Encuesta Nacional Sobre Discriminación 2017 vía INEGI y Conapred

El 20.2% de la población mexicana de 18 años y más declaró haber sido discriminada en el último año, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional Sobre Discriminación 2017 (Enadis). Los motivos más frecuentes de discriminación hacia las mujeres son la apariencia, las creencias religiosas y el género, mientras que para los hombres son la apariencia, la manera de hablar y la edad.

 

La Enadis es realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), en conjunto con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), con el fin de visibilizar, comprender y modificar la discriminación en México.

El estudio parte de una muestra de 39 mil 101 viviendas a nivel nacional, o 102 mil 245 personas, e identifica 10 rasgos por los cuales una persona puede ser discriminada: tono de piel, manera de hablar, peso o estatura, vestimenta o arreglo personal, clase social, lugar donde vive, creencias religiosas, sexo, edad y orientación sexual.

Estos son algunos de los hallazgos más interesantes de la encuesta:

  • A nivel nacional, las cinco entidades con mayor prevalencia de discriminación son Puebla, Colima, Guerrero, Oaxaca y Morelos.

  • El 23.3% de la población de 18 años y más señaló que en los últimos cinco años se le negó injustificadamente algún derecho, sobre todo la posibilidad de recibir apoyos de programas sociales, atención médica o medicamentos, y atención en una oficina de gobierno.
  • El 40% de la población de 18 años y más que se identifica como no heterosexual dijo haber experimentado la negación de sus derechos en los últimos cinco años.
  • Respecto a los derechos de grupos vulnerables, el 72% de los encuestados opina que en México se respetan poco o nada los derechos de las personas transgénero, seguidos por los de las personas gays o lesbianas, los de las personas indígenas y los de las trabajadoras del hogar remuneradas.
  • Ante la pregunta de si le rentarían un cuarto de su vivienda a una persona con determinadas características, los encuestados mostraron mayor rechazo hacia personas extranjeras, jóvenes, y quienes viven con VIH o SIDA.

  • En lo referente a la apertura a la diversidad en el hogar, los encuestados manifestaron mayor rechazo a que su hija o hijo se casara con alguien que tenga VIH o SIDA, con una pareja del mismo sexo o con alguien que practique una religión distinta.
  • Respecto al apartado de valores y actitudes de la encuesta, el 64.4% de la población de 18 años y más cree que en poco o nada se justifica que dos personas del mismo sexo vivan como pareja.Mientras que un 56.6% manifiesta la misma opinión hacia las personas que practican tradiciones o costumbres distintas a las mexicanas.
  • Por otro lado, 39.8% de la población de 18 años y más justifica mucho o algo llamar a la policía cuando hay jóvenes reunidos en una esquina, mientras que el 3.1% justifica mucho o algo que un hombre le pegue a una mujer.

  • El 63% de los hombres de 18 años y más está de acuerdo con la frase de prejuicio de que los jóvenes son irresponsables, contra el 58% de las mujeres. Mientras que el 42% de los hombres y el 37% de las mujeres están de acuerdo con que los pobres se esfuerzan poco por salir se su pobreza.
  • El 23% de los hombres y el 21% de las mujeres están de acuerdo con que las mujeres deben ayudar más en las labores del hogar. Chiapas, Michoacán, Campeche y Tabasco son los estados con porcentajes más altos de acuerdo con esta frase.
  • El 25.1% de las personas con discapacidad y el 20.3% de las personas indígenas declararon haber sido discriminadas en el último año en al menos un ámbito social, destacando los servicios médicos, la calle o el transporte público y la familia.

  • Respecto a la negación de derechos, el 39.1% de las trabajadoras del hogar remuneradas, el 30.9% de las personas con discapacidad, el 29.2% de las personas indígenas y el 25.8% de las mujeres declararon haber sufrido al menos un incidente de este tipo en los últimos cinco años.
  • En lo relacionado a la percepción que tienen los grupos sobre el respeto a sus derechos en el país, 57.1% de las trabajadoras del hogar remuneradas, 49.3% de las personas indígenas, 48.1% de las personas con discapacidad, 44.9% de las personas mayores y 44% de las mujeres opinan que el respeto a sus derechos es poco o nulo.
  • De acuerdo con el estudio, las mujeres identifican como principales problemáticas la delincuencia e inseguridad, así como la violencia hacia ellas.

 

  • En el caso de las trabajadoras del hogar remuneradas, la falta de prestaciones laborales y las malas condiciones laborales son los principales problemas.
  • Otras problemáticas por grupo son la falta de empleo y recursos económicos para las personas indígenas; las adicciones y la falta de oportunidades para seguir estudiando para los jóvenes; y la falta de oportunidades laborales e infraestructura inadecuada para las personas con discapacidad.
  • El 60.2% de los niños dijeron sentir miedo al estar en presencia de la policía y el 87.7% de las trabajadoras del hogar dijeron haber carecido de prestaciones laborales en sus empleos.

 

El estudio también contiene datos relevantes sobre el tono de piel y su relación con actitudes discriminatorias. De hecho, esta característica influye en el nivel de escolaridad y en la ocupación de las personas. Un 30.4% de la población con tez de tonos claros llega a un nivel de educación superior, contra el 22.7% de población con tonos intermedios y 16% de la población con tonos obscuros. En lo que respecta a la ocupación, el 6.1% de la población de tonos claros ostenta cargos de funcionarios, directores o jefes, contra 4.4% de la población con tonos intermedios y 2.8% de la población con tonos oscuros.

Fuente:https://imco.org.mx/temas/encuesta-nacional-discriminacion-2017-via-inegi-conapred/

¿Cómo lograr una verdadera educación incluyente?

Por: Martha P. Peña

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El autismo de uno de mis estudiantes del salón de clase hace que sus acciones no siempre sean tan bien recibidas por sus compañeros en clase, quienes en ocasiones prefieren no incluirlo en sus juegos por no comprender su forma de actuar. Sin embargo, todo este escenario cambió el día que su compañero con autismo se convirtió en semidiós del agua y tenía en sus manos la posibilidad de otorgar a su equipo de trabajo invencibilidad para ganar en un juego de aprendizaje que realizamos en clase. Si al lanzar los dados el score sumaba más de 50 puntos, todo el equipo al que él pertenecía lograría ser invencible y ganarían el juego. Sus compañeros empezaron a darle ánimo; él era su esperanza y lo miraban con gran expectativa. Cuando los dados finalmente salieron de sus manos para encontrarse con la mesa, el score subió a 60 puntos la emoción de sus compañeros estalló en grito de júbilo. Todos aplaudían, gritaban su nombre, le daban palmaditas en la espalda; vitoreaban y le sonreían. Entonces pude atestiguar un momento en el que no había brecha entre ellos, estaban juntos venciendo la adversidad sin que nadie les dijera la forma “correcta” de actuar; rompieron sus esquemas y crearon en la memoria de cada uno, un nuevo recuerdo de su historia juntos.

“El rechazo ante la diferencia del otro hace que muchos estudiantes se sientan aislados e incomprendidos.”

En este mundo globalizado donde la diferencia prevalece, debemos buscar maneras de transformar la intolerancia. El rechazo ante la diferencia del otro hace que muchos estudiantes se sientan aislados e incomprendidos. La escuela debe darle importancia a lo social en el aula y educar por la tolerancia desde sus primeros años. Las nuevas generaciones deben aprender a reconocer sus diferencias como aspectos que aportan a los demás en pro de la resolución de situaciones que afectan el bien común.

Las ideas de juego para educación de la Universidad EAFIT de Colombia  y el primer observatorio del juego para el aprendizaje en Chile, nos muestran que la educación está en constante transformación y debemos buscar la mayor cantidad de oportunidades de juego, para que nuestros estudiantes pongan en práctica no sólo los contenidos académicos sino la empatía, lo conversacional y el trabajo en equipo.  Así mismo en el artículo “Worlding through Play”, podemos constatar que el juego permite la cocreación, cooperación y la colaboración entre jugadores. Dichas habilidades se hacen cada vez más necesarias en nuestra sociedad moderna.

La propuesta de actividad: “Juego de Rol” se enfoca en desarrollar lo social y conversacional. Lo usamos en clase para demostrar el poder de la colaboración en conjunto, con ello lograremos incluir en la vida de las niñas y niños diferentes oportunidades para practicar la tolerancia. Ejemplos como “Proyecto Sherlock” y “Pequeños Detectives de Monstruos” sugieren que el juego construye relaciones, expone sentimientos y da forma a muchas ideas creativas y académicas dentro del aula.

Mi experiencia en Juego de Rol dentro del salón de clase con alumnos de la asignatura de Español en 2°, 3° y 4° grado de primaria tiene dos objetivos principales:

  1. Dar oportunidades de interacción social dentro del aula.
  2. Movilizar lo literario a partir de la vivencia de historias relacionadas con los contenidos vistos en la clase de español.

Esta actividad se desarrolla durante cuatro sesiones (una por semana) basando las historias en un libro o estilo literario. En concordancia se hace una hoja de personajes que explica de manera sucinta quién es cada uno, sus fortalezas y debilidades. Finalmente se definen las 4 situaciones problema que los jugadores deben solucionar en cada sesión.

“El Juego de Rol, es una herramienta educativa en la que los alumnos ponen en práctica no sólo los contenidos académicos sino también la empatía, la comunicación y el trabajo en equipo.”

Al jugar se forman pequeños grupos de estudiantes y cada uno elige un personaje de la lista; de ahí en adelante dejan de ser estudiantes para ser personajes. Sesión tras sesión los  jugadores deben recurrir a lo aprendido en la clase de Español y a su creatividad para resolver los problemas que encuentren. Los dados definen la eficacia de sus acciones y el valor de los dados abre o cierra sus probabilidades de éxito.

El juego se construye partiendo de lo académico, pero lo social se construye en cada sesión. Los estudiantes, al jugar con su imaginación y conocimientos previos, tienen pocos límites para llevar a cabo sus ideas, por lo cual pueden tratar de destruir a otros personajes, ser egoístas o dejar atrás a su grupo. Es ahí donde a través del juego hallan consecuencias a sus acciones. El dado que se proporciona para una acción egoísta o dañina tiene menos probabilidades que el de la acción colaborativa. Esto no es un punto que se diga a los estudiantes, pero a través de las sesiones se hace obvio y lo convierten en estrategia para “ganar”.

Por medio de encuestas se evidenció que durante el juego, las profesoras de la materia de español, han notado la apropiación de conceptos literarios vistos en clase y la práctica de la oralidad en los estudiantes. El departamento de psicología expresa que estos espacios propician la expresión de sentimientos e ideas frente al grupo. Otros profesores también evidencian que durante el juego, las dinámicas grupales son diferentes y ven a los estudiantes compartiendo experiencias y planeando qué hacer la siguiente ocasión.

“A través del juego los profesores hemos evidenciado por parte de los alumnos, la apropiación de conceptos literarios vistos en clase, la práctica de la oralidad, el trabajo en equipo y la planeación de sus siguientes acciones.”

El Juego de Rol, no es una herramienta exclusiva de una sola clase; puede utilizarse  en matemáticas, ciencias, historia, etcétera. El requisito esencial para un Juego de Rol exitoso en el aula son adultos dispuestos a imaginar logrando incluirse dentro de este mundo de fantasía aceptando las ideas nuevas que aporten los estudiantes dentro del juego, incluso aquellas ideas que no son amables. Si no permitimos que los estudiantes expresen sus peores pensamientos, ¿cómo podemos ayudarlos a transformarlos? El juego nos permite abrir un espacio de libertad creativa y en lugar de detenerlos debemos impulsarlos.

Fuente:https://observatorio.itesm.mx/edu-bits-blog/lograr-una-verdadera-educacion-incluyente?utm_source=Newsletter+del+Observatorio&utm_campaign=46d8362712-EMAIL_CAMPAIGN_2017_02_24_COPY_01&utm_medium=email&utm_term=0_6e1a145e3e-46d8362712-235969733

¿El futuro del trabajo o el trabajo del futuro?

SoftBank Corp's human-like robot named "Pepper" gestures as it introduces Nestle's coffee machines at an electric shop in Tokyo December 1, 2014. Nestle SA started to use robots to help sell its coffee makers at electronics stores across Japan, becoming the first corporate customer for the chatty, bug-eyed androids unveiled in June by tech conglomerate SoftBank Corp. The waist-high robot, developed by a French company and manufactured in Taiwan, was touted by Japan's SoftBank as capable of learning and expressing human emotions, and of serving as a companion or guide in a country that faces chronic labour shortages. The maker of Nescafe coffee and KitKat chocolate bars plans to have the robots working at 1,000 stores by the end of next year, a Nestle official said.

Imagen: REUTERS/Issei Kato

Por: Werner Vogels

Ya tenemos cierta noción de cómo la digitalización, y en particular tecnologías nuevas, como el machine learning, el análisis de Big Data o el Internet de las Cosas, van a revolucionar los modelos de negocio de las empresas y cómo los están transformando ya a gran escala. Así pues, llegados a este punto, es momento de examinar en mayor detalle las transformaciones a las que asistiremos en nuestro entorno de trabajo y el papel que desempeñaremos en él nosotros, los humanos.

Según una encuesta realizada por Gallup, un 37% de los millennials se muestran preocupados ante la perspectiva de perder su trabajo a manos de inteligencias artificiales a lo largo de los próximos 20 años. Curiosamente, estudios como el realizado por el instituto alemán ZEW (Zentrum für Europäische Wirtschaftsforschung o Centro Europeo para la Investigación Económica) han desvelado que las empresas que invierten en proyectos de digitalización generan un número significativamente mayor de puestos de trabajo que las compañías que no lo hacen.

¿Cuántas de las profesiones que conocemos hoy en día seguirán existiendo en el futuro? ¿Qué actividades humanas pueden verse completamente automatizadas por máquinas o sistemas de machine learning? ¿Qué labores nos quedarán a los humanos?

¿El futuro del trabajo?

Todas estas preguntas son muy válidas. Sin embargo, “allí donde hay peligro, crece también lo que nos salva”. El poeta alemán Friedrich Hölderlin ya lo tenía claro en el S.XIX. Por lo que a mí respecta, me considero un optimista de lo tecnológico: el uso de las nuevas tecnologías para fomentar una mayor comodidad para el consumidor, como es el caso de las tiendas sin dependientes Amazon Go, resultará en cambios en cómo y dónde se crea empleo. A la hora de pensar en el trabajo del mañana, no es constructivo basar el diálogo en las estructuras que existen hoy en día. Más bien, deberíamos preguntarnos una pregunta completamente diferente, a saber: ¿qué está cambiando en el entorno de trabajo actual, tanto a nivel organizativo como cualitativo?

Así, en el ámbito de la producción industrial, por ejemplo, muchas de las tareas realizadas por humanos han cambiado poco con los años, en lo que respecta a los flujos de trabajo. Incluso las actividades de médicos, abogados o taxistas apenas han cambiado en la última década, al menos en lo que respecta a sus procesos fundamentales. Solo ciertos componentes de estos procesos han pasado a ser realizados por máquinas, o cuando menos, complementados por máquinas. Sin embargo, en la era de la digitalización, la gente hace mucho más que simplemente hacer de engranaje entre una máquina y la siguiente.

Creo que es posible volver a humanizar el trabajo, por así decir, y hacer de nuestras destrezas únicas como seres humanos algo incluso más importante. Hasta ahora, la principal limitación para el acceso a las tecnologías digitales era la capacidad de las máquinas. Las interfaces de nuestros sistemas ya no están determinadas por máquinas; en el futuro los humanos serán el punto de partida.

Gracias a las nuevas posibilidades tecnológicas de las que disfrutamos y a la mayor capacidad de computación de la que disponemos, el trabajo del futuro estará más centrado en las personas y menos en las máquinas.

Redefiniendo la relación entre humanos y máquinas

Los avances en la interacción entre humanos y máquinas se están produciendo a un ritmo fulgurante y sus repercusiones ya se están haciendo notar en cómo trabajamos. En el futuro, la tecnología puede pasar a ser una parte mucho más natural de nuestro entorno de trabajo y que podrá activarse mediante múltiples métodos diferentes: comandos por voz, por vista, tacto e incluso el olfato. Tomemos como ejemplo las tecnologías de comandos por voz, un ámbito que está viviendo una auténtica revolución. Los sistemas actuales de comandos por voz son capaces de comprender, interpretar y responder en conversaciones de una forma completamente profesional, lo que hace que muchos procesos profesionales sean mucho más fáciles de llevar a cabo. Así, a finales de 2018, los comandos por voz habrán transformado significativamente nuestra forma de desarrollar dispositivos y aplicaciones. Uno ya puede hacerse cierta idea de en qué se traduce esto con cierto detalle.

Por ejemplo, la NASA ha puesto a Amazon Alexa al cargo de programar el uso de sus salas de reuniones. Así, quienquiera que necesite usar una tan solo tendrá que pedírselo a Alexa y el resto sucede automáticamente. Los comandos por voz permiten también aumentar enormemente la productividad de las teleconferencias. El servicio AWS Transcribe, por ejemplo, permite ir creando transcripciones de las reuniones al momento, que posteriormente se envían a todos los participantes.

El proveedor de software FME, por su parte, utiliza tecnologías de comandos por voz para ofrecer a sus clientes innovadoras aplicaciones. Así, por ejemplo, los usuarios pueden recurrir a Alexa para que les explique tareas de OpenText Documentum. Este es un recurso del que las empresas pueden valerse para acelerar y abaratar el proceso de incorporación de nuevos empleados. En la compañía farmacéutica AstraZeneca ya encontramos un planteamiento similar, ya que también recurre a Alexa para sus procesos de producción: los trabajadores pueden realizar preguntas a Alexa sobre procesos rutinarios y así confirmar qué es lo que tienen que hacer a continuación.

Por supuesto, las responsabilidades y organigramas de las empresas irán cambiando como fruto de estas tecnologías. Y también es posible utilizar estos recursos para tareas administrativas y transformarlos en actividades que vayan en beneficio del cliente. En el futuro probablemente necesitemos muchos más “arquitectos”, “desarrolladores”, “creativos”, “expertos en relaciones”, “especialistas en plataformas” y “analistas” y cada vez menos gente que tiene que realizar tareas siguiendo pasos predeterminados, así como menos “administradores”. Al transformarse en algo que conecte mejor con la necesidad de los seres humanos de crear y dar forma a las cosas, el trabajo del futuro podría convertirse en algo que podamos disfrutar más y que nos haga sentir más realizados.

Expandiendo el mundo digital

Este nuevo paradigma de interrelación entre máquinas y humanos tiene otra consecuencia importante: incrementará significativamente el número de personas que pueden participar en la creación de valor digital: ancianos, usuarios que actualmente no tiene acceso a ordenadores ni smartphones, usuarios que encuentran los smartphones demasiado complejos y usuarios no alfabetizados en países en vías de desarrollo.

Un buen ejemplo de este último caso es el de los productores de arroz que trabajan con el International Rice Research Institute (o Instituto Internacional para Investigación sobre el Arroz), una organización con sede en Manila, en Filipinas. Esta institución tiene como misión combatir la pobreza, el hambre y la malnutrición, haciendo más llevaderos el trabajo y la vida de los productores de arroz. Así, los productores de arroz pueden acceder a información a la que normalmente no tendrían acceso por su cuenta. Todas las aldeas cuentan con un teléfono y, a través de él, los granjeros pueden acceder a estos conocimientos y seleccionar su dialecto en un menú y describir el tipo de cultivo que tienen a su cargo. Este servicio está basado en un sistema de machine learning. El servicio genera recomendaciones sobre cuánto fertilizante hace falta y cuál es el mejor momento para la siembra.

Hasta ahora no hemos hecho sino ver un atisbo de las posibilidades que estas tecnologías traen consigo para el mundo laboral. Sin embargo, ya han dejado claro que lo más probable es que la calidad de nuestro trabajo vaya en aumento y que la tecnología nos permita realizar múltiples actividades que hoy nos resultan inimaginables. En un futuro, la humanidad podrá realizar sus actividades de una forma que se aproxime mucho más a nuestra naturaleza creativa que los métodos que empleamos actualmente. Creo que si realmente queremos hacer justicia al analizar las posibilidades de las tecnologías para el futuro, deberíamos hacer como Hölderlin y tener fe en algo que nos salvará, al tiempo que minimizamos los riesgos buscando comprender y canalizar mejor los cambios que traerán consigo

Fuente:https://es.weforum.org/agenda/2018/07/el-futuro-del-trabajo-o-el-trabajo-del-futuro

Seis ciberataques de los que debes protegerte en 2018