México: ¿Preparado para la Cuarta Revolución Industrial?

Por: Ernesto Urbina Miranda

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La semana pasada se llevó a cabo la reunión anual del Foro Económico Mundial de Davos, en la cual el tema principal fue la Cuarta Revolución Industrial. Especialistas, líderes políticos, empresarios y otros actores, reflexionaron sobre las implicaciones de un eventual cambio tecnológico disruptivo y cómo este afectará las plataformas industriales, el empleo, las relaciones sociales, el ejercicio de gobierno, entre otros ámbitos de nuestra realidad.

El origen de esta nueva revolución industrial está débilmente definido. Es difícil precisar si tendrá sus cimientos dentro de la inteligencia artificial, la robótica, la biotecnología, la nanotecnología o la genética, sin embargo, la lectura sobre las posibles implicaciones no son del todo alentadoras. De acuerdo al reporte “The Future of Jobs”, los cambios en las condiciones industriales podrían ocasionar lapérdida de más de 7 millones de empleos en el periodo 2015-2020. Como contraparte, estas tendencias estarían generando dos millones de nuevos empleos para trabajadores con capacidades en ingeniería, matemáticas, ciencias de la  computación y arquitectura.

En este escenario, los países con mayor concentración de “talento” (fuerza de trabajo altamente capacitada) y un mejor acervo de capital físico serán los que resulten beneficiados de los nuevos márgenes de productividad y los incrementos en las tasas de retorno del capital derivados del avance tecnológico. El reto para los países consiste en realizar un ejercicio de prospectiva tecnológica y acelerar su proceso adaptativo a través del ajuste de sus políticas de intervención, sobretodo en el ámbito de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación.

Es ilustrativo retomar el caso de Corea del Sur, que a inicios de la segunda mitad del siglo pasado enfrentaba niveles de desarrollo sumamente bajos. Durante los sesentas, su PIB per cápita apenas alcanzaba los 87 dólares mientras que hoy está por encima de los 34,000 dólares (dos veces más que México). A través de un plan con visión a largo plazo, impulsaron la formación de trabajadores calificados en nuevas áreas industriales, la construcción de capacidades para la I+D y procesos de aprendizaje tecnológico para la sustitución de importaciones de tecnología. Tales esfuerzos permitieron su adaptación a la tercera revolución industrial derivada del microhip y que hoy posicionan a ese país como una de las economías más dinámicas del planeta con empresas tecnológicas líderes a nivel global.

En el marco de este evento, el presidente Enrique Peña Nieto compartió su reflexión sobre este tema en el blog de opinión Project Syndicate, en donde resalta aquellos esfuerzos de la administración que encabeza y que están preparando a México para adaptarse de manera rápida a esta nueva revolución industrial. La emisión de los bonos educativos, la distribución de tablets a estudiantes de educación básica, el incremento del gasto público en Ciencia y Tecnología, el impulso a la conectividad y la apertura del mercado energético, son algunos de los elementos que, desde su perspectiva, otorgan a México las herramientas necesarias para tomar ventaja en este nuevo paradigma.   

No obstante, el panorama no es tan optimista. Haciendo una revisión rápida sobre la situación que guardan algunos de esos temas encontramos que México persiste como uno de los países más atrasados en educación tomando como referencia los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA por sus siglas en Inglés) que realiza la OCDE. En 2012, los alumnos mexicanos de educación básica ocuparon las posiciones 53 en Matemáticas, 55 en Ciencias, 52 en Lectura, de un total de 65 países evaluados. Aunado a esto, la Reforma Educativa no ha consolidado su implementación.

Conforme al gasto en ciencia, tecnología e innovación, este solo representa el .56% del PIB y para 2016 se contempla una reducción real en el presupuesto del CONACYT (ramo 38) entre el 2% y 3%. Si bien en los primeros 3 años de la presente administración el gasto público en este rubro mostró incrementos, no tuvo efectos en las estructura del gasto; las empresas mexicanas siguen aportando menos del 30% de la inversión en I+D cuando en gran parte de los países de la OCDE esta relación es inversa.

La apertura del sector energético al capital privado se presume como una medida para el incremento de la eficiencia energética que abaratará los costos de la energía y aumentará los flujos de inversión al país para la exploración y explotación de fuentes de energía basadas en combustibles fósiles. En este contexto, países como China y Estados Unidos invierten 83,000 y 38,000 millones de dólares respectivamente para intensificar el desarrollo de plataformas industriales basadas en tecnologías en energías sustentables, menos dependientes del petróleo y menos agresivas con el medio ambiente.  

En cuanto a la Estrategia Digital Nacional, esta contempla objetivos ambiciosos y con una perspectiva a largo plazo, sin embargo, su gobernanza limita el marco operativo y de gestión presupuestal del organismo ejecutor. A este momento, la Coordinación de la Estrategia Digital Nacional, encabezada por Alejandra Lagunes, depende de la Oficina de la Presidencia de la República y contempla para 2016 un presupuesto de 20 millones de pesos, lo cual representa el 1% del total del presupuesto contemplado para la oficina presidencial.

De seguir con la evaluación sobre el resto de las “fortalezas” con las que cuenta México de cara a la cuarta revolución industrial, seguiremos encontrando inconsistencias que limitan el optimismo con el que podemos afrontar este nuevo paradigma. Si aspiramos a ser protagonistas, se requiere priorizar la construcción de capacidades científicas, tecnológicas y productivas en aquellos sectores que, desde este momento, ofrecen señales de convertirse en los motores de un nuevo paradigma económico.

Lo anterior implica incrementar de manera significativa la inversión pública y privada en ciencia, tecnología e innovación y replantear los mecanismos con los que tradicionalmente se ha promovido la integración del Sistema Nacional de Innovación. De igual manera, es indispensable articular los segmentos de la cadena de investigación básica – desarrollo tecnológico – innovación con objetivos alineados a las nuevas tendencias tecnológicas. De no ser así, nuestra condición de “latecomers” puede tener efectos profundos en el ingreso, el empleo y el desarrollo social, limitando el progreso de México a nuestros esfuerzos en la manufactura y no en un crecimiento basado en la mentefactura.

Fuente:http://www.arenapublica.com/blogs/ethos-laboratorio/2016/02/02/4623

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20 de 32 estados no crecieron y Campeche, Chiapas, Tabasco y Sonora, de hecho, se hundieron

Los bajos precios del petróleo están frenando a Campeche, el estado que más decreció en el tercer trimestre de 2015. Chiapas, el segundo en la lista por su peor expansión, no reportó ningún indicador en verde dentro del semáforo de México, ¿cómo vamos? En cuanto a Tabasco, el tercero a la baja, reportó una drástica reducción de 2 mil 146 empleos en el periodo referido.

Gráfica: México, ¿cómo vamos?

 

 

Cuatro estados de los 32 desaceleraron su crecimiento en el tercer trimestre de 2015, de acuerdo con México, ¿cómo vamos?. El país muestra disparidad en el crecimiento económico de sus entidades. De acuerdo con el organismo, en julio-septiembre sólo dos estados estaban en verde –crecimiento de 6 por ciento o más–, 10 en amarillo y 20 en rojo –crecimiento menor de 4.5 por ciento–, estos últimos encabezados por el decrecimiento de los sureños Campeche (-6.5 por ciento), Chiapas (-5.2 por ciento) y Tabasco (-2.8 por ciento), así como Sonora (-0.2 por ciento).

“Existe mucha disparidad en términos de crecimiento a lo largo del territorio nacional. Llama la atención cómo algunos estados tienen un gran dinamismo, mientras otros están estancados”, destacó Valeria Moy, directora de México ¿cómo vamos?

En el tercer trimestre de 2015, Campeche fue el que más decreció (-6.5 por ciento frente al tercer trimestre de 2014). El 80 por ciento de la producción de Campeche, destaca la organización, proviene del sector petrolero, por lo que tanto su crecimiento como su productividad están en función del precio del petróleo, el cual ha descendido a niveles de hace doce años ante una sobre oferta en el mundo.

“Campeche es el estado que lleva decreciendo más tiempo; desde el segundo trimestre de 2014 muestra tasas negativas, sin embargo, hay que considerar su dependencia de la industria petrolera”, expone el organismo.

En Campeche la tasa de personas laborando en el sector informal aumentó de 52.4 por ciento reportado en el tercer trimestre de 2014 a 54.1 por ciento en el tercer trimestre de 2015, y su productividad laboral pasó de 3 mil 434  pesos por hora trabajada en el tercer trimestre de 2014 a 2 mil 808 en el mismo periodo de 2015.

En cuanto al crecimiento más bajo entre julio y septiembre de 2015 sigue Chiapas con -5.2 por ciento. Ninguno de sus indicadores en este periodo estuvo en verde, de acuerdo con el semáforo de la organización.

El estado sureño cuenta con una tasa de informalidad de 66.8 por ciento y su productividad laboral es la más baja entre todas las entidades: 269 pesos generados por hora trabajada.

En cuanto a Tabasco, la tercera peor entidad en cuanto a su crecimiento en el tercer trimestre de 2015 (-2.8 por ciento), su generación de empleo tuvo una drástica reducción de 2 mil 146 empleos pese a que su meta es crear 5 mil 550 empleos formales por trimestre.

En el 3T de 2015 su tasa de informalidad creció de 56.9 por ciento reportada en el tercer trimestre de 2014 a 60.4 por ciento en 2015. Además fue el segundo estado que más disminuyó su productividad laboral, al pasar de mil 160 generados por hora trabajada el tercer trimestre 2014 a mil 032 pesos en el tercer trimestre 2015.

Sonora es el cuarto con menor crecimiento durante el tercer trimestre de 2015. Esta entidad tuvo un déficit de -0.2 por ciento de julio a septiembre, mientras de abril a mayo registró un crecimiento de 0.6 por ciento, también muy por debajo de la tasa meta anual.

Este estado tampoco generó empleos, pues durante el tercer trimestre del año pasado tuvo un déficit de 2 mil 371 trabajadores formales.

OTROS ESTADOS EN ROJO 

Gráfica: México, ¿cómo vamos?

 

Tamaulipas es el quinto estado con el peor desempeño económico. De julio a septiembre de 2015, la entidad reportó un débil crecimiento de 0.5 por ciento, lo que representó una significativa desaceleración con respecto al mimos periodo  de 2014 cuando reportó un crecimiento de 5.1 por ciento. También tuvo una baja comparándolo con el trimestre previo, cuando creció 1.2 por ciento.

Luego sigue el Estado de México, con también un pobre crecimiento de 1.4 por ciento durante el mismo periodo. Esta entidad creó 19 mil 258 empleos formales durante los últimos tres meses de 2015 frente a los 23 mil 800 esperados por trimestre. También registró número rojos en los rubros de fomento a la exportación, informalidad, y Estado de derecho.

Por su parte, Guerrero registró un crecimiento de 1.8 por ciento durante el tercer trimestre de 2015, también muy por debajo de la media nacional del 6 por ciento.

Esta entidad destaca por tener casi todos los indicadores que mide el semáforo en rojo, excepto desigualdad y deuda pública. El 64.3 por ciento de su población estaba en pobreza laboral al tercer trimestre de ese año, además de que el 72.9 por ciento de su población ocupada se encontraba en el ámbito informal.

En tanto, Morelos tuvo un crecimiento de 1.9 por ciento durante el tercer periodo del año pasado, lo que significó una disminución con respecto a lo reportado en el periodo previo, donde su desarrollo económico fue de 2.1 por ciento.

Esta entidad también se encuentra en diversos rubros en rojo. Reportó que el 50.7 por ciento de su población registró pobreza laboral en ese periodo y la informalidad se ubicó en 64.2 por ciento.

Sinaloa es el último estado en rojo, es decir, que se encuentra por debajo de la meta de crecimiento anual. Registró la cifra roja de 4.4 por ciento de crecimiento económica en el tercer trimestre de 2015, con respecto a un periodo anterior, cuando se encontraba en el semáforo amarillo en este rubro con un crecimiento de 5.6 por ciento.

Durango tampoco alcanzó la meta anual de crecimiento económico de 6 por ciento, de hecho se quedó muy por debajo al tercer trimestre de 2015, con el 3.4 por ciento. La entidad tuvo un incremento con respecto al periodo previo, cuando su economía creció sólo 1 por ciento. Sin embargo, generó solo 682 empleos durante julio-septiembre de los 3 mil 800 necesarios.

Aunque Coahuila reporta datos alentadores en los rubros de exportaciones, reducción de pobreza y de la desigualdad en los ingresos, tiene un registro alarmante durante el tercer trimestre de 2015 respecto a su deuda pública en porcentaje de su Producto Interno Bruto (PIB), pues sus pasivos representan el 6.5 por ciento de su crecimiento.

Baja California Sur está dentro de las 20 entidades que se encuentran en rojo por el crecimiento económico. Durante el tercer trimestre de 2015 su economía creció 3.6 por ciento, por debajo de la media del 6 por ciento anual. Sin embargo, la entidad tuvo un ascenso con respecto al mismo periodo de 2014, cuando registró un crecimiento de 3.2 por ciento. En uno de los indicadores en donde Baja California tuvo los peores resultados fue en la generación de empleos, rubro en el que durante los últimos tres meses de 2015 tuvo un déficit de 1552 empleos formales.

LOS ESTADOS QUE MÁS CRECIERON EN 3T2015

Querétaro es el único estado que ha mantenido su semáforo en verde durante un periodo prolongado y es el segundo estado que más aumentó su productividad laboral en el tercer trimestre de 2015. Querétaro ha crecido a más del 6 por ciento durante cinco trimestres consecutivos. En julio-septiembre se expandió 6.8 por ciento.

Asimismo, aumentó su productividad laboral en 151 pesos, al pasar de producir 999 por hora trabajada a mil 151 por hora trabajada del tercer trimestre de 2014 al mismo periodo de 2015.

San Luis Potosí y Baja California crecieron 6.7 por ciento y 5.9 por ciento, respectivamente en el periodo referido, por lo que ocupan el segundo y tercero lugar al alza. SLP llevaba 10 trimestres consecutivos en rojo.

Quintana Roo y Nuevo León también destacan por mantener altas tasas de crecimiento consecutivas. Desde el tercer trimestre de 2014, Quintana Roo crece por arriba del 4.7 por ciento y Nuevo León por arriba del 5 por ciento; manteniéndose con un crecimiento sostenido durante 5 trimestres consecutivos.

Finalmente destaca que Oaxaca creció al 5.1 por ciento después de mantenerse por debajo del 4 por ciento desde 2012, es decir, durante 14 trimestres consecutivos el semáforo de crecimiento se mantuvo en rojo.

DEBILIDAD DE LA MONEDA MEXICANA

México anunció el jueves la extensión de un programa de subastas diarias de dólares, en un intento por enfrentar la continua debilidad mostrada por el peso.

La Comisión de Cambios, integrada por el banco central y la Secretaría de Hacienda, informó en un comunicado que la medida por la que se subastan hasta 400 millones de dólares al día y que estaba previsto que concluyera el viernes, se mantendrá hasta el 31 de marzo.

Las autoridades instauraron en 2008 la subasta de dólares como un mecanismo para inyectar liquidez a los mercados y contener una depreciación de la moneda mexicana, aunque en varios momentos se suspendieron. En 2014 se reactivó la medida.

En los últimos meses, sin embargo, el peso ha mantenido una caída constante. La moneda mexicana se cotizó ayer hasta en 18.63 por cada dólar.

El peso se ha depreciado casi 25 por ciento en el último año en medio de una caída de los precios del petróleo.

México tenía cerca de 177 mil 500 millones de dólares en reservas internacionales, además de que cuenta con una línea de crédito por casi 70 mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional.

“La Comisión de Cambios continuará evaluando las condiciones de operación en el mercado cambiario, de tal forma que pueda ajustar los mecanismos citados en caso de que resultara conveniente”, señaló el organismo el jueves.

EU DESACELERÓ EN ÚLTIMOS TRES MESES 

La economía estadounidense se desaceleró drásticamente en los últimos tres meses del año pasado a una tasa anual de 0.7 por ciento. Los consumidores redujeron el gasto, las empresas limitaron las inversiones y los problemas globales afectaron las exportaciones. La desaceleración podría renovar las dudas sobre la durabilidad de la expansión económica que lleva seis años y medio, aunque la mayoría de los economistas esperan que el crecimiento se recupere en el actual trimestre enero-marzo.

El cálculo que dio a conocer el gobierno el viernes sobre la expansión económica en el periodo octubre-diciembre fue menor a la tasa de crecimiento de 2 por ciento anual en el Producto Interno Bruto en el tercer trimestre de 2015. Se trata del resultado más débil desde que un invierno severo redujo el crecimiento a una tasa anual de 0.6 por ciento en el primer trimestre del año pasado.

Paul Ashworth, economista en jefe en Capital Economics, dijo que el decepcionante resultado del cuarto trimestre es un “incidente temporal” y “no el inicio de una caída más seria”.

Dijo que el PIB deberá crecer a una tasa de entre 2.5 y 3 por ciento en la primera mitad de este año a medida que el gasto del consumidor mejore en respuesta a una sólida ganancia en el mercado laboral. Para el año, Ashworth prevé un crecimiento de 2.5 por ciento.

Mucho de la debilidad en el último trimestre reflejó una desaceleración en el gasto del consumidor, el cual creció a una tasa anual de 2.2 por ciento, comparado con un avance de 3 por ciento en el trimestre previo. Además también se redujo el gasto en bienes durables como vehículos y en los que no duran, como ropa.

El gasto del consumidor representa casi dos terceras partes de la actividad económica y muchos analistas prevén que el fuerte crecimiento laboral alimente una recuperación en el actual trimestre. Sin embargo a algunos les preocupa que los problemas económicos de China y la caída en los precios del petróleo y en las acciones sigan y afecten la expansión económica de Estados Unidos.

La cifra que se difundió el viernes sobre el cuarto trimestre fue la primera de tres que dará a conocer el gobierno.

Fuente:http://www.sinembargo.mx/29-01-2016/1609489

Victimización y temor: mediciones de inseguridad en América Latina

Por: Alejandro Moreno y Yuritzi Mendizábal

 

El estudio Latinobarómetro ofrece dos mediciones de la victimización por delitos en América Latina. La primera pregunta que se hace es sobre victimización directa: “¿Usted o alguien de su familia ha sido víctima de algún delito en los últimos 12 meses?”. La segunda se refiere, más que a la experiencia de haber sido víctima, al temor de llegar a serlo: “¿Cuán frecuentemente se preocupa usted de que pueda llegar a ser víctima de un delito con violencia?”.

Uno esperaría que ambas mediciones se relacionen, hasta cierto grado, de forma positiva; es decir, que en países con mayor victimización directa se registren mayores niveles de temor a ser víctima, mientras que en los países con menor victimización se registre menos temor. De ser así, uno podría concluir que la incidencia delictiva expande el temor y, por lo tanto, el sentido de inseguridad. Como veremos a continuación, ese es, efectivamente, el caso. Pero cuando se miran los resultados a nivel de subgrupos poblacionales, la historia cambia: los segmentos más expuestos a la victimización no son necesariamente los que mayor temor expresan. Veamos los datos.

A la pregunta de si se ha sido víctima en los últimos 12 meses, en 2015 10% de los latinoamericanos respondió afirmativamente, 25% reportó que alguien de su familia fue la víctima y 9% dijo que ambos, el entrevistado y algún familiar lo fueron. Sumando estas opciones, 44% de los latinoamericanos reportó ser víctima del delito a nivel personal o familiar. Este promedio regional considera a los 18 países participantes en el estudio. Con 89%, Venezuela registró una victimización muy superior al promedio regional. Le sigue México en segundo lugar, con 58%. En contraste, en Nicaragua se registró 30% y en Panamá 33%.

A la pregunta de con cuánta frecuencia se preocupa de ser víctima, 41% de los entrevistados a nivel regional dijo que se preocupa todo o casi todo el tiempo. En este caso, Brasil registra el porcentaje más alto, con 67%, seguido por Venezuela, con 59%. Nicaragua y Chile registran los menores niveles de preocupación o sentido de inseguridad, con 25 y 26%, respectivamente.

La Gráfica 1 ilustra la relación positiva que hay entre las respuestas a estas dos preguntas a nivel nacional. Se puede apreciar que los países con niveles más altos de victimización también suelen tener los niveles más altos de temor. La correlación es de 0.49. Considerando a los países con los registros más altos en cada una de estas mediciones, resalta que en Venezuela la victimización es claramente mayor que el temor, mientras que en Brasil es al revés: el temor es claramente mayor que la victimización. En algunos otros países se da el mismo fenómeno que en Venezuela, de mayor victimización que temor: Argentina, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay. Por el contrario, otros reflejan el fenómeno de Brasil, con mayor temor que victimización: El Salvador, Honduras y República Dominicana.

Aunque la relación entre victimización y temor es positiva y relativamente fuerte, puede haber otros factores que también influyen en el temor, como la cobertura mediática de la inseguridad.

Pasemos ahora a revisar las respuestas a estas preguntas por subgrupos de sexo y edad, para delinear un perfil sociodemográfico de las víctimas y del sentido de inseguridad o temor. En general, se observan pocas diferencias por género, pero entre los hombres se registra una proporción ligeramente mayor de victimización que entre las mujeres. No obstante, las mujeres reportan un mayor temor a ser víctimas que los hombres. Por grupos de edad, los menores de 30 años reportan la mayor victimización, pero menos temor, mientras que la victimización más baja se da entre los mayores de 50 años, y el mayor temor entre los que tienen entre 30 y 49 años.

En la Gráfica 2, que junta ambas variables (edad y sexo), puede observarse que los hombres menores de 30 años son los que mayor incidencia de victimización reportan (50%), pero también son los que menos se preocupan por ser víctimas (36%). Las mujeres mayores de 50 años son las que menos victimización reportan (37%), y las que tienen entre 30 y 49 años son las que más preocupación o temor expresan.

La victimización y el sentido de inseguridad van de la mano, pero con algunos matices a considerar, según los datos del Latinobarómetro. En varios países, la victimización es mayor, mientras que en otros el temor sobresale. Por subgrupos poblacionales, los hombres jóvenes son quienes más probabilidades tienen de ser víctimas, pero también son quienes menos temen la victimización. 

Fuente:http://estepais.com/articulo.php?id=444&t=victimizacion-y-temor-mediciones-de-inseguridad-en-america-latina

Lo que debes saber sobre la carrera mejor pagada en México

Datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) indican que los profesionistas que laboran en las áreas de finanzas, banca y seguros, son los que tienen el salario promedio más alto.

El ingreso promedio mensual de estos profesionistas es de 22,487 pesos, el más alto registrado en México al  tercer trimestre de 2015, sin embargo, hay quienes llegan a ganar hasta 70,000 pesos al mes.

En el ranking global, la carrera alcanza la posición 36 en cuanto al número de mujeres ocupadas; en total laboran 45,975 profesionistas y de ellos, 44.2% son mujeres.

En suma:

  • 85 de cada 100 son asalariados
  • 41 de cada 100 son mujeres
  • 48 de cada 100 trabajan en la zona Centro
  • 41 de cada 100 laboran en Servicios profesionales, financieros y corporativos
  • 25 de cada 100 se ocupan como Contadores, auditores, especialistas en finanzas y en economía

 

Fuente:http://www.dineroenimagen.com/2016-02-02/68157

Invertirán 3 mmdp en la creación de nueve centros de innovación energética

Por: Antimio Cruz

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El gobierno federal invertirá entre 2012 y 2018 casi 3 mil millones de pesos  en la puesta en marcha de nueve Centros Mexicanos de Innovación Energética cuya misión es desarrollar nuevas tecnologías para aprovechar la energía solar, eólica, biotérmica, oceánica y la generación de biodisel y bioturbocina, entre otros, informó ayer el director general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Enrique Cabrero Mendoza.
Durante una conferencia de prensa dio a conocer que el presupuesto federal para Ciencia, Tecnología e Innovación en 2016 asciende a 91 mil 650 millones de pesos, lo que significó un aumento de 4 mil 251 millones de pesos en comparación con 2015. Al revisar las diferentes líneas de acción de Conacyt destacó la importancia que tiene para el país la investigación y formación de recursos humanos en el área energética.
“No nos confundamos, el tema energético va a seguir en expansión en México y en el mundo. El conocimiento sobre nuevas fuentes de generación de energía renovable es una carrera que va a toda velocidad en el mundo y México tiene que tener una presencia muy importante en este sector. Debemos convertirnos en una potencia en materia de investigación y formación de recursos humanos en el sector energético”, subrayó.
Los nueve Centros Mexicanos de Innovación Energética o CEMIEs  que son financiados por Conacyt y la Secretaría de Energía (Sener), funcionan como redes pero con una instituciones líderes como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav); el Centro de Investigación Científica y Educación Superior de Ensenada (CICESE); el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICYT); el Centro de Investigación y Asistencia Tecnológica del Estado de Jalisco (CIATEJ), y el Instituto de Investigaciones Eléctricas (IIE).
“Este es un modelo que se ha consolidado en los últimos tres años. Son redes interinstitucionales e interdisciplinarias. Un ejemplo es el CEMIE de energía geotérmica que funciona desde 2014 con el liderazgo del CICESE pero con el trabajo conjunto de otras seis instituciones. El CEMIE de energía solar tiene como líder a la UNAM y reúne a 10 instituciones. Así ocurre en cada caso. Esto nos genera una nueva forma de organizar la investigación en México”, detalló el director de Conacyt.
Los CEMIEs son complementarios al Programa Estratégico de Formación de Recursos Humanos en Materia Energética que otorgará 60 mil becas para técnicos, ingenieros, especialistas y posgraduados entre 2012 y 2018. Tiene respaldo financiero de Conacyt, Sener, Petróleos Mexicanos (Pemex), Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Secretaría de Educación Pública (SEP).
FOMENTO A PATENTES. Aunque en México el otorgamiento de patentes es responsabilidad del Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI), de la Secretaría de Energía, a pregunta de Crónica sobre las acciones de Conacyt para proteger la propiedad intelectual de los descubrimientos e inventos de investigadores mexicanos, Enrique Cabrero dijo que el Consejo tiene tres tipos de acciones para fomentar el registro y patentamiento:
Los 27 Centros Públicos de Investigación Conacyt, que tienen presencia en 28 estados, tienen oficinas de patentamiento y prácticamente funcionan como oficinas regionales de patentamiento que apoyan a empresas y universidades.
Desde el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) se fomentará más el patentamiento a través de una nueva Comisión de Desarrollo Tecnológico que apoyará a investigadores que busquen patentar.
Conacyt está llevando a cabo convenios con algunas de las universidades más activas en el tema de patentamiento para ayuden al gobierno federal a difundir las mejores prácticas y estrategias de registro y protección de propiedad intelectual para ayudar a otras universidades e institutos.

Sistemas de aprendices, un puente para el empleo juvenil

Por , and

 

Escuela de Conalep en Querétaro, México

Plantel de Conalep en Querétaro, México

En América Latina y el Caribe, millones de jóvenes enfrentan grandes problemas para encontrar un empleo. Uno de cada cinco jóvenes (21 millones) son NiNis, y la tasa de desempleo juvenil triplica la del resto de trabajadores. De los jóvenes que trabajan, sólo uno de cada tres (35%) tiene un empleo formal. El problema no es exclusivo de la región y casi todos los países del mundo comparten el desafío de crear buenas oportunidades para los jóvenes. Ante este panorama, los programas de aprendices se presentan como una fórmula prometedora. Los países con sistemas de aprendices más desarrollados han podido mantener bajas las tasas de desempleo juvenil incluso durante la crisis global (por ejemplo,  del 5% en Alemania, que fue pionero en este tema), y mayores niveles de productividad para el sector privado.

Algunos países de la región identificaron estas historias de éxito de los sistemas de aprendices como instrumento para abordar retos como el desempleo juvenil y la brecha entre oferta y demanda de recursos humanos, y decidieron embarcarse en la aventura de instalar un programa de aprendices. Sin embargo, ¿todos estos programas tienen los elementos esenciales de un buen sistema de aprendices? ¿O se asemejan más a programas de pasantías en empresas? A partir de diversas investigaciones que estamos llevando a cabo, presentamos tres aspectos comunes que, aunque no son los únicos elementos de un sistema exitoso, son esenciales:

1. Un puesto de trabajo “real”.

El aprendiz debe estar dentro de la empresa, realizando las tareas que corresponden a un puesto de trabajo “real”. Un rasgo distintivo de los programas de aprendices es que no sólo “dan capacitación” en la empresa, sino que al aprendiz se le exigen casi los mismos cometidos que a un empleado, y el aprendizaje se realiza sobre las funciones, tareas y actividades específicas de una posición. En otras palabras, el aprendiz aprende una profesión haciéndola, de manera bien concreta y específica, y habitualmente, con la ayuda de un trabajador experimentado en esa posición.

2. Empresas plenamente involucradas.

El sector privado tiene que estar fuertemente involucrado y comprometido, por ejemplo, financiando total o parcialmente los costos de capacitación del aprendiz o contribuyendo al desarrollo de su programa de estudio. Este rasgo es claramente distinto de otros programas en los que es el Estado, por ejemplo, quien subvenciona esa capacitación o quien define el currículo en su totalidad.

3. Adquisición de habilidades.

El aprendiz debe adquirir habilidades, es decir, se trata de que “aprenda a hacer” y que termine el programa siendo capaz de desempeñarse en ese puesto de trabajo “real”. Es importante que al final del programa también logre unacertificación de esas habilidades que sea valorada por los empleadores cuando el aprendiz busque trabajo.

Fuente:http://blogs.iadb.org/trabajo/2016/02/01/sistemas-de-aprendices-un-puente-para-el-empleo-juvenil/?utm_source=newsletter&utm_medium=rssfeed&utm_content=title&utm_source=Factor+Trabajo%3A+Bolet%C3%ADn+de+Mercados+Laborales+y+Seguridad+Social+del+BID&utm_campaign=037450d3ee-Mailchimp+RSS&utm_medium=email&utm_term=0_c30748bc43-037450d3ee-189478437