Así es ser joven en México: 44.3% vive en la pobreza, 5.8% no tiene empleo y 66.8% no va a la escuela

El acceso a la educación superior no está garantizado para todos, y quienes logran llegar al mercado laboral hallan precariedad (más si se es mujer), cuenten con licenciatura, posgrado o no, revelan cifras oficiales: el 66.8 por ciento de los jóvenes de 15 a 29 años no asiste a la escuela, el 5.8 por ciento no tiene empleo, el 59.5 por ciento labora en la informalidad, y 15.2 millones viven en pobreza por ingresos. En resumen, el 44.3 por ciento de los jóvenes mexicanos están en pobreza.

Para especialistas en materia, las alternativas que encuentran son la migración, la informalidad o el crimen organizado. Esto es a lo que se enfrentará el nuevo gobierno que ha respondido con el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”.

 

 

Por Daniela Barragán y Dulce Olvera

A una gran cantidad de jóvenes se les ha cancelado el futuro, reconoce el programa “Jóvenes Construyendo el Futuro” planteado por el próximo gobierno. Especialistas aseguraron que el obstáculo a una educación superior, la falta de capacitación a estudiantes y los salarios bajos en el mercado laboral son la raíz de que el 44.3 por ciento de los jóvenes viva en situación de pobreza en México y con riesgo a recurrir a la migración o a actividades ilícitas, de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Además, el 87 por ciento de las personas en pobreza, tanto extrema como moderada, y vulnerables a serlo, son jóvenes. En el caso de indígenas de esa edad, el 72.8 por ciento está en esa situación.

En el país viven 21.6 millones de mexicanos entre los 15 y 24 años que están en condiciones de trabajar y/o estudiar, pero el 66.8 por ciento de 15 a 29 años no asiste a la escuela, el 5.8 por ciento no tiene empleo, el 59.5 por ciento labora en la informalidad, y 15.2 millones viven en pobreza por ingresos, muestran cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El investigador de la Iberoamericana Miguel Reyes, dijo que el problema más allá del acceso a la educación es que no se han creado suficientes empleos bien pagados y no precarios.

“Dos terceras partes de la población joven y el 60 por ciento de la población total están en precariedad, porque no le pagas por encima de la línea de pobreza, trabajan más de ocho horas, no hay seguridad social, no hay prestaciones de ley”, documentó. “El mensaje que se le envía a los jóvenes y a la sociedad es: migración, informalidad, crimen organizado. Los sicarios son jóvenes que por 4 o 6 mil pesos cortan cabezas, matan, trafican. Son poblaciones enteras que captura el crimen organizado porque no hay nada qué hacer en esas localidades en términos de actividad económica y capturas generaciones completas”, sostuvo.

La economista Carmen Ponce coincidió en que “además de la migración o la delincuencia, hay empobrecimiento en los jóvenes [que no pueden estudiar ni trabajar]. Los que trabajan también viven en condiciones de pobreza, y los salarios de las mujeres son más bajos”, planteó.

El programa “Jóvenes Construyendo el Futuro”, presentado esta semana por Luisa Alcalde, próxima titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y el Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, busca abordar dos problemáticas: el acceso al trabajo y completar los estudios universitarios para 2.6 millones de jóvenes de los 3.9 millones que no pueden estudiar ni trabajar en el país, el 22 por ciento de la población joven.

“Siete de cada 10 mal llamados ninis son mujeres. No acepto ese término porque son jóvenes que no pudieron tener acceso a la escuela y que tampoco pudieron tener acceso al trabajo”, dijo la economista Carmen Ponce.

Gerardo Franco, investigador del Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (Rimisp), afirmó que “se trata de la ausencia de una política pública verdaderamente encaminada a atender las necesidades de los jóvenes”.

De septiembre a noviembre, casa por casa se les inscribirá en el programa para que estudien o se capaciten en actividades productivas con empresas pequeñas, medianas y grandes, del sector público, privado y de organizaciones sociales. El Gobierno federal es quien les pagará con una beca de 3 mil 600 pesos mensuales hasta por un año y les dará seguro social. No hay costo para el empresario. Se calcula una inversión de 110 mil millones de pesos, por lo que se solicitará un informe mensual para el control de recursos.

“Una parte del sector productivo dice que no encuentra empleados capacitados; los muchachos por su parte no tienen las competencias necesarias”, aseguró Tomás Pérez Alvarado, investigador de la UNAM y consultor en temas de empleabilidad. “Tiene que ver mucho el dinamismo de la vinculación y que las habilidades de los muchachos estén asociadas a una certificación que sea reconocida en centros de trabajo”.

En el caso de los 15 millones de jóvenes ocupados, el 59.5 por ciento (8.9 millones) labora en el sector informal, en su mayoría de 15 a 19 años en el sector servicios, de acuerdo con el INEGI.

“Los porcentajes de desempleo está en gente que tiene licenciaturas y maestrías. La educación ya no representa la opción”, dijo la economista Carmen Ponce. “[Y] la juventud que trabaja lo hace en condiciones muy difíciles y carece de seguridad social”.

En mujeres jóvenes la situación es peor: son tres veces más propensas a no tener empleo, a no estudiar y no recibir capacitación, en comparación con los hombres, de acuerdo con la OCDE.

“Hay más pobreza femenina”, sentenció la economista Carmen Ponce.

“Hay un proceso de discriminación muy fuerte en el mercado laboral hacia las mujeres. Además, el mercado laboral es masculino. Las mujeres necesitan un horario flexible, porque también tienen que cumplir con sus obligaciones de carga de género que están en el espacio privado que son el trabajo del hogar, el cuidado de los hijos, enfermos, ancianos y la alimentación”, explicó. 

FUTURO SOMBRÍO PESE A EDUCACIÓN Y EMPLEO

El programa de “Jóvenes construyendo el futuro” apoyará a 300 mil jóvenes que hayan concluido el bachillerato y busquen realizar estudios universitarios. Será coordinado y operado por la Secretaría de Educación Pública (SEP), por medio de la cual se garantizará el acceso a estudios superiores y se otorgarán becas de 2 mil 400 pesos mensuales a jóvenes de bajos recursos mientras duren sus estudios universitarios.

Pero Miguel Reyes Hernández, director del Observatorio de Salarios de la Universidad Iberoamericana, explicó que la situación de los jóvenes no es un problema de educación, ya que en México cada vez más gente tiene preparatoria, universidad y cada vez menos gente tiene solo la primaria. Pero se llegó a un punto en que los logros educativos ya no sacan de la pobreza y tampoco reducen la precariedad en las condiciones laborales de los trabajadores.

Tomás Pérez Alvarado, investigador de la UNAM, agregó que la educación superior no está preparando a los jóvenes para enfrentar el mercado laboral.

Por nivel educativo, en el caso de los adolescentes, el 52.8 por ciento reportó al INEGI tener un nivel de escolaridad básico; 41.8 por ciento tenía al menos un grado en la media superior y 4.1 por ciento al menos un grado de educación superior.

En el caso de los jóvenes con empleo, tienen un nivel salarial bajo.

“En 2005, una persona con posgrado ganaba 24 mil pesos y para 2016 ya gana 14 mil pesos. Una persona con licenciatura en 2005 ganaba 11 mil 200 pesos y en 2016, 7 mil 600 pesos. La precaridad laboral no solo es a nivel salario mínimo”, documentó Carmen Ponce basada en el Observatorio de Salarios de la Universidad Iberoamericana.

“Ocho de cada diez jóvenes no alcanza el salario mínimo y de mujeres es siete de cada diez”, añadió. “Debajo de la línea de bienestar del Coneval es el 52 por ciento”.

Para Reyes Hernández, esta condición laboral ofrece algunas salidas: una de ellas es el fortalecimiento de la migración. Entre 2006 y 2007, la salida de mexicanos bajó con la crisis económica porque Estados Unidos dejó de necesitar empleados; subió entre 2013 y 2015, y volvió a caer y llegó un saldo migratorio cero, en el que casi los que entran son los mismos que salen.

Si no es la migración, es la informalidad. Sigue siendo el 56 por ciento de la población ocupada (julio, 2018) que no cuenta con condiciones de seguridad social.

O está el crimen organizado. “La violencia que ha crecido en el país en los últimos años no es una cuestión gratuita resultado de una estrategia fallida, sino que se necesita un caldo de cultivo para que eso ocurra. En una sociedad en la que la gente gana bien por su trabajo, donde tiene bienestar, ¿quién pensaría en arriesgar su propia vida? No hay posibilidades de movilidad social, ni siquiera estudiando”, planteó Reyes.

 

 

DESEMPLEO O INFORMALIDAD

Invertir en educación no garantiza encontrar un empleo. Gerardo Franco, investigador del Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (Rimisp), comentó en entrevista que son los jóvenes los que tienen la situación más complicada. Por un lado, los jóvenes en pobreza enfrentan, respecto a sus padres, un aumento en los años de escolaridad, pero con pocos espacios de incorporación al mercado laboral.

“Eso resulta en una situación de frustración. La respuesta a esto es el acceso a otras actividades que pueden ser ilícitas o terminar como los mal llamados ‘ninis’. […] Tenemos un Instituto Mexicano de la Juventud con una presencia escasa, con programas y proyectos bastante acotados, con un presupuesto muy escueto y programas que no son capaces de atender a la gran población y mucho menos a los jóvenes rurales. Ante la incapacidad de atender problemas más generales, se concentran en problemas más pequeños”, dijo.

El 5.8 por ciento (unos 3 millones) de jóvenes de 15 a 29 años no trabaja, casi el doble del nivel nacional de desempleo (3.5 por ciento en julio), reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). La desocupación más alta se registra en la población de 20 a 24 años con 6.7 por ciento, en el grupo de 15 a 19 años es de 6.4 por ciento, y para 25 a 29 años es de 4.6 por ciento.

Durante el primer trimestre de 2018, de los 15 millones de personas jóvenes ocupadas de 15 a 29 años, el 59.5 por ciento (8.9 millones) labora en el sector informal sin seguridad social.

Por grupos de edad, el trabajo informal predomina en la población más joven ya que 28.8 por ciento tiene de 15 a 19 años. Por sector, laboran más en servicios con 36.9 por ciento del total, sobre todo en hospedaje y alimentos, seguido por el agropecuario, 19.5 por ciento; la industria manufacturera, 12.2 por ciento y de la construcción con 11.1 por ciento.

Además, sin estancias infantiles, a las mujeres se les complica obtener un empleo, determinó la economista Carmen Ponce.

“Si te embarazas a los 18 años, y quieres trabajar, ¿dónde dejas a tu hijo?”, planteó. “Seis de cada 10 trabajadoras no tiene seguridad social para llevarlos a las guarderías del IMSS o ISSSTE, por lo que el 70 por ciento de las trabajadoras con hijos los dejan con familiares”.

 

Un joven hace malabares con un balón por unas monedas. Así se buscan la vida los más jóvenes en las calles de la Ciudad de México. Foto: Cuartoscuro.

¿ES VIABLE EL PROGRAMA DE AMLO?

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STyPS), que dirigirá Luisa Alcalde, vinculará a 2.3 millones de jóvenes con centros de trabajo para que reciban capacitación y tutoría, y con ello alejarlos de actividades antisociales.

“Las elevadas tasas de desempleo juvenil están atribuidas a la carencia de una intermediación eficaz y a la falta de experiencia profesional. Los programas de capacitación laboral parten de la premisa de que la entrega de habilidades claves incrementan la probabilidad de que jóvenes obtengan un trabajo estable y contribuyen a reducir la brecha de competencias entre los generadores y los buscadores de empleo”, justifica el programa “Jóvenes construyendo el Futuro”.

La actual Secretaría del Trabajo reportó en su VI informe que el subprograma “Bécate” promueve y opera capacitación en las empresas para facilitar el acceso de jóvenes al empleo. De septiembre de 2017 a junio de 2018, se atendió a 53 mil 064 jóvenes, de los cuales 38 mil 567 se colocaron en un empleo, por lo que la tasa de colocación fue de 72.7 por ciento.

“Con la Reforma de Trabajo de 2012 se autorizó el trabajo temporal y algunos sin sueldo”, expuso la economista Carmen Ponce.

El investigador de la UNAM Tomás Pérez Alvarado, consultor en temas de empleabilidad, capacitación y empresas, prevé retos normativos, logísticos y de inserción laboral para el programa del siguiente gobierno.

Las prácticas profesionales no se encuentra presente ni en la Ley General de Educación ni en la Ley Federal del Trabajo.

“Con la mayoría en ambas cámaras legislativas, no sería difícil revisar al menos dos artículos relacionados con la figura de aprendiz: el artículo 47 de la Ley General de Educación (que se refiere a los contenidos de la educación definidos en planes y programas de estudio), y el 153 de la Ley Federal del Trabajo (que se refiere a la capacitación y adiestramiento en los centros de trabajo)”, propuso Pérez en un texto de la revista Nexos.

En entrevista, planteó que además de lo normativo, está la cuestión logística sobre cuáles serán los filtros para incorporarlos al programa y los planes para que tengan un real aprendizaje, así como el tipo de certificación que esté asociada a empleos.

“Lo último es darle seguimiento a la inserción de los muchachos para que el programa tenga una efectividad real; que consigan un empleo”, expuso.

De los 2.3 millones de potenciales beneficiarios, el 70 por ciento se vinculará al sector privado (empresas, talleres, instituciones financieras o de investigación), el 20 por ciento al sector público (función pública administrativa federal o local) y el 10 por ciento al sector social (organizaciones de la sociedad civil), tomando en cuenta sus intereses y lugar de residencia.

A principios de julio, el Presidente electo Andrés Manuel López Obrador presentó el plan al sector empresarial, el cual se mostró dispuesto a cooperar. Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CEE), explicó que las compañías se comprometen a acondicionar los espacios para que un instructor pueda dar la formación a jóvenes aprendices.

“Haremos toda la organización en coordinación con el señor Alfonso Romo. Haremos los trabajos de transición y específicamente por programas y sectores, en este caso con la Secretaría de Trabajo y la de Economía”, declaró el líder empresarial. “Esto nos entusiasma mucho”.

No obstante, el investigador Tomás Pérez Alvarado recordó que en julio de 2013, el entonces Secretario de Educación, Emilio Chuayffet, se comprometió a que para febrero de 2014 habría una legislación que institucionalizaría y ampliaría el modelo de formación dual con empresas, algunas de Alemania o Suiza.

Además, fijó metas para el año 2018: tener una matrícula de 10 mil estudiantes e involucrar a mil 500 empresas en dicha formación dual. Pero en el V Informe de Gobierno se señala que durante el ciclo escolar 2016-2017, en el modelo dual participaron 2 mil 511 estudiantes y 423 empresas.

Y López Obrador busca hacerlo con 2.3 millones de jóvenes.

Sobre el programa dual de la presente administración, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) evaluó que no hay un marco nacional de cualificaciones ni una evaluación formal en términos del rendimiento de los graduados en el mercado laboral, y la sostenibilidad financiera sigue siendo un aspecto crucial.

Fuente:http://www.sinembargo.mx/16-09-2018/3471243

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Los países latinoamericanos, a la zaga de la OCDE en gasto educativo

Children train during a practice session at the school-gym of Tomas Gonzalez, the first Chilean gymnast to qualify for the Olympics, in Santiago, Chile July 20, 2016. Picture taken July 20, 2016.

Imagen: REUTERS/Ivan Alvarado

Por: Ignacio Fariza

México y Chile siguen a la zaga de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en gasto educativo. El país norteamericano gastó en 2015 –último dato disponible– algo menos 2.900 dólares por alumno de educación primaria y Chile superó por poco los 5.000. Ambas cifras suman tanto los fondos públicos como los privados y están, según los datos del estudio Panorama de la Educación 2018, presentado este martes por el organismo en su sede parisina, notablemente por debajo de la media del club de las economías avanzadas (casi 8.500 dólares por alumno). La inversión en educación de Brasil, Costa Rica y Colombia, los otros tres países que, pese a no formar parte de la organización sí figuran en el estudio, también está lejos de ser la óptima.

La situación se repite, con una brecha aún mayor respecto a la media de la OCDE, en el caso de la educación secundaria: México gasta algo menos de 3.130 dólares por alumno y Chile destina algo más de 4.900, una cifra que debe ser puesta en valor para la media del resto de economías de la región pero que palidece cuando se compara con las del resto de países del club de las naciones más avanzadas del planeta, cerca de 9.870 dólares por estudiante. Solo el país austral se queda cerca del umbral del 50% de gasto medio, con México muy rezagado.

Imagen: larepublica.co

Aunque el gasto educativo no es el único factor explicativo del nivel formativo de la población de un país, la escasez de recursos destinados a esta área sí afecta a los resultados. Y el fracaso escolar es el gran damnificado por la baja inversión: más de la mitad de hombres y mujeres mexicanos de entre 25 y 34 años ni siquiera ha terminado la secundaria –la cifra más alta de los países estudiados y que el ente relaciona directamente con los “elevados niveles de desigualdad en el mercado laboral–, frente al poco más de 15% del promedio de la OCDE. “Las tasas de graduación en la educación secundaria superior han mejorado en la última década”, constata el informe presentado este martes, el mayor de cuantos elabora el organismo comandado por Ángel Gurría. “Pero siguen [estando] 30 puntos porcentuales por debajo de la media”.

Menos de la cuarta parte de los mexicanos culmina su formación con un título de educación terciaria –típicamente, una carrera universitaria–, a pesar de que quienes lo hacen obtienen, en promedio, unos ingresos el doble de altos que un trabajador con educación por debajo del nivel de educación media superior.

En el caso de Chile, las cifras son notablemente mejores en lo que a abandono escolar temprano se refiere –el 17% de los hombres de entre 25 y 34 años y el 16% de las mujeres no completa la educación media–, pero igualmente decepcionantes en el caso de la educación superior, que solo completa el 28% de los hombres y el 31% de las mujeres, 10 y 19 puntos porcentuales respectivamente por debajo de la media de la OCDE.

Mayores recursos para la educación superior

Aunque también a años luz de la media de la OCDE, sí se ve un mayor esfuerzo económico de las autoridades mexicanas y chilenas en el caso de la educación superior: pese a seguir lejos de la media (de 11.050 dólares por alumno), el país norteamericano dedica algo más de 6.400 dólares y el sudamericano, casi 8.070. Es el único rubro en el que México –un país que, a pesar de permanecer distante de sus pares, en los últimos años ha dado un importante estirón en lo que a gasto educativo se refiere– supera ligeramente el umbral del 50% del gasto medio de las economías más avanzadas del planeta.

El esfuerzo de los dos miembros latinoamericanos de la OCDE –el proceso de admisión de Argentina ha quedado postergado temporalmente, Colombia está a las puertas y Brasil tiene serias opciones de acceder al selecto grupo en futuras rondas de ampliación– sí es considerable sí se tiene en cuenta que estos países son, junto con Turquía, los más pobres del club de las economías desarrolladas. En 2015, México dedicó el 5,3% de su PIB a educación, cifra que asciende al 6,1% en el caso de Chile. Ambos países superan, ahí sí, la media de la organización con sede en París, del 5%. Si se mide en porcentaje del gasto público total, los dos representantes latinoamericanos también están por encima de la media (11,1%): México destina el 17% y Chile, el 17,5%. Pero ambos porcentajes se ven desvirtuados por la baja presión fiscal en comparación con los países con Estados del bienestar más desarrollados, sobre todos en el norte de Europa.

Salvo excepciones –Estados Unidos y las naciones europeas que más sufrieron los embates de la crisis económica de 2008: España, Irlanda o Francia, entre otras– todos los países de la OCDE, conscientes de que la única forma de engancharse a un futuro en el que las habilidades adquiridas serán aún más importante que hoy, han aumentado las partidas dedicadas a la educación. México y Chile, aunque siguen esa misma línea general al alza, tendrán que remar mucho más rápido que el resto de economías avanzadas si quieren cerrar la brecha en los próximos años.

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2018/09/los-paises-latinoamericanos-a-la-zaga-de-la-ocde-en-gasto-educativo

Casi la mitad de los recién egresados en México no gana más de 8 mil al mes

 ¿Acabas de graduarte de la universidad? Sé realista, tu sueldo no alcanzará, ni de lejos, una cifra de cinco dígitos.

Por: Viviana Levet

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Egresados 2018 (ENE), el 46% de aquellos que recién terminaron sus estudios universitarios y se encuentran trabajando en su primer empleo perciben sólo entre $3,000 y $8,000 pesos mensuales.

Con datos recabados de 12,869 participantes, este sondeo reveló que en su primer trabajo, los egresados suelen ganar 6,404 pesos en promedio. Sin embargo, dentro de esta media hay diferencias significativas al considerar el género de los egresados, su área de estudio, si el empleo era de tiempo parcial o completo, y hasta cómo consiguieron el trabajo.

Por otra parte, cuando se trata de expectativas salariales de su primera experiencia laboral como profesionistas, casi la mitad de los egresados (49%) afirma que su salario es mucho menor a sus expectativas cuando terminó los estudios.

Mientras tanto, sólo el 12% considera que su ingreso laboral es superior a lo que esperaba y el 39% afirma que ese sueldo era exactamente lo que imaginaba ganar tras graduarse.

En el caso de empleos de tiempo completo, los ingresos suelen ser mayores, por ejemplo, 31% de salarios en el rango de 8,000 y 15,000 pesos pertenecen a egresados que trabajan jornadas completas, a diferencia del 12% de quienes perciben la misma cantidad pero en un empleo de medio tiempo.

Otro dato a destacar es que en cuanto al género, las mujeres tienden a percibir salarios más bajos que los hombres.

Mientras que el 18% de las mujeres reporta ingresos entre 1,500 y 3,000 mensuales, en el caso de los hombres es de 16%. Sólo el 21% de las mujeres perciben ingresos entre 8,000 y 15,000 pesos, entre tanto que son el 25% de los hombres los que reciben esta cantidad.

Por área de estudio, los ingresos mayores a 15,000 pesos al mes pertenecen al área de Salud (11%), seguido de Ingeniería, manufactura y construcción (8%).

Entre los egresados que ganan menos de 3,000 pesos mensuales son aquellos que se gradúan de las carreras de Artes y humanidades, y Agronomía y veterinaria (34% en ambos casos),

El sueldo promedio de aquellos que afirman que su primer trabajo está relacionado con sus estudios rebasa los 6,839 pesos, mientras que quienes tienen empleos parcialmente relacionados con su campo de estudio reciben ingresos menores, con 6,370 pesos.

Los sueldos más bajos son para quienes afirman que su primer trabajo no guarda relación con lo que estudiaron, alrededor de los 4,747 pesos, lo que determina que obtener un trabajo vinculado a la carrera estudiada es un elemento determinante en el salario.

Desde 2017, la Encuesta Nacional de Egresados pretende evaluar el estado en que se encuentra el esquema laboral del país, a partir de exalumnos provenientes tanto de instituciones públicas y privadas en México, cuánto tardan en encontrar empleo, cuál es la percepción de los empleadores sobre su rendimiento, y cuáles son las condiciones laborales a las que se están enfrentando.

Con ello quiere contribuir a que se formulen políticas públicas para alinear la educación superior con las necesidades económicas y sociales a nivel nacional, que las universidades diseñen ofertas educativas basadas en las necesidades del mercado laboral, y que los estudiantes elijan sus estudios profesionales a partir de la demanda actual de habilidades e ingresos de las empresas.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/casi-la-mitad-de-los-recien-egresados-en-mexico-no-gana-mas-de-8000-pesos-al-mes/

México, uno de los peores países para un retiro digno

De 43 naciones evaluadas en el Índice Global para la Jubilación 2018, México ocupa el lugar número 37 de los países que proporcionan a sus ciudadanos un retiro digno.

Foto: Reuters.

Por: Gerardo Villafranco

México es uno de los peores países para que sus ciudadanos tengan un retiro digno, de acuerdo con el Índice Global para la Jubilación 2018 de Natixis.

El país ocupa por segundo año consecutivo el lugar 37 de 43 naciones evaluadas en el Índice con una puntuación de 52%, misma que la del año pasado.

“El único subíndice con mejora comparado con los datos del año pasado es el de Finanzas (lugar 21). Los otros subíndices han caído o cuentan con la misma puntuación”, dice un comunicado de Natixis.

El subíndice de Finanzas se basa en siete factores –dependencia en la vejez, créditos bancarios sin rendimiento, inflación, tasas de interés, presiones fiscales, deuda gubernamental y gobernabilidad.

A pesar de la mejora en el subíndice de Finanzas México tiene múltiples indicadores que ocupan los últimos lugares de la lista.

El país ocupa el sitio 39 en el subíndice de salud por tercer año consecutivo. Su menor puntuación en el subíndice se deriva del indicador de expectativa de vida, que cae un lugar en la lista al 35. Todos los indicadores ocupan las últimas 10 posiciones, con el gasto en salud per cápita y en seguros de salud en lugar 35.

La calificación de México en Bienestar Material es igual a la del año pasado, pero cae en el ranking al lugar 39. Los indicadores de igualdad en ingresos e ingreso per cápita, ocupan el penúltimo y antepenúltimo lugar, respectivamente.

“El sistema de ahorro para el retiro en México todavía enfrenta desafíos y el logro de la seguridad en el retiro podría verse como una meta compleja, pero alcanzable, si todos los actores clave – reguladores, empleadores y trabajadores – hacen su parte”, dijo Mauricio Giordano, director general, Natixis IM México.

Panorama global

Suiza ocupa el primer lugar este año, dejando a Islandia en segundo lugar y a Noruega en la tercera posición, debido a la mejora en salud, calidad de vida y finanzas.

De los países en el top 25, 15 se localizan en Europa Occidental. La mayoría de los países con una puntuación elevada en el índice de este año son relativamente prósperos, con economías avanzadas e instituciones en las que la gente generalmente confía.

“Seis de los 10 primeros se caracterizan por sus puntuaciones en ingreso per cápita, y siete se encuentran en el top 10 en gobernabilidad”, dice el Índice.

El Índice Global para la Jubilación evalúa a 43 países en factores que impulsan un retiro digno, y proporciona un ranking general y puntuación porcentual como indicador del atractivo del entorno para la jubilación en un país.

Aquí puedes leer completo el Índice Global para la Jubilación 2018.

Fuente: https://www.forbes.com.mx/mexico-uno-de-los-peores-paises-para-un-retiro-digno/

El valor de la educación

Por: Luis Durán

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Nadie pone en duda el valor de la educación. Existe un consenso generalizado de que a mayor y mejor educación, más posibilidades de acceder a un mejor futuro. Hay amplia coincidencia también en que todos los padres de familia quisiéramos brindarles a nuestros hijos las mejores oportunidades educativas, que vayan a la universidad e incluso que estudien un posgrado. Sin embargo, este trayecto tiene implicaciones financieras importantes, pues los costos de la educación, y particularmente del nivel superior, pueden ser muy elevados.

De acuerdo con el Reporte el Valor de la Educación, cimientos para el futuro, elaborado por HSBC, con el objetivo de identificar tendencias educativas globales en 15 países, entre ellos México, los padres de familia tienen las más altas expectativas sobre la educación superior de sus hijos y sus futuras carreras, y asumen la mayor parte de la responsabilidad financiera de esta etapa, pues 89% afirma estar financiando la carrera de sus hijos. El estudio revela que a pesar de que para muchos padres es difícil cubrir los gastos para que sus hijos ingresen a la educación superior, un muy alto porcentaje (74%) afirma estar dispuesto a pedir un crédito para lograr este fin, y casi un tercio establece que la educación de sus hijos es el compromiso financiero que menos sacrificarían.

Un dato particularmente inquietante del estudio y en el que debiéramos poner atención es el hecho de que de los 15 países encuestados, México es el país en donde los padres son los menos propensos a tener ahorros preparados para la educación de sus hijos.

Tenemos una gran disposición para pagar los gastos educativos, pero casi nula planeación para lograrla, pues únicamente 39% reporta contar con ahorros para este fin, en contraste con la media de 67%. En este sentido, resulta importante sensibilizar a la población sobre la importancia de fortalecer la planeación de las finanzas familiares para poder hacer frente a los gastos educativos de los hijos y que los padres comprendan la importancia de hacerlo con tiempo. Existen seguros y productos financieros para educación que pueden ser una herramienta muy útil para garantizar los recursos suficientes cuando sea necesario.

Este dato nos indica también el hecho de que es necesario impulsar mayores fuentes de financiamiento para la educación superior, pues los compromisos financieros para muchas familias son muy costosos y con frecuencia, inviables. Es necesario en primer lugar incrementar las becas. Asimismo, se debe ampliar el otorgamiento de créditos y programas de financiamiento de colegiaturas tanto por parte de las instituciones educativas como de las instituciones financieras, con condiciones adecuadas para que puedan representar una alternativa viable para el estudiante y su familia.

Finalmente, para poder ofrecer mayores espacios en las universidades a costos más accesibles se deben explorar nuevos mecanismos de financiamiento como las Asociaciones Público-Privadas (APPs). Esta modalidad de inversión permite a los gobiernos mejorar el suministro de servicios públicos a través de una mayor eficiencia operativa, la construcción u operación de proyectos en menos tiempo, la reducción de costos, la distribución de riesgos con el sector privado y mayor certidumbre en el presupuesto de proyectos.

Utilizar este esquema para el sector educativo, mediante el establecimiento de contratos de prestación de servicios educativos a largo plazo entre el Gobierno federal y las instituciones educativas privadas que demuestren cumplir con estándares de calidad y que puedan ofrecer el servicio a un costo menor del que representa para el gobierno, podría contribuir a ampliar la oferta de educación superior de forma eficiente.

Fuente:https://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/1498778.el-valor-de-la-educacion.html

5 datos preocupantes y uno positivo sobre la educación en México

El porcentaje de mexicanos con educación secundaria o superior ha aumentado en los últimos años, pero sigue 30 puntos porcentuales por debajo de la media de los países de la OCDE.

educación

Educación Las inscripciones de niños mexicanos de entre 3 y 5 años aumentaron sustancialmente en casi 20 puntos porcentuales entre 2005 y 2015. (abalcazar/Getty Images/iStockphoto)

 

El porcentaje de mexicanos con educación secundaria o superior ha aumentado en los últimos años, pero sigue 30 puntos porcentuales por debajo de la media de los países que forman parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), según su último informe sobre el estado de la educación en el mundo, con datos hasta 2017.

Este es solo uno de los datos preocupantes que la OCDE reveló en este reporte.

1. La educación secundaria en México

El porcentaje de personas de México con entre 25 y 34 años que no tienen educación secundaria es el cuarto más alto de los países incluidos en el estudio: México solo se sitúa por delante de Costa Rica, India y China, de acuerdo con estos datos.

 

En concreto, la OCDE destaca que, aunque el porcentaje de personas entre 25 y 34 años sin educación secundaria cayó un 13% entre 2007 y 2017, aún es del 52%, lo que sitúa a México como el país con mayor proporción de adultos jóvenes sin estudios en la OCDE, donde la media se sitúa en el 15%.

Esto es, además, uno de los principales determinantes de la desigualdad en el mercado laboral de México, de acuerdo con el informe.

2. Igualdad en los estudios…

El reporte destaca, así mismo, que México ha logrado la igualdad de género en todos los niveles educativos, incluyendo los universitarios y superiores. Sin embargo, la realidad cambia cuando se mira el mercado laboral: las mujeres tienen menos trabajos y cobran menos que los hombres, de acuerdo con este informe.

La Secretaría de Educación del Gobierno de México prefirió, en su comentario sobre el informe de la OCDE este martes, quedarse con lo positivo: “La OCDE reconoce que México es uno de los pocos países que ha alcanzado la paridad entre géneros en su sistema educativo; en particular, se enfatiza el acceso igualitario de mujeres y hombres a la educación media superior y superior”, dijeron en un comunicado de prensa.

La secretaría aseguró que paliar la brecha de género es un “tópico al que están dirigidos importantes esfuerzos del Gobierno Federal en materia de equidad e inclusión”, pero no comentó otras variables en las que el país sale peor parado.

3.- pero desigualdad en el trabajo

La mujeres con estudios tienen un sueldo que sólo es el 66% del de sus compañeros varones con la misma educación, según el reporte.

Además, el informe señala que el 36% de las mujeres jóvenes (18 a 24 años) en México estaba en riesgo de no lograr un empleo o unas prácticas en 2017, en comparación con el 8% de los varones con las mismas características. Esta brecha de 28 puntos es la mayor de todos los países de la OCDE, donde la diferencia suele ser de dos puntos.

4.- Gasto en educación

En lo que al gasto en educación se refiere, México muestra dos caras de una misma moneda: por un lado, en 2015 fue uno de los países con mayor porcentaje de gasto en educación, el 17% del presupuesto.

Otra cosa ocurre si se miran los números absolutos de dinero gastado por estudiante en la educación obligatoria, el de México es el más bajo de toda la OCDE, según el informe.

En concreto, los datos muestran que en 2015 México no llegó a gastar 4,000 dólares por alumno durante toda su vida educativa (desde primaria hasta la educación terciaria), mientras que la media de los países de la OCDE es de 10,522 dólares por estudiante.

5.- Clases sobrecargadas

Las inscripciones de niños mexicanos de entre tres y cinco años aumentaron sustancialmente en casi 20 puntos porcentuales entre 2005 y 2015, logrando llegar al 83% de los niños de esas edades. Un porcentaje superior al de otros países latinoamericanos y también al de Estados Unidos, donde se sitúa en el 66%, indicó el informe.

La OCDE destaca que el mayor aumento se ha dado con los niños de cuatro años, cuya escolarización estaba en el 69% en 2005 y alcanzó el 91% en el año 2016, lo que supera la media de la OCDE, que se sitúa en el 88%.

Sin embargo, la organización destaca como dato negativo que las clases están sobrecargadas a estas edades: la media de alumnos por profesor en la educación primaria es de 25, mientras que la media de la OCDE es de 14 estudiantes por maestro. Además, los estudiantes mexicanos pasan poco tiempo en clase: 532 horas en México, en comparación con las 1,029 horas de media en la OCDE.

6.- Diferencias entre ambientes públicos y privados

La OCDE también se fijó en las diferencias entre la educación pública y la privada para observar la calidad de la educación en los países.

En el caso de México, determinó que hay ciertos puntos en los que la educación privada sale ganando, y por una diferencia sustancial.

Por ejemplo, en México hay casi el doble de alumnos por profesor en las instituciones públicas (30) que en las privadas (16), lo que afecta de lleno a la calidad de la enseñanza que se recibe.

En el país el número de alumnos por clase se ha incrementado un 17% desde 2005, al contrario de la tendencia en el resto de países de la organización, donde ha descendido la ratio de alumnos por profesor.

Fuente:https://expansion.mx/carrera/2018/09/13/5-datos-preocupantes-y-uno-positivo-sobre-la-educacion-en-mexico