En América Latina, casi 20% de 106 millones de jóvenes no estudia ni trabaja

Sólo 37% de la población mayor de 27 años tiene secundaria.

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En América Latina se estima que de los 106 millones de jóvenes que viven en la región, casi 20 por ciento (21.2 millones) no estudia ni trabaja, 33 por ciento sólo se dedica a trabajar y 13 por ciento estudia y labora simultáneamente. Datos de la Organización Internacional del Trabajo revelan que entre la población mayor de 25 años, sólo 37 por ciento ha logrado concluir su educación secundaria.

En este contexto, la Organización de Estados Iberoamerianos (OEI) destaca la necesidad de fortalecer una visión amplia de la alfabetización y la educación que considere, además de la habilidad de leer y escribir, generar nuevas competencias para la vida productiva.

De acuerdo con el Plan Iberoamericano de Alfabetización (PIA) 2015-2021, entre sus metas prioritarias se incluye aumentar la tasa de alfabetización en los países de la región, pues reconoce que si bien existen avances, subsisten los retos.

Tan sólo en 2006 se estimó que en la región vivían 34 millones de personas analfabetas, mientras 40 por ciento de la población (110 millones de personas) no había concluido su educación primaria.

Al participar en el Simposio internacional: alfabetización a lo largo de la vida, convocado por la Secretaría de Educación Pública, Arturo Velázquez Jiménez, representante en México de la OEI, destacó que con el PIA 2015-2021 se busca el fortalecimiento de las estrategias para prevenir el abandono escolar en prescolar, primaria y secundaria.

También se detectó que es necesario incrementar el número de personas jóvenes y adultas que puedan acceder a programas educativos en todos los niveles y modalidades, a fin de que logren concluir su educación.

Además, dijo, hay que desarrollar sistemas de reconocimiento, acreditación, evaluación y certificación de aprendizajes.

El PIA destaca entre sus objetivos mejorar la calidad de la oferta educativa, incrementar la cooperación técnica y financiera con los países iberoamericanos, promover estudios y sistematizaciones regionales sobre educación de jóvenes y adultos.

En lo que respecta a los indicadores del analfabetismo en México, Héctor Robles, de la Dirección General para la Integración y Análisis de la Información del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, destaca que 1.3 por ciento de los jóvenes de 15 a 24 años no sabe leer ni escribir, esto es, poco más de 271 mil adolescentes y jóvenes.

De ellos, se estima que 139 mil viven en zonas rurales; 33 mil 521 en zonas semiurbanas, y 98 mil 324 en ciudades. Casi 70 mil muchachos que no saben leer ni escribir viven en hogares indígenas, y cerca de 75 mil en comunidades de alta marginación. A esto se suma que 17.9 por ciento de la población de 15 a 24 años, es decir, 3.8 millones, no concluyó secundaria.

Fuente:http://www.educacionyculturaaz.com/educacion/en-america-latina-casi-20-de-106-millones-de-jovenes-no-estudia-ni-trabaja/

Tipos de educación superior. ¿Qué me conviene más?

Vivimos en un mundo globalizado, donde la tecnología avanza con gran rapidez y hace que día a día surjan nuevos conceptos y competencias por aprender o profundizar. Es decir, la necesidad de actualizar y contar con un mayor conocimiento y conjunto de habilidades es el factor común de nuestro tiempo. Además,  tener un título de educación superior viene acompañado de buenos incentivos. Quizá el más importante es el premio salarial, que quiere decir que los jóvenes egresados de una Universidad o Instituto ganan en promedio un sueldo mayor que aquellos que únicamente llegaron a la preparatoria. En suma, la educación superior es un mecanismo por medio del cual se pueden obtener conocimientos y hacer frente a la exigencia de estar cada vez mejor preparados.

La universidad no es la única opción. La educación superior no se limita a estudiar una licenciatura o ingeniería. Hay varias opciones educativas después de salir del bachillerato y cada una tiene pros y contras. Ante la pregunta de “¿qué me conviene más?” es indispensable que antes de intentar contestarla tengas una buena idea del tipo de cosas que te gustaría hacer en tu vida profesional y cuáles son los medios para cumplirlas. Si no tienes muy claro qué quieres hacer quizá es oportuno contestar nuestro test de competencias pues te dirá qué tipo de competencias son afines o te interesan más.

Si tienes claro qué quieres hacer, el siguiente paso es dedicarle tiempo a evaluar qué opciones de educación superior están a tu alcance. Recuerda que hay más opciones que sólo estudiar una licenciatura o ingeniería. En realidad, la manera de elegir un programa o modalidad de estudio responde a cuestiones muy personales. Al momento de elegir te puedes hacer las siguientes preguntas: ¿Cuánto tiempo tengo o quiero pasar estudiando? ¿Necesito trabajar mientras estudio? ¿Prefiero estudiar algo de manera más general o más práctica?

¿Cuáles son los distintos tipos de educación superior?

En México existen tres opciones para continuar tus estudios una vez que sales de la preparatoria.

1. Técnico Superior Universitario

El título de técnico superior universitario se puede considerar como un nivel que está entre el bachillerato y la licenciatura, y que posee un enfoque dual. Combina tanto el aprendizaje en el aula con la práctica de estos conocimientos en talleres o laboratorios que simulan un ambiente más similar al de una empresa. Además, en la mayoría de los programas el último cuatrimestre del programa se cursa completamente en el sector laboral, a través de una estadía en lugares de trabajo para que el estudiante adquiera y ponga en práctica lo aprendido. La duración de los estudios de técnico superior universitario son de dos a tres años.

Al concluir tus estudios obtendrás un título que te avala como profesionista de cierto campo y, en algunos casos, podrás optar por validar tus estudios para incorporarte o inscribirte en un programa de licenciatura o ingeniería. Aunque ten cuidado, pues la mayoría de los programas de TSU son de carácter terminal.

2. Licenciatura o ingeniería

Esta es la opción más popular entre los jóvenes de nuestro país, pues alrededor del 90 por ciento de los inscritos en la educación superior cursan una licenciatura. Los programas de estudio de esta duran en promedio cuatro años y tienen un enfoque más general que los programas de TSU. Los programas de estudio que concentran la mayor parte de los estudiantes en estas modalidades son Administración, Contabilidad, Derecho, Educación, e Ingenierías. Además, la demanda por estos programas se ha mantenido constante a lo largo de los últimos años.

Al concluir tus estudios recibirás un título de Licenciado o Ingeniero que te permitirá acceder a estudios más avanzados o de posgrado, como maestría o doctorado.  Además, para muchos trabajos, el contar con un título universitario de este tipo es esencial. A nivel nacional existen más de 3,000 escuelas (tanto públicas como privadas) que ofrecen este tipo de programas, aunque la calidad de los programas que ofrece cada una de estas instituciones varía.

3. Escuela Normal Superior

Estudiar en la  Escuela Normal Superior significa que te interesa prepararte para llegar a ser docente o profesor.

Al salir de la ENS obtendrás un título de licenciatura en Educación Preescolar, Primaria o Secundaria con especialidades en distintas materias tales como español, matemáticas, biología, química, geografía, historia y lengua extranjera, así como en Educación Especial, Educación Física y Educación Preescolar, y Primaria Intercultural Bilingüe.  El programa de estudios dura cuatro años, en donde se aprenden conceptos sobre la docencia de forma teórica y práctica, además de llevar a cabo prácticas formativas.

Fuente:https://www.profesionistas.org.mx/profesionistas/tipos-de-educacion-superior-que-me-conviene-mas/

Ciudades inteligentes: pasos hacia la Sustentabilidad urbana

Ya sea mediante proyectos urbanísticos totalmente nuevos o incorporándose a centros urbanos ya existentes, el concepto de ciudades inteligentes está cada vez adquiriendo más presencia, incluyendo a Chile. Detrás de él está un tipo de desarrollo urbano basado en la sustentabilidad y la eficiencia, con un respeto extremo de los aspectos ambientales y el bienestar de la sociedad, apelando especialmente a las nuevas tecnologías.

Un ejemplo es Fujisawa SST, un proyecto japonés de 19 hectáreas desarrollado en conjunto por el sector público y un consorcio privado de 18 empresas -encabezadas por Panasonic- y cuyas primeras 19 casas, de las 3 mil que contempla, comenzaron a habitarse en noviembre pasado.

El objetivo de los diseñadores es que las emisiones de carbono sean 70% más bajas que las que tenía una ciudad del mismo tamaño en 1990. En cuanto al consumo de agua, aspiran a que sea 30% menor.

Además, debido a la historia geológica de Japón, las edificaciones son a prueba de sismos. No solo eso, un edificio del complejo funciona como central de emergencia en caso de terremotos e incluye para eso un acopio de alimentos no perecibles, equipo de primeros auxilios y energía almacenada para tres días.

Otro proyecto bastante avanzado es Songdo, en Corea del Sur, que es apoyado por Cisco. Es un nuevo distrito de negocios de Seúl que ya está completado en un 60% y alcanza una población de 70 mil personas, un tercio de las que proyecta para 2018, cuando está prevista su inauguración oficial.

Songdo incluye un sistema de extracción de basura mediante tuberías, que la lleva desde cada departamento directamente a un centro especial donde es procesada, por lo que no hay basureros en las calles.

Además cuenta con avanzados sistemas de domótica e incluso clases por telepresencia en cada departamento.

En India, en tanto, el gobierno anunció un plan para construir al menos 100 ciudades inteligentes, comenzando con Dholera, en el corredor industrial Delhi-Mumbai, que aspira a transformarse en el Shanghai indio.

Cada hogar de esta ciudad de 22,5 kilómetros cuadrados estará conectado a la luz eléctrica, gas, agua e internet mediante una red inteligente.

SmartCity Santiago

Más allá de los nuevos proyectos, el concepto también está cambiando urbes ya existentes de Europa y América.

Es así como General Electric desarrollará un recambio completo de luminarias en la ciudad de San Diego (California) con tecnología LED, a las que se les incorporará una administración inteligente manejada por internet, destaca Jeremías Aryan, marketing manager para el Cono Sur de la empresa.

Esto incluye sistemas de geoposición, y telegestión. “Podemos definir en qué espacio va la luz y dirigirla solo adonde queremos, con lo que no hay contaminación lumínica y tampoco desperdicio”, dice. Al tener todos los dispositivos de iluminación con un sistema inteligente “es posible administrar diversas funciones, desde estacionamientos hasta la seguridad y el control del tránsito”.

En Chile el concepto también ya está a prueba en la SmartCity Santiago, que funciona en Ciudad Empresarial desde el año pasado.

“Posee una red de distribución eléctrica que puede detectar anomalías en ellas (como fallas) y puede reconfigurarse en forma automática o remota para acotar al máximo el impacto, a la espera de su normalización”, dice Andreas Gebhardt, gerente general de Chilectra, empresa que impulsa el proyecto.

Además incluye medidores inteligentes, con comunicación permanente a un centro de control.

También incorpora tecnología complementaria, como alumbrado público de última tecnología con capacidad de control a distancia, cámaras de seguridad y vigilancia de alta definición, cargadores para vehículos eléctricos y sistemas de generación distribuida fotovoltaica, que permite aportar energía al sistema central.

VIA/SUSTENTARE

Fuente:http://prohumana.cl/2015/02/ciudades-inteligentes-pasos-hacia-la-sustentabilidad-urbana/