Economía informal: ¿escape para quién?

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En su más reciente estudio sobre la informalidad en México, INEGI muestra que de 2003 a 2012  el sector informal contribuyó en promedio cada año con 26%, del Producto Interno Bruto. Esta medición cobra relevancia no sólo porque 59.8% de la población económicamente activa (PEA) trabaja en la informalidad, sino porque el sector informal por un lado, es uno de los sectores de menor nivel y crecimiento de la productividad, mientras que por otro lado funciona como una válvula de escape ante el poco empleo que se genera. Esto da origen a un círculo vicioso que encuentra solución en el mejor diseño de políticas económicas, principalmente en materia social, fiscal y financiera (ver Ros yAlejandro Gómez)

La economía informal, con base en las normas internacionales de la Organización Internacional del Trabajo, se integra por el sector informal (28.7% en el caso mexicano) y las “otras modalidades de la informalidad” (31.1%). El primero se refiere a aquellos establecimientos que “no tienen los registros básicos para operar”, digamos, micronegocios que no pagan impuestos ni cuotas obrero-patronales al IMSS y demás prestaciones laborales. El segundo componente son aquellos vendedores ambulantes, agricultores, trabajadoras domésticas o empleados de empresas legalmente constituidas que no cuentan con la protección laboral marcada por la legislación del país.

Existen tres aspectos claves a destacar del estudio de INEGI, el primero es la aportación de la economía informal al PIB: por 10 años seguidos, por cada 100 pesos que se generaron en el país, 26 provinieron de la informalidad. El segundo es la productividad (PIB/puesto de trabajo): la economía informal tuvo una productividad de 118,523 pesos por año, mientras que el de la economía formal fue de 387,355 pesos, es decir,  2.3 veces mayor que la productividad del sector informal[1]. Además, tomando los datos del Índice de Productividad de la Economía, en 2012 la productividad aumentó 1.6%,, siendo dicho creimiento impulsado en mayor parte por el crecimiento de la productividad del sector formal (4.6%), pero debido al tamaño del sector informal, la caída en la productividad de dicho sector (-0.5%) hizo que la tasa de crecimiento de la productividad total se redujera de forma importante. El último aspecto es la participación de la informalidad en las actividades o sectores económicos: dicho sector representa el 32.5% del valor agregado del sector comercial,19.2% del valor agregado en otros servicios (como restaurantes) y el 16.5% en la industria manufacturera.

De lo anterior puede decirse, entonces, que una cuarta parta de la producción nacional ha sido generada por un sector sumamente vulnerable. Si se toma en cuenta sólo el caso del sector informal, puede decirse que la mayoría se concentra en firmas muy pequeñas (hasta 10 personas empleadas). Por tanto, generan apenas una ganancia en promedio de más de 4, 800 pesos mensuales y si a esto se suma el pago de trabajadores la cifra por persona empleada es mucho menor (ENAMIN, 2013). Los productores informales son poco productivos y se concentran en sectores (comercio) que se caracterizan por un alto nivel de rotación (entrada y salida de empresas), por lo que su permanencia es incierta, lo que les impide expandirse e invertir en su crecimiento, es decir, en capital físico.

Ahora bien, la informalidad no surge por generación espontánea. La pregunta relevante es que explica el tamaño de este sector. Al igual que con los pasivos laborales de Pemex y su traspaso a la deuda pública ¿Debemos preocuparnos por las causas del tamaño de la informalidad, por sus consecuencias o ambas?

En ese sentido, Perry, et al sugieren entender la informalidad a partir de dos perspectivas: exclusión y escape. La primera se refiere a la exclusión  de ciertos beneficios otorgados por el Estado o por los “circuitos de la economía moderna”. Esta exclusión puede ser causada por reglamentaciones complicadas, por excesivas cargas fiscales o regulaciones excesivas que inhiben el tránsito de la informalidad a la formalidad.

La segunda perspectiva significa que las empresas de manera voluntaria deciden “escapar” de los beneficios otorgados. Podría decirse que realizan un análisis costo-beneficio de las ventajas de ser parte o no de la formalidad. Así, las empresas deciden no facturar sus ventas, no declarar la totalidad de sus operaciones e ingresos, no llevar registros contables o no registrarse ante las instituciones correspondientes, entre otras.

La primera perspectiva es la que en mayor medida refleja la situación de México, por ejemplo, los bancos no prestan a empresas que sean informales, en particular, si no declaran impuestos antes Hacienda, por lo que ante una ausencia de crédito su capacidad de expansión es limitada. Por su parte, el gobierno ha instrumentado incentivos fiscales en su última reforma fiscal para la inserción a la formalidad de estas empresas, aunque, contradictoriamente, se empeñan en mantener una política social (el seguro popular) que fomenta la informalidad (Santiago Levy en Ros, 2013).

Finalmente, el pobre desempeño de la economía mexicana (que creció 1.8%, primer trimestre de 2014) refleja la incapacidad por absorber año tras año a 1.2 millones de personas que entran al mercado laboral en aras de generar un ingreso. Ante ello, la segunda opción se encuentra entre el crimen organizado, la emigración o el trabajo informal. Sólo “válvulas de escape”. ¿Pero escape para quién?


[1] Nota: Esto es el valor de lo que se produjo por persona mas no debe confundirse con la ganancia por persona.

Fuente:http://www.paradigmas.mx/economia-informal-escape-para-quien/

¿Cuáles son los 5 lugares más eficientes a nivel energético?

 

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Foto: Wikimedia Commons

Turbinas de viento en un campo de colza en Alemania.

Un estudio del Consejo Estadounidense por una Economía de Energía Eficiente (Aceee, por sus siglas en inglés) midió la eficiencia del consumo energético de 16 economías que representan el 81% del Producto Interno Bruto (PIB) global.

El estudio de la fundación que estudia formas de hacer frente de forma más efectiva y barata al creciente consumo de energía en el mundo, utilizó 31 indicadores para medir la eficiencia en cuatro áreas: política gubernamental, construcción edilicia, industria y transporte.

Entre los patrones usados para cuantificar el desempeño con un puntaje se encuentran la adopción de metas nacionales de eficiencia energética, códigos para la construcción edilicia e inversión en transporte público.

La campeona de fútbol del mundo, Alemania, quedó en primer lugar, seguida por Italia, la Unión Europea (UE), y China y Francia, que compartieron el cuarto puesto.

Rachel Young, coautora del informe, le dijo a BBC Mundo que el impacto de la eficiencia energética va más allá de lo ambiental.

“Es cierto que el uso eficiente de energía tiene un fuerte impacto a nivel medioambiental, pero también lo tiene a nivel económico”, afirmó Young. “Gracias a este uso eficiente de energía se reducen los costos de producción y se gana en competitividad a nivel internacional”.

Alemania

Alemania no sólo logró el mayor puntaje (65 sobre 100), sino también una estructura muy equilibrada en los cuatro órdenes bajo análisis (política nacional, transporte, industria y construcción).

La estrategia gubernamental global conocida como “Energiewende” estipula una reducción del 20% en el consumo energético en 2020 y del 50% para mediados de siglo, comparados con los niveles de utilización de 2008.

A nivel industrial, Alemania consiguió el mayor puntaje de todos los países gracias a la inversión en el sector y a que un 13% de su consumo eléctrico se hace en base a una combinación de calor y energía eléctrica.

En el sector edilicio, clasificó los edificios residenciales y comerciales de acuerdo a la política de máxima eficiencia energética de la Unión Europea, que incluye criterios como el aislamiento de paredes y techos, la iluminación y calefacción eficientes y el diseño arquitectónico.

A pesar del buen desempeño alemán, la Aceee considera que queda mucho por hacer.

“Sacar 65 sobre 100 permite ver que hay mucho por mejorar. En el caso de Alemania, a nivel de política nacional sale quinta porque tiene una baja inversión en la investigación de tecnologías eficientes”, afirmó Young. “Esta es un área en la que queda mucho por hacer”.

Italia

A diferencia del Mundial de Fútbol y del negativo estereotipo nacional sobre su presunta ineficiencia, Italia se encuentra en segundo lugar -a sólo un punto de Alemania- y sale primera en transporte y en política a nivel nacional (puesto compartido en este capítulo con la UE).

En transporte se destaca por un alto nivel de inversión en vías ferroviarias y autopistas. Y es el que más ahorro energético ha logrado gracias a la regulación sobre el uso de combustible para los vehículos de pasajeros.

A nivel industrial, compartió el segundo lugar con Australia y la UE por su política de acuerdos voluntarios y obligatorios con las empresas supervisadas por auditorías periódicas para el uso eficiente de energía.

“El capítulo más débil es a nivel edilicio. Si bien los edificios residenciales consumen una cantidad similar de energía por metro cuadrado que sus contrapartes europeos, los edificios comerciales consumen más que cualquier otro país en nuestra medición”, afirmó Young.

Unión Europea

La Aceee trató a la Unión Europea como caso único compuesto por 28 países “porque su economía tiene un tamaño similar a la de Estados Unidos”.

Esta peculiaridad de la investigación hace que la UE comparta el primer lugar con dos de sus miembros, Francia e Italia, en el capítulo de “política gubernamental”.

La Aceee considera que la directiva de 2012 para la reducción del consumo energético en un 20% en 2020 con metas a implementar para cada una de las naciones miembros “es un gran ejemplo de liderazgo a nivel de gobierno central”.

La UE mejoró su desempeño a nivel industrial desde el anterior informe de Aceee hace dos años, gracias a la adopción de auditorías e incentivos para que los fabricantes inviertan más en eficiencia energética.

“Para mejorar está que a nivel edilicio, tanto los edificios residenciales como los comerciales de la UE, se encuentran en el medio de la tabla. Algo similar pasa con el sector transporte, en especial con los camiones”, puntualizó Young.

China

Empatada con Francia, China resulta una sorpresa, dada la percepción global y mediática de que se trata de uno de los grandes contaminadores planetarios.

“Debemos tener en cuenta que, si bien hay una clara correlación entre contaminación y eficiencia energética, éstas no son homologables”, explicó Young. “Es decir, se puede contaminar mucho con la producción industrial de dióxido de carbono, como es el caso chino, pero tener una política en otras áreas de consumo eficiente de energía”.

En construcción edilicia, China alcanza el primer lugar de toda la muestra, gracias a que tiene hoy el menor consumo energético por metro cuadrado a nivel residencial y el segundo menor a nivel comercial de los 16 países de la muestra.

“En esto ha sido fundamental la planificación federal y la legislación que exigen que los nuevos edificios sean un 65% más eficientes en el uso de energía que los de principios de los 80″, dijo Young.

En transporte China, está empatada en quinto lugar con Brasil, Francia y España, gracias a su bajo nivel de gasto energético por vehículo y el mayor uso del transporte público.

En junio de 2012, China adoptó un plan de eficiencia energética para la industria automotriz, que permitirá un considerable ahorro de consumo energético a fines de la década.

“Entre las áreas a mejorar se encuentra el aumento del gasto en investigación y la eficiencia de sus plantas de energía térmica”, indicó Young. “La intensidad en el uso energético de la industria es el segundo más alto, con muy poca inversión en la investigación”.

Francia

Con 61 puntos, igual que China, a tres del primero y dos del segundo, Francia se destacó en la promoción nacional de la eficiencia energética, logrando la mayor caída del uso energético: una disminución del 50% en la última década.

Francia tuvo un buen desempeño a nivel residencial y comercial, al establecer un fuerte marco regulatorio para el sector.

A pesar de tener algunas de las compañías más importantes de eficiencia energética del mundo, Francia podría mejorar tanto en el sector industrial como en transporte.

“El consumo energético en el transporte de mercancías es alto y la inversión en el sistema ferroviario en comparación con las autopistas es bajo”, especificó Young. “En el sector industrial se podría aumentar la electricidad generada por una combinación de calor y energía eléctrica”.

EU, Brasil y México

La situación al fondo de la tabla del Aceee tiene sus pecualiaridades.

Decimotercero en la tabla, EU es percibido a nivel global como gran contaminador y, al mismo tiempo, gran innovador tecnológico.

La Aceee considera que necesita un mayor compromiso a nivel gubernamental.

“Tiene que poner en práctica una meta nacional de ahorro energético, fortalecer la elaboración de códigos de construcción y dar mayor prioridad a la eficiencia energética en el transporte”, dijo Young. “Con estas medidas se reducirían emisiones, se ahorraría dinero y se generaría puestos de trabajo”.

Los dos países regionales analizados en el estudio quedaron penúltimo (Brasil) y último (México).

En el caso brasileño, su punto fuerte fue el transporte, que lo ubicó entre los países más eficientes, mientras que sus falencias se encuentran en la ausencia de metas de reducción energética y la falta de regulación a nivel edilicio e industrial.

En el caso mexicano, su punto fuerte fue a nivel edilicio, donde quedó en décimo lugar, junto a Japón e Italia.

“México ha hecho progresos en transporte, tanto en el uso de vehículos para pasajeros como el el transporte público”, afirmó Young. “Pero la intensidad de consumo energético del transporte de mercancías es la segunda más alta y hay un bajo radio de gasto ferroviario en comparación con carreteras”.

“Al país le vendría bien tener metas a nivel nacional”, concluyó.

Fuente:http://www.animalpolitico.com/2014/08/cuales-son-los-5-lugares-mas-eficientes-nivel-energetico/#axzz39L2tpShF

Viejos, enfermos y pobres, ¿el futuro de los mexicanos?

Foto: Reuters

Existen acciones que puedes poner en práctica para vivir un retiro decoroso; algunas, incluso, no tienen que ver con dinero. El panorama no es alentador para cuando, quienes ahora trabajan, lleguen a la etapa de jubilación.  ¿Qué estás haciendo al respecto?

Las estadísticas juegan en contra: cuatro de cada 10 adultos mayores de 65 años tienen que seguir trabajando en lo que debería ser su etapa de retiro; incluso, uno de cada cuatro mayores de 80 años debe trabajar para poder mantenerse, según la Asociación Mexicana de Afores (Amafore).

Aun cuando México es un país de jóvenes, la magia terminará pronto. Actualmente hay sólo 51 millones de cuentas en el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) y se estima que hay más de 20 millones de mexicanos trabajando en la informalidad. Esto implica que para cuando empiecen a retirarse los primeros jubilados del sistema de las Afore, más de la mitad de la población carecerá de un mecanismo de pensión que ayude a su manutención.

Eloy López, especialista en seguros y soluciones para el retiro, considera que el caos  no es necesariamente el futuro de los mexicanos. Es autor del libro Rucos, ricos y sanos: 10 pasos para lograr un retiro exitoso, y tiene un mantra que repite a sus seguidores en Twitter: “Hoy toca ahorrar un peso de cada 10 que ganes  y hacer 30 minutos de ejercicio.”

El libro, cuya versión electrónica es gratuita, plantea que tener un retiro decoroso no sólo tiene que ver con cuánto dinero logras ahorrar para poder dejar de trabajar alguna vez, sino en pensar cómo quieres vivir cuando rebases los 65 años de edad. ¿Querrás seguir trabajando?, ¿desearás viajar por el mundo?

“Si pensamos en el panorama para México en el 2050 nos podemos dar cuenta que el país corre el riesgo de ser un lugar lleno de viejos, enfermos y pobres; sin embargo, lo único que nos separa de un retiro exitoso es la planeación”, explica en entrevista con Forbes.

El libro de Eloy López brinda consejos financieros, pero también de planeación en materia de salud. Así, según explica, una persona que se mantiene activa y saludable tiene poco de qué preocuparse cuando llegue su edad de retiro, porque estará en condiciones de seguir trabajando si necesita hacerlo.

“Hablamos de un panorama en que el ahorro que se canaliza a las Afore será insuficiente. El ahorro para el retiro debe dejar de verse como un gasto, pues sólo es una previsión para poder gastarlo después”, señala.

Algunos tips para poner manos a la obra:

 

1. Planea qué harás y cuida tu salud: Tener claro qué quieres hacer y trabajar por mantenerte sano para lograrlo puede ahorrarte trabajo y momentos de frustración. Actualmente,  las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de las reclamaciones en seguros de gastos médicos (75% del total). Muchas de estas enfermedades pueden evitarse adoptando hábitos saludables.

2. Ahorra e invierte: No basta con reservar una parte del ingreso. Ése es un paso difícil, sí, pero una vez que lo logras debes buscar un mecanismo que pueda adaptarse a tus necesidades para hacer crecer tus recursos.

3. Mantente activo y cultiva tus anhelos: Una monja en Estados Unidos donó su cuerpo a la ciencia. Se trataba de una mujer que hablaba perfecto hebreo y falleció lúcida. Al examinarla, su cuerpo denotaba que padecía de Alzheimer avanzado. La enfermedad nunca se manifestó. Los científicos atribuyen el fenómeno al hecho de que la mujer se había mantenido mentalmente estimulada toda su vida, aprendiendo idiomas, escribiendo.  El retiro no implica dejar de vivir; implica disfrutar y tener salud para lograrlo.

4. Planea ser productivo: Muchas personas con más de 65 años empiezan negocios, se convierten en consejeros o en socios inversionistas. ¿Qué te gustaría hacer cuando ya no sea una obligación ir a trabajar? Plantearte esta pregunta puede ayudar a mantenerte productivo.

5. Valora a la familia: Cultivar amistades y cuidar la relación familiar puede hacer la diferencia entre un retiro en armonía y una fase depresiva.

“Desde hoy, dedícate a cultivar amistades y a dedicarle tiempo suficiente a tu familia. Hazlo de forma sincera y desinteresada. Con el tiempo habrás acumulado una red tan grande de personas con las cuales será un placer seguir compartiendo tu tiempo”, señala el libro.

Fuente:http://www.forbes.com.mx/sites/viejos-enfermos-y-pobres-el-futuro-de-los-mexicanos/