Las universidades deben fortalecer su contribución al desarrollo del país

Por: Carlos Reyes

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Las universidades públicas tienen una deuda con el desarrollo del país. Si bien han contribuido a consolidar un sistema de investigación que responde a los actuales requerimientos, no han podido acercar aún lo suficiente el conocimiento a las regiones con las que interactúan.
Falta un enlace que conecte el potencial que desarrollan y generan las instituciones de educación superior. Que lo ponga a disposición de la zona geográfica en la que está inmersa para afrontar los problemas de la región.
Porque las universidades del país, coinciden rectores, científicos y especialistas, ofrecen alternativas para los desafíos que se perciben en la educación, la salud, el medio ambiente, la gobernabilidad, la economía, la demografía y demás ramas del conocimiento.
Y en esa línea, que la investigación y los descubrimientos que producen las instituciones sean tomados en cuenta de una manera más activa y práctica para el desarrollo de la ciencia en el país.
Invertir más en laboratorios, en nuevas tecnologías, en la profesionalización y especialización de sus plantillas de investigadores y en equipamiento pertinente e idóneo para asumir este reto pendiente.
Todo ello, explican, respaldado y secundado por un mayor apoyo financiero desde el sector público, pero también desde la iniciativa privada, un sector que no ha querido adoptar del todo las propuestas, alternativas y proyectos científicos que las universidades han puesto en la mesa de la sociedad.
El desarrollo científico pasa por las universidades públicas del país. Su contribución ha sido, a todas luces, fundamental, pero es momento de robustecer esa conexión que en ocasiones parece demasiado débil.
Hacia un enfoque regional
Para  Juan Manuel Lemus Soto, director de la Región Centro Occidente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), las universidades públicas deben enfocarse en la investigación con pertinencia social.
Es decir, que se oriente a las demandas y a los problemas sociales que frenan el desarrollo de las comunidades y las regiones.
Una labor para que los investigadores deben centrar su atención en este tipo de problemáticas, independientemente de las limitaciones que puedan encontrar en su labor.
Como lo plantea Lemus Soto, el desarrollo social y económico en la sociedad es una tarea compleja, ya que los recursos generalmente son insuficientes, a la par de que la inversión en investigación y desarrollo es de mediano plazo.
“Por eso es que el riesgo siempre está presente y no siempre es claro para la toma de decisiones saber cuál es la necesidad prioritaria a atender, sin poder atender al cien por ciento una situación”, explica.
De ahí que el reto del país, y en el que se deben insertar con mayor fuerza las instituciones de educación superior es generar un cambio social a través de la investigación.
Una investigación, agrega, que sea pertinente y de calidad para aprovechar “el potencial de desarrollo en una región, mejorar el bienestar de la población y buscar un desarrollo ordenado y congruente con la sociedad”.
El director de la Región Centro Occidente del Conacyt sostiene que ese cambio social implica una acción colaborativa de todos los integrantes de sociedad.
“Como un equipo, que se conozca, relacione y comprometa para avanzar hacia una meta en común”, apunta.
El problema, apunta, es que se trata de una estrategia en la que ni la ciudadanía, ni las instituciones de educación superior, ni las autoridades gubernamentales han asumido como un trabajo integral.
“Por eso hablamos aún de una investigación cuyos resultados no son tomados en cuenta del todo por los planes gubernamentales”, dice.
Y en eso, agrega, todos los sectores se han quedado cortos porque no han construido una organización bien cimentada que pueda detonar todo el potencial que la ciencia en el país puede ofrecer.
“Sin una demanda social, la actividad científica no puede encarar proyectos de gran envergadura, por lo que el grueso de la investigación sigue estando estrechamente restringida a los límites disciplinarios”, expresa Lemus Soto.
Se trata, asume, de un esfuerzo tanto gubernamental como de las universidades e instituciones dedicadas a la investigación.
Todo, hacia la consecución de redes del conocimiento y vinculación en los diferentes rubros relacionados con desarrollo para aterrizarlos en programas de trabajo pertinentes y regionales, que permitan avanzar hacia una sociedad más equitativa.
Participación incondicional
Desde la óptica de las universidades públicas, el desarrollo científico y tecnológico ya no es un tema regional, debido a que la globalización lo  difunde y transmite de manera más ágil y rápida.
Este  contexto impone un importante desafío a las instituciones de educación superior, reconoce Mario Andrade Cervantes, rector de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA).
Por eso la necesidad de las casas de estudio de trabajar de forma constante para contar con programas de estudio pertinentes, adecuados y vanguardistas.
“Para hacer frente a este reto, las instituciones de educación superior debemos contar con recursos humanos capacitados en todas las áreas del conocimiento, por lo cual la movilidad académica y estudiantil se convierte en un tema medular de nuestro crecimiento”, comenta.
Por su parte, el rector de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), Gustavo Cruz Chávez, dice que, en efecto, la situación actual en la que se encuentran las instituciones de educación superior implica ciertos retos y compromisos con la educación científica.
Cruz Chávez asegura que no se debe soslayar el papel de las universidades públicas estatales en la educación científica y la construcción de la sociedad del conocimiento en el país.
Sobre todo, plantea, porque no se deben descuidar aspectos como la formación de recursos humanos y de científicos, la necesidad de una mayor producción y aplicación de ciencia y tecnología y de fortalecer el sistema de educación pública superior.
“Las universidades públicas estatales deben ser aliadas de las políticas educativas federales, así como ayudar a fortalecer la identidad y cohesión social, ofreciendo alternativas de cambio a fin de propiciar el desarrollo del ser humano y de la vida”, sostiene.
Es decir, detalla el rector de la UACBS, las instituciones de educación superior no deben abandonar su responsabilidad como ejes del fortalecimiento de los posgrados mediante el incremento del monto a las becas de maestría y doctorado.
Asimismo, analizar e implementar las estrategias que posibiliten la inserción de recursos humanos, tanto en las empresas como en las instituciones de investigación y docencia.
En ese sentido, dice, la educación superior ha venido impulsando estas líneas de manera muy particular, no sólo con la formación de cuadros altamente capacitados mediante su oferta de posgrados, sino también generando y aplicando el conocimiento científico para beneficio de la sociedad.
“Sin embargo, hace falta fortalecer su vinculación con distintos sectores para que sus alcances sean más amplios e integrales”, señala el rector de la UABCS.
Para Gerardo Montero Pérez, rector de la Universidad Autónoma de Campeche (UACam), lo importante es establecer una agenda de cooperación para el desarrollo de proyectos de investigación, desarrollo tecnológico e innovación.
Al mismo tiempo, apunta, se deben instaurar las condiciones necesarias para contribuir en la formación de capital humano a nivel posgrado en áreas estratégicas para el crecimiento de cada uno de los estados y cada una de las regiones.
Y en ese esquema, considera el rector de la UACam, los jóvenes estudiantes deben jugar un papel central para desarrollar todas estas alternativas que comienzan a gestarse.
“Que los jóvenes estudiantes universitarios encuentren en la ciencia una forma de aprender y elevar sus capacidades académicas”, dice.
“Que les permita innovar para poder generar nuevas ideas, conceptos, procesos, productos y estrategias para las instituciones en las que laboren ya sean académicas o gubernamentales y en el sector privado e incluso como empresarios tecnológicos creando su propio empleo”, agrega.
Y después, un escalón debajo de la pirámide, argumenta Montero Pérez, los investigadores, quienes deben cumplir con una doble función.
Por un lado, deben coadyuvar en la formación de capital humano que haga crecer las potencialidades de cada región y genere empleos bien remunerados, y, por otro, estrechar la vinculación con el sector empresarial para transitar de mejor modo a la economía basada en el conocimiento.
Apoyar la formación
Sin embargo, para que el desarrollo científico se potencialice con la labor de las instituciones de educación superior, la formación científica tiene que ser uno de los factores centrales en este esquema.
El mundo, y el país, necesitan más ingenieros y científicos, pero desgraciadamente son pocos los estudiantes que optan por estudiar carreras en estas áreas, debido a que muchos jóvenes le temen a las matemáticas, apunta el científico Miguel José Yacamán.
Se deben cambiar, asegura, los esquemas en la enseñanza de las mismas áreas porque han demostrado ser un espacio inadecuado.
Tan solo en los países asiáticos como Corea y China, quienes son los que más invierten en tecnología, “la cantidad de ingenieros y científicos que se gradúa en esos países es mucho mayor que en el resto del mundo; en esas naciones orientales el 80 por ciento de los jóvenes opta por estudiar carreras relacionadas con las áreas de la ciencia y las ingenierías, situación totalmente contraria a la que se observa en nuestro país”, comenta.
Un avance científico que no se detiene en ninguna de las áreas y que en ocasiones no ha sido aprovechado del todo por las instituciones de educación superior que han dejado pasar muchas oportunidades de crecer.
“Estamos en el camino de llegar a una era de la inteligencia artificial, gracias a los avances en la tecnología, donde los robots tendrán una influencia importante y muchos de los trabajos serán desempeñados por máquinas, por lo que es necesario adquirir mayores capacidades y conocimientos tecnológicos para aspirar a tener un trabajo que no sea de bajo perfil, sin educación no hay progreso”, puntualiza.
Y en ese contexto, dice Yacamán, quien es actualmente profesor en la Universidad de Texas en San Antonio, los mexicanos tienen  una gran inteligencia y habilidad manual, pero desgraciadamente no creen en sí mismos, no tienen iniciativa.
“Estamos acostumbrados a que nos digan qué hacer, por lo que las nuevas generaciones de jóvenes deben tomar esa iniciativa, ser independientes y lanzarse a crear tecnología para tomar el lugar que les corresponde, añade.
Falta invertir en conocimiento
Para Norma Angélica Ayala Martínez, especialista del Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual (IMPI), México es un país que no le invierte a la economía del conocimiento.
Sigue siendo un país que vende productos, sin embargo, lo que hace no se protege, y por lo tanto no se puede vender.
En ese sentido, las universidades producen conocimiento que genera tecnologías, pero en México éste no se protege.
“México es un país altruista porque regalamos nuestro conocimiento y tecnología; esto se refleja en el desarrollo de nuestro país”, sostiene.
A decir de Ayala Martínez, para inventar es necesario detectar un problema y trabajar creativamente para solucionarlo con una propuesta tecnológica inventiva.
“Muchas veces, en los centros de investigación de las universidades, este procedimiento no se lleva a cabo porque las líneas de investigación no surgen de una necesidad concreta”, apunta.
Y es que, plantea la especialista, para que un invento encuentre un área de oportunidad, se necesita observar qué necesita México y el mundo en salud, electrónica, etcétera.
“Si una universidad quiere vender un invento que desarrolló, es necesario disponer de una patente; esto es, del registro del modelo de utilidad, pues de lo contrario dicha tecnología es de dominio público y nadie tendría por qué comprarla; por esta razón es necesario proteger y después vender”, señala.
Sin embargo, es una práctica que aún no se encuentra demasiado arraigada en las instituciones de educación superior.
“Las universidades, dijo, antes de iniciar un proyecto de investigación, deben buscar información tecnológica, misma que proporcionará las directrices para establecer una patente.
“Una universidad que no protege sus aportaciones, deja de crecer y de abonar nacionalmente al país”, abunda.
Lo ideal, finaliza Ayala Martínez, es que las universidades tuvieran una patente para que ésta les brinde recursos económicos destinados a continuar desarrollando proyectos sin depender de CONACYT o de otras instancias.

Siete materiales para repensar la educación en México

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Falta de infraestructura, marginación, precariedad laboral: los desafíos del sistema educativo mexicano son enormes.

El sector educativo tiene un papel preponderante en cada país. En México, a partir de la reforma educativa a la educación básica, el tema ha regresado al centro de la discusión pública. Estos siete materiales ayudarán a cualquier lector a entender los temas fundamentales sobre la historia, el contexto y algunos de los principales retos del sector educativo mexicano.


1. Alberto Arnaut. Historia de una profesión. Los maestros de educación primaria en México (1887-1994).

Realizar un recorrido histórico sobre la configuración docente en casi un siglo parece una tarea muy complicada y difícil, pero el texto de Arnaut cumple su ambicioso objetivo. El libro describe las tensiones y principales luchas que han enfrentado los maestros mexicanos. Comienza con lo que pueden considerarse como los orígenes esta profesión en México, a finales del siglo XIX, hasta llegar a las disputas acontecidas en los años setenta y ochenta, por las transformaciones importantes que vivió el sector: la otorgación del grado de licenciatura a los egresados de la normal; los cambios derivados del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica; la creación del programa de carrera magisterial y la descentralización de la educación en México. El libro de Arnaut ofrece un panorama fundamental para entender cuáles han sido las principales batallas en la conformación de una profesión cuya identidad ha estado profundamente ligada al Estado, a su estructura sindical y a la vida política del país (en términos generales). La mirada histórica que ofrece este libro para entender la conformación de la identidad de los maestros mexicanos y poner en perspectiva la dimensión de los cambios de la profesión docente propuestos recientemente en México es imprescindible.

2. Pablo Latapí. “El derecho a la educación. Su alcance, exigibilidad y relevancia para la política educativa” (2009).

Este artículo debe considerarse como un punto de partida para debatir el significado del derecho a la educación en México y su exigibilidad por parte de los ciudadanos, especialmente considerando los cambios constitucionales más recientes que atañen al derecho a la educación en los niveles preescolar, primaria, secundaria y media superior –aunque el artículo de Latapí se publicó antes de que este nivel fuera declarado obligatorio–, así como la idea de incluir la calidad como una de las características que debe tener esta educación. Latapí discute que México carece de instrumentos jurídicos para que sus ciudadanos exijan este derecho y que ello debería abrir múltiples posibilidades, sobre todo para las comunidades más excluidas y afectadas que no cuentan con el derecho básico que la Constitución asienta. El planteamiento del autor sobre cómo garantizar la justiciabilidad del derecho a la educación puede resultar esencial para exigir que cualquier mexicano, independientemente de su lugar de origen o su situación socioeconómica, acceda a la educación a la que tiene derecho; tal propuesta podría, posiblemente, constituir el primer paso para comenzar a mitigar las inequidades existentes en este país.

3. Escúchame (2014), documental dirigido por Rodolfo Santa María, producido por Cocechadocs y basado en el trabajo de la antropóloga Valeria Rebolledo Angulo.

[Para ver el documental, usar la siguiente clave: 2014.]

En la Escuela Primaria Bilingüe “Abraham Castellanos” ubicada en la comunidad de San Isidro Laguna de Valle Nacional, en el estado de Oaxaca, un maestro multigrado se enfrenta con diversas adversidades. Para empezar, tiene dificultades para enseñarles a los niños los aprendizajes básicos, porque hablan un idioma materno diferente al castellano –chinanteco–, además de que la comunidad en cuestión tiene alta marginación –como muchas de las comunidades de Oaxaca– y de que él cuenta con inestabilidad laboral y problemas de sobrevivencia diaria, todo esto enmarcado en un contexto de protestas políticas a raíz de la aprobación de la reforma educativa. Más que una escuela, se trata de un salón de clases, que al igual que el salón de preescolar “Amado Nervo”, a cargo del CONAFE, carece de baños. A lo largo del documental se cuenta cómo la comunidad intentó construir letrinas pero el proyecto quedó inconcluso. Un maestro multigrado es, al mismo tiempo, director, administrativo y maestro –algo “muy difícil”, en voz del maestro que además estudia los sábados en la UPN. El documental también exhibe el dilema que tienen que enfrentar algunas familias cuando deben decidir si enviar o no a sus hijos a estudiar y vivir en un albergue escolar indígena para que “aprendan mejor”. Este documental, en fin, permite visualizar algunas de las inequidades educativas más lastimosas del sistema educativo nacional, a pesar de los esfuerzos que se han realizado en términos de cobertura e infraestructura.

4. Rodrigo Hernández y Elpidia Nikou. La lucha de México por su futuro(2015), programa de televisión producido por Aljazeera dentro de la serie “Pobreza y desarrollo”.

El video muestra con el testimonio del maestro Maximino Villa Zamora, que trabaja en una escuela primaria de la colonia 10 de mayo de Atoyac, en el estado de Guerrero, y lleva 30 años de servicio, por un lado, sus vicisitudes diarias en un contexto de fuerte violencia física y social, así como de grandes carencias económicas, y, por otro, la historia de dos de sus sobrinos que se vieron directamente afectados con la desaparición de los 43 alumnos de la Normal Rural Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero, ocurrida el 26 de septiembre del 2014, pues uno de los estudiantes desaparecidos es su hermano: Bernardo Flores. En 25 minutos el documental narra lo complicado que resulta trabajar en un ambiente plagado de violencia; especialmente la tragedia de una familia que se rompe porque los padres se tienen que ausentar para participar en la búsqueda de su hijo y la situación de vulnerabilidad en la que quedan los dos hijos de esa familia: una estudiante de secundaria y otro de preparatoria, que entre otras cosas, intentan continuar estudiando. El joven Pedro Nathaniel Flores, hermano de Bernardo, asiste a una preparatoria que no está construida y donde los alumnos se imaginan como futuro profesional ser militares o sicarios. La tragedia de Ayotzinapa y el pésimo manejo de la investigación por parte del gobierno federal cambió, en muchos sentidos, el rumbo de la presidencia de Enrique Peña Nieto y modificó la percepción que se tenía de sus reformas –la educativa entre ellas. Hay un antes y un después de Ayotzinapa y este video deja constancia de dicha crisis y afectación al ámbito educativo.

5. “Desigualdad social y educación en México: una perspectiva sociológica” (2002), de Teresa Bracho.

Hace más de diez años, Teresa Bracho escribió un artículo sobre el crecimiento de la matrícula en México pero, sobre todo, abordó el tema de la desigualdad educativa, para lo cual analizó los datos provenientes de las encuestas de ingresos y gastos de los hogares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de diversos periodos. Al analizar los datos por deciles de ingresos, los contrastes entre ellos resultan muy significativos; las diferencias entre los ingresos percibidos por la población que se encuentra en el decil uno (de menores ingresos) y el decil diez son alarmantes. Aún más significativo es analizar esto a partir del nivel de escolaridad alcanzado por cada decil. Los datos son contundentes respecto al nivel educativo de los jefes de los hogares, pero también de los menores dependientes; en pocas palabras, a mayor ingreso familiar, corresponde un mayor nivel educativo. A partir de los 16 años, las diferencias de escolaridad de los menores dependientes parece diferenciarse notoriamente dependiendo del decil de ingreso familiar; para los 24 años los dependientes de los estratos más ricos alcanzaban en promedio 13 años de escolaridad al menos (nivel licenciatura) mientras que los estratos más pobres, en promedio, alcanzaban cuatro años de escolaridad. La autora señala en su texto que las políticas que buscan disminuir la desigualdad se han quedado muy cortas. De hecho, otros estudios más recientes sugieren que muchas cosas no han cambiado desde entonces.

6. “20 preguntas iniciales” (2015) de Elsie Rockwell, en “Distancia por tiempos”, el blog de educación de Nexos.

Desde finales del año 2012, cuando se anuncia que la reforma educativa formaría parte del llamado “Pacto por México” impulsado por los principales partidos políticos del país para iniciar una nueva etapa de reformas en México, se abrió un amplio debate sobre el tema educativo, el rumbo de esta reforma, sus cómos, cuándos y sus porqués. Dentro del vasto número de escritos sobre la reforma educativa abundan los excelentes análisis de diferentes posturas –a favor y en contra–, un sinnúmero de opiniones y los énfasis más diversos sobre los cambios propuestos en la educación. Frente a tal diversidad de materiales, el texto que aquí se sugiere es un punto de partida diferente: se trata de 20 preguntas fundamentadas que se plantean sobre este proceso de reforma, preguntas bien sustentadas con las respuestas pendientes. Se sugiere considerar a estos cuestionamientos como una excelente excusa para debatir el rumbo que ha tomado la reforma y cuyas respuestas, en su casi totalidad, siguen pendientes por parte de las autoridades educativas mexicanas, pero también por parte de quienes se dedican al estudio de la educación en México. El texto de Rockwell es, además, un recordatorio sobre la necesidad de contar con espacios de debate abierto porque la educación es más trascendente que el propio papel que le asignan los principales actores sociales del país.

7. Estados del Conocimiento del COMIE (16 volúmenes) y el Diccionario de Historia de la Educación en México. Múltiples autores (2013).

Cada 10 años el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE) organiza la publicación de los Estados del Conocimiento, es decir la revisión del estado de lo que se ha producido en la investigación educativa en México. La titánica tarea en la última publicación dio como resultado 16 volúmenes que se publicaron en 2013, que abarcaron temas como la investigación curricular en México, el multiculturalismo, los entornos virtuales de aprendizaje, la historia e historiografía de la educación y la producción del conocimiento. Como se debe entender en un proyecto de estas dimensiones, el resultado y calidad de los textos no siempre son homogéneos y tampoco los temas son los mismos (lo que refleja lo cambios que ha experimentado el campo de la investigación educativa en México). Los Estados del Conocimiento son un referente obligado de consulta para quien quiere estudiar algún tema educativo; gracias a ellos nunca se parte de cero cuando se comienza una investigación y se quiere saber qué se ha escrito sobre un tema educativo en México. Asimismo, en el marco de los congresos realizados por el propio COMIE y del Estado del Conocimiento en historia de la educación e historiografía nace otro proyecto interesante: el Diccionario de Historia de la Educación en México, elaborado por un comité académico interinstitucional con investigadores de la UAM, DIE-CINVESTAV, UNAM, ISCEEM, Escuela Normal de Toluca, Universidad Autónoma de Morelos, entre muchas otras instituciones. El diccionario fue elaborado por un amplio grupo de académicos coordinados por Luz Elena Galván Lafarga, Federico Lazarín, María de los Ángeles Rodríguez, María Esther Aguirre y María Eugenia Espinosa. El proyecto formal del diccionario inició en 1999 y desde entonces constituye una herramienta clave de consulta sobre el desarrollo histórico de la educación mexicana. Se incluye esta referencia porque un paso imprescindible para entender a fondo la evolución, crecimiento, cambios, problemas no resueltos, tensiones presentes y/o desafíos futuros de la educación en México es, desde luego, conocer su historia. Las entradas del Diccionario incluyen artículos, biografías, términos y hasta fotografías que ofrecen al lector un acercamiento histórico al fenómeno educativo de una manera accesible, tanto por la presentación por temas en orden alfabético, como por su consulta en línea sin restricciones.

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Fuente:http://www.educacionyculturaaz.com/noticias/69444

Los países con mejor reputación en el mundo en 2016

Las naciones de todo el mundo siempre están interesadas en lucir bien e inspirar respeto, ya sea para atraer negocios internacionales o por mera vanidad. Conoce a las que lo hacen mejor.

Bandera de Suiza ondeada durante un festival en los Alpes suizos (Foto: Reuters.

 

Por Karsten Strauss

¿Qué tienen los países escandinavos que los hace tan dignos de confianza? Resulta que los países de esa parte del globo se consideran los de mejor reputación en el planeta, si hacemos caso a lo que dice la percepción pública.

Las naciones de todo el mundo siempre están interesadas en lucir bien e inspirar respeto, ya sea para atraer negocios internacionales o por mera vanidad. Ahora tenemos una mejor idea de qué países son considerados los de mayor reputación, gracias a la encuesta anual de The Reputation Institute (RI), una empresa de consultoría de gestión de la reputación con sede en Boston. Desde su fundación en 1997, la empresa ha ofrecido estrategia corporativa a sus clientes y una visión de cómo podrían medir y mejorar su reputación entre los clientes en diferentes mercados en todo el mundo. Este año, Suecia, Finlandia, Noruega y Dinamarca se han abierto paso al top 10.

El sistema de clasificación del RI se basa en encuestas en línea realizadas entre 48,000 personas dentro de los países del G8 compiladas en 16 atributos, tales como: ¿Es el país un lugar seguro para visitar? ¿Es hermoso? ¿Es agradable y acogedor para los residentes? ¿Tiene políticas sociales y económicas progresistas? ¿Está a cargo de un gobierno efectivo? Y otras preguntas.

El Top 3

Suecia encabeza la lista de este año, un avance de dos puntos por encima del tercer puesto que ocupó en 2015. Suecia recibió la calificación más alta entre todos los países para la métrica de percepción de un gobierno efectivo, y ocupa el segundo lugar entre los encuestados por su respeto al medio ambiente y a la naturaleza de su economía avanzada. El país es visto por muchos como seguro y acogedor.

El segundo lugar de este año fue el primero de 2015: Canadá, la única nación americana en el top 10. Los siguientes países del continente en el ranking son Costa Rica (22),  Perú (23), Brasil (24) y México (43). Estados Unidos, que se ubica en el puesto 28 en la lista, entre Polonia y Argentina. Al igual que muchos en el top 10, Canadá es visto, según la encuesta del RI, feliz, pacífica y relativamente libre de corrupción.

Suiza quedó en tercer lugar en esta última clasificación, no es sorprendente ya que la nación europea se ha mantenido entre las naciones mejor clasificadas de los últimos años. El país ocupó el primer puesto en 2014. Este año demostró de nuevo ser visto como pacífico, libre de corrupción y, detrás de Dinamarca, como el país más feliz dentro de la encuesta.

Los últimos

En el extremo inferior del espectro, las naciones con mala reputación tienden a tener largos periodos de inestabilidad o a estar bajo una dictadura, deporta RI. Por ejemplo, Irak, en el puesto 70, o Pakistán, en el 68.

Éstos son los últimos 10 sitios del ranking:

  1. Nicaragua (41.08)
  2. Angola (40.95)
  3. Argelia (40.52)
  4. Rusia (39.82)
  5. Nigeria (36.37)
  6. Arabia Saudita (36.32)
  7. Pakistán (31.03)
  8. Irán (29.74)
  9. Irak (24.56)

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Altas y bajas

Los países que muestran las mejoras más marcadas en sus puntuaciones con respecto a 2015 son Francia (+4.9 puntos), Rusia (+4.7 puntos y Perú (+2.9 puntos). En el caso de Francia, a pesar de haber bajado 4 puntos en la dimensión de seguridad (probablemente debido a los ataques de ISIS en noviembre) más encuestados dijeron que les gustaría visitar o vivir en Francia, con respecto a las respuestas del año previo.

Las naciones que perdieron más puntos son Turquía (-7), Arabia Saudita (-4.7 puntos) y Bélgica (-4.3 puntos). En el caso de Bélgica, la categoría de seguridad fue la que socavó la reputación del país, probablemente debido a los atentados terroristas de marzo en Bruselas y los reportes sobre la existencia de barrios dentro de esa ciudad en los que posiblemente vivan terroristas. Turquía también padeció el peso del terrorismo, con dos atentados mortales a principios de este año.

Una gran desconexión

A veces los países sienten que son respetables, pero el resto del mundo ve las cosas de manera diferente. La mayor desconexión entre la autoimagen y la realidad global en 2016, de acuerdo con el RI, es la de Rusia. En general, el país recibió una puntuación de 39.82 y clasifica en el lugar número 65 de 70. Sin embargo, los encuestados dentro del país le dieron a la Madre Rusia la friolera de 80.8, es una diferencia de 41 puntos.

China también tiene una opinión mucho más optimista de sí misma que el resto del mundo. El gigante asiático marcó 44.1 en la escala de reputación (en el puesto 57), pero los encuestados dentro de China dieron al país 76.4. Ésa es una brecha de 32.3 puntos.

India, que anotó 50.3 (puesto 44) se dio a sí misma un 81.6, una diferencia de 31.3 puntos.

Las naciones con complejos de inferioridad –las que se calificaron a sí mismas con menores notas que las que les asignaron en el extranjero– incluyen a Sudáfrica, que se dio un 29.3 mientras que fuera del país anotó 49.2; Italia, que recibió un 71.7, se dio un 57.1; y Brasil se dio un 47.5, aunque en el exterior ganó 57.8.

Tendencias

La reputación a nivel nacional, incluso si se basa en la percepción, puede tener un fuerte impacto en la economía y la influencia de un país. Ser visto como digno de confianza y respetable puede atraer más turismo, negocios e inversiones extranjeras, importaciones y mejorar las relaciones diplomáticas.

Una tendencia dentro de la encuesta de reputación nacional del RI es que los países más poderosas no tienden a anotar más alto en la escala de reputación. Por ejemplo: EU, que ocupó el primer lugar en el PIB e inversión extranjera, quedó en el puesto 28. China, que supera a todos los demás países en las categorías de la población y exportaciones, clasificó en el sitio 57 en reputación.

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Fuente:http://www.forbes.com.mx/los-paises-mejor-reputacion-mundo-2016/

 

México desplaza a Canadá y ocupa el segundo lugar de importaciones en EU: #SemáforoEconómico

México gana terreno en el sector importador de Estados Unidos. Actualmente es el segundo país con mayor peso, después de China, que representa 20.1% de las importaciones totales, indica el #SemáforoEconómico.

México desplaza a Canadá y ocupa el segundo lugar de importaciones en EU: #SemáforoEconómico

Las exportaciones de México hacia Estados Unidos aumentaron durante el último año.Cuartoscuro

 

Durante el primer trimestre de 2016, Estados Unidos importó 70,337 millones de dólares de México, es decir, de todos los bienes importados que compró nuestro vecino del norte, 13.7% fueron de origen mexicano, cifra que representa la participación más alta en las importaciones totales desde que existen datos, en 1987.

México ha ganado terreno en el sector importador de Estados Unidos.Actualmente es el segundo país con mayor peso, después de China, que representa 20.1% de las importaciones totales.

Tan solo en el primer trimestre del año pasado, México ocupaba el tercer lugar, después de Canadá que representaba 13.8% del total de las importaciones estadounidenses, mientras que México representaba 13%.Actualmente, México representa 13.7% y Canadá 13.1%.

Gráfico: Omar Bobadilla (@obobadilla).

Gráfico: Omar Bobadilla (@obobadilla).

En México, ¿Cómo Vamos? señalamos tres puntos sobre la relevancia de las exportaciones.

En 2015, las exportaciones de México alcanzaron un valor de alrededor de 6.4 millones de millones de pesos, de las cuales 81% se dirigieron a Estados Unidos, es decir, 17% de la producción total del país se dirigió a EU. Esto representa una entrada significativa de recursos para el país.

Asimismo, las exportaciones tienen un efecto positivo sobre la productividadal favorecer una mejor asignación de los recursos. Este proceso se da a partir de que las industrias exportadoras que son más productivas y que generan más ganancias se vuelven atractivas para la inversión de recursos, es decir, capitales y trabajadores.

También, las exportaciones propician la oportunidad de mejoras técnicas por un proceso de aprendizaje, que sucede cuando productores exportadores enfrentan las exigencias de la competencia y de consumidores de otros países que demandan diversidad de bienes de mejor calidad.

En un contexto mundial en el que el discurso se ha tornado en contra del libre comercio, México muestra un comercio dinámico con Estados Unidos, ya que no solo es el segundo país con mayor importancia en las importaciones estadounidenses, sino que la industria manufacturera mexicana está sumamente integrada con la estadounidense.

Un ejemplo de esta integración está en que las piezas de un auto cruzan las fronteras de los países integrantes del TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) ocho veces antes de terminar su producción.

Gran cantidad de los bienes comerciados reflejan procesos de producción profundamente integrados. En estos casos, ya no puede hablarse de bienes producidos en una economía y vendidos en otra,  son bienes producidos entre las economías que comercian, logrando beneficios derivados de las ventajas comparativas, lo que repercute en menores precios para los consumidores.

Asimismo, los ciclos económicos entre los dos países coinciden, ya que los periodos de crecimiento de la industria manufacturera mexicana coinciden con los de la estadounidense, y lo mismo sucede con los periodos de desaceleración.

De hecho, los tres principales bienes que México exporta a Estados Unidos son equipo de transporte, 34%; productos electrónicos y computadoras, 19%, y equipo electrónico, componentes y accesorios, 9% del total.

México, ¿Cómo Vamos? considera que, dados los beneficios de las exportaciones como fuente de crecimiento y productividad, se deben enfocar los esfuerzos en mantener la integración económica con el vecino del norte.

Para ello, se deben invertir recursos en desarrollar la infraestructura adecuada para conectar cada vez más al país, de forma que los estados del centro y sur puedan integrarse a las cadenas de producción del resto de los estados.

Las ganancias de la integración comercial de México con Estados Unidos son evidentes; es importante generar las condiciones para que todo el país pueda participar en ellas y obtener sus beneficios.

La educación en México, con o sin Reforma, está por los suelos: 17 estados están reprobados

 

 

 

La educación en México está reprobada, y esta es una realidad en la que la Reforma Educativa no influye, ni siquiera cuenta. Así lo dicen al menos un informe de una Organización No Gubernamental, otro más de la OCDE e incluso uno del propio Gobierno federal, que destacan el rezago en aprendizaje, permanencia, condiciones materiales, sistemas de apoyo y nivel de gasto público en todos los estados del país, lo que significa que el Estado mexicano, en todos los niveles de Gobierno, incumple con su responsabilidad de garantizar el derecho constitucional de los niños a aprender.

Foto: Cuartoscuro

La educación en México está reprobada en rubros como calidad del aprendizaje, promedio de permanencia y escolaridad, coinciden informes. Foto: Cuartoscuro

 

Tres informes publicados en los últimos siete meses –entre noviembre de 2015 y junio de 2016– coinciden en que, con o sin la aplicación de la Reforma Educativa, la educación en México está reprobada en rubros como calidad del aprendizaje; promedio de permanencia y escolaridad; nivel y distribución del gasto público; competencias como lectura, matemáticas y ciencias; falta de condiciones básicas en los planteles y desigualdad de servicios educativos en las poblaciones más vulnerables, entre otras.

Este martes, la organización Mexicanos Primero dio a conocer los resultados de su estudio “Índice de Cumplimiento de la Responsabilidad Educativa-Estatal 2016” (ICRE-E 2016), donde se compara a las 32 entidades federativas de la República Mexicana, tomando en cuenta el contexto socioeconómico, a través de Resultados Educativos [aprendizaje y permanencia] y Condiciones Educativas [personas, relaciones y procesos de aprendizaje, condiciones materiales y sistema de apoyo].

Con estas referencias, el organismo encontró que ninguno de los 32 estados del país cumple con la responsabilidad de garantizar el derecho de los niños a aprender, pues en una escala de uno a 100 puntos no hubo uno que rebasara incluso los 80.

Además, del total de las entidades 17 se situaron con calificación por debajo de los 60 puntos, lo que de acuerdo con ese indicador significa que están reprobados y tienen problemas serios para otorgar el derecho a la educación de los alumnos.

Los 17 peor calificados en el ICRE-E-2016 fueron: Quintana Roo, con 5.9 de calificación; Sinaloa, con 5.8; Querétaro, con 5.7; Sonora, con 5.6; Tamaulipas, con 5.6; Morelos, con 5.5; Baja California, con 5.4; Durango, con 5.2; Nayarit, con 5.2; San Luis Potosí, con 5.2; Jalisco, con 5.2; Guanajuato, con 5.1;, Guerrero, con 5.1; Veracruz, con 4.6; Michoacán, con 3.8; Oaxaca, con 3.7, y Chiapas, con 3.4 puntos.

En tanto, los mejores calificados en el indicador fueron; Aguascalientes, con 7.4; Zacatecas, con 6.8; Colima, con 6.7; Ciudad de México, con 6.5; Coahuila, con 6.5; Puebla, con 6.4; Hidalgo, con 6.2; Nuevo León, con 6.2; Baja California Sur, con 6.2; Tlaxcala, con 6.2; Estado de México, con 6.2; Chihuahua, con 6.1; Tabasco, con 6.1; Yucatán, con 6.0, y Campeche, con 6.0 puntos.

Los resultados son también dramáticos en cuanto a la medición del componente “aprendizaje”, donde sólo Puebla alcanzó una calificación aprobatoria, de 70.4 puntos, y el resto de los estados quedaron reprobados al no alcanzar indicadores por arriba de los 60 puntos.

El Índice reveló, entre otros muchos rubros, que de cada 100 niños que entran a primero de Primaria, seis años después 80 son los que entran a Secundaria; luego de tres años son 52 los que llegan al Bachillerato y en tres años más sólo 16 inician los estudios de Licenciatura.

Además, destacó, el promedio nacional de escolaridad en el país es de 8.8 años; es decir, los mexicanos estudian en promedio hasta el segundo año de Secundaria, mientras que en Noruega la escolaridad es de 13.9 años [educación superior], en Estados Unidos es de 13.3 años [educación superior], en Canadá es de 13.2 años [educación superior], en Corea es de 12 años [Bachillerato concluido] y en Chile es de 10.6 años [primer año de Bachillerato].

En el aprendizaje en Ciencias, por ejemplo, el 47 por ciento de los alumnos mexicanos tienen un nivel de entre cero y uno, es decir de reprobados, cuando los estándares internacionales de acuerdo con los resultados del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes o Informe PISA marcan como calificaciones adecuadas el nivel tres y alto el de cuatro, cinco y seis. Sólo el 2.2 por ciento de los alumnos mexicanos reporta un nivel alto.

Lo mismo sucede en el conocimiento de las matemáticas, donde 54.7 por ciento está en el nivel de cero y uno, y sólo 4.3 por ciento está en el nivel alto.

En cuanto a lectura, 41.1 por ciento está entre cero y uno, y 4.9 por ciento en los niveles más altos de aprendizaje.

Una de las conclusiones de este indicador pinta con toda claridad la enorme problemática educativa que vive México en nuestros días.

“Al ritmo que vamos nos tomará 77 años alcanzar el promedio mundial en ciencias y 149 años para alcanzar al primer lugar”.

EFECTOS DE LA DESIGUALDAD

Escuela primaria “Benito Juárez Bilingüe”, en Xitla, Oaxaca. Foto: Enrique Ordóñez, Cuartoscuro.

La escuela primaria “Benito Juárez Bilingüe”, en Xitla, Oaxaca, es uno de los ejemplos de la desigualdad en educación . Foto: Cuartoscuro

 

El 15 de junio pasado, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), un organismo del Gobierno mexicano, presentó a los integrantes de la Comisión de Educación Pública y Servicios Educativos de la Cámara de Diputados el “Informe 2016. La Educación Obligatoria en México”.

En esa ocasión, Sylvia Schmelkes, Consejera Presidenta del INEE, reconoció que la posibilidad de permanencia de los alumnos en la escuela disminuye conforme se avanza entre niveles educativos. También dijo que una cantidad importante de alumnos de Preescolar llega a la Primaria con aprendizajes insuficientes, y que existen enormes brechas en los aprendizajes de los alumnos según los tipos de escuelas.

La funcionaria destacó que en México se observan tendencias positivas en el aprendizaje de los estudiantes, pero insuficientes para lograr la metas educativas esperadas.

“Para alcanzar el cumplimiento del derecho a una educación de calidad se requiere de una distribución más equitativa del gasto público y una atención prioritaria de los programas que buscan la equidad”, afirmó.

Por ello dijo que es necesario mejorar con urgencia los servicios educativos de las poblaciones más vulnerables y de menor desempeño, pues es en las escuelas indígenas y comunitarias, en las zonas más marginadas y en las familias con menores recursos donde se registran los resultados de aprendizaje más bajos.

Los resultados, expuso ante los diputados federales, muestran que el sistema educativo opera “de manera insuficiente y desigual”, y que en ninguna modalidad los centros escolares cuentan en su totalidad con las condiciones básicas.

En la tarea de cerrar las brechas educativas entre distintos grupos poblacionales ayudaría una mejor distribución del gasto y tomar en cuenta la población objetivo que debe ser atendida, “pues el costo de educar no es el mismo en los diferentes tipos de escuela y regiones del país, lo cual se agrava por la heterogeneidad estructural del sistema educativo”, planteó en su Informe la Consejera Presidenta del INEE.

 

En noviembre de 2015, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que agrupa a los 36 países con mayor desarrollo del orbe, presentó el informe “Panorama de la Educación 2015”, que incluyó datos de 2012 y 2013. En una videoconferencia desde París, Francia, Gabriela Ramos, consejera especial del Secretario General de esta organización, José Ángel Gurría Treviño, dijo que el gasto total de México por estudiante es uno de los menores de los países que conforman el organismo.

En 2012, refirió, México invirtió 2 mil 600 dólares por estudiante de primaria, 3 mil por cada uno de secundaria y 8 mil 100 dólares por cada alumno de educación superior. Las cifras, destacó la funcionaria, están muy por debajo del promedio de la OCDE, cuyo gasto por estudiante ese año fue de 8 mil 200, 9 mil 500 y 15 mil dólares, en cada uno de los rubros citados.

Del gasto total mexicano para educación en 2012, sólo 2.5 por ciento se destinó a capital (activos que duran más de un año, como construcción, renovación y reparación importante de edificios escolares), el cual es mucho menor al promedio de 7.1 por ciento que en ese rubro invirtieron Brasil, Colombia, Irlanda, Portugal, Sudáfrica, Suiza y Turquía.

El reporte expuso que de 2005 a 2012 la población de mexicanos de 25 a 34 años que habían alcanzado la educación media superior creció de 38 a 46 por ciento, pero si bien se dio un incremento, el país está lejos de alcanzar el promedio de la organización que es de 83 por ciento. Además, sólo uno de cada tres adultos de 25 a 64 años de edad terminó ese nivel de educación.

Otro dato del informe dio cuenta que en el país el número de jóvenes de 15 a 19 años que se encuentran en educación pasó de 48 a 54 por ciento entre 2005 y 2013, pero pese a ese aumento México ‘‘fue uno de sólo dos países de la OCDE y asociados [el segundo fue Colombia] donde menos de 60 por ciento de las personas en esas edades estaban inscritos en el sistema educativo’’.

En el tema de los jóvenes que no estudian ni trabajan, el reporte precisó que el porcentaje de las mujeres de 20 a 24 años de edad que se encuentran en esa situación es ‘‘considerablemente mayor’’ al de los hombres en la misma edad. Entre 2000 y 2012 el número de mujeres en esa condición bajó de 46 a 39 por ciento, mientras en los hombres creció de 6 a 10 por ciento. El promedio de los países de la organización pasó de 22 a 19 por ciento para ellas en ese periodo y de 14 a 16 por ciento para ellos.

Gabriela Ramos detalló que México es el país de la OCDE con el promedio más alto de estudiantes por profesor. En 2013 había 32 alumnos por cada docente, cifra que es más del doble del promedio de la organización. Además, en las escuelas públicas hay 20 estudiantes más que en las privadas por maestro.

MALA CALIDAD EDUCATIVA

Antes, en junio de 2015, la misma Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos situó a México en el último lugar en materia de educación y competencias.

De acuerdo con el informe “¿Cómo va la vida?”, en México sólo 37 por ciento de los adultos de entre 25 y 64 años concluyó la Secundaria, muy por debajo del 75 por ciento que representa el promedio de la OCDE y uno de los más bajos entre los países miembros [además de Rusia y Brasil, que fueron agregados a este informe].

El organismo internacional situó la calidad de la educación en México 80 puntos debajo de su promedio, que es de 497 puntos: los estudiantes mexicanos obtuvieron 417 puntos de 600 del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA) aplicado en el 2012 en los rubros de lectura, matemáticas y ciencia.

El informe destacó también que la diferencia en los resultados entre alumnos con el más alto nivel socioeconómico y con el más bajo nivel fue de 70 puntos, también menor al promedio de la OCDE: 96 puntos.

La OCDE expuso que la pobre formación educativa de los mexicanos tiene al país sumido en tal “mediocridad” productiva que, desde hace 20 años los indicadores de crecimiento económico de México van en picada y a la fecha son hasta 60% inferiores al promedio del resto de los países miembros.

Una de las principales razones de ese “mediocre rendimiento”, destacó el estudio “México, políticas prioritarias para aumentar las habilidades y el conocimiento de los mexicanos para una mayor productividad”, es el “pobre nivel de habilidades de su fuerza de trabajo” y su bajo desempeño escolar, esto a su vez causados por la poca calidad de un sistema educativo que dejó de ser atractivo y que, “en contraste con el resto de los países, no necesariamente reduce el riesgo de estar desempleado”.

Fuente:http://www.sinembargo.mx/24-06-2016/3057163

México, Argentina, Brasil y España fundan Unión Iberoamericana de Universidades

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La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad de Buenos Aires (Argentina) y la Universidad de Sao Paulo (Brasil), además de las de Barcelona y Complutense de Madrid (España), fundaron la Unión Iberoamericana de Universidades, informó este jueves el rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers.

Graue y los rectores de otras cuatro prestigiadas instituciones de educación superior crearon esta alianza estratégica desde la que impulsarán iniciativas y posicionamientos internacionales sobre la educación superior pública, la investigación y el futuro de la universidad.

En un comunicado, la máxima casa de estudios de México dijo que la idea es alzarse como una gran organización con voz propia para intervenir en los núcleos de poder y decisión.

Durante una gira de trabajo por la nación ibérica, el rector Graue suscribió con sus homólogos de estas instituciones el convenio marco por el que se crea la Unión, que los representará en debates, foros y demás espacios que tengan que ver con la visión estratégica y el futuro de la universidad.

“Proyectar internacionalmente una voz conjunta y coordinada, tanto en el debate como en la posición sobre los grandes temas que afectan y son compartidos por las universidades firmantes”, es parte de los objetivos de esta alianza, establecidos en el convenio.

En la Universidad de Barcelona, los rectores de las cinco instituciones públicas con amplía tradición histórica y peso social dentro de sus países, suscribieron el documento por medio del cual también se comprometen a desarrollar actuaciones académicas conjuntas e impulsar la internacionalización de los colectivos bajo su responsabilidad e influencia.

Además, promoverán la elaboración de documentos de temas de relevancia para la universidad, en especial en el área geográfica iberoamericana y la educación superior pública.

El documento destaca que estas instituciones tienen retos similares frente a la rápida evolución de la enseñanza superior en su entorno propio y en el internacional.

Entre los aspectos que facilitarán su trabajo están los numerosos lazos científicos y académicos que ya existen entre profesores, departamentos y centros de estas universidades, de lo que deriva en un buen conocimiento mutuo y una larga y positiva experiencia de colaboración académica y científica.

“Se espera un significativo refuerzo mutuo al sumar e integrar las capacidades de unas instituciones que se complementan internacionalmente, lo que permitirá multiplicar su potencial investigador y su proyección internacional,” agrega el convenio.

La fundación de la Unión Iberoamericana de Universidades genera un núcleo de instituciones de alta calidad científica de base iberoamericana, que será referente internacional y beneficiará el reconocimiento de sus científicos, profesores, estudiantes, así como el desarrollo de la cultura iberoamericana en el mundo.

Para su funcionamiento, se constituirá una comisión mixta de coordinación, conformada por un representante de cada universidad, que será designado por cada rector.

Esta Unión, que nace con cinco universidades, tendrá como máximo 10 integrantes y los nuevos miembros deberán ser propuestos por al menos dos de las actuales instituciones participantes, y su aceptación deberá darse por unanimidad.

El acuerdo tendrá una duración de cinco años y podrá renovarse si las partes así lo aprueban.

Fuente:http://espanol.cri.cn/2786/2016/06/24/1s386759.htm