¿Una nueva etapa para la educación superior?

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El pasado 24 de abril se realizó la sesión ordinaria del Consejo de Universidades Públicas e Instituciones Afines (Cupia) en la Universidad de Guanajuato. Como Usted sabe, el Cupia es uno de los tres consejos especiales de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES). Los otros dos son el que agrupa a los institutos tecnológicos (CITIA) y el que concentra a las instituciones particulares (CUPRIA).

La reunión de Cupia generó interés y expectativas debido a que ahí el secretario general de la ANUIES, Jaime Valls, propuso la configuración de una “nueva” etapa para la educación superior y, para ello, se organizarán mesas de análisis con el propósito de discutir tres conjuntos de temas. Los resolutivos de estas mesas se le presentarán al Presidente de la República. El primer tema a tratar se refiere a la cobertura y al financiamiento, el segundo al modelo de evaluación y el tercero será sobre el marco jurídico y regulatorio de la educación superior. Como puede verse, son tres ámbitos generales que “estructuran” las políticas universitarias de México.

Por lo que puedo leer del magnífico reportaje de Carlos Reyes en Campus (605), los temas de la cobertura y el financiamiento no se tratarán de manera aislada, sino que se discutirán a la par con otros puntos sensibles para las universidades como el de las pensiones, la rendición de cuentas y auditorías. No hay que olvidar que sobre las pensiones la Auditoria Superior de la Federación (ASF) recordó que “aún quedan pendientes de transformar los regímenes de las universidades públicas estatales”, y sobre la rendición de cuentas, la misma ASF detectó que algunas universidades públicas actúan como “contratistas” cuando su “objetivo social” es el de la enseñanza y la investigación, y “no así la prestación de servicios, ya sea de adquisiciones, obras públicas, asesorías, o hasta de contratación de mano de obra para terceros”.
Entonces, si el abordaje del tema del financiamiento es global y se desenvuelve bajo un esquema de corresponsabilidad, puede haber mayores probabilidades de hacer realidad lo que se ha pedido desde hace años para las universidades: tener presupuestos multianuales.
A esta esperanza hay que sumarle los vínculos entre el secretario Valls y algunos representantes de la élite financiera del país.

El segundo tema puesto sobre la mesa es el del modelo de evaluación de la calidad con miras, dice Carlos Reyes, a que se constituya un Sistema Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior. Con ello, se espera tener nuevos criterios e “indicadores de nueva generación” para dar cuenta de los fines y funciones de las universidades.

Seguramente, Valls y su equipo ya conocieron el documento elaborado en 2008 por la Comisión Especial Interinstitucional, la cual fue designada por el Consejo Nacional de la ANUIES, y en donde se presenta un certero diagnóstico de los procesos de evaluación actuales para la educación superior. Ahí se señalaba que había una “separación” entre los ejercicios de evaluación y la calidad, entendida esta última como una elevación sostenida del logro académico. Asimismo, se afirmaba que no había “evidencia confiable” para asegurar que las evaluaciones prácticas realizadas por los Ciees contribuían a mejorar el aprendizaje de los estudiantes y, de pilón, los organismos afiliados al Copaes (Consejo para la Acreditación de la Educación Superior) habían desvirtuado los ejercicios de evaluación. La acreditación, según he observado, se convirtió en un jugoso y redituable negocio de unos cuantos.

Si en la educación básica ya hubo un aprendizaje y se logró desligar los resultados de la evaluación de los incentivos económicos a profesores y escuelas, ¿por qué en la educación superior insistimos en ir por esta vía? ¿Cuáles son los argumentos de la Subsecretaría de Educación Superior (SES) para mantener esquemas de evaluación ligados al financiamiento? Si en verdad estamos por inaugurar una “nueva etapa” en la educación superior habría que repensar cómo las universidades públicas podemos dar mejor cuenta de nuestro desempeño. Y aquí, el uso imaginativo de indicadores es clave.

Por último, una de las tareas más complejas que va enfrentar la ANUIES será la de imaginar y proponer un marco jurídico que motive a las universidades a cooperar con otras instituciones y con otros actores en un ambiente de confianza y transparencia y sobre todo, que esas nuevas reglas hagan gobernable un nivel educativo extenso, diverso y políticamente muy activo. Dentro de esta complejidad hay una ventaja. El sistema universitario ha sido desde hace tiempo objeto primordial de estudio e investigación de diversos académicos. Hay, por lo tanto, un cúmulo de conocimientos y evidencias listo para utilizarse con el propósito de fundamentar el cambio que nuestras universidades públicas necesitan.

Postcríptum: Aprovecho para felicitar públicamente a la Revista de la Educación Superior (RESU) de la ANUIES por refrendar su participación en el Índice de Revistas Mexicanas de Investigación Científica y Tecnológica de Conacyt.

¿Quiénes son la Generación Z y qué los define?

La generación Z son aquellos que tienen menos de 18 años, que nacieron junto con la burbuja de las �puntocom� a finales de los 90, hasta el día de hoy. Foto: vgreet

Los millennials son cosa del pasado, los que les siguen, la denominada “Generación Z” está ahora en la atención de los sociólogos que buscan las características que definen a este grupo.

Primero, ¿quiénes forman a esta generación? Son aquellos que tienen menos de 18 años, que nacieron junto con la burbuja de las “puntocom” a finales de los 90, hasta el día de hoy.

Millennials vs. Generación Z, ¿a quién perteneces?

Pese a su corta edad, ya llevan sobre sus hombros diversos estigmas como el ser narcisistas, tienen problemas de atención y ser adictos a la tecnología. Sin embargo, estas etiquetas pueden no ser del todo correctas.

La firma Altitude, que busca posicionar marcas entre los usuarios a través de productos y experiencias, estudió los hábitos de esta generación y encontró que estas connotaciones negativas son en realidad una mentalidad muy diferente a la que tienen sus mayores.

¿Qué generación seguirá a la Z?

Filtro de ocho segundos

No es que tengan problemas para poner atención, sino que la información es tanta y su tiempo tan poco que destinan poco a elegir qué cosas merecen ser investigadas a mayor profundidad.

Administradores de marcas

No es que sean adictos a sus dispositivos, sino que dedican tiempo a manejar su marca personal y profesional en línea para encajar con los demás, pero también para sobresalir. Sin embargo, saben que no sólo los define su huella digital, necesitan de habilidades en el mundo real, por lo que realizan actividades extracurriculares.

Opiniones familiares

En un mundo globalizado que parece más accesible, los miembros de la Generación Z no buscan nuevas experiencias, sino rodearse de lo familiar. Buscan motivación y aceptación en su círculo de amigos y familia, lo que los hace buscar información de fuentes que han sido validadas por estos. Aunque respetan las opiniones de otros y en ocasiones buscan salir de su zona de confort.

Planear para todo

La Generación Z vivió la crisis financiera del 2008 y está consciente de que entrarán a trabajar a un mundo lleno de inestabilidad y quieren prepararse para futuras contingencias. Así, son pragmáticos, tienen habilidades prácticas y realizan planes de contingencia, se preocupan por elegir una carrera que les dé un buen trabajo y se preocupan por su retiro.

Una carrera segura

Contrario a los Millennials, la Generación Z quiere estabilidad; puede emprender, pero sabe que necesita ganar dinero. Así, buscarán definir una carrera laboral bien delimitada y con las herramientas suficientes.

Educación financiera

La Generación Z está obsesionada con su educación financiera, quieren tener control sobre su dinero, quieren saber cómo endeudarse de manera sana y tener un buen retiro. Este punto fue influenciado por lo que vieron en la crisis de 2008.

Fuente:http://www.dineroenimagen.com/2015-05-07/55150

Arquitectura solidaria: Construyendo un mundo mejor

Cuando reflexionamos sobre las injusticias del mundo y la pobreza, uno puede llegar a pensar que no vale la pena, ya que no podemos hacer mucho. Pues todo lo contrario, estos talentosos arquitectos cambiaron con su ingenio, la vida de muchas personas necesitadas de un hogar, te invito a ver estas maravillosas casas creadas con materiales súper simples y que han salvado más de una vida.

“La arquitectura es el punto de partida del que quiera llevar a la humanidad hacia un porvenir mejor”.- Charles Édouard Jeanneret

En la vida conocemos de arquitectos a arquitectos, y esta nota va dedicada a los arquitectos comprometidos con su labor humana que tratan de mejorar el porvenir de una comunidad. No tan urgentes como el hambre o la sed, pero de alivio imprescindible para un correcto desarrollo social, las necesidades arquitectónicas son un escollo muy difícil de superar para aquellos que menos tienen. De ahí que cobren tanta importancia proyectos de arquitectura solidaria como estas 10 obras:

1.El orfanato de la luz en Kenia

Fundada en el año 2008, Orkidstudio es un colectivo de diseño humanitario que, desde su creación, concentra sus esfuerzos y creatividad en satisfacer ciertas carencias arquitectónicas en los niños que menos tienen. Uno de sus trabajos fue el St. Jerome’s Centre, un edificio realizado por completo en madera y tierra para dar cobijo a niños desfavorecidos y abandonados de la región keniana de Nakuru. En su construcción se involucró buena parte de la comunidad étnica Kikuyu, además de un pequeño grupo de estudiantes ingleses de arquitectura. El centro fue levantado en apenas 8 semanas con un coste de 50.000 libras esterlinas y destaca por su luminosidad y por su división en pequeños espacios para dar cierta sensación de intimidad a los niños.

2.El súper adobe de Nader Khalili

Precursor de la construcción de bajo coste, el iraní-estadounidense Nader Khalili desarrolló en los años 70 un proyecto revolucionario. Tras años recorriendo el desierto en busca de un método que diese cobijo a los más necesitados, este arquitecto premiado por la ONU ideó un sistema de construcción extremadamente barato y a prueba de seísmos: El super adobe (superblock en inglés). No se trata nada más que de bolsas llenas de tierra, “el material más ecológico, abundante y duradero que existe” según sus palabras, unidas en sus diferentes capas por alambre de espino. Tan revolucionaria es la idea que en los 80 presentó su trabajo a la NASA, que estudia el método de construcción de Khalili para futuras colonias lunares.

3. Una solución para dos problemas en Kenia

Si la función principal de la arquitectura es la de ofrecer soluciones, qué mejor respuesta que la que resuelve dos necesidades a la vez. Así ocurrió en un área rural de Kenia, aquejada como toda la región de continuas sequías. La solución que se le dio cubría también las necesidades educativas de la comunidad, carente de una escuela secundaria. De esta manera, se construyó un edificio multidisciplinar, en el que los niños desarrollarían sus estudios, pero podría ser usado también para reuniones, cuyo techo recogía el agua de lluvia para canalizarlo hacia unos pozos. Allí el líquido sería purificado y almacenado para el consumo de los estudiantes. El diseño, obra del arquitecto Greg Elsner, podría ser tomado como referencia para ser replicado en toda África.

4. Escuelas móviles en Birmania

La organización sin ánimo de lucro Building Trust proporciona asesoramiento arquitectónico a diferentes proyectos humanitarios. Bajo su manto, los arquitectos Amadeo Benetta y Dan LaRossa diseñaron para el proyecto Moving School una serie de escuelas móviles para los niños de las comunidades desplazadas en la frontera entre Tailandia y Birmania. Con el objetivo de poder ser construidas, desmontadas y vueltas a construir fácilmente, estas edificaciones tratan de sortear el fangoso problema de la carencia de derechos sobre el suelo de las comunidades desplazadas, así como reducir los efectos de los fenómenos naturales adversos.

5. Un vecindario quijotesco en Estados Unidos

No tan lejos de nuestros hogares, en nuestras propias calles, hay también gente que necesita un empujón para salir adelante. Demasiada gente deambula hoy en día sin un techo bajo el que cobijarse. De esa necesidad surgió en EEUU la idea de las tiny houses, casas de medidas ajustadas que, con un presupuesto razonablemente bajo, permiten cubrir las carencias de los más necesitados. Allí se ideó Quixote Village, una comunidad autogestionada en Washington por unos 30 adultos, hasta ese momento sin techo. Las viviendas son de espacio reducido, el suficiente como para albergar una cama y dar cierta intimidad. Las necesidades de alimentación e higiene se cubren en espacios comunes de la propia comunidad.

6. Casas de arena y esperanza en África

Considerado como uno de los países con mayores desigualdades sociales del mundo, Sudáfrica brega con la obligación de cubrir las necesidades de un gran porcentaje de población que bordea el umbral de la pobreza. Para dar cobijo a los que menos tienen, la Ciudad del Cabo organizó un concurso de arquitectura para la construcción de viviendas de protección oficial con un coste máximo de 7.000 dólares. El concurso lo ganó la firma local MMA, que, quizás inspirados en la obra de Nader Khalili, ideó unas viviendas levantadas con un esqueleto de sacos de arena. El resultado es tan óptimo que incluso los propietarios podían construir sus propios hogares.

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7. La casa de fútbol en Brasil

No siempre la nueva construcción es indispensable para cubrir las necesidades arquitectónicas de una comunidad. Así lo advirtió el colectivo ‘1 Week 1 Project’ formado por Axel de Stampa y Sylvain Macaux, que proyectaron cómo aprovechar los estadios construidos para la copa del mundo celebrada Brasil. Según sus diseños, las edificaciones futboleras podrían adquirir un segundo uso para dotar de cobijo a los más necesitados. De momento es sólo una idea, pero el proyecto proporcionaría humanidad a unas construcciones gigantescas que normalmente apenas son utilizadas quincenalmente.

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8. Un puente educativo en China

He aquí una construcción que cubre una necesidad física al tiempo que otra social. Un pueblo remoto de la región china de Fujian necesitaba un puente que conectase su núcleo con la antigua fortaleza, situada al otro lado de un río y de alto valor histórico. El arquitecto Li Xiaodong se puso manos a la obra y diseñó este paso elevado, el cual adquiere también la función de centro educativo gracias a las estancias supletorias, dispuestas para ser utilizadas como aulas. Además, trata de ensamblarse con el entorno con su revestimiento de bambú, así como el de ser un símbolo de conexión entre el pasado (el castillo) y el presente (la villa).

9. El convento de Bambú en Ecuador

Cuando los recursos económicos escasean es imprescindible el uso de la imaginación. Echando mano de un material tan barato y abundante como el bambú, el arquitecto Enrique Mora ideó una construcción en tal material. El objetivo no era otro que el de cubrir las necesidades religiosas de Chone, un área rural de la costa ecuatoriana. El presupuesto, de apenas 15.000 dólares, llevó al arquitecto a aprovechar los recursos de la propia finca y a curar el material in situ. Para la construcción necesitó de 900 bambús y 8 troncos de árboles de laurel y usó mano de obra local.

10. Las casas de cartón en Shigeru Ban

Último ganador del premio Pritzker, algo así como el Nobel de la Arquitectura, el japonés Shigeru Ban lleva 30 años practicando la arquitectura para los más necesitados. Mucho antes de que se crease el término de la “arquitectura sostenible”, este nipón se ha labrado una fama internacional trabajando en proyectos humildes en escenarios de tragedias. Lugares tan dispares como Haití, Turquía o Ruanda, a los que únicamente les une el hecho de haber sufrido catástrofes naturales, han sido el lugar de trabajo de este arquitecto de 56 años, célebre por el uso de materiales tan baratos y fáciles de encontrar como rollos de cartón, piezas plásticas y cajas de cerveza. El objetivo de todo ésto: resolver problemas con el menor coste posible.

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 Fuente:http://www.seresponsable.com/2015/05/01/arquitectura-solidaria-construyendo-un-mundo-mejor/

Por una universidad lectora

Las aulas deben transformar el concepto del mundo de los estudiantes, no formar solamente seres escolarizados.

La Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) y Laberinto Ediciones acaban de publicar, en una coedición, mi libro Por una universidad lectora y otras lecturas sobre la lectura en la escuela (2015). Presenté el volumen en la UJAT, el pasado 23 de abril (Día Mundial del Libro), en el contexto del Segundo Coloquio de Lectores en Tabasco. Sobre las ideas generales de este libro he insistido en diversos ensayos publicados en las páginas de Campus. He aquí algunos fragmentos cuya reiteración no me parece inútil.

En su libro Por qué leer los clásicos, Italo Calvino sentenció: “La escuela y la universidad deberían servir para hacernos entender que ningún libro que hable de un libro dice más que el libro en cuestión; en cambio hacen todo lo posible para que se crea lo contrario. Por una inversión de valores muy difundida, la introducción, el aparato crítico, la bibliografía hacen las veces de una cortina de humo para esconder lo que el texto tiene que decir y que sólo puede decir si se lo deja hablar sin intermediarios que pretendan saber más que él”.

Resulta innegable que un amplio sector académico ha invertido la importancia de los valores en la obra literaria y ha transmitido esta confusión (esta inversión de valores) a los estudiantes universitarios. En el tema de la lectura, por ejemplo, dicho sector cree, sin duda, que lo más importante de la literatura está en el lenguaje y en la técnica, sin tomar en cuenta que la literatura (salvo excepciones) no tiene como tema el lenguaje ni la técnica literaria, sino la vida misma.

Privilegiar lo adjetivo en detrimento de lo sustantivo es lo que ha hecho que el estudio de la literatura se convierta, muchas veces, en una ocupación aburrida y sin alma, a lo cual se suma, en no pocas ocasiones, la mala escritura, es decir la escritura tediosa y desapasionada. En una entrevista de José Ramón López Rubí Calderón (Este País, febrero de 2015) con el sociólogo e investigador de El Colegio de México Fernando Escalante Gonzalbo, éste, con su gran experiencia de lector, abomina de “los textos mal escritos, o sea, escritos en ese español burocrático, agramatical, pedregoso, insulso, que es habitual en las revistas académicas” y que, por ser lo que son, “inmediatamente me previenen en contra del contenido y del autor, porque veo de entrada lo peor del ‘profesionalismo’ de la ciencia”, todo ello a pesar de que “la universidad es impensable sin la cultura del libro, sin la circulación de la letra impresa”.

En sus Dichos de Luder, Julio Ramón Ribeyro escribe el siguiente sarcasmo en relación con la investigación universitaria sobre literatura: “Por favor —dice Luder a su criada—. Deja entrar a quien sea, menos a sociólogos barbudos que están haciendo una tesis sobre El escritor y su tiempo”. Y luego añade otro no menos acre y al mismo tiempo festivo: “Dile que no estoy —susurra Luder a su criada que le muestra una tarjeta de visita—. Es un semiólogo que anda en busca de una estructura”.

Es necesario y urgente devolverle a la lectura su fuerza espiritual regeneradora e incluso su poder redentor, por encima de consideraciones accesorias cuando no superfluas que tienen el propósito de suplantar lo principal. Es importante que la lectura, en su sentido más amplio (y no únicamente académico), pase por la universidad y regrese al ámbito social, más fortalecida, dialógica y comunicante.

Nuestro error, tanto en cultura como en educación, ha sido el privilegiar las capacidades técnicas antes que las potencialidades humanísticas. Desde la más tierna infancia hasta los umbrales de la titulación académica lo que hacemos es un ejercicio memorístico más que una práctica reflexiva. Todos sabemos —lo mismo si lo dijo Einstein que si lo pronunció Pepito— que la memoria es la inteligencia de los tontos, y sin embargo la escuela se sigue montando sobre la memoria para todo, en lugar de abrir los caminos del pensamiento y la discusión. La duda y el escepticismo son siempre mejores maestros que la memorización, pero para la escuela alguien que duda es alguien que padece una patológica inseguridad. Sócrates hubiera sido, en las aulas, un pésimo alumno, y habría reprobado todas las materias.

Por lo demás, los universitarios padecen los mismos problemas que los estudiantes de preparatoria, secundaria y primaria: en una enorme proporción, no leen y no les gusta leer porque, en cuanto a libros, les basta con memorizar autor, título, tema, trama, personajes, género, corriente, época, etcétera, sin tener que leer los libros. Son fruto de los mecanismos tradicionales, vacíos y repetitivos con los que se enseña lengua y lectura en los niveles escolares previos a la matrícula profesional.

Es difícil no plantear, en este punto, el tema de las tecnologías de información. Pero creo que se equivocan quienes ven en las herramientas de internet la muerte del libro en papel y el reinado absoluto de las pantallas y los teclados. De hecho, está suficientemente probado que quienes leen y escriben en papel y son migrantes digitales, leen y escriben también en la computadora y en los demás instrumentos que facilitan más que complican la lectura y la escritura.
El problema de la lectura no radica en que internet sea una competencia frente a la lectura en el formato tradicional del libro en papel, sino en el hecho de que la escolarización no está promoviendo ni fomentando el placer de leer y escribir, sino el deber de leer para hacer tareas, memorizar datos y entregar soporíferos e inútiles reportes de lectura. Los profesores se desesperan porque los reportes de lectura están mal escritos, pero están mal escritos a partir de que los libros están mal leídos: con tedio, con sufrimiento y con rencor.

Aunque nos pese a los nostálgicos, no hay demasiada diferencia entre leer un libro en papel y hacerlo en el Kindle, pero los que leen en el Kindle es porque antes, de todos modos, leían en papel, y disfrutaban (y siguen disfrutando) este ejercicio que no se reduce a las tareas, sino que va más allá incluso del placer, y se vincula con el conocimiento, el hallazgo, la interrogación sobre quiénes somos, hacia dónde vamos y cómo afrontamos la soledad, el dolor, la dicha, la fragilidad, el placer y la certidumbre de sabernos mortales. “Los libros me guían a través de la vida”. Estoy citando a Gorki, con la incómoda sensación de que muchos universitarios no saben quién es Gorki.

Los lectores no pueden reducirse a practicantes de un deber instrumental inmediato. Las bibliotecas, y especialmente las bibliotecas personales, siempre están un paso adelante de las universidades. Quienes contamos con estudios universitarios y seguimos siendo lectores no siempre estamos dispuestos a reconocer (porque es políticamente incorrecto) que ello no fue producto, necesariamente, de las aulas universitarias, donde —si bien nos fue— lo que adquirimos, gracias a ciertos y estupendos profesores, fue el impulso frenético de leer, al mismo tiempo que los libros obligatorios, los libros que se nos daba la gana. En mi caso, yo puedo afirmar esto. Y a veces —ésta es la verdad— nos volvemos lectores voraces sólo si conseguimos sobrevivir a la autoritaria y desalentadora enseñanza de la lengua y la lectura en nuestras escuelas.

En cuanto a las bibliotecas, también hay que decir algo en este sentido. Todavía hay bibliotecarios que se ofenden cuando, en los congresos, algún colega señala o recomienda que —para hacer más eficazmente su trabajo— tendrían que ser bibliotecarios lectores. Algunos reaccionan incluso airados: “¡Cómo que lectores! ¡Si los bibliotecarios leemos todo el santo día!”, exclaman. Otros argumentan que tienen tantos asuntos que atender que no les queda tiempo para otra cosa, pero que, de cualquier forma, leen todo lo que tiene que ver con la biblioteca.
En ambos casos, independientemente de las reacciones (airadas o no), lo que no se ha comprendido del todo es que no se puede trabajar con libros, entre libros, por los libros y para los lectores y usuarios, y únicamente leer sobre bibliotecología o biblioteconomía, es decir exclusivamente sobre la especialidad.

Es como si un editor sólo leyera de ediciones (los hay por supuesto) o como si un ingeniero sólo leyera de ingeniería (y también los hay, y en abundancia). En otras palabras, es importante que los bibliotecarios sean también lectores que diversifiquen sus conocimientos, amplíen sus intereses lectores y fortalezcan su cultura general. Pero no sólo ellos. Todos, independientemente de nuestra profesión, tendríamos que hacerlo, pues el fenómeno es exactamente el mismo en prácticamente todas las carreras con los universitarios y en las universidades.
Durante mucho tiempo se pensó que lo que más se hacía en las universidades era leer. Ya no es fácil sostener este falso optimismo. La verdad es que lo que más se hace en las universidades (y en todos los niveles previos de la educación) es estudiar para los exámenes. Y bien sabemos que estudiar no es lo mismo que leer, aunque para estudiar tengamos que leer.

Muchas universidades públicas de España y América Latina han comenzado a preocuparse seriamente por este problema y, por principio, aceptaron (como acepta su mal un enfermo o su debilidad un adicto) que, en una enorme proporción, los universitarios “no leen”. Este diagnóstico no quiere decir que los universitarios no lean sus apuntes de clase, o los libros o capítulos de libros que deben leer para cursar satisfactoriamente sus materias y, con ello, sacar sin contratiempos su carrera. No. Lo que quiere decir es que no leen nada más que eso, que es bastante poco o casi nada. Ya no es sorprendente encontrar a jóvenes marxistas que nunca han leído un libro de Marx y que todo su conocimiento reside en nociones vagas del marxismo que han sacado de internet.

Lo cierto es que con internet las cosas se facilitaron o se complicaron para la formación intelectual, según se vea. Mucha de la cultura universitaria, hoy, está hecha de fragmentos. Y no hay nada más fragmentado que internet. Es el paraíso de los fragmentos y, por tanto, de la cultura fragmentada y fragmentaria. Muchos universitarios saben algo sobre Aristóteles, Platón, Nietzsche, Hegel, Rousseau, Heidegger, Kant, Benjamin, Sartre, Bettelheim, Propp, etcétera, no necesariamente porque hayan leído libros de estos pensadores, sino porque en la red hay una montaña de artículos y ensayos de interpretación sobre ellos.

Basta poner en el buscador de Google la palabra “Nietzsche” para encontrar más de siete millones de resultados. ¿Pero cuántos han leído realmente a Nietzsche y no lo conocen únicamente de oídas o por vagas referencias? Algunos creen incluso que ya ni vale la pena leerlo. ¿Para qué fatigar El nacimiento de la tragedia, Humano, demasiado humano, La gaya ciencia, Más allá del bien y del mal, Así hablaba Zaratustra, Ecce Homo, El Anticristo, etcétera, si ya hay artículos de tres páginas y ensayos de diez que nos dicen “todo” lo que vale la pena saber sobre el autor? Eso sí, hay quienes hablan de lo que dijo Habermas sobre Nietzsche, porque Habermas es “actual” y está de moda, y porque conocer sus ensayos da más prestigio o más caché —en el bluff  interpretativo— que leer directamente a Nietzsche y sacar las propias conclusiones. Lo cierto es que debería haber más que Habermas.

Lo bueno sería que Comte-Sponville nos hiciera descubrir, por ejemplo, a Spinoza, Montaigne y Alain, pero no únicamente de oídas (para decir lo que Comte-Sponville dice de ellos), sino por trato directo, para que conversemos con esos autores a través de sus libros, luego de que Comte-Sponville nos ha hecho el grandísimo favor de facilitarnos el acceso a ellos. Dado que Habermas nos facilita a Nietzsche, ¿por qué tendríamos que quedarnos con Habermas? Debe, sin duda, haber más.
Internet, que es una herramienta maravillosa y que, además potencia el libro y la lectura, también puede ser el mayor lugar de holganza para los perezosos que, de todos modos, tampoco leen libros en papel. Pican aquí, pican allá; de aquí sacan esa poquita cosa blandengue, insípida, y de más allá otro breve bocado de cosa masticada (interpretada), y ya con eso tienen para aprobar la materia y blofear en Twitter o tuitear en bluff.

Si alguien pasa por las aulas y en ellas no se transforma esencialmente su concepto del mundo, ese alguien será sin duda un escolarizado, pero es también, y al mismo tiempo, un deseducado. Para decirlo con palabras de George Steiner, “el libro y la educación ejercen un extraño, contundente señorío sobre nuestra imaginación y nuestros deseos, sobre nuestras ambiciones y nuestros sueños más secretos. Un gran poema, una novela clásica nos acometen; asaltan y ocupan las fortalezas de nuestra conciencia. […] Quien haya leído La metamorfosis de Kafka y pueda mirarse impávido al espejo, será capaz, técnicamente, de leer la letra impresa, pero es un analfabeto en el único sentido que cuenta”.
De este mismo modo, por analogía, quien haya pasado por las aulas universitarias y no haya transformado su visión del mundo, su percepción de la realidad y el conocimiento de su propia persona, tendrá escolarización y podrá incluso ser, quizá, el más capaz, técnicamente, en el desarrollo de su profesión (porque “se quemó las pestañas”), pero es un deseducado “en el único sentido que cuenta”.


¿Es leer aburrido?
Uno de los mayores pecados del ser humano es el aburrimiento, ya que cuando la gente se aburre es porque no tiene ninguna pasión por la existencia. El aburrimiento no es ni siquiera un estado de ánimo; en todo caso, es un desánimo. Leopardi dijo: “El fastidio no cabe sino en aquellos que no tienen espíritu” y añadió que “para la felicidad son menos nefastos los males que el aburrimiento”. Voltaire, igualmente lapidario, dijo sin más: “Nuestro peor enemigo es el aburrimiento”.
Si los profesores se aburren dando clases, es natural que aburran a sus alumnos. Si los profesores de literatura hacen aburrido el conocimiento de los libros, es natural que los alumnos se preparen desde antes de comenzar la clase al aburrimiento que significará la aburrida disertación del maestro. ¡Y cuesta trabajo pensar que alguien pueda hacer aburrida una clase de literatura teniendo material tan vivo! Y, sin embargo, sabemos que hay quienes son capaces de hacer aburrida hasta una clase de humorismo.
La enseñanza viva de la literatura es aquella que plantea, antes que nada, la seducción del alumno: que goce realmente lo que lee, antes y más allá de los exámenes y los resúmenes. La enseñanza sin vida de la literatura es la que se concreta a los simples datos que son, literalmente, letra muerta en tanto no estimulen el placer de leer y la satisfacción de aprender.


Recitar sin entender
No deja de ser inconsecuente y dramático, o peor aun, melodramático, que después de leer a Homero, Dante, Shakespeare, Goethe y Borges seamos muy capaces de recitarlos de memoria pero no de respetar los semáforos ni al prójimo, ni de albergar en nuestro ser sensible algo, aunque sea un mínimo, de cultura cívica o ético proceder. Mientras esto sea así, careceremos de los suficientes argumentos para convencer a los no lectores de que es mejor leer que no leer, pues Rousseau sentenció implacable: “No puedo imaginar qué clase de bondad puede tener un libro si es incapaz de hacer buenos a sus lectores”.
“Creemos que el conocimiento es importante, pero son los sentimientos los que nos hacen felices o desgraciados”, sostiene José Antonio Marina, y Comte-Sponville resume del siguiente modo la soledad y la grandeza de la moral: “Tú no vales más que el bien que haces, el mal que te prohíbes, y sin otro beneficio que la satisfacción de obrar correctamente”. En palabras de Spinoza: “Hacer el bien y sentirse dichoso”.

Juan Domingo Argüelles

Poeta, ensayista, editor, divulgador y promotor de la lectura. Sus más recientes libros son: Antología general de la poesía mexicana (Océano/Sanborns, 2012-2014), Final de diluvio (Hiperión/Universidad Autónoma de Nuevo León, 2013), Ética y poética de la lectura: El derecho de leer, la libertad de saber (Letra Uno Ediciones, 2013), ¿Es la lectura un derecho? (Ediciones del Ermitaño, 2013), Pelos en la lengua (Ediciones del Ermitaño, 2013), Cuentos inolvidables para amar la lectura (Ediciones B, 2014), Leer bajo su propio riesgo: Mitos y realidades del hábito de leer (Ediciones B, 2014), ¿Qué leen los que no leen?: El poder inmaterial de la lectura, la tradición literaria y el placer de leer (Paidós, 2014, nueva edición corregida y actualizada), Historias de lecturas y lectores: Los caminos de los que sí leen (Océano-Travesía/Conaculta, 2014, nueva edición aumentada), Escribir y leer con los niños, los adolescentes y los jóvenes: Breve antimanual para padres, maestros y demás adultos (Océano, 2014, nueva edición) y Por una universidad lectora y otras lecturas sobre la lectura en la escuela (UJAT/Laberinto Ediciones, 2015).

Fuente:http://campusmilenio.com.mx/index.php/template/opinion/fabulaciones/item/2893-por-una-universidad-lectora

Las 6 mejores campañas sociales de Iberoamérica 2015

Caracol de Plata

La Asociación Civil Caracol de Plata (ACCP) anunció la tarde de este miércoles a los ganadores del Premio a la Mejor Publicidad de Bien Social de Iberoamérica 2015, un galardón que tiene como objetivo el destacar a aquellas campañas y marcas que mayor impacto obtuvieron en la sociedad a través de sus mensajes.

En un evento realizado en el marco del VIII Encuentro Latinoamericano de Empresas Socialmente Responsables, la directora de la ACCP, Nancy Pearson, destacó el trabajo que en conjunto lograron tanto empresas como agencias publicitarias para generar campañas de gran trascendencia como las que se vieron durante los últimos 12 meses.

“Las empresas se están dando cuenta de que realizar campañas sociales es un ganar – ganar para todos, ya que ayudan a la sociedad y a la par generan esa liga con los consumidores que están buscando”, comentó.

En total, fueron seis las categorías en las que la organización premió a las distintas campañas publicitarias sociales que decidieron participar con sus proyectos en el certamen: medios impresos, medios digitales, publicidad exterior y activaciones, radio, televisión y campañas integradas.

Entre los finalistas de cada rubro se encontraron trabajos provenientes de cada zona de la región, siendo algunos de los más destacados Argentina, Brasil, Costa Rica, Guatemala,México, Perú, Venezuela y Colombia.

“Cada una de las campañas ganadoras en el certamen consiguió dejar una huella importante en la sociedad, concientizando a las personas sobre la relevancia del mensaje que estaban dando”, agregó Pearson.

A continuación te presentamos a las campañas publicitarias que fueron reconocidas como las mejores de Iberoamérica en las diferentes categorías del certamen realizado por Caracol de Plata.

Categoría: Medios Impresos

Campaña Ganadora: “Marcas”

País: Argentina

Agencia: Ideas de Fuego

La Asociación Civil El Arca, especializada en el cuidado de los derechos de los niños, realizó junto al equipo creativo de Ideas de Fuego una exitosa campaña publicitaria enfocada a distintas revistas y que tuvo como objetivo el retratar los problemas de maltrato infantil que existen.

Segundo lugar: “Dragón”, campaña publicitaria hecha por la agencia Publimark Lowe para la Cruz Roja de Costa Rica.

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Categoría: Medios Digitales

Campaña Ganadora: “Bald Cartoons”

País: Brasil

Agencia: Ogilvy

La categoría de medios digitales fue ganada por “Bald Cartoons”, realizada por Ogilvy Brasil y la organización contra el cáncer infantil y juvenil, GRAACC. La idea de la agencia fue acabar con el problema de discriminación infantil hacia los pequeños con cáncer, usando para esto sus caricaturas favoritas, generando una campaña que llegó a 230 millones de personas.

En la terna final también estuvieron: “Blind Date”, hecha por OneWG en Brasil, y “El primer post en Braille”, creada por McCann Lima en Perú.

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Categoría: Publicidad Exterior y Activaciones

Campaña Ganadora: “Hair Fest, Casa de la Amistad”

País: México

Agencia: Ogilvy & Mather

El problema del cáncer en los niños fue también el tema de la campaña que hicieron la Casa de la Amistad y la agencia publicitaria Ogilvy & Mather. La meta que tenía la campaña era recaudar cabello para proveer a los niños de pelucas que pudieran hacerlos sentir más seguros. Ellos decidieron cumplir con su objetivo apoyándose en el rock.

En la terna final también estuvieron: “Devlyn Kara-Oh-Qué”, hecha por BBDO en México, y “Firma una teta”, de la agencia David en Argentina.

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Categoría: Radio

Campaña Ganadora: “Coyote”

País: Guatemala

Agencia: The Ad Company Guatemala

Guatevisión y The Ad Company realizaron una campaña para radio enfocada en hablar acerca de los riesgos que existen al utilizar un “coyote” para intentar llegar hasta Estados Unidos, con miras a generar conciencia acerca de los abusos que este tipo de personas pueden llegar a realizar durante el recorrido hacia el país de las oportunidades.

En la terna final también estuvieron: “Crush Drinks”, de McCann Lima en Perú, y “El lado de los que ayuda”, hecha por TBWA en Colombia.

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Categoría: Televisión

Campaña Ganadora: “Violencia Familiar”

País: Venezuela

Agencia: Leo Burnett Venezuela

Amnistía Internacional (AI) tiene una larga historia y relación con la industria de la publicidad que se hace patente en el spot que la agrupación trabajó junto a Leo Burnett. Se trató de una campaña simple, sencilla, pero con una fuerte mensaje y critica hacia el problema de la violencia intrafamiliar, ¿cuál fue el resultado del trabajo que hizo AI?

En la terna finalista también estuvieron: “Hospital”, un trabajo de Beker/Socialand en México, y “Ramiro y Teresita”, una campaña hecha por la agencia Recreo también en nuestro país.

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Categoría: Campañas Integradas

Campaña Ganadora: “Las mejores historias del Mundial se viven fuera de la cancha”

País: México

Agencia: Terán TBWA

Durante el Mundial de Brasil 2014 fuimos testigos de más de una centena de campañas publicitarias, pero GNP no quiso ser una más de las empresas que subieron a este barco, creando junto a Terán TBWA una campaña que cuenta algunas de las historias que se generan a las afueras de las canchas de fútbol.

En la terna finalista también estuvieron: “Anita Garibaldi”, realizada por Y&R en Chile, y “¿Quién salva a quién?, de BBDO en México.

Fuente:http://www.altonivel.com.mx/50795-las-6-mejores-campanas-sociales-de-iberoamerica-2015.html

Un recorrido por la historia económica del país

economia mexico

“Normatividad Bancaria 2015” es una obra que presenta la evolución histórica de la política económica que ha seguido el país  y sus condicionantes, políticos, sociales y financieros. 

Mucho se ha escrito sobre la reforma financiera, antes y después de su promulgación, pero poco se ha dicho acerca del proceso histórico del que deriva ni se ha profundizado en los aspectos que son determinantes para conseguir los objetivos planteados. En el libro “Normatividad Bancaria 2015” se encuentra la información necesaria para hacer cruces con los elementos referidos y la normatividad que ha surgido en los doce meses siguientes a la promulgación de la reforma.

“Normatividad Bancaria 2015” es una obra que presenta la evolución histórica de la política económica que ha seguido el país  y sus condicionantes, políticos, sociales y financieros. La obra recorre un camino de hechos y consecuencias que van desde el desarrollo estabilizador  hasta el neoliberalismo  y los hitos que en un periodo de casi 70  años se han registrado en el país.

Este tránsito permite ubicar las crisis económicas de México y las decisiones que a partir de éstas se tomaron. Son capítulos de la historia del país que ya han sido tratados por historiadores y analistas, pero cuyo valor radica en que se ubican en el contexto de los determinantes del sistema  financiero y su evolución hasta llegar a enero de 2014 como el punto de inflexión en el que se plantean los elementos que, desde la perspectiva de los autores, habrán de ser medulares para la consecución de los objetivos: la inclusión financiera (en un país cuya población y geografía es altamente diversa), la innovación en la práctica bancaria y la tecnología.

Es un hecho que la inclusión financiera es un factor determinante en programas de reducción de pobreza, crecimiento económico e igualdad de ingresos. La inclusión es el acceso y uso de servicios financieros formales en el marco de una regulación apropiada que garantice esquemas de protección al consumidor y promueva la educación financiera para mejorar las capacidades financieras de todos los segmentos de la población.

En México, según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) realizada en el 2012: 44% de la población adulta (30.9 millones) no cuenta con ningún producto dentro del sistema financiero formal (ahorro, crédito, seguros o previsión para el retiro); 56% de la población adulta (39.4 millones) utiliza algún producto financiero, ya sea de ahorro, de crédito, de seguros o de ahorro para el retiro; 97% de la población adulta (77.6 millones de personas) tiene acceso al sistema financiero, sin embargo, sólo 56% usan algún producto financiero; y 35.5% de los adultos (25.0 millones) utilizan instrumentos de ahorro formal a través de alguna institución financiera.

El reto de la inclusión  es grande ya que la penetración  financiera como  el porcentaje de población adulta con acceso a una cuenta con intermediarios financieros es de 25% en México, mientras que en Chile  es de 60%; Colombia 41%; Brasil 43%; India 48%; China 42%; Rusia 69% y Sudáfrica 46%. México ocupa del  último lugar en medición  estándar  de penetración financiera en comparación con los países que el Banco Mundial  califica como de ingreso medio-alto.

En cuanto a  la tecnología, la aparición de factores tecnológicos relacionados con la evolución del comportamiento social ofrece un abanico de oportunidades sin precedentes históricos, porque la forma de interactuar entre los oferentes de servicios financieros y los usuarios está cambiando constantemente a la industria, la cual se verá encaminada hacia: la mejora de las capacidades de venta cruzada de productos financieros o no financieros, a partir de patrones de compra o de interés mostrado en determinados productos disponibles en línea; control de fraude; mejora de sistemas de calificación del crédito; la fidelización y retención de clientes; incremento del rendimiento operativo; y facilidad de innovación y mejora continua.

Es evidente que la inclusión financiera y la evolución tecnológica son determinantes para el cumplimiento de los objetivos de la reforma financiera, concretamente para contribuir al  crecimiento económico del país a largo plazo,  de ahí la importancia de que sean abordados en estas páginas en las que  encontraremos  las disposiciones transitorias, así como las principales acciones y reformas emitidas en el año posterior a la promulgación de la reforma financiera.

Fuente:http://www.forbes.com.mx/un-recorrido-por-la-historia-economica-del-pais/

¿Qué podemos aprender de los jóvenes líderes empresariales?

Una fuerte ética de trabajo para usar a las empresas para generar acciones benéficas, así como una mayor disposición a tomar decisiones respecto a sus carreras con base en sus ideas, son algunas de las nuevas perspectivas que están adoptando los jóvenes empresarios en Latinoamérica.

Líderes

Cuando me invitan a dar una charla acerca del emprendimiento social, comienzo por mostrar una serie de imágenes relacionadas con causas sociales y medioambientales y por preguntarle a la audiencia cuáles son las que los conmueven. Cuando la audiencia está compuesta de emprendedores jóvenes, estudiantes universitarios y activistas, la respuesta tiende a ser una abrumadora muestra de manos cada vez que cambio de imagen.

Algo muy diferente ocurrió en Ecuador hace algunos días con un grupo de líderes empresariales con bastante experiencia. Una imagen acerca de la creciente desigualdad sólo produjo miradas en blanco y una pregunta de un alto ejecutivo: “¿Qué no es así el mundo?”

Las diferentes reacciones son de hecho parte de una tendencia más amplia. El Informe Milennial de Deloitte 2015 resalta la brecha en cuanto a valores de liderazgo entre generaciones.

Por ejemplo, mientras que el 37% de los milenniales espera que el bienestar del empleado sea una de las principales prioridades corporativas, sólo el 17% de los dirigentes piensa así.

De igual manera, el 27% de los profesionales más jóvenes priorizaría hacer una contribución positiva a la sociedad y al medio ambiente si estuviera en posición de hacerlo, comparado con sólo el 18% de los altos dirigentes.

IMAGINANDO SUS PROPIAS SOLUCIONES
El año pasado la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reportó que 108 millones de jóvenes en América Latina estaban enfrentando una crisis de empleo.

Dado este hecho, se anticipaba que los jóvenes se conformarían con cualquier trabajo que pudieran obtener. No obstante, observamos un fenómeno muy diferente: la escasez de empleo ha inspirado a toda una generación a crear sus propias soluciones por medio de start-ups, con frecuencia resolviendo retos sociales y medioambientales que el mercado no ha sabido abordar.

Entre los jóvenes empresarios latinoamericanos existe una fuerte ética de trabajo para usar las empresas como una fuerza para hacer el bien.

Eso es evidente al echarle un rápido vistazo a la lista de 50 Global Shapers que acudirán al Foro Económico Mundial sobre América Latina este año: más del 90% son emprendedores sociales o cívicos, una nueva generación de líderes empresariales cuyo objetivo es un mundo mejor.

Desde el diseño sostenible hasta los datos abiertos para la innovación cívica, esta es una generación de líderes para quienes una carrera sin propósito es algo impensable.

Los Global Shapers en América Latina no están solos. La encuesta de Deloitte de 2015 a más de 7 mil 800 profesionales educados, nacidos después de 1982, muestra un cambio generacional.

Los mileninales creen que el propósito de una empresa no es sólo generar ingresos: el 51% de los encuestados se enfocan en la creación de empleos, mientras que el 44% dice que las empresas deben mejorar las sociedades y el medio ambiente; el 46% hablan de la generación de ingresos. Esto es más que una simple preferencia; los milenniales están dispuestos a tomar decisiones respecto a sus carreras con base en sus ideas.

Michelle Arevalo-Carpenter es jefa ejecutiva de Impacto Quito y Global Shaper.

Fuente:http://www.elfinanciero.com.mx/wef-cancun/que-podemos-aprender-de-los-jovenes-lideres-empresariales.html