La tendencia en sustentabilidad para 2016 será la “economía azul”

 

 

GreenBIZ presenta su noveno informe, en asociación con TruCost, que le toma el pulso a los avances en sostenibilidad corporativa. El 2016 augura buenos tiempos para la RSE, se espera mayores inversiones en energía, residuos y emisiones, aunque retroceden las inversiones en carbono. La principal tendencia es el crecimiento de la “economía azul”.

El informe evalúa el desempeño de las empresas estadounidenses que forman parte del índice S&P 500, así como las que están en el MSCI World Developed Index, que incluye más de 1.600 empresas en 24 mercados desarrollados. El informe presenta las 10 tendencias para el 2016 en temas de sustentabilidad.

Tendencias para 2016:

La economía circular, la infraestructura verde, reciclaje de carbono, microrredes y la “economía intercambio b-to-b” son algunas de las tendencias para este año.

La novedad es el crecimiento de la “economía azul”, el nuevo negocio de los océanos, de la minería con corresponsabilidad y de las iniciativas “smart sailing” para la industria del transporte marítimo. Hay una industria emergente en la transformación de los plásticos de los océanos en materia prima, la transformación de un contaminante, de un residuo, en un producto. Y cada vez más atención a la pesca sostenible, incluyendo los aspectos de derechos humanos de la industria de la pesca comercial. En total, un cambio radical en el pensamiento sobre los océanos.

El desempeño en 2015

La segunda parte del informe presenta un conjunto de más de 30 métricas producidas con TruCost para evaluar cómo las empresas, en conjunto, están avanzando sustentabilidad.

Un área prometedora de progreso es el costo financiero de los impactos de capital natural- el valor agregado en dólares de la degradación ambiental causada por el uso de recursos y las emisiones de las empresas. TruCost calculó el valor de cientos de entradas de capital natural que se consumen (como el agua o las materias primas como los combustibles fósiles) y salidas generadas (como las emisiones de gases de efecto invernadero o en desecho) de estas empresas y sus cadenas de suministro en los últimos cinco años.

Después de años de aumentos, los costos de capital natural bajaron, lo que sugiere que las empresas son cada vez más eficiente y ambientalmente responsables.

Pese a esto los valores son muy altos. El capital natural utilizado en EE.UU fue superior a $ 1 billón de dólares por año, o el 6 por ciento del PIB nacional, en términos de los impactos ambientales y sociales asociados con la contaminación, el agotamiento de los ecosistemas y los costos relacionados con la salud. Este número es casi $ 3 billones de dólares para las empresas globales.

Si pones esa cifra en contexto comparándola con los beneficios empresariales, se obtiene una imagen preocupante. Las ganancias de más de la mitad de todas las empresas estadounidenses y mundiales se eliminan si estas empresas tuvieren que internalizar y pagar las tasas del mercado por su impacto medioambiental.

Algo que mejoró fueron las inversiones bajas en carbono, en desinversión de los combustibles fósiles, las ventas de bonos verdes, el uso de los inversores de los datos ambientales.

Por ejemplo, el 51 por ciento de las empresas estadounidenses y el 49 por ciento de las empresas globales han dado a conocer públicamente objetivos de reducción de gases de efecto invernadero. El informe también muestra un aumento modesto pero notable en el número de empresas con objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero basados ​​en la ciencia, el comienzo de una tendencia prometedora.

Se destaca la Coalición para la descarbonización de las carteras de inversión, iniciativa dirigida por la ONU. Esta iniciativa superó su objetivo inicial de $ 100 mil millones, y ahora está supervisando la descarbonización de $ 230 mil millones en activos bajo administración.

El 2015 fue el año en que la comunidad de inversores hizo compromisos críticos para financiar el crecimiento sostenible.

Para acceder al informe hacer click aquí.

Fuentehttp://www.comunicarseweb.com.ar/noticia/la-tendencia-en-sustentabilidad-para-2016-sera-la-economia-azul

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¿Cómo se innova mediante Internet de las cosas (IoT)?

Internet of Things

Por:Martín Quiroga Barrera Oro

Cada vez son más las ciudades que están avanzando hacia una mayor eficiencia y optimización de recursos gracias al empleo de Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés). Pero, ¿qué significa IoT? Si bien no hay una única definición, los especialistas se refieren a ella como la conexión entre objetos físicos y sistemas informáticos, que por medio de sensores, software y otros dispositivos conforman una red capaz de producir grande volúmenes de datos. Así, desde GPS, escáneres o bluetooth, puede tenerse una conexión móvil, virtual e instantánea produciendo información que mejora la gestión urbana.

La tercera edición del concurso Gobernarte – Premio “Eduardo Campos” identificó y seleccionó a iniciativas de gobiernos subnacionales que mejoran la vida de sus ciudadanos mediante la explotación y análisis de datos masivos. Entre los participantes, encontramos varias iniciativas empleando IoT, lo que demuestra que este tipo de tecnología ya se está usando en nuestra región

A continuación, te contamos innovaciones en tres áreas de gestión urbana que comenzaron a darse en distintas partes del mundo y que algunas ciudades están replicando.

  1. MOVILIDAD Y GESTIÓN VEHICULAR. Las ciudades de la región han construido ciclovías y comienzan a implementar sistemas públicos de bicicletas. Así, ciudades como Rio de Janeiro han logrado conocer mejor la movilidad de los ciclistas y peatones, combinando la información obtenida del sistema BikeRio y de las cuentas de Twitter. De este modo, el municipio puede planificar y optimizar los recursos para la construcción de ciclovías, en función de la demanda de sus ciudadanos.

Por bluetooth, en Aarhus los móviles y auriculares de conductores actualizan las señales dinámicas en las calles. Fuente: gentileza de Roger Wollstadt.

Por bluetooth, en Aarhus los móviles y auriculares de conductores
actualizan las señales dinámicas en las calles. Fuente: gentileza de Roger Wollstadt.

La congestión en “horas pico” es otro problema que aqueja, sobre todo, a las grandes urbes. Esto ha motivado a reemplazar los semáforos tradicionales por inteligentes que, mediante sensores, dan prioridad a los tramos de vehículos que llevan mayor retraso. En Aarhus (Dinamarca) se implementaron señales de tránsito que, guiadas por las conductas de los automovilistas, indican tiempos de demora y sugieren caminos más rápidos.

  1. EFICIENCIA ENERGÉTICA. Otro ejemplo es el alumbrado público inteligente. Las ciudades comenzaron a programar el encendido y apagado de luces y a ajustar los niveles de iluminación acorde a la demanda. Así, se reduce un promedio de 30% de la demanda energética total, aunque Oslo disminuyó su consumo en un 62% gracias a esta solución.

El alumbrado inteligente se adapta a la temporada o a las condiciones climáticas. Fuente: gentileza de Norbert Reimer.

El alumbrado inteligente se adapta a la temporada o a las condiciones climáticas.
Fuente: gentileza de Norbert Reimer.

  1. GESTIÓN DE RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS. También los gobiernos han comenzado a monitorear la producción de basura. Mediante sensores y una cámara, en Shangai se estima el peso, volumen y tipo de residuos además de la temperatura y el nivel de líquidos al interior del contenedor. Además cuentan con alertas que detectan desechos potencialmente peligrosos – ladrillos y otros materiales de construcción – para las plantas de incineración.

Los circuitos de recolección se reprograman constantemente para dirigirse sólo a los contenedores llenos. Fuente: gentileza de Kristina D. C. Hoeppner.

Los circuitos de recolección se reprograman constantemente para
dirigirse sólo a los contenedores llenos. Fuente: gentileza de Kristina D. C. Hoeppner.

La eficiencia energética, la movilidad urbana o el manejo de residuos constituyen claros ejemplos de cómo IoT está permitiendo a los gobiernos mejorar la eficiencia energética, reducir la emisión de gases, ahorrar tiempo y costos, entre otras ventajas. Ahora que te contamos sobre cómo puede ser empleado big data en espacios urbanos, ¿quieres compartir alguna experiencia que sirva para mejorar las ciudades usando Internet de las cosas?

Fuente:http://blogs.iadb.org/gobernarte/2016/01/28/como-se-innova-mediante-internet-de-las-cosas-iot/