México: un ambiente obesogénico exitoso

Por:Karina Sánchez, Roberto Castillo y Eduardo Bohórquez

 

México es uno de los ambientes obesogénicos más exitosos del mundo y eso no es motivo de celebración. Padecemos una epidemia de obesidad y es indispensable establecerla como prioridad en el país. Atacarla con un enfoque aislado de salud es un error, pues es un problema multifactorial en el que se conectan diversas áreas de política pública y de la vida cotidiana. Contener y revertir la epidemia de obesidad sin modificar el ambiente que la propicia asegurará que México siga ocupando los primeros lugares en obesidad a nivel mundial.

Un ambiente obesogénico es la suma de influencias que el entorno, las oportunidades o las condiciones de vida ejercen para promover la obesidad entre los individuos. Se construye incentivando el uso del automóvil, en lugar de la práctica de movilidad activa (caminar, usar la bicicleta y el transporte público); facilitando la alta densidad de establecimientos de comida rápida; no teniendo disponibilidad gratuita de agua para beber en escuelas y espacios públicos; careciendo de espacios públicos aptos para la activación física (banquetas adecuadas, calles iluminadas y seguras, parques o espacios para el ejercicio físico); dejando de regular estratégicamente la publicidad de alimentos y bebidas no saludables, entre otros factores.

Algunos datos sobre el ambiente obesogénico en México:

7 de cada 10 adultos, y 1 de cada 3 niños, tienen sobrepeso u obesidad;

Somos el cuarto país con el mayor consumo de refrescos (137 lt per cápita anuales);

Solo 2 de cada 10 escuelas de educación básica cuentan con bebederos;

Somos el segundo país de Latinoamérica con más restaurantes McDonald’s y el primero con más restaurantes Burger King;

94% de los adolescentes de 15 a 19 años de edad pasan más de dos horas al día en un automóvil;

50% de los niños ven una pantalla   por más de tres horas al día;

57% de la población no camina, no usa transporte pu?blico, ni deja salir a sus hijos por inseguridad;

A nivel nacional solo existen 737 km de infraestructura ciclista, y en los últimos 3 años las 30 ciudades más pobladas del país han invertido, en promedio,  solo $4.9 pesos per cápita en ella.

Uno de los retos más importantes en nuestro país es conectar el diseño e implementación de políticas de salud y alimentación con las de movilidad y desarrollo urbano. Es decir, crear ciudades activas para consolidar ambientes saludables, y dejar de ser un ambiente obesogénico.

1 Lake, et ál., “Obesogenic Environments: Exploring the Built and Food Environments”, The Journal of The Royal Society for the Promotion of Health, 2006.

2 Jones, et ál., “Tackling Obesities: Future Choices-Obesogenic Environments-Evidence Review”,  UK Government Office for Science, 2007.

3 Con base en: Ensanut 2012; Cemabe 2013;  Envipe 2014; Euromonitor International, julio de 2015; “McDonald’s 2014 Financial Information”; The Guardian, “McDonald’s 34,492 restaurants: where are they?”; y Xavier Treviño (et. al.),Ranking ciclociudades 2015.

Fuente:http://estepais.com/articulo.php?id=471&t=factofilia

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s