Los retos del docente ante las redes sociales

redes

Les decimos a los alumnos atrévete a conocer, el poder del individuo está en lo que conoce no en lo que ignora ¿y el docente? ¿Cuántos de nosotros somos potencialmente ignorantes tecnológicos? Nuestros alumnos sí se atreven, y en este sentido nos dan clases de osadía al abrir, ejecutar y operar programas de aplicación, aprenden a partir de los conocimientos del otro y aún van más allá al compartir lo aprendido con sus compañeros y maestros.

En la actualidad estamos sometidos a un proceso de cambio dinámico en el que los escenarios educativos rutinarios van quedando obsoletos e inoperantes, y los actores de éstos tienen la obligación de adecuar sus habilidades a lo que la modernidad requiere y la sociedad reclama. En consecuencia, los entornos deben ser propicios para ofertar la educación de calidad que merecen nuestros alumnos para poder enfrentar las exigencias de este mundo globalizado.

Cerrar los ojos ante este panorama, continuando con una práctica que lejos de serle atractiva al alumno lo ahuyenta por parecerle fuera de contexto, es contraproducente. Su realidad está llena de dinamismo, en donde con un clic es capaz de ponerse en contacto con múltiples pensamientos; entonces la figura del docente deja de ser significativa.

¿Cómo puedo dejar atrás este temor a enfrentarme con la tecnología? ¿Qué puedo hacer para integrarme a este mundo hiperconectado y en el que la información se transforma, en el que los memes populares duran solo unos días, en el que la cultura de la inmediatez prevalece sobre lo realmente importante? ¿Debo ser igual de banal, debo de privilegiar la forma sobre el contenido? La respuesta es no, la tecnología es una herramienta que al igual que todas, va a servir dependiendo de la mano que la acciona y de las finalidades que tiene dicha persona.

Por lo tanto, debo integrarme al mundo digital sin miedos, debo dejar atrás lo que me enseñaron: que fallar era malo, que fallar era sinónimo de torpeza, ignorancia y debilidad. De hecho, fallar es el proceso por el que aprendemos todos los días. Entonces mi mayor reto será el de enseñarme a fallar sin recriminarme y verlo como parte de mi proceso de enseñanza-aprendizaje.

Ante esto, nuestro trabajo en las aulas debe aprovechar los servicios que aportan las redes sociales desde una óptica educativa. Los espacios digitales tales como: foros, blogs, chat, correos, Twitter, Facebook, etc., permiten a nuestros alumnos el desarrollo de habilidades tecnológicas en búsqueda del conocimiento. A través de ellos, descubren aptitudes de socialización en entornos diferentes a los comunes y cotidianos, comparten conocimientos con jóvenes de otras latitudes, comparan, importan y exportan ideas para la resolución de problemas, colaboran en proyectos, difunden sin traspasar las paredes de la escuela esas emociones que bullen en su interior, comunicándose con sus pares de culturas diferentes, permitiéndoles crecer y soñar con mundos nuevos.

En México, el Sistema Educativo y, específicamente, el Nivel Medio Superior según las cifras reportadas por el INEE (2013-2014), cuenta con 273,939 docentes, de los cuales aproximadamente el 66 por ciento atiende las escuelas públicas y tres cuartas partes de éstos laboran en zonas de reducida marginación; es decir, en poblados con más de 15,000 habitantes. Según el mismo estudio, aproximadamente el 24 por ciento de estos docentes tiene una edad que fluctúa entre los 40 y 44 años, entre 15 y 20 por ciento oscila entre los 45 y 54 años, y de más de 55 años el promedio está entre el 2 y 5 por ciento. Esto nos permite tener una idea de que los nativos digitales entre el profesorado mexicano es bastante reducido, y se tienen que enfrentar en su cotidianidad con un mundo complejo que los saca de su espacio de confort.

A partir de este panorama, es posible entonces imaginar que la brecha en las competencias básicas de comunicación se agiganta entre profesor y alumno, entonces ¿por qué no aprovechar la oportunidad que brinda la cercanía entre uno y otro para el proceso de enseñar-aprendiendo?

La posibilidad de aprender es la medida de la posibilidad de querer, las herramientas digitales están al alcance de nuestra mano y de nuestro bolsillo. Según el estudio de la Asociación Mexicana de Internet, aproximadamente 54 millones de mexicanos tienen acceso a Internet, esto significa el 51 por ciento de la población. Es menester entonces hacer un ajuste de nuestras estrategias de enseñanza para incorporar lo que nuestros alumnos hacen como algo rutinario aprovechando los espacios digitales con fines educativos.

Según el Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE, 2015), aproximadamente el 81 por ciento de los internautas mexicanos ocupan su tiempo en las redes sociales privilegiando en orden de uso Facebook, You tube, WhatsApp, Google y Twitter, ocupando unas 2 horas diarias en consultar la mensajería de sus múltiples contactos, siendo casi un 20 por ciento, seguido de la realización de tareas que apenas representa el 17 por ciento, otras actividades como noticias, empleos, diversión es el porcentaje restante. Lo paradójico es que más del 60 por ciento de estos jóvenes consideran que lo publicado no es confiable y, sin embargo, siguen ocupando su tiempo en repetir este ejercicio. Así, se asevera importante la inclusión del docente para orientar el uso eficiente de este espacio a partir de tareas en donde se busque información específica con diferentes enfoques y pueda hacer comparaciones, le permita hacer ensayos, síntesis, etc., es por lo tanto necesaria.

Se debe reconocer que el uso de las redes sociales les permite a nuestros alumnos tener acceso al conocimiento e información así como al debate, socialización, colaboración y desarrollo de competencias tecnológicas. Los procesos cognitivos se transforman proveyendo de habilidades para la resolución de problemas tanto en lo académico como en la vida cotidiana y probablemente lo más valioso: las expectativas se abren en un abanico de posibilidades en donde ellos toman decisiones propias.

Si bien es cierto que los docentes en México no nos podemos dar el lujo de decir que nuestras escuelas públicas están equipadas conforme a lo que la modernidad establece, requiere y es necesario; se debe tener en cuenta que un país que aprecie los avances en la ciencia y la tecnología como la punta de lanza para el desarrollo de su sociedad tiene que invertir en el rubro educativo de manera responsable y equitativa. En México, esto no sucede. Tenemos una diversidad tanto geográfica como cultural que requiere políticas públicas honestas algo de lo que desafortunadamente no podemos vanagloriarnos. De hecho, encontramos según el estudio Panorama de la Educación 2015 que México es uno de los países que solo aporta el 5.2 por ciento de su PIB a la educación, lo que para la OCDE representa el gasto más bajo de todos los países inscritos en este organismo. Además de este porcentaje, destina solo el 2.5 por ciento para la construcción, renovación y mantenimiento de la infraestructura de las escuelas del nivel básico, destacando que las escuelas del nivel Medio superior han quedado rezagadas en cuanto a equipamiento tecnológico por parte del Estado.

Sin embargo, de manera individual y además responsable debemos hacer el mismo recorrido que nuestros alumnos digitales hacen ¿cómo? Aprendiendo de ellos y con ellos, el no hacerlo nos condena al aislamiento y a la pérdida de comunicación que, finalmente, es la actividad primaria que le da sentido a nuestra tarea educativa.

Desde mi perspectiva no se trata de prohibir el uso de la tecnología dentro de las escuelas, porque sería tanto como tratar de detener las olas del mar con el puro deseo; por el contrario se debe potencializar el uso de manera racional, para que se den cuenta de que es una herramienta que les provee de información valiosa sabiendo utilizarla.

A pesar de todo, este es el reto.

Dra. Florinda González Villafuerte. IBERCIENCIA, Comunidad de Educadores para la Cultura Científica. Tapachula; Chiapas, México.
INEE. Panorama Educativo de México 2014. Indicadores del Sistema Educativo Nacional. Educación Básica y Media Superior.

Consulta la nota en: OEI.es

Fuente:http://www.educacionyculturaaz.com/noticias/los-retos-del-docente-ante-las-redes-sociales

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s