Cuánto le cuesta a un joven ser universitario en México

La encuesta hecha en universidades públicas, tomó en cuenta los gastos de vivienda, transporte, comida y ocio, sin contar otros como artículos escolares.

Por: IVÁN SALOMÓN RODRÍGUEZ

El acceso a la educación superior en México está lleno de obstáculos, una de las principales barreras con las que se encuentran los jóvenes son los factores económicos. Ante esto, Dada Room, plataforma que conecta a personas que están buscando compartir departamento, dio a conocer información en la que se establece cuánto cuesta ser universitario en 15 ciudades principales del país.

“Desde su gastronomía hasta su propuesta educativa, cada ciudad del país ofrece algo distinto para los jóvenes universitarios, lo cual se ve reflejado en las diferencias regionales en su costo de vida”, explicó.

Según la firma, en esta información comparativa se incluyó el número de estudiantes y universidades públicas de México, así como cuatro elementos básicos en el presupuesto del universitario promedio: vivienda, transporte público, comida y ocio (en este caso, el precio de la cerveza).

En el primer apartado, los estudiantes se encuentran preocupados por encontrar un lugar accesible y cómodo para vivir, lo cual depende de cada localidad.

Para Antoine Perouze, CEO de Dada Room, parte de estudiar, irte a estudiar a otra ciudad o tomar la decisión de elegir una universidad pública se necesita saber qué tanto es lo que va a necesitar económicamente hablando“hay localidades en donde siendo un estudiante sin el apoyo de tus padres estás obligado a trabajar; a lo largo esto tiene muchas implicaciones sobre qué tanto le vas a dedicar a tus estudios”.

La Ciudad de México es la más cara con un costo promedio de 4,800 pesos por habitación en renta, mientras que por lo contrario se encuentran Mérida, Xalapa, Morelia y Hermosillo, pues tienen precios de alojamiento más accesibles, todas con un promedio de 1,800 pesos por habitación en renta.

En lo que respecta al gasto en transporte público, el estudio indicó que en México, un viaje sencillo cuesta, aproximadamente, 7 u 8 pesos. La ciudad con el promedio más alto fue Tijuana (12 pesos), mientras que Puebla, CDMX y Tuxtla Gutiérrez tuvieron el más bajo (6 pesos).

Uno de los aspectos más importante en la vida de un universitario es la comida, Tuxtla Gutiérrez, Mérida y San Luis Potosí ofrecen precios accesibles por una comida: 60, 75 y 80 pesos, respectivamente. En contraste, Culiacán es la ciudad más cara con un costo promedio de 120 pesos por comida.

En el último apartado, se encuentra el ocio, la firma tomó como referencia el gasto que ejercen los jóvenes en el consumo de cerveza. “Ésta es una de las bebidas más populares en salidas y momentos de ocio. En Mérida se pagan aproximadamente 33.52 pesos por cerveza y, en cambio, se pagan más de 40 pesos por una cerveza en Querétaro”.

Con base en la información recabada, Dada Room elaboró el presupuesto mensual que necesita un estudiante universitario para vivir, tomando en cuenta: el precio promedio del cuarto. Seis cervezas en bares al mes, saliendo dos fines de semana y tomando tres cervezas en cada uno. La canasta alimentaria urbana y el transporte, tomando 22 días hábiles, viajes de ida y vuelta con el precio medio del transporte colectivo.

En conclusión para quienes decidan estudiar y vivir en la Ciudad de México necesitarán de 6,680 pesos mensuales en promedio sin contar otros gastos comunes como libros, artículos escolares, ropa, comida fuera de casa o servicios de Internet, luz y agua.

La segunda ciudad más cara es Monterrey con un gasto promedio de 6,155 pesos, le siguen Guadalajara junto con Zapopan con 5,409 pesos y Tijuana con 5,548 pesos.

La firma indicó que este tipo de información puede ser un punto de partida para que los jóvenes asignen sus recursos durante su vida universitaria.

Fuente:http://eleconomista.com.mx/finanzas-personales/2017/05/10/cuanto-le-cuesta-joven-ser-universitario-mexico

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Las mamás ganan menos que las mujeres sin hijos

Las madres trabajadoras se dedican principalmente al comercio y servicios personales: solo una de cada 10 labora en una oficina.

Las madres trabajadoras ganan menos que las mujeres ocupadas sin hijos, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

“Una mayor proporción de las mujeres madres ocupadas perciben menos ingresos que las mujeres ocupadas sin hijos”, comentó el órgano que dirige Julio Santaella en un reporte a propósito del 10 de mayo.

51.3% de las mamás con empleo generan ingresos de hasta dos salarios mínimos, mientras que esta situación se presenta solo para 41.6% de las mujeres que no tienen hijos, según el Inegi.

La cifra se puede explicar porque las mamás trabajadoras laboran menos tiempo que las mujeres con hijos. Del total de madres trabajadoras, 53.8% labora 40 o más horas a la semana, en tanto que 63.8% de las mujeres sin hijos cumple jornadas semanales de más de 40 horas.

Datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2016 muestran que 63.7% de las mujeres ocupadas y con hijos son trabajadoras subordinadas y remuneradas, 26.6% trabaja por cuenta propia y 7% son mujeres ocupadas que no reciben remuneración por su trabajo; solo 2.7% de las mujeres que son madres y están trabajando, son empleadoras.

Hasta el cuarto trimestre de 2016, la tasa de participación económica de mujeres de 15 y más años fue de 43.3%, prácticamente la misma cifra para madres con al menos un hijo nacido vivo (43.4%) y mujeres sin hijos (43.2%).

Las mujeres sin hijos dominan los trabajos en empresas y negocios frente a las madres, mientras que las mujeres con al menos un hijo laboran más en el sector informal que las aquellas sin hijos.

A continuación te presentamos en dónde laboran las madres y las mujeres sin hijos de nuestro país:

Gráfico: Édgar Cruz.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/las-mamas-trabajadoras-ganan-menos-las-mujeres-sin-hijos/

Reto de visualización de datos: el empleo joven en América Latina y el Caribe

POR: MARIANGELA MENDOZAMELANY GUALAVISÍ

 

La visualización de datos está de moda. Parece lógico: en un mundo como el actual, en el que cada vez contamos con más cantidad de información (y más compleja), tienen éxito quienes logran simplificar y hacer más fáciles de comprender los datos. En este blog se pueden encontrar numerosos artículos apoyados en datos: gráficos, mapas, tablas… Pero queremos ir un paso más allá: en colaboración con dos iniciativas de ámbito internacional, #MakeoverMonday y Viz for Social Good, les presentamos un reto de visualización de datos centrado en uno de los grandes temas de Factor Trabajo: el empleo joven en América Latina y el Caribe. Todo ello con el respaldo de nuestra plataforma de datos, el SIMS. ¿Cuándo? Será este próximo lunes 15 de mayo y, si quieres, puedes participar a través de cualquiera de las dos plataformas antes mencionadas.

Más de 100 millones de jóvenes en la región

En América Latina y el Caribe hay 108 millones de jóvenes entre 15 y 24 años de edad. De estos, 56 millones forman parte de la fuerza laboral, es decir, ya cuentan con un empleo o están en búsqueda de uno. Y la realidad es que su panorama laboral no es tan positivo, pues enfrentan muchas más dificultades (más desempleo, peores salarios…) que aquellos trabajadores con más experiencia. Si los recientes años de bonanza no mejoraron la situación laboral de los jóvenes en la región, ¿qué pueden esperar ahora que la coyuntura ha empeorado?

Ninis, desempleo e informalidad

Aquellos jóvenes que ni estudian ni trabajan son conocidos como ninis. En la región, uno de cada cinco jóvenes de entre 15 y 24 años entra dentro de ese grupo. Este porcentaje es aún mayor y alcanza a uno de cada cuatro jóvenes en países como Honduras, Guatemala, El Salvador o Nicaragua. Este problema es particularmente agudo para los jóvenes de bajos ingresos. Conforme empeora la situación económica del hogar, el porcentaje de ninis aumenta.

Se estima que la inclusión de los ninis en la fuerza de trabajo aportaría en promedio un 5% más en el PIB per cápita de la región.

El desempleo afecta más a los jóvenes que a los adultos (25 a 64 años). De hecho, el porcentaje es tres veces mayor: 16% frente a un 5% para los adultos. Tres países del Caribe (Jamaica, Barbados y Bahamas) enfrentan las mayores tasas de desempleo juvenil de la región (33,5%, 28,8% y 28,3%, respectivamente).

Otro problema reside en que los jóvenes tienden a insertarse en el mercado de trabajo a través de empleos informales, es decir, sin acceso a beneficios como seguro de salud, pensiones o vacaciones. Según datos de 2015, del total de jóvenes ocupados en la región (42,5 millones), solamente el 35% (14,7 millones) se desempeñaba en trabajos formales. Por el contrario, entre los adultos que se encuentran ocupados (203 millones), el 49% se encuentra en trabajos formales.

¿En qué sectores trabajan los jóvenes?

En el mercado laboral, ¿dónde se sitúan los jóvenes? ¿Qué industrias emplean el mayor porcentaje de jóvenes? La mayor parte (29%) trabaja en el sector de comercio, restaurantes y hoteles, seguido por el sector de servicios sociales, como educación o salud (25%). Un 16% de los jóvenes ocupados trabajan en el sector agrícola, mientras que la manufactura y la construcción ocupan al 14% y 8%, respectivamente. Solo un 5% trabaja en el sector de transporte y almacenamiento y el 3% se reparte entre las industrias relacionadas con la minería, servicios básicos (agua, electricidad y gas) y el sector financiero e inmobiliario. La mayoría entran como obreros u operadores de maquinaria (26%), comerciantes y vendedores (16%), en otros servicios (16%) y como trabajadores agrícolas (15%). Un 10% entra como profesional y técnico superior, y un 12% como administrativo o técnico de nivel medio. Además, apenas un 1% entra como director o funcionario superior, otro 1% forma parte de las fuerzas armadas y un 3% en otras posiciones no especificadas.

La mayor parte de los jóvenes (29%) trabaja en el sector de comercio, restaurantes y hoteles, seguido por el sector de servicios sociales, como educación o salud (25%).

El desempleo y la informalidad son problemas que persisten en el panorama laboral para la población joven de América Latina y el Caribe. Esta situación no solo representa un problema económico: según el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, la falta de inclusión laboral de este colectivo es también un problema social. La inactividad y la falta de inclusión económica aumenta el riesgo de problemas asociados a conductas de riesgo, como drogadicción o violencia.

Fuente:https://blogs.iadb.org/trabajo/2017/05/11/reto-de-visualizacion-de-datos-el-empleo-joven-en-america-latina-y-el-caribe/?utm_source=newsletter&utm_medium=rssfeed&utm_content=title&utm_source=Factor+Trabajo%3A+Bolet%C3%ADn+de+Mercados+Laborales+y+Seguridad+Social+del+BID&utm_campaign=2015ba1eb0-Mailchimp+RSS&utm_medium=email&utm_term=0_c30748bc43-2015ba1eb0-189478437