Institucionalizar la internacionalización

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En la sociedad de la información, las instituciones educativas necesitan abrir sus puertas al conocimiento de otras regiones del planeta.

En la sociedad de la información, las instituciones educativas necesitan abrir sus puertas al conocimiento de otras regiones del planeta.

 

La internacionalización se presenta cada vez con mayor firmeza y determinación a las instituciones de educación superior, aunque éstas no estén del todo adaptadas y listas para enfrentar este enfoque multilateral.
Se trata de una serie de desafíos a los cuales no estaban acostumbrados hace unos años y ahora parecen ser algunos de los ejes sobre los cuales van a establecerse los nuevos parámetros de calidad en este sector educativo.
La interculturalidad y la globalización parten de esta necesidad que tienen las universidades públicas del país de reafirmarse, enriquecerse y abrir sus puertas a otras latitudes y otros conocimientos.

Medirse y calibrarse ante otras instancias y establecer mecanismos para acceder a otros modelos académicos, a otras culturas, pero sobre todo a otra visión de la educación superior.
Por eso la internacionalización cobra fuerza en los últimos años, justo en el momento en que los estándares exigen una mayor movilidad tanto de estudiantes como de académicos.
Las universidades van en esa ruta y aunque en años anteriores ya se había avanzado en  el tema, en esta ocasión es uno de los principales sobre los que ellas mismas proponen se fortalezca la educación superior para los próximos años.
El terreno es complejo, sobre todo si se toma en cuenta que en el caso de la movilidad académica, uno de los pilares de la internacionalización, los países latinoamericanos, incluido México, solo representan  5 por ciento de este proceso de intercambio estudiantil.

Establecer el compromiso
De acuerdo con José Eduardo Hernández Nava, rector de la Universidad de Colima (UCol), es el momento idóneo para institucionalizar las tareas de internacionalización porque se trata ya de una línea necesaria y urgente para las instituciones de educación superior del país.

Y es que, dice, las universidades transitan de un proyecto clásico y convencional de internacionalización hacia afuera, a “uno de internacionalización hacia adentro de las propias instituciones”. Es decir, más vinculado con la naturaleza y los procesos de desarrollo institucional.
En ese sentido, Romualdo López Zárate, rector de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Unidad Azcapotzalco, dice, durante los últimos 25 años la dimensión internacional de la enseñanza superior ha adquirido cada vez mayor importancia en las organizaciones internacionales y por ende en los gobiernos.
Todo ello, puntualiza, sin perder el enfoque local a pesar de las experiencias que provengan de otros países y otros modelos académicos.
“Lo que pretendemos con la internacionalización es acumular el conocimiento universal para resolver los problemas locales”, apunta López Zárate.
Este proceso ha llevado a las instituciones a tener mayor participación en programas de intercambio y a la formulación de políticas para fomentar el intercambio de jóvenes y profesores entre diferentes partes del mundo.

Sin embargo, reconoce, en algunos casos “desafortunadamente no hemos encontrado, por falta de recursos, cómo incrementar el intercambio”.
Eso marca uno de los múltiples retos que afrontan los encargados de promover estos intercambios, pues mucho tiene que ver el aspecto económico, pero otros “deben ser de imaginación sobre cómo hacer que más estudiantes salgan y más ingresen a los programas de movilidad”, y que además “nuestra universidad se ubique poco a poco a la altura de las mejores y nuestros alumnos sean competentes profesionalmente, pero también comprometidos con su entorno”.

Para Tonatiuh Bravo Padilla, rector general de la Universidad de Guadalajara (UdeG), la internacionalización de la educación superior implica diversos desafíos que pueden ser  tratados de diferentes maneras en cada país e institución.
“La internacionalización no es sólo la movilidad académica, como se entendía hace unas décadas, sino una dimensión intercultural presente en cada una de las acciones de la institución”, considera.
Se trata de la llamada internacionalización integral que ya muchas instituciones de educación superior manejan, al menos en el papel.
No obstante, el camino hacia la consolidación de un modelo académico plenamente inserto en un contexto internacional, se frena debido a ciertos obstáculos como el dominio de una lengua extranjera, la capacitación de recursos humanos en el tema, las barreras organizacionales y de gestión, así como las propias dificultades financieras.

Abrirse camino
Juan Eulogio Guerra Liera, rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) ubica a la internacionalización en el contexto de la globalización del conocimiento. Se hace necesaria, por lo tanto, una política   universitaria que deben poner en práctica todas las instituciones de educación superior.
Todas, enfatiza el rector sinaloense, deben asumir la cultura de la internacionalización con nuevas perspectivas y objetivos: “no solamente en lo que implica moverse a otros países, sino en mantener convenios y condiciones para realizar acciones que vayan en beneficio de los estudiantes”.

Por su parte, la directora del Observatorio Regional del Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe de la UNESCO (IESALC-UNESCO), Jocelyn Gacel-Ávila, advierte que de nada sirve las acciones de internacionalización de una universidad, si no están en el centro de sus políticas.
Explica que, como proceso pedagógico, la internacionalización debe de tener una filosofía y una fundamentación.
Porque toda América Latina, comenta, reporta bajos estándares en materia de internacionalización, tanto en la economía del conocimiento, como en los niveles de cobertura de la educación superior.
Y es que, mientras los países asiáticos, quienes a nivel global representan el 28 por ciento de quienes hacen una movilidad internacional, y reciben al 19 por ciento de las movilidades internacionales, América Latina sólo representa 5 por ciento y recibe sólo al 1.5 por ciento del total.

Gacel-Ávila, quien es también profesora investigadora de la Universidad de Guadalajara (UdeG), apunta que la internacionalización es una respuesta de las instituciones de educación superior a la globalización económica, política, social y cultural.
“Sin embargo, su implementación debe de partir no sólo de la creación de nuevas oficinas, sino desde la modificación del currículum, que permita contar, en todos los programas, cursos y estrategias, con una dimensión internacional y de innovación”, señala.
Es decir, el éxito de los procesos de internacionalización reside en valorar, desde un inicio, las dificultades que en cada institución se presentan, desde los ámbitos académicos como desde los administrativos, por lo que no hay un modelo único de implementación de este tipo de políticas. Cada institución debe construir su propio modelo de internacionalización.

Planteamiento multilateral
Para Lorena Careaga Viliesid, Directora General de Cooperación Académica de la Universidad de Quinta Roo, si bien a la internacionalización se le percibe y se le relaciona con la movilidad de los estudiantes,  de los profesores, la firma de convenios, la búsqueda de  convocatorias para becas, es  momento  también  de dar pasos, más allá en este proceso.

“Empezar  a involucrarnos más con cuestiones como la doble titulación con universidades de nuestro interés;  con participación más directa con otras universidades,  con proyectos más globales, con nuestra propia internacionalización  curricular”, sostiene.
Una tendencia, explica, que se fortaleció con la globalización, con las comunicaciones, la tecnología al servicio de la información, de la comunicación y de la educación.
“Hay elementos que ya demandan que entremos de lleno en este proceso de la internacionalización; lo que debe buscar la internacionalización es la formación integral de los estudiantes, que salgan con una serie de competencias  y de  conocimientos que les permitan desenvolverse  adecuadamente  en otras universidades, en otros  países, en el mercado laboral  mundial”, apunta.
Porque el mundo  global de la actualidad, agrega, requiere tener una visión más amplia  y un criterio  mucho más  humanista y abierto a la  diversidad y la  tolerancia, al respeto  de las distintas culturas, de las distintas  formas de ver el mundo.
“Es importante porque parte de  esta internacionalización es que nos encontremos en  el día a día de nuestra universidad  con gente  de otros países, que  nuestros estudiantes convivan con estudiantes de otros países en el aula, en los  espacios universitarios.
“Que nuestros profesores también encuentren otros profesores dando clases incluso en otros idiomas aquí, ése es el escenario al que nos gustaría ir  llegando con este proceso”, señala.

Por ello, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), ha expresado su preocupación por internacionalizar la educación superior en el país.
El organismo ha impulsado en los últimos años una política para la integración de la dimensión internacional global, intercultural, con fines, estructuras y acciones para las instituciones de educación superior como un medio para asumir la responsabilidad social universitaria y poner en marcha este proceso.
En ese sentido, Guadalupe Ruiz Cuéllar, directora general de Investigación y Posgrado de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA), apunta que la internacionalización es una de las líneas estratégicas para la mayoría de las instituciones de educación superior en el país.
El objetivo es situarse en un contexto que vaya más allá de lo local y regional, y aunque este proceso puede tomar diferentes caminos, atraviesa las funciones sustantivas de las universidades, como la vinculación, el desarrollo de proyectos interinstitucionales y la movilidad académica.


Las otras opiniones
Sobre este tema de la internacionalización, Philip G. Altbach, fundador director del Centro Internacional para la Educación Superior del Boston College, considerado uno de los primeros centros de investigación sobre la educación superior internacional, dice que la internacionalización es una revolución académica global que no puede evitarse.
De lo que se trata, dice, es de identificar la manera en la que va a incursionar o va a operar en cada país y universidad.

Sin embargo, en este proceso advierte sobre la masificación de la educación en asuntos como los niveles de deserción, la calidad y los profesores con posgrado.
Los retos de la internacionalización, dice, están en el idioma inglés y los rankings. Es decir, universidades con calidad o de clase mundial que se concentran en contar con talentos académicos bien pagados y atraer estudiantes inteligentes.
En tanto, Hans de Wit, director de esta misma institución, dijo que en América Latina la movilidad sólo abarca 1 por ciento de alumnos y académicos, mientras en Europa es de más de 20 por ciento.
Precisa que es momento hay diversas estrategias de  internacionalización, como la doble titulación, los profesores invitados, los intercambios virtuales y todas las actividades con enfoque internacional.

No obstante, no existe a de una política integral y el manejo del idioma inglés desde los niveles básicos de la educación, sigue siendo una piedra en el zapato de la internacionalización.
Para Aníbal Figueroa, director de la División de Ciencias y Artes para el Diseño de la UAM, el objetivo es encontrar formas más versátiles de movilidad.
Y aunque el ámbito internacional de la movilidad es muy atractivo y consume muchos recursos de las instituciones y los estudiantes, es una de las prioridades que empujan las instituciones de educación superior.
Por su parte, Addy Rodríguez Betanzos, profesora investigadora de la  UQROO, puntualiza que la internacionalización de la educación superior debe contar con tres elementos: reconocer la interculturalidad, la globalidad y la internacionalización en los procesos educativos

 “Un estudiante se beneficia de un proceso de internacionalización cuando dentro del aula o en el contenido del programa educativo encuentra diferentes  culturas, diferentes estudiantes de otras  nacionalidades y se encuentra con profesores que no son de la misma ciudad o del mismo país”, explica.
Rodríguez Betanzos explica que la internacionalización tiene como resultado que los alumnos disponen de un menú de oportunidades para salir de las fronteras de su propia  institución e insertarse y participar en procesos educativos, similares a su programa educativo o a su plan de estudios en otras universidades del país.
“Mejor aún, fuera del país en donde va a aprender a convivir, coexistir y cohabitar con otras culturas, que no solo tiene que ver con otro país, y tiene que ver con la globalización, de lo local y del reconocimiento del otro”, agrega.

A final de cuentas, apunta, avanzar hacia la internacionalización, significa dar pasos hacia su reconocimiento en el contexto global, hacia un lugar en el ranking mundial  de universidades del país que participan  en asociaciones, tanto nacionales como internacionales.
“En México, antes, solo los estudiantes que asistían a universidades privadas  tenían el privilegio  de poderse movilizar  al extranjero  para estudiar desde seis meses hasta un año en otra universidad.
“En los últimos veinte años las universidades públicas  han mejorado  su infraestructura, la calidad de sus servicios,  y sus procesos de movilidad”, señala.
En suma, acota, la internacionalización de la educación superior permite buscar mejores profesores, mejores clases y mejores espacios educativos.

Fuente:http://campusmilenio.mx/index.php?option=com_k2&view=item&id=4460:institucionalizar-la-internacionalizacion&Itemid=347

2 verdades que marcan el rumbo profesional de los jóvenes

Alta dirección y emprendimiento son las perspectivas de crecimiento profesional que hacen tendencia entre los jóvenes profesionales.

Jóvenes, abiertos a formar estrategias para conquistar su porción de mercado. (Foto: Fernando Luna Arce)

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Para decir que el mundo está cambiando y no caer en el eterno lugar común hay que dar argumentos. La transformación de las perspectivas del crecimiento profesional es un tema que no deja de maravillar.

Hasta hace unos años, los estudiantes entraban a las aulas universitarias con el deseo de obtener un título que los ayudara a conseguir un empleo; hoy, muchos jóvenes siguen queriendo entrar a trabajar a grandes corporativos, sí, sin duda, y muchos otros quieren seguir el camino del emprendimiento. Las universidades están transformando su papel como espacios de formación de ejecutivos y comienzan a ser semilleros de empresarios.

El nuevo enfoque que tienen los egresados de programas de licenciatura o maestría confirma dos grandes verdades:

  1. Nuestros jóvenes están conscientes de la dificultad para encontrar y conservar un trabajo.
  2. No están dispuestos a conformarse. Quieren poner manos a la obra y se preparan para satisfacer las demandas de clientes cada vez más cambiantes, para aprovechar las oportunidades que proveedores tradicionales están desestimando, y buscan sacar el máximo provecho posible de factores internos y externos que impactan la economía.

Hasta hace unos años, el tema del emprendimiento quedaba circunscrito a quienes tenían aversión al riesgo o heredaban los negocios familiares. Incluso, hubo historias de personas que dejaban de lado la tradición que el abuelo había iniciado, y volaban a otros nidos, yéndose a trabajar para empresas más grandes o corporativos internacionales. Hoy, no todos los muchachos piensan que al salir del ambiente estudiantil su destino es el emprendimiento, pero gran parte de ellos está despertando a esta posibilidad y la están considerando seriamente.

Estamos en los albores de una nueva época en la que se está formando una comunidad empresarial renovada. Las perspectivas profesionales corren los caminos de dos aspiraciones: alta dirección y emprendimiento. En ambos casos, los directivos y emprendedores están poniendo énfasis en el valor de la información, en la innovación, en la ayuda que les presta la tecnología y en aplicar las mejores prácticas a un negocio con el que se identifican en la cotidianidad.

Punto de inflexión

Según Roberto Cabrera, de KPMG, las perspectivas profesionales tienen claras opciones, aun cuando el futuro próximo se plantee incierto. Tanto para los futuros emprendedores como para los nuevos directivos los esfuerzos deben concentrarse en construir relaciones cercanas con los clientes, desarrollar talento humano y desarrollar nuevas formas para entregar productos y servicios.

Los jóvenes están abiertos a formar estrategias que los ayuden a ir a conquistar su porción de mercado. Buscan explorar expectativas para encontrar oportunidades, ya sea en el extranjero o en el interior de la República. Este dato marca un punto de inflexión en el paradigma de los nuevos profesionales.

En el pasado, el interés estaba marcado en las tres ciudades más grandes del país: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Hoy, es posible imaginar empresas medianas y pequeñas que manifiestan deseos de afincarse en otros estados.

Los estados de Querétaro y Guanajuato marcan el liderazgo en esta tendencia, con 27% y 24% de interés para iniciar o expandir operaciones. Jalisco alcanza el 23%, igual que Nuevo León. Y el Estado de México y la Ciudad de México se quedan en un rezagado 18%, según el estudio Delineando estrategias, de KPMG.

En un segundo plano está el interés por incursionar en las tres Zonas Económicas Especiales, que tendrán un impulso por parte del gobierno para su desarrollo. Muchos jóvenes están al tanto de los proyectos que se pueden desarrollar en el corredor Interoceánico en el Istmo de Tehuantepec, en Puerto Chiapas, cerca de la frontera con Guatemala y en las zonas promovidas con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial. Lo relevante es que la Universidad de Harvard está acompañando estos proyectos. La academia se arremanga y está dispuesta a ensuciarse las manos.

Perspectivas de crecimiento

Esta nueva generación viene con mucho entusiasmo empujando duro. Entienden las variables y saben que no tienen todas a su favor. Se hacen cargo de que más bien es al contrario, y en vez de lamentarse y sentarse a llorar porque ahí viene la tormenta, ponen manos a la obra y le sonríen al mal tiempo. Me atrevo a decir que lo desafían.

Nos toca ver nacer a empresarios y ejecutivos más flexibles y dispuestos a sacar ventaja de las complejidades. Saben manejar la tecnología y la ponen a trabajar.

Los que entienden el procesamiento analítico de datos y saben jugar con los números tienen grandes posibilidades de éxito, ya que están al corriente sobre cómo pronosticar tendencias, interpretar el comportamiento del mercado y de los consumidores, así como sondear la capacidad de cada negocio frente a la demanda y la innovación, tienen muchas posibilidades de alcanzar el triunfo.

Estos muchachos son sensatos. Han dejado de soñar con oficinas elegantes y séquitos de servidores. Saben de las bondades de trabajar desde su casa, de reciclar materiales y de comunicarse en forma gratuita en tiempo real sin importar las distancias. Entienden que el éxito puede ser un golpe de suerte y que la caducidad de los negocios se ha acortado. Deducen que nada es para siempre y aprovechan las oportunidades y las disfrutan mientras están vigentes. Lo mismo se ven a sí mismos en saco y pantalón que poniéndose un mandil para despachar detrás de un mostrador.

Alta dirección y emprendimiento son las perspectivas de crecimiento profesional que están marcando tendencia. Son parámetros para trazar estrategias que ayudan a conformar un desarrollo sostenido de una región y de un profesional.

En muchos casos, ven ambas alternativas convenientes, están dispuestos a contratarse y a desarrollar proyectos. En otros, ven el emprendimiento como una posibilidad para el futuro. También son capaces de vender su idea al mejor postor. Es la fórmula para lograr resultados confiables dadas las condiciones del mundo actual. Pocos le hacen gestos al escenario de ejecutar sus propias ideas.

Entender estas perspectivas de desarrollo profesional, en las que empresarios y ejecutivos, directores y emprendedores se suman en un esfuerzo conjunto, nos llevará a dejar un sendero en el que se vean las huellas de valor.

Los que hemos estado en la circunstancia de preparar el terreno y fertilizar la tierra no nos sorprendemos al ver cómo el campo profesional está empezando a germinar con este tipo de frutos, y más bien nos llenamos de admiración.

Fuente:http://www.forbes.com.mx/2-verdades-marcan-rumbo-profesional-los-jovenes/

 

 

Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC)

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“Nunca he dicho que no enseño, mas bien he manifestado que en cuanto aprendo, enseño y en cuanto enseño, aprendo” Paulo Freire

 

Por: Luis Felipe Díaz

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han sido herramientas puestas a la orden de los ciudadanos y ciudadanas en Venezuela, entre sus fortalezas apuntala una forma de integrar espacios del saber colectivizado para poder propender a su acceso social. En el ámbito educativo ha sido una verdadera revolución su puesta en marcha, mas aun su implementación a través de diversos proyectos, pudiendo destacar el Proyecto Canaima como apalancamiento al sistema educativo en sus niveles de primaria y media diversificada.

índiceEstos medios y herramientas mas allá de su aporte significativo en el área social, implica sobremanera en lo educativo, ya que entre otras potencialidades, posibilitan el aprendizaje colaborativo de manera horizontalizada con el cual se hegemoniza la creatividad y la inventiva del discente, por lo tanto viene a ser parte del proceso transformador de la educación venezolana partiendo de los principios descritos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en su artículo 108 el cual nos describe que “el Estado a través de los centros educativos deben incorporar el conocimiento y aplicación de las nuevas tecnologías, de su innovaciones según los requisitos que establezcan la Ley”, a su vez el Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2013-2019 en su Objetivos Nacional 1.5.2.5 nos describe acerca de “generar y difundir a través de las TIC contenidos basados en valores nacionales, multiétnicos, y pluriculturales de nuestros pueblos y con ello los principios inherente al Socialismo Bolivariano”, aunado a ello también se suscriben los principios y reglamentos de las leyes del Poder Popular a través de sus procesos de inclusión a las tecnologías y apropiación de las mismas. De allí poder entender la democratización del saber informático y telemático, y su aplicabilidad en el sistema escolar, como una herramienta que motiva la inventiva garantizando el acceso y la inclusión en sus diversos niveles.

Esto se ha manifestado con la creación y el incremento de los Centros Bolivarianos de Informática y Telemática (CBIT) en las ciudades, municipios, zonas rurales, comunidades de difícil acceso de manera de poder acrecentar el entorno interactivo de aprendizaje. A su vez el aporte de las redes de distribución que el Estado venezolano a través de la producción de computadoras, tabletas, teléfonos celulares, televisión digital abierta y otros equipos que sirven de herramienta para un manejo mas eficiente en este entorno, entendiendo la dinámica globalizadora con que se maneja la información actualmente. Ello ha sido en el ámbito educativo un impacto fundamental ya que mas allá de la inclusión y el acceso, a su vez permite la transformación desde una actitud pasiva del estudiante, propia de la enajenación domesticadora de la educación tradicional, a una actitud liberadora, creativa, innovadora y activa que nos sumerge en una continuo aprender, siendo esto, parte de toda una revolución tecnológica que modela un ser social solidario, justo y equitativo con su realidad por muy compleja que esta sea, y se inserte en un modelo social productivo con aportes de aprendizajes colaborativos, en redes, simultáneos, complejos y a la vez limitando la labor docentista tradicional estática, individualizada y excluyente que “forma” al mismo desde y para una sociedad desigual.

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El Sistema Educativo Bolivariano incorpora a las tic,s (2007), como un eje integrador, el mismo comprende que esta inclusión y acceso equitativo es para el uso social tanto en el ámbito educativo y comunitario y no sólo técnico o comercial, por tanto, he allí que, los que acentúan la premisa de la calidad educativa en crisis mas bien discutan porque dicho acceso había sido bajo un proceso de calidad desigual, por ello el Gobierno Bolivariano en su rol revolucionario se ha empeñado en el lanzamiento del Satélite Simón Bolívar en el 2008, la renacionalización de la CANTV en el año 2009, los convenios con Portugal por el Proyecto Canaima en el 2009, con China en el año 2005 por la VIT, Vtelca, Orinoquia, etc, estos forman parte de este proceso revolucionario para dar acceso a estas herramientas vitales para las relaciones con el entorno local, regional, nacional y mundial que implica no sólo en lo mencionado anteriormente sino en hacer hincapié en la democratización del conocimiento útil, propio, originario, justo que sirva como arma de liberación para esos saberes que se van generando desde todos los espacios, siendo éstos los pertinentes, necesarios y perentorios para nuestras sociedades.

En este sentido hay premisas que impactan en el ámbito pedagógico directamente, demarcándose a nuestro criterio dos vertientes, la primera e insoslayable, la de aquel profesional innovador, abierto a los procesos cambiantes, un docente mediador, propulsor de lo dialógico interactivo, constructor constante del aprendizaje, fiel creyente en el saber para dar respuesta a nuestros problemas cotidianos, impulsor de la inventiva del docente, que sirva como orientador de la pedagogía crítica liberadora, para este docente las Tic,s propone un espacio para la construcción del desarrollo integral y fortalecería el proceso aprender-aprender de manera asertiva y transformadora; para el otro modelo de docente, la amenaza latente de las Tic,s, imbrica en colocarse en la acera del frente a hacer la crítica en ocasiones desmedida contra las mismas ya que éste impacta sobre su negación a la participación dialógica, fiel exponente de su espacio de poder, llámese escenario o tarima, pizarra, tiza, y marcador, ese escenario aular dominador y hegemónico que lo ha mantenido encima sobre lo “certero,” que es para el docente lo naturalizado. Obvio que es una amenaza para ellos sin menos cabo de la utilización de dichas herramienta para fomentar el pensamiento crítico, propio de los pilares e intencionalidades de la educación bolivariana ya que potencian el aprendizaje significativo y contextualizado donde la dialéctica mundial infiera en las latitudes locales en el plano del desarrollo sostenible y sustentable, donde la capacidad de información puedan vincularse con las necesidades científicas del desarrollo local. Es decir, es esta, una herramienta para la liberación de los pueblos pero en el uso justo, equitativo y solidariamente social, coadyuvando en el desarrollo de proyectos y encuentros participativos, facilitando la construcción colectiva del conocimiento e impulsando la investigación desde la praxis pedagógica liberadora.

Entre otras tareas que atender, nos encontramos a su vez con el abordaje de los preceptos culturales inoculados por las redes de “información” bajo los patrones de consumo, manifestando prácticas foráneas propia del sistema capital, demonizando una herramienta para la liberación y colocándola al servicio del neoliberalismo para su proceso repetitivo contra cultural, ya que la utilización de estas prácticas propenden a modelar patrones en los cuales los software (caso windows por linus), informaciones, etc, entre otros aspectos que son modificados, impactan en los equipos para la individualización y la tendencia a fomentar elementos no nuestros, de manera que lo que se coloca libremente a la mano de todas y todos se revierte doblemente a través de prácticas propias del sistema depredador, por tanto que esto, traduce la reversión del proceso educativo liberador por otro de dominación.

Como referencia local, la UNEFM en su proceso de Transformación Universitaria, apostó al uso de estas herramientas revolucionarias con la creación de Aprendizaje Dialógico Interactivo (ADI) (2002), propuesta de una Universidad distinta, innovadora e incluyente, integrando los procesos educativos curriculares centrados en el estudiante, insertando a la población limitada por causas diversas al subsistema de educación universitaria sin desvincularla de su entorno geográfico y laboral. Sin embargo la repercusión que tuvo al inicio desde los espacios tradicionales fueron para desvirtuarla, desacreditarla, mitificándola y enajenándola por elementos propios de la destrucción de un modelo que acompaña el aprendizaje y ha sido la propia sociedad universitaria, las prácticas rutinarias en busca de un conocimiento heterogéneo y liberador, que apegada a sus principios éticos y sus resultados de eficiencia y eficacia han manifestado el avance y logro que para la colectividad local, regional y nacional e internacional ha significado. Es ADI una herramienta transformadora en estos tiempos de globalización tanto en pregrado como en estudios de formación avanzada.

Son las tecnologías de la información y comunicación una herramienta para poder apropiarnos del conocimiento útil, que potencie los saberes creativos e innovadores de nuestros niños, niñas,jóvenes y adultos para poder construir entre todos una Venezuela originaria, propia, con haceres pertinentes o dicho por Simón Rodríguez “.. nuestra América debe ser Original..” por ello la puesta en marcha y su continuidad en los escenarios del saber, debe ser a nuestro criterio, de justa acción, que pueda fomentar valores locales, comunitarios y que se maneje en espacios donde la revolución tecnológica pueda atender sin exclusión, a su vez modele procesos educativos con todas y todos en su justa medida siempre para la construcción de un mundo mejor.

REFERENCIAS

-Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), Caracas.
-Currículo Nacional Bolivariano (2007), CENAMEC, Caracas.
-Ley Orgánica de Educación 2009.
-FREIRE, Paulo, (1999), “Cartas a quien pretende enseñar”. Siglo XXI Editores, Madrid, España.
-UNEFM (2002), Resolución C.U.007.1164.2002. Coro.
-Plan de la Patria, Segundo Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2013-2019,(2013), Caracas.
-RODRÍGUEZ, Simón (2001), “Obras Completas”, Caracas.

Consulta la nota en Aporrea.org

Fuente:http://www.educacionyculturaaz.com/noticias/las-tecnologias-de-la-informacion-y-la-comunicacion-tic