El poder disruptivo de la economía colaborativa

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Con seguridad has oído hablar o utilizado servicios como Uber, Airbnb o MercadoLibre. Pero lo que no es evidente para la mayoría de consumidores es que estos negocios son parte de una nueva economía, la economía colaborativa.

Se trata de un modelo basado en tecnologías abiertas colaborativas que permiten compartir activos. De esta manera, se busca maximizar activos subutilizados, ya sea un automóvil, una habitación, nuestro tiempo, habilidades o conocimientos.

Recientemente, en el BID tuvimos la oportunidad de contar con una interesante presentación de Robin Chase, co-fundadora y ex CEO de Zipcar, la plataforma de autos compartidos más grande del mundo, quien se ha dedicado de lleno a estudiar la economía colaborativa desde que Avis compró su empresa en 2013.

A continuación, compartimos las principales conclusiones y datos destacados de la presentación:

1  ¿Cuál es el impacto de la economía colaborativa?

La economía colaborativa comenzó a despegar hace cinco años y hoy, en el 2016, ya es real, disruptiva e imparable. PricewaterhouseCoopers estima que su tamaño podría llegar a los 335 miles de millones de dólares a nivel mundial para el 2025.

Chase publicó en 2015 el libro “Peers Inc”, en el que describe el potencial de este nuevo modelo económico. La emprendedora sostiene que la economía colaborativa se da cuando las “fortalezas industriales” (como la escala y los recursos propios de las empresas), y las “fortalezas individuales” (localización, especialización y la personalización) aprovechan una serie de “activos subutilizados”.

En el caso de Uber, los activos subutilizados son los automóviles de los ciudadanos, las fortalezas individuales son el tiempo y disposición de los ciudadanos para conducir los autos, y las fortalezas industriales es la plataforma tecnológica que permite que millones de personas ofrezcan y utilicen el servicio. Esta mezcla es lo que ha hecho que Uber sea tan disruptiva y haya crecido de manera tan rápida alrededor del mundo.

2 ¿De qué manera las tecnologías abiertas colaborativas ayudan a maximizar el uso de activos?

Chase va más allá y describe tres maneras en las que los activos subutilizados pueden ser aprovechados:

  • Slice” o tajada. Es consumir solo lo que necesitas, como en Zipcar que te alquila un auto solo por horas;
  • Aggregate” o agregar activos a través de una plataforma, como en Airbnb, que ofrece miles de propiedades desde un solo website; y
  • Open” o abrir espacios para la generación de nuevas ideas, productos y servicios, como Google Maps o iniciativas de datos abiertos.

 

3  ¿Cómo la economía colaborativa puede ayudar a promover el desarrollo?

La economía colaborativa puede ayudar resolver las necesidades básicas de las personas, como las compras y el trabajo. Pero Chase, cuya experiencia en el sector del transporte la llevó a interesarse el impacto de ese sector en el medio ambiente, explica que también puede aplicarse a retos como el cambio climático o diseñar las ciudades del futuro.

En su libro, Chase da algunos ejemplos ligados al mundo de los ecosistemas abiertos, los cuales pueden ayudar a pensar cómo aplicar este modelo a proyectos o negocios.

  • Data.gov. Es la plataforma de datos abiertos del gobierno de Estados Unidos creada por el gobierno de Obama. Contiene más de 193,000 sets de datos de 14 temas, desde agricultura y salud hasta educación. Tras su lanzamiento, más de 40 países han creado sus propios portales de datos abiertos.
  • Blablacar. Es una plataforma que conecta a conductores con pasajeros que quieren realizar el mismo viaje. Nació en Francia en 2006 y ya opera en 22 países, incluidos México, Brasil y España. Ha crecido de manera exponencial y cuenta con 25 millones de usuarios.
  • Duolingo. Es un servicio gratuito para aprender idiomas por Internet o por apps móviles, creado por el guatemalteco Luis von Ahn. Tiene más de 100 millones de usuarios en todo el mundo. Gracias a su metodología, un estudiante puede aprender en 34 horas lo que le toma 130 horas durante un semestre universitario. Mientras aprenden, los estudiantes ayudan a traducir noticias de CNN y Buzzfeed del inglés al español, servicio por el cual estos medios de comunicación pagan un precio nominal.
  • Creative Commons. Las licencias de Creative Commons permiten la edición, modificación, distribución y comercialización masiva de materiales (impresos, fotos, videos o música) según la voluntad de su creador. A través de estas licencias, un autor utiliza sus derechos copyright para asegurar que cualquier versión derivada de la obra original, ya sea software u otro tipo de trabajo, sea libre. De esta forma, se evitan los problemas derivados de renunciar a los derechos de autor y dejar la obra bajo el dominio público.
4 ¿Cuáles son los desafíos que enfrenta el modelo colaborativo en América Latina y el Caribe?

Al ser una dinámica nueva e innovadora, la economía colaborativa enfrenta una serie de barreras en la región, entre ellas la falta de confianza entre los usuarios, la falta de medios de pago por la baja bancarización, y la barrera tecnológica, ya que para consumir estos servicios se requiere conocimientos digitales básicos y de acceso a la tecnología móvil. Además, se suman los retos legales de una industria naciente.

Sin embargo, la economía colaborativa permite abrir paso a la innovación y ha llegado para quedarse. Úsela y piense cómo puede adaptarla a su trabajo.

Fuente:http://blogs.iadb.org/abierto-al-publico/2016/04/12/el-poder-disruptivo-de-la-economia-colaborativa/?utm_source=newsletter03&utm_medium=email_KNM&utm_campaign=newsletter03&mc_cid=228c910b9a&mc_eid=27859b3db0

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