Indicadores educativos en México: perspectiva comparada desde la OCDE

Por José Antonio Ardavín.
Director del Centro de la ocde en México.-

Como cada año, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) publicó en septiembre el Panorama de la Educación 2011 que constituye un acervo estadístico de los indicadores de educación de los 34 países miembros y que en esta ocasión incluye, para algunos indicadores, a dos países no miembros: Rusia y Brasil, que participan en el Sistema de Indicadores de la Educación (INES) de la OCDE, así como otros países miembros del G20 (Argentina, China, India, Indonesia, Arabia Saudita y Sudáfrica). Por ser la edición conmemorativa del 50 aniversario de la OCDE, el documento incluye una breve reseña de los cambios significativos en materia educativa entre 1961 y 2011. Este artículo hace referencia a dichas modificaciones y pone énfasis en la posición relativa de México en varios indicadores, los avances alcanzados y los retos aún pendientes.

50 AÑOS DE AVANCE EDUCATIVO

En los últimos 50 años, la expansión de la educación ha contribuido a una trasformación fundamental de las sociedades en los países de la OCDE. En 1961 la educación superior era privilegio de pocos e incluso la educación media superior era inalcanzable para la mayoría de los jóvenes en muchos países. Hoy, más de 80% de los jóvenes de entre 25 a 34 años en la ocde han terminado la educación media superior y cerca de 40% en promedio concluyeron la educación terciaria.

México ha tenido avances significativos duplicando el acceso de la población de entre 25 a 34 años a ambos niveles educativos con respecto a la generación que hoy tiene 55 a 64 años, mientras que 21% de la población mexicana de entre 55 y 64 años terminó la educación media superior, este porcentaje se elevó a 42% entre los jóvenes de 25 y 34 años. Una evolución similar se observa en el nivel superior, con sólo 9,8% de aquellos que ahora tienen entre 55 y 64 años y cuentan con educación superior, en comparación con el 20,2% de quienes tienen entre 25 y 34 años y cuentan con ese nivel de estudios. Los estándares de logro continúan entre los más bajos en los países de la OCDE, peores incluso que los de Chile (para ambos niveles educativos) y que los de Brasil (en educación media superior).

Resulta obligado referirse al caso de Corea, que junto con México, pertenecía al grupo de países que en 1961 tenía una baja matriculación en educación media superior y terciaria, Corea con un esfuerzo educativo sin precedentes, ha logrado colocarse como el primer país de la OCDE, en 2011, en ambos rubros (gráfica 1). Hoy prácticamente 100% de los coreanos entre 25 y 34 años cursaron la educación media superior y más de 60% terminaron la educación terciaria, superando a países como Canadá y Japón, quienes partieron de una situación más favorable y tuvieron también avances significativos a lo largo de estas 5 décadas. El caso de Corea demuestra que una apuesta vigorosa por la educación puede constituir un impulso importante al crecimiento de la economía y la reducción de la desigualdad.

EL SISTEMA EDUCATIVO MEXICANO EN PERSPECTIVA COMPARADA

El sistema educativo mexicano ha tenido avances en las últimas décadas, logrando una participación educativa de casi 100% para aquellos en edad de entre 5 y 14 años. Ahora bien, dado que la población de esta edad se reduce a partir de sus niveles más altos en 2007 (gráfica 2), el desafío para México es proporcionar educación a la población más grande de jóvenes que el país verá en algunas décadas y aumentar su inversión por estudiante.

Un gran reto del sistema educativo mexicano es mantener a los egresados de primaria y secundaria dentro del sistema, ya que las tasas de participación para edades en los niveles medio superior y superior siguen siendo bajas. Sólo 52% de aquellos en edad de 15 a 19 años están matriculados y aunque esto representa 10% más que en 2000, resulta bajo comparado con Brasil (75%), Chile (73%) y la media de la OCDE (82%).

Si seguimos avanzando en las edades, podemos ver que la tendencia se mantiene, ya que sólo 11% de los mexicanos de entre 20 y 29 años participan en la educación —2% más que en 2000—, a diferencia de sus homólogos que viven en Chile (23%), Brasil (21%) y en promedio en los países de la ocde (26%). Con 45%, las tasas de graduación en la educación media superior  son las segundas más bajas entre los países de la OCDE después de Turquía —de entre los egresados— y sólo 52% de los estudiantes concluyen sus estudios dentro de la duración teórica de los programas (frente al 68%, en promedio de los otros países de la OCDE).

GASTO EDUCATIVO

Muchas de estas mejoras se han dado por el significativo aumento en el gasto en la última década (cerca de 1% el último año), llegando a 5,8%, cerca de la media de la ocde que es de 5,9%. Si lo vemos como proporción del gasto público total, México tiene el porcentaje más bajo de la OCDE (24% en comparación de la media de 43%). La proporción en inversión para la educación —que representa 20,6% del gasto público total— es la mayor entre los países de la OCDE; esto demuestra la importancia que se le ha dado a la educación. Sin embargo, la distribución por alumno y por etapa educativa muestra retos importantes por afrontar.

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En términos absolutos, la inversión anual por estudiante para todos los niveles educativos asciende a 2 mil 284 dólares (convertidos mediante paridad de poder de compra), pero es considerablemente menor que la media de la ocde: 8 mil 169 dólares. Este nivel es similar al de otros países de América Latina según datos en el Panorama de la Educación 2011  (Argentina, Brasil y Chile).

El gasto por estudiante en educación superior es 3,3 veces mayor que el de educación básica (es decir, la segunda proporción más grande después de Brasil, que gasta 5,4 veces más en un estudiante de educación superior que en un alumno de escuela primaria). La cantidad que se gasta por estudiante en educación superior se mantuvo entre 1995 y 2000, y aumentó 17% entre 2000 y 2008. Esto es, más que el incremento de la media de la OCDE, de 14%.

EL PENDIENTE FUNDAMENTAL: LA CALIDAD

La inversión en educación tiene un alto rendimiento tanto para las personas como para los países, siempre y cuando sea de calidad. México estableció (consciente de esta realidad y del rezago significativo que registró en las evaluaciones de PISA en 2000 y 2003) una meta de desempeño para lograr un promedio de país combinado de 435 puntos en lectura y matemáticas.

Entre 2003 y 2006 los resultados de lectura aumentaron de 400 a 410 puntos y, entre 2006 y 2009, los resultados subieron de nuevo de 410 puntos a 425. Estos resultados están relacionados con una de las más altas proporciones de tiempo de enseñanza dedicado a lectura, escritura y literatura (30% en comparación con la media de la OCDE, de 23%), el segundo porcentaje más alto después de los Países Bajos. En matemáticas, el desempeño de México continúa mejorando, partiendo de 385 puntos obtenidos en 2003, a 406 en 2006, y 419 en 2009, de hecho, fue el país que más mejoró en este periodo. La diferencia en el estatus socioeconómico, tal como lo mide el índice de estatus social, cultural y económico de pisa, aparece principalmente entre  las escuelas en México, y no dentro  de ellas. Esto muestra un nivel de integración bajo entre los diferentes estratos sociales de las escuelas y una segregación entre los establecimientos escolares.

Contrario a lo que podría esperarse, la distribución de los resultados de pisa para México muestra que el desempeño está menos influido por el entorno socioeconómico que en otros países de la OCDE y del g20, con excepción de Indonesia. Esta asociación se redujo 7% entre 2000 y 2009, representando la cuarta caída entre los miembros de la ocde y la segunda más grande entre los países de América Latina que participan en PISA.

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Una de las razones que llevan a los padres a elegir las escuelas de sus hijos es el nivel educativo de la institución, y existe la percepción de que las escuelas privadas ofrecen una mejor educación. En promedio, entre los países de la OCDE, así como en México, la diferencia de desempeño entre escuelas públicas y privadas favorece a las segundas. Sin embargo, después de considerar el entorno socioeconómico de escuelas y estudiantes, la diferencia se invierte y es estadísticamente significativa a favor de las públicas.

En suma, es importante reconocer el progreso que ha tenido el sistema educativo mexicano, pero también insistir en que, dadas las condiciones demográficas del país, se requiere un esfuerzo educativo importante que, en el caso de Corea, se tradujo en una mayor igualdad, productividad y crecimiento económicos.

Entre los retos se encuentra mejorar la eficiencia del gasto, promover la permanencia y asistencia a niveles medio superior y superior, además de mantener el enfoque en la calidad de la educación que se ha dado al usar estándares como la prueba PISA.

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Fuente:http://educacionyculturaaz.com/educacion/indicadores-educativos-en-mexico-perspectiva-comparada-desde-la-ocde/

Expectativas laborales para el futuro

Employees In Class On BuildingLas tendencias laborales constantemente están cambiando a medida de que la economía se vuelve variable; expertos apuntan a que el mercado laboral será muy distinto a como lo conocemos hoy en día.

Para ofrecer un panorama general sobre el mercado laboral, es necesario tomar en cuenta tres aspectos que, de acuerdo con que el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos, serán los que marcarán las nuevas tendencias del trabajo a nivel global: cambios en los patrones demográficos, el cambio tecnológico, y el camino de la globalización económica.

Tendencias Demográficas

En América del Norte, las tendencias demográficas suponen grandes retos económicos en las próximas décadas. En México, a pesar de que la población envejecerá hasta el 2030, se tendrán que aprovechar los recursos que se tienen para crecer y desarrollarse económicamente.

De acuerdo con el Departamento del Trabajo de los Estados Unidos, nuestro país aún tiene mucho trabajo qué hacer en cuanto al desarrollo del capital humano y la productividad de la mano de obra antes de que la población actual comience a envejecer.

En el caso de Canadá y Estados Unidos, ambos enfrentarán el envejecimiento de los llamados “baby boomers”, término utilizado para referirse a las personas nacidas entre 1946 y 1964, después de la Segunda Guerra Mundial, y quienes alcanzarán, en poco tiempo, el promedio de 65 años de vida. Debido a su jubilación, el crecimiento de la fuerza laboral disminuirá.

Cambios tecnológicos

El acelerado ritmo en la incursión de la tecnología propiciará un nuevo ambiente laboral basado en una era digital, lo que implicará cambios en los modelos de contratación y en las relaciones de trabajo.

La incursión de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) generarán avances en los microprocesadores, en la robótica, en la aplicación de máquinas, etcétera, por lo que la demanda laboral crecerá y con ello, la productividad. Las empresas necesitarán personal altamente calificado para la ejecución de estas tareas, por ello surgirán nuevas profesiones y nuevos campos de exploración basadas en las nuevas tecnologías.

Globalización Económica

La globalización ha propiciado cambios en las estrategias de competencia, ya que se pasa de un modelo de ventaja competitiva, a un modelo basado en la reducción de los costos de producción.

La accesibilidad de los mercados de trabajo de bajo costo permitirá superar las barreras en los sistemas de producción de los países más desarrollados, los cuales estaban imposibilitados para reducir el valor de su producción. Asimismo, permitirá la creación de un mercado mundial eliminando las limitaciones geográficas, ya que permitirá la conexión entre los centros de producción y consumo de manera rápida y eficaz, aumentando así el rendimiento.

En ese sentido, la combinación de estos tres aspectos nos lleva a pensar en la nueva formulación del mercado laboral y en las nuevas profesiones que tendrán un futuro laboral prometedor. De acuerdo con la Organización de Cooperación de Desarrollo Económico (OCDE), los nuevos empleos en los países desarrollados estarán basados en el conocimiento, es decir, en aquéllos  profesionales con capacidades técnicas, formación práctica, habilidades directivas y espíritu emprendedor.

La OCDE también señala que las nuevas profesiones que tendrán rentabilidad serán las relacionadas con las ciencias ambientales, con la biotecnología, el cambio climático, la investigación médica y biológica, el cuidado de la salud, el estudio de la función de los genes, el conocimiento de la secuencia del genoma humano, etcétera.

Es muy importante que explores nuevos campos y áreas de profesión que podrían traerte múltiples beneficios, ya que al ser nuevos, la demanda, probablemente se reduciría. Hoy en día, las empresas buscan que su personal sea competitivo, creativo, innovador y que tengan las habilidades para lograr un buen posicionamiento de la compañía.

Fuente:http://www.observatoriolaboral.gob.mx/swb/es/ola/expectativas_laborales_futuro?page=1

La década de la productividad

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La productividad laboral media de México ha estado estancada desde la década de los ochenta. En un día, el mexicano promedio produce menos de la cuarta parte de lo que produce un trabajador americano. Esta diferencia explica por qué los ingresos de los mexicanos son más bajos, y lo más preocupante es que la brecha no se está cerrando.

Actualmente el crecimiento de la economía está determinado por la acumulación de activos y la incorporación de nuevos trabajadores al mercado laboral; no porque se hagan mejor las cosas. Esto es atribuible a varias causas, en su mayoría muy conocidas.

Por ejemplo, como sociedad invertimos poco y mal en capital humano. La inversión que se hace no rinde más porque la mayor parte de los recursos van a dar a un sector de educación pública de baja calidad.

El estancamiento de la productividad también se debe a que la economía opera con reglas del juego que causan que en varios sectores haya poca competencia. Esto desalienta la optimización de procesos y la búsqueda de mayor eficiencia operativa. La productividad es particularmente baja en sectores como el agrícola, el eléctrico y el petrolero, en los cuales los regímenes de propiedad y estructuras industriales desalientan el uso adecuado de los recursos.

Por lo anterior, y por varias razones más, el recién publicado Plan Nacional de Desarrollo establece democratizar la productividad como uno de sus principales propósitos. Francamente, no estoy seguro de exactamente qué quieren comunicar con esa frase, pero cuando uno penetra en el detalle del Plan, lo que uno encuentra es una serie de propuestas para impulsar la productividad. Eso sí lo entiendo, y no sólo eso, sino que lo aplaudo.

Muchos de los cambios que requieren tienen que ver con las tan mentadas reformas estructurales contenidas en el Pacto por México. Estas reformas son indispensables y liberarán recursos que actualmente están atrapados en usos improductivos. Pero, aun cuando todas estas reformas acaben por aprobarse, todavía no podremos cantar victoria. Quitar el freno a la economía no es igual a pisar el acelerador. Para que la productividad laboral avance se necesitará instrumentar una multitud de pequeños cambios a nivel de empresa.

Imaginemos que estamos en el año 2030, viendo hacia atrás. ¿Qué tendría que haber sucedido con la productividad laboral media para que el País hubiera avanzado significativamente? La respuesta es sencilla: la productividad media tendría que haber crecido cuando menos 4.0 por ciento anual a lo largo de todo el periodo sumándose al impulso que deriva del crecimiento de la fuerza laboral. Si lográramos que el tiempo de estas personas rindiera 4 por ciento más cada año, el efecto compuesto sería causar que la economía creciera alrededor de 6.0 por ciento al año. Si eso llega a suceder, los ingresos promedio de la población se duplicarán y ya no seremos una sociedad de clase media baja, sino que seremos una de ingresos medios altos.

Ustedes se deben estar preguntando ¿cuáles habrán sido los principales motores de cambio? Sobre eso no estoy seguro, pero las oportunidades abundan.

Si yo fuera el encargado de instrumentar el Plan, además de las reformas estructurales, centraría la atención en quitar el freno a los sectores más afectados por condiciones regulatorias perversas. El ejemplo insignia en la economía es el sector agrícola, el cual emplea alrededor del 20 por ciento de la población económicamente activa.

La productividad en el sector agropecuario es bajísima. Refleja los efectos de un régimen de propiedad funesto, así como el impacto de una serie de políticas públicas que alientan conductas clientelares y desalientan la modernización del campo. Si en los próximos 20 años se lograra igualar la productividad de los trabajadores de campo con la que actualmente tienen los trabajadores urbanos en 20 años, se habría eliminado la mayor parte de la pobreza. Para que esto suceda se necesita un esfuerzo disciplinado y sumamente exigente. Cerrar esa brecha en 20 años implica que la productividad laboral crezca 8.7 por ciento al año.

Muchos pensarán que esta meta es inalcanzable, pero China, la India y varios otros países han logrado esto y más. ¿Por qué no México? Para ello sería indispensable aplicar una serie de medidas, como son: perfeccionar los títulos de propiedad del campo; aprovechar mejor el agua; usar semillas e insumos de mejor calidad; mecanizar la producción; consolidar parcelas; cambiar cultivos; mejorar la logística de acopio y distribución, etc. El esfuerzo sería titánico, pero bien vale la pena.

Como esta hay varias otras oportunidades en la economía que por razones de espacio no puedo examinar. Pero la buena noticia es que la mayoría de estos retos son menos complejos que el del sector agropecuario.

Concluyendo, no saben el gusto que me da ver al País apuntado en la dirección correcta. Ojalá que esta vez sí salgan las cosas bien.

Roberto Newell G. es Economista y Vicepresidente del Instituto Mexicano para la Competitividad.

Fuente:http://imco.org.mx/articulo_es/la-decada-de-la-productividad

México reprueba en calidad de vida frente a países OCDE

En un estudio sobre calidad de vida en los 34 países de la OCDE, el país quedó por debajo del promedio en áreas como seguridad, salud e ingreso disponible.

México reprueba en calidad de vida frente a países OCDE

La economía de México también sufre por bajos salarios y productividad que limitan su capacidad de expansión.

POR: REUTERS

México salió reprobado en un estudio sobre calidad de vida en los 34 países socios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), quedando por debajo del promedio de ese grupo en áreas como seguridad, salud, ingreso disponible y acceso a Internet, de acuerdo con un estudio publicado este lunes.

México aparece de último en la lista de la OCDE en términos de seguridad, con 22.9 homicidios por cada 100,000 habitantes, más de cinco veces el promedio de 4.2 por cada 100,000 habitantes del grupo de 34 países, que incluye desde economías avanzadas como Estados Unidos hasta países emergentes como Turquía.

En términos de ingreso disponible de los hogares, México quedó en el lugar 33 de 34, sólo por arriba deChile, con 6,554 dólares per cápita, contra un promedio de 18,907 dólares para los socios del grupo de naciones.

“La tasa de homicidios, el ingreso disponible de los hogares, el acceso a conexiones de banda ancha y la parte de la fuerza laboral con al menos un título de secundaria son los indicadores de bienestar donde la brecha entre las regiones de México y el promedio de la OCDE es mayor”, dijo la organización en su reporte “¿Cómo es la vida en tu región?”.

México enfrenta una ola de violencia relacionada con bandas de narcotraficantes que trasiegan cocaína, marihuana y otros estupefacientes ilegales a través de la frontera hacia Estados Unidos, y que ha dejado una estela de más de 100,000 muertes desde el 2007.

La economía de México, la segunda más importante de América Latina, también sufre por bajos salarios y productividad que limitan su capacidad de expansión.

Y a pesar de ser el país de origen de América Móvil , la líder latinoamericana de las telecomunicaciones propiedad del magnate Carlos Slim, México aparece en el último lugar del estudio en términos de hogares con acceso a Internet de banda ancha, con un 25 por ciento, contra un promedio de 67.2 por ciento.

Sólo 40 por ciento de la fuerza laboral de México tiene un título de educación secundaria, contra un promedio de la OCDE de 74.6 por ciento, según el estudio, y el país también arrojó una expectativa de vida menor al promedio, con 74.2 años contra los 79.5 años de la organización.

Fuente:http://www.altonivel.com.mx/45837-mexico-reprueba-en-calidad-de-vida-frente-a-paises-ocde.html

15% de la población mundial es vulnerable a la pobreza, advierte la ONU

Pobreza vía Shutterstock

Del informe destacó que 12 por ciento de la población mundial padece hambre; mil 200 millones de personas viven con 1.25 dólares o menos al día

El 15 por ciento de la población mundial, alrededor de dos mil 200 millones de personas, es vulnerable a la pobreza multidimensional o está dentro de ella, informó hoy 6 de octubre el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

La administradora adjunta del PNUD, María Eugenia Casar, presentó aquí el Informe de Desarrollo Humano 2014 sobre la vulnerabilidad y resiliencia, del que destacó que en estos años hay “una reducción global del ritmo de crecimiento” (de desarrollo).

Acompañada del secretario general de Cooperación Internacional para el Desarrollo del gobierno español, Gonzalo Robles, precisó que deben considerarse las crisis económicas, sanitarias, políticas, sociales y desastres naturales como factores que inciden en esa desaceleración.

En el evento en la sede de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), recalcó que “desde el inicio de la crisis económica mundial (en 2008) se ven reducciones en el Índice de Desarrollo Humano, y en todos los grupos ha habido desaceleración”.

Del informe destacó que 12 por ciento de la población mundial padece hambre; mil 200 millones de personas viven con 1.25 dólares o menos al día; hay 200 millones de personas sin empleo (30 millones más desde que inició la crisis económica).

Asimismo, Casar refirió que 232 millones de personas viven fuera de sus países en situación de vulnerabilidad; mil millones de personas padecen discapacidad; y 85 fortunas tiene una riqueza que equivale a lo que tienen tres mil 500 millones de pobres.

Según el informe “Sostener el progreso: reducir vulnerabilidades y construir resiliencia”, casi mil 500 millones de personas, de 91 países en desarrollo, viven en situación de pobreza multidimensional con carencias concurrentes en salud, educación y nivel de vida.

“Aunque la pobreza está disminuyendo, casi 800 millones de personas se enfrentan al riesgo de volver a caer en ella por causa de alguna crisis o adversidad”, según el texto.

Casar enfatizó que se hace referencia a la vulnerabilidad iniciada en la infancia, etapa de la vida en que de haber “negligencia en el cuidado” afecta el futuro, por lo que se pide a los gobiernos invertir en los ciclos de vida.

Sobre la construcción de resiliencia (la capacidad para afrontar y superar las adversidades), apuntó que se insiste en la necesidad de políticas para atención de esos ciclos claves de vida, especialmente la infancia, la inserción laboral y el retiro de personas mayores.

Asimismo, se sugiere promover el pleno empleo, su dignificación y protección; adoptar un enfoque de inclusión social para cerrar brechas estructurales.

Además, se pide fortalecer la protección social desde la perspectiva integral para cubrirse ante adversidades.

Recalcó que hay áreas en donde las decisiones tienen que ser globales, complementarias de las nacionales, para no incidir en la escasez de bienes públicos mundiales, como el impacto del cambio climático, la gobernanza financiera.

“Se estima que la falta de acción incide en el aumento del cambio climático, las crisis financieras y el desempleo masivo”, destacó.

“La conclusión de todo esto es cómo encaminarse al progreso resiliente. La necesidad de un mayor equilibrio entre intereses públicos y privados. Necesitamos algo más que los mercados, hay que centrarse en la persona, y proteger logros ante vulnerabilidades”, agregó.

Fuente:http://www.expoknews.com/15-de-la-poblacion-mundial-es-vulnerable-a-la-pobreza-advierte-la-onu/