermanos o hermanas, primos o primas).

Respecto a la violencia intrafamiliar, cifras de 2014 del Inegi revelan que en la mitad de los hogares donde viven personas jóvenes, se identificaron conflictos o peleas.

Mientras que en el tema educativo, el mismo Inegi destaca que casi la totalidad de personas jóvenes en el país (98.4 %) saben leer y escribir, pero el Conapred señala que poco menos de la mitad de quienes tienen entre 15 y 24 años (46.1 %) asisten a la escuela. Es decir aunque existe una amplia cobertura de la educación básica, al buscar un crecimiento educativo los jóvenes se estancan.

La situación no es tan distinta en temas de salud. Del total de los jóvenes del país, apenas un tercio (32.3 %) tiene acceso al ISSSTE, al IMSS, a los servicios de salud de PEMEX u otros similares.

Esta situación, entre otras muchas cosas, se ve reflejada en la corta edad en que las y los jóvenes inician su vida sexual. Según el Inegi, la mitad de las mujeres del país en edad fértil inició su vida sexual a los 18 años de edad. De éstas el 54.5 % de entre 15 a 19 años dijo haber utilizado, ella o su pareja, algún método anticonceptivo en la primera relación sexual. Tan solo entre 2008 y 2011, el 18.9 % de los embarazos registrados se dio entre adolescentes de 15 a 19 años.

Carencias sociales y falta de oportunidades

El mismo documento resalta que del total de la juventud, 24.9 millones (67.3 %) no tienen acceso a la seguridad social; 9.1 millones (24.6 %) a alimentación; 8.2 millones (22.2 %) a servicios básicos en la vivienda, y 8.3 millones (22.5 %) a los servicios de salud.

En tanto que alrededor de 5.4 millones de jóvenes no tienen la oportunidad de estudiar ni de trabajar. De esta cifra, la mayor parte (91.2 %) son mujeres e incluso se encuentran en esta situación principalmente por tener que cuidar a alguien o dedicarse a los quehaceres del hogar.

Entre los jóvenes de 18 a 29 años que son económicamente activos existe una brecha de género pronunciada: mientras que ocho de cada diez hombres jóvenes percibe ingresos (78 %), poco menos de la mitad de las mujeres jóvenes (45.9 %) lo hace.

Estigmatizados y discriminados pero inclusivos

En México tres de cada diez jóvenes refieren haber sido discriminadas por su edad al menos una vez durante los últimos cinco años, y reportan como principales ámbitos de exclusión la calle o el transporte público, así como el trabajo o la escuela. El 17.5 % afirma haber sido discriminado en las redes sociales.

A pesar de ser víctimas de esta situación las y los jóvenes son quienes tienen mayor conciencia sobre la manera en que se discrimina en México, y muestran mayor apoyo hacia políticas por la inclusión. Por ejemplo, el 75 % de las personas entre 18 a 29 años está a favor del matrimonio igualitario, y 57.6 % a favor de la adopción homoparental.

Entre 2012 y junio de 2018, el Conapred calificó 192 expedientes como presuntos actos de discriminación relacionados con personas jóvenes. La mayor parte de estos casos se registraron en el ámbito educativo o en el laboral, y respondieron sobre todo a motivos como la apariencia física y la discapacidad. Entre los derechos vulnerados, el más frecuente fue el trato digno (68 %), seguido por la educación (60 %) y la igualdad de oportunidades (30 %).

Aún queda mucho por hacer

Aunque el Conapred resalta algunos de los esfuerzos del Estado enfocados en mejorar la calidad de vida de los jóvenes, como la creación del IMJUVE y el Plan Nacional de Juventud (PNJ) 2014-2018, considera que el desafío más importante para el gobierno mexicano será “combatir las causas de la pobreza entre las personas jóvenes mediante estrategias integrales”.

Esto, plantean, deberá hacerse específicamente en tres ámbitos: acceso a empleo formal y bien remunerado; combate a la deserción escolar (especialmente en bachillerato), y calidad de servicios médicos y educativos.

En el tema laboral señalan que actualmente no hay una estrategia integral de inclusión laboral dado que solo hay programas con alcances limitados, que reproducen la precariedad generalizada del empleo en México.

Para combatir la deserción escolar se necesitan acciones integrales enfocadas en los problemas económicos de hogares donde viven las y los jóvenes; cambiar la percepción de que es más útil dedicarse a otras actividades no educativas; atender los entornos de violencia en hogares y escuelas y, en el caso de las jóvenes, atender la problemática de los embarazos adolescentes.

Finalmente, es necesario mejorar los servicios de salud y educación “para que la política social cumpla con romper la reproducción intergeneracional de la pobreza”. No basta con que las niñas, niños y adolescentes tengan acceso a la educación y a los servicios médicos si esa educación no aumenta lo suficiente su capital humano y los servicios de salud no cubren padecimientos que pueden comprometer su desarrollo.

Desde 2013, la “Evaluación transversal de políticas y programas para el desarrollo de la juventud en México” reveló la necesidad de crear una política integral para los jóvenes que reconozca y proteja los derechos de las personas jóvenes, especialmente, los sexuales y reproductivos.

Fuente:https://www.animalpolitico.com/2018/08/dia-de-la-juventud-pobreza-discriminacion/

¿Qué prefieren los votantes: ayuda o habilidades?

Por: Razvan Vlaicu

Los votantes en América Latina prefieren invertir en programas de bienestar social a invertir en habilidades

Potenciar las habilidades es esencial para unirse a la lista de los países más ricos. Según coinciden la mayoría de los economistas, una mejora en la educación y las habilidades genera la innovación y productividad que ayudan a los países a pasar de un nivel de ingresos medio a un nivel de ingresos alto como el que disfrutan Estados Unidos y los países más ricos de Europa y Asia. De hecho, junto con el Estado de Derecho y el buen funcionamiento de los mercados, un gran número de economistas considera las habilidades—a las que denominan “capital humano”— como uno de los tres mejores catalizadores del desarrollo económico.

Pero los votantes en los países en desarrollo no necesariamente piensan como los economistas. Especialmente cuando son pobres, los votantes en esos países tienden a valorar el gasto público en función de salarios más altos y programas de bienestar social por encima de la inversión en educación y habilidades. Y aunque los políticos escuchan a los economistas, tienden a escuchar más a los votantes que los eligen y los mantienen en sus cargos.

Una encuesta revela que los votantes subestiman el valor de las habilidades

Una reciente encuesta revela la presión a la que están sometidos los políticos en este sentido. El Latinobarómetrouna muy respetada encuesta de opinión pública anual, pide a los ciudadanos de 18 países de América Latina que elijan los más importantes de 11 factores que puedan impactar el desarrollo de su país. Según la versión 2017 de la encuesta, publicada el otoño pasado, la opción escogida por el mayor porcentaje de encuestados (48%) fue inclusión social y pobreza, en otras palabras, distribución de la riqueza. El capital humano, por su parte, alcanzó el noveno puesto, cerca de la parte inferior de prioridades (27%), justo delante de integración con otros países (25%) e innovación (23%).

La presión electoral para dar prioridad a las transferencias gubernamentales en detrimento del capital humano puede crear un problema para América Latina y el Caribe. La región gasta en promedio 3 puntos porcentuales más de su PIB en educación que hace 25 años. Muchos países —aunque no todos—están gastando el mismo porcentaje de su PIB en educación que los países de ingresos altos. Pero el crecimiento de las transferencias sociales, como aquellas relacionadas con los salarios del sector público y los programas de bienestar social, ha aumentado mucho más rápido. Esto significa que el gasto se dedica más a las necesidades a corto plazo que a las inversiones públicas a largo plazo; más al consumo básico que a las inversiones en habilidades que generan un mayor crecimiento económico y mejores estándares de vida para el futuro. Estas tendencias pueden explicarse, al menos en parte, por los incentivos electorales que llevan a los políticos a promover políticas que, como en el viejo proverbio, entregan el pescado a sus ciudadanos más pobres, en lugar de enseñarles a pescar.

Las necesidades de supervivencia triunfan sobre las habilidades

No es que los pobres no le den valor a la educación. Como señala Leonardo Bursztyn de UCLA en un reciente artículo sobre el gasto educativo en Brasil, lo que pasa es que los pobres tienen más necesidades inmediatas de supervivencia; por lo que no se pueden dar el lujo de priorizar el aprendizaje. De ahí que sus preferencias en materia de política gubernamental presenten una “tendencia a corto plazo”. No obstante, estas dos prioridades se pueden juntar. Por ejemplo, las transferencias condicionales proporcionan un ingreso mínimo y al mismo tiempo incentivan la asistencia escolar. Pero, como indica Bursztyn, dichas transferencias no resuelven la cuestión de las inversiones que mejoran la calidad de la educación. Y la calidad es el problema más grande en materia de educación en la región, como se destacó en la publicación insignia del BID del 2017 Aprender mejor: Políticas públicas para el desarrollo de habilidades.

¿Qué se puede hacer para cambiar esta dinámica? Muchos países de ingresos medios, incluidos los de América Latina y el Caribe, se han mantenido durante mucho tiempo en lo que los economistas llaman la trampa de los ingresos medios. Dichos países han logrado transformar la mano de obra de bajos ingresos y la inversión elevada en una mayor capacidad industrial y, gracias a ello, han logrado salir de las listas de los países más pobres. Pero siguen dependiendo de la extracción de recursos y carecen de las habilidades que les permitirían beneficiarse de las últimas tecnologías, innovar y alcanzar niveles de productividad que los llevarían a formar parte de la lista de los países más ricos.

Cambiando las preferencias de los votantes

Mientras tanto, América Latina ha avanzado en otras formas. Ha dado un gran salto para convertirse en la región más democrática y competitiva electoralmente del mundo en vías de desarrollo.Pero la democracia puede ser un arma de doble de filo: las preferencias de los votantes no siempre coinciden con el asesoramiento profesional sobre cómo mejorar los estándares de vida a largo plazo. En esto reside el reto. Convencer a los votantes sobre la imperiosa necesidad de invertir más en capital humano, por ejemplo, a través de una educación de calidad que les pueda garantizar un futuro mejor para sí mismos y para las generaciones futuras, puede requerir la participación de líderes con una visión extraordinaria y un eficaz poder de persuasión.

Fuente: https://blogs.iadb.org/Ideasquecuentan/2018/08/08/que-prefieren-los-votantes-ayuda-o-habilidades/?utm_source=email