No existe el contenido basura en Internet

La responsabilidad de ver y compartir contenidos en Internet y redes sociales, pertenece a los usuarios, no a las plataformas.

Foto: Reuters

Por:

Hace unas semanas, algunos alumnos me preguntaron qué pensaba sobre el contenido “basura” o de mala calidad que abunda en la red. Particularmente ellos se referían a los canales de algunos YouTubers que, desde su punto, eran bastante malos, aburridos, deficientes o incluso, ofensivos.

Mi respuesta fue que no existe mal contenido en Internet, sólo una oferta muy amplia que puede o no coincidir con nuestros gustos personales, pero que nadie nos obliga a ver. Y es que en Internet y redes sociales la principal característica es que el usuario es el único responsable de lo que consume.

La forma en que se manejaron durante mucho los medios tradicionales de comunicación como la radio, la televisión o la prensa impresa hizo que los usuarios los culpáramos de prácticamente todos nuestros males e incluso, los responsabilizáramos de nuestra educación, nuestra limitada cultura política o de nuestro pobre desempeño deportivo, sólo por citar algunos ejemplos.

El problema con los medios tradicionales es que la oferta de contenidos era muy limitada y repetitiva: un single sonaba en todas las estaciones; una noticia se editorializaba prácticamente de la misma manera en todos los espacios noticiosos; la estructura de programas de revista o concurso eran iguales en todos los canales.

No había búsqueda, propuestas, desafíos. Y en algún momento nos teníamos que cansar.

No obstante, nunca entendí la correlación que muchos daban por hecho entre medios, cultura y educación. Si bien es cierto que los mass media fueron un referente cultural, siempre ha sido responsabilidad de las personas hacerse cargo de su propia formación.

Sin embargo, siempre fue más fácil culpar a los medios que hacernos responsables de nuestra educación.

Esta forma de mirar como culpables de todo a los medios se heredó a las plataformas digitales: se ha generado muchísima desconfianza porque la oferta y calidad de contenidos es tan amplia, que prácticamente se puede encontrar lo que sea. Si a eso sumamos los fenómenos virales como (que van de Los XV de Rubí a Lady Woo), el descrédito digital crece enormemente.

Umberto Eco lo dijo: “las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas”. Lo que me lleva a plantearme la pregunta de a quién seguía Eco en sus redes sociales, puesto que consideraba que las opiniones que leía eran malas. Si seguía a idiotas (lo que sea que eso signifique), seguro sólo leería opiniones con esas características.

Sin embargo, a diferencia de las plataformas tradicionales, donde la oferta de contenidos se limitaba a la línea editorial del medio, en digital el usuario es quien construye su propio flujo de información, con sus propias características de tiempo y forma.

Este hecho hace que el usuario sea el responsable de lo que ve y escucha en redes y medios digitales; una responsabilidad para la que probablemente no esté preparado.

Por ejemplo, el caso de las noticias falsas es paradigmático. Se culpa a las redes sociales de difundir información falsa, cuando en realidad son los usuarios quienes lo hacen. Es importante que entendamos que las redes sociales no son medios de comunicación, sino plataformas de interacción.

Son un pilar de los medios y parte fundamental de la difusión de la información, pero en ningún momento podemos confundirnos y exigir que tengan la ética de un medio de comunicación. Estas plataformas no están obligadas a decir la verdad, por el simple hecho de que se trata de personas interactuando y generando contenidos; no son empresas o profesionales los que lo hacen.

A la responsabilidad de qué ver en las redes sociales, se suma la de qué creer. Una cuestión complicada y que requiere cierta formación. Quizá en algún la discriminación de la información digital se convierta en parte de la educación básica, pero por lo mientras, nosotros tenemos la responsabilidad de formarnos un criterio y ser cuidadosos y escrupulosos con la información que compartimos y creemos.

Al final, no existe el mal contenido en Internet: lo que a mí me parece terrible, a alguien le parecerá atractivo. La libertad de expresión tiene muchos matices, uno de los más complicados es defender aquello en lo que no estamos de acuerdo.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/no-existe-el-contenido-basura-en-internet/

 

Éstas son las áreas clave que abarcará la próxima Ley Fintech

La nueva regulación debe presentarse antes del 1 de septiembre, esto es lo que podemos esperar de ella.

Bitcoin. (Foto: Especial.)

Por: Alejandro Molina

Antes de que se cumpla el próximo uno de septiembre, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) habrá presentado, con bombo y platillo, su propuesta de Ley de Tecnología Financiera, mejor conocida en general como “Ley Fintech”.

Se trata de una medida que buscará poner nombre, apellido y descripción a cada una de las nuevas tendencias tech que desde hace varios años están viendo la luz, con el objetivo de transformar al sector bancario y fortalecer, entre otras cosas, su democratización.

Es a través de esta regulación, que se pretende, de acuerdo con las propias autoridades, otorgar certeza a la sociedad acerca de las capacidades y alcances de operación reales que tienen este tipo de compañías, mismas que pasarán a identificarse como Instituciones de Tecnología Financiera (ITF).

¿Qué abarcará la norma?

Con miras a conocer más acerca de lo que presentará la “Ley Fintech”, Forbes México platicó con cuatro de las compañías que participaron, junto con la SHCP e instituciones como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y el Banco de México (Banxico), en las reuniones para la confección de la próxima norma, Play Business, Conekta, Bitso y The Fintech Hub.

Y es de acuerdo a sus perspectivas que podemos afirmar que serán cuatro las grandes áreas tecnológico-financieras que abarcará la ley: Crowdfunding, pagos electrónicos, activos virtuales y experimentación regulatoria. ¿De qué trata cada una de ellas? A continuación te lo explicamos.

1 Crowdfunding

El área engloba a las empresas enfocadas en conseguir capital para un determinado proyecto o compañía, por la vía de la contribución monetaria de un grupo amplio de personas. Un ejemplo de ello es precisamente Play Business, plataforma de inversiones colectivas enfocada en impulsar los emprendimientos.

En este renglón, la ley, explica Marc Segura, fundador de Play Business, contempla dar una definición oficial sobre lo que es el crowdfunding y regular los proyectos de equity, descartando por completo medidas sobre el fondeo para donaciones.

Buscando prepararse para la regulación, Segura, quien también se desempeña como presidente de la Asociación de Plataformas de Fondeo Colectivo (AFICO), asegura que su nicho se ha venido trabajando en la creación de manuales de procesos y sellos que validan el trabajo de las empresas.

2 Pagos electrónicos

La “Ley Fintech” también tocará el tema de los nuevos sistemas de pago electrónicos, los cuales se han convertido en herramientas fundamentales para acercar la banca a estratos que tradicionalmente no habían estado relacionados con ella. Esto lo han hecho tanto por medio de sistemas físicos como digitales.

Una de las empresas involucradas en este tema es Conekta, especializada en brindar distintas alternativas de procesamiento de pagos para las compañías, como es la posibilidad, por ejemplo, cobrar en línea o por medio de las plataformas de tiendas de conveniencia.

Héctor Cárdenas, fundador de la empresa y quien ha mantenido pláticas con distintas instituciones para hablar sobre el tema, señala que en la próxima normativa lo que pasará con el tema de pagos electrónicos es que se fortalecerá la figura de agregador, que desde 2014 ya está en funcionamiento.

3 Activos virtuales

La tercer gran área que tocará la próxima normativa de tecnología financiera será la de activos virtuales o dinero electrónico, y cuyo principal eje será el bitcoin. Además de formalizar a las empresas de Exchange, la regulación señalará que, a diferencia de los nichos anteriores, la entidad encargada de avalar su operación será directamente el Banco de México.

Entre las empresas que han participado en los diálogos oficiales para el lanzamiento de la ley está Bitso, compañía que asegura que las empresas de esta área siempre han estado abiertas a la regulación.

“Nosotros queremos cuanto antes una regulación, ya que nos permitiría generar mayores oportunidades crecimiento gracias a la certeza que daría, desde siempre hemos estado de acuerdo con que exista una normativa que valore lo que hacemos”, dice Eduardo Arenas, Product Manager de Bitso.

4 Experimentación regulatoria

Finalmente, la ley tratará de sentar las bases para la regulación de futuras propuestas tecnológico-financieras que pudieran aparecer en los próximos años. Esto lo hará por medio de una figura llamada Regulatory Sandbox (experimentación regulatoria).

Básicamente consiste en dar autorizaciones de operación temporal a empresas y bancos para probar nuevos modelos de negocio que no quepan dentro de las tres áreas mencionadas anteriormente.

“Esta figura permitirá probar y evaluar la funcionalidad de distintos proyectos, así como lo están haciendo en sitios como el Reino Unido, en donde se evalúa primero la practicidad de los mismos antes de pensar ya en regulaciones completas”, señala Jorge Ortiz, de The Fintech Hub.

Fuente:https://www.forbes.com.mx/estas-son-las-areas-clave-que-abarcara-la-proxima-ley-fintech/