¿Quién contrata talento mayor de 50 años?

El talento maduro quiere ser reconocido y ha creado una nueva estrategia para hacerse notar.

Adultos mayores vía Shutterstock

 

 

Martha Carreras, de 62 años, todavía recuerda el primer día de clases en Psicología. “Los otros alumnos me veían preguntándose, ¿y esta señora qué?”, cuenta sobre su llegada a la licenciatura a los 35. Ahora, trabaja en atracción de talento en la Fundación Manpower, que integra en el mercado laboral a mayores de 50 años. Con base en esa experiencia, asegura que la discriminación es una práctica real a partir de los 40. “A la gente, estudies o trabajes, les lleva tiempo asimilar que eres como cualquier persona, con ganas de aprender y habilidades que explotar”.

En México, 74.3% de los mayores de 50 se insertan en el mercado laboral a través de la informalidad; 33.5% gana hasta un salario mínimo y 16.2% no recibe ingreso por su trabajo, señalan datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (inegi). En Estados Unidos, 84% de los baby boomers (nacidos entre 1946 y 1965) se ubican en la economía formal, según la Oficina de Estadísticas Laborales.

Muchas empresas creen que, al pasar el medio siglo, el trabajador piensa en su retiro y, lejos de planificar el espacio que puede ocupar, lo excluye por temor a que su potencial baje, dice Azucena Pérez, académica de la Escuela de Ciencias Económicas y Empresariales, de la Universidad Panamericana (UP). Atribuye esta percepción al estigma del envejecimiento en México: “Hay un grado de ignorancia fuerte. Se piensa que esta población no desea seguir aprendiendo”.

Pesa la clásica etiqueta de ser un ‘estorbo’, en lugar de fuente de sabiduría, apunta Graciela Saldaña, investigadora del Departamento de Estudios Empresariales de la Universidad Iberoamericana.

Esta visión ha llevado a construir políticas de trabajo que excluyen al talento maduro, al grado de que 80% del rechazo para un candidato mayor es prejuicio, pues no hay pruebas que señalen que pierde su intención de aprender, advierte Mercedes de la Maza, directora ejecutiva de la Fundación Manpower.

Discriminación

El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) recibió, entre enero y septiembre de este año, 17 quejas relacionadas con personas mayores en el ámbito laboral, todas en empresas. Discriminación, para efectos de legislación, es excluir, restringir, impedir el goce o ejercicio de los derechos humanos y libertades, por varios motivos, como la edad. Aunque hay una ley federal para evitarla, en 46% de los casos de discriminación laboral, la edad es el motivo, según el Conapred.

Para María José Morales, directora de Vinculación, Asuntos Internacionales y Programas Compensatorios del organismo, las empresas tienen “poca estrategia” para identificar hasta dónde pueden impulsar a un talento maduro, lo que habla de poca planificación de carrera. Un prejuicio común es pensar que esta gente se enferma más rápido, tiene problemas para desplazarse u olvida las cosas.

Gran parte de la reticencia para aprovechar a los ‘maduritos’ se centra en qué tan productivos son, plantea la directora de Fundación Manpower. Productividad, por definición, es la capacidad para hacer algo con determinados medios y, bajo ese concepto, los “chavos” podrían ser menos productivos que un talento maduro, quien puede resolver problemas con otra perspectiva, argumenta De la Maza.

El valor de la experiencia

Han pasado 15 años desde que Rafael Ramos, de 62, viajó por vez primera a la Ciudad de México. El venezolano, con una exitosa carrera en su país, no pensó que años después, en 2014, ante la situación en Venezuela, cerraría su agencia creativa Frank & Stein y haría uso de una herramienta que dominan los profesionales experimentados: red de contactos. Buscó a Sebastián Arrechedera, socio fundador de Arrechedera Claverol, y hoy es director creativo de la firma.

Ramos no ama los números, prefiere llevarse bien con todos y centrarse en la empatía, porque esto es clave en su labor al frente de la cuenta de Volkswagen, para lo cual tiene a su cargo a más de cinco personas. “Muchos proyectos deben resolverse en 48 horas. Y ahí me ves, yo de 60 y un chico de 22 años generando ideas”.

Hacer química con las generaciones menores, aportando experiencia, es una característica que hace atractivo al talento experimentado, pero no la única. “Miran a distancia los problemas, sin mucha pasión o desesperación como los jóvenes”, agrega Saldaña.

También están más entrenados para hacer sinergias y ser rentables. “Suelen estar en modo ‘control de costos’: saben ahorrar y hacer eficiente los gastos, cosa que alguien más joven puede desconocer”, opina Fabricia Antunes, gerente ejecutiva en la firma de atracción de talento Page Personnel. La pregunta incómoda es: ¿las empresas aprovechan a este talento?

Desde hace cuatro años, Roberto García regresa al menos cuatro veces al año a la preparatoria, porque participa en el programa de mentoría para preuniversitarios que desarrolla sap, la firma donde labora hace ocho. El actual director de Comunicación ve en esta actividad el momento para tirar una ‘neta’ a los preuniversitarios: “Si estudias creyendo que serás director, la vida no funciona así de fácil”.

La universidad es el único momento de la vida donde “te vuelves arrogante”, dice García. Pero el ejecutivo de 48 años se encarga de ‘aterrizar’ a los impacientes y jóvenes talentos en su papel de mentor, uno de los canales a los que muchas compañías recurren para aprovechar al profesional maduro.

La consultora financiera Edward Jones, la cadena de hoteles Hyatt y la firma SalesForce figuran entre las 10 mejores compañías para el talento maduro, por el número de baby boomers que contratan en Estados Unidos, según un listado de Fortune. En México, no existe un ranking similar, sin embargo, en actividades como asesorar millennials, los profesionales que pasan de 40 y 50, son “mina de oro”, asevera Azucena Pérez.

Eliminar prejuicios

Pero los boomers también son necesarios para abrir líneas de negocio, fidelizar clientes, expandir mercados, apoyar en intercambio internacional y ahorrar recursos, entre otras tareas, refiere Antunes.

El reto para incorporarlos no sólo es romper con pretextos como que son una población que no domina la tecnología, menciona De la Maza. El otro talón de Aquiles es el propio profesionista y su falta de pericia o estrategia para colocarse en el mercado. La experiencia, los contactos, las horas de vuelo: todo está puesto, el tema es cómo ofrecerlo mejor.

Ramos sabe, como muchos otros boomers, que los profesionales experimentados crecen a diario y una gran parte seguirá buscando oportunidades laborales. ¿Una recomendación? “Cuando estés con alguien 40 años más joven que tú, no te llenes la boca diciendo ‘Sé todo’. Da la pelea con ideas, entendiendo la cultura”.

Publicado en: CNN

Fuente:http://www.expoknews.com/quien-contrata-talento-mayor-de-50-anos/

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Changemakers: innovar para cambiar el mundo

©Simon Wijers

Por Luis Meyer

 

El mero hecho de emprender un negocio, sean cuales sean su actividad y sus objetivos, ya tiene una vertiente social, en cuanto a que genera empleo y riqueza. Pero los emprendedores sociales van más allá: «No se limitan a fundar empresas; fundan cambios», define Luis Berruete, coordinador de Creas, una organización que apoya la inversión de proyectos que impactan en necesidades que tienen que ver con el medio ambiente y la sociedad. «No hay que hablar de ventajas económicas, sino de otras cosas menos tangibles: las motivaciones personales, porque aquí no inviertes tu energía y tu talento para ganar dinero, sino para mejorar una situación».

Alfred Vernis es profesor de Estrategia y Dirección General de Esade y director de Momentum Project, un ecosistema de apoyo al emprendimiento social impulsado por BBVA. Considera que la distinción fundamental respecto al emprendimiento tradicional está en el valor que propone: «Para un emprendedor, parte de servir a unos mercados que puedan comprar un producto o servicio determinado para obtener un beneficio para él y sus inversores. En cambio, el valor de un emprendedor social está relacionado con una transformación positiva en la sociedad. Los emprendedores buscan consumar un impacto social muy definido. En el acto de creación, comparten muchos aspectos con los emprendedores ordinarios, pero difieren en su misión fundamental. El motor de la creación de una empresa social es el impacto social, no la aventura empresarial».

El objetivo del emprendedor social es cambiar el mundo, mejorarlo, mitigar las injusticias y desigualdades, hacerlo más sostenible. No es una figura nueva. Si echamos la vista atrás encontramos iniciativas que datan del siglo XIX, como la de Florence Nightingale, que fundó la primera escuela de enfermería en Inglaterra para modernizar la profesión y mejorar el trato a los pacientes, y a quien muchos contemplan como una pionera en este tipo de empresas. Lo que sí es reciente es la consideración del emprendedor social como figura: el término se acuñó por primera vez en los años 80, y en estas tres décadas ha ido evolucionando y ganando entidad.

Según el último informe GEM, observatorio del emprendimiento en España, el porcentaje de empresas creadas con fines sociales y medioambientales es de los más bajos de Europa, solo el 0,53%, mientras que en Islandia supera el 4%. Sin embargo, son datos matizables: el último estudio data de 2009, justo cuando estalló la crisis. «Precisamente eso provocó que surgiera más innovación y más conciencia en valores, aparecieron muchos modelos disruptivos y el número de emprendedores sigue creciendo año tras año», afirma Maira Cambrini, portavoz de Ashoka en España, la mayor red internacional de emprendedores sociales. «Somos una organización que apoya esta figura. Durante tres años les damos un estipendio para que puedan dedicarse a su proyecto. Ya tenemos 26, cada año añadimos solo tres o cuatro porque nuestro proceso de selección es muy riguroso, pero te puedo asegurar que cada vez se presentan más emprendedores. Para que te hagas una idea del cambio de paradigma, no seleccionamos el proyecto, sino a la persona, siempre que su objetivo sea resolver una problemática medioambiental, de salud, de educación, etc. Le facilitamos diferentes consultorías, le ponemos en contacto con otras personas de su sector. Mi experiencia es que hay un perfil potentísimo, cada vez más. Y con una capacidad creativa y de reinvención asombrosa. Tenemos a un emprendedor que ha diseñado un videojuego de marcianitos que pronostica la malaria, por ejemplo. Es de Madrid, pero ya se está usando en países del tercer mundo, como Mozambique. La crisis ha agudizado el ingenio, el emprendimiento con conciencia y la capacidad para identificar las necesidades sociales y medioambientales».

Antonio Gallut dirige Lonxanet, una plataforma que gestiona una reserva marina en las costas de Galicia, y que fomenta el diálogo entre pescadores, científicos y Administraciones para su conservación. Advierte de que no hay que olvidar otro de los pilares del emprendimiento social, aparte del medio ambiente y los sectores en riesgo de exclusión: «La educación. Es un factor muy importante porque promueve el cambio social a partir de nuevos modelos de enseñanza. Estamos viendo muchos emprendedores que van en esta dirección». Es el caso de empresas comoValnalón Educa, que impulsa el espíritu emprendedor en la sociedad promoviendo un cambio de mentalidad y actitud en los jóvenes por medio de proyectos para alumnos de todas las edades.

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En definitiva, asistimos a una época de innovación y nacimiento de modelos disruptivos, enfocados a solucionar problemas y mejorar la situación, que logran ser sostenibles en el tiempo: según estudios de la propia Ashoka, el 83% de los 3.000 emprendedores sociales que componen su red internacional continúa trabajando en su idea inicial, el 71% ha influido en las políticas de sus países y el 85% ha logrado un cambio sistemático a gran escala.

Inversiones de impacto

Los emprendedores sociales tienen varias vías para financiarse, ya que en España se está creando un ecosistema en los últimos años que engloba aceleradoras y asociaciones que apoyan la búsqueda de capital para este tipo de proyectos. Es el caso de la mencionada Creas. «Gestionamos inversiones de impacto: social, medioambiental y económico», cuenta su coordinador, «aportamos capital riesgo de la siguiente manera: entramos en las empresas, añadimos valor, vendemos las participaciones y con esa rentabilidad volvemos a invertir en otras empresas sociales». Para Berruete, la inversión en este tipo de emprendimientos «no tiene nada que ver con la inversión socialmente responsable. Es, directamente, inversión social. Cada vez hay más que piensan que está muy bien invertir para ganar dinero, pero mejor aún hacerlo para ganar dinero y generar impacto. También existe el impulso de ayudar a la sociedad entre muchos inversores».

Las incubadoras ofrecen todo tipo de apoyo humano a los emprendedores sociales en los primeros pasos. Un ejemplo es Socialnest. Su fundadora, Margarita Albors, cuenta que su proyecto es fruto de una experiencia personal. «Yo estaba estudiando un máster en la Universidad de Harvard en Estados Unidos, venía del mundo de la ingeniería en la empresa privada, y fui para formarme en gestión empresarial. Me sentía muy afortunada de tener esa experiencia y de estar allí, pero me encontraba con una realidad que no había vivido con esa intensidad en España: las desigualdades sociales. A las mismas puertas de la universidad veía todos los días grupos de personas sin hogar, que dormían allí mismo, o se refugiaban por las noches en la tienda donde yo compraba los libros. Era 2008, acababa de estallar la crisis financiera con la caída de Lehman Brothers. Me di cuenta de que tenía cierta responsabilidad en poner mi granito de arena, de alguna manera. Empecé a informarme y a formarme en esa dirección. Decidí emplear mi formación en la empresa privada en aportar mi capacidad en mejorar el mundo en el ámbito social. Vivíamos una crisis que afectaba a la economía, producida por una crisis de valores».

Desde su experiencia en estos últimos años Albors también considera queel número de emprendedores sociales en España no deja de incrementarse. «Es poco cuantificable, y además hay muchos emprendedores y empresas que ni siquiera son conscientes de que entran en ese grupo. Es muy heterogéneo, porque comprenden diferentes proyectos y formas jurídicas».

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Un sector por regular

Precisamente, una de las principales reclamaciones de los emprendedores sociales es acabar con esa indefinición. «Está muy poco desarrollada la legislación y el apoyo del Estado», denuncia Berruete, «incluso Portugal nos saca ventaja en este sentido, que acaba de crear un fondo de 150 millones para la ayuda a emprendedores sociales. Varias asociaciones estamos intentando, con 10 propuestas, que haya un Consejo Nacional que regule las inversiones de impacto y el emprendimiento social. Nos basamos en las recomendaciones del G8. Nuestra intención es que se recoja en el programa de las próximas elecciones, y que luego se implemente».

La diferencia entre una empresa social y una ONG es que la primera se financia con el producto de su actividad económica, mientras la segunda lo hace por donaciones, públicas o privadas. Con todo, falta un marco regulatorio que la defina y concrete, como reclama Antonio Espinosa, CEO de Auara, una firma de agua mineral que emplea los ingresos obtenidos con su venta en llevar el agua a las zonas con más carestía del tercer mundo. «No hemos encontrado ninguna certificadora en España, estamos en un proceso de certificación con una de Inglaterra. Hay sellos para las ONG o las fundaciones, pero para la empresa social no hay nada parecido en nuestro país. Entre los requisitos que nos ponen los británicos está el de destinar, como poco, el 51% de nuestros beneficios a proyectos sociales (nosotros dedicamos el 100%) y el compromiso de no repartir dividendos». El proyecto de Auara toca los dos palos principales a los que se dirige todo emprendimiento social: las personas y el medio ambiente: «La escasez de agua en el tercer mundo es la base de toda la pobreza. No es solo la que bebes, es con la que cultivas alimentos básicos, la que usas para una higiene mínima, etc. A través del agua podemos cambiar aspectos de una sociedad, esa es la base de nuestros proyectos: acceso al agua potable, saneamiento y agricultura básica».

Noelia López es una de las coordinadoras de Saraiva, una empresa que gestiona residencias y centros de día para personas mayores adoptando el housing, «un modelo que viene de los países nórdicos. Normalmente, el ambiente de estos centros se acerca al aspecto de un entorno clínico, pero nosotros buscamos que la persona se sienta como en su casa. Eso aporta muchas cosas al anciano, le ayuda a envejecer de una forma natural, sin sentir que ha roto con su entorno».

López también hecha en falta más regulación y apoyo por parte del Estado. «Explicar que nuestra empresa es la manera de aportar un granito de arena para cambiar las cosas y no para ganar dinero es complicado, a la gente le cuesta asimilarlo. Es una cuestión de cultura. Cualquier tipo de empresa trata de aportar valor. En el caso de las empresas sociales, añadimos al económico –para que sea sostenible– el social o medioambiental. La tendencia es que cada vez hay más emprendimiento social, por eso es necesaria una normativa que nos defina».

Maira Albors, sin embargo, advierte de que una regulación específica para las empresas sociales puede tener sus riesgos: «Podría limitar sus vías de financiación debido a las restricciones de una forma jurídica específica. Ahora, el emprendedor social puede elegir si su proyecto es una fundación, una S.L. o la forma que mejor le convenga para sus objetivos. Hay que legislar, sí, pero con mucho tiento».

Fuente:http://ethic.es/2016/02/change-makers-innovar-para-cambiar-el-mundo/?platform=hootsuite

Inequidad de género, una brecha multigeneracional

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Bajo las condiciones laborales en que se encuentran actualmente las mujeres, pasarán al menos 17 años antes de hablar de equidad de género en el ámbito directivo, arrojó el estudio 7 Pasos hacia una inclusión consciente: una guía práctica para facilitar una mayor participación de mujeres en posiciones de liderazgo’, elaborado por ManpowerGroup.

Los tomadores de decisiones en las empresas, que son de la generación X, o baby boomers (35 años o más) creen que nivelar las condiciones laborales para las mujeres llevará esos 17 año, pero los millennials (34 años o menos) son más cautelosos y opinan que ese reto llevará 22 años, según el informe que reunió entrevistas con 222 directivos a nivel mundial.

Son cinco años de diferencia, entre una generación y otra, para hablar de paridad. El ‘optimismo’ de los líderes (especialmente directores) que pasan de 35 se basa en pensar que ya existen ciertos cambios, incluso, son quienes consideran que modificar el escenario es tarea exclusiva del Recursos Humanos (RH).

“Este grupo tiene la mayor parte del poder de decisión en las empresas, eso explica en cierta medida por qué hay quien considera que el trabajo está concluido y la brecha cerrada”, señaló Mónica Flores Barragán, presidenta para Latinoamérica de ManpowerGroup.

Los millennilas, por el contrario, piensan que el cambio requiere de todos los niveles de la organización, no sólo actividades de RH. Son diversas las razones para fundamentar una visión más ‘realista’, entre éstas, que sólo 2% de las empresas tienen estrategias para capacitar a mujeres y que éstas alcancen puestos de mayor liderazgo, señaló Flores Barragán.

De entre las muejres millennials, 30 %  afirma que nadie se hace responsable de apoyarlas en su trayectoria hacia puestos de mayor autoridad. Los hombres de su generación entrevistados no opinaron al respecto, pero expresaron que esa tarea le toca “a todos”, especialmente a Recursos Humanos.

Tal visión demuestra una cultura masculina arraigada sin importar la edad; romper con ese sesgo inconsciente y con los estereotipos “no es fácil”, pero ellas necesitan hacerlo sin desertar en el camino. Hoy, por ejemplo, 49% de las mujeres renuncia a continuar con su desarrollo laboral tras el primer hijo y 60% pone en ‘pausa’ su desarrollo después de su segunda experiencia maternal, indicó Flores Barragán.

Más patrocinadores, no sólo mentores

El informe  7 pasos hacia una inclusión consciente, subraya que los programas y políticas propuestos para lograr paridad y contratación neutral de género “han sido lentos”. Ejemplo de ello es que menos de 4% de los puestos de dirección en México son ocupados por mujeres y, en promedio, ellas ganan 22.9% menos que los hombres, según cifras compartidas durante la presentación del estudio.

Son varias las acciones que deben trabajarse para que la mujer crezca su carrera, entre éstas contar con un sponsor capaz de dar retroalimentación y promoverlas a puestos de mayor injerencia en la organización. Lo que hoy se observa son sólo mentores que actúan como ‘filtro de ideas’, y muchas veces están fuera de la organización. Eso es válido e importante, pero es indispensable que alguien más, un hombre por ejemplo, ‘impulse’, y no todo se quede a nivel de dar un consejo, indicó Mónica Flores.

Las mujeres, por su parte, necesitan trabajar en su red de contactos (fuera de horarios laborales) y que eso conlleve a que la pareja apoye en tareas familiares. A la fecha, 28% de ellas reconoce que frena su desarrollo por criar a los hijos y no recibir un soporte de sus parejas, de acuerdo con datos del Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección (CIMAD), de la escuela de negocios mexicana IPADE.

También requieren fortalecer su capacitación en los lapsos que dejan de laborar, por cuestiones personales. “Algunas veces, la mujer que deja de trabajar, o lo hace medio tiempo, por atender temas familiares, no se actualiza en ese lapso y cuando regresa al mundo laboral está desconectada o no actualizada”, explicó Flores.

Aquí siete pasos para logres mayor inclusión de mujeres en tu empresa, según el informe de ManpowerGroup:

  1. Cambia tú primero.
  2. Los líderes tienen que hacer suyo el compromiso, no delegarlo.
  3. Cambia el cuestionamiento, pregunta ¿por qué no?
  4. Contrata empleados que valoren a las personas (sin hacer distinción de género).
  5. Promueve la cultura de cambio e inclusión. Los programas por sí solos no funcionan.
  6. Directores (as), ¡sean explícitos! Si dicen que sí a más talento femenino digan ¿cuándo y dónde?
  7. Inclusión responsable: hay que establecer objetivos medibles y alcanzables respecto a atraer y capacitar más mujeres. Donde no hay métrica no se avanza.

Fuente:http://www.cnnexpansion.com/mi-carrera/2016/02/15/inequidad-de-genero-una-brecha-multigeneracional?newsvcnn2=1456334692

 

Las destrezas profesionales más buscadas por las empresas en 2016

Más allá de la formación y la experiencia laboral necesarias para ser un profesional competente, hay ciertas habilidades que son altamente valoradas en el mercado laboral. Estas destrezas se actualizan constantemente, dependiendo de las necesidades de las empresas. Para destacarte en tu ocupación, a continuación te contamos cuáles son las destrezas profesionales más buscadas.

Con el avance de las nuevas tecnologías y el cambio constante de las industrias y empresas, las necesidades del mercado laboral varían día a día y los profesionales deben estar capacitados para cumplir con las demandas más comunes de los empleadores y empresarios.

Si quieres ser un profesional bien valorado y estar algunos pasos por delante del resto, a continuación te mostramos cuáles son las habilidades profesionales más deseadas por las empresas según un informe de LinkedIn.

  • Social media marketing: esta es la habilidad mejor valorada porque  se ha convertido en la pieza clave para la conexión entre la marca y el consumidor. Los potenciales clientes pasan gran parte de su tiempo navegando en las redes sociales y es allí donde el profesional puede hacer crecer a la empresa.
  • Minería de datos y Análisis de datos: dos aptitudes muy valoradas por las empresas. La minería de datos se ocupa de analizar conjuntos y transformarlos en estructuras comprensibles, mientras que el análisis de datos consiste en la creación de una muestra de datos.
  • Desarrollo móvil: los celulares son en la actualidad parte importante de nuestra vida profesional y personal. Por tal motivo, el desarrollo de aplicaciones es una de las destrezas profesionales más valoradas, no solo por su funcionalidad, sino por ser muy redituables en el mercado.
  • Cloud computing: este es un nuevo concepto sobre negocios en la red y se trata de la posibilidad de ofrecer servicios mediante el mundo virtual. Los profesionales que conozcan este tipo de herramientas son altamente demandados por las empresas por poder realizar negocios por Internet (e-business).
  • Diseño de interfaz de usuario: esta es una destreza muy útil en la actualidad y consiste en el diseño de aplicaciones y sitios web enfocados en la experiencia del usuario.
  • Captación de talento: para las empresas es fundamental contar con los mejores profesionales y esto es posible solo teniendo en el equipo a reclutadores bien entrenados que tenga la capacidad de atraer seguidores para el objetivo empresarial.

Fuente:http://noticias.universia.net.mx/consejos-profesionales/noticia/2016/02/23/1136567/destrezas-profesionales-buscadas-empresas-2016.html

Los 2 grandes cambios que afronta América Latina

¿Qué urge en América Latina? Sin duda, diseñar Estados más eficientes y eficaces, no cooptados por la corrupción y el clientelismo, y capaces de canalizar las exigencias de las nuevas clases medias.

 

 

Si algo identifica la actividad política es su relevancia e influencia, y en el caso concreto de América Latina en 2016 habría que añadir la intensidad como uno de sus calificativos.

América Latina se enfrenta a un año muy significativo en materia política. Acontecerán tres procesos electorales presidenciales (en Perú, en abril; República Dominicana, en mayo, y Nicaragua, en noviembre), pero también tendrán lugar otros de menor alcance, como son las elecciones municipales de Chile y Brasil o las de gobernador que se celebrarán en 12 estados mexicanos y en Venezuela.

Todo este contexto se produce acompañado de dos cambios que están teniendo lugar en la región y que sin duda influirán sobre cuál será el panorama político al final del año:

  1. El primer cambio se está produciendo en la sociedad. Los grupos sociales, cada vez más críticos y exigentes con los partidos políticos, no se encuentran satisfechos con la situación política del momento y el sistema de partidos. Esto incide directamente en los partidos políticos, que están encontrando dificultades a la hora de empatizar con las nuevas generaciones emergentes, que esperan poder disfrutar de todos los servicios que estaban disponibles durante la conocida como “época dorada” en la región (2003-2013) y que con la desaceleración actual están incrementando su volatilidad.
  2. Precisamente esta desaceleración económica supone el segundo gran cambio que debe afrontar Latinoamérica.

El tablero de las relaciones económicas internacionales se está modificando y los actores económicos globales están adaptando sus intereses y prioridades. Ante esto, América Latina debe subirse al carro de la evolución e implantar medidas en aras de mejorar su competitividad y diversificar sus exportaciones.

Sin duda, estas dos tendencias están teniendo y tendrán consecuencias sobre la realidad política de la región y, por lo tanto, deben ser gestionadas y tomadas en cuenta.

Tanto es así que ya ha podido apreciarse un desgaste de los oficialismos, que ven cada vez más dificultosa su hegemonía por largos periodos o, incluso, su victoria ante la oposición en algunos países.

Ante este desgaste aflora la idea de que podría estar produciéndose un “cambio hacia la derecha” en la región. Sin embargo, de los tres procesos electorales presidenciales de este año, el único en que se prevé un cambio es en el Perú, por lo que no podría hablarse de “cambio hacia la derecha en bloque”.

Lo que sí está sucediendo es un cambio en la actitud de la sociedad hacia la vida política. Ahora, la ciudadanía está adoptando un papel activo y hace visible su descontento haciendo una llamada de atención a los políticos, quienes tienen el reto de adaptarse a los nuevos requerimientos para no ver mermada su legitimidad e influencia.

Todo este entramado de incertidumbre y volatilidad, en el que convergen la situación económica, la política y la social, es el gran reto al que deberán enfrentarse los candidatos que resulten electos.

Por supuesto, cada país va a tener su propia dinámica, por lo que no es apropiado hablar de la región latinoamericana como un todo, aunque sí se debe considerar la necesidad de que los gobernantes latinoamericanos impulsen políticas de cooperación común para acelerar el desarrollo de la región en su conjunto.

En definitiva, la situación política va a ser muy heterogénea y volátil, y va a estar marcada por el incremento de la conflictividad social y una gobernabilidad más compleja que va a poner a prueba a las instituciones políticas.

El reto será diseñar Estados más eficientes y eficaces, no cooptados por la corrupción y el clientelismo, y capaces de canalizar las exigencias de las nuevas clases medias.

América Latina ha entrado de lleno a una nueva etapa de su historia.


Desarrollado por Jorge Cachinero, director corporativo en LLORENTE & CUENCA, Director Ejecutivo del Senior Management Program y Profesor del IE Business School y miembro del Consejo Científico del Real Instituto Elcano.

Fuente:http://www.forbes.com.mx/los-2-grandes-cambios-que-afronta-america-latina/

Innovación: la nueva gran prioridad en tu empresa

Las compañías más innovadoras son las que crean mercados completamente nuevos, en vez de mejorar los ya existentes, concluye la encuesta Barómetro Global de Innovación 2016.

 

 

Por Vladimiro de la Mora

Le voy a proponer un ejercicio de observación: analice de qué manera empresas y líderes en cualquier ramo se han mantenido vigentes a lo largo de los años. Considere qué es lo que han aportado a la sociedad, y cómo éstas se han adecuado a las tendencias sociales y tecnológicas con suma facilidad.

La respuesta, por obvia que parezca, esconde detrás de sí un considerable número de variables que convergen en un mismo concepto: innovar. La búsqueda constante de mejorar lo que somos capaces de ofrecer debe ser una prioridad sin importar el ramo en el que se encuentre su negocio.

Pero, ¿cómo podemos ser innovadores si no podemos comprender sus implicaciones? Entender de qué manera funciona, nos ofrece una ventaja competitiva sin igual, a la que solamente falta adaptarse a nuestras necesidades. ElBarómetro Global de Innovación 2016, de una encuesta anual que explora la manera en que líderes de negocios y el público en general consideran la innovación, resalta que las compañías más innovadoras son las que crean mercados completamente nuevos, en vez de mejorar los ya existentes.

Los resultados del barómetro, que se compartieron en el marco del Foro Económico Mundial en Davos, revelaron un optimismo por parte de los encuestados con relación al potencial de negocios involucrados dentro de las tecnologías digitales y el big data; además, se sintieron curiosos acerca de la Cuarta Revolución Industrial que ha iniciado. El porcentaje de mexicanos que se encuentran en este rango es del 81%, en ambos casos (optimistas y curiosos); sin embargo, todavía algún porcentaje teme quedarse atrás por tecnologías que evolucionan más rápido de lo que pueden adaptarse.

Sabemos que existe debate y confusión sobre la situación actual de la innovación. ¿Cómo sucede? ¿Acaso apoya a negocios y sociedad? ¿Qué la detiene? El barómetro cuenta con un enorme valor y nos ofrece un panorama considerable sobre estos temas.

Lo más destacable dentro de los resultados de este año es la presión a la que se enfrentan los negocios para ser disruptivos; sin embargo, la creencia en el poder transformador de la innovación persiste, impulsando a las empresas mientras se adaptan a un ambiente de negocios cada vez más competitivo. El ser capaces de medir la percepción de la innovación resulta importante por dos razones:

En primera instancia, desde la perspectiva de negocios es necesario invertir en innovación si se desea estar a la vanguardia, y esto, al final, depende del instinto de líderes de negocio e ingenieros. También depende en su mayoría de la percepción que se tenga con relación a diversas cuestiones, es decir, si se sienten optimistas con respecto a tomar riesgos.

En lo personal, me encuentro emocionado por los descubrimientos hallados por el barómetro, pues el 83% de los ejecutivos de negocios y 85% del público informado creen que las innovaciones digitales-industriales tendrán un impacto positivo en el campo laboral.

La innovación industrial-digital ya se encuentra aquí, está sucediendo, y la gente se está dando cuenta que está contribuyendo a conseguir resultados mucho más enfocados y que aprovechan al máximo los recursos con los que ya contamos.

Además, existe una mejor comprensión de que la industria del futuro es aquella en que tanto hombre como máquina trabajen a la par, y esto resultará en más y mejores ofertas laborales. Todo parte de una actitud más general en pos de la innovación. Para nosotros, éste es el resultado más sorprendente e inspirador.

Thomas Alva Edison, uno de los inventores más prolíficos en la historia, llegó a decir que la meta principal en la vida era generar el suficiente dinero para poder crear más inventos, comprendiendo cuáles eran las necesidades del mundo y proponiéndose llenar ese hueco, generando más industria, más competencia y el sano desarrollo de un ambiente que debe escalar constantemente, jamás retrocediendo, siempre avanzando. Con la importancia en todas las industrias que genera la innovación hoy día, nosotros no podemos estar más de acuerdo.

Fuente:http://www.forbes.com.mx/innovacion-la-nueva-gran-prioridad-en-tu-empresa/

La deforestación en México

Escrito por  Bertha Rosas

 

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La deforestación permanece como un fenómeno imparable en nuestro país. Más de 10 millones de mexicanos viven en los bosques afectados, por lo que es necesario un aprovechamiento responsable y una protección prudente de los recursos, a fin de mejorar sus condiciones de vida, pues a pesar de las riquezas naturales que les rodean, estas personas suelen vivir en condiciones de marginación

La ubicación geográfica de México, su variedad de climas, topografía e historia geológica dan como resultado que nuestro país cuente con una riqueza biológica extraordinaria en el mundo. Aunada a la enorme variedad de especies de plantas y animales, otra de sus características es la gran diversidad de comunidades vegetales que se encuentran en el territorio continental e insular, las cuales van desde las afines zonas alpinas, hasta las dunas costeras y humedales, pasando por matorrales xerófilos, bosques templados, selvas, bosques mesófilos de montaña y pastizales naturales.

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Uno de los factores que más ha influido en la transformación de los ecosistemas terrestres en el mundo fue el crecimiento poblacional global del siglo XX, ya que, de acuerdo con datos del Millenium Ecosystem Assessmente (2005), para el año 2000, 42% de los bosques mundiales habían sido transformados, así como 18% de las zonas áridas y 17% de los ecosistemas insulares, principalmente a zonas de cultivos y potreros, o bien, abiertos para el establecimiento y desarrollo de poblados, ciudades y de infraestructura de caminos, eléctricas y de almacenamiento de agua.

De acuerdo con lo publicado en el Informe de la Situación del Medio Ambiente en MéxicoI1, nuestro país no ha sido la excepción en este proceso de degradación y pérdida de ecosistemas terrestres. Una importante proporción de su territorio se ha transformado en campos agrícolas, pastizales y zonas urbanas, y de los ecosistemas que aún persisten muchos de ellos muestran en mayor o menor medida signos de alteraciones.

México cuenta con 138 millones de hectáreas (ha) con vegetación forestal, equivalentes al 70% del territorio nacional. Los principales ecosistemas que componen esta superficie son: los matorrales xerófilos (41.2%); los bosques templados (24.24%); las selvas (21.7%); los manglares y otros tipos de asociaciones de vegetación forestal (1.06%); y otras áreas forestales (11.8%).

Los bosques mesófilos de montaña abarcan más de 1.7 millones de hectáreas; los manglares ocupan una superficie de 887,000 hectáreas; y la vegetación comprendida en la categoría de otras asociaciones (palmares, sabana, selva de galería, entre otros) es de 575,000 hectáreas de la superficie forestal del país. La extensión de estas formaciones vegetales constituye ecosistemas sumamente importantes desde el punto de vista de su biodiversidad, las altas tasas de captura de carbono y su capacidad de amortiguamiento ante eventos hidrometeorológicos, entre otros aspectos relevantes.

La deforestación es el cambio de una cubierta dominada por árboles hacia una que carece de ellos. La alteración (también llamada degradación) implica una modificación inducida por el hombre en la vegetación natural, pero no un reemplazo total de la misma, como en el caso de la deforestación.

Ante la riqueza natural que posee el país, como se ha mencionado en los párrafos anteriores, en México poder conocer con precisión las mediciones de la deforestación que se ha dado a lo largo de décadas se ha caracterizado por la gran disparidad en las estimaciones. En los últimos 20 años se han generado cifras que van desde las 155,000 hasta 776,000 hectáreas al año.

La estimación más reciente de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) reportada a la FAO, que abarca el periodo 2005-2010, alcanza las 155,000 hectáreas deforestadas por año, cifra que actualmente se encuentra en proceso de revisión y actualización.

De acuerdo con los informes reportados a la FAO, entre 1990 y 2010 se observa una tendencia a la reducción de la superficie deforestada anualmente en el país: mientras que entre 1990 y 2000 se calcula que se perdían 354,000 hectáreas anuales, esta cifra se redujo a 235,000 y 155,000 para los periodos 2000-2005 y 2005-2010, respectivamente.

Ahora bien, la deforestación depende de varios factores, y es muy importante el económico, al favorecer las actividades que permiten la mayor ganancia a corto plazo, y una de ellos es la explotación de madera para satisfacer el mercado, la cual impulsa la deforestación de los bosques, principalmente los dominados por una especie, lo que hace rentable su explotación. De la misma manera, el aumento de los precios de los productos agropecuarios provoca la deforestación, pues entonces los usos no forestales del suelo son más redituables.

Una de las maneras que podemos comprobar del proceso de deforestación que se da en el país, es a partir de los reportes que emite la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) respecto de la producción forestal maderable.

Durante el período 2004-2013 la producción forestal maderable ha disminuido de forma constante, iniciando con 6.7 millones de metros cúbicos rollo (m³r) en 2004, y finalizando este periodo con 5.9 millones de m³r. Desde inicios de esta década la disminución ha sido continua, con excepción de los años 2006, 2007 y 2012, en los cuales la producción alcanzó un aumento, reportando 6.5, 7.0, y 5.9 millones de m³r respectivamente, lo que representa un incremento del 0.9%, 7.8% y del 7.4% en relación con el año anterior.

Para 2013, la producción forestal maderable se mantuvo prácticamente estable en relación con el año anterior, con 5.88 millones de m³r, lo que significó un decremento del 0.5%. Los principales estados productores en 2013 fueron Durango (32.80%), Chihuahua (16.79%), Michoacán (7.76%), Oaxaca (7.13%) y Veracruz (4.93%), los cuales contribuyeron con el 69.41% de la producción total, equivalente a 4.1 millones de m³r.

Cabe resaltar que tan sólo Durango y Chihuahua tienen participación conjunta del 49.60% de la producción forestal maderable total.

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En 2011 México perdió 13,246 hectáreas bajo el concepto de cambio de uso de suelo autorizado, lo que equivale a un incremento de 58% en relación con un año atrás.

Otro de los factores de deforestación son los incendios forestales, que en 2012 sumaron un total de 7,170 y que afectaron 347,226 hectáreas en todo el país. Las entidades que sufrieron más pérdidas en superficie fueron Sonora, Chihuahua, Durango, Coahuila, Baja California y Jalisco, y entre las que reportaron el mayor número de incendios están Chihuahua, Estado de México, Michoacán y Jalisco.

Sobre las autorizaciones emitidas para cambio de uso de suelo en terrenos forestales, y que se fundamentan en la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable y su Reglamento, representan menos del 3% respecto del total nacional anual de la deforestación.

En cuanto al periodo 2009-2013, la superficie afectada más alta la encontramos en el año 2012, sobre todo en el sector minero. Aunque para el año 2013 la superficie afectada se incrementó en un 34.1% con respecto a 2009, representó un decremento de 21.6% en relación con 2012, destacando la afectación del rubro “otros” que presenta un aumento del 68.6% de afectación en relación con 2012.

Destaca la degradación del recurso forestal, especialmente en las últimas décadas y la baja competitividad de la silvicultura nacional y la industria del ramo y, por lo tanto, de los productos derivados.

Los desmontes con fines agropecuarios o de urbanización son uno de los factores que prevalecen, aunque también influyen los incendios, la tala ilegal, las plagas y enfermedades y el sobrepastoreo. Los efectos han sido muy negativos, pérdida de flora, fauna y microorganismos, la alteración del hábitat, la erosión de suelos, los azolves de ríos, mares y cuerpos acuíferos y la disminución de la recarga de acuíferos.

A lo anterior se suma la falta de un sistema de información forestal actualizado en México, lo que ocasiona que no haya un estudio confiable de la tasa anual de deforestación. Entre los años 2000 y 2010 en México se perdió un promedio de 155,000 hectáreas de bosque por año.

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La tasa de deforestación y la pérdida de cobertura vegetal se consideran como las principales variables para cuantificar el deterioro de los ecosistemas forestales. Se estima que los efectos causados por la compleja interacción de los factores antes descritos continuarán en las décadas siguientes, por lo cual los retos ambientales del sector forestal deben atenderse a las diferentes escalas, integrando a los diversos grupos de actores que inciden en el estado de los ecosistemas forestales en México.

Como bien lo menciona Víctor M. Toledo en su libro Ecocidio en México: “Hoy ya no se puede hablar de fenómenos, catástrofes o eventos naturales, sino de procesos socionaturales o naturosociales. La naturaleza, el ecosistema planetario y las sociedades son parte ya de un mismo todo, de un mismo holón”.

NOTA:

I. Compendio de estadísticas ambientales indicadores clave y de desempeño ambiental, edición 2012, Semarnat, México.

Fuente:http://mexicosocial.org/index.php/secciones/especial/item/965-la-deforestacion-en-mexico